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Naomi Klein: La doctrina del shock

Sólo uno de los “pacientes” relató que lograba escuchar el sonido de un avión, a veces... (esto recuerda aquello del "Romance del prisionero", del viejo romancero español, aquel que decía "que ni se cuando es de día ni cuando las noches son si no es por un avecita que me cantaba al albor")  

La teoría de Ewen Cameron fue llevada a la práctica y sostenida por la CIA hasta que puedo ser convertida en un manual, refiere Naomí Klein. Cameron sostenía que, después de esos profundos shocks que des-personalizaban al paciente, se podía aplicar sobre él medidas que no hubiera admitido en su sana capacidad de valerse por si mismo y discernir con su propio juicio crítico.

La conjunción de ese manual con las ideas económicas de Milton Friedman se aplicó en la Indonesia de Sukarno... las privatizaciones, la desregulación de precios, la reducción del gasto público, el aumento de la pobreza, el vertiginoso crecimiento de la riqueza para las elites locales y para las multinacionales fueron los resultados.

Sigue el capítulo dedicado a Chile, ese Chile que había vivido más de cien años de gobiernos democráticos y que había llegado al gobierno de Allende, donde la salud y la enseñanza pública tenían su lugar y que tenía tanta aceptación popular que, todo el trabajo de los llamados Chicago boys no le hizo mella.

Entonces vino el golpe de Pinochet -"que no fue una guerra pero fue diseñado para parecerlo"- y fue bajo ese tremendo shock, súbito y cruel, que Chile fue usado como laboratorio para las ideas neoliberales.

Fue desmontado el Estado de bienestar, con sus logros en salud y enseñanza pública, fueron privatizadas unas quinientas empresas y bancos estatales, se eliminaron barreras arancelarias, entró a raudales la importación. El resultado fue la pérdida de 177.000 puestos de trabajo entre 1973 y 1983. Hacia 1986 uno de cada cinco trabajadores industriales había perdido su empleo. La economía de Chile se contrajo un 15 por ciento.

Es interesante saber que la mayor crítica a la terapia de shock procedió de uno de los propios ex-alumnos de Milton Friedman -anota Klein. André Gunder Frank escribió "una airada Carta abierta a Arnold Harberger (quien instalaba el "programa" en Chile) y Milton Frieman, en la que utilizó su formación en la Escuela de Chicago para examinar el esperado "milagro chileno". Calculó que el 74 por ciento del sueldo mínimo de una familia alcanzaba para comprar pan. En comparación, con Allende, el 17 por ciento de ese ingreso era suficiente para pan...leche y autobús para ir a trabajar. No se dio más leche en las escuelas (recorte social)... Como resultado de la pobreza muchos dejaron de ir a la escuela. Gunder Frank relacionó, en su Carta, las brutales políticas económicas aplicadas por sus ex compañeros de Chicago con la violencia desatada por Pinochet: no hubieran podido imponerse ni llevarse a cabo sin los elementos gemelos que subyacen a ellas: la fuerza militar y el terror político".

Impasible, el equipo económico de Pinochet continuó convirtiendo el país en "una nación de propietarios". ... Una década entera después de aplicar su terapia de shock, en 1982, la economía de Chile se derrumbó: explotó la deuda, se enfrentaba de nuevo la hiperinflación y el desempleo alcanzó el 30 por ciento.
Lo que sostuvo a Chile fue que Pinochet nunca privatizó Codelco, la empresa de cobre nacionalizada por Allende. Esa única empresa generaba el 85 por ciento de los ingresos por exportación, en Chile, y fue constante fuente de ingresos para el Estado. Esto, al mismo tiempo pone en evidencia que Chile nunca fue el laboratorio "puro" de libre mercado que algunos suponen: fue un país donde una pequeña elite pasó a ser riquísima en un plazo brevísimo, financiándose con deuda y subsidios públicos. El 10 por ciento de los chilenos -los más ricos- vio crecer sus ingresos el 83 por ciento. El 45 por ciento de la población cayó por debajo del umbral de la pobreza.

"Si este historial hace que Chile sea un milagro para los economistas de la Escuela de Chicago -escribe Klein- quizá sea porque el "tratamiento de shock" nunca tuvo por motivo una economía saludable sino enviar la riqueza a los de arriba y conmocionar a la clase media hasta borrarla del mapa".

El libro continúa planteando la conjunción de los métodos arrasadores de Cameron con los deseos económicos de las multinacionales. Nombres como Guantánamo, Irak, Polonia, China ocupan las páginas siguientes.
Ana Larravide / Periodista

Fuente: www.elarcadigital.com.ar  


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