Y
me llevaron a tocar con Gardel, y aquel debut en Marabú en el 37, y aquel
musiquito llamado Piazzolla que se la pasaba haciendo arreglos y yo le decía no
te zarpés pibe, que la gilada quiere bailar.
Y tanto llegar lejos, tanto, pero no pude ir al Japón, por este terror ancestral
a los aviones, a ver si me pasa lo de don Carlos. Miedo a volar, miedo y basta,
me sobra el instrumento, la franela pa' no arruinar los lompas, los muchachos de
la orquesta, la gilada embobada, este hijo de puta, este hijo que no tuve, este
loco amor, amor que busca en un licor que aturda, la última curda...