Capítulo 12 


Intentos "democráticos" de las organizaciones armadas





El FAS (Frente Antiimperialista por el Socialismo)

Mario Roberto Santucho no había nacido para político. No por ejemplo para largas conversaciones con adversarios, donde tendría que simular afectos, "tragarse sapos" y conciliar en posturas que le fuesen antipáticas. No tenía la suficiente paciencia tampoco para concertar procesos lentos y sinuosos de alianzas con otros sectores; en fin, esas y tantas otras tareas de la política convencional. Él era hombre de hechos. Quería la revolución socialista, sin vueltas. Y como se decía en esos tiempos "la burguesía no va a entregar el poder sin pelear". Había que pelear, entonces. La pelea era actividad principal, todo lo demás era secundario, y por tanto fastidioso, enervante, aburrido. Por ello cuando la dictadura militar anunció la apertura electoral, todos los partidos tuvieron tiempo para preparar, mal o bien, su propuesta electoral. Todos. Menos el PRT. ¿Qué iba a prepararla?... si no creía en las elecciones...
El FAS -Frente Antiimperialista Para el Socialismo- nació pues a última hora, a desgano... ¡después de las elecciones! Presionados por el extraordinario auge popular y las multitudes que movilizaron las actividades electorales de marzo de 1973, el PRT oyó las opiniones de sus componentes más maduros y decidió lanzar un frente "democrático". Esto fue el FAS, cuyo propósito fue, más que integrarse "dar una respuesta" al nuevo proceso electoral abierto luego de la renuncia de Cámpora.
Signado por el guerrillerismo, atendido por militantes que lo consideraban una engorrosa tarea, el FAS, sorprendentemente, tuvo un éxito inesperado. Muestra de las ansias de muchos jóvenes y adultos de las clases medias que ansiaban un espacio de izquierda revolucionaria para manifestarse, concitó pronto un alto poder de convocatoria. Signado por su mal de origen (el militarismo de izquierda), su ámbito fue desaprovechado y se lo utilizó para cualquier cosa: captar nuevos combatientes, aprovechar sus instalaciones legales para efectuar tareas ilegales, etcétera, menos para canalizar su formidable poder de movilización hacia la presentación de alternativas revolucionarias de participación política en las instituciones del Estado.
Pese a ello, cumplió un rol importante en el período que fue desde mayo de 1973 hasta mediados de 1974, cuando fue ilegalizado.
Oscar Montenegro fue uno de los dirigentes principales del FAS (Frente Antiimperialista por el Socialismo). Militante del PRT, asumió la tarea de llevar adelante la política de este partido en el seno de una confluencia de sectores de izquierda. El FAS, durante su breve desarrollo, logró concitar concentraciones multitudinarias. La última antes de su proscripción, en Rosario, juntó a más de 30.000 personas.
Debido al carácter arquetípico de su personalidad, con relación a lo que era un militante ejemplar del PRT, creemos interesante detenernos en su biografía, aportada por la memoria de una militante:
"Nacido hacia los años 30, desde pequeño fue marcado por la represión, porque en su casa funcionaba la FORA (Federación Obrera de la República Argentina) y su padre fue reiteradamente detenido. De adolescente y de joven se destacó en los deportes, jugó al básquet, al fútbol, sus primeras salidas del país fue integrando los seleccionados argentinos de básquet. Siempre interesados en la cuestión social, siendo adolescentes, y casi como fruto de una travesura, fundaron en Tucumán el Club Chispa que desarrolló una labor cultural y hacían teatro. Allí, según Montenegro contaba, la palabra que más se oía era "huelga", en referencia a la típica metodología anarquista. También juntando simplemente libros y revistas leídas, formaron una biblioteca.
"A los 23 años formó una familia con una joven tucumana que le dio 5 hijos. Más tarde fue activista sindical, militó en el gremio vitivinícola de Tucumán y llegó a ser Secretario de la CGT tucumana. Desde el principio, en los años 60, Oscar Montenegro se integró al PRT-ERP. Por unanimidad fue nombrado presidente del plenario en el que se reunieron Palabra Obrera y el FRIP del cual surgió el PRT. Encarcelado varias veces salió en libertad el 25 de mayo de 1973, en la amnistía arrancada al gobierno de Cámpora por la movilización masiva del pueblo.
"Empezó entonces su labor en la dirección ejecutiva del FAS (Frente Antiimperialista y por el Socialismo) representando en él al PRT. Puso su reconocida capacidad política al servicio del llamado a todas las organizaciones obreras, populares, progresistas y revolucionarias para estrechar filas, apoyarse mutuamente y ofrecer un Frente organizado ante la ofensiva política, ideológica y represiva de la burguesía y del imperialismo. El FAS creció rápidamente con miles de adherentes, entre los que hubo obreros, estudiantes, campesinos, intelectuales, indígenas, cristianos, dirigentes sindicales y barriales, y organizaciones; se realizaron congresos multitudinarios que reunían a más de 20.000 personas, en Tucumán, en Rosario, en Presidente Roque Sáenz Peña, en el Chaco.
"Oscar en ese momento se multiplicó en la propaganda y la agitación, en la organización de los comités de base y sobre todo especialmente en los contactos con otras fuerzas, especialmente del peronismo revolucionario, diseñando siempre una amplia política de alianzas.
"Nuevamente encarcelado en febrero de 1976 siguió siendo un ejemplo para sus compañeros presos. En esta prisión se deterioró muy profundamente su salud, fruto también de los malos tratos, del sistemático aislamiento, de la tortura".
Debido a una afección muy grave, Oscar Montenegro estuvo al borde de la muerte. Pero pudo salir también de este trance. Obtuvo su libertad pero sólo a cambio de exiliarse en Suecia. Allí participó activamente en las comisiones de exiliados, y fue uno de los fundadores de la corriente política actual Patria Libre.

Izquierda y curas del Tercer Mundo en Santiago

Lentamente pero con seguridad, los grupos armados de izquierda habían ido creciendo en Santiago del Estero, no tanto en su operatividad militar como en el desarrollo político. ERP, Montoneros, Fuerzas Armadas Peronistas y Frente Peronista Revolucionario (dirección política del Ejército de Liberación Nacional), estaban presentes en cada acto o movilización popular.
Desde el punto de vista de lo que es una organización armada el ERP era mucho más poderoso que Montoneros, en parte por que la "santiagueñidad" de Santucho incidió en la conciencia colectiva. Desde el punto de vista orgánico, de poder real, el PRT tenía más fuerza; desde el punto de vista de las movilizaciones era Montoneros el más poderoso: "ellos movilizaban públicamente a mucha gente que era simpatizante pero lo único que hacían era ir a la plaza libertad con pancartas, no tenían una militancia real, de ahí iban a las U.B. que era como decir vamos a dónde van todos los jóvenes; en ésa época todos los jóvenes tenían algún tipo de militancia. La parte de Montoneros tenía mucho atractivo porque tenían muchas minas lindas, porque toda la clase media de la acción católica se había volcado para ahí. En cambio la del PRT era más silenciosa pero más poderosa porque estaba compuesta por 300 o 400 hombres y mujeres que eran militantes reales, capaces de ir a volantear e incluso hacer algunas acciones armadas si era necesario" dice un militante de izquierda de la época.
En Santiago del Estero hubo muy pocas acciones armadas, principalmente porque desde el punto de vista organizativo del PRT, se lo había tomado como una región neutra, principalmente orientada a hacer apoyo logístico. Por ejemplo, si se copaba un regimiento en Córdoba. y se recuperaban 200 fusiles se venía y se los guardaba en Santiago, que era una zona tranquila y poco vigilada, entonces había una fuerte organización que servía para el apoyo.
"Supongamos que un compañero se escapaba de una cárcel de buenos Aires -dice el mismo testigo, ex militante del PRT- se lo traía y se lo escondía en Santiago y comenzaba a realizar trabajo de base aquí. Lo mismo sucedía si un compañero caía herido, por ejemplo en Rosario, también se lo traía a Santiago. Entonces cumplía un rol muy importante pero no relacionado con la lucha armada como accionar, sino como apoyo logístico.
"Aquí hubo sí atentados pero no del ERP y además porque existía una política de preservar ésta región para el trabajo político entre la gente del campo y no había que exponer anticipadamente a la gente del campo, y por otro factor, aquí en Santiago el partido era bastante fuerte porque aquí el trabajo se había hecho desde el año 1957, un trabajo sistemático, sacrificado, en el campo principalmente y ése trabajo no lo había hecho "Robi" Santucho sino Francisco Santucho, que es el verdadero fundador del FRIP, que vendría a ser como el verdadero fundador del PRT porque de ahí sale el PRT después.
"Todas las ideas están presentes prácticamente menos dos: que Robi era marxista-leninista y Francisco Santucho se hace marxista-leninista a desgano, se puede decir por disciplina va aceptando lo que el partido le va imponiendo. Él era más bien un nacionalista devenido de izquierda, al estilo de Haya de La Torre, por eso tenía muy buena relación con el Peronismo de los Argentinos de Raimundo Ongaro, había una excelente relación incluso salió un cuadro del PRT con Ongaro, gracias a ésa amistad que ellos tenían. Y había otro factor, que Francisco Santucho estaba en desacuerdo con la lucha armada. Entonces yo considero -sin estar seguro de esto- que a Santiago no lo han incluido en la lucha armada directamente porque el principal referente de aquí era Francisco Santucho, quien no estaba de acuerdo con tomar las armas, y ello le costó a él, que había sido uno de los fundadores, estar siempre en una posición secundaria dentro del partido, como por ejemplo de ocuparse de las ediciones de libros, revistas, ocuparse del trabajo político sindical; entonces a eso se debía principalmente que en Santiago del Estero se hubiese dado un perfil bajo a la lucha armada. Se privilegiaba la lucha política y sindical".
A ello se unían el exitoso trabajo político efectuado en las clases medias por militantes como Coli Bader, Mario Giribaldi, Germán Cantos y otros, que habían acercado a las filas del PRT a numerosos estudiantes universitarios y secundarios.
Reproducimos nuevamente el testimonio de un ex militante santiagueño del PRT:
"Aquí se da un fenómeno muy acelerado, si tenemos en cuenta que ya en 1969 no existió ninguna repercusión importante del Cordobazo. Ya en los años siguientes, 70, 71 y 72 ya se producían movilizaciones importantes en cada aniversario del Cordobazo. Hay un proceso de concientización y politización en la juventud increíble. En el 69 como te decía casi no hay ecos aquí y vos tienes que en el 72 se toman facultades de la UCSE, existe una movilización constante durante todo ese año en contra de la dictadura y son movilizaciones importantes que congregaban a mil o mil quinientas personas, que para el Santiago de la época -unos cien mil habitantes- es una convocatoria muy importante realmente.
"Entonces ése proceso se va dando por una parte por la existencia de la nueva universidad, por otra parte, por el excelente trabajo de los compañeros de las distintas organizaciones. Particularmente en la universidad católica adquiere muchísima fuerza el PRT en las organizaciones estudiantiles, pues maneja o cogobierna varios centros de estudiantes de la universidad, como también por Montoneros que en éste caso trabajan juntos, pero más presencia hay en la universidad de gente de izquierda que de los montoneros.
"La iglesia como institución actúa de una manera reaccionaria en ése momento, o sea públicamente sigue siendo la iglesia de los ricos y se conservan las tradiciones y los temores respecto de la izquierda; te condena incluso a veces en algunas misas. Yo he escuchado la condena de algunos sacerdotes hacia los marxistas, lanzadas con un rencor impropio de sacerdotes. Después cuando comienza la lucha armada y comienzan a morir changos o a desaparecer en el caso de un muchacho Ledesma, un cura español de quién no recuerdo su nombre pero creo que continua aquí, yo lo escuché públicamente hablar de una manera muy rencorosa y violenta en contra de la guerrilla culpándolos a ellos de la desaparición de muchachos. Hablaba de la misma forma que hablaban los militares, diciendo bueno si ellos han desaparecido es porque ha habido gente marxista que les habían metido en la cabeza ideas raras lo que los llevó a meterse en contra del ejército y por eso han terminado desapareciendo y quien te dice que no lo hayan matado los mismos compañeros. "Digamos que quería dar una idea de que la guerrilla era como una mafia. Por otra parte había 3 o 4 curas progresistas que siendo personas que no estaban comprometidas políticamente eran tolerantes y así se daban en ellos también que al ver la presencia de la movilización estudiantil era importante trataban de canalizarla y acogerla haciendo huelga de hambre, como brindando refugio a la gente cuando había represión en las iglesias como La Merced o la Iglesia del Colegio de Belén.
"Por otra parte, aquí en Santiago yo no recuerdo que haya habido ningún cura comprometido con el movimiento para el Tercer Mundo pero, digamos que había tolerancia y entre los muchachos y chicas había una militancia a favor de los curas del Tercer Mundo que muchos de ellos lo cultivaban a través de cartas o viajes a otras provincias".
No puede comprenderse sin embargo el fenómeno revolucionario armado en la Argentina, sin tener en cuenta el prestigio de que gozaba por entonces en toda la sociedad. Se tenía una aguda conciencia de la confrontación, y prácticamente todos los sectores políticos progresistas se sentían obligados a manifestar una cierta simpatía hacia lo que parecía "un pueblo en armas". Horacio Sueldo, candidato a presidente por la Democracia Cristiana, cuando visitó Santiago del Estero -poco después de la masacre de Trelew-, habló a la población por Canal 7. Se reivindicó un "revolucionario" y denunció que había sido amenazado de muerte, que su vida estaba en peligro. La cámara, entonces, mostró de cerca un objeto que en todo momento había permanecido sobre la mesa, mientras el candidato hablaba. Era una pistola 45.

Las Ligas Agrarias

Un factor importante en la configuración del movimiento nacional revolucionario que se opuso tenazmente a la dictadura militar, fueron las Ligas Agrarias. Principalmente aliados del peronismo -en la mayoría de los casos dirigidos por militantes montoneros-, tenían entre sus filas también activistas de diferentes sectores de la izquierda, aunque en su constitución eran mayoría los simples agricultores, que canalizaban a través de este poderoso instrumento político-gremial sus reivindicaciones.
Semejantes al FAS por su concepción -sólo que desde las organizaciones guerrilleras peronistas- las ligas padecieron también el defecto de origen que mencionáramos. Subyacía entre los miembros de estas organizaciones políticas de fachada legal, el criterio de que eran sólo auxiliares para la lucha armada.
A continuación un extenso reportaje a Osvaldo Lovey, uno de sus fundadores, quien reseña claramente el desarrollo de esta forma de lucha:
"-¿Cómo se formaron las ligas?
"-Había una necesidad colectiva derivada de las reivindicaciones insatisfechas de los pequeños y medianos agricultores. Las Ligas surgen en el Chaco para expandirse después ampliamente por la región noreste e incluso en parte de la pampa húmeda. En esos años esas provincias venían sufriendo un azote económico muy grande a causa de la caída de los precios de la producción -por ejemplo, el algodón chaqueño-, lo que provocaba un éxodo constante de gente. Obreros rurales, pequeños y medianos productores abandonaban sus campos, sus chacras y se iban a buenos Aires por falta de futuro.
"Las Ligas fueron una herramienta fundamental para defender nuestros intereses, ya que los grandes monopolios que operaban en la compra y venta y en la industrialización de los productos primarios estaban acostumbrados a fijar los precios a su antojo.
"Esta es una de las razones vitales que dan origen a las Ligas. Después hubo elementos más sociopolíticos que facilitaron esta construcción. Las políticas de la dictadura militar generaron una fuerte ola de reacciones populares en todos los sectores. No nos olvidemos que las Ligas no fueron un movimiento aislado: tenían que ver con lo que estaba pasando en el país con los trabajadores, el movimiento estudiantil, etcétera.
"-¿Cómo recuerdas la asamblea fundacional?
"-La asamblea fundacional fue el primer cabildo abierto del agro chaqueño, y así lo llamamos en aquella época. El lema era "gritá lo que sientes" y se realizó en Roque Sáenz Peña, la zona algodonera por excelencia. Pero no fue una cosa que surgiera de un día para otro, ya que tenía sus antecedentes en las primeras movilizaciones encabezadas aquí por la Federación Agraria Argentina. Yo siempre digo que todo el movimiento de las Ligas lo inició la Federación Agraria
Argentina. Lo que pasa es que después, al defeccionar, la Federación estuvo dirigida por hombres que se prestaron al juego de los sectores monopólicos de esa época, en connivencia con el gobierno de turno. Entonces a este movimiento lo continuaron los sectores juveniles, como el Movimiento Rural, de la Acción Católica, al que muchos estábamos integrados, además en los centros juveniles cooperativistas. Esas fueron las dos vertientes de jóvenes que nos pusimos al frente de forma improvisada en las primeras movilizaciones y le dimos continuidad. Al quedarnos sin una entidad orgánica que dirigiera el movimiento, se formó una nueva entidad, que fueron las Ligas Agrarias.
"-En ese marco, ustedes cuestionaron severamente en una asamblea a Di Roco que en ese momento estaba el frente de la Federación.
"-Por supuesto. Él era el presidente de la Federación y en una de las asambleas fue abucheado espontáneamente por la gente. Casi lo bajan del palco. Había venido a parar la mano, a poner paños fríos. Decía que había que esperar, que las autoridades del gobierno tenían buenas intenciones. Pero eso no tenía ninguna relación con lo que estaba pasando en la realidad. En premio a esa lealtad de intereses, el presidente Lanusse lo llevó como ministro de Agricultura. Precisamente, la visita de Lanusse a una concentración de las Ligas, dos meses después del primer cabildo abierto, fue el hecho que les dio una notoriedad de alcance nacional, que hasta ese momento no tenían.
"-¿Porqué fue Lanusse a esa reunión?
"-Él había anunciado una gira por toda la región. Vino al Chaco, fue a Misiones, después fue a Tucumán, donde le tiraron naranjas. En parte era una gira proselitista porque, en ese momento, Lanusse estaba impulsando el Gran Acuerdo Nacional y pretendía postularse como candidato a presidente. Cuando apareció por Resistencia, nosotros hicimos un planteamiento público: que si el presidente quería conocer los problemas del Chaco tenía que venir a Sáenz Peña, porque en la Capital no estaban los problemas. Lo desafiamos al afirmar que si él no estaba dispuesto a venir al interior del Chaco organizaríamos una caravana a Resistencia con los agricultores para demostrar cuál eran los verdaderos problemas. Este pronunciamiento público de las Ligas dio origen a una serie interminable de negociaciones. Viajamos a buenos Aires, nos entrevistamos con
Manrique, que en ese momento era ministro de Bienestar Social, para ver de qué modo y en qué marco iría Lanusse a Sáenz Peña. Nosotros planteamos nuestras condiciones: lo invitábamos a una asamblea de productores, pero que esa asamblea la organizaríamos nosotros.
"Finalmente, en contra de los consejos que le daba el gobernador Maza para que no concurra, aceptó el desafío y vino. Así fue cómo él estuvo en el palco, frente a cinco mil agricultores convocados por las Ligas Agrarias. Ahí aprovechamos para plantearle públicamente los problemas, algunos de los cuales lo involucraban directamente a él y a su familia. En el Chaco se habían dado en concesión 1.100.000 hectáreas a un consorcio formado por la empresa Pedro y Antonio
Lanusse y una firma norteamericana para explotar el suelo y el subsuelo. En la asamblea lo hostigamos duramente con este tema y Lanusse se vio obligado a anunciar públicamente que ese proyecto estaba muerto. Fue una de las grandes victorias de las Ligas porque, además, esa pulseada con Lanusse nos significó obtener un montón de reivindicaciones que habíamos acordado previamente como condición para que él pudiera venir.
"-¿Monseñor Italo Di Stéfano jugó un rol fundamental en esa época?
"-Sin duda. En el primer período, cuando la juventud agraria tomó las banderas que había abandonado la Federación, el rol que desempeñó el obispo Di Stéfano fue fundamental por una razón muy sencilla: la gente descreía de la clase dirigente, se sentía traicionada. De algún modo, la única autoridad en que la gente confiaba era en el obispo, ya que nosotros cumplíamos un rol de activistas en cuanto a lo organizativo pero nuestra credibilidad todavía estaba siendo puesta a prueba. El fue uno de los que se puso al frente y cumplió un rol muy importante".

 

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