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Vigilancia total: de los ciborg a Matrix
Roberto Bardini (Bambú Press)
De ahora en más muchos empresarios, militares, terroristas, industriales,
espías, científicos y militantes políticos deberán ser más cautos que de
costumbre y desconfiar hasta de las cucarachas, libélulas y moscas. Ese
bichito que camina o vuela por ahí quizás no sea simplemente un insecto.
Puede ser un ciborg al servicio de competidores o enemigos.
El vocablo “cyborg” fue acuñado en 1960 como la fusión de las palabras
inglesas cyb(ernetic) org(anism) para definir a un híbrido de máquina y ser
vivo. En enero de 2006, ingenieros japoneses de la Universidad de Tokio
crearon la primera cucaracha ciborg de la historia: le sustituyeron sus
antenas por una micro mochila provista de una mini cámara. Aunque el sistema
registraba fallas y tenía corta duración, la idea era destinar el engendro a
la localización de supervivientes entre las ruinas de un terremoto e,
incluso, al espionaje industrial.
Ahora, uno de los más sofisticados laboratorios científicos del Departamento de
Defensa de Estados Unidos ha diseñado con éxito un programa para injertar
microchips en larvas de insectos destinados a misiones de vigilancia policial y
militar.
El experimento fue desarrollado por la Agencia de Defensa para Proyectos de Investigación Avanzada (DARPA, por sus siglas en inglés = Defense Advanced Research Projects Agency). Es la división del Pentágono que diseñó las primeras aeronaves militares no tripuladas, creó internet en 1969 y puso en funcionamiento en 1993 el sistema de localización por satélite (Global Positioning System, más conocido por la sigla GPS).
Fundada en febrero de 1958 como reacción al lanzamiento del satélite
espacial soviético Sputnik un año antes, que pescó totalmente desprevenido
al gobierno de Dwight Eisenhower, actualmente la DARPA tiene menos de 300
empleados altamente calificados y dispone de un presupuesto de tres mil
millones de dólares.
La agencia formó varios tipos de cyborg injertándoles diminutos chips en la
etapa de las larvas. Cuando el insecto se transforma en adulto, puede ser
teledirigido para escuchar conversaciones, filmar, detectar explosivos y
retransmitir la información.
El 9 de octubre de 2007, The Washington Post informó que dispositivos
similares podrían haber sido utilizados para vigilar manifestaciones contra
la guerra en Irak realizadas en la capital y en Nueva York. Bajo el título
“¿Libélula o insecto espía? Los científicos trabajan en insectos
robotizados”, el reportero Rick Weiss cita a tres testigos. [El texto
original se puede consultar en: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/10/08/AR2007100801434.html].
“Yo miré y me dije ‘¿qué rayos es eso?’ Parecían libélulas o pequeños
helicópteros. Quiero decir, no eran insectos”, dijo un estudiante. Y el
abogado Bernard Crane, de Washington, declaró: “Nunca en mi vida había visto
algo así. Eran demasiado grandes para ser libélulas, así que pensé: ¿esa
cosa es mecánica o está viva?”. La manifestante Vanesa Alarcón también vio a
los extraños insectos.
El reportero menciona que investigadores del Instituto de Tecnología de
California construyeron un “micromurciélago ornicóptero” que vuela
libremente y cabe en la palma de la mano, mientras un equipo de la
Universidad de Harvard diseñó un robot-mosca de apenas 65 miligramos, “cuyas
alas sintéticas pueden batir a razón de 120 golpes por segundo”.
En agosto del año pasado –recuerda The Washington Post– se realizó en Suiza
un Simposio Internacional sobre Insectos Voladores y Robots, en el que
científicos japoneses presentaron polillas artificiales con alas de cuatro
pulgadas de envergadura.
Después de los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York en 2001, la
DARPA recibió duras críticas por impulsar un sistema de “vigilancia total”
que recordaba a la novela 1984, de George Orwell. El proyecto TIA (Total
Information Awareness = Conocimiento Total de la Información), destinado a
“detectar, clasificar e identificar terroristas extranjeros en el país,
descifrar sus planes y adelantarse a sus actos”, fue rechazado por el
Congreso en julio de 2003 porque facilitaba el acceso a datos confidenciales
de ciudadanos sin antecedentes delictivos y protegidos por garantías
civiles.
Despechado, el Pentágono encargó a la agencia la creación de otro programa
de vigilancia: Multistate Anti-Terrorism Information Exchange (Intercambio
de Información Anti-Terrorista Multiestatal). En la comunidad de
inteligencia se le conoce simplemente como Matrix.
Bambú Press