¡Ay, Lanata e Internet!

Por Alberto Moya

Lanata le achaca a Verbitsky otra intervención en la web que en realidad es mía. Ya es la segunda vez en 48 hs. que debo salir a aclarar lo que no ha chequeado.

En su competencia contra Horacio Verbitsky, el señor Jorge Lanata parece dar golpes en el aire cuando se aventura en la web. Lo demostró el sábado desde Clarín y el domingo desde Perfil cuando achacó a aquél escribir su Wikipedia y usar/no usar Twitter.

Sobre lo primero, di precisiones en Página/12 y complemento hoy: Yo creé la cuenta @VerbitskyH para evitar que pasara lo que con otros periodistas cuya identidad era usurpada para propalar falsedades (#fake)...

El propio Lanata es la mayor víctima con cinco cuentas y, a pesar de encabezar mediciones de audiencia, no ha logrado que sus oyentes dejen de atender a esos medios falaces con más seguidores que los de la radio que le da empleo. Le avisé a HV de mi inventiva pero no prestó más interés que el del resguardo: “Avisá que no soy yo”. Lo hice; en tantas oportunidades que, con la última modificación del perfil, escribí un fastidiado “Ya lo aclaramos varias veces”.

Lo repetí luego de que por esa vía pidieran entrevistas desde cuentas con nombres de periodistas extranjeros: Michael Birnbaum, del Washington Post; Tina Pittaway, de Canadá; Lara O'Brien, de Canadian Broadcasting; ElMolinoOnline, de New York; Democracy Now!; Donna Bowater, de un periódico británico; La Red radial, de México; Manuela Andreoni, de Río de Janeiro, entre otros.

Ahora es raro tener que aclararle esto a quien se entretuvo mostrando por TV nombres falsos en Twitter. Entiendo que la confusión ante la cuenta @VerbitskyH nazca de que se expida sólo una vez por semana, cuando HV publica. La excepción se dio tras la elección pontificia, en que twiteé 23 de las 113 notas en que mencionaba a Bergoglio.

@VerbitskyH tiene más seguidores que los ejemplares vendidos que Lanata le atribuye a Página/12, con lo cual otro #fake quedó desmerecido. No twitea nada que no haya sido dicho por el verdadero Verbitsky, como todos pueden comprobar.

También pedí a Facebook administrar el grupo “Noticias sobre El Perro”. Aunque desistí de hacer lo mismo con Lanata, ante tantos sitios con su nombre. Ya bastante tiempo dedico a ordenar lo que circula en la red sobre mi profesión, como parte de un proyecto que pensé para la Facultad de Periodismo de la UNLP, tan aborrecida por la nueva cara de Canal 13.

Mi interés para con él es igual de gratuito que para con HV u otros a quienes coedito en Wikipedia: José Luis Cabezas;‎ Pepe Eliaschev; mi ex jefe Roberto Caballero; Román Lejtman; María Seoane; Gloria Guerrero; Cynthia Ottaviano;‎ M. Julia Oliván; Miguel Grinberg; Daniel Santoro; Juan Salinas; Luis Pazos; Juan Gasparini; Carlos Pagni; Martín Malharro; Juan Sasturain... Puede ser corroborado desde la solapa Historial, buscar mi apellido y hacer click en Contribuciones. Lo comprobó Marcelo Moreno, quien tituló “Rarísimos no negocios en Internet”, la entrevista que me hiciera a fines de 2010, cuando Lanata no leía Clarín.

Pero algo destaco en la nueva estrella del grupo: su apreciación de que la política dividió a los periodistas. Es paradójico que él persista en ser ariete de una batalla tan triste.