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Trelew:  35 años después                            

Ex presos políticos visitaron la U6

Hubo mucha emoción y dolorosos recuerdos. Detenidos durante la dictadura militar recorrieron la cárcel de Rawson donde estuvieron alojados.

En medio de un clima de emoción, algunos eufóricos y otros en silencio, sostenidos por sus seres queridos que tenían los ojos bañados en lágrimas, trescientos militantes de ocho provincias recorrieron ayer un sector de la Unidad Carcelaria Nº 6 de Rawson, un emblema para quienes fueron presos políticos en los años ’70 y principios de los ‘80; el lugar de donde escaparon quienes fueron protagonistas de la denominada «Masacre de Trelew», hecho del cual hoy se cumplen 35 años.

Esta actividad fue parte de una de las programadas por el Gobierno Provincial, en el marco de este importante aniversario que tendrá su corolario hoy, con la inauguración del Museo de la Memoria en el ex Aeropuerto de Trelew, obra que fue prometida hace un par de años y que fue ratificada el año pasado por el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Luis Duhalde, quien nuevamente se encuentra en la provincia para reivindicar a los 16 guerrilleros que fueron fusilados en agosto de 1972.

Esto marcó un «antes y un después» en la historia argentina. El «después», tal como lo definió la viuda de uno de los fusilados, Alicia de Bonet, fueron los años de la dictadura.

Vale acotar que los militantes, ex presos políticos y sus familiares y amigos llegaron ayer provenientes de ciudades de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Chaco, Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán y Misiones.

Están alojados en el Hotel Provincial y en el complejo Polideportivo de Rawson. Ayer, además de recorrer el penal, descubrieron una placa en la intersección de 9 de Julio y Pellegrini, en el boulevard, justo frente a la Unidad carcelaria. Hoy, todos asistirán al acto central previsto para las 12 horas en el Museo de la Memoria, en Trelew.

Ayer se vivió un acontecimiento sin precedentes en la Unidad carcelaria. Los grupos se organizaron para poder ingresar a la cárcel. Todos estaban enterados de la visita y los efectivos se mostraron predispuestos a atender a quienes forman parte o son herederos de una etapa negra del país. Las barreras del acceso principal no fueron obstáculo y la segunda barrera se abrió para que, por grupos, fuesen ingresando los visitantes. Un efectivo leía los nombres de los integrantes de la comitiva y así fueron ingresando.

El espacio recorrido, además del patio y acceso, fue uno de los módulos en donde están alojados los presos de mejor conducta. Los visitantes estuvieron en uno de los talleres y se retiraron por el portón número 3. El alcalde Pedro Chazarreta, jefe de la División Trabajo de la U6, fue quien guió el recorrido. POCOS MINUTOS, UNA VIDA La recorrida fue efímera, 10 minutos apenas. Para muchos, especialmente para quienes vivieron una etapa de sus vidas en el penal, fue «recordar una vida». Para Tati Almeida, madre de Plaza de Mayo de la Línea Fundadora, «ya estar pisando un poco de tierra de este penal, y estar con todos estos que son hijos nuestros, es indescriptible».

Muchos de los que estuvieron presos entre los años 1975 a 1982 ó 1983 no habían vuelto a la Patagonia. Una movilización interior tuvieron ayer, muy grande. Todos recordaron a sus viejos compañeros de lucha, a quienes ya no están y los espacios para la tortura que había en esta Unidad carcelaria. En «estructura está bastante cambiada. Pero es lo mismo», coincidieron al recorrer el módulo y mirar, desde el patio, el imponente edificio. Armando Benítez, chaqueño, vino con su esposa: «Es la primera vez que vengo al Penal. Yo estuve acá desde el año ’75 hasta el año ’81. Salí con libertad vigilada. «Es la primera vez que estoy acá desde entonces», dijo, al borde de las lágrimas, sintiéndose emocionado «por los compañeros que ya no están, y que murieron aquí por las torturas».

Julio Domenech, también de la provincia de Chaco, dijo que estuvo preso en Rawson desde 1975 hasta 1982: «No son buenos los recuerdos que tengo, estamos hablando de la década del ’70. Los que estuvimos en este Penal a lo mejor fuimos los más afortunados, los 30 mil desaparecidos fueron los más desafortunados». Domenech fue uno de los que recordó los talleres de trabajo a los que concurrían los detenidos en el Penal. Talleres de chapa y pintura, herrería, panadería y carpintería, entre otros. «Yo trabajé un año y medio en el taller de herrería. Pero también había un taller de fabricación de bloques y, durante un tiempo, funcionó un taller de chapa y pintura». Domenech volvió al Penal no por sí solo: «Fue un poco para mostrarle a mi hijo, que tenía interés en saber lo que pasé y por lo que pasé en esos años horribles para la Argentina. «Tengo muchas sensaciones a la vez. Por un lado encontrarse con tanta gente que vivieron el infierno, como nosotros, y que todavía conservan la esperanza y la alegría de vivir. Esto es lo que hay que rescatar».

Reunión en abril

En el mes de abril la Agrupación «Presos Políticos», más los hijos de desaparecidos y madres, se reunieron en Córdoba y allí se decidió, ante una invitación que se les formuló desde la provincia de Chubut, participar de las actividades en el marco del 35º aniversario de la Masacre de Trelew. Estos grupos están diseminados en todo el país y están en permanente contacto. Los más «viejos», los protagonistas, continúan con una lucha que es primordial: Que no se olvide el pasado. Los hijos, esposas y nietos siguen luchando por la reivindicación de la memoria.

Alicia de Bonet destacó la política del Estado

Alicia de Bonet, viuda de Rubén Pedro Bonet, uno de los guerrilleros fusilados en aquella mañana del ’72, está nuevamente en Trelew. Esta bella mujer, que vivió en la clandestinidad entre los años ’74 al ’77, y que en 1978 se exilió en Francia donde reside hasta el día de hoy, reivindicó la política del Estado «a favor de la memoria». Y dijo que la masacre de Trelew «fue el prólogo de lo que se vendría después. La triple A y la dictadura más sangrienta de la historia». Bonet valoró la puesta en marcha del Museo de la Memoria, un espacio que vio gestar: «Tengo el honor de haber sido una de las promotoras. Porque en el año 2005 la Secretaría de Derechos Humanos de Chubut y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación me invitó a la conmemoración de los 33 años, dado que yo vivo en Francia exiliada. «En ese momento fui a la Base Almirante Zar, que se abría por primera vez a los familiares de los civiles, y en el lugar donde fue la masacre».

También destacó a la familia del guerrillero Capello, y de la ex presa Alicia Sanguinetti, que en aquella ocasión bregaron por este Museo. Allí «dijimos que queríamos una serie de reivindicaciones, una era que el Aeropuerto de Trelew (el viejo) se transforme en un espacio para la memoria, que se abran los archivos de la Marina y que se reinicie el juicio de Trelew, que yo había empezado a la semana siguiente de la masacre». Esto que se gestó hace dos años en Trelew «y el compromiso asumido por el Dr. Duhalde motivó que yo, a la semana siguiente, fuera recibida por el presidente Kirchner en la Casa de Gobierno y dejamos abierta la querella a los dos días. Alicia Bonet, Hernán y Mariana Bonet, mis hijos; Alicia Sanguinetti, y los familiares de Capello. Una vez abierta la querella se sumaron nuevos familiares que están vivos todavía».

Porque «no sólo se masacró a los 16 guerrilleros, sino a los 3 sobrevivientes y a los abogados que los defendían, además de algunos familiares, por el simple hecho de ser familiares de los compañeros de Trelew». Para Alicia, quien dialogó con EL CHUBUT antes de ingresar al penal, «todo esto es muy emocionante, porque me vienen a saludar los compañeros. Es el recuerdo de 35 años de lucha, de memoria, de cosas que nos marcaron a todos. No sólo a quienes estamos acá hoy. «La masacre de Trelew es el comienzo del terrorismo de Estado, en ese momento los militares deciden eliminar físicamente a la oposición. Fue el asesinato de 19 personas por estar en contra de sus ideas políticas, que se hace con una política de terrorismo de Estado», dijo, recordando cuando tuvo que pasar a la clandestinidad por la amenaza de la Triple A, y luego tener que exiliarse.

Fuente: www.diarioelchubut.com.ar

Fernando Vaca Narvaja 35 años después
 
(Diario Jornada) Es el único sobreviviente de los hechos de agosto de 1972. Ayer volvió a la cárcel de Rawson. Le contó a Jornada todo lo que sintió al ingresar al lugar donde estuvo preso y fue torturado.

Cuando llegamos en el ´74 lo primero que escuchamos fue la voz de bebé de un canillita que voceaba Jornada. Después de 9 años la voz se hizo más gruesa y adivinamos que era el mismo canillita que había crecido. Así el diario nos acompañó todo el tiempo". Lo dijo Carlos González, que llegó a la Unidad 6 de Rawson desde Santiago del Estero y es uno de los organizadores de un hecho histórico: a 35 años de la fuga y durante más de 3 horas la cárcel abrió sus puertas a centenares de ex presos políticos, familiares y periodistas que recorrieron su interior y descubrieron una placa enfrente de la entrada principal sobre el boulevard.

El contingente fue de casi 400 personas llegadas en coches, en avión y en micros de Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Neuquén, Rosario y Tucumán. La idea nació en setiembre de 2006. Cerca de las 14, los visitantes se agolparon en la entrada al penal e ingresaron en grupos de 30, llamados por sus apellidos con megáfono. "Entramos organizados, salimos hermanados y volvimos libres –resume González- sin vidrios de por medio. Esta decisión es para que se enteren que esto es parte de nuestra historia y no estamos dispuestos a negarla sino a recuperarla en buenos términos".

En recorridos de 15 minutos, cada grupo recorrió el corazón del penal, sus pabellones, sus refacciones, los patios y los talleres para irse por la gran puerta lateral. Al cruzarla recién ingresaba el resto. Y así hasta cumplir con todo el contingente. Abundaron las cámaras digitales, grabadores y filmadoras casi profesionales, que capturaron imágenes para varios documentales en proceso.

Cada vez que un grupo completaba el circuito y volvía con los demás, sus compañeros acampados en el puesto de control estallaban en aplausos. Los uniformados de la cárcel se limitaron a colaborar con el orden y respetar con silencio y un leve cabeceo de saludo el paso de los ex presidiarios. No hubo tensiones ni reproches. Para que el marco fuera casi ideal el sol no dejó de brillar.

El último ex preso político salió de la cárcel pasadas las 17. Entonces la reunión general pasó al boulevard de la avenida 9 de Julio. En una ceremonia muy sencilla se descubrió la placa prometida: "En esta unidad penal entre los años 1970 y 1983, miles de militantes populares resistieron las políticas de exterminio de las dictaduras militares. Por los que aquí murieron, por nuestros familiares y por todos los habitantes de esta región que nos brindaron su solidaridad. Memoria, verdad y justicia. Ex presos políticos de la Unidad 6". El discurso de Carlota Marambio destacó la memoria de la vecina "Keka Di Filippo, que vivía en una esquina cercana y recibió y contuvo a nuestras familias".

Otro testimonio cierra el círculo. Se llama Mario "El Pato" Mac Donald y llegó desde Entre Ríos. Las lágrimas lo atragantan. "Esto es muy jodido y es una emoción bárbara. No había vuelto y nunca vi esta cárcel del lado de afuera. Aquí pase más de 4 años preso. Esto es muy fuerte y cuesta aguantarlo pero cueste lo que cueste tenés que hacerlo. Lo mejor que tenemos es que nos queda duda de que seguimos enteros. Y que les ganamos"

Pedirán la captura del capitán Sosa

El gobernador Mario Das Neves y el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, presidirán el acto hoy al mediodía. Ayer el mandatario provincial recibió en la Casa de Gobierno a ex presos políticos y familiares de algunos de los que fueron fusilados en la Base Zar hace 35 años. También estuvieron Madres de Plaza de Mayo.

Ayer por la mañana se presentó en el Juzgado Federal de Rawson el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, quien aportó datos de testimonios de los tres sobrevivientes de la Masacre de Trelew -más tarde asesinados- a los que se involucra en ese hecho y se pide la captura nacional inmediata del capitán Luis Sosa, quien tendría al día de hoy 72 años y estaría cobrando una pensión por su retiro. Cabe recordar que el funcionario nacional fue uno de los abogados de los detenidos en el penal de Rawson, luego fugados y algunos de ellos fusilados al ser recapturados en un día como hoy del año 1972. «Ha sido un día muy intenso de actividades, también intenso emocionalmente», indicó Duhalde en una conferencia de prensa brindada ayer en el Hotel Touring de Trelew acompañado por Judith Said, coordinadora del Archivo Nacional de la Memoria, y donde más tarde llegaron algunas madres de Plaz de Mayo, línea fundadora. Hizo mención a documentación que aportó, tanto de la Secretaría que preside como «de mi propio archivo personal», sobre «la conferencia de prensa que dimos los abogados defensores de los sobrevivientes el 8 de septiembre de 1972», texto producido apenas 14 días después de la masacre, donde «estaban los primeros testimonios públicos de los tres sobrevivientes que aún se encontraban internados por las heridas que habían sufrido». En esa circunstancia eran patrocinados por los abogados Rodolfo Ortega Peña, Mario Hernández, Cinigaglia, Gustavo Roca, César Quiroz y el propio Duhalde. En los relatos de quienes habían sobrevivido a la masacre «está pormenorizado como los hicieron salir de las celdas, los ubicaron en fila, de espaldas a la guardia, donde estaban el capitán Sosa y Bravo, se los hizo bajar el mentón contra el pecho y en ese momento sintieron dos ráfagas de ametralladoras y cayeron allí los 19, en un primer momento 13 de ellos muertos, de los cuales después se sumaron tres más». Consideró que «es un relato muy importante, dado que por el momento no ha sido encontrada o no ha sido remitida por la Justicia por parte de la Armada la instrucción que hizo el juez naval inmediatamente de sucedido el hecho», destacó. Se pidió en la jornada de ayer la captura del capitán de Fragata Luis Emilio Sosa, quien estuvo en actividad hasta el año ’81. Actualmente tendría 72 años, por cuanto en el momento de la masacre tenía 37 y estaría dentro del país. «Hemos empezado por Sosa, no porque creamos que era el único culpable sino porque era el jefe de la guardia, tuvo una activa participación en la masacre. Luego el Juzgado podrá determinar la responsabilidad de los otros miembros de la guardia, aunque en el caso del entonces teniente Bravo yo diría que tiene una responsabilidad compartida con el capitán Sosa», declaró. Expresó sin embargo el secretario que «esta masacre se decidió en los niveles más altos del Estado dictatorial, el día 21, por parte del entonces presidente del gobierno usurpador, el general Agustín Lanuse».

Fuente: www.diariojornada.com.ar

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