La noticia deseada

Por Eduardo Román Di Cola*

Si nos plantamos contra el Alca, están a favor de USA;

Cuando ofrecemos pagar con quita a los bonistas, se solidarizan con los acreedores;

Si discutimos con nuestros amigos uruguayos por las pasteras, tienen razón los orientales;

Si nacionalizamos YPF, apoyan a los españoles;

Se solidarizaron con las multinacionales cuando Néstor Kirchner congeló las tarifas de servicios públicos al comienzo de su mandato;

Si hay un conflicto con Estados Unidos por la incautación de material militar no autorizado, tiene razón “la Embajada”;

Si tenemos diferencias con Chile por alguna extradición, se ponen de parte de los hermanos trasandinos;

Frente a diferencias comerciales con China se alegran cuando nos presionan;

La estatización de las AFJP, fue un pésimo mensaje a los inversores extranjeros;

Si publicitamos nuestra participación olímpica desde el territorio argentino austral irredento, se ponen del lado de los kelpers;

Se alegran cuando irrespetuosamente el FMI nos amenaza;

Si para defender nuestra industria nacional tenemos diferencias con la fuerte corporación industrial de Brasil, nos acusan de dinamitar el Mercosur;

Cuando estatizamos Aguas Argentinas, ¡¡pobre los franceses de Suez!!

Quieren que le paguemos al Club de París como sea;

Cuando en consonancia con la actitud de otros países defendemos nuestro mercado interno, se “preocupan” afirmando que violamos las normas de la OMC.

Seguramente como argentinos no siempre tendremos la razón.

Pero no es posible que nunca la tengamos. No es posible que la razón la tengan siempre “los otros”.

Ahora con relación a la decisión del Juez Griesa, lo atribuyen a las actitudes de Cristina o al error en la estrategia del gobierno. Otros resaltan el valor de honrar las deudas. De distintas formas, con diferentes palabras, unos más sutiles, otros más explícitos, pero los mismos de siempre encuentran argumentos que lo justifican.

No pueden ocultar la alegría de encontrarse frente a la noticia deseada y de paso machacar, difundir y promover las consecuencias negativas que tendrá para nuestro país.

Lamentablemente para ellos, ninguno de los fracasos que profetizaron desde hace diez años se hicieron realidad.

De todas formas no se resignan en sembrar el desánimo y continúan empeñados en ser los artífices de la profecía autocumplida.

Esto nos permite una lectura positiva. En caso de dudas y desorientación nos queda una certeza: hay que fijarse que actitud asumen. Como ellos son coherentes y nunca se equivocan, haciendo lo contrario estaremos defendiendo los intereses de la patria.


* Diputado Nacional (mandato cumplido)