Haití: El fracaso de Occidente

Por Armando Orozco Tovar

¡Shangó pisa fuerte
A lo largo de los soportes del cielo!
Shangó es un zaleador de fuego
Cada uno de sus pasos conmueve el cielo
Conmueve la tierra.
¡Shangó Shangó Ho!

(Una Tempestad. Aimé Cesaire)

Haití no existe. Es por eso que todos deberíamos leer para conocer y poder acercarnos más a este pueblo cercano pero lejano, desconocido e invisibilizado, libros como: la narración mítica de "El reino de este mundo", escrita por el cubano Alejo Carpentier, (La Habana 1904- París, 1980) "La tragedia del rey Christopher y "Una Tempestad "del escritor Martiniano, Aimé Cesaire. Así como "El compadre general sol" del narrador haitiano, Jaques Stephen Alexis y la poesía de René Depestre.

Buscar en la literatura, en el arte y en la artesanía haitiana, que está en los museos del mundo, es otra forma de entender por qué en este país no se ha generado el desarrollo a pesar de sus pocos recursos naturales en todos estos siglos de "independencia". Haití fue el primer país en lograrla en 1804, gracias a que a finales del XVIII, Francia su metrópoli, hizo la revolución, cobrándole luego por su separación una pesada indemnización.

Se debe entender por supuesto, que la noción de "desarrollo" sólo es concebida por el capitalismo como avance económico financiero y de la industria y no en el orden espiritual y social como son los que se dan para una población en salud, educación, vivienda, el arte, la poesía y la cultura.

De manera que este pueblo caribeño se fue por el camino del pensamiento por imágenes propias del arte y no por los senderos del pensamiento lógico occidental. Y es que Haití es un país formado por esclavos negros secuestrados violentamente y traídos de África y los esclavos no son más que hombres o mujeres a quienes se les utiliza y roba su fuerza de trabajo por el esclavista europeo. Los africanos pasaron de ser humanos a ser objetos y cuando la discriminación se instaura en ley, queda en el subconsciente para siempre. Este infame modo de producción antihumano impidió que estas personas, (que no eran consideradas como tales) no fueran capaces de auto determinarse para que pudieran producir otras formas materiales no sólo religiosas, míticas o mágicas.

A los negros se les negaron todos sus derechos y ni siquiera los famosos "Derechos Humanos", nacidos con la Revolución de la metrópoli se los permitió. El hecho de que los africanos traídos como animales de diferentes tribus de África, contribuyo a su aislamiento como cultura puesto que los idiomas de esas culturas eran diferentes. Asimismo siempre estuvieron alejados de las religiones occidentales como el catolicismo o el protestantismo, etc. Teniendo sólo al Vudú como única religión. En Haití, tampoco prosperaron los idiomas occidentales y fue el Creol una lengua inventada por ellos como también lo fue su religión para que no los entendiera nadie.

Haití también es una región que hace parte de la isla La española a la que los conquistadores ibéricos llamaron así. Colinda con la República Dominicana, un país que también ha sido insolidario con su destino. Por ahí pasan sin darse maña los ciclones y con furia los movimientos sísmicos (hoy se dice que muchos son inducidos por el imperio) como el que se presentó ahora. A estas catástrofes naturales se suman las continuas invasiones imperiales, las cuales produjeron el exilio de sus intelectuales y artistas, dejando al país sin pensadores importantes. Muchos de ellos corrieron a Francia y a otros países europeos como fue el caso del escritor comunista, Jaques Stephen Alexis, que al regresar años después a su país para continuar la lucha de liberación, fue asesinado por el dictador Duvalier, el Pinochet, negro de Haití

También contribuyeron a su atraso las continuas dictaduras sangrientas, saqueadoras de sus menguadas riquezas padecidas en el siglo XX. Sin embargo Haití con la fuerza telúrica que la anima, sobrevive y sobrevivirá para seguir produciendo su arte e importante literatura reflejo de su espíritu.

No se puede desconocer la capacidad de los haitianos para asimilar otros idiomas y muchos de ellos llegan a hablar hasta cinco. (Creol, francés, inglés, español y el portugués) También son reconocidos en otras latitudes como muy buenos organizadores y magníficos dirigentes, pero estas cualidades no escapan a la cruel naturaleza de sus orígenes como las enumeradas anteriormente.

La situación trágica de Haití es sin duda la demostración fehaciente del fracaso de la modernidad, del progreso de la llamada civilización occidental.

armandorozco2009@hotmail.com

Fuente: www.cronicon.net

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