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Intentos "democráticos" de las organizaciones
armadas
El FAS
(Frente Antiimperialista por el Socialismo)
Mario Roberto
Santucho no había nacido para político. No por ejemplo para largas
conversaciones con adversarios, donde tendría que simular afectos,
"tragarse sapos" y conciliar en posturas que le fuesen antipáticas. No
tenía la suficiente paciencia tampoco para concertar procesos lentos y
sinuosos de alianzas con otros sectores; en fin, esas y tantas otras
tareas de la política convencional. Él era hombre de hechos. Quería la
revolución socialista, sin vueltas. Y como se decía en esos tiempos "la
burguesía no va a entregar el poder sin pelear". Había que pelear,
entonces. La pelea era actividad principal, todo lo demás era secundario,
y por tanto fastidioso, enervante, aburrido. Por ello cuando la dictadura
militar anunció la apertura electoral, todos los partidos tuvieron tiempo
para preparar, mal o bien, su propuesta electoral. Todos. Menos el PRT.
¿Qué iba a prepararla?... si no creía en las elecciones... El FAS
-Frente Antiimperialista Para el Socialismo- nació pues a última hora, a
desgano... ¡después de las elecciones! Presionados por el extraordinario
auge popular y las multitudes que movilizaron las actividades electorales
de marzo de 1973, el PRT oyó las opiniones de sus componentes más maduros
y decidió lanzar un frente "democrático". Esto fue el FAS, cuyo propósito
fue, más que integrarse "dar una respuesta" al nuevo proceso electoral
abierto luego de la renuncia de Cámpora. Signado por el guerrillerismo,
atendido por militantes que lo consideraban una engorrosa tarea, el FAS,
sorprendentemente, tuvo un éxito inesperado. Muestra de las ansias de
muchos jóvenes y adultos de las clases medias que ansiaban un espacio de
izquierda revolucionaria para manifestarse, concitó pronto un alto poder
de convocatoria. Signado por su mal de origen (el militarismo de
izquierda), su ámbito fue desaprovechado y se lo utilizó para cualquier
cosa: captar nuevos combatientes, aprovechar sus instalaciones legales
para efectuar tareas ilegales, etcétera, menos para canalizar su
formidable poder de movilización hacia la presentación de alternativas
revolucionarias de participación política en las instituciones del
Estado. Pese a ello, cumplió un rol importante en el período que fue
desde mayo de 1973 hasta mediados de 1974, cuando fue
ilegalizado. Oscar Montenegro fue uno de los dirigentes principales del
FAS (Frente Antiimperialista por el Socialismo). Militante del PRT, asumió
la tarea de llevar adelante la política de este partido en el seno de una
confluencia de sectores de izquierda. El FAS, durante su breve desarrollo,
logró concitar concentraciones multitudinarias. La última antes de su
proscripción, en Rosario, juntó a más de 30.000 personas. Debido al
carácter arquetípico de su personalidad, con relación a lo que era un
militante ejemplar del PRT, creemos interesante detenernos en su
biografía, aportada por la memoria de una militante: "Nacido
hacia los años 30, desde pequeño fue marcado por la represión, porque en
su casa funcionaba la FORA (Federación Obrera de la República Argentina) y
su padre fue reiteradamente detenido. De adolescente y de joven se destacó
en los deportes, jugó al básquet, al fútbol, sus primeras salidas del país
fue integrando los seleccionados argentinos de básquet. Siempre
interesados en la cuestión social, siendo adolescentes, y casi como fruto
de una travesura, fundaron en Tucumán el Club Chispa que desarrolló una
labor cultural y hacían teatro. Allí, según Montenegro contaba, la palabra
que más se oía era "huelga", en referencia a la típica metodología
anarquista. También juntando simplemente libros y revistas leídas,
formaron una biblioteca. "A los 23 años formó una familia con una joven
tucumana que le dio 5 hijos. Más tarde fue activista sindical, militó en
el gremio vitivinícola de Tucumán y llegó a ser Secretario de la CGT
tucumana. Desde el principio, en los años 60, Oscar Montenegro se integró
al PRT-ERP. Por unanimidad fue nombrado presidente del plenario en el que
se reunieron Palabra Obrera y el FRIP del cual surgió el PRT. Encarcelado
varias veces salió en libertad el 25 de mayo de 1973, en la amnistía
arrancada al gobierno de Cámpora por la movilización masiva del
pueblo. "Empezó entonces su labor en la dirección ejecutiva del FAS
(Frente Antiimperialista y por el Socialismo) representando en él al PRT.
Puso su reconocida capacidad política al servicio del llamado a todas las
organizaciones obreras, populares, progresistas y revolucionarias para
estrechar filas, apoyarse mutuamente y ofrecer un Frente organizado ante
la ofensiva política, ideológica y represiva de la burguesía y del
imperialismo. El FAS creció rápidamente con miles de adherentes, entre los
que hubo obreros, estudiantes, campesinos, intelectuales, indígenas,
cristianos, dirigentes sindicales y barriales, y organizaciones; se
realizaron congresos multitudinarios que reunían a más de 20.000 personas,
en Tucumán, en Rosario, en Presidente Roque Sáenz Peña, en el
Chaco. "Oscar en ese momento se multiplicó en la propaganda y la
agitación, en la organización de los comités de base y sobre todo
especialmente en los contactos con otras fuerzas, especialmente del
peronismo revolucionario, diseñando siempre una amplia política de
alianzas. "Nuevamente encarcelado en febrero de 1976 siguió siendo un
ejemplo para sus compañeros presos. En esta prisión se deterioró muy
profundamente su salud, fruto también de los malos tratos, del sistemático
aislamiento, de la tortura". Debido a una afección muy grave, Oscar
Montenegro estuvo al borde de la muerte. Pero pudo salir también de este
trance. Obtuvo su libertad pero sólo a cambio de exiliarse en Suecia. Allí
participó activamente en las comisiones de exiliados, y fue uno de los
fundadores de la corriente política actual Patria
Libre.
Izquierda y curas del Tercer Mundo en
Santiago
Lentamente pero con seguridad, los grupos armados de
izquierda habían ido creciendo en Santiago del Estero, no tanto en su
operatividad militar como en el desarrollo político. ERP, Montoneros,
Fuerzas Armadas Peronistas y Frente Peronista Revolucionario (dirección
política del Ejército de Liberación Nacional), estaban presentes en cada
acto o movilización popular. Desde el punto de vista de lo que es una
organización armada el ERP era mucho más poderoso que Montoneros, en parte
por que la "santiagueñidad" de Santucho incidió en la conciencia
colectiva. Desde el punto de vista orgánico, de poder real, el PRT tenía
más fuerza; desde el punto de vista de las movilizaciones era Montoneros
el más poderoso: "ellos movilizaban públicamente a mucha gente que era
simpatizante pero lo único que hacían era ir a la plaza libertad con
pancartas, no tenían una militancia real, de ahí iban a las U.B. que era
como decir vamos a dónde van todos los jóvenes; en ésa época todos los
jóvenes tenían algún tipo de militancia. La parte de Montoneros tenía
mucho atractivo porque tenían muchas minas lindas, porque toda la clase
media de la acción católica se había volcado para ahí. En cambio la del
PRT era más silenciosa pero más poderosa porque estaba compuesta por 300 o
400 hombres y mujeres que eran militantes reales, capaces de ir a
volantear e incluso hacer algunas acciones armadas si era necesario" dice
un militante de izquierda de la época. En Santiago del Estero hubo muy
pocas acciones armadas, principalmente porque desde el punto de vista
organizativo del PRT, se lo había tomado como una región neutra,
principalmente orientada a hacer apoyo logístico. Por ejemplo, si se
copaba un regimiento en Córdoba. y se recuperaban 200 fusiles se venía y
se los guardaba en Santiago, que era una zona tranquila y poco vigilada,
entonces había una fuerte organización que servía para el
apoyo. "Supongamos que un compañero se escapaba de una cárcel de
buenos Aires -dice el mismo testigo, ex militante del PRT- se lo traía y
se lo escondía en Santiago y comenzaba a realizar trabajo de base aquí. Lo
mismo sucedía si un compañero caía herido, por ejemplo en Rosario, también
se lo traía a Santiago. Entonces cumplía un rol muy importante pero no
relacionado con la lucha armada como accionar, sino como apoyo
logístico. "Aquí hubo sí atentados pero no del ERP y además
porque existía una política de preservar ésta región para el trabajo
político entre la gente del campo y no había que exponer anticipadamente a
la gente del campo, y por otro factor, aquí en Santiago el partido era
bastante fuerte porque aquí el trabajo se había hecho desde el año 1957,
un trabajo sistemático, sacrificado, en el campo principalmente y ése
trabajo no lo había hecho "Robi" Santucho sino Francisco Santucho, que es
el verdadero fundador del FRIP, que vendría a ser como el verdadero
fundador del PRT porque de ahí sale el PRT después. "Todas las ideas
están presentes prácticamente menos dos: que Robi era marxista-leninista y
Francisco Santucho se hace marxista-leninista a desgano, se puede decir
por disciplina va aceptando lo que el partido le va imponiendo. Él era más
bien un nacionalista devenido de izquierda, al estilo de Haya de La Torre,
por eso tenía muy buena relación con el Peronismo de los Argentinos de
Raimundo Ongaro, había una excelente relación incluso salió un cuadro del
PRT con Ongaro, gracias a ésa amistad que ellos tenían. Y había otro
factor, que Francisco Santucho estaba en desacuerdo con la lucha armada.
Entonces yo considero -sin estar seguro de esto- que a Santiago no lo han
incluido en la lucha armada directamente porque el principal referente de
aquí era Francisco Santucho, quien no estaba de acuerdo con tomar las
armas, y ello le costó a él, que había sido uno de los fundadores, estar
siempre en una posición secundaria dentro del partido, como por ejemplo de
ocuparse de las ediciones de libros, revistas, ocuparse del trabajo
político sindical; entonces a eso se debía principalmente que en Santiago
del Estero se hubiese dado un perfil bajo a la lucha armada. Se
privilegiaba la lucha política y sindical". A ello se unían el exitoso
trabajo político efectuado en las clases medias por militantes como Coli
Bader, Mario Giribaldi, Germán Cantos y otros, que habían acercado a las
filas del PRT a numerosos estudiantes universitarios y
secundarios. Reproducimos nuevamente el testimonio de un ex
militante santiagueño del PRT: "Aquí se da un fenómeno muy acelerado,
si tenemos en cuenta que ya en 1969 no existió ninguna repercusión
importante del Cordobazo. Ya en los años siguientes, 70, 71 y 72 ya se
producían movilizaciones importantes en cada aniversario del Cordobazo.
Hay un proceso de concientización y politización en la juventud increíble.
En el 69 como te decía casi no hay ecos aquí y vos tienes que en el 72 se
toman facultades de la UCSE, existe una movilización constante durante
todo ese año en contra de la dictadura y son movilizaciones importantes
que congregaban a mil o mil quinientas personas, que para el Santiago de
la época -unos cien mil habitantes- es una convocatoria muy importante
realmente. "Entonces ése proceso se va dando por una parte por la
existencia de la nueva universidad, por otra parte, por el excelente
trabajo de los compañeros de las distintas organizaciones. Particularmente
en la universidad católica adquiere muchísima fuerza el PRT en las
organizaciones estudiantiles, pues maneja o cogobierna varios centros de
estudiantes de la universidad, como también por Montoneros que en éste
caso trabajan juntos, pero más presencia hay en la universidad de gente de
izquierda que de los montoneros. "La iglesia como institución actúa de
una manera reaccionaria en ése momento, o sea públicamente sigue siendo la
iglesia de los ricos y se conservan las tradiciones y los temores respecto
de la izquierda; te condena incluso a veces en algunas misas. Yo he
escuchado la condena de algunos sacerdotes hacia los marxistas, lanzadas
con un rencor impropio de sacerdotes. Después cuando comienza la lucha
armada y comienzan a morir changos o a desaparecer en el caso de un
muchacho Ledesma, un cura español de quién no recuerdo su nombre pero creo
que continua aquí, yo lo escuché públicamente hablar de una manera muy
rencorosa y violenta en contra de la guerrilla culpándolos a ellos de la
desaparición de muchachos. Hablaba de la misma forma que hablaban los
militares, diciendo bueno si ellos han desaparecido es porque ha habido
gente marxista que les habían metido en la cabeza ideas raras lo que los
llevó a meterse en contra del ejército y por eso han terminado
desapareciendo y quien te dice que no lo hayan matado los mismos
compañeros. "Digamos que quería dar una idea de que la guerrilla era como
una mafia. Por otra parte había 3 o 4 curas progresistas que siendo
personas que no estaban comprometidas políticamente eran tolerantes y así
se daban en ellos también que al ver la presencia de la movilización
estudiantil era importante trataban de canalizarla y acogerla haciendo
huelga de hambre, como brindando refugio a la gente cuando había represión
en las iglesias como La Merced o la Iglesia del Colegio de Belén. "Por
otra parte, aquí en Santiago yo no recuerdo que haya habido ningún cura
comprometido con el movimiento para el Tercer Mundo pero, digamos que
había tolerancia y entre los muchachos y chicas había una militancia a
favor de los curas del Tercer Mundo que muchos de ellos lo cultivaban a
través de cartas o viajes a otras provincias". No puede comprenderse
sin embargo el fenómeno revolucionario armado en la Argentina, sin tener
en cuenta el prestigio de que gozaba por entonces en toda la sociedad. Se
tenía una aguda conciencia de la confrontación, y prácticamente todos los
sectores políticos progresistas se sentían obligados a manifestar una
cierta simpatía hacia lo que parecía "un pueblo en armas". Horacio Sueldo,
candidato a presidente por la Democracia Cristiana, cuando visitó Santiago
del Estero -poco después de la masacre de Trelew-, habló a la población
por Canal 7. Se reivindicó un "revolucionario" y denunció que había sido
amenazado de muerte, que su vida estaba en peligro. La cámara, entonces,
mostró de cerca un objeto que en todo momento había permanecido sobre la
mesa, mientras el candidato hablaba. Era una pistola
45.
Las Ligas Agrarias
Un factor importante en
la configuración del movimiento nacional revolucionario que se opuso
tenazmente a la dictadura militar, fueron las Ligas Agrarias.
Principalmente aliados del peronismo -en la mayoría de los casos dirigidos
por militantes montoneros-, tenían entre sus filas también activistas de
diferentes sectores de la izquierda, aunque en su constitución eran
mayoría los simples agricultores, que canalizaban a través de este
poderoso instrumento político-gremial sus
reivindicaciones. Semejantes al FAS por su concepción -sólo que
desde las organizaciones guerrilleras peronistas- las ligas padecieron
también el defecto de origen que mencionáramos. Subyacía entre los
miembros de estas organizaciones políticas de fachada legal, el criterio
de que eran sólo auxiliares para la lucha armada. A continuación
un extenso reportaje a Osvaldo Lovey, uno de sus fundadores, quien reseña
claramente el desarrollo de esta forma de lucha: "-¿Cómo se
formaron las ligas? "-Había una necesidad colectiva derivada de las
reivindicaciones insatisfechas de los pequeños y medianos agricultores.
Las Ligas surgen en el Chaco para expandirse después ampliamente por la
región noreste e incluso en parte de la pampa húmeda. En esos años esas
provincias venían sufriendo un azote económico muy grande a causa de la
caída de los precios de la producción -por ejemplo, el algodón chaqueño-,
lo que provocaba un éxodo constante de gente. Obreros rurales, pequeños y
medianos productores abandonaban sus campos, sus chacras y se iban a
buenos Aires por falta de futuro. "Las Ligas fueron una herramienta
fundamental para defender nuestros intereses, ya que los grandes
monopolios que operaban en la compra y venta y en la industrialización de
los productos primarios estaban acostumbrados a fijar los precios a su
antojo. "Esta es una de las razones vitales que dan origen a las Ligas.
Después hubo elementos más sociopolíticos que facilitaron esta
construcción. Las políticas de la dictadura militar generaron una fuerte
ola de reacciones populares en todos los sectores. No nos olvidemos que
las Ligas no fueron un movimiento aislado: tenían que ver con lo que
estaba pasando en el país con los trabajadores, el movimiento estudiantil,
etcétera. "-¿Cómo recuerdas la asamblea fundacional? "-La asamblea
fundacional fue el primer cabildo abierto del agro chaqueño, y así lo
llamamos en aquella época. El lema era "gritá lo que sientes" y se realizó
en Roque Sáenz Peña, la zona algodonera por excelencia. Pero no fue una
cosa que surgiera de un día para otro, ya que tenía sus antecedentes en
las primeras movilizaciones encabezadas aquí por la Federación Agraria
Argentina. Yo siempre digo que todo el movimiento de las Ligas lo inició
la Federación Agraria Argentina. Lo que pasa es que después, al
defeccionar, la Federación estuvo dirigida por hombres que se prestaron al
juego de los sectores monopólicos de esa época, en connivencia con el
gobierno de turno. Entonces a este movimiento lo continuaron los sectores
juveniles, como el Movimiento Rural, de la Acción Católica, al que muchos
estábamos integrados, además en los centros juveniles cooperativistas.
Esas fueron las dos vertientes de jóvenes que nos pusimos al frente de
forma improvisada en las primeras movilizaciones y le dimos continuidad.
Al quedarnos sin una entidad orgánica que dirigiera el movimiento, se
formó una nueva entidad, que fueron las Ligas Agrarias. "-En ese marco,
ustedes cuestionaron severamente en una asamblea a Di Roco que en ese
momento estaba el frente de la Federación. "-Por supuesto. Él era el
presidente de la Federación y en una de las asambleas fue abucheado
espontáneamente por la gente. Casi lo bajan del palco. Había venido a
parar la mano, a poner paños fríos. Decía que había que esperar, que las
autoridades del gobierno tenían buenas intenciones. Pero eso no tenía
ninguna relación con lo que estaba pasando en la realidad. En premio a esa
lealtad de intereses, el presidente Lanusse lo llevó como ministro de
Agricultura. Precisamente, la visita de Lanusse a una concentración de las
Ligas, dos meses después del primer cabildo abierto, fue el hecho que les
dio una notoriedad de alcance nacional, que hasta ese momento no
tenían. "-¿Porqué fue Lanusse a esa reunión? "-Él había anunciado
una gira por toda la región. Vino al Chaco, fue a Misiones, después fue a
Tucumán, donde le tiraron naranjas. En parte era una gira proselitista
porque, en ese momento, Lanusse estaba impulsando el Gran Acuerdo Nacional
y pretendía postularse como candidato a presidente. Cuando apareció por
Resistencia, nosotros hicimos un planteamiento público: que si el
presidente quería conocer los problemas del Chaco tenía que venir a Sáenz
Peña, porque en la Capital no estaban los problemas. Lo desafiamos al
afirmar que si él no estaba dispuesto a venir al interior del Chaco
organizaríamos una caravana a Resistencia con los agricultores para
demostrar cuál eran los verdaderos problemas. Este pronunciamiento público
de las Ligas dio origen a una serie interminable de negociaciones.
Viajamos a buenos Aires, nos entrevistamos con Manrique, que en
ese momento era ministro de Bienestar Social, para ver de qué modo y en
qué marco iría Lanusse a Sáenz Peña. Nosotros planteamos nuestras
condiciones: lo invitábamos a una asamblea de productores, pero que esa
asamblea la organizaríamos nosotros. "Finalmente, en contra de los
consejos que le daba el gobernador Maza para que no concurra, aceptó el
desafío y vino. Así fue cómo él estuvo en el palco, frente a cinco mil
agricultores convocados por las Ligas Agrarias. Ahí aprovechamos para
plantearle públicamente los problemas, algunos de los cuales lo
involucraban directamente a él y a su familia. En el Chaco se habían dado
en concesión 1.100.000 hectáreas a un consorcio formado por la empresa
Pedro y Antonio Lanusse y una firma norteamericana para explotar
el suelo y el subsuelo. En la asamblea lo hostigamos duramente con este
tema y Lanusse se vio obligado a anunciar públicamente que ese proyecto
estaba muerto. Fue una de las grandes victorias de las Ligas porque,
además, esa pulseada con Lanusse nos significó obtener un montón de
reivindicaciones que habíamos acordado previamente como condición para que
él pudiera venir. "-¿Monseñor Italo Di Stéfano jugó un rol fundamental
en esa época? "-Sin duda. En el primer período, cuando la juventud
agraria tomó las banderas que había abandonado la Federación, el rol que
desempeñó el obispo Di Stéfano fue fundamental por una razón muy sencilla:
la gente descreía de la clase dirigente, se sentía traicionada. De algún
modo, la única autoridad en que la gente confiaba era en el obispo, ya que
nosotros cumplíamos un rol de activistas en cuanto a lo organizativo pero
nuestra credibilidad todavía estaba siendo puesta a prueba. El fue uno de
los que se puso al frente y cumplió un rol muy importante".
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