Capítulo 17  


Testimonios



Comandante Puma

Entrevista con Félix Seravalle, comandante de los Uturuncos


Julio Carreras (h): ...ya queremos ir al tema que nos interesa... Cómo fue la operación de la Jefatura en Frías...

Félix Seravalle: Año 59. Nosotros, los que nos identificábamos dentro de un peronismo nacionalista, habíamos quedado, después del golpe del 55, bastante desmembrados por todas la detenciones que hubieron. Y nadie reaccionaba. Los militares le mentían a la gente... que el retorno de Perón..., pero nadie hacía nada.
Empezó el auge del terrorismo. Se empezaron a hacer cosas en forma indiscriminada. Entonces nosotros dijimos, no, si queremos producir el retorno del general tenemos que organizarnos: 
Un ejército del pueblo. Un ejército popular.
En ese año estaba vigente el triunfo de Fidel Castro en La Habana con la derrota de Fulgencio Batista. Y se nos prendió la lamparita. Entonces dijimos: nosotros vamos a organizarnos a través del Comando 17 de Octubre. En Santiago, en Tucumán -que era la sede- nos extendimos a Catamarca, a Salta y a Jujuy. A mí se me asignó la tarea de servir de enlace. Hacía esos viajes desde Jujuy hasta La Rioja, donde solía estar el cuñado de Albrieu, el Gordo Carrizo. Una prueba contundente para nuestra organización fue cuando llegó la orden del voto en blanco. En el 58, el acuerdo que hubo entre Frigerio, Frondizi y Perón. Luego de eso fue cuando asume Eduardo Miguel, aquí en Santiago.

JC.: Cuántas personas logran organizar ustedes aquí...

Seravalle: bueno, en Santiago... teníamos células en todos los barrios. Pero el grupo original éramos seis santiagueños, y en Tucumán había... dieciséis. Porque nadie sale a la lucha así, sin armas... Lo nuestro ha sido una aventura muy particular. Más bien romántica.

JC.: El operativo concreto cómo fue...

Seravalle: El operativo concreto fue la noche de Navidad...

JC.: Ustedes fueron ya armados...

Seravalle: No, nosotros no teníamos armas. La única arma de que disponíamos era una ametralladora de madera. La fabricamos en la casa de mi viejo. Mi viejo era ebanista, entonces le dije "papá yo necesito hacer algo así, para simular un armamento"... En ese entonces vivía el teniente coronel Pinto Bazán, compadre de Perón, en la calle 24 de Septiembre. Y él me facilitó el uniforme.
El campamento original que teníamos, donde los adoctrinaba a los muchachos, era en Chumillo. En la casa de don Manuel Paz, que era una ladrillería. Y ahí recluté a la gente. Y a través del Ferrocarril Mitre traía a "mis soldados", de Tucumán. Los reclutaba en Tucumán y los traía de mozo en el coche comedor. Tenía un vínculo muy estrecho con uno de los encargados del ferrocarril, entonces los fui trayendo... no disponíamos de medios...

JC.: ¿Solamente con esa ametralladora de madera coparon la principal comisaría de la ciudad?

Seravalle: ¡Con esa ametralladora de madera!..., con el uniforme, vestido de teniente coronel y a todos mis muchachos los uniformamos de soldados... La Melitona Ledesma y las mujeres de Santiago nos ayudaron a hacer los uniformes. En Santiago estaba el Negro Uriondo que era el más chico... estaba Chaúd, el Negro... Cárdenas, Pocho... un chico Díaz Ruiz...

JC.: ¿Cómo es el nombre de Chaúd?

Seravalle: Nosotros le decíamos el Negro Chaúd... el que tenía sastrería, hacía ropa para hombres. El Toto Elías... Díaz Ruiz, un muchacho que desapareció luego de que fuera intendente en Santiago... muy buen compañero, ese está desaparecido en Tucumán... y el Negro Uriondo que después fue... (se ríe) diputado nacional... Se da cuenta... él era el más chico, tendría 16 años... Se entusiasmaron con la idea. El asunto del operativo de Frías fue así: 
A mí me llamó el gobernador Eduardo Miguel, a través del arquitecto Del Vitto, que era ministro de Obras Públicas... Como sabía que formábamos parte de la Resistencia de Santiago del Estero, junto con el Negro Ibáñez que fue concejal por La Banda fuimos a la Casa de Gobierno y nos mostró que había llegado una cantidad de armamento nuevo... -ahí es cuando aparecieron las primeras ametralladoras PAM-... 

J.C: ¿En la Casa de Gobierno?...

Seravalle: ...en la Casa de Gobierno... donde es ahora la Jefatura de Policía... ahí él nos hizo subir...

J.C.: Para quién eran esas armas... ¿para la policía?

Seravalle: Eran para la policía. Se hablaba de un supuesto golpe a Frondizi, y entonces, como nosotros teníamos un Comando, que nos reuníamos en Tucumán... bueno, y entonces ya empezamos a ponernos los apodos de combate...

J.C.: Eduardo Miguel les sugirió en aquella oportunidad que si actuaban tendrían apoyo del gobierno...

Seravalle: Exactamente. Sí, justamente. Julito Santillán sabía ser vicegobernador... de aquí de La Banda, el ingeniero. Entonces él nos dice bueno muchachos, quédense aquí con el arquitecto Del Vitto, que es de la misma riñonada que ustedes pa´que arreglen los detalles... era como decirle al zorro que vaya a cuidar el gallinero... se da cuenta... bueno, entonces habíamos programado nosotros un operativo para tomar la Policía, la noche del 24. Pero nunca falta el imponderable... El doctor Carral Tolosa que vivía en esa época en la calle Sáenz Peña, nos había preparado una damajuana de vino porque decía "qué santiagueño no toma vino la noche de Navidad"... con un narcótico... pero saltó uno y dijo: "¿pero si hay alguno que no toma vino?..." bueno, esa fue una duda... Sabíamos cuántos eran los policías que estarían en la Casa de Gobierno esa noche y cuántos seríamos nosotros... nosotros éramos veintidós...

J.C.: ...el vino era para invitarles a los policías, por cierto...

Seravalle: ...ah!... en nombre del gobernador íbamos a invitarles, diciéndole que él había ordenado. Ya teníamos apalabrado a René Espeche, que era sindicalista de Luz y Fuerza, que con sus hombres de Agua y Energía iban a cortar la luz, y ya habíamos hablado con los compañeros de la telefónica también, para dejar incomunicada esa zona.

JC.: Iba a ser un operativo grande...

Seravalle: Claro, iba a ser... pero, el bocado iba a ser demasiado grande... Entonces alguien dijo: "si sacamos esas armas... ¿a quién se las damos después?" 
Tienes razón, le dije, porque a la gente, para que se te sume, tienes que demostrarle capacidad... bueno, entonces, como variante, se me ocurrió que vayamos a Frías (una comisaría más chica).
Y justo. Dio la casualidad que yo había trabajado en Obras Sanitarias un tiempo y cuando vino la revolución de Aramburu nos dejaron cesante; ahí había formado una célula peronista. De Obras Sanitarias sacamos el camión. Yo le imité la voz del viejo Alejandro Urlengue, que era el jefe del Taller, ahí en la calle Patagonia y Roca. Y le di la orden al sereno, de que se vaya a su casa a pasar la Navidad, cosa de no tener que violentar nada. Y el tipo se mandó a mudar; entonces, dejó el lugar sin guardia. Así que aproveché que había trabajado en Obras Sanitarias y saqué un camión, un Ford 7.000. Ya los compañeros me lo habían dejado cargado con nafta y con sogas, y en ese camión cargué la gente. A los muchachos... -la anécdota es un poco risueña: yo tengo un compadre gitano que vivía en el barrio San Martín... ese se encargó de llevarme a los muchachos que estaban en Tucumán, a la ruta, allá en la curva del san... cerca de la curva de Luján, por la ruta 64... y al camión le habíamos hecho una especie de distintivos, así, le habíamos puesto unas cruces rojas en un faro verde, cosa de que ellos lo pudieran distinguir cuando se iba aproximando... Así que a las tres y pico de la mañana salimos nosotros...
El asunto es que llegamos a Frías, como a las cuatro y media. Y en ese momento se producía el relevo de guardia. Estaban todos los agentes juntos. Estaban por celebrar la Navidad los que entraban y los que salían.
bueno. Me presenté diciendo que la revolución había triunfado, que me venía a hacer cargo de la Jefatura...

JC.: ¿Usted tendría unos cuarenta años, en esa época?

Seravalle: No, treinta...

JC.: ¿Y aparentaba ser un teniente coronel, con esa edad?

Seravalle: ¡Claro... bien equipado!... ¡además era delgadito, no gordo y panzón como ahora! bueno, tenía cierta experiencia militar pues en el servicio fui Subteniente de Artillería, así que las voces de mando siempre me salían bien. Por eso fue que les dije "vengo a hacerme cargo de la Jefatura, así que todo el personal se me viene a formar aquí"... Y dirigiéndome a mis hombres: "a ver sargento, a ver subteniente, ordene la requisa de todas las armas"... Todos se pusieron ahí en fila... tenían la mesa lista ya para cenar... un lechón que habían "confiscado"...

JC.: Quién estaba disfrazado de subteniente... ¿recuerda?

Seravalle: Sí, un muchacho de buenos Aires... Alberto Joroma, que lo hice bajar... y un muchacho que estaba vestido con uniforme de la aviación era Genaro Carabajal, de Tucumán, alias El Pila. Yo le había puesto las insignias de sargento a este muchacho, Carabajal. Y el conductor del camión era un compañero que se llamaba Velárdez. Y bueno, todos estábamos uniformados, los agentes no ofrecieron ninguna resistencia cuando les dije "bueno, a ver formen, empiecen a darme los nombres". El Jefe de Policía en ese entonces era el viejo Arias... jubilado del Ejército... estaba en la planta alta -en Frías la Jefatura tiene dos plantas, en una esquina (no sé si conoce Frías). bueno, el viejo había festejado abundantemente la Navidad y estaba dormido profundamente... entonces fui, abrí la pieza, vi que estaba durmiendo, y lo encerré con llave.
Y ordené que les requisen las armas a todos. Después que les requisaron las armas, siete carabinas, seis revólveres, dos o tres machetes, los hicimos desnudar... les ordenamos que se quitaran los uniformes, y los metimos en el último calabozo... Y les dije que al día siguiente íbamos a resolver la situación de ellos. 
"¡Tarea cumplida, comandante Puma!", me dijo uno, el que iba como subteniente.
Bueno, después fue todo fácil. Cargamos el armamento que había allí, destruimos la estación de radio. También cargamos un cajón de vino, un lechón asado y tomamos el camino hacia Catamarca. Fuimos por Las Viñas, Las Cañas, salimos por Lavalle y entramos al territorio Catamarqueño. Salimos por Río Huacra. En un destacamento policial que había en la frontera, porque nos pararon los hice hacer un poco de salto de rana a los milicos que estaban ahí, porque el camión tenía un cartel que decía "Ejército Argentino", se lo habíamos puesto nosotros, encima del cartel de obras sanitarias. Les dije que estábamos en un operativo secreto, y que cómo nos iban a detener si veían que era un camión del Ejército... así que los hice hacer salto de rana... en La Merced y Río Huacra, porque los tucumanos son más jodidos, y para mejor desconfiados. Había una cadena atravesada, así que les hice sacar la cadena, los hice saltar un rato y después seguimos viaje.

JC.: ¿Por qué le decían comandante Puma?

Seravalle: Ya nos habíamos bautizado adoptando el lenguaje Uturunco por la leyenda... y PUMA, era una sigla, significaba: "Por Una Mejor Argentina"... Era una sigla de combate... bueno, y de ahí nos quedó "comandante Puma" y "Comandante Uturunco", que fuimos los dos que encabezábamos el movimiento...

JC.: Y siguieron viaje...

Seravalle: Entramos por Concepción, Alto Verde, Alpachiri, Arcángel, toda esa parte, y agarramos el camino de La Banderita... La Banderita -en el Cerro Santa María- es el límite que divide Catamarca de Tucumán. Y en la punta, hay un destacamento policial... nosotros llegamos...

JC.: ...qué se proponían ustedes con ese itinerario hacia los cerros y el monte que habían iniciado...

Seravalle: ...bueno, ya habíamos hecho una experiencia anterior... en el Cerro del Calá... queríamos formar una guerrilla rural... y concretar una Zona Liberada.

JC.: ...yo he leído por ahí que también había la promesa de que un regimiento de Rosario, creo, se iba a sublevar...

Seravalle: Sí, se iba a sublevar... En una reunión que tuve en buenos Aires, en la casa de don Arturo Jauretche, estuvo Silenzi de Stagni, un hombre que era especialista en Petróleo... porque cuando usted empieza a incitar al pueblo, tiene que darle una proclama... Alonso Silenzi de Stagni me instruyó en los temas relativos al petróleo... es un gran nacionalista, que vive todavía... estaba el hermano de Arturo Frondizi, Silvio, que fue el fundador de PRAXIS... estaba el doctor Jauretche y otras personalidades más... y estaba el teniente coronel Iñíguez... Iñíquez me dice: "salgan ustedes, que salimos después nosotros, porque necesitamos que el pueblo se levante para que el Ejército nos siga..."

JC.: ¿Estaba en actividad Iñíguez en ese momento?

Seravalle: ...Él formaba parte de la Resistencia Peronista. Él decía que disponía de fuerzas y que una vez iniciada la rebelión el Ejército se iba a levantar. Pero no se vio nada... tan es así que todavía lo estoy esperando al general Iñíguez... ¡nunca apareció!... Cuando vino en el año 1964 -ya hacía un año que yo había salido en libertad- y hubo una reunión en el Hotel Plaza, donde anduvo Isabel Perón, con el general Iñíguez y la Delia Parodi... me volvieron a llamar... para preguntarme con qué gente contábamos para poder responder si venía el general Perón, con qué lo íbamos a proteger... Yo le dije, "bueno, general, tengo el uno de honda y el dos de afata"... y se rió la gente... y me dice "¿¡Por qué me dice eso!?" Y le digo: "¡General!... ¡en 1959 usted dijo que iba a salir con sus fuerzas militares! ¡lo estoy esperando todavía!... ¡Nosotros salimos! ¡Y estuvimos tres años y medio en la cárcel de Usuahía y me paseron por todas las cárceles del país... porque salimos!... bueno, ahora le toca salir a ustedes" 

JC.: ...¿por qué "lo pasearon por todo el país"?...

Seravalle: Por una contestación... una mala contestación que le di a un coronel en (la prisión militar de) Magdalena... me dijo: "santiagueño, tenés pinta de no haber trabajado nunca". Le contesté: "bueno, ¿y usted no se mirado la cara de nena que tiene?" Por eso me mandaron castigado a Usuhaía. Yo tenía condena de cuatro años y medio. Así que fui a parar a Usuahía... tres meses. Y de ahí me trajeron a Rawson, a Trelew, Viedma, de vuelta a Magdalena, de ahí me mandaron a Caseros y a la cárcel de castigo de Resistencia. Y a Lomitas...

JC.: Volviendo al tema del copamiento de Frías, ¿hasta donde llegaron ustedes en la...

Seravalle: ...¿Nosotros? Estuvimos recorriendo la parte sur de Tucumán durante tres meses, porque la policía nos tenía miedo y nosotros también...

JC.: ¿Ustedes lanzaron alguna proclama?...

Seravalle: Sí, claro, nosotros izamos una bandera nacional... pero la hicimos estampada con este símbolo (muestra una fotografía): la Estrella Federal. Se da cuenta. Para que no nos vayan a confundir o querer identificar... porque las estrellas de cinco puntas son el símbolo del comunismo, y nosotros nada que ver con el comunismo... Como nuestra gente, éramos realmente nacionalistas... Más adelante, habíamos hecho esta consigna: "Por Una Mejor Argentina... PUMA"... como una forma de unirlo al pueblo. Porque el pueblo estuvo y estará desunido, se da cuenta. 

JC.: Por qué medio hicieron la proclama, ustedes...

Seravalle: bueno, nosotros teníamos un compañero, en LV12, la radio de mayor potencia del Norte... allí estaba Karam... Él leyó por radio nuestra proclama (en aquel tiempo la radio era muy escuchada, no había televisión). bueno, eso le costó bastante a Karam, porque sospecharon que estaba de acuerdo con el movimiento.
Por esa misma radio, también recibíamos los mensajes, a través de un programa muy popular de pedidos musicales. Las mujeres, compañeras de Tucumán de las distintas células, tenían una red de información... así que cuando había peligro para nosotros, nos decían por ejemplo "para los chicos que están en vacaciones, en los cerros... la Polka del espiante"... (se ríe a carcajadas) ...Y cuando no había problemas... Fumando espero... (vuelve a reír). Así eran más o menos nuestras claves. Después, a través del tiempo, nos perdimos... y nos fuimos desperdigando. Porque habíamos pedido parte del transmisor, se cayó parte de un transformador en una quebrada y no lo pudimos recuperar. Y como estábamos desconectados del grueso de la gente, yo empecé a despachar a la gente. Primero al Negro Uriondo, que no se sentía bien, después otro y otro... así que al final quedamos siete. El mexicano, un chico al que le decíamos "Anguila" Fernández, el "Loco" Perón... el "Colorado" Martínez, que después lo encontré de comisario en Montesieri, en la provincia de Santa Fé...

JC.: ¿Cómo era el nombre de Martínez?

Seravalle: ...el Colorado... no recuerdo... lo encontré de comisario... yo cuando salí en libertad me costó mucho volver a conseguir trabajo, porque en esa época el que estaba preso... fui el último preso del Plan CONINTES en salir en libertad, por la Ley de Amnistía que se dictó el 12 de Octubre, cuando asumió el Dr. Illia... estaba el Dr. Zavalía... y había prometido que no iba a haber revanchismos, pero a mí no me reincorporaron a mi puesto... entonces, por diez años tuve que trabajar en carpintería metálica y herrería artística, un poco recomponer la economía, porque mis hijos eran chiquitos cuando me fui, yo tenía tres chicos...

JC.: ...ah, ya tenía su familia cuando se fue...

Seravalle: Ya... y tenía tres chicos: el varón y dos mujeres. El mayor está ahora en San Pedro de Jujuy, es licenciado en Química y trabaja en el ingenio La Esperanza; la segunda hija es la María Lidia que es farmacéutica, y en la época del proceso me le secuestró el "amigo" Musa Azar... y me la empezaron a perseguir en la universidad, estaba estudiando Ingeniería Forestal, tenía cuarto año... cuando la secuestraron a mucha gente la detenían y la hacían desaparecer. Tuve que irme a la calle Alsina (la cárcel de Santiago) y decirle a Musa Azar: "si le tocas un pelo a mi hija es lo último que haces en tu vida", porque los milicos son así... cuando salen en patota son bravos, cuando están solos no sirven para nada... se da cuenta... y más cuando se encuentran con un tipo dispuesto a todo, menos que menos... así que me la soltaron. Entonces me la persiguieron en la universidad y tuvo que ir... rindió las equivalencias y se hizo farmacéutica. En buena hora. Y la más chica, que voy a visitar ahora, está en Comodoro Rivadavia... ¡Y tengo doce nietos!

JC.: ¿Ustedes habían hecho algunas operaciones militares mientras estuvieron en el monte?

Seravalle: Sí... una vez llegó hasta muy cerca una patrulla policial, en un Jeep... les hicimos unos cuantos tiros, usted sabe que los tiros de carabina, entre los cerros retumban como cañonazos... dejaron el Jeep allí y se fueron... nosotros entonces agarramos en sentido contrario... hicimos 60 kilómetros a pie, en una jornada... 
Había una policía rural, pagada por los grandes capitalistas azucareros, "La Volanta", le llamaban... hicimos varias operaciones con ellos. Ellos trataban muy mal a la gente del lugar, los obreros de la zafra, se abusaban de ellos. Nosotros los poníamos en ridículo ante la gente. Los buscábamos por los caminos, entre los cerros, y cada vez que encontrábamos algunos de ellos los desnudábamos y los paseábamos por todo el pueblo, para que vean que no eran nada...

JC.: Con los alimentos, cómo se manejaban... 

Seravalle: Habíamos llevado charqui... y comíamos lo que cazábamos. Había mucha hacienda baguala en los cerros. Y pescados. Ahí, encima del Cochuna, estaba la estación de piscicultura... las truchas... Nosotros hacíamos los fuegos a la par de los árboles, para que el mismo tronco sirva de chimenea, y el follaje desarme las columna de humo, que no veían, se mezclaban con las nubes... entonces no nos podían detectar... Hacíamos de noche las comidas. Y caminábamos. 

JC.: Y cómo fue que lo detuvieron...

Seravalle: A mí me detuvieron... por subestimar al enemigo. Ese día estábamos preparando el asalto a la cárcel de Concepción, para poner en libertad a algunos compañeros que estaban ahí. El acento de la voz me delató. Venían dos capitanes del Ejército del Servicio de Informaciones -en el colectivo- y como les llamó la atención mi voz me detuvieron en Monteros. Me preguntaron qué andaba haciendo. Entonces les dije que estaba por poner un kiosco de venta de Coca Cola, en la terminal de ómnibus de Concepción... se rieron los dos y me dijeron: "muy bien Seravalle, mire: ahí está su foto..." tenían un papel impreso con mi foto.
(De un montón de recortes y fotografías escoge una): ...aquí es cuando salí en libertad... me hicieron un recibimiento los compañeros (se ve un grupo numeroso, bajo de un árbol)... Aquí está Raúl Corbalán... "Añapa"... el que fue diputado... este es José Benito Argibay... Don Leocadio Carrizo, fue en la casa de él... está viejito ya... toda esta gente ha sido dirigente... este señor que está aquí ha sido secretario de Educación, en determinado momento... un muchacho de apellido... (vacila, al parecer no recuerda, luego deja de lado el tema) bueno, y estas son distintas tomas... esta es una foto mía que sacó La Gaceta, me la facilitó el señor Leoni Pinto, que trabajaba ahí. Este es Velarde, el que manejó el camión... Aquí están Chaúd y Cárdenas, en Crónica (muestra un recorte)... los metieron presos y los llevaron a buenos Aires, a Coordinación Federal, diciendo que estaban en la guerrilla de Taco Ralo... cuando fue el asalto al Policlínico Bancario... este es el escrito por el que salí en libertad, que me hace el doctor "Pacha" Aragonés (hermano de la esposa del gobernador Carlos Juárez).

JC.: ¿El gobernador Eduardo Miguel le dio algún tipo de apoyo, cuando usted cayó preso? 

Seravalle: No, nunca, nadie... ni el peronismo tampoco.

JC.: Así que se arregló solo...

Seravalle: Nunca nadie me dio ningún tipo de apoyo... quedé librado a mis propios recursos... directamente. Nunca renegué de nada porque cuando salí a luchar, salí dispuesto a perder la vida. Y recibir alguna cosa me hubiera convertido en mercenario. Y yo creo que un hombre que se vende por un precio no puede representar a nadie.

JC.: Pero usted sería un referente de importancia para el peronismo, luego...

Seravalle: Sí... yo lo envié al que fue nuestro primer diputado hachero, a China, a un congreso internacional organizado por Mao Tse Tung... de España nos mandó la plata Perón, y cuando regresó, Chazarreta lo fue a visitar a Perón...
Incluso yo tuve una entrevista con el Ché Guevara, cuando pasó por Santiago del Estero...

JC,: ¿En qué año fue eso?

Seravalle: En el año 1965. Y le dije al Ché Guevara que no se fuera a luchar allí... como él estaba decidido, le dí el nombre de alguna gente que yo tenía en Bolivia... el Coco y el Inti Peredo...

JC.: ¿Y qué le dijo el Ché Guevara?

Seravalle: Que me estaba perdiendo una gran oportunidad -porque yo no quería ir a Bolivia-. Vea, le dije, yo vengo del movimiento mayoritario en la Argentina... cuando nos levantamos tendríamos que haber sido miles porque la gente gritaba "La vida por Perón"... y cuántos salieron a dar la vida por Perón... los locos como nosotros... los románticos, los que creíamos en algo. Después descubrimos la verdad. Perón no quiso volver a la Argentina. Incluso le dijo a John William Cooke: "cuidámelos a los muchachos, que no se me vayan a la izquierda". Él estaba en Panamá. Nosotros desde la cárcel de Resistencia le hicimos llegar una autocrítica y le dijimos que nos había restado el apoyo y nunca nos reconoció... Mi mujer no corrió la liebre con mis hijos gracias a mis suegros y a mis padres. Y algún apoyo de la gente de base. Pero de la dirigencia, nadie. John William Cooke me dijo una vez en una carta: "el viejo no los quiere a ustedes porque dice que ustedes se están yendo a la izquierda"... 

JC.: ¿Perón sabía que ustedes iban a intentar el alzamiento?

Seravalle: ¡Claro!... él me regaló después una pistola Parabellum. Yo tenía ya una pistola que fue del general, una Browning... cuando fue el remate de sus cosas, la había comprado. Esa la perdí, era la que tenía en el monte; cuando dejé el refugio, me detuvieron, me dieron unos cuantos garrotazos, para que dijera algo, dónde estaban los otros, porque ellos eran gente de ciudad y no conocían los lugares, pero no consiguieron nada, detrás mío no cayó nadie...

JC.: ...cómo lo trataron en las cárceles...

Seravalle: bueno, primero me tuvieron en Tucumán en el Regimiento 19... algunos... me trataron bien, porque también eran peronistas... en los Tribunales Militares que se instauraron fui el único que renunció a la defensa y me hice la defensa yo solo. Lo planteé desde el punto de vista mío, es decir, que este asunto no era jurídico sino una defensa de los derechos del pueblo... les dije que los militares deberían ser quienes defiendan la Soberanía Nacional, que no tenía que ser el pueblo el que salga a luchar. En esa época Frondizi había entregado toda la Patagonia a la banca Loeb, la parte de Mendoza hasta... para la explotación petrolera. Y lo que son las cosas... el año pasado (1997) vino un coronel retirado de apellido Farreras. Él era teniente primero en esa época. A través del hermano sabía que yo vivía, vino y nos invitó con mi señora a almorzar en el barrio Mishky Mayu. Y se acordó de esa época y dice: "le guardo gran respeto a usted Seravalle; lo he venido a ver porque tenía curiosidad por saber como era su espíritu, su forma de ser, y lo veo bien"... Le digo: "vea, yo siempre estoy bien, porque cuando uno piensa en función de Patria, siempre tiene que estar bien". Me dice: "qué razón tenía usted de luchar en esa época..." Le digo: "¿vio que la lucha mía no era en vano? (se ríe) Si hubiésemos triunfado esa vez, el país no estaría en la circunstancia que está ahora. Entregado. Ya no somos dueños de nada. Hemos tenido ya dos virreyes... mister Cheek y el otro, que han dado las órdenes de cómo tiene que ser nuestra economía... pero el asunto es que hay cada vez más pobres, y los pocos ricos que hay... son cada vez más ricos.


Testimonio de la sindicalista Alcira (Gringa) Chávez y el Ing. Luis Garay

Por Pablo J.C. Soria 


Pablo Soria: ¿Qué sectores participaron de las movilizaciones?

Los sectores estudiantiles que llegan a la universidad provienen de los sectores medios altos o en algunos casos medios bajos aliados a los grandes movimientos obreros. Pero eso no implica que el movimiento obrero va a componer esta movilización. Los sectores que siempre se destacaron fueron la burguesía y los sectores de poder en todos los casos.

P.S.: ¿Cómo repercute el golpe de Onganía aquí?

Para mí Santiago desde el punto de vista económico nunca ha sido una variable. Básicamente Santiago del Estero ha mantenido una constante en lo que son los sistemas productivos en general Santiago del Estero en ésa época era una Pcia. con poca producción aunque se habían comenzado a encarar algunos proyectos como el de la Corporación del Río Dulce, pero no modifican nada. Santiago del Estero es una provincia marcada por el éxodo de los campesinos hacia Buenos Aires donde estaban los grandes centros urbanos. Digamos que en las décadas del '60 y '70 existió un alto índice de inmigración hacia éstos centros industriales. Así encontramos a un campo empobrecido con la producción relativamente baja, el obraje pero ya como una economía de subsistencia muestra sus últimos restos, a pesar de ello existían algunos, hoy por ejemplo ya no hay obrajes porque el sistema ya no se implementa, ahora el obrajero ya no hace trabajar no le conviene, entonces que hace? Compra la producción, entonces da rienda suelta para que la gente saque de dónde sea no importa, él no tiene tierras, no paga laburo, no paga salario, no paga nada simplemente acopia la madera. 
Desde el punto de vista político, los sectores más dinámicos en ése proceso lo van a representar los estudiantes que son los que reaccionan, ante el golpe del '66 y el período de Onganía. 

P.S.: ¿Quiénes son los estudiantes? 

La universidad en ésos momentos no existía prácticamente había únicamente una pequeña delegación de la Pcia. de Córdoba sustentada por Ing. Forestal y esa Ing. Forestal por ser unas de las pocas que había en el país era punto de concentración de estudiantes de distintas provincias, había gente de Misiones, del Chaco, había gente de Buenos Aires, y había gente de Santiago y es donde digamos, se va a notar las primeras protestas y las primeras reacciones fuertes. Hay sectores que aún no están muy bien definidos, hay diferentes líneas políticas, está representado el PC, está representado en lo que es el Peronismo que después puede desembocar en lo que fue la JP o Montoneros, pero en ésos momentos el trabajo estaba representado por sectores de la juventud que adherían al peronismo como oposición pero que tenían una influencia de la derecha peronista. Y había sectores marxistas que no estaban ni con el PC ni con los otros que son los que después van a ir conformando todo lo que son grupos como las F.A.R. el A.R. ,que era una línea de acción revolucionaria que tampoco tenía una clara definición en ésos momentos pero ya empiezan las protestas.

P.S.: Cordobazo...

Aquí lo que se hizo fue un acto de conmemoración que fue en la plaza, en ésa época estaba planeado hacerlo en la Catedral y estaban todos estos sectores de la juventud, fundamentalmente, también estaba el Partido Socialista Internacional - PSIN - que luego se dividió formándose el Frente de Izquierda Popular (FIP) y el Partido Socialista Popular (PSP), también estaba el PC y se organiza un acto que es duramente reprimido, un acto muy pequeño pero que es fuertemente reprimido, hubo corridas y se llamó el "Sirocaso" por la confitería Sirocco porque la gente se refugió allí y la policía entró e hizo destrozos. En ésa época gobernaba el Gral. Uriondo y de jefe de policía estaba Binotti. Santiago no estuvo aislado lo que pasa es que las reacciones han sido acordes a la ubicación política, económica y social de SDE; las reacciones han estado en función de ésa intolerancia, no era Córdoba la que estaba afectada económicamente seriamente, no era Tucumán era Santiago una provincia totalmente influenciada por éstas provincias. Pero desconectada de su realidad. 

P.S.: ¿Qué papel jugo Francisco Santucho en la conformación del PRT-ERP?

Yo creo que Francisco fue el más antiguo digamos en cuanto a militancia y quizá el que primero encara el proyecto pero no como PRT-ERP sino el de sus primeros comienzos que se llamó el FRIP. En realidad tenía una orientación muy acorde a la realidad que vivía el norte argentino, muy en consonancia con algunas líneas que se habían desarrollado en Latinoamérica. bueno, de ésa época son las experiencias de los primeros periódicos en quichua, de trabajos bastante importantes en las áreas rurales, cosa que después cuando empieza a cobrar mayor fuerza y mayor importancia, ya un poco trasladado y con el eje en Tucumán se va a perder, porque se alía fuertemente al Trotskismo que lo aleja de ésa corriente popular en el sentido más amplio y lo encasilla en una corriente exclusivamente obrera, que a Santiago por supuesto la margina porque no tenía ésa materia prima que eran los obreros y va a trasladar todo esos grandes centros a Tucumán, a Córdoba a lugares dónde es fuerte el trotsksimo.

P.S.: Cómo empiezan a aparecer las Organizaciones aquí, qué rol juegan y que figuras se destacan. Aparte, en el 71 están ya delineadas las tendencias o aún le falta.

No, yo creo que desde el '69 ya están definidas las tendencias. O sea que digamos, las tendencias siempre han estado definidas, así encontramos a un sector peronista que reaccionaba frente a ésta situación y un sector marxista, llámese PC u otros sectores que eran marxistas pero que estaban alejados del PC , ésos sectores que quedaron en el medio, digamos, son los que van a buscar una salida a lo que era el marxismo-leninismo que en definitiva termina convirtiéndose en PRT-ERP. Que va a tener algunas ramificaciones como el A.R., por ejemplo, que tenía su sede en la Facultad de Ing. Forestal donde se hace fuerte y mucha gente va a trabajar en función de ésa línea concretamente.

P.S.: Cómo fue la reacción de la juventud o de la gente, con el tema de Aramburu...

En realidad, a pesar de causar sensación la noticia, no es procesada debidamente aunque digamos que apura los tiempos de las organizaciones sobre la puesta en marcha de la lucha armada, va definiendo a los sectores y va acelerando a éste proceso.
Los acontecimientos internacionales tienen incidencia en la juventud fundamentalmente el tema de Cuba para todos los sectores pero fundamentalmente para los sectores marxistas-leninistas. El proceso de revolución cubana tiene muchísima importancia por todo lo que implicó, aparte la figura del Che Guevara y también por todo lo que se veía todo un proceso en marcha, en el cual toda Latinoamérica se encontraba luchando, en Bolivia, Uruguay, Chile. Entonces es como decir, había una esperanza abierta, esto está en movimiento, Argelia, Vietnam... se estaba en un proceso de liberación. Entonces es como que en esos momentos, se decía hay esperanza.

P.S.: Cómo se vivió en Santiago el tema de Trelew.

Lo de Trelew fue el desmascaramiento de toda la situación. El poder mostraba el grado de crueldad al cual era capaz de llegar, es como que la gente veía, y no solamente nosotros que ya lo veíamos, que esto era mucho más serio que solamente una lucha estudiantil. En ésa época la población se volcó masivamente a favor de todo este proceso, no había vuelto Perón y existía mucha juventud que luchaba en contra de la ilegitimidad de un gobierno dictatorial que ilegitimaba aun más su poder a través de éstas acciones que los ponían en evidencia. Yo creo que eso dio calce para adquirir una mayor efervescencia que se cristalizó en algún tipo de organizaciones que en algunos casos eran todas con una trabajo legal o de superficie.

P.S.: La prensa, el periodismo, la gente de la cultura como se desenvolvieron...

En general fue como siempre en Santiago del Estero, digamos los sectores medios muy conservadores, muy alejados e indiferentes al problema, no tuvieron actitudes de solidaridad excesiva al contrario porque todas éstas actividades eran clandestinas, ilegales.

P.S.: Y la Iglesia, teniendo en cuenta a que ya estaban los Sacerdotes para el Tercer mundo?

La Iglesia también estuvo muy dividida, había movimientos de sacerdotes pero muy mal visto, muy marginado por la oficialidad de la Iglesia. Generalmente se mantenían casi ocultos en su actividad. Los referentes principales fueron Monseñor Tato y Monseñor Castellano, Tato vino a para a Santiago porque Perón lo castigó y Castellano era un prelado prácticamente estaba defenestrado encontrado refugio aquí y éstos fueron los sectores dominantes de la Iglesia dentro de la esfera del poder.

P.S.: Y los políticos de aquel entonces como que rol jugaron.-

Bueno, por ejemplo Darío Moreno pertenecía a los Montoneros, pero quienes actuaban fundamentalmente, López Bustos que encabezaba al peronismo en SDE y que un poco estaba apoyado por la JP entre comillas, y de ésa JP cuantos integraban montoneros no se sabe pero evidentemente en ésos momentos entre la JP, los montoneros y todo el aparato peronista, no había grandes diferencias, digamos que operaban en forma conjunta.

P.S.: ¿Que versión tienes respecto a las elecciones del '73. Juárez tuvo un proyecto industrializador que lo llevó al triunfo o no?

Bueno con respecto al proyecto de Juárez es la primera vez que lo escucho. De este tema yo la verdad es que no me acuerdo cual es lo que desencadena el triunfo de Juárez, lo que si es que durante el '73 y a causa de las elecciones se suscitaron grandes intereses e inconvenientes, en un momento determinado yo estuve en la zona de Campo Gallo, Juárez tenía mucho apoyo entre comillas en el interior, pero digamos que en Campo Gallo los tenía ganados a los obrajeros y en ésa época lo que se hizo fue recoger los documentos de todos los obrajeros y se los llevaba a votar caso contrario perdías el trabajo, así lisa y llanamente. O sea que se hacía un gran asado para ésos 200 o 300 obrajeros que tenían y juntados los documentos se los llevaban a votar. Ahora cuál era el interés de los obrajeros por tras de Juárez que hizo éste, por ejemplo todos los terrenos fiscales que en ésa época estaban prometidos para armar distritos forestales, y que iban terminar con la explotación irracional del bosque y con la explotación del hombre, a través de proyectos mucho más armados y dirigidos desde la Ing. Forestal, que fueron proyectos de un Ing. Ucrin que era un alemán y que se radicó aquí en Santiago, les entregó a ellos. Nosotros estábamos casualmente trabajando para una cooperativa que se llamó Cooperativa Alberdi Ltda. , que para terminar con el proyecto de desarrollo de ésa cooperativa debía recibir unas 100 mil hectáreas de bosque, no es cierto porque era una cooperativa de hacheros, que en ésos momentos Jensen había prometido que se iban a otorgar y que no se otorgó nunca, ésas 100 Hc. Se las dieron a los obrajeros de la zona y ellos tenían un interés absoluto en que gane Juárez. En lo que hace a Santiago capital hubo como tres elecciones seguidas incluso hubo enfrentamientos armados entre las dos fracciones del peronismo.

P.S.: ¿Atentados hubo?

Bueno si hubo varios, hubo uno en el golf club, del cual el presidente y creador era López Bustos además era presidente del Lawn Tenis, mira esas contradicciones porque supuestamente L. Bustos representaba a una parte del sector popular sin embargo era presidente de los clubes más elitistas que en ésa época había en SDE.
También hubo un atentado a Castiglione, otro a Teruel que en ésa época era Decano de la Facultad de Cs. Económicas, después hubo varias explosiones, una en la casa de Gobierno. prácticamente bombas se ponía todas las semanas.

P.S.: ¿Como se movilizaron las organizaciones aquí para recibirlo a Perón en Ezeiza

Gente fue bastante. Con respecto a la represión que hubo por parte de la derecha peronista se viene planteando desde el proceso de la vuelta de Perón, a medida que éste se va definiendo son mayores las diferencias entre los sectores, y está la derecha que es más fuerte y que antes digamos de alguna manera operaban en forma conjunta pero a medida que esto ya se va haciendo una realidad y que el proceso está prácticamente a punto de concretarse, empiezan a aparecer una serie de diferencias éstas diferencias se perciben en la frase patria socialista- patria peronista. 

P.S.: Qué opinan sobre la visión de Santucho sobre las elecciones del '73

Es evidente que tuvo razón; los que tenían el poder era la burguesía y los que vuelven a otorgar el poder son la burguesía no se lo entregan al pueblo, ellos pisan bien sobre cuales van a ser los resortes por los cuales seguirán ostentando el poder, de ése falso poder que entregaban eso era evidente, eso es real. Nuestro problema empieza arrancar desde ahí y creo que si bien nosotros teníamos en claro ése panorama, porque eso era así y no era de otra manera, lo que no teníamos en claro era cómo insertarnos en el proceso. Recordemos que el PRT y el ERP hasta ése momento eran organizaciones políticas legales, no había ley que los penalice; ahora, si nuestro partido hubiera estado para enfrentar ésa situación no necesariamente tenían que legalizar ni el PRT ni al ERP. En su momento no teníamos estructuras de superficie o eran muy incipientes como para poder operar de manera adecuada, entonces es muy poco lo que se pudo aprovechar en ése proceso, y se radicalizaron de nuevo las posiciones muy rápidamente sin haber podido, nosotros, hacer pie nuevamente. La legalidad viene en Mayo del '73 y la ilegalidad o la clandestinidad vuelve en Septiembre del '73 con la acción de sanidad, pleno centro de Buenos Aires, que es una acción tan descabellada porque terminó siendo un fracaso, dónde hubo muchas muertes, entre ellas la de un capitán y van presos 20 de los nuestros aproximadamente. Eso le vale la ilegalidad al partido y nuevamente vuelve a trabajar en ésas condiciones.

P.S.: ¿Soltaron presos, en Santiago Cuándo asumió Cámpora?

Aquí no, básicamente los largaron de Devoto, Villa Urquiza. Lo que pasa es que a algunos los trajeron y los largaron aquí.

P.S.: Qué opinan sobre la muerte de Rucci

Para mí ése atentado fue una declaración de guerra a Perón de parte de los Montoneros. A pesar de haber muchas versiones acerca de su muerte, nunca se supo fehacientemente quienes lo hicieron, si montoneros, la triple A en complicidad con los servicios de inteligencia, los sindicalistas disidentes no sé.
Aquí en Santiago hubo manifestaciones y hubo reacciones también, mucha prensa ....
En ésos momentos la CGT estaba conformada por Espeche, de Agua y Energía, Aguilar por la Municipalidad.

P.S.: ¿Hubo o no represalias entre el '73 y '74 como sucedía en Buenos Aires con la Triple A?

Sí, aunque siempre pasó esto. Aquí nunca tuvo poder la izquierda, es la derecha la que siempre manejó digamos la cosa, incluso las mismas estructuras puesto que el SIDE se creó en el año 1972 y en ése año ya había persecuciones y detenciones.
En la época del Rodrigazo estaba ya en el penal.
Los políticos cómo reaccionaron ante los pedidos de sus familiares?
No fueron solidarios para nada. El radicalismo era una minoría que prácticamente no existía y también muy obsecuente. El radicalismo aquí siempre estuvo ligado a la derecha radical, nunca fueron lo más combativo; ninguno de los sectores políticos ni sociales fueron solidarios con el tema de los derechos humanos, ni los sindicales, ni los eclesiales, ni los políticos. La persecución durante el '74 y el '75 era muy notoria, ya prácticamente durante todo el '75 en Santiago va a funcionar ésa especie de mesa tripartita que se arma entre el Ejército, el SIDE y la Policía Federal, ya prácticamente digamos que el control de la represión no lo tienen los gobiernos como en su momento porque los militares estaban esperando firmemente tomar el poder vos tienes que en el '75 ya se había largado el Operativo Independencia. Digamos que el aparato represivo de aquellos años aún hoy sigue intacto, vos ves ahora al jefe de los espías y torturadores de aquel tiempo. Otro que hará su aparición durante en el 86, es un militar mendocino, casado con una santiagueña. Aunque volviendo al principio el aparato represor sigue igual y operando peor que antes, pues ahora posee un gran poder no solamente sobre el aparato estatal sino sobre todo el aparato que no es estatal que es privado pero que son fuerzas paralelas digamos.

P.S.: Ustedes creen que hubo un intento de Juárez para hacer un peronismo sin Perón

Algo de eso hubo, allí hay una puja entre Abdulajad y Juárez. El primero era del sector de López Bustos pero más bien del sector de la izquierda.
Cuando estuve preso, aquí nos daban cada paliza que nos dejaban de cama. Nosotros ya sabíamos que la compañía de monte Ramón Rosa Jiménez no existía, los militares la habían destrozado, entonces cuando nos trasladan a Buenos Aires, los compañeros de ahí, aparte de subestimarnos no nos creían que la compañía no existía como tampoco de los campos de concentración que existían. Nos decían que estábamos quebrados, que estábamos locos y aparte en vez de estar todos unidos en la celda, los montoneros estaban todos juntos y nosotros - PRT-ERP- por otro lado. Los prisioneros porteños los trataban como querían a los carceleros, mientras que en Santiago si vos te hacías el loco ahí nomás te metían un tiro. Uno les decía eso y no te creían hasta que cuando pasaron unos meses del realizado el golpe, empezaron a ver que la situación cambió y recién allí comenzaron a abrir los ojos. Con el que discutí bastante fue con Dardo Cabo al cual posteriormente asesinarían. 

Entrevista efectuada al Arq. Daniel Rizzo Patrón 

Por Pablo Julio César Soria


Podemos afirmar que cuando Onganía asume al poder, y nombrando a ministros como Krieger Vasena y Moyano Llerena, comienza el desguace del Estado. Desde mi punto de vista el que gobernaba no era Onganía sino Vasena quién al manejar la economía tenía el poder real. Algo parecido se dio con Lanusse, quien movido por las circunstancias tuvo que llamar a elecciones. Allí aparece Cámpora, a quién lo apoyaban los sectores de la tendencia mayoritariamente aunque, los sectores de derecha también tenían su espacio. 
En el período que se lo iba a elegir a Cámpora, en Santiago eran candidatos López Bustos Juárez y ninguno llega a lograr lo suficiente para ser elegido, entonces se va a ballotage. Aquí llegaron casi todos, vino Cámpora, Rucci, Abal Medina, Righi, Casildo Herrera y otros, efectuándose una reunión en el Gran Hotel, dónde había una gran mesa para ellos y luego, sillas dónde había 200 o 300 invitados. Allí se hablaba de que había que apoyar a López Bustos porque Juárez significaba la reacción etc. etc. cuando regresan a Buenos Aires, Juárez que es muy astuto usa lo mismo que usó Perón en sus primeras elecciones dónde puso Braden o Perón; y dijo: los porteños no van a decirnos a quién tenemos que votar los santiagueños. Con esto tocó el orgullo de los santiagueños y le ganó, a pesar de tener todo el aparato en contra, a López Bustos. 
Cuando regresó Perón el 20 de Junio de 1973, de aquí fue gente, sobre todo en los trenes. Para mi Santiago es un pueblo que no tiene conciencia política, no tiene memoria, que agradecen ser pobres. Porque observamos que históricamente agradecemos ser pobres; por ejemplo, vos analizas la arquitectura y no hay nada que tenga un valor arquitectónico. Desde que yo regresé a Santiago en 1971, lo único que he visto es que nadie produce nada, todos se enriquecen con la construcción, con la justicia o con la medicina trucha y se da otra paradoja como toda es plata mal habida nadie invierte en Santiago entonces vos no ves nada nuevo. 
En Santiago existió un único proyecto que pudo traer un desarrollo que los hizo el Sr. Díaz y que fue la Corporación del Río Dulce, que Juárez se encarga de destruirlo después. Ya en el '71, entro a trabajar en la Corporación del Río Dulce, en ése tiempo estaba de Gobernador Jensen, y me encargo de hacer un plan de salud que constaba de proyectar hospitales en La Banda y demás. También hago un proyecto de una planta deshidratadora de alfalfa en Clodomira, estando ahí yo me enteré que la alfalfa de allí tenía la característica más rica en valor proteínico del mundo y al proyecto lo iba a comprar la Sancor, entonces se hacía la planta deshidratadora y en un radio de 30 minutos aproximadamente los camiones iban a andar yendo con el producto y dejándolo para que no perdiera su valor proteínico. Un día de Sancor llegaron 12 tipos a firmar el convenio, le piden tanta coima que se van y el proyecto quedó trunco. Actualmente Clodomira es un páramo, no tiene absolutamente nada. Hubo un proyecto también que lo tomó San Luis, La Rioja que fue el de la promoción industrial de Nueva Urquiza.
Para mí aquí no hubo ningún movimiento revolucionario o de vanguardia que empiece a plantear las cosas, todo era muy quieto y lo que llegaba era traído de afuera. Yo cuando analizo con el tiempo digo: hubo un proyecto con respecto al modelo de país que queríamos construir pero nos faltó gente aparte, antes de la dictadura, los militares empezaron a desbastar Tucumán. Yo tengo un testimonio de un amigo "el cuchi" que dice que los militares lo colgaron de los pies a un helicóptero y lo iban ramiando para que diga dónde estaban los demás. Su familia es asesinada y eso nadie cuenta, han destruido pueblos enteros. 
Aquí las organizaciones eran muy incipientes, había que crear la herramienta y actuar sobre las conciencias. Muchas veces no se sabía contra qué se peleaba, se sabía porqué pero no lo que se estaba disputando. En la cárcel yo me encontré con jóvenes que eran "fierreros", yo les dije que no se si me animaría a matar un amigo por pensar diferente, era como estar entre la espada y la pared, y uno que estaba allí me dijo: "Pucha, tienes razón yo no había pensado en eso". 
Para mí Santiago sociológicamente es un pueblo que no le importa nada.
En el caso de desapariciones, hay dos que son medio emblemáticos; uno es el del "Chongo" Abdala, de Clodomira, que lo hace desaparecer en el '74 o '75. Aquí no había subversión, sí una oposición al gobierno. El otro caso es el del "Andaluz" Ahuat, que cuando asume Juárez era presidente del Bco. Provincia. Dicen que hubo un pedido de "La Señora" para que realice una cosa y él dice que no, porque no corresponde, entonces ella lo hace llamar le pega un carterazo y él le pega una piña que la tira a la mierda, con eso renuncia. Posteriormente, en otro Bco. (Comercial del Norte, creo que era) propiedad de Guilli Alegre, comenzó a defender a los ahorristas y es ahí cuando lo hace desaparecer. A pesar de no haber sido una provincia activa, en cuánto a atentados, si tuvo una cantidad importante de desaparecidos. Uno de los primeros en investigar y sacar a la luz la nómina de desaparecidos fue el Ing. Soria, quién falleció hace un tiempo.
En el '74 se produjo un fenómeno climático que se lo conoció con el nombre de: "las inundaciones", Juárez y López Rega sacaron un subsidio para realizar 7 mil viviendas y con eso se coimeo a "troche y moche". 
También para ese entonces, teníamos a un personaje siniestro como ministro de Gobierno, quién al haber entrado a la sombra del gobernador electo intentó, posteriormente, actuar en forma autónoma de aquel; a este tipo, a este ministro, lo iban a matar. Este antes del golpe, llevaba a alguno detenido y cuando estaba haciendo las declaraciones detrás de una cortina les aparecía el jefe de Informaciones. Este ministro de gobierno iba todos los jueves a comer asado con los "servicios" al lugar a dónde los torturaban a los changos, estuvo muy comprometido con la tortura. Otro dato importante es que estando un conocido abogado local como Juez, se producían éstos procedimientos, en uno de ellos y luego de haber sido sacado para ser torturado murieron Giribaldi y Kamenetsky; a mi vieja la llamaron por teléfono diciéndole que me habían matado. Con el propósito de efectuar los trámites para un juicio sucesorio, puesto que mi padre había fallecido recientemente, mi hermano logra sacarme del penal y llevarme ante el juez, quién era mi amigo, con cual pido una audiencia. Ahí le digo: Dr. ¿Usted autoriza para que se saque los presos de la cárcel? Me mira y me contesta: sí ; ¿y usted autoriza a que nos torturen? No, cómo me dices eso, y usted a autorizado a que los saque a Kamenetsky y Giribaldi, se quedó helado y le dije: usted es el responsable por lo que les pueda pasar. Por supuesto que ahí nomás nos llevaron a la mierda y a los pocos días nos trasladaron a La Plata. Después yo le inicié juicio y se salvó por la Obediencia Debida. 
Con respecto al "Rodrigazo", en Santiago no se sintió tanto. 
El E.R.P. con Robi no nace en Santiago, aquí nace el FRIP con Francisco Santucho que era un movimiento indigenista y el robi junto con otros changos, empiezan a formar un movimiento con más desarrollo que incluía a gente que trabajaba en los ingenios azucareros. Robi si bien es santiagueño, él nace políticamente en Tucumán y a Santiago no vuelve nunca más, salvo a ver, esporádicamente, a sus padres. A pesar de no haber tratado mucho con Francisco Santucho, yo nunca supe bien cual era su postura ideológica, nunca estuvo bien en claro. 



"El error del ERP fue continuar la lucha armada luego de las elecciones de 1973"

Entrevista efectuada a Julio Carreras (h) 
21 de febrero de 2001 

Por Pablo Julio César Soria *

Julio Carreras (h) es más conocido como escritor y periodista que como militante político. Sin embargo estuvo preso 7 años durante la dictadura militar argentina, debido a su militancia en el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores) una organización que impulsaba la lucha armada para obtener el socialismo. Pese a que la mayor parte de su militancia se desarrolló en Córdoba, como periodista en diarios y revistas de Izquierda, hemos enfocado las preguntas principalmente sobre una realidad que también el escritor conocía mucho: la de Santiago del Estero, poco analizada hasta hoy.

Pregunta: ¿Cómo fue tu juventud en Santiago y por ende, tus inicios hacia la política?

Julio Carreras: Mis comienzos han estado relacionados con las ideas revolucionarias del peronismo puesto que, tanto mi abuelo como mi padre han sido militantes peronistas y la conciencia política, de alguna manera vaga para mí, comienza alrededor de los cinco años, en 1955, cuando sucede el golpe en contra del gobierno de Perón. Allí lo veo a mi tío, un militante peronista que andaba escondido. A él le llevaba la comida que mi abuela le mandaba a una casa dónde estaba escondido. Me acuerdo claramente como me impresiona mi tío, uno de ésos días, cuando al dejarle la comida tenía un revolver sobre la mesa, una pistola calibre 38 largo, era imponente. Sin embargo, mi tío después niega que estuviera armado en la actualidad. Yo creo que eso forma parte del miedo retrospectivo que nos lleva a negar nuestra propia militancia o como sería el caso de Uriondo también, quién le negó una entrevista a un amigo mío a Juan Manuel Aragón, se escondió y nunca le pudo preguntar sobre su participación en los Uturuncos; Uriondo niega su participación en los Uturuncos porque ahora es un hombre del sistema y sin embargo para mí, que era un chico de 6 o 7 años, Uriondo era como un ejemplo, un personaje heroico, yo lo recuerdo claramente; a lo mejor es un poco exagerado por la imaginación, yo lo recuerdo porque mi tío y todos los peronistas de aquellos tiempos como López Bustos, Abdulajad y mi viejo también, anduvieron tratando de conseguir la libertad de los Uturuncos que estaban presos, y en el ámbito familiar hablando bien de la guerrilla peronista como los llamaban ellos. Así que éstos son los primeros esbozos de conciencia política que hacia la adolescencia se fue perfilando más bien como un nacionalismo de derecha porque mi abuelo era un hombre con ideas conservadoras -no en el sentido liberal sino en el sentido de ser un patriota cuyo libro de cabecera era el Martín Fierro, cuya raza privilegiada era el gaucho, mezcla de hispano con aborigen y que hacía un culto al amor por la patria. Admiraba al nazismo, por ejemplo, o al fascismo pero principalmente al nazismo nada más porque había sido un aliado del país en contra de los intereses norteamericanos e ingleses. O sea que no lo veía con un sentido de movimiento antisionista o imperialista, como en realidad fue el nazismo sino como el aliado natural que tuvieron los movimientos nacionalistas e independentistas latinoamericanos en contra de su principal opresor, y así por eso también, después mis tíos veían a la U.R.S.S. con simpatía no porque fueran comunistas sino porque era un aliado en contra de los norteamericanos. El verdadero peronista que en ése tiempo existía y que todavía existe, nada más que ahora mienten mucho, dirigentes peronistas que se han transformado o aggiornado, el verdadero peronista, digo, era un hombre nacionalista y socialista al mismo tiempo, un tipo de socialismo dentro de un capitalismo moderado y esto era lo que sustentaba aproximadamente mi familia. Nunca habían sido ni marxistas ni un socialistas, pero no hace falta ser un marxista para ser un revolucionario. Por entonces López Bustos junto con Abdulajad eran los que mantenían viva la llama del peronismo en Santiago, cuando muchos otros que después han sido funcionarios y gobernantes estaban con duda o directamente se habían borrado de la militancia . En esa infancia y adolescencia yo conocí a todos lo dirigentes peronistas de Santiago y de otras provincias, conocí también a José Alonso, a Vandor si bien no hablé con ellos -yo era un niño-, fui a las movilizaciones donde mis tíos me llevaban y hablaban ellos. Sobre todo, cuando hubo conflictos, aquí en Santiago, con los maestros que hacían movilizaciones en contra del plan CONINTES en la época de Frondizi. Esa fue la raíz de mi pensamiento político.

P. : En ese momento Carlos A. Juárez qué papel jugaba si es que jugaba realmente y qué posición empezó a adoptar...

J.C.: Yo recuerdo vagamente -vale repetir que era casi un niño, tenía 12 años cuando los milicos lo voltearon también a Frondizi, en 1962- pero lo que tengo en claro es que Juárez intentó hacer un movimiento por fuera de la línea del peronismo siguiendo la línea de Vandor, él fue uno de los dirigentes peronistas que quiso presentarse a las elecciones de 1963. Intentó con Sapag, Bittel y Vandor hacer un peronismo sin Perón; eso le costó que muchas organizaciones como la 62 organizaciones lo declararan persona no grata y se alejaran de él (esto me lo contó Cárdenas, un dirigente sindical que luego fue vicegobernador de Juárez). Con mucha habilidad y con inteligencia también, me parece que logró reinsertarse en la sociedad porque en los 70 ya estaba de nuevo integrado, aunque después fue por líneas separadas con el peronismo institucional y las organizaciones revolucionarias. En las elecciones del regreso de Perón, Juárez fue a elecciones con el lema de la Democracia Cristiana, aliada con el Partido Comunista, en contra del peronismo, y ganó. Por eso es que Cerro fue senador, o diputado, no recuerdo bien, ese fue el negocio de Cerro, alquilarle el partido a Juárez a cambio de algunos puestos -porque si iban solos la Democracia Cristiana y el Partido Comunista juntos no sacaban ni para un concejal. 

P. : Cómo se vivían las luchas de los estudiantes en el 69 y 69, en Santiago...

J.C.: En Santiago no tenían gran repercusión; aquí había entrado la provincia en una etapa de cierta anestesia política. Yo era un chico de clase media que quería ser un niño bien argentino, un chico de aquellos que se peinaban a la gomina, que admiraban al gaucho porque era una onda sustentada por una parte de las clases dominantes en la Argentina, también porque cultivaba un antiimperialismo más bien de derecha en lo que se refiere a las costumbres, por lo tanto era un anticomunista. Para mí el comunismo era una fuerza oscura, rara, de individuos complejos y exóticos, que fumaban en pipa y asumían actitudes presuntuosas. Así me parecían los pocos miembros del Partido Comunista que había llegado a conocer algo porque eran amigos de mi papá. Entonces cuando surge el gobierno de Onganía creo que a todos los que tenemos una raíz nacionalista nos pasa lo mismo, mi padre por ejemplo en la época de Onganía -que aquí ponen como gobernador a un general, Uriondo, pariente del otro Uriondo que fue Uturunco, ponen como ministro de gobierno a un Tte. Coronel Cáceres que era amigo de mi papá, a éste lo designan funcionario del gobierno; ellos hacen una hábil diplomacia política con respecto al peronismo prometiéndole participación y prácticamente en Santiago lo neutralizan por completo. Los sectores de izquierda por entonces eran muy pequeños -aunque en un par de años crecerían como hongos-; los únicos que se solidarizaban y lograban algún tipo de apoyo en conjunto con los movimientos estudiantiles eran estos sectores de izquierda; pero eran muy pequeños, así que desde el punto de vista colectivo pasaban casi desapercibidas aquí las movilizaciones nacionales y más aún otras como las del Mayo Francés. No para mí, a mí me impactó mucho El Cordobazo, por ejemplo, y me hizo pensar. Porque yo venía ya desde los 16 0 17 años en un proceso de reflexión, empezando por la guerra de Biafra que se da en el año 1967 aproximadamente, lo que se estaba empezando a conocer sobre la guerra de Vietnam todo eso va haciéndome reflexionar y ya venía con una creciente radicalización aunque era muy suave. Como te digo mi padre leía mucho, tenía amigos de gran nivel intelectual, como el Dr. Acuña, el Lic. Pedro Luna o el gran pintor Alfredo Gogna, con ellos discutía con frecuencia sobre política y yo escuchaba. También por esos tiempos salió la revista Planeta -que aunque con cierta pereza empecé a leer cada vez más. Era una revista hecha por un marxista y un católico franceses, los mismos autores de El Retorno de los Brujos. Allí se abría un panorama muy amplio donde se incluía por cierto las movilizaciones juveniles, los grandes movimientos culturales de ruptura que se iniciaban, Vietnam...

P.: Digamos que los hechos internacionales tienen mucho que ver en el pensamiento de una generación, puesto que como vos dices Vietnam, Biafra, el Mayo Francés son de alguna manera los referentes a nivel internacional con los cuales la juventud va tener como hitos. Ahora bien, tu decisión hacia la militancia política a qué se debe y cuándo se produce, porque tengamos en cuenta también que durante ése período, finales de los 60 y principios de los 70, otra parte de la juventud estuvo volcada al rock; porque recordemos que desde 1966 al 1970 se dio en EE.UU. todo un movimiento social que fue el movimiento Hippie, que indudablemente no pasó desapercibido en ésta parte del continente, incluso aquí dicho movimiento tuvo sus adherentes. Entonces podemos encontrar a dos tipos de adolescentes que enfocan o que tratan de dar respuestas de diferentes ángulos. Uno desde la vertiente de la cultura y el otro desde lo político. Cómo ves vos el tema de los adolescentes y por ende cuándo fue el momento en el que optaste por la vertiente política.

J.C.: Bueno a mí se me dio una situación privilegiada porque cuando aparecen los Beatles yo tenía 14 años más o menos, vivía como te digo en el seno de una familia que tenía una militancia política pero también leía mucho. Mi padre compraba todas, aunque suene exagerado, todas las publicaciones que salían. Esto te da una idea del poder adquisitivo, puesto que él era un empleado público que tenía dos puestos, pero con sueldos normales. Trabajaba en ese tiempo en Salud Pública como simple oficinista y por la tarde, trabajaba en la casa Spaini llevando la contabilidad; con eso mi padre pudo comprar todas las revistas del momento, incluso brasileñas, como una que recuerdo bien: O´Cruzeiro. Que tenía un página de chistes, muy simpática y bien hecha, perdoná la digresión, que se llamaba "El amigo de la onÇa", muy graciosa y bien dibujada (también yo dibujaba historietas). Así es que tenía acceso a un material de primera mano. Por otra parte, cuando tenía 14 años, también estaba en la vertiente del rock puesto que tocaba la guitarra eléctrica. Yo desde los 14 años empecé a trabajar como músico, no a tocar por Hobby sino ganar plata con la música. La escuela me parecía estúpida y estéril, incluso mi propio padre, tiene parte de culpa en eso, porque el vivía diciendo que los sistemas educacionales eran caducos que no se enseñaba nada, que aparte todo era mentira, tanto desde el punto de vista histórico como de la supuesta democracia que proclamaban los radicales de Illia, ya que en un país donde estaba proscrito el movimiento mayoritario era absurdo hablar de democracia.
La politización para mí vino en tres etapas. El primer golpe fuerte que recibí fue a los 18 años cuando en la TV, que era nueva en Santiago, en un noticiero, vi la guerra de Biafra, vi la miseria en que vivían los pueblos africanos. Recuerdo claramente esa noche. De repente en el televisor apareció un niño que era imposible, no podía haber en el mundo alguien tan desnutrido, con tanta desolación en los ojos, con la pancita hinchada por el hambre, y el cuerpo arrugado como el de un viejo, a pesar que no debía de tener más de siete u ocho años. Entonces eso me chocó muchísimo, y yo que era un chango gordo, lleno de comodidades, repantigado en un cómodo sillón frente al televisor me puse a llorar, me salieron las lágrimas solas y me sentí lleno de vergüenza y dije "yo tengo que hacer algo". No sabía entonces qué, pero me dije no puedo ir a las reuniones de la acción católica y misas todos los días solamente para encontrarme con los boludos y las minitas del centro, aquí hay problemas más importantes para un cristiano. 
Y empecé a tomar conciencia de la pobreza en mi propia provincia por lo tanto pensé que mi ubicación debía estar al lado de ésa gente como cristiano, aunque por esos tiempos aún no se me presentaba muy claramente la noción de la lucha armada. Es cierto que había ocurrido la muerte del Ché en Bolivia, y me había conmovido mucho eso. Recuerdo que yo pensé en el acto, cuando lo vi al Ché tendido con los ojos abiertos, luego de ser asesinado, pensé "pero es la misma cara que tenía Jesús" (en un cuadro del Tintoretto, creo). Eso y que el Ché era argentino. Me sentía muy orgulloso de que alguien tan generoso y grande fuera argentino.
El segundo choque fue el cordobazo, cuyas imágenes las ví por TV y me dio otra opción, si bien no lo procesé en el acto pero me quedó grabado en la mente y después cuando entré al servicio militar actuó como el segundo de dos factores. Yo por una cuestión familiar tenía mucha simpatía por lo militar. Un oficial del ejército que me probó verdugueándome mucho y era evidente que me observaba desde que entré a la colimba, un día al ver mi resistencia física y agilidad mental me dijo que yo tenía "madera de militar", así me dijo, que termine el bachillerato -pues no lo había terminado- y siguiera la carrera de oficial. Ese militar era un Tte. Coronel al cual habían dado de baja por peronista y después dieron trabajo de nuevo, yo me hice amigo de él, lo visitaba aún luego de terminar el servicio militar, lo visitaba con mi novia, Clara, quien era una chica muy hermosa y sensible, junto con quien andábamos buscando la manera de hacer algo muy grande por nuestra patria, a la que sentíamos tan intensamente dentro de nosotros. Conversábamos bastante sobre política con este militar, pero yo ya me estaba yendo hacia la izquierda y a él lo asustaba esa posición mía. Una de las cosas que me contó, durante una de estas visitas con Clara, fue su nuevo alejamiento del ejército porque no lo había querido torturar a Robi Santucho cuando lo detuvieron, aquí en Santiago. Paradójicamente mi posición definitiva hacia finales del año 71 vino a través de la admiración que empecé a sentir hacia los revolucionarios negros de los EE.UU. y por la lectura de un libro que llegó a ser la piedra angular de mi ideología: el libro se llamaba "Alma encadenada" de Eldridge Cleaver. Este era un dirigente político negro que en la cárcel había conocido a los seguidores de Malcom X y a través de sus seguidores, cuando salió de la cárcel junto con otros compañeros de militancia musulmana, orgullosos de su raza, fundó el partido "Pantera Negra". Para entonces Eldridge Cleaver ya había leído Lenin y al Ché Guevara, entonces el partido fue revolucionario y propenso a la lucha armada. Este partido fue una respuesta, porque ellos planteaban que la única forma de luchar a favor de los oprimidos, que eran los negros, era a través del marxismo-leninismo que indicaba un camino correcto para la organización de la sociedad y la resistencia. Con esto ya se perfilaba emocionalmente cual iba a ser mi decisión.

P.: Para el año 71 las organizaciones armadas ya habían salido a la luz, en Santiago cual de las dos tuvo más peso, teniendo en cuenta que Santucho era el fundador de una de ellas.

J.C: Aquí en Santiago hay dos aspectos de la cuestión: desde el punto de vista de lo que es una organización armada el ERP era mucho más poderoso que Montoneros, en parte por que Santucho incidió un poco. Ahora desde el punto de vista orgánico, de poder real, el PRT tenía más fuerza; desde el punto de vista de las movilizaciones era Montoneros porque ellos movilizaban públicamente a mucha gente que era simpatizante pero lo único que hacían era ir a la plaza libertad con pancartas, no tenían una militancia real, de ahí iban a las U.B. que era como decir vamos a dónde van todos los jóvenes; en ésa época todos los jóvenes tenían algún tipo de militancia. La parte de Montoneros tenía mucho atractivo porque tenían muchas minas lindas, porque toda la clase media de la acción católica se había volcado para ahí. En cambio la del PRT era más silenciosa pero más poderosa porque estaba compuesta por 300 o 400 hombres y mujeres que eran militantes reales, capaces de ir a volantear e incluso hacer algunas acciones armadas si era necesario.

P.: ¿Hubo acciones armadas importantes en Santiago?

J.C.: Aquí en Santiago hubo muy pocas acciones armadas, principalmente porque desde el punto de vista organizativo del PRT, se lo había tomado como una región neutra, principalmente orientada a hacer apoyo logístico. Por ejemplo, si se copaba un regimiento en Córdoba y se recuperaban 200 fusiles se venía y se los guardaba en Santiago que era una zona tranquila y poco vigilada, entonces había una fuerte organización que servía para el apoyo. Supongamos que un compañero se escapaba de una cárcel de Buenos Aires se lo traía y se lo escondía en Santiago y comenzaba a realizar trabajo de base aquí. Lo mismo sucedía si un compañero caía herido, por ejemplo en Rosario, también se lo traía a Santiago entonces cumplía un rol muy importante pero no relacionado de una manera abierta con la lucha armada. Aquí hubo sí atentados pero no del ERP y además porque existía una política de preservar esta región para el trabajo político entre la gente del campo y no había que exponer anticipadamente a la gente del campo y por otro factor, aquí en Santiago el partido era bastante fuerte porque aquí el trabajo se había hecho desde el año '57, un trabajo sistemático, sacrificado, en el campo principalmente y ése trabajo no lo había hecho "Robi" Santucho sino Francisco Santucho, que es el verdadero fundador del FRIP que vendría a ser como el verdadero fundador del PRT porque de ahí sale el PRT después.
Todas las ideas principales del PRT están prácticamente presentes ya en el FRIP, menos dos: que Robi era marxista-leninista y Francisco Santucho se hace marxista-leninista, a desgano, se puede decir por disciplina va aceptando lo que el partido le va imponiendo. El era más bien un nacionalista, poco a poco volcado hacia la izquierda, al estilo de Haya de La Torre, por eso tenía muy buena relación con el Peronismo de los Argentinos de Raimundo Ongaro, había una excelente relación incluso salieron acuerdos importantes del PRT con Ongaro, gracias a ésa amistad que ellos tenían. Y había otro factor, que Francisco Santucho estaba en desacuerdo con la lucha armada. Entonces yo considero sin estar seguro de esto que a Santiago no lo han incluido en la lucha armada directamente porque el principal referente de aquí era Francisco Santucho quién no estaba de acuerdo con tomar las armas, y ello le costó a él que había sido uno de los fundadores estar siempre en una posición secundaria dentro del partido, como por ejemplo de ocuparse de las ediciones de libros, revistas, ocuparse del trabajo político sindical; entonces a eso se debía principalmente que en Santiago del Estero se hubiese dado un perfil bajo a la lucha armada. Se privilegiaba la lucha política y sindical.

P.: Qué papel jugaron las Universidades aquí, teniendo en cuenta que el peronismo había ingresado por primera vez en ellas como así también la Iglesia puesto que los Sacerdotes para el Tercer Mundo ya habían comenzado a participar activamente.

J.C: Aquí se da un proceso o fenómeno muy acelerado, si tenemos en cuenta que ya en 1969 no existió ninguna repercusión del cordobazo. Si tenemos en cuenta que en el 71 y en el 72 ya habían movilizaciones importantes en cada aniversario del cordobazo. Hay un proceso de concientización y politización en la juventud increíble. En el 69 como te decía casi no hay ecos aquí y vos tienes que en el 72 se toman facultades, como la de Ciencias Económicas de la UCSE, existe una movilización constante durante todo ese año en contra de la dictadura y son movilizaciones importantes que congregaban a mil o mil quinientas personas que para Santiago es muy importante realmente. Entonces ése proceso se va dando por una parte por la existencia de la universidad por otra parte, por el excelente trabajo de los compañeros de las distintas organizaciones y ahí particularmente en la universidad católica adquiere muchísima fuerza el PRT en las organizaciones estudiantiles, pues maneja todos los centros de estudiantes de la universidad con aliados al PRT como también por Montoneros que en éste caso trabajan juntos, pero más presencia hay en la universidad de gente de izquierda que de los montoneros.
La iglesia como institución actúa de una manera reaccionaria en ése momento, o sea públicamente sigue siendo la iglesia de los ricos y se conservan las tradiciones y los temores respecto de la izquierda; te condena incluso a veces en algunas misas. Yo he escuchado la condena de algunos sacerdotes. Después cuando comienza la lucha armada y comienzan a morir changos o a desaparecer en el caso de un muchacho Ledesma, algunos curas y sobre todo un cura español de quién no recuerdo su nombre pero creo que continua aquí yo lo escuché públicamente hablar de una manera muy rencorosa y violenta en contra de la guerrilla, culpándolos a ellos de la desaparición de muchachos. Hablaba de la misma forma que hablaban los militares diciendo "bueno si ellos han desaparecido es porque ha habido gente marxista que les habían metido en la cabeza ideas raras, lo cual los llevó a meterse en contra del ejército y por eso han terminado desapareciendo y quien te dice que no lo hayan matado los mismos compañeros". Ese era el discurso de la represión, de militares y policías que mientras tanto estaban torturando y violando a chicas de 18 años y mujeres embarazadas, y que muchos sectores de la Iglesia Católica acompañaban. Así que una vez más en la historia el sector dirigente de la Iglesia Católica actuaba en contra de la doctrina cristiana. Esta corriente quería dar una idea de que la guerrilla era como una mafia. 
"Por otra parte había 3 o 4 curas progresistas que siendo personas que no estaban comprometidas políticamente eran tolerantes y así se daban en ellos también que al ver la presencia de la movilización estudiantil era importante trataban de canalizarla y acogerla haciendo huelgas de hambres, o brindando refugio a la gente cuando había represión, acogiéndonos en iglesias como La Merced o la Iglesia del Colegio de Belén. Por otra parte, aquí en Santiago yo no recuerdo que haya habido ningún cura comprometido con el movimiento para el Tercer Mundo pero, digamos que había tolerancia y entre los muchachos y chicas había una militancia a favor de los curas del Tercer Mundo que muchos de ellos lo cultivaban a través de cartas, de viajes a otras provincias. 

P. : Qué repercusiones tuvo El Cordobazo en Santiago...

J.C.: Apenas algunas corridas, producto de las manifestaciones estudiantiles de apoyo que se dieron en la plaza principal, y que debido a la gran cantidad de manifestantes refugiados en Siroco -una confitería frente a la plaza- humorísticamente se lo denominó "El Sirocazo". El Loco Rosenberg hizo un simpático zoco sobre eso. Sin embargo esta primera confrontación violenta tendría una gran influencia en el desarrollo de la actividad y la conciencia estudiantil.
"La Universidad Católica había pasado por un período en el cual los grupos de izquierda tuvieron posibilidad de convocar a asambleas de libre participación y dar a conocer sus ideas. Al calor de estas asambleas se dio una veloz radicalización de los jóvenes que hacían sus primeras experiencias universitarias en Santiago. El Pbro. Mayer -quien permitió esa apertura- sería rápidamente removido por los miembros del Consejo de Administración -verdaderos "propietarios" de la Universidad, de acuerdo a sus estatutos-, pero el movimiento iniciado por él ya era indetenible. A través de elecciones democráticas los sectores de izquierda ganaron todos los centros de estudiantes. Franja Morada (UCR), AUN (PSP), corrientes más o menos reformistas -es decir, que no propugnaban un cambio revolucionario de la sociedad-, habían ganado algunos centros, mientras que la mayoría de los otros estaban ya en manos del MOR (Partido Comunista), y ALE (PRT) corrientes que defendían abiertamente una línea marxista-leninista. El peronismo que había logrado alguna participación en los centros de estudiantes, era el de izquierda, y en caso de concertar alianzas, solía hacerlas con el PRT antes que con los otros sectores. 
"El 29 de Mayo de 1972 se efectuó una concentración en la plaza principal de Santiago, para conmemorar el segundo aniversario del Cordobazo. La ocasión se había hecho propicia para reclamar además la rebaja de los aranceles universitarios, que habían sido aumentados por las autoridades. Particularmente los de la Facultad de Ciencias Económicas, de la Universidad Católica, habían sido fijados a una altura que los convertía en casi inalcanzables para los recursos de las familias de clase media-baja en Santiago. Se habían concentrado unos mil jóvenes hacia las siete y media de la tarde. Entre consignas y arengas espontáneas, las columnas de estudiantes daban vueltas a la plaza, frente a la policía y la catedral, hasta que fueron amenazados con un avance por la guardia de infantería. 
"A viva voz, los dirigentes llamaron a la dispersión, para volver a concentrarse en la Plaza San Martín, frente a la Casa de Gobierno. El lugar altamente simbólico. La estatua ecuestre de San Martín, ubicada por entonces en el centro de la plaza, tenía hacia uno de sus costados a la Casa de Gobierno; a sus espaldas, la Casa del Pueblo, local histórico del Partido Socialista, y enfrente al Convento de Belén, donde, por falta de local propio, funcionaba además la Facultad de Ciencias Económicos -en conflicto con sus autoridades, como se recordará. La Casa de Gobierno aparecía oscura y distante, rodeada de policías. En la Casa del Pueblo -que a la sazón estaba administrada por el Partido Socialista Popular- se efectuaba justamente su asamblea a anual. El PSP tenía un excelente trabajo político en el interior, por lo cual la gran sala del imponente edificio estaba llena con los delegados de esos pueblos, entre los cuales se contaban muchos delegados de los obreros rurales y los hacheros.
"Hacia las ocho de la noche se iban reuniendo otra vez los grupos de activistas, acompañados cada vez por menos estudiantes comunes. La actitud policial había disuadido a más de la mitad de quienes concurrieran entusiastas a la convocatoria anterior: quizá el grupo reunido alcanzara a duras penas a los quinientos jóvenes que esta vez se reagruparon frente al edificio de la Sociedad Sirio Libanesa, en medio de la calle. 
"La policía había cortado ya la calle Jujuy, a la altura de la Avda. Belgrano y en su intersección con Absalón Rojas; también la Avenida Rivadavia, ocupando con carros de asalto y efectivos de la Guardia de Infantería toda la franja entre Absalón Rojas y Juárez Celman, frente a la Casa de Gobierno. De esta manera los estudiantes que habían llegado hacia esa hora quedaban encerrados.
Previendo que las fuerzas policiales podrían impedir el acceso a la facultad de Ciencias Económicas, los dirigentes acarrearon a la multitud hacia allí. Y frente a la puerta principal del Colegio de Belén, sobre Jujuy, que lo era también de la facultad, se comenzó a sesionar en asamblea. "Entonces fue que un estudiante comunista, propuso la toma de la facultad de Ciencias Económicas, para presionar a las autoridades hacia una baja de los aranceles. Debido a la amenaza de la policía, las discusiones tenían un trámite desordenado, y las propuestas se sucedían sin que la gente prestara mayor atención. De repente, los policías comenzaron a atacar con gases lacrimógenos. El autor de la propuesta de tomar la facultad, a los gritos, orientó a la mayor parte de los estudiantes para que en vez de huir entraran a la facultad. Pese a ello, una gran parte de la manifestación se dispersó, apenas unos cien alcanzaron a entrar y enseguida se clausuraron desde adentro las pesadas puertas del edificio colonial.
"Unos cien jóvenes quedaron adentro de la facultad. La asamblea prosiguió, y antes de que la policía acerrojara totalmente el edificio por fuera: yo propuse que se buscara la solidaridad popular y sindical, tratando de reproducir el acuerdo logrado en Córdoba entre sindicatos y estudiantes. La mayoría estuvo de acuerdo y se me nombró con un joven porteño que se hacía llamar "Quique" Gutiérrez para llevar la representación de la asamblea ante el Partido Socialista Popular y la CGT. Fuimos a cumplir esa misión pues, y dada la urgencia nos repartimos la tarea: yo fui al PSP y Quique a la CGT.
"No obtuvimos adhesión alguna. El viejo Ismael Soria, que presidía el congreso del PSP, me lanzó una filípica por haber interrumpido sus importantes deliberaciones, y ante mi insistencia dijo, ante los numerosos concurrentes de su local, que "si quedaba tiempo" tratarían el tema de una supuesta solidaridad del PSP con los estudiantes "luego de que se trataran todos los puntos del temario para el congreso". A Quique le dijeron los sindicalistas que no querían saber nada de meterse con cuestiones de la universidad. 
"Ambos volvimos a la facultad tomada; debimos saltar por sobre las vallas que la policía había puesto; al llegar a la puerta vieron que el incitador a la toma de la facultad se deslizaba entre los grupos de jóvenes que aún se retiraban de allí, hacia la Avenida Belgrano.
"La facultad estuvo toda la noche tomada. Las monjas del convento hablaron con los estudiantes y los invitaron a pasar a las aulas y la capilla, donde se improvisaron reductos para pasar la noche con colchonetas y frazadas provistas por el convento. A eso de las 3 de la madrugada arribaron fuerzas del Ejército, quienes rodearon por completo la manzana, e instalaron armas pesadas, como morteros o ametralladoras antieaéreas. En tanto, habían quedado en la facultad unos cincuenta estudiantes, entre varones y mujeres, que escuchaban radio, se turnaban para vigilar los techos y practicaban reuniones de pequeños grupos para hablar de política, historia, sociología -los temas del momento. Ante un pedido de los militares, las monjas se negaron a que ellos o la policía ingresasen al convento para sacar a los estudiantes. Se nombraron negociadores -uno de ellos Coli Bader- que tuvieron a su cargo el diálogo con las autoridades (a viva voz, o por teléfono). Cerca de las cuatro de la madrugada se le permitió la entrada al dirigente peronista Abraham Abdulajad, pues tenía la confianza de los jóvenes montoneros. A eso de las cuatro y media, el rector de la universidad, Francisco Cerro, exigió la rendición incondicional de los estudiantes y el abandono de la facultad, como último aviso antes de apelar a la fuerza. A su lado estaba el Jefe del Batallón 141 de Ingenieros de Combate, con asiento en Santiago del Estero, con casco y uniforme de combate. Los estudiantes se negaron, y contestaron que únicamente saldrían si se convocaba al periodismo y a un juez, además de otorgar garantías de que no se iba a detener e incomunicar a los participantes de la toma. Finalmente se obtuvo esta promesa. "A las cinco de la mañana, los estudiantes desfilaron ante la mirada adusta de Cerro, los jefes militares y policiales, jueces, periodistas y algunos pocos curiosos, hacia los camiones de la policía. En ellos los trasladaron, fuertemente vigilados, hacia la jefatura. Allí les tomaban las impresiones digitales y una fotografía e iban largándolos de a uno. A eso de las dos de la tarde no quedaba ninguno ya en el antiguo edificio del Cabildo, usado desde hacía algunos años por la Jefatura de Policía. 

P.: Qué pasó en las elecciones de 1973 entre Juárez y López Bustos

J.C.: López Bustos había sido el elegido de Perón para que lo represente en Santiago, y tenía el apoyo principalmente de los sectores de montoneros porque el era un hombre que estaba alineado con los sectores revolucionarios del peronismo, pero se vislumbraba ya que el apoyo masivo lo tendría Juárez, incluso se da un fenómeno extraño desde el punto de vista político, los sectores de izquierda tenían más simpatía por Juárez que por López Bustos... 

P.: ...a que se debe eso....

J.C.: A que se lo veía a Perón y montoneros con un claro proyecto bonapartista-capitalista, que aliado con los capitales europeos iba a instalar un capitalismo de estado que pronto iba a comenzar a aniquilar a la izquierda y se lo veía que iba a ser como una futura anestesia sobre las inquietudes revolucionarias del pueblo y que se iba a detener en una etapa inferior del desarrollo. Al menos así los veíamos nosotros. No puedo negar que mi visión estaba bastante influida por mi familia, que era juarista, pero también es cierto que por ejemplo mi tío, que era un dirigente juarista me demostraba con documentos que el programa de Juárez apuntaba a la industrialización de Santiago, y eso en sí era superior a lo que ofrecían los montoneristas, que sólo hablaban de "lealtad a Perón". 
"Si bien Perón había sido revolucionario en la década del 50, en la actualidad que ya había un proceso hacia el socialismo, y Perón que era claramente anti socialista y anti comunista, se lo veía como a una persona que representaba un peligro para el desarrollo de toda la potencia revolucionaria que se venía dando a través de la lucha armada. Además de eso había mucho rechazo hacia los montoneros porque eran muy soberbios, muy prepotentes, incluso con actitudes muy de derecha. Yo no me hice montonero principalmente porque me producía mucho rechazo la actitud de ellos, en cambio observaba la actitud de los militantes de izquierda como de mayor humildad, seriedad en su militancia y paradójicamente nosotros veíamos que el sector de Juárez tenía un proyecto de industrialización para Santiago en su programa de gobierno, nosotros leíamos el programa de gobierno y lo que veíamos con López Bustos para Santiago era una participación subordinada a Cámpora, Solano Lima y Montoneros. Pero lo que sucede después en el gobierno de Juárez es que no cumple con ninguno de los propósitos que se anunciaba en el proyecto que figuraba. Sin embargo alguna gente de izquierda creímos oportuno apoyarlo porque lo veíamos más progresista en ése momento. Juárez siempre tuvo gran capacidad para percibir que era lo más querido por el pueblo y lo más anhelado en ése momento era el despegue de Santiago , se hablaba de una Argentina potencia, del despegue de Santiago y como iba suceder ello si no había industrias que posibiliten la existencia de la clase revolucionaria por excelencia, el proletariado. Así pensábamos en aquella época, quizá un poco mecánicamente, pero fijate, como prueba de ello, que el Partido Comunista fue a las elecciones junto con Juárez, él ganó aquellas elecciones con una alianza donde estaban los comunistas y la Democracia Cristiana.

P.: Puedes hacer un análisis global de la época y que perspectivas ves en la actualidad para cambiar la situación...

J.C.: Yo creo que los movimientos revolucionarios armados han sido producto de una época de avance de la concientización de la juventud principalmente, opino que todo movimiento político difícilmente si es revolucionario pueda renunciar a algún tipo de violencia porque el sistema está mantenido principalmente sobre la base de la violencia. Entonces puede llegar un momento en que sea necesaria la violencia como un método de autodefensa, entonces es muy posible que en aquel tiempo si nosotros no hubiésemos utilizado la violencia igual nos hubieran aniquilado, secuestrado o desaparecido porque en realidad la violencia de la represión del proceso por ejemplo y de las tres A y toda la estructura represiva del peronismo en el gobierno del 74 no estaba dirigida únicamente a la guerrilla y la prueba es que de los 20 mil desaparecidos la mayoría no son guerrilleros reales, algunos fueron simpatizantes otros intelectuales, otros sindicalistas etcétera. 
"Lo cual significa que el verdadero objetivo estratégico de la represión fue la de desmontar toda estructura política que ponga algún tipo de obstáculo al proyecto del imperialismo. Entonces yo creo que el error nuestro fue continuar la lucha armada cuando accedió el peronismo al poder, no porque tuviésemos que renunciar definitivamente a la lucha armada sino por una cuestión política: era necesario aprovechar la instancia democrática para crecer como movimiento político dejando a un costado el ejército revolucionario, que ya estaba bien diseñado, seguirlo manteniendo de una manera preventiva, para defendernos en caso de que hubiere una nueva avanzada de la represión que seguramente se iba a dar en algún momento. O por lo menos para negociar políticamente en posición de fuerza... Desde esa perspectiva yo creo que era necesario formar un movimiento político que tuviera un gran poder de movilización y no encarar la tarea alucinada que tuvo Robi Santucho de crear un Ejército Regular del proletariado, para oponerlo al de la Nación. En aquel tiempo yo veía esto en parte, pero esa dinámica de la lucha y el estar adentro del Partido (al cual me había costado entrar, porque era un partido elitista, no cualquiera entraba), me disuadía de cuestionar mucho. Además me decía "yo soy un pendejo, de 22 años... ¿qué le puedo discutir a Robi, que es el Comandante y conoce muchas cosas que yo no sé"... Bueno, por suerte a mí nunca me tocó estar en ninguna acción armada, porque no estaba del todo convencido como para ello.
"En este momento ya no asumiría la lucha armada por una cuestión de evolución intelectual mía. Ha pasado mucho tiempo, han muerto muchos amigos queridos en esas batallas, he sufrido mucho por su muerte y he visto también el dolor de la gente que perdía a sus familiares, sea de un lado o de otro. Yo he tomado conciencia de que un ser humano, lo consideremos malo o bueno, es algo infinitamente sutil y complejo, una creación divina... entonces nada, ninguna causa justifica matarlo.


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Profesor de Historia. 

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