Fuertes condenas a represores en el primer juicio por lesa humanidad en Jujuy

Los ex oficiales Rafael Braga y José Eduardo Bulgheroni recibieron la pena de prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad, y Antonio Vargas fue condenado a 25 años de prisión. La emoción de los familiares de las víctimas.

Por Gerardo Aranguren

Llantos, sonrisas, gritos y abrazos surgieron de toda la sala cuando el Tribunal Oral Federal de Jujuy leyó la primer condena y resolvió la prisión perpetua para Rafael Braga como partícipe necesario del homicidio de Julio Rolando Álvarez García. Las condenas siguieron para los otros dos imputados: 25 años para el ex interventor del penal de Gorriti, Antonio Vargas, y prisión perpetua para José Eduardo Bulgheroni por el homicidio de Rosa Santos Mamaní.

Así finalizó ayer el primer juicio por delitos de lesa humanidad en Jujuy. La espera había sido demasiado extensa y estalló en la gente de la sala, familiares y víctimas que tuvieron que esperar más de 30 años para que comience a terminar la impunidad en la provincia. Con la misma felicidad con la que celebraron las tres condenas abrieron la puerta para el próximo paso: "Vamos por Blaquier", coincidieron todos en sus gritos.

La sentencia comenzó a leerse a las 18:20. Tres horas antes, los jueces René Vicente Casas, Mario Juárez Almaraz y Daniel Morin habían dado por terminado el debate, luego de que Bulgheroni rechazara decir sus últimas palabras antes de la sentencia. A las 15:30 comenzaron a deliberar y tres horas después comenzó la lectura.

"El Tribunal resuelve considerar los hechos de este juicio como delitos de lesa humanidad", leyó la secretaria. Fue el primer estallido de la sala y Casas tuvo que pedir "por favor" para silenciar al público y concluir el debate.

Luego siguieron las tres condenas. Braga, conocido como ‘caracortada’ y ex oficial de Inteligencia del Área 323, fue considerado coautor de la violación de domicilio y privación de la libertad de 'Pampero' Álvarez García, así como partícipe necesario de su homicidio. Inés Peña, titular de Madres y Familiares de detenidos desaparecidos de Jujuy, fue su esposa: "Esta es una justicia reparatoria porque la impunidad avasalla el alma. Pudimos contar los horrores y señalar a los culpables. Nos sentimos mejor, con más confianza en la justicia, que hay que cambiarla de todas maneras", manifestó la dirigente entre los abrazos de sus compañeros y su familia.

Braga, quien escuchó el veredicto desde una sala contigua, fue enviado por el Tribunal a una prisión federal de Buenos Aires, donde tiene residencia. Como no estuvo en la sala no pudo ver los carteles que los familiares le habían preparado. Con la frase "Para mirarte mejor" y una foto de sus ojos, ya que durante todas las audiencias intentó cubrir con anteojos negros y pañuelos las cicatrices de su rostro, las que permitieron identificarlo como el autor del secuestro de Álvarez García.

Los 25 años para Vargas también fueron celebrados por el público, que desbordó la sala de audiencias. El ex interventor del penal de Gorriti escuchó la sentencia por videoconferencia desde Ezeiza, donde fue trasladado por sus problemas de salud. A diferencia de los otros dos acusados, no fue imputado por homicidio por lo que su pena fue menor. El Tribunal lo encontró culpable de 32 casos de privación de la libertad y de 10 tormentos cuando dirigía la cárcel, que durante la última dictadura se convirtió en un centro clandestino de detención. Allí fueron a parar los detenidos de la causa Arédez, expediente que toma el nombre del intendente de Libertador San Martín y ex asesor del Sindicato Azucarero, Luis Aredez, secuestrado el 24 de marzo de 1976. Del mismo operativo también fueron víctimas Ramón Bueno, integrante del Sindicato de Trabajadores del Azúcar del Ingenio Ledesma; Omar Gainza y Carlos Melián.

Adriana, hija de Arédez, quien estaba junto a sus hermanos en las primeras filas, destacó que la sentencia era algo que su familia esperaba desde hace muchos años. "Ahora queremos en la cárcel a los civiles, empresarios y los miembros de la Iglesia", destacó.

También fueron al penal de Gorriti, entonces bajo las órdenes de Vargas, los trabajadores de la Minera El Aguilar detenidos ilegalmente. Se trata de 27 casos que integran la "causa Bazán". Todos fueron liberados, pero Avelino Bazán fue nuevamente detenido y permanece desaparecido. Su sobrina, Dina Cardozo, saltó de su asiento cuando escuchó la condena al captor de su tío: "Dos minutos antes de la sentencia tenía mucho temor y cuando la leyeron di un salto que no pude contener. Acompañé a mi tío durante su último viaje y siento que él me estuvo acompañando durante este último tiempo. Me trajo hasta acá. Este es un paso y ahora vamos por más, vamos por la complicidad civil", señaló.

La pena para Bulgheroni también fue prisión perpetua. El ex oficial de inteligencia del Área 323 tampoco quiso estar presente y esperó en la sala contigua a que leyeran la condena por los 10 casos de privación ilegítima y tormentos. La pena máxima se debió a que fue encontrado culpable como coautor del homicidio de Rosa Santos Mamaní, quien integró el grupo de víctimas de la localidad de Tumbaya que, en su mayoría, pertenecían al Partido Comunista.

"Se cubrieron todas las expectativas. Esto inaugura el proceso de memoria, verdad y justicia en la provincia y tiene una trascendencia histórica. También permitirá continuar con las responsabilidades civiles, la clara participación de sectores civiles, empresariales como clericales", señaló el abogado Juan Manuel Sivila, querellante por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

Pablo Pelazzo, fiscal federal ad hoc, destacó que la sentencia "es el resultado de años de trabajo de toda esta gente que ha venido pidiendo Justicia, de los abogados y el Ministerio Público y de todas las personas que participaron del proceso”. «


Multitudinaria marcha frente al tribunal

Apenas terminó la audiencia, un grupo de familiares y víctimas recorrió los 80 metros que lo apartaba de las vallas policiales y se sumergió en las miles de personas que habían marchado hasta ahí más temprano en la tarde.

Allí estaba Rosa Bazán, hermana del dirigente minero Avelino Bazán, junto con su hija Dina. También la titular de Madres y Familiares, Inés Peña, el sobreviviente Raúl Bartoletti y su compañero de la Asociación de Ex Presos Político de Jujuy, Hugo Condorí. "Tarda, tarda pero llega", resumió Condorí sobre lo que sentía al haber obtenido una sentencia condenatoria. A su lado, agarrada fuerte de su mano, iba la dirigente de la Tupac Amaru, Milagro Sala. "Es el inicio de un camino sin retorno. La justicia, luego de más de 30 años no es justicia, por lo tanto, hoy más que nunca se hace necesario democratizar el Poder Judicial, para que estas cosas no vuelvan a ocurrir. Este juicio y la condena a los militares es producto de la lucha popular y la perseverancia de los organismos de Derechos Humanos. Todos los responsables, tanto civiles como militares, deben pagar con cárcel común por los delitos cometidos. Ahora llegó el momento de que Blaquier se siente en el banquillo", señaló Sala.

La movilización había partido desde diferentes puntos de la ciudad para confluir en la esquina del tribunal. Allí llegaron unas 30 mil personas, en su mayoría miembros de la Tupac Amaru y la Red de Organizaciones Sociales para acompañar a los organismos de Derechos Humanos.

04/05/13 Tiempo Argentino