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Testimonios
Comandante Puma
Entrevista con Félix Seravalle, comandante de los
Uturuncos
Julio Carreras
(h): ...ya queremos ir al tema que nos interesa... Cómo fue la operación
de la Jefatura en Frías...
Félix Seravalle: Año 59. Nosotros, los
que nos identificábamos dentro de un peronismo nacionalista, habíamos
quedado, después del golpe del 55, bastante desmembrados por todas la
detenciones que hubieron. Y nadie reaccionaba. Los militares le mentían a
la gente... que el retorno de Perón..., pero nadie hacía nada. Empezó
el auge del terrorismo. Se empezaron a hacer cosas en forma
indiscriminada. Entonces nosotros dijimos, no, si queremos producir el
retorno del general tenemos que organizarnos: Un ejército del
pueblo. Un ejército popular. En ese año estaba vigente el triunfo de
Fidel Castro en La Habana con la derrota de Fulgencio Batista. Y se nos
prendió la lamparita. Entonces dijimos: nosotros vamos a organizarnos a
través del Comando 17 de Octubre. En Santiago, en Tucumán -que era la
sede- nos extendimos a Catamarca, a Salta y a Jujuy. A mí se me asignó la
tarea de servir de enlace. Hacía esos viajes desde Jujuy hasta La Rioja,
donde solía estar el cuñado de Albrieu, el Gordo Carrizo. Una prueba
contundente para nuestra organización fue cuando llegó la orden del voto
en blanco. En el 58, el acuerdo que hubo entre Frigerio, Frondizi y Perón.
Luego de eso fue cuando asume Eduardo Miguel, aquí en
Santiago.
JC.: Cuántas personas logran organizar ustedes
aquí...
Seravalle: bueno, en Santiago... teníamos células en todos
los barrios. Pero el grupo original éramos seis santiagueños, y en Tucumán
había... dieciséis. Porque nadie sale a la lucha así, sin armas... Lo
nuestro ha sido una aventura muy particular. Más bien
romántica.
JC.: El operativo concreto cómo fue...
Seravalle:
El operativo concreto fue la noche de Navidad...
JC.: Ustedes
fueron ya armados...
Seravalle: No, nosotros no teníamos armas. La
única arma de que disponíamos era una ametralladora de madera. La
fabricamos en la casa de mi viejo. Mi viejo era ebanista, entonces le dije
"papá yo necesito hacer algo así, para simular un armamento"... En ese
entonces vivía el teniente coronel Pinto Bazán, compadre de Perón, en la
calle 24 de Septiembre. Y él me facilitó el uniforme. El campamento
original que teníamos, donde los adoctrinaba a los muchachos, era en
Chumillo. En la casa de don Manuel Paz, que era una ladrillería. Y ahí
recluté a la gente. Y a través del Ferrocarril Mitre traía a "mis
soldados", de Tucumán. Los reclutaba en Tucumán y los traía de mozo en el
coche comedor. Tenía un vínculo muy estrecho con uno de los encargados del
ferrocarril, entonces los fui trayendo... no disponíamos de
medios...
JC.: ¿Solamente con esa ametralladora de madera coparon
la principal comisaría de la ciudad?
Seravalle: ¡Con esa
ametralladora de madera!..., con el uniforme, vestido de teniente coronel
y a todos mis muchachos los uniformamos de soldados... La Melitona Ledesma
y las mujeres de Santiago nos ayudaron a hacer los uniformes. En Santiago
estaba el Negro Uriondo que era el más chico... estaba Chaúd, el Negro...
Cárdenas, Pocho... un chico Díaz Ruiz...
JC.: ¿Cómo es el nombre de
Chaúd?
Seravalle: Nosotros le decíamos el Negro Chaúd... el que
tenía sastrería, hacía ropa para hombres. El Toto Elías... Díaz Ruiz, un
muchacho que desapareció luego de que fuera intendente en Santiago... muy
buen compañero, ese está desaparecido en Tucumán... y el Negro Uriondo que
después fue... (se ríe) diputado nacional... Se da cuenta... él era el más
chico, tendría 16 años... Se entusiasmaron con la idea. El asunto del
operativo de Frías fue así: A mí me llamó el gobernador Eduardo
Miguel, a través del arquitecto Del Vitto, que era ministro de Obras
Públicas... Como sabía que formábamos parte de la Resistencia de Santiago
del Estero, junto con el Negro Ibáñez que fue concejal por La Banda fuimos
a la Casa de Gobierno y nos mostró que había llegado una cantidad de
armamento nuevo... -ahí es cuando aparecieron las primeras ametralladoras
PAM-...
J.C: ¿En la Casa de Gobierno?...
Seravalle:
...en la Casa de Gobierno... donde es ahora la Jefatura de Policía... ahí
él nos hizo subir...
J.C.: Para quién eran esas armas... ¿para la
policía?
Seravalle: Eran para la policía. Se hablaba de un supuesto
golpe a Frondizi, y entonces, como nosotros teníamos un Comando, que nos
reuníamos en Tucumán... bueno, y entonces ya empezamos a ponernos los
apodos de combate...
J.C.: Eduardo Miguel les sugirió en aquella
oportunidad que si actuaban tendrían apoyo del
gobierno...
Seravalle: Exactamente. Sí, justamente. Julito
Santillán sabía ser vicegobernador... de aquí de La Banda, el ingeniero.
Entonces él nos dice bueno muchachos, quédense aquí con el arquitecto Del
Vitto, que es de la misma riñonada que ustedes pa´que arreglen los
detalles... era como decirle al zorro que vaya a cuidar el gallinero... se
da cuenta... bueno, entonces habíamos programado nosotros un operativo
para tomar la Policía, la noche del 24. Pero nunca falta el
imponderable... El doctor Carral Tolosa que vivía en esa época en la calle
Sáenz Peña, nos había preparado una damajuana de vino porque decía "qué
santiagueño no toma vino la noche de Navidad"... con un narcótico... pero
saltó uno y dijo: "¿pero si hay alguno que no toma vino?..." bueno, esa
fue una duda... Sabíamos cuántos eran los policías que estarían en la Casa
de Gobierno esa noche y cuántos seríamos nosotros... nosotros éramos
veintidós...
J.C.: ...el vino era para invitarles a los policías,
por cierto...
Seravalle: ...ah!... en nombre del gobernador íbamos
a invitarles, diciéndole que él había ordenado. Ya teníamos apalabrado a
René Espeche, que era sindicalista de Luz y Fuerza, que con sus hombres de
Agua y Energía iban a cortar la luz, y ya habíamos hablado con los
compañeros de la telefónica también, para dejar incomunicada esa
zona.
JC.: Iba a ser un operativo grande...
Seravalle:
Claro, iba a ser... pero, el bocado iba a ser demasiado grande... Entonces
alguien dijo: "si sacamos esas armas... ¿a quién se las damos
después?" Tienes razón, le dije, porque a la gente, para que se
te sume, tienes que demostrarle capacidad... bueno, entonces, como
variante, se me ocurrió que vayamos a Frías (una comisaría más
chica). Y justo. Dio la casualidad que yo había trabajado en Obras
Sanitarias un tiempo y cuando vino la revolución de Aramburu nos dejaron
cesante; ahí había formado una célula peronista. De Obras Sanitarias
sacamos el camión. Yo le imité la voz del viejo Alejandro Urlengue, que
era el jefe del Taller, ahí en la calle Patagonia y Roca. Y le di la orden
al sereno, de que se vaya a su casa a pasar la Navidad, cosa de no tener
que violentar nada. Y el tipo se mandó a mudar; entonces, dejó el lugar
sin guardia. Así que aproveché que había trabajado en Obras Sanitarias y
saqué un camión, un Ford 7.000. Ya los compañeros me lo habían dejado
cargado con nafta y con sogas, y en ese camión cargué la gente. A los
muchachos... -la anécdota es un poco risueña: yo tengo un compadre gitano
que vivía en el barrio San Martín... ese se encargó de llevarme a los
muchachos que estaban en Tucumán, a la ruta, allá en la curva del san...
cerca de la curva de Luján, por la ruta 64... y al camión le habíamos
hecho una especie de distintivos, así, le habíamos puesto unas cruces
rojas en un faro verde, cosa de que ellos lo pudieran distinguir cuando se
iba aproximando... Así que a las tres y pico de la mañana salimos
nosotros... El asunto es que llegamos a Frías, como a las cuatro y
media. Y en ese momento se producía el relevo de guardia. Estaban todos
los agentes juntos. Estaban por celebrar la Navidad los que entraban y los
que salían. bueno. Me presenté diciendo que la revolución había
triunfado, que me venía a hacer cargo de la Jefatura...
JC.: ¿Usted
tendría unos cuarenta años, en esa época?
Seravalle: No,
treinta...
JC.: ¿Y aparentaba ser un teniente coronel, con esa
edad?
Seravalle: ¡Claro... bien equipado!... ¡además era delgadito,
no gordo y panzón como ahora! bueno, tenía cierta experiencia militar pues
en el servicio fui Subteniente de Artillería, así que las voces de mando
siempre me salían bien. Por eso fue que les dije "vengo a hacerme cargo de
la Jefatura, así que todo el personal se me viene a formar aquí"... Y
dirigiéndome a mis hombres: "a ver sargento, a ver subteniente, ordene la
requisa de todas las armas"... Todos se pusieron ahí en fila... tenían la
mesa lista ya para cenar... un lechón que habían
"confiscado"...
JC.: Quién estaba disfrazado de subteniente...
¿recuerda?
Seravalle: Sí, un muchacho de buenos Aires... Alberto
Joroma, que lo hice bajar... y un muchacho que estaba vestido con uniforme
de la aviación era Genaro Carabajal, de Tucumán, alias El Pila. Yo le
había puesto las insignias de sargento a este muchacho, Carabajal. Y el
conductor del camión era un compañero que se llamaba Velárdez. Y bueno,
todos estábamos uniformados, los agentes no ofrecieron ninguna resistencia
cuando les dije "bueno, a ver formen, empiecen a darme los nombres". El
Jefe de Policía en ese entonces era el viejo Arias... jubilado del
Ejército... estaba en la planta alta -en Frías la Jefatura tiene dos
plantas, en una esquina (no sé si conoce Frías). bueno, el viejo había
festejado abundantemente la Navidad y estaba dormido profundamente...
entonces fui, abrí la pieza, vi que estaba durmiendo, y lo encerré con
llave. Y ordené que les requisen las armas a todos. Después que les
requisaron las armas, siete carabinas, seis revólveres, dos o tres
machetes, los hicimos desnudar... les ordenamos que se quitaran los
uniformes, y los metimos en el último calabozo... Y les dije que al día
siguiente íbamos a resolver la situación de ellos. "¡Tarea
cumplida, comandante Puma!", me dijo uno, el que iba como
subteniente. Bueno, después fue todo fácil. Cargamos el armamento que
había allí, destruimos la estación de radio. También cargamos un cajón de
vino, un lechón asado y tomamos el camino hacia Catamarca. Fuimos por Las
Viñas, Las Cañas, salimos por Lavalle y entramos al territorio
Catamarqueño. Salimos por Río Huacra. En un destacamento policial que
había en la frontera, porque nos pararon los hice hacer un poco de salto
de rana a los milicos que estaban ahí, porque el camión tenía un cartel
que decía "Ejército Argentino", se lo habíamos puesto nosotros, encima del
cartel de obras sanitarias. Les dije que estábamos en un operativo
secreto, y que cómo nos iban a detener si veían que era un camión del
Ejército... así que los hice hacer salto de rana... en La Merced y Río
Huacra, porque los tucumanos son más jodidos, y para mejor desconfiados.
Había una cadena atravesada, así que les hice sacar la cadena, los hice
saltar un rato y después seguimos viaje.
JC.: ¿Por qué le decían
comandante Puma?
Seravalle: Ya nos habíamos bautizado adoptando el
lenguaje Uturunco por la leyenda... y PUMA, era una sigla, significaba:
"Por Una Mejor Argentina"... Era una sigla de combate... bueno, y de ahí
nos quedó "comandante Puma" y "Comandante Uturunco", que fuimos los dos
que encabezábamos el movimiento...
JC.: Y siguieron
viaje...
Seravalle: Entramos por Concepción, Alto Verde, Alpachiri,
Arcángel, toda esa parte, y agarramos el camino de La Banderita... La
Banderita -en el Cerro Santa María- es el límite que divide Catamarca de
Tucumán. Y en la punta, hay un destacamento policial... nosotros
llegamos...
JC.: ...qué se proponían ustedes con ese itinerario
hacia los cerros y el monte que habían iniciado...
Seravalle:
...bueno, ya habíamos hecho una experiencia anterior... en el Cerro del
Calá... queríamos formar una guerrilla rural... y concretar una Zona
Liberada.
JC.: ...yo he leído por ahí que también había la promesa
de que un regimiento de Rosario, creo, se iba a
sublevar...
Seravalle: Sí, se iba a sublevar... En una reunión que
tuve en buenos Aires, en la casa de don Arturo Jauretche, estuvo Silenzi
de Stagni, un hombre que era especialista en Petróleo... porque cuando
usted empieza a incitar al pueblo, tiene que darle una proclama... Alonso
Silenzi de Stagni me instruyó en los temas relativos al petróleo... es un
gran nacionalista, que vive todavía... estaba el hermano de Arturo
Frondizi, Silvio, que fue el fundador de PRAXIS... estaba el doctor
Jauretche y otras personalidades más... y estaba el teniente coronel
Iñíguez... Iñíquez me dice: "salgan ustedes, que salimos después nosotros,
porque necesitamos que el pueblo se levante para que el Ejército nos
siga..."
JC.: ¿Estaba en actividad Iñíguez en ese
momento?
Seravalle: ...Él formaba parte de la Resistencia
Peronista. Él decía que disponía de fuerzas y que una vez iniciada la
rebelión el Ejército se iba a levantar. Pero no se vio nada... tan es así
que todavía lo estoy esperando al general Iñíguez... ¡nunca apareció!...
Cuando vino en el año 1964 -ya hacía un año que yo había salido en
libertad- y hubo una reunión en el Hotel Plaza, donde anduvo Isabel Perón,
con el general Iñíguez y la Delia Parodi... me volvieron a llamar... para
preguntarme con qué gente contábamos para poder responder si venía el
general Perón, con qué lo íbamos a proteger... Yo le dije, "bueno,
general, tengo el uno de honda y el dos de afata"... y se rió la gente...
y me dice "¿¡Por qué me dice eso!?" Y le digo: "¡General!... ¡en 1959
usted dijo que iba a salir con sus fuerzas militares! ¡lo estoy esperando
todavía!... ¡Nosotros salimos! ¡Y estuvimos tres años y medio en la cárcel
de Usuahía y me paseron por todas las cárceles del país... porque
salimos!... bueno, ahora le toca salir a ustedes"
JC.:
...¿por qué "lo pasearon por todo el país"?...
Seravalle: Por una
contestación... una mala contestación que le di a un coronel en (la
prisión militar de) Magdalena... me dijo: "santiagueño, tenés pinta de no
haber trabajado nunca". Le contesté: "bueno, ¿y usted no se mirado la cara
de nena que tiene?" Por eso me mandaron castigado a Usuhaía. Yo tenía
condena de cuatro años y medio. Así que fui a parar a Usuahía... tres
meses. Y de ahí me trajeron a Rawson, a Trelew, Viedma, de vuelta a
Magdalena, de ahí me mandaron a Caseros y a la cárcel de castigo de
Resistencia. Y a Lomitas...
JC.: Volviendo al tema del copamiento
de Frías, ¿hasta donde llegaron ustedes en la...
Seravalle:
...¿Nosotros? Estuvimos recorriendo la parte sur de Tucumán durante tres
meses, porque la policía nos tenía miedo y nosotros también...
JC.:
¿Ustedes lanzaron alguna proclama?...
Seravalle: Sí, claro,
nosotros izamos una bandera nacional... pero la hicimos estampada con este
símbolo (muestra una fotografía): la Estrella Federal. Se da cuenta. Para
que no nos vayan a confundir o querer identificar... porque las estrellas
de cinco puntas son el símbolo del comunismo, y nosotros nada que ver con
el comunismo... Como nuestra gente, éramos realmente nacionalistas... Más
adelante, habíamos hecho esta consigna: "Por Una Mejor Argentina...
PUMA"... como una forma de unirlo al pueblo. Porque el pueblo estuvo y
estará desunido, se da cuenta.
JC.: Por qué medio hicieron la
proclama, ustedes...
Seravalle: bueno, nosotros teníamos un
compañero, en LV12, la radio de mayor potencia del Norte... allí estaba
Karam... Él leyó por radio nuestra proclama (en aquel tiempo la radio era
muy escuchada, no había televisión). bueno, eso le costó bastante a Karam,
porque sospecharon que estaba de acuerdo con el movimiento. Por esa
misma radio, también recibíamos los mensajes, a través de un programa muy
popular de pedidos musicales. Las mujeres, compañeras de Tucumán de las
distintas células, tenían una red de información... así que cuando había
peligro para nosotros, nos decían por ejemplo "para los chicos que están
en vacaciones, en los cerros... la Polka del espiante"... (se ríe a
carcajadas) ...Y cuando no había problemas... Fumando espero... (vuelve a
reír). Así eran más o menos nuestras claves. Después, a través del tiempo,
nos perdimos... y nos fuimos desperdigando. Porque habíamos pedido parte
del transmisor, se cayó parte de un transformador en una quebrada y no lo
pudimos recuperar. Y como estábamos desconectados del grueso de la gente,
yo empecé a despachar a la gente. Primero al Negro Uriondo, que no se
sentía bien, después otro y otro... así que al final quedamos siete. El
mexicano, un chico al que le decíamos "Anguila" Fernández, el "Loco"
Perón... el "Colorado" Martínez, que después lo encontré de comisario en
Montesieri, en la provincia de Santa Fé...
JC.: ¿Cómo era el nombre
de Martínez?
Seravalle: ...el Colorado... no recuerdo... lo
encontré de comisario... yo cuando salí en libertad me costó mucho volver
a conseguir trabajo, porque en esa época el que estaba preso... fui el
último preso del Plan CONINTES en salir en libertad, por la Ley de
Amnistía que se dictó el 12 de Octubre, cuando asumió el Dr. Illia...
estaba el Dr. Zavalía... y había prometido que no iba a haber
revanchismos, pero a mí no me reincorporaron a mi puesto... entonces, por
diez años tuve que trabajar en carpintería metálica y herrería artística,
un poco recomponer la economía, porque mis hijos eran chiquitos cuando me
fui, yo tenía tres chicos...
JC.: ...ah, ya tenía su familia cuando
se fue...
Seravalle: Ya... y tenía tres chicos: el varón y dos
mujeres. El mayor está ahora en San Pedro de Jujuy, es licenciado en
Química y trabaja en el ingenio La Esperanza; la segunda hija es la María
Lidia que es farmacéutica, y en la época del proceso me le secuestró el
"amigo" Musa Azar... y me la empezaron a perseguir en la universidad,
estaba estudiando Ingeniería Forestal, tenía cuarto año... cuando la
secuestraron a mucha gente la detenían y la hacían desaparecer. Tuve que
irme a la calle Alsina (la cárcel de Santiago) y decirle a Musa Azar: "si
le tocas un pelo a mi hija es lo último que haces en tu vida", porque los
milicos son así... cuando salen en patota son bravos, cuando están solos
no sirven para nada... se da cuenta... y más cuando se encuentran con un
tipo dispuesto a todo, menos que menos... así que me la soltaron. Entonces
me la persiguieron en la universidad y tuvo que ir... rindió las
equivalencias y se hizo farmacéutica. En buena hora. Y la más chica, que
voy a visitar ahora, está en Comodoro Rivadavia... ¡Y tengo doce
nietos!
JC.: ¿Ustedes habían hecho algunas operaciones militares
mientras estuvieron en el monte?
Seravalle: Sí... una vez llegó
hasta muy cerca una patrulla policial, en un Jeep... les hicimos unos
cuantos tiros, usted sabe que los tiros de carabina, entre los cerros
retumban como cañonazos... dejaron el Jeep allí y se fueron... nosotros
entonces agarramos en sentido contrario... hicimos 60 kilómetros a pie, en
una jornada... Había una policía rural, pagada por los grandes
capitalistas azucareros, "La Volanta", le llamaban... hicimos varias
operaciones con ellos. Ellos trataban muy mal a la gente del lugar, los
obreros de la zafra, se abusaban de ellos. Nosotros los poníamos en
ridículo ante la gente. Los buscábamos por los caminos, entre los cerros,
y cada vez que encontrábamos algunos de ellos los desnudábamos y los
paseábamos por todo el pueblo, para que vean que no eran
nada...
JC.: Con los alimentos, cómo se
manejaban...
Seravalle: Habíamos llevado charqui... y
comíamos lo que cazábamos. Había mucha hacienda baguala en los cerros. Y
pescados. Ahí, encima del Cochuna, estaba la estación de piscicultura...
las truchas... Nosotros hacíamos los fuegos a la par de los árboles, para
que el mismo tronco sirva de chimenea, y el follaje desarme las columna de
humo, que no veían, se mezclaban con las nubes... entonces no nos podían
detectar... Hacíamos de noche las comidas. Y
caminábamos.
JC.: Y cómo fue que lo
detuvieron...
Seravalle: A mí me detuvieron... por subestimar al
enemigo. Ese día estábamos preparando el asalto a la cárcel de Concepción,
para poner en libertad a algunos compañeros que estaban ahí. El acento de
la voz me delató. Venían dos capitanes del Ejército del Servicio de
Informaciones -en el colectivo- y como les llamó la atención mi voz me
detuvieron en Monteros. Me preguntaron qué andaba haciendo. Entonces les
dije que estaba por poner un kiosco de venta de Coca Cola, en la terminal
de ómnibus de Concepción... se rieron los dos y me dijeron: "muy bien
Seravalle, mire: ahí está su foto..." tenían un papel impreso con mi
foto. (De un montón de recortes y fotografías escoge una): ...aquí es
cuando salí en libertad... me hicieron un recibimiento los compañeros (se
ve un grupo numeroso, bajo de un árbol)... Aquí está Raúl Corbalán...
"Añapa"... el que fue diputado... este es José Benito Argibay... Don
Leocadio Carrizo, fue en la casa de él... está viejito ya... toda esta
gente ha sido dirigente... este señor que está aquí ha sido secretario de
Educación, en determinado momento... un muchacho de apellido... (vacila,
al parecer no recuerda, luego deja de lado el tema) bueno, y estas son
distintas tomas... esta es una foto mía que sacó La Gaceta, me la facilitó
el señor Leoni Pinto, que trabajaba ahí. Este es Velarde, el que manejó el
camión... Aquí están Chaúd y Cárdenas, en Crónica (muestra un recorte)...
los metieron presos y los llevaron a buenos Aires, a Coordinación Federal,
diciendo que estaban en la guerrilla de Taco Ralo... cuando fue el asalto
al Policlínico Bancario... este es el escrito por el que salí en libertad,
que me hace el doctor "Pacha" Aragonés (hermano de la esposa del
gobernador Carlos Juárez).
JC.: ¿El gobernador Eduardo Miguel le
dio algún tipo de apoyo, cuando usted cayó preso?
Seravalle:
No, nunca, nadie... ni el peronismo tampoco.
JC.: Así que se
arregló solo...
Seravalle: Nunca nadie me dio ningún tipo de
apoyo... quedé librado a mis propios recursos... directamente. Nunca
renegué de nada porque cuando salí a luchar, salí dispuesto a perder la
vida. Y recibir alguna cosa me hubiera convertido en mercenario. Y yo creo
que un hombre que se vende por un precio no puede representar a
nadie.
JC.: Pero usted sería un referente de importancia para el
peronismo, luego...
Seravalle: Sí... yo lo envié al que fue nuestro
primer diputado hachero, a China, a un congreso internacional organizado
por Mao Tse Tung... de España nos mandó la plata Perón, y cuando regresó,
Chazarreta lo fue a visitar a Perón... Incluso yo tuve una entrevista
con el Ché Guevara, cuando pasó por Santiago del Estero...
JC,: ¿En
qué año fue eso?
Seravalle: En el año 1965. Y le dije al Ché
Guevara que no se fuera a luchar allí... como él estaba decidido, le dí el
nombre de alguna gente que yo tenía en Bolivia... el Coco y el Inti
Peredo...
JC.: ¿Y qué le dijo el Ché Guevara?
Seravalle: Que
me estaba perdiendo una gran oportunidad -porque yo no quería ir a
Bolivia-. Vea, le dije, yo vengo del movimiento mayoritario en la
Argentina... cuando nos levantamos tendríamos que haber sido miles porque
la gente gritaba "La vida por Perón"... y cuántos salieron a dar la vida
por Perón... los locos como nosotros... los románticos, los que creíamos
en algo. Después descubrimos la verdad. Perón no quiso volver a la
Argentina. Incluso le dijo a John William Cooke: "cuidámelos a los
muchachos, que no se me vayan a la izquierda". Él estaba en Panamá.
Nosotros desde la cárcel de Resistencia le hicimos llegar una autocrítica
y le dijimos que nos había restado el apoyo y nunca nos reconoció... Mi
mujer no corrió la liebre con mis hijos gracias a mis suegros y a mis
padres. Y algún apoyo de la gente de base. Pero de la dirigencia, nadie.
John William Cooke me dijo una vez en una carta: "el viejo no los quiere a
ustedes porque dice que ustedes se están yendo a la
izquierda"...
JC.: ¿Perón sabía que ustedes iban a intentar
el alzamiento?
Seravalle: ¡Claro!... él me regaló después una
pistola Parabellum. Yo tenía ya una pistola que fue del general, una
Browning... cuando fue el remate de sus cosas, la había comprado. Esa la
perdí, era la que tenía en el monte; cuando dejé el refugio, me
detuvieron, me dieron unos cuantos garrotazos, para que dijera algo, dónde
estaban los otros, porque ellos eran gente de ciudad y no conocían los
lugares, pero no consiguieron nada, detrás mío no cayó
nadie...
JC.: ...cómo lo trataron en las
cárceles...
Seravalle: bueno, primero me tuvieron en Tucumán en el
Regimiento 19... algunos... me trataron bien, porque también eran
peronistas... en los Tribunales Militares que se instauraron fui el único
que renunció a la defensa y me hice la defensa yo solo. Lo planteé desde
el punto de vista mío, es decir, que este asunto no era jurídico sino una
defensa de los derechos del pueblo... les dije que los militares deberían
ser quienes defiendan la Soberanía Nacional, que no tenía que ser el
pueblo el que salga a luchar. En esa época Frondizi había entregado toda
la Patagonia a la banca Loeb, la parte de Mendoza hasta... para la
explotación petrolera. Y lo que son las cosas... el año pasado (1997) vino
un coronel retirado de apellido Farreras. Él era teniente primero en esa
época. A través del hermano sabía que yo vivía, vino y nos invitó con mi
señora a almorzar en el barrio Mishky Mayu. Y se acordó de esa época y
dice: "le guardo gran respeto a usted Seravalle; lo he venido a ver porque
tenía curiosidad por saber como era su espíritu, su forma de ser, y lo veo
bien"... Le digo: "vea, yo siempre estoy bien, porque cuando uno piensa en
función de Patria, siempre tiene que estar bien". Me dice: "qué razón
tenía usted de luchar en esa época..." Le digo: "¿vio que la lucha mía no
era en vano? (se ríe) Si hubiésemos triunfado esa vez, el país no estaría
en la circunstancia que está ahora. Entregado. Ya no somos dueños de nada.
Hemos tenido ya dos virreyes... mister Cheek y el otro, que han dado las
órdenes de cómo tiene que ser nuestra economía... pero el asunto es que
hay cada vez más pobres, y los pocos ricos que hay... son cada vez más
ricos.
Testimonio de la sindicalista
Alcira (Gringa) Chávez y el Ing. Luis Garay
Por Pablo J.C. Soria
Pablo Soria: ¿Qué
sectores participaron de las movilizaciones?
Los sectores
estudiantiles que llegan a la universidad provienen de los sectores medios
altos o en algunos casos medios bajos aliados a los grandes movimientos
obreros. Pero eso no implica que el movimiento obrero va a componer esta
movilización. Los sectores que siempre se destacaron fueron la burguesía y
los sectores de poder en todos los casos.
P.S.: ¿Cómo repercute el
golpe de Onganía aquí?
Para mí Santiago desde el punto de vista
económico nunca ha sido una variable. Básicamente Santiago del Estero ha
mantenido una constante en lo que son los sistemas productivos en general
Santiago del Estero en ésa época era una Pcia. con poca producción aunque
se habían comenzado a encarar algunos proyectos como el de la Corporación
del Río Dulce, pero no modifican nada. Santiago del Estero es una
provincia marcada por el éxodo de los campesinos hacia Buenos Aires donde
estaban los grandes centros urbanos. Digamos que en las décadas del '60 y
'70 existió un alto índice de inmigración hacia éstos centros
industriales. Así encontramos a un campo empobrecido con la producción
relativamente baja, el obraje pero ya como una economía de subsistencia
muestra sus últimos restos, a pesar de ello existían algunos, hoy por
ejemplo ya no hay obrajes porque el sistema ya no se implementa, ahora el
obrajero ya no hace trabajar no le conviene, entonces que hace? Compra la
producción, entonces da rienda suelta para que la gente saque de dónde sea
no importa, él no tiene tierras, no paga laburo, no paga salario, no paga
nada simplemente acopia la madera. Desde el punto de vista
político, los sectores más dinámicos en ése proceso lo van a representar
los estudiantes que son los que reaccionan, ante el golpe del '66 y el
período de Onganía.
P.S.: ¿Quiénes son los
estudiantes?
La universidad en ésos momentos no existía
prácticamente había únicamente una pequeña delegación de la Pcia. de
Córdoba sustentada por Ing. Forestal y esa Ing. Forestal por ser unas de
las pocas que había en el país era punto de concentración de estudiantes
de distintas provincias, había gente de Misiones, del Chaco, había gente
de Buenos Aires, y había gente de Santiago y es donde digamos, se va a
notar las primeras protestas y las primeras reacciones fuertes. Hay
sectores que aún no están muy bien definidos, hay diferentes líneas
políticas, está representado el PC, está representado en lo que es el
Peronismo que después puede desembocar en lo que fue la JP o Montoneros,
pero en ésos momentos el trabajo estaba representado por sectores de la
juventud que adherían al peronismo como oposición pero que tenían una
influencia de la derecha peronista. Y había sectores marxistas que no
estaban ni con el PC ni con los otros que son los que después van a ir
conformando todo lo que son grupos como las F.A.R. el A.R. ,que era una
línea de acción revolucionaria que tampoco tenía una clara definición en
ésos momentos pero ya empiezan las protestas.
P.S.:
Cordobazo...
Aquí lo que se hizo fue un acto de conmemoración que
fue en la plaza, en ésa época estaba planeado hacerlo en la Catedral y
estaban todos estos sectores de la juventud, fundamentalmente, también
estaba el Partido Socialista Internacional - PSIN - que luego se dividió
formándose el Frente de Izquierda Popular (FIP) y el Partido Socialista
Popular (PSP), también estaba el PC y se organiza un acto que es duramente
reprimido, un acto muy pequeño pero que es fuertemente reprimido, hubo
corridas y se llamó el "Sirocaso" por la confitería Sirocco porque la
gente se refugió allí y la policía entró e hizo destrozos. En ésa época
gobernaba el Gral. Uriondo y de jefe de policía estaba Binotti. Santiago
no estuvo aislado lo que pasa es que las reacciones han sido acordes a la
ubicación política, económica y social de SDE; las reacciones han estado
en función de ésa intolerancia, no era Córdoba la que estaba afectada
económicamente seriamente, no era Tucumán era Santiago una provincia
totalmente influenciada por éstas provincias. Pero desconectada de su
realidad.
P.S.: ¿Qué papel jugo Francisco Santucho en la
conformación del PRT-ERP?
Yo creo que Francisco fue el más antiguo
digamos en cuanto a militancia y quizá el que primero encara el proyecto
pero no como PRT-ERP sino el de sus primeros comienzos que se llamó el
FRIP. En realidad tenía una orientación muy acorde a la realidad que vivía
el norte argentino, muy en consonancia con algunas líneas que se habían
desarrollado en Latinoamérica. bueno, de ésa época son las experiencias de
los primeros periódicos en quichua, de trabajos bastante importantes en
las áreas rurales, cosa que después cuando empieza a cobrar mayor fuerza y
mayor importancia, ya un poco trasladado y con el eje en Tucumán se va a
perder, porque se alía fuertemente al Trotskismo que lo aleja de ésa
corriente popular en el sentido más amplio y lo encasilla en una corriente
exclusivamente obrera, que a Santiago por supuesto la margina porque no
tenía ésa materia prima que eran los obreros y va a trasladar todo esos
grandes centros a Tucumán, a Córdoba a lugares dónde es fuerte el
trotsksimo.
P.S.: Cómo empiezan a aparecer las Organizaciones aquí,
qué rol juegan y que figuras se destacan. Aparte, en el 71 están ya
delineadas las tendencias o aún le falta.
No, yo creo que desde el
'69 ya están definidas las tendencias. O sea que digamos, las tendencias
siempre han estado definidas, así encontramos a un sector peronista que
reaccionaba frente a ésta situación y un sector marxista, llámese PC u
otros sectores que eran marxistas pero que estaban alejados del PC , ésos
sectores que quedaron en el medio, digamos, son los que van a buscar una
salida a lo que era el marxismo-leninismo que en definitiva termina
convirtiéndose en PRT-ERP. Que va a tener algunas ramificaciones como el
A.R., por ejemplo, que tenía su sede en la Facultad de Ing. Forestal donde
se hace fuerte y mucha gente va a trabajar en función de ésa línea
concretamente.
P.S.: Cómo fue la reacción de la juventud o de la
gente, con el tema de Aramburu...
En realidad, a pesar de causar
sensación la noticia, no es procesada debidamente aunque digamos que apura
los tiempos de las organizaciones sobre la puesta en marcha de la lucha
armada, va definiendo a los sectores y va acelerando a éste
proceso. Los acontecimientos internacionales tienen incidencia en la
juventud fundamentalmente el tema de Cuba para todos los sectores pero
fundamentalmente para los sectores marxistas-leninistas. El proceso de
revolución cubana tiene muchísima importancia por todo lo que implicó,
aparte la figura del Che Guevara y también por todo lo que se veía todo un
proceso en marcha, en el cual toda Latinoamérica se encontraba luchando,
en Bolivia, Uruguay, Chile. Entonces es como decir, había una esperanza
abierta, esto está en movimiento, Argelia, Vietnam... se estaba en un
proceso de liberación. Entonces es como que en esos momentos, se decía hay
esperanza.
P.S.: Cómo se vivió en Santiago el tema de
Trelew.
Lo de Trelew fue el desmascaramiento de toda la situación.
El poder mostraba el grado de crueldad al cual era capaz de llegar, es
como que la gente veía, y no solamente nosotros que ya lo veíamos, que
esto era mucho más serio que solamente una lucha estudiantil. En ésa época
la población se volcó masivamente a favor de todo este proceso, no había
vuelto Perón y existía mucha juventud que luchaba en contra de la
ilegitimidad de un gobierno dictatorial que ilegitimaba aun más su poder a
través de éstas acciones que los ponían en evidencia. Yo creo que eso dio
calce para adquirir una mayor efervescencia que se cristalizó en algún
tipo de organizaciones que en algunos casos eran todas con una trabajo
legal o de superficie.
P.S.: La prensa, el periodismo, la gente de
la cultura como se desenvolvieron...
En general fue como siempre en
Santiago del Estero, digamos los sectores medios muy conservadores, muy
alejados e indiferentes al problema, no tuvieron actitudes de solidaridad
excesiva al contrario porque todas éstas actividades eran clandestinas,
ilegales.
P.S.: Y la Iglesia, teniendo en cuenta a que ya estaban
los Sacerdotes para el Tercer mundo?
La Iglesia también estuvo muy
dividida, había movimientos de sacerdotes pero muy mal visto, muy
marginado por la oficialidad de la Iglesia. Generalmente se mantenían casi
ocultos en su actividad. Los referentes principales fueron Monseñor Tato y
Monseñor Castellano, Tato vino a para a Santiago porque Perón lo castigó y
Castellano era un prelado prácticamente estaba defenestrado encontrado
refugio aquí y éstos fueron los sectores dominantes de la Iglesia dentro
de la esfera del poder.
P.S.: Y los políticos de aquel entonces
como que rol jugaron.-
Bueno, por ejemplo Darío Moreno pertenecía a
los Montoneros, pero quienes actuaban fundamentalmente, López Bustos que
encabezaba al peronismo en SDE y que un poco estaba apoyado por la JP
entre comillas, y de ésa JP cuantos integraban montoneros no se sabe pero
evidentemente en ésos momentos entre la JP, los montoneros y todo el
aparato peronista, no había grandes diferencias, digamos que operaban en
forma conjunta.
P.S.: ¿Que versión tienes respecto a las elecciones
del '73. Juárez tuvo un proyecto industrializador que lo llevó al triunfo
o no?
Bueno con respecto al proyecto de Juárez es la primera vez
que lo escucho. De este tema yo la verdad es que no me acuerdo cual es lo
que desencadena el triunfo de Juárez, lo que si es que durante el '73 y a
causa de las elecciones se suscitaron grandes intereses e inconvenientes,
en un momento determinado yo estuve en la zona de Campo Gallo, Juárez
tenía mucho apoyo entre comillas en el interior, pero digamos que en Campo
Gallo los tenía ganados a los obrajeros y en ésa época lo que se hizo fue
recoger los documentos de todos los obrajeros y se los llevaba a votar
caso contrario perdías el trabajo, así lisa y llanamente. O sea que se
hacía un gran asado para ésos 200 o 300 obrajeros que tenían y juntados
los documentos se los llevaban a votar. Ahora cuál era el interés de los
obrajeros por tras de Juárez que hizo éste, por ejemplo todos los terrenos
fiscales que en ésa época estaban prometidos para armar distritos
forestales, y que iban terminar con la explotación irracional del bosque y
con la explotación del hombre, a través de proyectos mucho más armados y
dirigidos desde la Ing. Forestal, que fueron proyectos de un Ing. Ucrin
que era un alemán y que se radicó aquí en Santiago, les entregó a ellos.
Nosotros estábamos casualmente trabajando para una cooperativa que se
llamó Cooperativa Alberdi Ltda. , que para terminar con el proyecto de
desarrollo de ésa cooperativa debía recibir unas 100 mil hectáreas de
bosque, no es cierto porque era una cooperativa de hacheros, que en ésos
momentos Jensen había prometido que se iban a otorgar y que no se otorgó
nunca, ésas 100 Hc. Se las dieron a los obrajeros de la zona y ellos
tenían un interés absoluto en que gane Juárez. En lo que hace a Santiago
capital hubo como tres elecciones seguidas incluso hubo enfrentamientos
armados entre las dos fracciones del peronismo.
P.S.: ¿Atentados
hubo?
Bueno si hubo varios, hubo uno en el golf club, del cual el
presidente y creador era López Bustos además era presidente del Lawn
Tenis, mira esas contradicciones porque supuestamente L. Bustos
representaba a una parte del sector popular sin embargo era presidente de
los clubes más elitistas que en ésa época había en SDE. También hubo un
atentado a Castiglione, otro a Teruel que en ésa época era Decano de la
Facultad de Cs. Económicas, después hubo varias explosiones, una en la
casa de Gobierno. prácticamente bombas se ponía todas las
semanas.
P.S.: ¿Como se movilizaron las organizaciones aquí para
recibirlo a Perón en Ezeiza
Gente fue bastante. Con respecto a la
represión que hubo por parte de la derecha peronista se viene planteando
desde el proceso de la vuelta de Perón, a medida que éste se va definiendo
son mayores las diferencias entre los sectores, y está la derecha que es
más fuerte y que antes digamos de alguna manera operaban en forma conjunta
pero a medida que esto ya se va haciendo una realidad y que el proceso
está prácticamente a punto de concretarse, empiezan a aparecer una serie
de diferencias éstas diferencias se perciben en la frase patria
socialista- patria peronista.
P.S.: Qué opinan sobre la
visión de Santucho sobre las elecciones del '73
Es evidente que
tuvo razón; los que tenían el poder era la burguesía y los que vuelven a
otorgar el poder son la burguesía no se lo entregan al pueblo, ellos pisan
bien sobre cuales van a ser los resortes por los cuales seguirán
ostentando el poder, de ése falso poder que entregaban eso era evidente,
eso es real. Nuestro problema empieza arrancar desde ahí y creo que si
bien nosotros teníamos en claro ése panorama, porque eso era así y no era
de otra manera, lo que no teníamos en claro era cómo insertarnos en el
proceso. Recordemos que el PRT y el ERP hasta ése momento eran
organizaciones políticas legales, no había ley que los penalice; ahora, si
nuestro partido hubiera estado para enfrentar ésa situación no
necesariamente tenían que legalizar ni el PRT ni al ERP. En su momento no
teníamos estructuras de superficie o eran muy incipientes como para poder
operar de manera adecuada, entonces es muy poco lo que se pudo aprovechar
en ése proceso, y se radicalizaron de nuevo las posiciones muy rápidamente
sin haber podido, nosotros, hacer pie nuevamente. La legalidad viene en
Mayo del '73 y la ilegalidad o la clandestinidad vuelve en Septiembre del
'73 con la acción de sanidad, pleno centro de Buenos Aires, que es una
acción tan descabellada porque terminó siendo un fracaso, dónde hubo
muchas muertes, entre ellas la de un capitán y van presos 20 de los
nuestros aproximadamente. Eso le vale la ilegalidad al partido y
nuevamente vuelve a trabajar en ésas condiciones.
P.S.: ¿Soltaron
presos, en Santiago Cuándo asumió Cámpora?
Aquí no, básicamente los
largaron de Devoto, Villa Urquiza. Lo que pasa es que a algunos los
trajeron y los largaron aquí.
P.S.: Qué opinan sobre la muerte de
Rucci
Para mí ése atentado fue una declaración de guerra a Perón de
parte de los Montoneros. A pesar de haber muchas versiones acerca de su
muerte, nunca se supo fehacientemente quienes lo hicieron, si montoneros,
la triple A en complicidad con los servicios de inteligencia, los
sindicalistas disidentes no sé. Aquí en Santiago hubo manifestaciones y
hubo reacciones también, mucha prensa .... En ésos momentos la CGT
estaba conformada por Espeche, de Agua y Energía, Aguilar por la
Municipalidad.
P.S.: ¿Hubo o no represalias entre el '73 y '74 como
sucedía en Buenos Aires con la Triple A?
Sí, aunque siempre pasó
esto. Aquí nunca tuvo poder la izquierda, es la derecha la que siempre
manejó digamos la cosa, incluso las mismas estructuras puesto que el SIDE
se creó en el año 1972 y en ése año ya había persecuciones y
detenciones. En la época del Rodrigazo estaba ya en el penal. Los
políticos cómo reaccionaron ante los pedidos de sus familiares? No
fueron solidarios para nada. El radicalismo era una minoría que
prácticamente no existía y también muy obsecuente. El radicalismo aquí
siempre estuvo ligado a la derecha radical, nunca fueron lo más combativo;
ninguno de los sectores políticos ni sociales fueron solidarios con el
tema de los derechos humanos, ni los sindicales, ni los eclesiales, ni los
políticos. La persecución durante el '74 y el '75 era muy notoria, ya
prácticamente durante todo el '75 en Santiago va a funcionar ésa especie
de mesa tripartita que se arma entre el Ejército, el SIDE y la Policía
Federal, ya prácticamente digamos que el control de la represión no lo
tienen los gobiernos como en su momento porque los militares estaban
esperando firmemente tomar el poder vos tienes que en el '75 ya se había
largado el Operativo Independencia. Digamos que el aparato represivo de
aquellos años aún hoy sigue intacto, vos ves ahora al jefe de los espías y
torturadores de aquel tiempo. Otro que hará su aparición durante en el 86,
es un militar mendocino, casado con una santiagueña. Aunque volviendo al
principio el aparato represor sigue igual y operando peor que antes, pues
ahora posee un gran poder no solamente sobre el aparato estatal sino sobre
todo el aparato que no es estatal que es privado pero que son fuerzas
paralelas digamos.
P.S.: Ustedes creen que hubo un intento de
Juárez para hacer un peronismo sin Perón
Algo de eso hubo, allí hay
una puja entre Abdulajad y Juárez. El primero era del sector de López
Bustos pero más bien del sector de la izquierda. Cuando estuve preso,
aquí nos daban cada paliza que nos dejaban de cama. Nosotros ya sabíamos
que la compañía de monte Ramón Rosa Jiménez no existía, los militares la
habían destrozado, entonces cuando nos trasladan a Buenos Aires, los
compañeros de ahí, aparte de subestimarnos no nos creían que la compañía
no existía como tampoco de los campos de concentración que existían. Nos
decían que estábamos quebrados, que estábamos locos y aparte en vez de
estar todos unidos en la celda, los montoneros estaban todos juntos y
nosotros - PRT-ERP- por otro lado. Los prisioneros porteños los trataban
como querían a los carceleros, mientras que en Santiago si vos te hacías
el loco ahí nomás te metían un tiro. Uno les decía eso y no te creían
hasta que cuando pasaron unos meses del realizado el golpe, empezaron a
ver que la situación cambió y recién allí comenzaron a abrir los ojos. Con
el que discutí bastante fue con Dardo Cabo al cual posteriormente
asesinarían.
Entrevista efectuada al Arq. Daniel Rizzo
Patrón
Por Pablo Julio César
Soria
Podemos afirmar que cuando Onganía asume al poder, y
nombrando a ministros como Krieger Vasena y Moyano Llerena, comienza el
desguace del Estado. Desde mi punto de vista el que gobernaba no era
Onganía sino Vasena quién al manejar la economía tenía el poder real. Algo
parecido se dio con Lanusse, quien movido por las circunstancias tuvo que
llamar a elecciones. Allí aparece Cámpora, a quién lo apoyaban los
sectores de la tendencia mayoritariamente aunque, los sectores de derecha
también tenían su espacio. En el período que se lo iba a elegir a
Cámpora, en Santiago eran candidatos López Bustos Juárez y ninguno llega a
lograr lo suficiente para ser elegido, entonces se va a ballotage. Aquí
llegaron casi todos, vino Cámpora, Rucci, Abal Medina, Righi, Casildo
Herrera y otros, efectuándose una reunión en el Gran Hotel, dónde había
una gran mesa para ellos y luego, sillas dónde había 200 o 300 invitados.
Allí se hablaba de que había que apoyar a López Bustos porque Juárez
significaba la reacción etc. etc. cuando regresan a Buenos Aires, Juárez
que es muy astuto usa lo mismo que usó Perón en sus primeras elecciones
dónde puso Braden o Perón; y dijo: los porteños no van a decirnos a quién
tenemos que votar los santiagueños. Con esto tocó el orgullo de los
santiagueños y le ganó, a pesar de tener todo el aparato en contra, a
López Bustos. Cuando regresó Perón el 20 de Junio de 1973, de
aquí fue gente, sobre todo en los trenes. Para mi Santiago es un pueblo
que no tiene conciencia política, no tiene memoria, que agradecen ser
pobres. Porque observamos que históricamente agradecemos ser pobres; por
ejemplo, vos analizas la arquitectura y no hay nada que tenga un valor
arquitectónico. Desde que yo regresé a Santiago en 1971, lo único que he
visto es que nadie produce nada, todos se enriquecen con la construcción,
con la justicia o con la medicina trucha y se da otra paradoja como toda
es plata mal habida nadie invierte en Santiago entonces vos no ves nada
nuevo. En Santiago existió un único proyecto que pudo traer un
desarrollo que los hizo el Sr. Díaz y que fue la Corporación del Río
Dulce, que Juárez se encarga de destruirlo después. Ya en el '71, entro a
trabajar en la Corporación del Río Dulce, en ése tiempo estaba de
Gobernador Jensen, y me encargo de hacer un plan de salud que constaba de
proyectar hospitales en La Banda y demás. También hago un proyecto de una
planta deshidratadora de alfalfa en Clodomira, estando ahí yo me enteré
que la alfalfa de allí tenía la característica más rica en valor
proteínico del mundo y al proyecto lo iba a comprar la Sancor, entonces se
hacía la planta deshidratadora y en un radio de 30 minutos aproximadamente
los camiones iban a andar yendo con el producto y dejándolo para que no
perdiera su valor proteínico. Un día de Sancor llegaron 12 tipos a firmar
el convenio, le piden tanta coima que se van y el proyecto quedó trunco.
Actualmente Clodomira es un páramo, no tiene absolutamente nada. Hubo un
proyecto también que lo tomó San Luis, La Rioja que fue el de la promoción
industrial de Nueva Urquiza. Para mí aquí no hubo ningún movimiento
revolucionario o de vanguardia que empiece a plantear las cosas, todo era
muy quieto y lo que llegaba era traído de afuera. Yo cuando analizo con el
tiempo digo: hubo un proyecto con respecto al modelo de país que queríamos
construir pero nos faltó gente aparte, antes de la dictadura, los
militares empezaron a desbastar Tucumán. Yo tengo un testimonio de un
amigo "el cuchi" que dice que los militares lo colgaron de los pies a un
helicóptero y lo iban ramiando para que diga dónde estaban los demás. Su
familia es asesinada y eso nadie cuenta, han destruido pueblos
enteros. Aquí las organizaciones eran muy incipientes, había que
crear la herramienta y actuar sobre las conciencias. Muchas veces no se
sabía contra qué se peleaba, se sabía porqué pero no lo que se estaba
disputando. En la cárcel yo me encontré con jóvenes que eran "fierreros",
yo les dije que no se si me animaría a matar un amigo por pensar
diferente, era como estar entre la espada y la pared, y uno que estaba
allí me dijo: "Pucha, tienes razón yo no había pensado en
eso". Para mí Santiago sociológicamente es un pueblo que no le
importa nada. En el caso de desapariciones, hay dos que son medio
emblemáticos; uno es el del "Chongo" Abdala, de Clodomira, que lo hace
desaparecer en el '74 o '75. Aquí no había subversión, sí una oposición al
gobierno. El otro caso es el del "Andaluz" Ahuat, que cuando asume Juárez
era presidente del Bco. Provincia. Dicen que hubo un pedido de "La Señora"
para que realice una cosa y él dice que no, porque no corresponde,
entonces ella lo hace llamar le pega un carterazo y él le pega una piña
que la tira a la mierda, con eso renuncia. Posteriormente, en otro Bco.
(Comercial del Norte, creo que era) propiedad de Guilli Alegre, comenzó a
defender a los ahorristas y es ahí cuando lo hace desaparecer. A pesar de
no haber sido una provincia activa, en cuánto a atentados, si tuvo una
cantidad importante de desaparecidos. Uno de los primeros en investigar y
sacar a la luz la nómina de desaparecidos fue el Ing. Soria, quién
falleció hace un tiempo. En el '74 se produjo un fenómeno climático que
se lo conoció con el nombre de: "las inundaciones", Juárez y López Rega
sacaron un subsidio para realizar 7 mil viviendas y con eso se coimeo a
"troche y moche". También para ese entonces, teníamos a un
personaje siniestro como ministro de Gobierno, quién al haber entrado a la
sombra del gobernador electo intentó, posteriormente, actuar en forma
autónoma de aquel; a este tipo, a este ministro, lo iban a matar. Este
antes del golpe, llevaba a alguno detenido y cuando estaba haciendo las
declaraciones detrás de una cortina les aparecía el jefe de Informaciones.
Este ministro de gobierno iba todos los jueves a comer asado con los
"servicios" al lugar a dónde los torturaban a los changos, estuvo muy
comprometido con la tortura. Otro dato importante es que estando un
conocido abogado local como Juez, se producían éstos procedimientos, en
uno de ellos y luego de haber sido sacado para ser torturado murieron
Giribaldi y Kamenetsky; a mi vieja la llamaron por teléfono diciéndole que
me habían matado. Con el propósito de efectuar los trámites para un juicio
sucesorio, puesto que mi padre había fallecido recientemente, mi hermano
logra sacarme del penal y llevarme ante el juez, quién era mi amigo, con
cual pido una audiencia. Ahí le digo: Dr. ¿Usted autoriza para que se
saque los presos de la cárcel? Me mira y me contesta: sí ; ¿y usted
autoriza a que nos torturen? No, cómo me dices eso, y usted a autorizado a
que los saque a Kamenetsky y Giribaldi, se quedó helado y le dije: usted
es el responsable por lo que les pueda pasar. Por supuesto que ahí nomás
nos llevaron a la mierda y a los pocos días nos trasladaron a La Plata.
Después yo le inicié juicio y se salvó por la Obediencia
Debida. Con respecto al "Rodrigazo", en Santiago no se sintió
tanto. El E.R.P. con Robi no nace en Santiago, aquí nace el FRIP
con Francisco Santucho que era un movimiento indigenista y el robi junto
con otros changos, empiezan a formar un movimiento con más desarrollo que
incluía a gente que trabajaba en los ingenios azucareros. Robi si bien es
santiagueño, él nace políticamente en Tucumán y a Santiago no vuelve nunca
más, salvo a ver, esporádicamente, a sus padres. A pesar de no haber
tratado mucho con Francisco Santucho, yo nunca supe bien cual era su
postura ideológica, nunca estuvo bien en
claro.
"El error del ERP fue
continuar la lucha armada luego de las elecciones de
1973"
Entrevista efectuada a Julio
Carreras (h) 21 de febrero de 2001
Por Pablo
Julio César Soria *
Julio Carreras (h) es más conocido como
escritor y periodista que como militante político. Sin embargo estuvo
preso 7 años durante la dictadura militar argentina, debido a su
militancia en el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores) una
organización que impulsaba la lucha armada para obtener el socialismo.
Pese a que la mayor parte de su militancia se desarrolló en Córdoba, como
periodista en diarios y revistas de Izquierda, hemos enfocado las
preguntas principalmente sobre una realidad que también el escritor
conocía mucho: la de Santiago del Estero, poco analizada hasta
hoy.
Pregunta: ¿Cómo fue tu juventud en Santiago y por ende, tus
inicios hacia la política?
Julio Carreras: Mis comienzos han estado
relacionados con las ideas revolucionarias del peronismo puesto que, tanto
mi abuelo como mi padre han sido militantes peronistas y la conciencia
política, de alguna manera vaga para mí, comienza alrededor de los cinco
años, en 1955, cuando sucede el golpe en contra del gobierno de Perón.
Allí lo veo a mi tío, un militante peronista que andaba escondido. A él le
llevaba la comida que mi abuela le mandaba a una casa dónde estaba
escondido. Me acuerdo claramente como me impresiona mi tío, uno de ésos
días, cuando al dejarle la comida tenía un revolver sobre la mesa, una
pistola calibre 38 largo, era imponente. Sin embargo, mi tío después niega
que estuviera armado en la actualidad. Yo creo que eso forma parte del
miedo retrospectivo que nos lleva a negar nuestra propia militancia o como
sería el caso de Uriondo también, quién le negó una entrevista a un amigo
mío a Juan Manuel Aragón, se escondió y nunca le pudo preguntar sobre su
participación en los Uturuncos; Uriondo niega su participación en los
Uturuncos porque ahora es un hombre del sistema y sin embargo para mí, que
era un chico de 6 o 7 años, Uriondo era como un ejemplo, un personaje
heroico, yo lo recuerdo claramente; a lo mejor es un poco exagerado por la
imaginación, yo lo recuerdo porque mi tío y todos los peronistas de
aquellos tiempos como López Bustos, Abdulajad y mi viejo también,
anduvieron tratando de conseguir la libertad de los Uturuncos que estaban
presos, y en el ámbito familiar hablando bien de la guerrilla peronista
como los llamaban ellos. Así que éstos son los primeros esbozos de
conciencia política que hacia la adolescencia se fue perfilando más bien
como un nacionalismo de derecha porque mi abuelo era un hombre con ideas
conservadoras -no en el sentido liberal sino en el sentido de ser un
patriota cuyo libro de cabecera era el Martín Fierro, cuya raza
privilegiada era el gaucho, mezcla de hispano con aborigen y que hacía un
culto al amor por la patria. Admiraba al nazismo, por ejemplo, o al
fascismo pero principalmente al nazismo nada más porque había sido un
aliado del país en contra de los intereses norteamericanos e ingleses. O
sea que no lo veía con un sentido de movimiento antisionista o
imperialista, como en realidad fue el nazismo sino como el aliado natural
que tuvieron los movimientos nacionalistas e independentistas
latinoamericanos en contra de su principal opresor, y así por eso también,
después mis tíos veían a la U.R.S.S. con simpatía no porque fueran
comunistas sino porque era un aliado en contra de los norteamericanos. El
verdadero peronista que en ése tiempo existía y que todavía existe, nada
más que ahora mienten mucho, dirigentes peronistas que se han transformado
o aggiornado, el verdadero peronista, digo, era un hombre nacionalista y
socialista al mismo tiempo, un tipo de socialismo dentro de un capitalismo
moderado y esto era lo que sustentaba aproximadamente mi familia. Nunca
habían sido ni marxistas ni un socialistas, pero no hace falta ser un
marxista para ser un revolucionario. Por entonces López Bustos junto con
Abdulajad eran los que mantenían viva la llama del peronismo en Santiago,
cuando muchos otros que después han sido funcionarios y gobernantes
estaban con duda o directamente se habían borrado de la militancia . En
esa infancia y adolescencia yo conocí a todos lo dirigentes peronistas de
Santiago y de otras provincias, conocí también a José Alonso, a Vandor si
bien no hablé con ellos -yo era un niño-, fui a las movilizaciones donde
mis tíos me llevaban y hablaban ellos. Sobre todo, cuando hubo conflictos,
aquí en Santiago, con los maestros que hacían movilizaciones en contra del
plan CONINTES en la época de Frondizi. Esa fue la raíz de mi pensamiento
político.
P. : En ese momento Carlos A. Juárez qué papel jugaba si
es que jugaba realmente y qué posición empezó a adoptar...
J.C.: Yo
recuerdo vagamente -vale repetir que era casi un niño, tenía 12 años
cuando los milicos lo voltearon también a Frondizi, en 1962- pero lo que
tengo en claro es que Juárez intentó hacer un movimiento por fuera de la
línea del peronismo siguiendo la línea de Vandor, él fue uno de los
dirigentes peronistas que quiso presentarse a las elecciones de 1963.
Intentó con Sapag, Bittel y Vandor hacer un peronismo sin Perón; eso le
costó que muchas organizaciones como la 62 organizaciones lo declararan
persona no grata y se alejaran de él (esto me lo contó Cárdenas, un
dirigente sindical que luego fue vicegobernador de Juárez). Con mucha
habilidad y con inteligencia también, me parece que logró reinsertarse en
la sociedad porque en los 70 ya estaba de nuevo integrado, aunque después
fue por líneas separadas con el peronismo institucional y las
organizaciones revolucionarias. En las elecciones del regreso de Perón,
Juárez fue a elecciones con el lema de la Democracia Cristiana, aliada con
el Partido Comunista, en contra del peronismo, y ganó. Por eso es que
Cerro fue senador, o diputado, no recuerdo bien, ese fue el negocio de
Cerro, alquilarle el partido a Juárez a cambio de algunos puestos -porque
si iban solos la Democracia Cristiana y el Partido Comunista juntos no
sacaban ni para un concejal.
P. : Cómo se vivían las luchas
de los estudiantes en el 69 y 69, en Santiago...
J.C.: En Santiago
no tenían gran repercusión; aquí había entrado la provincia en una etapa
de cierta anestesia política. Yo era un chico de clase media que quería
ser un niño bien argentino, un chico de aquellos que se peinaban a la
gomina, que admiraban al gaucho porque era una onda sustentada por una
parte de las clases dominantes en la Argentina, también porque cultivaba
un antiimperialismo más bien de derecha en lo que se refiere a las
costumbres, por lo tanto era un anticomunista. Para mí el comunismo era
una fuerza oscura, rara, de individuos complejos y exóticos, que fumaban
en pipa y asumían actitudes presuntuosas. Así me parecían los pocos
miembros del Partido Comunista que había llegado a conocer algo porque
eran amigos de mi papá. Entonces cuando surge el gobierno de Onganía creo
que a todos los que tenemos una raíz nacionalista nos pasa lo mismo, mi
padre por ejemplo en la época de Onganía -que aquí ponen como gobernador a
un general, Uriondo, pariente del otro Uriondo que fue Uturunco, ponen
como ministro de gobierno a un Tte. Coronel Cáceres que era amigo de mi
papá, a éste lo designan funcionario del gobierno; ellos hacen una hábil
diplomacia política con respecto al peronismo prometiéndole participación
y prácticamente en Santiago lo neutralizan por completo. Los sectores de
izquierda por entonces eran muy pequeños -aunque en un par de años
crecerían como hongos-; los únicos que se solidarizaban y lograban algún
tipo de apoyo en conjunto con los movimientos estudiantiles eran estos
sectores de izquierda; pero eran muy pequeños, así que desde el punto de
vista colectivo pasaban casi desapercibidas aquí las movilizaciones
nacionales y más aún otras como las del Mayo Francés. No para mí, a mí me
impactó mucho El Cordobazo, por ejemplo, y me hizo pensar. Porque yo venía
ya desde los 16 0 17 años en un proceso de reflexión, empezando por la
guerra de Biafra que se da en el año 1967 aproximadamente, lo que se
estaba empezando a conocer sobre la guerra de Vietnam todo eso va
haciéndome reflexionar y ya venía con una creciente radicalización aunque
era muy suave. Como te digo mi padre leía mucho, tenía amigos de gran
nivel intelectual, como el Dr. Acuña, el Lic. Pedro Luna o el gran pintor
Alfredo Gogna, con ellos discutía con frecuencia sobre política y yo
escuchaba. También por esos tiempos salió la revista Planeta -que aunque
con cierta pereza empecé a leer cada vez más. Era una revista hecha por un
marxista y un católico franceses, los mismos autores de El Retorno de los
Brujos. Allí se abría un panorama muy amplio donde se incluía por cierto
las movilizaciones juveniles, los grandes movimientos culturales de
ruptura que se iniciaban, Vietnam...
P.: Digamos que los hechos
internacionales tienen mucho que ver en el pensamiento de una generación,
puesto que como vos dices Vietnam, Biafra, el Mayo Francés son de alguna
manera los referentes a nivel internacional con los cuales la juventud va
tener como hitos. Ahora bien, tu decisión hacia la militancia política a
qué se debe y cuándo se produce, porque tengamos en cuenta también que
durante ése período, finales de los 60 y principios de los 70, otra parte
de la juventud estuvo volcada al rock; porque recordemos que desde 1966 al
1970 se dio en EE.UU. todo un movimiento social que fue el movimiento
Hippie, que indudablemente no pasó desapercibido en ésta parte del
continente, incluso aquí dicho movimiento tuvo sus adherentes. Entonces
podemos encontrar a dos tipos de adolescentes que enfocan o que tratan de
dar respuestas de diferentes ángulos. Uno desde la vertiente de la cultura
y el otro desde lo político. Cómo ves vos el tema de los adolescentes y
por ende cuándo fue el momento en el que optaste por la vertiente
política.
J.C.: Bueno a mí se me dio una situación privilegiada
porque cuando aparecen los Beatles yo tenía 14 años más o menos, vivía
como te digo en el seno de una familia que tenía una militancia política
pero también leía mucho. Mi padre compraba todas, aunque suene exagerado,
todas las publicaciones que salían. Esto te da una idea del poder
adquisitivo, puesto que él era un empleado público que tenía dos puestos,
pero con sueldos normales. Trabajaba en ese tiempo en Salud Pública como
simple oficinista y por la tarde, trabajaba en la casa Spaini llevando la
contabilidad; con eso mi padre pudo comprar todas las revistas del
momento, incluso brasileñas, como una que recuerdo bien: O´Cruzeiro. Que
tenía un página de chistes, muy simpática y bien hecha, perdoná la
digresión, que se llamaba "El amigo de la onÇa", muy graciosa y bien
dibujada (también yo dibujaba historietas). Así es que tenía acceso a un
material de primera mano. Por otra parte, cuando tenía 14 años, también
estaba en la vertiente del rock puesto que tocaba la guitarra eléctrica.
Yo desde los 14 años empecé a trabajar como músico, no a tocar por Hobby
sino ganar plata con la música. La escuela me parecía estúpida y estéril,
incluso mi propio padre, tiene parte de culpa en eso, porque el vivía
diciendo que los sistemas educacionales eran caducos que no se enseñaba
nada, que aparte todo era mentira, tanto desde el punto de vista histórico
como de la supuesta democracia que proclamaban los radicales de Illia, ya
que en un país donde estaba proscrito el movimiento mayoritario era
absurdo hablar de democracia. La politización para mí vino en tres
etapas. El primer golpe fuerte que recibí fue a los 18 años cuando en la
TV, que era nueva en Santiago, en un noticiero, vi la guerra de Biafra, vi
la miseria en que vivían los pueblos africanos. Recuerdo claramente esa
noche. De repente en el televisor apareció un niño que era imposible, no
podía haber en el mundo alguien tan desnutrido, con tanta desolación en
los ojos, con la pancita hinchada por el hambre, y el cuerpo arrugado como
el de un viejo, a pesar que no debía de tener más de siete u ocho años.
Entonces eso me chocó muchísimo, y yo que era un chango gordo, lleno de
comodidades, repantigado en un cómodo sillón frente al televisor me puse a
llorar, me salieron las lágrimas solas y me sentí lleno de vergüenza y
dije "yo tengo que hacer algo". No sabía entonces qué, pero me dije no
puedo ir a las reuniones de la acción católica y misas todos los días
solamente para encontrarme con los boludos y las minitas del centro, aquí
hay problemas más importantes para un cristiano. Y empecé a tomar
conciencia de la pobreza en mi propia provincia por lo tanto pensé que mi
ubicación debía estar al lado de ésa gente como cristiano, aunque por esos
tiempos aún no se me presentaba muy claramente la noción de la lucha
armada. Es cierto que había ocurrido la muerte del Ché en Bolivia, y me
había conmovido mucho eso. Recuerdo que yo pensé en el acto, cuando lo vi
al Ché tendido con los ojos abiertos, luego de ser asesinado, pensé "pero
es la misma cara que tenía Jesús" (en un cuadro del Tintoretto, creo). Eso
y que el Ché era argentino. Me sentía muy orgulloso de que alguien tan
generoso y grande fuera argentino. El segundo choque fue el cordobazo,
cuyas imágenes las ví por TV y me dio otra opción, si bien no lo procesé
en el acto pero me quedó grabado en la mente y después cuando entré al
servicio militar actuó como el segundo de dos factores. Yo por una
cuestión familiar tenía mucha simpatía por lo militar. Un oficial del
ejército que me probó verdugueándome mucho y era evidente que me observaba
desde que entré a la colimba, un día al ver mi resistencia física y
agilidad mental me dijo que yo tenía "madera de militar", así me dijo, que
termine el bachillerato -pues no lo había terminado- y siguiera la carrera
de oficial. Ese militar era un Tte. Coronel al cual habían dado de baja
por peronista y después dieron trabajo de nuevo, yo me hice amigo de él,
lo visitaba aún luego de terminar el servicio militar, lo visitaba con mi
novia, Clara, quien era una chica muy hermosa y sensible, junto con quien
andábamos buscando la manera de hacer algo muy grande por nuestra patria,
a la que sentíamos tan intensamente dentro de nosotros. Conversábamos
bastante sobre política con este militar, pero yo ya me estaba yendo hacia
la izquierda y a él lo asustaba esa posición mía. Una de las cosas que me
contó, durante una de estas visitas con Clara, fue su nuevo alejamiento
del ejército porque no lo había querido torturar a Robi Santucho cuando lo
detuvieron, aquí en Santiago. Paradójicamente mi posición definitiva hacia
finales del año 71 vino a través de la admiración que empecé a sentir
hacia los revolucionarios negros de los EE.UU. y por la lectura de un
libro que llegó a ser la piedra angular de mi ideología: el libro se
llamaba "Alma encadenada" de Eldridge Cleaver. Este era un dirigente
político negro que en la cárcel había conocido a los seguidores de Malcom
X y a través de sus seguidores, cuando salió de la cárcel junto con otros
compañeros de militancia musulmana, orgullosos de su raza, fundó el
partido "Pantera Negra". Para entonces Eldridge Cleaver ya había leído
Lenin y al Ché Guevara, entonces el partido fue revolucionario y propenso
a la lucha armada. Este partido fue una respuesta, porque ellos planteaban
que la única forma de luchar a favor de los oprimidos, que eran los
negros, era a través del marxismo-leninismo que indicaba un camino
correcto para la organización de la sociedad y la resistencia. Con esto ya
se perfilaba emocionalmente cual iba a ser mi decisión.
P.: Para el
año 71 las organizaciones armadas ya habían salido a la luz, en Santiago
cual de las dos tuvo más peso, teniendo en cuenta que Santucho era el
fundador de una de ellas.
J.C: Aquí en Santiago hay dos aspectos de
la cuestión: desde el punto de vista de lo que es una organización armada
el ERP era mucho más poderoso que Montoneros, en parte por que Santucho
incidió un poco. Ahora desde el punto de vista orgánico, de poder real, el
PRT tenía más fuerza; desde el punto de vista de las movilizaciones era
Montoneros porque ellos movilizaban públicamente a mucha gente que era
simpatizante pero lo único que hacían era ir a la plaza libertad con
pancartas, no tenían una militancia real, de ahí iban a las U.B. que era
como decir vamos a dónde van todos los jóvenes; en ésa época todos los
jóvenes tenían algún tipo de militancia. La parte de Montoneros tenía
mucho atractivo porque tenían muchas minas lindas, porque toda la clase
media de la acción católica se había volcado para ahí. En cambio la del
PRT era más silenciosa pero más poderosa porque estaba compuesta por 300 o
400 hombres y mujeres que eran militantes reales, capaces de ir a
volantear e incluso hacer algunas acciones armadas si era
necesario.
P.: ¿Hubo acciones armadas importantes en
Santiago?
J.C.: Aquí en Santiago hubo muy pocas acciones armadas,
principalmente porque desde el punto de vista organizativo del PRT, se lo
había tomado como una región neutra, principalmente orientada a hacer
apoyo logístico. Por ejemplo, si se copaba un regimiento en Córdoba y se
recuperaban 200 fusiles se venía y se los guardaba en Santiago que era una
zona tranquila y poco vigilada, entonces había una fuerte organización que
servía para el apoyo. Supongamos que un compañero se escapaba de una
cárcel de Buenos Aires se lo traía y se lo escondía en Santiago y
comenzaba a realizar trabajo de base aquí. Lo mismo sucedía si un
compañero caía herido, por ejemplo en Rosario, también se lo traía a
Santiago entonces cumplía un rol muy importante pero no relacionado de una
manera abierta con la lucha armada. Aquí hubo sí atentados pero no del ERP
y además porque existía una política de preservar esta región para el
trabajo político entre la gente del campo y no había que exponer
anticipadamente a la gente del campo y por otro factor, aquí en Santiago
el partido era bastante fuerte porque aquí el trabajo se había hecho desde
el año '57, un trabajo sistemático, sacrificado, en el campo
principalmente y ése trabajo no lo había hecho "Robi" Santucho sino
Francisco Santucho, que es el verdadero fundador del FRIP que vendría a
ser como el verdadero fundador del PRT porque de ahí sale el PRT
después. Todas las ideas principales del PRT están prácticamente
presentes ya en el FRIP, menos dos: que Robi era marxista-leninista y
Francisco Santucho se hace marxista-leninista, a desgano, se puede decir
por disciplina va aceptando lo que el partido le va imponiendo. El era más
bien un nacionalista, poco a poco volcado hacia la izquierda, al estilo de
Haya de La Torre, por eso tenía muy buena relación con el Peronismo de los
Argentinos de Raimundo Ongaro, había una excelente relación incluso
salieron acuerdos importantes del PRT con Ongaro, gracias a ésa amistad
que ellos tenían. Y había otro factor, que Francisco Santucho estaba en
desacuerdo con la lucha armada. Entonces yo considero sin estar seguro de
esto que a Santiago no lo han incluido en la lucha armada directamente
porque el principal referente de aquí era Francisco Santucho quién no
estaba de acuerdo con tomar las armas, y ello le costó a él que había sido
uno de los fundadores estar siempre en una posición secundaria dentro del
partido, como por ejemplo de ocuparse de las ediciones de libros,
revistas, ocuparse del trabajo político sindical; entonces a eso se debía
principalmente que en Santiago del Estero se hubiese dado un perfil bajo a
la lucha armada. Se privilegiaba la lucha política y sindical.
P.:
Qué papel jugaron las Universidades aquí, teniendo en cuenta que el
peronismo había ingresado por primera vez en ellas como así también la
Iglesia puesto que los Sacerdotes para el Tercer Mundo ya habían comenzado
a participar activamente.
J.C: Aquí se da un proceso o fenómeno muy
acelerado, si tenemos en cuenta que ya en 1969 no existió ninguna
repercusión del cordobazo. Si tenemos en cuenta que en el 71 y en el 72 ya
habían movilizaciones importantes en cada aniversario del cordobazo. Hay
un proceso de concientización y politización en la juventud increíble. En
el 69 como te decía casi no hay ecos aquí y vos tienes que en el 72 se
toman facultades, como la de Ciencias Económicas de la UCSE, existe una
movilización constante durante todo ese año en contra de la dictadura y
son movilizaciones importantes que congregaban a mil o mil quinientas
personas que para Santiago es muy importante realmente. Entonces ése
proceso se va dando por una parte por la existencia de la universidad por
otra parte, por el excelente trabajo de los compañeros de las distintas
organizaciones y ahí particularmente en la universidad católica adquiere
muchísima fuerza el PRT en las organizaciones estudiantiles, pues maneja
todos los centros de estudiantes de la universidad con aliados al PRT como
también por Montoneros que en éste caso trabajan juntos, pero más
presencia hay en la universidad de gente de izquierda que de los
montoneros. La iglesia como institución actúa de una manera
reaccionaria en ése momento, o sea públicamente sigue siendo la iglesia de
los ricos y se conservan las tradiciones y los temores respecto de la
izquierda; te condena incluso a veces en algunas misas. Yo he escuchado la
condena de algunos sacerdotes. Después cuando comienza la lucha armada y
comienzan a morir changos o a desaparecer en el caso de un muchacho
Ledesma, algunos curas y sobre todo un cura español de quién no recuerdo
su nombre pero creo que continua aquí yo lo escuché públicamente hablar de
una manera muy rencorosa y violenta en contra de la guerrilla, culpándolos
a ellos de la desaparición de muchachos. Hablaba de la misma forma que
hablaban los militares diciendo "bueno si ellos han desaparecido es porque
ha habido gente marxista que les habían metido en la cabeza ideas raras,
lo cual los llevó a meterse en contra del ejército y por eso han terminado
desapareciendo y quien te dice que no lo hayan matado los mismos
compañeros". Ese era el discurso de la represión, de militares y policías
que mientras tanto estaban torturando y violando a chicas de 18 años y
mujeres embarazadas, y que muchos sectores de la Iglesia Católica
acompañaban. Así que una vez más en la historia el sector dirigente de la
Iglesia Católica actuaba en contra de la doctrina cristiana. Esta
corriente quería dar una idea de que la guerrilla era como una
mafia. "Por otra parte había 3 o 4 curas progresistas que siendo
personas que no estaban comprometidas políticamente eran tolerantes y así
se daban en ellos también que al ver la presencia de la movilización
estudiantil era importante trataban de canalizarla y acogerla haciendo
huelgas de hambres, o brindando refugio a la gente cuando había represión,
acogiéndonos en iglesias como La Merced o la Iglesia del Colegio de Belén.
Por otra parte, aquí en Santiago yo no recuerdo que haya habido ningún
cura comprometido con el movimiento para el Tercer Mundo pero, digamos que
había tolerancia y entre los muchachos y chicas había una militancia a
favor de los curas del Tercer Mundo que muchos de ellos lo cultivaban a
través de cartas, de viajes a otras provincias.
P. : Qué
repercusiones tuvo El Cordobazo en Santiago...
J.C.: Apenas algunas
corridas, producto de las manifestaciones estudiantiles de apoyo que se
dieron en la plaza principal, y que debido a la gran cantidad de
manifestantes refugiados en Siroco -una confitería frente a la plaza-
humorísticamente se lo denominó "El Sirocazo". El Loco Rosenberg hizo un
simpático zoco sobre eso. Sin embargo esta primera confrontación violenta
tendría una gran influencia en el desarrollo de la actividad y la
conciencia estudiantil. "La Universidad Católica había pasado por un
período en el cual los grupos de izquierda tuvieron posibilidad de
convocar a asambleas de libre participación y dar a conocer sus ideas. Al
calor de estas asambleas se dio una veloz radicalización de los jóvenes
que hacían sus primeras experiencias universitarias en Santiago. El Pbro.
Mayer -quien permitió esa apertura- sería rápidamente removido por los
miembros del Consejo de Administración -verdaderos "propietarios" de la
Universidad, de acuerdo a sus estatutos-, pero el movimiento iniciado por
él ya era indetenible. A través de elecciones democráticas los sectores de
izquierda ganaron todos los centros de estudiantes. Franja Morada (UCR),
AUN (PSP), corrientes más o menos reformistas -es decir, que no
propugnaban un cambio revolucionario de la sociedad-, habían ganado
algunos centros, mientras que la mayoría de los otros estaban ya en manos
del MOR (Partido Comunista), y ALE (PRT) corrientes que defendían
abiertamente una línea marxista-leninista. El peronismo que había logrado
alguna participación en los centros de estudiantes, era el de izquierda, y
en caso de concertar alianzas, solía hacerlas con el PRT antes que con los
otros sectores. "El 29 de Mayo de 1972 se efectuó una
concentración en la plaza principal de Santiago, para conmemorar el
segundo aniversario del Cordobazo. La ocasión se había hecho propicia para
reclamar además la rebaja de los aranceles universitarios, que habían sido
aumentados por las autoridades. Particularmente los de la Facultad de
Ciencias Económicas, de la Universidad Católica, habían sido fijados a una
altura que los convertía en casi inalcanzables para los recursos de las
familias de clase media-baja en Santiago. Se habían concentrado unos mil
jóvenes hacia las siete y media de la tarde. Entre consignas y arengas
espontáneas, las columnas de estudiantes daban vueltas a la plaza, frente
a la policía y la catedral, hasta que fueron amenazados con un avance por
la guardia de infantería. "A viva voz, los dirigentes llamaron a
la dispersión, para volver a concentrarse en la Plaza San Martín, frente a
la Casa de Gobierno. El lugar altamente simbólico. La estatua ecuestre de
San Martín, ubicada por entonces en el centro de la plaza, tenía hacia uno
de sus costados a la Casa de Gobierno; a sus espaldas, la Casa del Pueblo,
local histórico del Partido Socialista, y enfrente al Convento de Belén,
donde, por falta de local propio, funcionaba además la Facultad de
Ciencias Económicos -en conflicto con sus autoridades, como se recordará.
La Casa de Gobierno aparecía oscura y distante, rodeada de policías. En la
Casa del Pueblo -que a la sazón estaba administrada por el Partido
Socialista Popular- se efectuaba justamente su asamblea a anual. El PSP
tenía un excelente trabajo político en el interior, por lo cual la gran
sala del imponente edificio estaba llena con los delegados de esos
pueblos, entre los cuales se contaban muchos delegados de los obreros
rurales y los hacheros. "Hacia las ocho de la noche se iban reuniendo
otra vez los grupos de activistas, acompañados cada vez por menos
estudiantes comunes. La actitud policial había disuadido a más de la mitad
de quienes concurrieran entusiastas a la convocatoria anterior: quizá el
grupo reunido alcanzara a duras penas a los quinientos jóvenes que esta
vez se reagruparon frente al edificio de la Sociedad Sirio Libanesa, en
medio de la calle. "La policía había cortado ya la calle Jujuy, a
la altura de la Avda. Belgrano y en su intersección con Absalón Rojas;
también la Avenida Rivadavia, ocupando con carros de asalto y efectivos de
la Guardia de Infantería toda la franja entre Absalón Rojas y Juárez
Celman, frente a la Casa de Gobierno. De esta manera los estudiantes que
habían llegado hacia esa hora quedaban encerrados. Previendo que las
fuerzas policiales podrían impedir el acceso a la facultad de Ciencias
Económicas, los dirigentes acarrearon a la multitud hacia allí. Y frente a
la puerta principal del Colegio de Belén, sobre Jujuy, que lo era también
de la facultad, se comenzó a sesionar en asamblea. "Entonces fue que un
estudiante comunista, propuso la toma de la facultad de Ciencias
Económicas, para presionar a las autoridades hacia una baja de los
aranceles. Debido a la amenaza de la policía, las discusiones tenían un
trámite desordenado, y las propuestas se sucedían sin que la gente
prestara mayor atención. De repente, los policías comenzaron a atacar con
gases lacrimógenos. El autor de la propuesta de tomar la facultad, a los
gritos, orientó a la mayor parte de los estudiantes para que en vez de
huir entraran a la facultad. Pese a ello, una gran parte de la
manifestación se dispersó, apenas unos cien alcanzaron a entrar y
enseguida se clausuraron desde adentro las pesadas puertas del edificio
colonial. "Unos cien jóvenes quedaron adentro de la facultad. La
asamblea prosiguió, y antes de que la policía acerrojara totalmente el
edificio por fuera: yo propuse que se buscara la solidaridad popular y
sindical, tratando de reproducir el acuerdo logrado en Córdoba entre
sindicatos y estudiantes. La mayoría estuvo de acuerdo y se me nombró con
un joven porteño que se hacía llamar "Quique" Gutiérrez para llevar la
representación de la asamblea ante el Partido Socialista Popular y la CGT.
Fuimos a cumplir esa misión pues, y dada la urgencia nos repartimos la
tarea: yo fui al PSP y Quique a la CGT. "No obtuvimos adhesión alguna.
El viejo Ismael Soria, que presidía el congreso del PSP, me lanzó una
filípica por haber interrumpido sus importantes deliberaciones, y ante mi
insistencia dijo, ante los numerosos concurrentes de su local, que "si
quedaba tiempo" tratarían el tema de una supuesta solidaridad del PSP con
los estudiantes "luego de que se trataran todos los puntos del temario
para el congreso". A Quique le dijeron los sindicalistas que no querían
saber nada de meterse con cuestiones de la universidad. "Ambos
volvimos a la facultad tomada; debimos saltar por sobre las vallas que la
policía había puesto; al llegar a la puerta vieron que el incitador a la
toma de la facultad se deslizaba entre los grupos de jóvenes que aún se
retiraban de allí, hacia la Avenida Belgrano. "La facultad estuvo toda
la noche tomada. Las monjas del convento hablaron con los estudiantes y
los invitaron a pasar a las aulas y la capilla, donde se improvisaron
reductos para pasar la noche con colchonetas y frazadas provistas por el
convento. A eso de las 3 de la madrugada arribaron fuerzas del Ejército,
quienes rodearon por completo la manzana, e instalaron armas pesadas, como
morteros o ametralladoras antieaéreas. En tanto, habían quedado en la
facultad unos cincuenta estudiantes, entre varones y mujeres, que
escuchaban radio, se turnaban para vigilar los techos y practicaban
reuniones de pequeños grupos para hablar de política, historia, sociología
-los temas del momento. Ante un pedido de los militares, las monjas se
negaron a que ellos o la policía ingresasen al convento para sacar a los
estudiantes. Se nombraron negociadores -uno de ellos Coli Bader- que
tuvieron a su cargo el diálogo con las autoridades (a viva voz, o por
teléfono). Cerca de las cuatro de la madrugada se le permitió la entrada
al dirigente peronista Abraham Abdulajad, pues tenía la confianza de los
jóvenes montoneros. A eso de las cuatro y media, el rector de la
universidad, Francisco Cerro, exigió la rendición incondicional de los
estudiantes y el abandono de la facultad, como último aviso antes de
apelar a la fuerza. A su lado estaba el Jefe del Batallón 141 de
Ingenieros de Combate, con asiento en Santiago del Estero, con casco y
uniforme de combate. Los estudiantes se negaron, y contestaron que
únicamente saldrían si se convocaba al periodismo y a un juez, además de
otorgar garantías de que no se iba a detener e incomunicar a los
participantes de la toma. Finalmente se obtuvo esta promesa. "A las cinco
de la mañana, los estudiantes desfilaron ante la mirada adusta de Cerro,
los jefes militares y policiales, jueces, periodistas y algunos pocos
curiosos, hacia los camiones de la policía. En ellos los trasladaron,
fuertemente vigilados, hacia la jefatura. Allí les tomaban las impresiones
digitales y una fotografía e iban largándolos de a uno. A eso de las dos
de la tarde no quedaba ninguno ya en el antiguo edificio del Cabildo,
usado desde hacía algunos años por la Jefatura de
Policía.
P.: Qué pasó en las elecciones de 1973 entre Juárez
y López Bustos
J.C.: López Bustos había sido el elegido de Perón
para que lo represente en Santiago, y tenía el apoyo principalmente de los
sectores de montoneros porque el era un hombre que estaba alineado con los
sectores revolucionarios del peronismo, pero se vislumbraba ya que el
apoyo masivo lo tendría Juárez, incluso se da un fenómeno extraño desde el
punto de vista político, los sectores de izquierda tenían más simpatía por
Juárez que por López Bustos...
P.: ...a que se debe
eso....
J.C.: A que se lo veía a Perón y montoneros con un claro
proyecto bonapartista-capitalista, que aliado con los capitales europeos
iba a instalar un capitalismo de estado que pronto iba a comenzar a
aniquilar a la izquierda y se lo veía que iba a ser como una futura
anestesia sobre las inquietudes revolucionarias del pueblo y que se iba a
detener en una etapa inferior del desarrollo. Al menos así los veíamos
nosotros. No puedo negar que mi visión estaba bastante influida por mi
familia, que era juarista, pero también es cierto que por ejemplo mi tío,
que era un dirigente juarista me demostraba con documentos que el programa
de Juárez apuntaba a la industrialización de Santiago, y eso en sí era
superior a lo que ofrecían los montoneristas, que sólo hablaban de
"lealtad a Perón". "Si bien Perón había sido revolucionario en la
década del 50, en la actualidad que ya había un proceso hacia el
socialismo, y Perón que era claramente anti socialista y anti comunista,
se lo veía como a una persona que representaba un peligro para el
desarrollo de toda la potencia revolucionaria que se venía dando a través
de la lucha armada. Además de eso había mucho rechazo hacia los montoneros
porque eran muy soberbios, muy prepotentes, incluso con actitudes muy de
derecha. Yo no me hice montonero principalmente porque me producía mucho
rechazo la actitud de ellos, en cambio observaba la actitud de los
militantes de izquierda como de mayor humildad, seriedad en su militancia
y paradójicamente nosotros veíamos que el sector de Juárez tenía un
proyecto de industrialización para Santiago en su programa de gobierno,
nosotros leíamos el programa de gobierno y lo que veíamos con López Bustos
para Santiago era una participación subordinada a Cámpora, Solano Lima y
Montoneros. Pero lo que sucede después en el gobierno de Juárez es que no
cumple con ninguno de los propósitos que se anunciaba en el proyecto que
figuraba. Sin embargo alguna gente de izquierda creímos oportuno apoyarlo
porque lo veíamos más progresista en ése momento. Juárez siempre tuvo gran
capacidad para percibir que era lo más querido por el pueblo y lo más
anhelado en ése momento era el despegue de Santiago , se hablaba de una
Argentina potencia, del despegue de Santiago y como iba suceder ello si no
había industrias que posibiliten la existencia de la clase revolucionaria
por excelencia, el proletariado. Así pensábamos en aquella época, quizá un
poco mecánicamente, pero fijate, como prueba de ello, que el Partido
Comunista fue a las elecciones junto con Juárez, él ganó aquellas
elecciones con una alianza donde estaban los comunistas y la Democracia
Cristiana.
P.: Puedes hacer un análisis global de la época y que
perspectivas ves en la actualidad para cambiar la
situación...
J.C.: Yo creo que los movimientos revolucionarios
armados han sido producto de una época de avance de la concientización de
la juventud principalmente, opino que todo movimiento político
difícilmente si es revolucionario pueda renunciar a algún tipo de
violencia porque el sistema está mantenido principalmente sobre la base de
la violencia. Entonces puede llegar un momento en que sea necesaria la
violencia como un método de autodefensa, entonces es muy posible que en
aquel tiempo si nosotros no hubiésemos utilizado la violencia igual nos
hubieran aniquilado, secuestrado o desaparecido porque en realidad la
violencia de la represión del proceso por ejemplo y de las tres A y toda
la estructura represiva del peronismo en el gobierno del 74 no estaba
dirigida únicamente a la guerrilla y la prueba es que de los 20 mil
desaparecidos la mayoría no son guerrilleros reales, algunos fueron
simpatizantes otros intelectuales, otros sindicalistas
etcétera. "Lo cual significa que el verdadero objetivo
estratégico de la represión fue la de desmontar toda estructura política
que ponga algún tipo de obstáculo al proyecto del imperialismo. Entonces
yo creo que el error nuestro fue continuar la lucha armada cuando accedió
el peronismo al poder, no porque tuviésemos que renunciar definitivamente
a la lucha armada sino por una cuestión política: era necesario aprovechar
la instancia democrática para crecer como movimiento político dejando a un
costado el ejército revolucionario, que ya estaba bien diseñado, seguirlo
manteniendo de una manera preventiva, para defendernos en caso de que
hubiere una nueva avanzada de la represión que seguramente se iba a dar en
algún momento. O por lo menos para negociar políticamente en posición de
fuerza... Desde esa perspectiva yo creo que era necesario formar un
movimiento político que tuviera un gran poder de movilización y no encarar
la tarea alucinada que tuvo Robi Santucho de crear un Ejército Regular del
proletariado, para oponerlo al de la Nación. En aquel tiempo yo veía esto
en parte, pero esa dinámica de la lucha y el estar adentro del Partido (al
cual me había costado entrar, porque era un partido elitista, no
cualquiera entraba), me disuadía de cuestionar mucho. Además me decía "yo
soy un pendejo, de 22 años... ¿qué le puedo discutir a Robi, que es el
Comandante y conoce muchas cosas que yo no sé"... Bueno, por suerte a mí
nunca me tocó estar en ninguna acción armada, porque no estaba del todo
convencido como para ello. "En este momento ya no asumiría la lucha
armada por una cuestión de evolución intelectual mía. Ha pasado mucho
tiempo, han muerto muchos amigos queridos en esas batallas, he sufrido
mucho por su muerte y he visto también el dolor de la gente que perdía a
sus familiares, sea de un lado o de otro. Yo he tomado conciencia de que
un ser humano, lo consideremos malo o bueno, es algo infinitamente sutil y
complejo, una creación divina... entonces nada, ninguna causa justifica
matarlo.
* Profesor de Historia.
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