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Malvinas: una herida abierta

Por Edgardo Esteban*

La guerra de Malvinas es una parte de la historia reciente argentina de la que poco se habla. Los datos y testimonios reunidos a lo largo de un cuarto de siglo han logrado quebrar el silencio oficial y poner al descubierto un hecho espeluznante: durante la guerra los soldados argentinos no sólo tuvieron que combatir al enemigo, sino al hambre, el frío y la inaudita incompetencia, cobardía y crueldad de sus propios jefes militares. Lo que vino después, el regreso, la posguerra, estuvo determinado por la indiferencia de una sociedad traumada por su irreflexivo apoyo a la dictadura y el silencio y el olvido impuesto por los militares. Volver fue el comienzo de un doloroso camino para una gran cantidad de soldados sacudidos por el horror vivido y por el porvenir, que ya no sería el mismo.

De alguna forma se combatió a los excombatientes, dándoles la espalda, obligándolos a la marginación, sepultándolos en el olvido, la indiferencia. Resultado: a la fecha los ex combatientes suicidados llegan 400, mucho más que los 267 muertos en combate. Los que aún viven padecen distintas afecciones, de graves consecuencias, englobadas en la denominación "Trastorno de Estrés Postraumático"...

La indiferencia social posterior al conflicto contrastó con el fervor patriótico que el 2 de abril de 1982 generó el anuncio de la "recuperación" de las Islas Malvinas, en boca del dictador Leopoldo Galtieri. La Plaza de Mayo de Buenos Aires, teñida de color celeste y blanco, se colmó de miles de ciudadanos, entre ellos muchos reconocidos dirigentes políticos y sindicales. Aclamaban a Galtieri, quien decía: "si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla".

Al final de la guerra, el 14 de junio, todo cambió de golpe. Tras la derrota, esa misma gente trató de incendiar la casa de gobierno, echó a Galtieri del poder y no quiso volver a hablar de Malvinas. El final del conflicto cerró el capítulo de la dictadura y fue un factor decisivo para la reinstauración de la democracia, pero en cuanto a la guerra, la sociedad no se hizo cargo de sus responsabilidades.

Las autoridades y la sociedad se comportaban como si los soldados fuesen los responsables de la derrota. Hubo un acuerdo tácito para olvidar la guerra, esconder a los que regresaban y borrar de las mentes lo vivido. Para obtener la baja militar, los oficiales hicieron firmar a los soldados una declaración jurada, en la que nos comprometíamos a callar y por ende a olvidar. Hablar de la guerra, de lo ocurrido durante la guerra, fue lo primero que nos prohibieron. Así, el dolor, las humillaciones, la frustración, el desengaño, la furia, quedaron dentro de cada uno de nosotros hasta tornarse insoportables en muchos casos. Es que hablar, contar, era el primer, necesario paso para exorcizar nuestro infierno interior y empezar a curar las heridas. Pero no se podía, eran cuestiones de Estado. De modo que el regreso fue cruel, en silencio, a escondidas, como si fuésemos un grupo de cobardes. La bienvenida quedó para el hogar.

Asignaturas pendientes

Nadie discute hoy, ni ha discutido nunca, el justo reclamo argentino de soberanía que la República Argentina mantiene sobre las Islas desde 1833. Pero eso nada tiene que ver con el análisis descarnado de lo ocurrido en 1982. Durante mucho tiempo se ha preferido eludir la autocrítica de la derrota, de la que nadie quiso hacerse cargo. Galtieri y recientemente el almirante Jorge Anaya murieron sin haber hablado, sin enfrentar sus responsabilidades políticas y militares. Ninguna guerra es buena, pero ésta, por la improvisación e incompetencia, fue peor.

Al margen de los errores tácticos y estratégicos que definieron la suerte de la guerra, lo que aparece como inaudito son los injustificados malos tratos, las crueldades de algunos oficiales y suboficiales hacia sus soldados: por ejemplo, "estaqueos" (1) durante horas en la turba mojada, con temperaturas bajo cero. En su gran mayoría eran castigos por robar comida. Teníamos hambre, porque la imprevisión y la incompetencia eran tales, que a pesar de que "invadimos" unas islas semidesiertas, estábamos al lado de nuestras costas y permanecimos allí 30 días hasta que llegaron las tropas inglesas y empezaron los combates... ¡no había casi comida!.

El genocidio iniciado por los militares y sus apoyos civiles con el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, continuó de algún modo en Malvinas. La misma crueldad, la misma incompetencia, el mismo desprecio por la vida ajena, la misma cobardía. En Malvinas, los militares cometieron aberraciones progresivamente denunciadas por quienes las sufrieron en carne propia: tortura física y psicológica; traición. Con alguna otra excepción, sólo la valentía y capacidad técnica de los pilotos de la Fuerza Aérea quedan fuera de estas calificaciones.

La derrota fue tan dura para la Junta Militar, que se vio obligada a nombrar a una Comisión Investigadora. Un digno general de la Nación, Benjamín Rattenbach, elaboró en 1983 un informe (2), a pedido de la Comisión de Análisis y Evaluación Político Militar de las Responsabilidades del Conflicto del Atlántico Sur. El informe califica la Guerra de Malvinas como una "aventura irresponsable" (ver "El Informe..."). Señala que cada arma funcionaba por su cuenta, que carecían de preparación y que la conducción estuvo plagada de errores. Sobre esta base, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas condenó a Galtieri a 12 años de reclusión con accesoria de destitución; al almirante Jorge Isaac Anaya a 14 años de reclusión con accesoria de destitución y al brigadier Basilio Arturo Lami Dozo a 8 años de reclusión. En cambio, quedaron absueltos, por prescripción de los delitos, los jefes militares Osvaldo Jorge García, Helmut Conrado Weber, Juan José Lombardo, Leopoldo Alfredo Suárez del Cerro, Mario Benjamín Menéndez y Omar Edgardo Parada. En 1988, al cabo de la revisión en segunda instancia civil y federal de la condena a Galtieri y demás responsables militares, un tribunal ratificó las condenas por los delitos cometidos unificándolas en 12 años solo para los tres máximos jefes militares. No hubo otros condenados por responsabilidades en la Guerra de Malvinas. Finalmente Galtieri, Anaya y Lami Dozo fueron indultados en 1990 por el presidente civil Carlos Saúl Menem.

Militares que cometieron violaciones de los derechos humanos como tortura, tortura seguida de muerte, (Art. 144 del Código Penal) y robos, homicidios y delitos conexos cometidos como miembros de una organización delictiva (dirigida por las juntas militares que gobernaron durante el llamado 'Proceso'), cobran pensión actualmente como ex combatientes de Malvinas. En algunos casos no se los juzgo o se los absolvió; en otros se los indultó o sus procesos se cerraron a causa de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida (3).

Entre los absueltos figuraba el entonces teniente de navío Alfredo Ignacio Astiz, miembro de los primeros comandos enviados a las islas Georgias del Sur, vecinas de las Malvinas y también bajo ocupación británica. Astiz se rindió con su tropa al enemigo sin efectuar la debida resistencia; fue capturado y remitido a Gran Bretaña. De regreso en el país y ya en democracia, fue juzgado en Argentina y condenado (en ausencia) en Francia por participar de secuestros y desapariciones durante la dictadura, entre ellos el de dos monjas francesas y de miembros de Madres de Plaza de Mayo. Otra de sus hazañas, realizada el 27 de enero de 1977 en la localidad de Palomar, cuando encabezaba un grupo de tareas que operaba en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), consistió en balear por la espalda a la adolescente sueca Dagmar Hagelin, cuando ésta corría asustada sin ofrecer resistencia. Estos actos de "valentía" en el servicio no los repitió Astiz en Malvinas: es conocido que ante el primer disparo del enemigo alzó la bandera de rendición y se entregó junto con su tropa.

El descarnado informe del general Rattenbach fue silenciado por sus camaradas, que no quisieron hacerse cargo del debate y sumir una autocrítica sobre lo ocurrido. Tampoco por los gobiernos civiles. Solo fue publicado en una edición del Centro de Soldados ex Combatientes de Malvinas de La Plata (CESIM). Como dice el escritor Osvaldo Bayer, autor del prólogo: "Malvinas es la única guerra del mundo donde murieron los soldados y se rindieron todos los generales, almirantes, brigadieres, coroneles, vicealmirantes, contraalmirantes, mayores, capitanes, sargentos, cabos primeros".(4)

Todos esos heroicos militares van muriendo en la cama, poco a poco, gozando de pensión completa. El cinismo continuó con la democracia, cuando se empezó a inaugurar monumentos a los "Héroes de Malvinas", mientras los ex soldados comenzaban a suicidarse. Los "héroes" en realidad fueron víctimas. Mientras oficiales y suboficiales siguieron cobrando sueldos, pensiones y retiros al margen de su responsabilidad en los hechos de la guerra (y en otros hechos, durante la represión dictatorial), los "soldaditos" en un primer tiempo tuvieron que salir a mendigar.

El día después

Las pensiones a los ex-combatientes de Malvinas sólo se establecieron en 1990, casi una década después de la guerra y gracias a la ley nacional 23.848, que beneficiaba a los ex soldados conscriptos, comenzaron a cobrar 150 pesos mensuales.

La difícil recuperación de las secuelas de la guerra y de la reinserción social, el "Trastorno de Estrés Postraumático" (TEP) afectó en diverso grado a todos los ex combatientes. El TEP es un estado depresivo crónico, propio de alguien que ha experimentado de forma directa la guerra. Genera una constante sensación de temor, angustia u horror y pesadillas, miedos, problemas de relación, irritabilidad, dificultades para conciliar el sueño, sobresalto, un elevado nivel de violencia e irritabilidad, inclinación por las adicciones, entre tantos síntomas.

Según datos estadísticos obtenidos en el 2004 por el Ministerio de salud de la provincia de Buenos Aires (5), un 77.9% de los ex combatientes sufre de trastornos de sueño. Un 10% reconoce haber padecido síntomas psicóticos tales como delirios, alucinaciones y manifestaciones paranoicas. Un 20% asegura sufrir algún tipo de fobia y un 60% se queja de trastornos de la memoria (olvido constante de nombres, fechas, situaciones, etc.). Un 32% declara padecer de ideas obsesivas ligadas a Malvinas y la relación de Malvinas con hechos posteriores. Un 28% de los ex combatientes encuestados tiene ideas recurrentes respecto al suicidio; un 10 % reconoce que ha realizado intentos de suicidio en una o más ocasiones. El 37% se reconoce violento; un 26% usa comúnmente armas de fuego.

Cacería de patos

Durante la guerra de Malvinas, el general Galtieri le comentó muy convencido  al mediador Alexander Haig "Nosotros tenemos experiencia en guerras porque hemos combatido a la subversión" Y el norteamericano le contestó irónicamente: "Ustedes tuvieron una cacería de patos, guerra es lo que van a tener ahora".

Los estudios (6) ayudan a entender las particularidades de la población de ex combatientes: el 41% alcanzó la escolaridad primaria; el 60% no tiene resuelta en forma estable su situación laboral; el 36% padece discapacidad física y/o psíquica. Si bien el 99% cuenta con obra social, el 72% no concurre al médico y el 91% no recibe atención específicamente psiquiátrica y psicológica. El 88% nunca concurrió a un centro de salud. Entre el 25 y el 39% de los ex combatientes (varía según su zona de residencia), padece el TEPT.

Las formas más frecuentes de TEPT en estos ciudadanos son: trastornos depresivos severos con intentos de suicidio o idea suicida persistente; violencia familiar; bajo o nulo control de los impulsos; intoxicación por drogas o alcohol; abstinencias; episodios de descompensación psicótica, trastornos de ansiedad en sus distintas formas. La fantasía suicida, los intentos concretos de suicidio, o bien las conductas de autodestrucción y auto agresión se verifican en casi todos los casos de urgencia. Al margen del altísimo número de suicidios consumados, hay un número de casos de "suicidio encubierto" (sobredosis, accidentes, etc.), de los que no se tiene un registro claro.

En los últimos años la situación de los ex combatientes de Malvinas mejoró notablemente. Los Centros de de ex combatientes (organizaciones creadas por los propios soldados, unas 30 ONG en todo el país), han logrado acceder a la participación en la discusión de políticas públicas con el Estado, con objeto de revertir la situación. 26 años después de terminada la guerra, recién ahora se está realizando un relevamiento socio-sanitario nacional de los ex combatientes, para atender aquellos casos de alta vulnerabilidad, a cargo del INSSJP-PAMI, obra social que atiende a los ex combatieres y a su grupo familiar.

Con el incremento de las pensiones, la situación económica de los ex combatientes ha mejorado. A partir del 2004, el estado nacional otorga una pensión de 1.700 pesos, equivalente a tres jubilaciones mínimas y en muchos casos los estados provinciales también otorgan pensiones y coberturas en las obras sociales provinciales. A partir de enero de 2007, la provincia de Buenos Aires, que tiene el 50 % del padrón –unos 5.500 ex soldados-, otorga una pensión equivalente a tres salarios mínimos del estado provincial, unos 1.500 pesos. En la provincias de Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Ushuaia, entre otras, la situación es similar.

También existen encuadres para el acceso al trabajo. En la provincia de Buenos Aires, los ex soldados tienen prioridad para ocupar cargos auxiliares (porteros) en la Dirección General de Escuelas, donde trabajan 1.000 ex combatientes. Así mismo, en el 2007 el ANSES (Administración Nacional de la Seguridad Social) reconoció un error en la liquidación de los haberes de las pensiones devengadas en años anteriores, estimado en 30.000pesos por ex combatiente.

Durante 10 años no hubo ningún tipo de asistencia ni ayuda, por lo que se reclama una ley de reconocimiento histórico por el periodo que abraca desde 1982 hasta 1990.


Alegato y sentencia durante el juicio ético al periodismo cómplice con la dictadura, realizado por Madres de Plaza de Mayo, en Plaza de Mayo, el 30/04/10. Intervinieron, entre otros, Claudia Acuña, Pablo Llonto, Néstor Busso y Carlos Rodríguez. La sentencia le corresponde a Hebe de Bonafini. Escuchar audio

Los militares fueron a Malvinas cobrando salario y con cobertura social, en tanto que los conscriptos se encontraban cumpliendo con la Ley de servicio militar obligatorio, derogado en 1994.

El ahora

En el año 1992, una década después, escribí "Iluminados por el fuego" (7), libro que sin dudas contribuyó a abrir un debate sobre lo ocurrido en Malvinas. Hasta ese momento poco o nada se sabía sobre los suicidios y los traumas de posguerra entre los soldados, y la película (8) realizada luego por Tristán Bauer mostró la cotidianidad de la guerra; el hambre, las torturas a soldados por sus propios jefes. Desde entonces se multiplicaron las denuncias de los soldados sobre los malos tratos.

En 2007, tras un profundo trabajo de investigación y denuncia por parte del Subsecretario de Derechos Humanos de la Provincia de Corrientes, Pablo Andrés Vassel y la decisión colectiva de los ex combatientes (realizan congresos provinciales cada tres meses), se llevó a cabo una recopilación para el libro " Memoria, verdad, justicia y soberanía, Corrientes en Malvinas" (9), donde se denuncia la muerte de cuatro conscriptos –uno ametrallado; los otros por desnutrición y un enorme número de estaqueados. Vassel comenzó a recopilar estos testimonios en 2005, luego del preestreno en Corrientes de "Iluminados por el fuego", al que asistieron numerosos ex combatientes. Vassel narra que después de la proyección hubo un debate y que al comentar los vejámenes lo sorprendió que todos confirmaran las denuncias de la película, pero que al respecto ésta se había quedado corta. Así nació la idea de reunir las denuncias.

Poco tiempo después Vassel filmó y armó con ellas el cuerpo central de los casos. Los primeros testimonios fueron presentados en el 2007 al entonces presidente Néstor Kirchner, en su carácter de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, y a la ministra de Defensa Nilda Garré. Posteriormente, el (FECHA), el documento fue presentado a la jueza Federal de Río Grande (Tierra del Fuego, jurisdicción de las Islas Malvinas), a cargo de la jueza federal Lilian Herraez.

El texto denuncia que algunos efectivos militares de carrera, oficiales y suboficiales, trataron a los soldados conscriptos de manera similar, o con los mismos criterios y métodos de terror, que había utilizado la dictadura militar ante el conjunto de la población. Simulacros de fusilamiento, torturas sistemáticas, vejámenes repetidos y desprecio absoluto por la vida. Varios soldados correntinos murieron de hambre, y ésto no fue una circunstancia inevitable de la guerra, sino consecuencia de un tratamiento humano indigno, ya que todos los testimonios hablan de que el personal de cuadro no sufría privaciones.

Por ejemplo, el ex combatiente Jorge Delgado recuerda: "El hambre que teníamos era una constante, porque estábamos muy mal alimentados; la carne y la verdura se repartían entre los oficiales y suboficiales". Marcos Ojeda agrega: "Al mes del combate el 90% del regimiento estaba con desnutrición, incluso mi compañía tuvo un deceso por esa causa. Yo siempre pesé 70 kilos y cuando terminó la guerra estaba en 52 kilos y medio". Mario Romero: "Nosotros estábamos a un kilómetro del puerto, y ahí pegado había un lugar donde los ingleses faenaban las ovejas y tiraban las vísceras. Los soldados iban y alzaban eso (...) buscaban cáscaras de papa, de naranja, y comían; juntaban y comían. Llegó un momento en que parecía que no éramos soldados, éramos linyeras buscando comida. Se tomaban sanciones contra quienes hacían esto. Los estaqueaban o lo enterraban en un pozo, con sólo la cabeza afuera".

A mediados de agosto de 2007, la jueza Herraez y la secretaria Cecilia Incardone se instalaron en la ciudad de Corrientes, en el Juzgado Federal. Allí tomaron los primeros 23 testimonios y se presentó una segunda denuncia con 15 nuevos casos de estaqueamientos de soldados de la provincia de Corrientes, dos de Chaco, uno de Santiago del Estero, tres de Rosario y uno de Buenos Aires. Este último, "Cacho" Núñez, un ex soldado del Batallón de Infantería de Marina 5 (de Río Grande), compartió la pena con el suboficial retirado del ejército Guillermo Insaurralde, castigado... porque se compadeció y lo liberó del cepo. Fue muy importante el testimonio de un ex conscripto de la Fuerza Aérea, Alberto Fernández, de Casilda (Santa Fé), quien fue enterrado hasta el cuello en la turba helada a causa del acto "indisciplinario" de tomar un paquete de galletitas para alimentarse.

El expediente cuenta con tres cuerpos de 200 fojas cada uno. La Fiscalía interviniente está a cargo de Marcelo Rapoport. La causa está en la etapa probatoria, todavía sin procesados, aunque a raíz de las revelaciones el ministerio de Defensa separó a algunos militares, como el subteniente Gustavo Malacalza, subdirector del Liceo San Martín. También la Armada inició sumarios internos.

De los casos analizados por la Justicia el más grave es el de Rito Portillo, un soldado ametrallado por un cabo. Los militares lo hicieron figurar como muerto en combate y amenazaron con un Consejo de Guerra a un compañero de Portillo que intentó denunciar lo que había sucedido. Entre los muertos por desnutrición está Remigio Antonio Fernández, de quien recuerda uno de los testimonios: "Era un compañero mío, muy flaquito, muy quedado diría yo. No se la supo rebuscar, y falleció en la trinchera, arrolladito".

Rattenbach

Por Osvaldo Bayer

En derechos humanos se están poniendo algunos puntos sobre las íes. Lo de Malvinas, por ejemplo. Decir la verdad. Decir que fue una búsqueda desesperada de los militares para salvarse. La figura espantosa de un general Galtieri con la botella de whisky en la mano que manda a la guerra a morir a centenares de jóvenes no preparados. Lo escribí en aquellos días, cuando la mayoría de los argentinos se emocionaron y fueron a la Plaza de Mayo a aplaudir al siniestro uniformado. Dije que a las Malvinas había que recuperarlas con otros medios, no con las armas. Con la razón de la verdad. Dando el ejemplo de que somos un país democrático y amante de la vida y los derechos, y no un engendro de dictaduras, desaparición de personas y el reino de la coima. Y terminó como lo habíamos previsto: con la mezquina muerte de los jóvenes soldados y la rendición de sus cobardes generales. Parece un grotesco sainete de Alberto Novión, con una escenificación de Dario Fo. Una obra de arte de la cobardía trágica. Pero todo horriblemente banal azul y blanco, con sol. Todo usado para el provecho propio. Para poder quedarse en el poder después de los crímenes de la máxima crueldad, con el ataúd de los desaparecidos debajo del escritorio presidencial. Malvinas: la única guerra del mundo donde murieron los soldados y se rindieron todos los generales, almirantes, brigadieres, coroneles, vicealmirantes, contraalmirantes, mayores, capitanes, sargentos, cabos primeros. Y todos esos generales, almirantes y brigadieres van muriendo en la cama, poco a poco, con pensión completa.

Pero el cinismo siguió también en democracia, se empezaron a hacer monumentos a los Héroes de Malvinas mientras los ex soldados comenzaron a suicidarse. Los Héroes que en realidad fueron Víctimas. Sí, los de abajo, no los con jinetas que siguieron cobrando sueldos, pensiones y retiros. No, los que en un primer tiempo tuvieron que salir a mendigar, los de marrón terroso que habían soportado las bombas y las balas.

Ya en democracia tendría que haberse dicho la verdad y no encubrirla. Por ejemplo, publicar oficialmente el Informe Rattenbach, la verdad sobre los hechos. Acusar con la verdad al crimen irresponsable de Galtieri y sus generales. El Informe Rattenbach tendría que haberse repartido en edición oficial y haberse organizado grandes debates en los organismos de cultura, para que la sociedad supiera cómo fue engañada pero al mismo tiempo qué fácil cayó en el aplauso fácil de los sumisos y dominados. Pero no, ni Alfonsín ni Menem ni De la Rúa se dieron por enterados.

¿Cómo se creó esta comisión investigadora?

La derrota fue tan vergonzosa que la Junta Militar derrotada tenía no sólo que cambiar a Galtieri sino también nombrar a una comisión investigadora militar de por qué se había perdido la guerra. Lo hizo para ganar tiempo y para lavar la ropa sucia. Pero, para aparecer honestos tenían que nombrar a alguien absolutamente honesto e incorruptible. Fue al teniente general Benjamín Rattenbach a quien le tocó la misión de presidir tal comisión. Comisión que era sólo de “análisis y evaluación”.

Pero Rattenbach y su comisión en vez de producir un informe que dijera algo para ocultar todo, fue al fondo de la cuestión. Y lo dice en su informe final: “La fuerza, empleada equivocada e inoportunamente, no es el medio idóneo para hacer valer los derechos frente al adversario y ante la comunidad internacional”. En los considerandos ya se establece que el clima no era el mejor para iniciar la invasión ya que “existía en numerosos países, particularmente en los países europeos, un rechazo hacia el gobierno argentino, por la cuestión de los derechos humanos”. Frase fundamental. Sobre la improvisación irracional de la dictadura, establece: “...las capacidades del enemigo han sido consideradas en forma poco profunda, al igual que el análisis de la probable reacción británica, no existiendo certeza acerca de qué documentos o funcionarios fueron consultados”. Y “el escasísimo aviso previo que se dio a las unidades propias para cumplir misiones de guerra provocó que se enviasen a Malvinas tropas sin adiestramiento ni equipamiento adecuado”. Se expresan claramente las “fallas de coordinación entre comandos”, la “falta de preparación del personal y material” y la “falta de información del enemigo”. Además, “no existía un plan de defensa de las islas en caso de que Gran Bretaña decidiera recuperarlas por la fuerza”. Improvisación total. Luego, el informe califica a las medidas de las tres armas como “irreflexivas y precipitadas” que la convirtieron “en una aventura militar, sobre todo cuando se hizo efectiva la reacción bélica británica”. Pero el dictamen de la comisión investigadora no se reduce a la responsabilidad de los militares sino también de los medios de información argentinos “que contribuyeron a una pérdida generalizada de oportunidad”.

Se refiere también a las fanfarronadas oficiales, absolutamente irracionales, como cuando Galtieri dijo desde el balcón de la Casa Rosada: “si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”, o de Costa Méndez, el canciller argentino tan derechista y católico: “La bandera argentina no será arriada mientras corra una gota de sangre por las venas del último soldado argentino que defiende las islas Malvinas”. El primero en arriarla fue el general Mario Benjamín Menéndez, el comandante de la isla. Bravuconadas de Galtieri y Costa Méndez que costaron la vida de centenares de jóvenes. Luego, la investigación irá a la parte de preparación militar. La irresponsabilidad fue iniciar una guerra cuando “la clase 1963 no había completado su instrucción básica ni se había completado la instrucción elemental de tiro y combate”. “No se previeron las necesidades de orden logístico” que “fue causa de serios problemas de desnutrición” de los soldados. Además de la “falta de capacidad integral de la flota”. El 60 por ciento de las bombas argentinas sobre buques británicos “no explotaron porque no tenían su tren de fuego preparado para blancos navales”. Con respecto al comandante militar de Malvinas, general Menéndez, hay una frase en el Informe que lo avergüenza para siempre: “Observamos un escaso empleo de lo que nuestra doctrina señala como un arbitrio esencial para la conducción: la presencia del comandante”. Que en buen castizo quiere decir: El general Menéndez se borró. Al general Parada, el informe lo deja desnudo: “Existió en la Brigada Infantería III una profunda ignorancia sobre el estado de las Fuerzas, lo que tuvo su origen... en la ausencia del comandante, quien instaló su puesto de comando en una casa donde vivía con gran parte de su Estado Mayor y personal de seguridad. El general Parada concurrió a su Estado Mayor en pocas ocasiones. Su particular forma de mando le hacía no considerar los asesoramientos de su Estado Mayor”. Además, señala: “Para nuestra inteligencia militar, los enemigos fueron Chile en el marco externo y la subversión, en el marco interno”. En sus conclusiones dice del comandante, general Mario Benjamín Menéndez: “No exhibió ni evidenció las aptitudes de mando y arrojo indispensables en la emergencia, y no fue en esa oportunidad –única en su vida militar– el ejemplo y la figura que la situación exigía frente a las tropas”.

Finalmente se encuadra en lo penal a Galtieri, Anaya, Mabragaña y Reposi en delitos que merecen la pena de muerte o reclusión por tiempo indeterminado y otras penas para altos jefes. Se llega así también a Astiz “por haberse rendido sin oponer resistencia”. Es decir, el delator de las Madres y de las monjas francesas quedó como cobarde en la investigación de los propios militares.

Un documento que sirve para demostrar todo el interior obsceno de los militares del “proceso” de desaparición de personas. Un documento para que sea conocido por todas las generaciones que sufrieron el régimen y para las venideras, a fin de que luchen siempre por la verdadera democracia y la libertad.Las secretarías de Cultura del país deben editar y repartir este libro de esta guerra que utilizando un motivo noble llenó al país de vergüenza y de la muerte de centenares de jóvenes.

Desaparición de personas y derrota moral y material de Malvinas. Dos antecedentes para pensar en luchar por un futuro sin hambre, sin desocupados, sin dictaduras uniformadas, sin monumentos a la violencia.

Página|12, contratapa 8 de abril de 2006
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Perder el miedo

Muchas de las historias reunidas en el libro fueron relatadas por primera vez en 25 años. "Hubo tres formas de presión sobre los ex combatientes: la imposición de silencio de los jefes militares, que los amenazaron para que no hablaran al volver de Malvinas; la campaña de desmalvinización posterior y el olvido que se impuso en los ’90", señala el libro. Una de las consecuencias del silencio ha sido el alto número de suicidios de ex combatientes (400), que supera al de los caídos durante la guerra (271).

Pero además de las políticas impulsadas desde el Estado, el tema de los soldados de Malvinas siempre ha provocado frialdad social. "Para mí, tiene que ver con que Malvinas expresa las contradicciones de los argentinos: el haber salido a la Plaza de Mayo a apoyar a Galtieri, y luego el hecho de que mucha gente asocia el tema a una reivindicación de la dictadura. Esto deja a los soldados en una situación difícil, porque para los militares, ellos son civiles, pero para los civiles son militares", sostiene Vassel.

En noviembre pasado, Vassel y Orlando Pascua, Miembro del Centro de ex combatientes de la provincia de Corrientes (CESCEM), acompañados por el ex combatiente Roque Zabala, estuvieron nuevamente en Río Grande, donde anexaron a la causa tres casos de estaqueamientos detectados en la provincia de Santa Fe y entregados a la Justicia por la Secretaría de Estado de Derechos Humanos de esa provincia, a cargo de Domingo Pochettino y Alfredo Vivono, más dos testimonios de ex conscriptos que residen actualmente en Río Grande. Uno de ellos señala claramente al "famoso" teniente Jorge Taranto (o Baroni) por sus actitudes aberrantes para con los soldados conscriptos.
También en Río Grande, los miembros de la Comisión de Derechos Humanos de la Provincia del Chaco María Cristina Barrios, María Luisa Chomiak y María Elena Vargas, presentaron cuatro denuncias de ex combatientes chaqueños, quienes quieren que la jueza que lleva la causa se apersone también en esa provincia para tomar declaraciones a otros ex combatientes. La presentación la realizó finalmente la propia Legislatura Provincial chaqueña, denunciando ante la jueza fueguina distinto tipo de vejámenes sufridos por soldados durante la guerra, cometidos por miembros del Estado. Los diputados provinciales dispusieron un plazo de 90 días para posibilitar que otros ex combatientes puedan testimoniar. La provincia del Chaco, junto con las de Buenos Aires y Corrientes, es las que más soldados aportó a la guerra.
De esa manera, totalizan 41 los casos denunciados ante la Justicia Federal de Primera Instancia de Río Grande, con jurisdicción sobre las Islas Malvinas. La presentación sostiene que las Fuerzas Armadas pueden aprender mucho del testimonio de los soldados, puesto que para ellos su participación en Malvinas es el hecho más importante de sus vidas; que allí lo pusieron todo, que el hambre, el frío, la incompetencia, no fueron suficientes para quitarles su ánimo de combate y que esos relatos no hacen más que encarnar un profundo deseo de verdad y justicia.

Se trata de establecer la verdad de lo ocurrido. Algo que la sociedad les debe a los caídos y a los que combatieron con dignidad en Malvinas. Se trata de hacer justicia, para separar nítidamente a aquellos que combatieron con honor, incluidos algunos oficiales y suboficiales, de quienes consideraban un acto de valentía estaquear a un soldado hambriento.

El trabajo fue presentado al ex presidente Néstor Kirchner, acompañado de una carta que dice: "debe conocerse en nuestro país la verdad sobre estos hechos y sobre todas las tropelías cometidas por la última dictadura militar, para tener en claro la memoria sobre los padecimientos de nuestro pueblo; la necesidad de contar la verdad sobre la forma en que se condujo la guerra y el trato que se les dio a los patriotas que ofrecieron sus vidas a los 18 años, sugiriendo una comisión investigadora para recibir el testimonio de los soldados".

La presentación judicial, por su parte, hace hincapié en que fue un genocidio planificado, dado que están implicadas las tres fuerzas y los altos mandos y que esos hechos no fueron producto del desvarío y la crueldad de cuatro o cinco oficiales o suboficiales. Por ejemplo, un soldado del Regimiento de Curuzú Cuatiá fue estaqueado en el Liceo Militar General Roca de Comodoro Rivadavia antes de viajar a Malvinas, con lo que el argumento de la ausencia de instalaciones "adecuadas" para el "acto disciplinario", revela toda su falsedad.

La denuncia generó las siguientes acciones oficiales:

- Se ultiman detalles jurídicos para que la Nación, por decisión del ex presidente Néstor Kirchner, se presente como querellante en la causa a través de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, a cargo de Eduardo Luis Duhalde.
- La Comisión de Derechos Humanos de la legislatura de la provincia del Chaco creó una Comisión Investigadora. En las primeras dos semanas de trabajo se recolectaron cinco nuevos casos, presentados en el juzgado de Río Grande a fines de 2007.

- La Provincia de Santa Fe creó a su vez una Comisión Investigadora.
- A instancias de la Subsecretaría de Derechos Humanos de Corrientes tomó contacto con la ministra de Defensa Nilda Garré, a quien le entrego una copia de la investigación: 220 páginas y 10 horas de documento fílmico con los testimonios.
Obran en el expediente 41 casos 'y un número muy importante de testimonios', dijo Vassel, quien agregó que 'sabemos de nuevos casos, descubiertos en Tucumán, Salta, San Luís, Córdoba, Corrientes, Misiones y Buenos Aires. Estamos esperando la mejor oportunidad para presentarlos a la causa'. "En la actualidad hay 41, que podrían llegar a 60 en los próximos meses", detalla Vassel, que durante este año seguirá viajando por el país recopilando denuncias como las de ex combatientes de la provincia de Chubut, que narran como eran picaneados en los pies por sus superiores, con los equipos de comunicaciones de 12 voltios.

Acompañando las denuncias de los ex combatientes, organismos de derechos humanos como Abuelas y Madres de Plaza de Mayo realizaron en Buenos Aires el 8 de diciembre pasado una conferencia de prensa y la presentación del libro de la Subsecretaria de Derechos Humanos de la provincia de Corrientes. En el prólogo del libro Estela de Carlotto, presidente de Abuelas, manifiesta su compromiso con la verdad histórica de Malvinas: "Felizmente la memoria esta presente y activa en nuestro pueblo. Esta vez es la provincia de Corrientes la que nos da el ejemplo de que no debemos olvidar los acontecimientos, ni a las victimas, ni a los responsables de las atrocidades infringidas durante los años de la dictadura militar". Y agrega: "El escarnio, el abandono, el valor de estos conscriptos que con el pecho abierto al amor por la Patria, fueron a defenderla pero indefensos. Nos concierne a todos los pobladores del país saber que no es posible el olvido, que 26 años después la leyenda es un dolor abierto y que debemos saldar estas deudas. Queda entonces esperar que la justicia actúe, que los indiferentes se involucren y que los lectores del libro tomen partido para la construcción entre todos de un país digno, libre y soberano".

Carlotto da en el clavo: los ejes deben ser memoria, verdad y justicia. Memoria, por los caídos, por los que no soportaron tanta desidia y por todos aquellos que dieron la vida allá y acá por la soberanía. Verdad, porque sin ella ninguna sociedad crece ni se desarrolla. Justicia, para que no exista más impunidad.

La sociedad argentina jamás será justa; en país no será distinto, previsible, lógico y pacífico si no condena la impunidad y a quienes violan la Constitución y los Derechos Humanos. Los argentinos necesitamos ganarle a nuestra propia guerra, esa que deambula en nuestra mente y que nos acecha. Malvinas exige que se castigue a todos los culpables, que se proteja y asista a los ex combatientes. Que se recuerde tanto a los que murieron en las islas, como a los que volvieron y como consecuencia de la indiferencia y el olvido se quitaron la vida.

* Edgardo Esteban: Escritor, periodista, ex combatiente en la guerra de Malvinas entre Argentina y Gran Bretaña (1982). Autor del libro "Iluminados por el Fuego", y coautor del guión de la película del mismo nombre.

Fuente: Le Monde Diplomatique, febrero 2008


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Póster realizado por un grupo de exiliados políticos en Suecia en 1982.

Los dilemas de la izquierda en la Guerra de Malvinas

Entre la estrategia bélica y la subjetividad pacifista, la mayoría de la izquierda, desde el PC hasta las corrientes maoístas y trotskistas, se sumó, con pocas excepciones, al respaldo a la guerra.

Por Horacio Tarcus *

Mientras otros actores políticos quedaron mudos de pura perplejidad o esperaron cautelosamente, la izquierda fue quizá la primera en reaccionar en abril de 1982. Todavía dolían los moretones en las cabezas o en las espaldas de los militantes corridos por la policía durante la marcha que había convocado la CGT el 30 de marzo, cuando todo el espectro de la izquierda –matiz más o matiz menos– reconocía la invasión de los militares argentinos a las islas Malvinas como una “recuperación” de magnitudes históricas que arraigaba en las más hondas aspiraciones nacionales y antiimperialistas del pueblo argentino. El primero, claro, fue Jorge Abelardo Ramos desde su periódico Patria Grande, que saludó la invasión como “uno de los grandes momentos de la emancipación americana”. La Guerra de las Malvinas era un escenario soñado para la “izquierda nacional”: las Fuerzas Armadas argentinas comprendían finalmente el error de su alianza con Martínez de Hoz y con Alemann y retomaban su misión patriótica y nacional, acaudillando al pueblo-nación. Semanas después, Ramos viajaba a Puerto Deseado junto a Saúl Ubaldini y Deolindo Felipe Bittel.

Aunque con menor fervor patriótico, el Partido Comunista también saludó la invasión como “un acontecimiento histórico que dejará sus hondas huellas en la conciencia nacional e incidirá grandemente en el curso de la política interior y exterior del país” (discurso de Athos Fava en el Comité Central del 5/6/1982). El PC llamó a la lucha antiimperialista y a buscar la solidaridad internacional en los países del bloque soviético para encontrar una solución negociada en el marco de las Naciones Unidas. “Las Fuerzas Armadas –afirmaba Fava– no pueden derrotar solas la agresión imperialista, obtener la paz justa y honrosa y combatir el enemigo dentro del país. Los civiles solos, tampoco.” ¿Entonces? Era la ocasión, una vez más, para abrir “un diálogo sin exclusiones” (esto es, con el PC) para conformar un “gobierno de coalición cívico-militar”. Mayor fue el entusiasmo nacionalista del Partido Comunista Revolucionario, que entendió que a partir del 2 de abril la contradicción dictadura-pueblo pasó a ser secundaria, desplazada por la contradicción imperialismo-pueblo. Llamó entonces a estrechar en torno de las FF.AA. un frente nacional antiimperialista, sin dejar de advertir que el “imperialismo rojo” (la URSS y todo el bloque soviético) no podía ser un aliado en ese camino.

Del seno de los grupos trotskistas, de tradición clasista e internacionalista, emergió una desconocida exaltación nacional-antiimperialista. Tanto el Partido Socialista de los Trabajadores que lideraba Nahuel Moreno, como Política Obrera, que inspiraba Jorge Altamira, llamaron a extender la guerra a todos los terrenos de la lucha: no sólo el militar y el diplomático, sino el de las sanciones económicas y la movilización antiimperialista de masas. Ambos grupos caracterizaron a la guerra como anticolonial y antiimperialista, en tanto enfrentamiento entre un país imperialista y un país oprimido, independientemente del hecho de que el país imperialista estuviese regido por una monarquía parlamentaria y el país oprimido estuviese sojuzgado por una dictadura. En el curso de la lucha antiimperialista, la dictadura iba a ser superada por la lucha de masas, las que llevando la emancipación hasta el final iban a encontrar finalmente su verdadera dirección. PO llegó incluso a reclamar “armamento para los trabajadores”.

Para 1982 los Montoneros, forzados al exilio, se encontraban en franco proceso de disgregación, pero muchos de sus dirigentes apoyaron la guerra y llegaron incluso a ofrecerse a los militares argentinos para combatir. Es interesante el testimonio de una de las figuras de esa diáspora, Gregorio Levenson: “El 2 de abril se había iniciado el intento de recuperar las Malvinas, reivindicación profundamente arraigada en toda la población de nuestro país. Pero ese paso lo había dado la Junta Militar, lo cual generó una fuerte contradicción en la mayoría de la población, y muy especialmente en los militantes de las organizaciones revolucionarias, que mantenían una lucha terrible contra la dictadura”. Levenson, que cargaba con la muerte de dos de sus hijos en la lucha armada y con la desaparición de su compañera Lola Rabinovich bajo la dictadura, concluyó por apoyar públicamente la guerra desde su exilio en Costa Rica y hasta tentó negociaciones con funcionarios argentinos en el exterior para regresar al país y cumplir tareas de apoyo. Uno de los núcleos más activos del exilio argentino en México, el Grupo de Discusión Socialista que integraban, entre otros, José Aricó, Juan Carlos Portantiero y José Nun, intentó articular el reconocimiento por la “soberanía argentina en las Malvinas” con la defensa de la “soberanía popular en Argentina”, lucha antiimperialista y lucha antidictatorial.

Dentro de la izquierda, las voces disidentes fueron pocas y apenas pudieron ser escuchadas mientras duró el conflicto. Dentro del país, el grupo libertario Emancipación Obrera sostuvo, a través de volantes y folletos, una posición antibélica y antinacionalista, mientras que el intelectual independiente Carlos Alberto Brocato hacía circular su texto “¿La verdad o la mística nacional?”, editado anónimamente bajo el sello “Círculo Espacio Independiente”. Adolfo Gilly desde México cuestionaba en “Las Malvinas, una guerra del capital”, texto aparecido en Cuadernos Políticos, que se tratase de un conflicto anticolonial y antiimperialista. Por su parte, León Rozitchner escribió, en 1982 en Caracas, un texto que recién se conoció en 1985: Las Malvinas: de la guerra “sucia” a la guerra “limpia”. Allí contraponía la lógica “objetiva” y “científica” de la estrategia político-militar sostenida por el Grupo de Discusión Socialista a la subjetividad antibélica y antidictatorial que lo había llevado previamente a desear que los militares argentinos fueran derrotados en Malvinas.

Generalizando el argumento, podría pensarse que quizás en abril de 1982 la izquierda argentina quedó atrapada entre una lógica estratégica belicista y nacionalista, por un lado, y una subjetividad antibelicista y antinacionalista, por otro. Porque si bien es entendible que la “izquierda nacional” llamase eufórica, como lo hizo Ramos, a “malvinizar” la política, no resulta tan claro en el resto del espectro de una izquierda forjada en el clasismo y el internacionalismo. Por su tradición, por su cultura, por su sensibilidad, las izquierdas clásicas son antibelicistas. Pero al mismo tiempo su política se nutre del pensamiento estratégico leninista, con su concepción de un mundo escindido en países imperialistas, semicoloniales y coloniales, en el que las izquierdas revolucionarias debían apoyar toda lucha de estos dos últimos contra los imperialistas.

El mismo León Trotsky, cuando lo entrevistó en México el sindicalista argentino Mateo Fossa, respondió que en el caso hipotético de que estallara una guerra entre la “democrática Inglaterra” y el “Brasil fascista” de Getulio Vargas, los revolucionarios debían estar del lado del “Brasil fascista”. No se trataba, para Trotsky, de la contradicción visible entre democracia y fascismo sino de una opresión estructural menos visible. El eventual triunfo del Brasil, imaginaba Trotsky, asestaría un golpe al imperialismo al mismo tiempo que “daría un poderoso impulso a la conciencia nacional y democrática del país y llevaría al derrocamiento de la dictadura de Vargas”. Sin lugar a dudas, esta perspectiva de no confrontar con los nacionalismos de los países atrasados sino de excederlos por izquierda también nutrió el imaginario de las izquierdas.

En suma, mientras la sensibilidad y la experiencia de los militantes de izquierda bajo la dictadura los impulsaba a rechazar cualquier “causa nacional” común con los militares genocidas, la estrategia política nacida con la Tercera Internacional los empujaba en sentido contrario: a apoyar en un sentido antiimperialista una guerra que habían iniciado los militares, creyendo que la movilización de masas dejaría a la dictadura en el camino.

* Historiador, docente e investigador de la UBA y miembro de la dirección del CeDInCI.

 02/04/07 Página|12


El 2 de enero de 1833 los ingleses invaden las Islas Malvinas

1833. Los ingleses invaden las Islas Malvinas gobernadas por Luis Vernet, durante el gobierno de Don Juan Manuel de Rosas, expulsando a los argentinos radicados en las islas.

[Imagen: Gaucho Rivero]

HISTORIA DE LAS ISLAS MALVINAS ARGENTINAS

Por María Laura San Martino de Dromi

1. Justos títulos y breve reseña de los acontecimientos hasta 1776

La historia no termina en 1833, ni tampoco empieza en 1776. Comienza mucho antes. Los episodios sobre la vida institucional de las Malvinas en los siglos XVI, XVII y XVIII, hasta la creación del Virreinato del Río de la Plata, en 1776, acontecen con motivo de las intervenciones francesas e inglesas en el archipiélago. Veamos una síntesis histórica:
- Durante el siglo XVI rigieron con plena fuerza los títulos emanados de las Bulas Pontificias.
Las Bulas Inter Caetera y Dudum si quidem le adjudicaban a España todas aquellas islas y tierras firmes, encontradas y que se encuentren, descubiertas y que se descubran hacia el occidente y el mediodía, imaginando y trazando una línea...", que se fijaba a cien leguas de la isla septentrional de las Azores: San Antonio a 360 al Oeste de Lisboa. Es el título de Adquisición del Nuevo Mundo. En aquella época nadie impugnó la Bula.
Las Malvinas se hallan incluidas en la zona a que aluden las Bulas citadas (1493). Por lo tanto, "España no necesitaba descubrir las islas para tener sobre ellas pleno derecho, cualquiera que fuese el descubridor".
-1520. Esteban Gómez; con la nave "San Antonio" de la expedición española de Magallanes, descubre las islas en su viaje de regreso a España.
Como resultado de ese descubrimiento, comienzan a figurar en la cartografía de la época: mapa de Pedro Reinel (1522-1523); Diego Rivero (1526-1527 y 1529); Islario de Santa Cruz (1541); Sebastián Gaboto (1544); Diego Gutiérrez (1561); Bartolomé Olivos (1562), etcétera.
- 1592. John Davis, que integraba la segunda expedición Inglesa de Cavendish, divisa las islas.
-1594. Richard Hawkins pretendió haberlas hallado. La cartografía inglesa de la época no las registran ni existen pruebas de estos descubrimientos. Hasta el siglo XVIII Inglaterra ignoraba a ciencia cierta la existencia de las Malvinas, confundiéndolas con unas hipotéticas islas Pepys.

-1600. Sebald de Weert, holandés, divisa las islas. De ahí el nombre de Sebald, Sebaldes, Sebaldines, que se le aplicó a las rnismas.
-1604. El Tratado de Paz entre España e Inglaterra deja sin efecto lo que se hubiera podido adquirir con anterioridad a su firma, inclusive lo del pretendido descubrimiento inglés.
-1670. Por el Tratado de Madrid se convino que Gran Bretaña conservaría todas las tierras, islas, colonias y dominios que poseyere en América, pero este reconocimiento de la soberanía inglesa en América del Norte era acompañado en contrapartida por otra cláusula, que disponía que "los súbditos de Gran Bretaña no dirigirán su comercio ni navegarán a los puertos o lugares que el Rey Católico tiene en la dicha India, ni comerciará con ellos".
-1684. Ambrose Cowley pretendió haber descubierto una nueva tierra, a la que llamó Pepys.
- 1690. John Strong navega el canal que separa ambas islas (San Carlos). Lo llama "Falkland Sond", en honor del entonces tesorero de la Armada, nombre que luego tomó todo el grupo. No desembarca siquiera.
-1701. Un piloto maluino, llamado Beaucheme, descubre la isla que lleva su nombre y penetra en la bahía de la Anunciación. Ese descubrimiento, y toma de posesión, fue seguido por otro llevado a cabo en 1705 (Islas Danycan).
-1748. Inglaterra decide enviar una expedición a "descubrir" y poblar las Islas Malvinas y Pepys. Ante la resistencia de España desiste. La expedición no tenía "intención de hacer ningún asiento en ninguna de dichas islas" (de las Instrucciones inglesas).

Esta consulta es una demostración categórica del reconocimiento de Inglaterra a los derechos de España sobre las islas.
- 1764. Primer intento francés de colonización por parte de Luis Antonio de Bougainville. Funda Puerto San Luis en la Malvina Oriental. Las islas serán llamadas Maluines (de los habitantes del puerto Saint-Maló). Con los españoles recibirán su actual denominación.
España protesta, obteniendo el reconocimiento de sus derechos de dominio. El rey Luis XV ordena a Bougainville la entrega de Puerto San Luis, previo pago de todos los gastos en que se había incurrido.
-1765. Inglaterra envía una expedición clandestina a cargo de John Byron, que debe efectuar «mejores reconocimientos" (en lugar de «descubrir") en las islas Falkland y Pepys.
Las islas que "descubrió" la expedición ya estaban ocupadas por la expedición de Bougainville. Byron explora parcialmente la isla Saunders (N.O. de la isla Gran Malvina) y bautiza en ella Puerto Egmont (enero de 1765), tomando posesión en nombre de Jorge III.
A fines del rnismo año, Inglaterra envía una expedición al mando de John Mc Bride, con el fin específico de ocupar las islas.
Londres toma conocimiento de la ocupación de Bougainvrne, a quien Mc Bride debe dar plazo de seis meses para abandonarla.
- 1766 John Mc Bride llega a las Malvinas casi dos años después de la ocupación de Bougainville (8 de enero de 1766).
En lugar de llegar a la isla Oriental o Soledad, donde estaba el navegante francés, llega a la isla Occidental o Gran Malvina descubierta por Bougainville y explorada en parte por Byron.
En la pequeña isla Saunders, en el lugar llamado por Bougainville Poil de la Croisade, Mc Bride funda Puerto Egmont (por el primer lord del Almirantazgo).

Eran pues, dos colonias: Puerto Luis (Malvina Oriental), francesa, y Puerto Egmont (Malvina Occidental), inglesa.
-1766 España dicta una Real Cédula (4 de octubre) por la que declara a las islas dependencias de la Capitanía General de Buenos Aires. Se nombra a Felipe Ruiz Puente como gobernador. Puerto Luis se convierte en Puerto Soledad.
-1767 España recibe de Francia las Islas Malvinas (2 de abril). Inglaterra, establecida en el islote Saunders (Puerto Egmont), no efectúa, ante el traspaso, ninguna reserva de su supuesta soberanía.
-1768. El gobernador de Buenos Aires dispone que ningún establecimiento inglés debía ser tolerado en las regiones pertenecientes a la corona y que en caso de comprobarse su existencia, debía procederse por la fuerza.
- 1770. El 10 de junio las fuerzas españolas de la Escuadra de la Plata desalojan a la guarnición inglesa del islote Saunders. La expedición es mandada por Juan Ignacio de Madariaga. El comandante de las fuerzas de tierra fue el coronel Antonio Gutiérrez.
Inglaterra se sintió lesionada y efectuó el reclamo ante la Corte de Madrid.
- 1771. Siguieron negociaciones diplomáticas (22 de enero), que España concreta en una declaración en la que desaprueba la actitud inglesa, agregando: "La restitución de su majestad británica del puerto y fuerte llamado Egmont no puede ni debe afectar, en modo alguno, la cuestión de derecho anterior de soberanía de las islas Malvinas, llamadas también islas de Falkland".
Inglaterra acepta la declaración, pero no rechaza la expresa reserva de soberanía sobre las islas que establece España.

Recuérdese: se habla de Puerto Egmont, no de las Islas Malvinas en general. Puerto Soledad, ocupado por España, no mereció reserva ni reacción de Inglaterra.
-1774 Tres años después de la restitución de Puerto Egmont por España, Inglaterra abandona voluntariamente el islote Saunders (22 de mayo), llamado por entonces "Isla de Falkland" (en singular).
Se deja una placa con esta leyenda: "Be it Known to all Nations that Falkland's Island with this Fort..." ("Sepan todas las naciones del mundo que la isla de Falkland con este Fuerte...")
Esta placa fue llevada a Buenos Aires al año siguiente por el capitán Juan Pablo Callejas. Beresford la encontró en el archivo de la ciudad en ocasión de la primera invasión inglesa al Río de la Plata.
Ninguna manifestación de reserva hizo Londres entonces (1806). Tampoco la había efectuado en 1775, en que fue retirada.
- 1776 Se crea el virreinato del Río de la Plata, que incluye las islas en la Gobernación de Buenos Aires.
2. Gobierno y administración hispanos
En el período en que las Malvinas integraron la soberanía de España, su Gobierno y Administración se realizó a través de dos instituciones políticas fundamentales: la Gobernación y la Comandancia. Ambas instituciones, en ese orden, se suceden históricamente. Ellas representan un modelo de organización burocrática, cuya jefatura ejerce unipersonalmente el Gobernador o el Comandante, primero bajo la dependencia directa del Rey, y luego del Virrey, a partir de 1776 en que se crea el Virreinato del Río de la Plata.

a. Gobernador

El Gobernador en Indias tenía suprema jurisdicción como delegado de la potestad real, a efectos de asegurar la efectiva intervención de la Corona en todos los asuntos políticos, económicos, militares, religiosos y sociales. Sus funciones eran, entre otras, la de "dictar ordenanzas generales", "proveer cédulas", "ejercer órdenes del Rey", "mantener la paz", "ejercer la policía" y "defender el territorio". En el caso de las Malvinas si bien se trata de un gobernador "menor", "de distrito", "subordinado" (para diferenciarlo, por ejemplo, del "Gobernador General", "Virrey Gobernador", etc.), sus funciones eran amplias y generales en todos los asuntos del territorio confiado a su administración.
En ese aspecto, por ser una administración local se parecía más a los "corregidores" y a los "alcaldes mayores" que a los "gobernadores" propiamente dichos.

b. Comandante

El Comandante tiene menor entidad institucional e inferior jerarquía que el Gobernador. Sus competencias son especificas, más concretas y están sujetas a instrucciones especiales. Por lo común, la comandancia actúa como "destacamento militar". El Comandante, como jefe de dicha unidad militar, tiene a su cargo la policía del orden y de la seguridad y a defensa del territorio.

El Capitán de Fragata Francisco Gil y Lemos (1773-1777) fue el último Gobernador Español en las Malvinas. Durante su administración se reduce la jerarquía institucional "del Establecimiento" de Gobernación a "Comandancia" (5/1/1774). Dos son los motivos que justifican ese cambio institucional. Primero, los peligros y amenazas de invasión extranjera (francesa y británica principalmente) que determinan que el Rey centralice aún más el poder en esos territorios y mantenga una "administración especial" de estricto corte militar (más para defensa de la soberanía que para la prestación de servicios y otros menesteres comentarios) sujeta a directivas, recomendaciones, órdenes e instrucciones concretas. En segundo término, la descentralización política operada con la creación del Virreinato del Río de La Plata (1776) no justifica que el administrador insular tenga rango de Gobernador, pues con la intermediación virreinal el nivel institucional "gobernación resulta excesivo para esos territorios.
El 1º de febrero de 1777 por licencia de Gil y Lemos asume el Comandante Ramón de Carassa. Este se aboca, primordialmente, a reedificar los dos almacenes y los cuatro cuarteles existentes y a vigilar Puerto Egmont por los recelos de que los ingleses intentaren una invasión. la "Colonia", el "Establecimiento" ('o que hoy llamaríamos centro urbano) estaba descubierto y sus baterías eran endebles.
Luego de la comandancia de Carassa en 1777 fue "comandante", generalmente, la autoridad naval superior de la expedición. Así, pues, oficiales con el cargo de "Capitán de Fragata", "Teniente de Navío" o "Comandante de Corbeta" asumen la comandancia militar por un año, produciéndose los relevos entre los meses de febrero o marzo.

Las dificultades propias de la región, las limitaciones técnicas de la navegación, los obstáculos climáticos, los tiempos históricos que se vivían en Europa, los apetitos imperialistas primordialmente de franceses, británicos y norteamericanos, las imposibilidades materiales de construir ciudades (habría en 1792 unos 183 habitantes), la ruina en que se encontraba el Establecimiento, la necesidad de ocuparse de la defensa del territorio apetecido por su valía estratégica y económica, los viajes de inspección por el litoral del archipiélago, el control de la navegación, pesca y caza clandestinas, las precauciones para poner a la Colonia en estado de defensa, provocaron que la Administración hispana en las Malvinas fuera sólo un destacamento militar que luchaba contra la naturaleza y otras potencias extranjeras por la sobrevivencia de su soberanía.

la nómina de Comandantes que administraron las Malvinas en nombre de España (1776-1810) por designación del Virreinato del Río de la Plata es la siguiente: Ramón Carassa (1777), Salvador de Medina (1779), Jacinto de Mtolaguirre (1781), Fulgencio Montemayor (1783), Agustín Figueroa (1784), Pedro de Mesa y Castro (1786), Ramón Clairac (1787), Pedro de Mesa y Castro (1788), Ramón Clairac (1789), Juan José de Elizalde (1790), Pedro Pablo Sanguineto (1791), Juan José de Elizalde (1792), Pedro Pablo Sanguineto (1793), Juan Aldana y Ortega (1794), Pedro Pablo Sanguineto (1795), Juan Aldana y Ortega (1796), Luis de Medina y Torres (1797), Francisco Xavier de Viana (1800), Ramón Fernández de Villegas (1801), Bernardo Bonavia (1803), Antonio Leal de Ibarra (1803), Bernardo Bonavia (1804), Antonio Leal de Ibarra (1805), Bernar do Bonavía (1806), J.C. Martínez (1807), Gerardo Bordas (1810) y Pablo Guillén (1810).
En 1811 Gaspar de Vigodet, gobernador de Montevideo (ciudad convertida en el fuerte realista contra las Provincias Unidas) ordenó a las fuerzas existentes en el archipiélago, que estaban a cargo del destacamento, abandonar Puerto Soledad. La evacuación fue cumplida.

3. Gobierno y administración de las Provincias Unidas (1810-1833)

La primera época de gobierno argentino, bajo el nombre de "Provincias Unidas", abarca el período que va desde el 25 de mayo de 1810 al 2 de enero de 1833, en que se consuma el despojo británico.
Las dificultades propias de la Revolución de Mayo imposibilitaron a nuestros patriotas, en un primer momento, ocuparse de tierras situadas en latitudes extremas como las Islas Malvinas. Pero pronto las Provincias Unidas del Río de La Plata, por conducto de la Provincia de Buenos Aires, se ocuparon de la administración insular designando "permisionarios", "concesionarios", "comisionados", "comandantes" y "comandantes políticos y militares".
La continuación del dominio de las islas, por la tradición de los títulos jurídicos de España en favor de las Provincias Unidas, habilitan a éstas a disponer esas medidas de administración y gobierno. Ellas se inician por las más modestas, el "permiso" de pesca y caza; siguen con la "concesión" para el usufructo de carnes y cueros; continúan con la "comisión" para una administración delegada en nombre de las Provincias Unidas; prosiguen con la instauración accidental de una "comandancia insular"; y concluyen con la institucionalización permanente, orgánica y estable de "la comandancia político y militar".

a. Permisionario

El 30 de enero de 1813 se le acuerda autorización (permiso), a su solicitud, a Enrique Torres, del bergantín inglés "El Rastrero", para que la citada embarcación pudiese efectuar un viaje a las Islas Malvinas y Costas del Sur, donde se dedicaría a la caza de lobos marinos".

b. Comisionado

En 1820, David Jewett, comandante de la "Heroína", fue "comisionado por el Supremo Gobierno de las Provincias Unidas para tomar posesión de las islas en nombre del país a que éstas pertenecen por ley natural". A ese fin, el 6 de noviembre de 1820, enarbolando el pabellón nacional en Puerto Soledad, sobre el fuerte destruido y disparando una salva de 21 cañonazos, tomó posesión de las islas en nombre del "Supremo Gobierno de las Provincias Unidas de Sud-América".
En 1821 Jewett fue sustituido por el Teniente Coronel Guillermo Mason. En ese mismo año se dicta una medida legislativa especial sobre policía económica (ley de pesca y caza) que prueba la preocupación política de Buenos Aires por sus intereses en el litoral e islas del Atlántico. El 22 de octubre, la Honorable Junta de Representantes de Buenos Aires sanciona la ley de pesca, a iniciativa del comandante político y militar de Patagones, Teniente Coronel Gabriel de la Oyuela, que advertía sobre los excesos cometidos por los pesqueros extranjeros en la costa patagónica y su negativa a pagar "derechos". Por la citada ley, los extranjeros que viniesen por temporada a realizar sus faenas de pesca y caza, debían pagar un derecho de 6 pesos por tonelada y aquellos que habitasen casa o que formasen un establecimiento fijo, gozaban de un régimen de fomento, dado que tributaban derechos más reducidos o tenían libertad de pesca sin cargo por un plazo no menor de 8 años.
Tal ley fue complementada por decretos del 15 de enero de 1822 y del 22 de octubre de 1829, cuyo artículo 1º "prohibía la pesca de anfibios en las costas y pueblos de Patagones, hasta nueva resolución". Dicha medida fue tomada debido a la continuidad de los excesos.

c. Concesionario

En 1823 (23 de agosto) Luis Vernet (de Hamburgo) y Jorge Pacheco (de Buenos Aires) "asociados", solicitan al gobierno de Buenos Aires el usufructo de las carnes, cueros y ganado vacuno de la isla Oriental de las Malvinas, haciéndose "caigo de la refacción de los edificios para tenerlos a disposición de las autoridades cuando éstas lo necesitasen". El 28 de agosto de 1823 por decreto firmado por Martín Rodríguez y Bernardino Rivadavia se les acuerda la concesión, con la habilitación para usufructuar los bienes referidos, agregando el Gobierno de Buenos Aíres... "en la inteligencia que semejante concesión jamás podrá privar al Estado del derecho que tiene a disponer de aquel territorio del modo que crea más conveniente a los intereses generales de la Provincia, y lo cual se verificará tan luego que sus recursos le proporcionen el poder de establecerse en él de un modo efectivo y permanente...".

d. Comandancia insular

En diciembre de 1823 Pacheco dirigió un nuevo pedido al gobierno. En él anuncia la próxima partida de la expedición, en la que marchaba el capitán de milicias retirado Don Pedro Areguatí, y para el cual solicita el título de "Comandante de Soledad" sin. goce de sueldo alguno. Funda su pedido en los siguientes términos: "De este modo Señor Exmo. se posesiona la provincia de aquella abandonada Isla, y aun hace que paguen los buques el derecho de anclaje de que escrupulosamente se dará cuenta al erario (sic), porque Areguatí piensa formar de los mismos peones una Compañía de cívicos con sus cabos y sargentos, para darle a esta operación toda la representación posible en obsequio de una propiedad (sic), de la Patria, 'levando las armas y municiones de cuenta de la negociación, y si V.E. tuviese a bien destinar algunos cañones de fierro para defender el punto de incursiones de piratas en aquellas abandonadas baterías, serían reparadas, y puestas en aptitud de que sirvan al Gobierno para restablecer el presidio".
Pacheco también solicita se le hiciese "gracia y merced de los terrenos". El gobierno consideró atendible el pedido y por decreto del 18 de diciembre de 1823 le otorga los terrenos bajo la precisa obligación de hacer constar "la mensura y amojonamiento para que pueda optar a los títulos de propiedad".
Se nombra a Areguatí "Comandante de la Isla", haciendo saber su decreto a todas las personas "para que lo reconozcan por comandante a fin de que se conserve el orden y se eviten excesos". Además, se disponía que "a todo buque que arribase, ya sea por aguada, víveres u otro motivo, se le cobrará el derecho de ancoraje".
Por decreto del 5 de enero de 1828 se le concede a Pacheco los terrenos situados en la parte "Sudeste de la isla" y a Vernet los terrenos baldíos de la Isla Soledad y de los Estados, con el cargo de levantar en 3 años "una colonia ". Además se confieren franquicias para los pobladores a fin de promover la inmigración.

e. Comandancia político - militar. Luis Vernet

En 1829, por decreto del 10 de junio, Martín Rodríguez, en calidad de Gobernador delegado, crea la Comandancia Política y Militar con sede en la Isla Soledad y con un radio de acción que comprendía a las islas adyacentes al Cabo de Hornos en el Atlántico. Trátase de una organización institucional estable para el gobierno y la administración de las islas en el océano Atlántico. En aquella época, había intención del gobierno bonaerense de crear otra comandancia en "el Estrecho" y cuyo radio de acción comprendería las islas del Pacífico, lo que formalmente no se concretó.
El gobierno de Buenos Aires nombra a Luis Vernet como "Comandante Político y Militar", delegándose "en su persona toda la autoridad y jurisdicción necesaria" y con las instrucciones pertinentes.
Vernet, de simple empresario y concesionario, pasa a ser representante político del Gobierno bonaerense, timbrando la documentación con un sello que decía "Armas de la Patria. Comandancia de Malvinas y adyacentes".
Vernet levantó el Establecimiento, que estaba en ruina, y diez viviendas precarias para el cirujano, el almacén y el despensero, entre otros; y otras más modestas aún, para los gauchos; promovió exportaciones de cueros y carne salada; nombró agentes en el extranjero para que enviasen colonos; preparó mapas de las islas; dividió las islas en once secciones, cada una a cargo o bajo la inspección de un agente que debería obrar con independencia de los establecimientos que se fundacen; otorgó concesiones de tierras a colonos extranjeros, etcétera.
La pesca, la caza y sus utilidades constituyeron una preocupación constante para los administradores de las Malvinas. Los apetitos económicos de pesqueros extranjeros no podrán obviarse con "las reglamentaciones" de la Provincia de Buenos Aires, ni la significación estratégico-militar de las islas podía defenderse con una modesta dotación naval de un país en gestación. Por ello, todos los esfuerzos de Vernet y del Gobierno de Buenos Aires fueron a la postre insuficientes.
A comienzos de 1831 Vernet elaboró un plan para la organización de la caza de focas y ballenas y la defensa del litoral dependiente de su Comandancia, en aplicación de la ley de pesca. Las medidas punitivas afectaron a tres goletas norteamericanas, "Harriet", "Superior" y "Breakwater", de las cuales dos fueron capturadas, cuya suerte generó graves problemas diplomáticos con los Estados Unidos y con su cónsul en Buenos Aires, Jorge W. Slacum, que de paso representaba los intereses económicos de los pesqueros.
El cónsul mandó utilizar la fuerza de la corbeta de guerra de los Estados Unidos Lexington, a cargo del Comandante Silas Duncan, que desembarcó en las Malvinas y vandálicamente ocupó los principales edificios, apresó a los culpables de la detención de las Harriet, Superior y Breakwater, destruyó construcciones, incautó el almacén, cargó cueros y prisioneros y, luego de tamaño atropello al "derecho de gentes", regresó a Montevideo en febrero de 1832.
Vernet formuló una nueva propuesta para reconstruir la Colonia, que había quedado con sólo veinticinco habitantes, solicitando equipamiento y material humano para su expedición reivindicatoria. No tuvo respuesta ministerial formal.
A fines de agosto de 1832 se informó que el buque de guerra nacional, la corbeta "Sarandí», se estaba alistando para dirigirse al archipiélago. La noticia se confirmó el 10 de septiembre al darse a conocer el decreto emanado del Ministerio de Guerra y Marina, por el cual se nombraba Comandante Civil y Militar interino de las Islas Malvinas y sus adyacentes al Sargento Mayor de Artillería Don Esteban José Francisco Mestivier.
El 14 de septiembre de 1832, Rosas imparte las instrucciones al nuevo Comandante Mestivier y faculta al Comandante de la "Sarandí para darle posesión del mando con las formalidades de la ordenanza. Se le encomienda orientar a los habitantes en cultivos agrícolas y defender el honor de la República respondiendo con las fuerzas a los invasores. Desembarcaron el 10 de octubre de 1832 y ante la tropa y los habitantes asume Mestivier la Comandancia. El 30 de noviembre de 1832 una sublevación de parte de la guarnición no pudo ser reprimida por el Comandante, el que murió en la contingencia.
Durante la sublevación, José M. de Pinedo, comandante de la "Sarandí", se hallaba en el litoral de las Islas, fuera del Puerto. Cuando retorna reconviene a la tropa por sus excesos (quedaban sólo dieciocho hombres) y el homicidio de Mestivier.
El 2 de enero de 1833 se presentó en el puerto un navío de guerra de bandera inglesa, la "Clio", al mando de John James Onslow. La misión de J. M. Pinedo había terminado. La defensa era imposible. Reembarcó la tropa existente en el Establecimiento, dejando izado en tierra el pabellón argentino al cuidado de Juan Simón, a quien nombró Comandante Político y Militar de las Islas. El 4 de enero puso proa hacia Buenos Aires.
De allí en más, pasaron 149 años y nueve meses de reclamos diplomáticos hasta el 2 de abril de 1982. Después de la Guerra de Malvinas y la derrota argentina se continuo por la via diplomatica.

Fuente:
conozcamoslahistoria@gruposyahoo.com.ar


Documental: Informe Rattenbach

Para Pensar la Patria

Por Enrique Oliva, mayo de 2005

El INSTITUTO MALVINAS comienza hoy la publicación de cinco notas sobre los sucesos de la Guerra de las Malvinas, ocurridos entre el 2 y el 6 de mayo de 1982. Será un resumen de las notas e informes escritos por Enrique Oliva con el seudónimo de François Lepot, como enviado especial a Londres del diario Clarín de Buenos Aires. El texto completo de estos trabajos pueden leerse en el libro "Malvinas desde Londres", de Editorial Ciudad Argentina.

La intención de esta publicación es dar a los jóvenes de hoy la versión de un compatriota analizando cómo la Gran Bretaña trató el conflicto a través de sus medios de comunicación, rigurosamente presionados para estimular al belicismo de su pueblo. Un pueblo que, en ningún momento de aquellos dramáticos días, se manifestara públicamente en apoyo a la aventura colonial de
la señora Margaret Thatcher. Todo lo contrario, se expresó en las calles, casi cotidianamente, en demostraciones contrarias a la guerra, al envío de la flota con armas nucleares y la agresión colonialista a la Argentina, no obstante encontrarse bajo un régimen de facto. Ese pueblo del Reino Unido, como todos los pueblos del mundo, comprendía que el colonialismo fue y es una forma de explotación por la fuerza bruta, todo en beneficio de las multinacionales, no solo inglesas, sino de otros gobiernos de grandes países de capitalismo salvaje.


Malvinas: Del "Belgrano" al "Sheffield" (I)

Londres, Domingo 2 de Mayo de 1982

La jornada se caracterizó por una gran confusión, con comunicados totalmente contrapuestos, en que ambas partes se adjudican victorias y el haber ocasionado importantes pérdidas a su adversario. Los dos contendientes han prometido fotografías de los efectos de su accionar. Uno debe mostrar las tomas de la vital pista de Puerto Argentino "destruida" y el otro algo de los cinco aviones derribados y algún barco averiado. Además, Buenos Aires insiste en que la pista está "intacta".
Mientras uno dice que simplemente bombardearon, los otros aseguran que hubo un intento de desembarco masivo rechazado. ¿El bombardeo habrá sido una distracción para un operativo de mayor envergadura?
Al anochecer, del exterior llegaron versiones de un ataque al crucero "General Belgrano" y aquí, sin información oficial, solo trascendió que se le habrían ocasionado "varios daños".
Una prueba más de desinformación: Aquí nadie se enteró de los centenares de celebraciones que hubo ayer en todo el mundo festejando el primero de mayo. En muchas de ellas aparecieron banderas argentinas y los trabajadores criticaron al imperialismo norteamericano tanto como al colonialismo británico.
La televisión francesa hoy pasó tomas en que aparecen aviones argentinos saliendo y entrando de la pista de Puerto Argentino. Mientras, los ingleses continúan con sus dibujitos -nada de fotos- señalando "exactamente" treinta cráteres provocados por sus bombas como llamas sobre depósitos de combustibles y otras instalaciones militares.
El jefe opositor laborista Michael Foot, comprende que ahora los Estados Unidos, al tomar partido abiertamente junto a Gran Bretaña, no puede continuar hablando de negociaciones ni menos hacer de mediador. Tampoco está en condiciones de mediar ningún país de la Comunidad Europea, o de Japón, Canadá o Australia, sumados a las sanciones económicas en forma de agresión hacia Buenos Aires.

Anthony Benn, de la izquierda laborista, continúa formulando duras críticas a Margaret Thatcher, diciendo que "pierde progresivamente el control de la máquina de guerra, ahora en manos de almirantes y generales" .

Campaña sicológica y guerrera

Hoy se destacaron por igual dos cosas. Una es la muy dibujada victoria de la "batalla" de las islas Georgias. Todos los diarios sin excepción publican casi idénticos gráficos. Otra es la apología "guerrera" de Margaret Thatcher y John Nott, su ministro de defensa, "cruzados de la justicia". Hasta salen notas hablando de "la capacidad e inteligencia" del alicaído y locuaz vicealmirante "Sandy" Woodward, quien fuera criticado en los Comunes por lanzar bravuconadas tales como declarar que "esta guerra será un picnic".
Las películas guerreras para niños se multiplican, como también las audiciones radiales para los británicos residentes en el exterior, a quienes se les sugiere hacer colectas para comprar misiles.
La ponderación de los soldados también es curiosa. Como en Gran Bretaña no hay servicio militar obligatorio, se refugian en las Fuerzas Armadas muchos jóvenes por no poder superar la desocupación reinante (más de tres millones). También van allí todo tipo de marginales.
Sobre las posibles bajas y heridos tampoco hay acuerdos. Los británicos dicen que todos volvieron sanos y salvos y después que tenían heridos leves. Luego que era uno solo, "pero puede caminar". Argentina reconoce algunos heridos y ningún muerto.
Argentina se dice agredida y los británicos afirman que "no hemos declarado la guerra sino que accionamos en auto defensa".
La BBC dice: "Hasta que el secretario de estado norteamericano, Alexander Haig, anunciara que su país finalizaba su rol de mediador, para los incautos, Estados Unidos era visto como un relativo conciliador. Sin embargo, ahora todo esto ha cambiado, y los residentes norteamericanos en Argentina se encuentran con que el presidente Reagan es señalado en los periódicos como un matón que apoya las intenciones asesinas de Gran Bretaña. "Lo que se observa y admite, es que Estados Unidos se hace acreedor, en este momento, de más hostilidades que Gran Bretaña... el resentimiento argentino tiene que ver con la posición enemiga que ha adoptado un estado "fraterno" americano... Los descendientes de norteamericanos nacidos en la Argentina piensan que es injusto se los identifique con el bando británico...".

Otros títulos en la prensa inglesa

Sunday Standard en título de primera sostiene: "Pym viaja a Washington hoy para presionar a la Junta, luego de dos exitosos ataques aéreos que dañaron dos pistas de aterrizaje en Malvinas".
Otra noticia de Buenos Aires dice que los embajadores argentinos en la UN y la OEA fueron instruidos para denunciar el ataque.
The Mail titula: "El poder y la grandeza". Es una nota donde hace declaraciones Margaret Thatcher: "Todavía tenemos una cierta grandeza y no estamos nada mal cuando de poder se trata".
En tapa publica una foto del General Galtieri cabalgando en una mula, pero el epígrafe dice tratarse de un burro.
"Los días de Galtieri pueden estar contados" y dice que "escondido en su palacio y considerando sus próximos pasos junto a una botella de su whisky favorito ("Glenfidich"), el canoso dictador ya fue castigado tanto en Buenos Aires como en Washington, según fuentes bien informadas".
También se informa del partido de Hockey sobre patines en Lisboa entre Argentina y Gran Bretaña, terminado 8 a 0 en contra de los ingleses, "los tiros de las Malvinas, no detuvieron el campo de batalla deportivo en Portugal".
Sunday Telegraph : "Buque británico averiado en batalla". Habla de un comunicado de Buenos Aires, diciendo que "sus fuerzas estaban resistiendo el ataque y bombardeo naval británico".,br> "Traigan al principito". Así se titula una nota de Kenneth Clarke, desde Buenos Aires. Dice que la agencia de noticias oficiales TELAM, informó anoche que a las dos de la tarde de ayer el almirante "Sandy" Woodward emitió un mensaje radial al gobernador de Malvinas general Mario Menéndez, pidiéndole que se rinda incondicionalmente. De acuerdo con TELAM, Menéndez respondió: "De ninguna manera porque estamos ganando. Traigan al principito y vengan a buscarnos".
El editorial se titula: "El mensaje de los bombarderos a la Junta". Dice: "El bombardeo de Puerto Argentino, el abandono de Haig a la misión de paz y la declaración del apoyo norteamericano a la Gran Bretaña, son hechos drásticos aunque superados. Son lógicos".
Sunday Express : Un título dice: "Dos aviones de la fuerza aérea argentina, un ‘Mirage’ y un bombardero ‘Canberra’ fueron derribados por ‘Sea Harriers’ del ‘Hermes’ y del ‘Invencible’... otros aviones argentinos sufrieron graves daños en una persecución aérea cerca de la costa... tres fragatas británicas bombardearon anoche posiciones militares argentinas cerca de Puerto Argentino, mientras la Junta amenazaba con una respuesta naval".
Otro título: "Los tenemos en un puño, entonces no vacilemos ahora".
The Sunday Times titula: "El bombardeo a las Malvinas". "Allí publica un esquema (nada de fotos) de Puerto Argentino con su pista de aterrizaje. Se dibujan una serie de explosiones y altas llamaradas. Luego dice: "Dos ‘Mirages’ derribados y pista dañada".
Hay una nota sobre "Anaya ("hombre duro") y Lami Dozo ("hombre blando")". También una cronología de los últimos hechos, versión británica.
El editorial titula: "Escalada sí, pero diplomacia también".
Sunday Mirror dice: "¿Cómo hundimos una mentira enemiga?". Aclara que "la inteligencia británica arruinó los planes argentinos de declarar la primer victoria de las Malvinas".
News of the World : "Los bombarderos ‘V’ rugen en acción" Esta vez titula en plural.
"España critica el ataque aéreo", agregando que ese país fue el único de Occidente que condenó la acción, diciendo que "es una grave escalada en el conflicto".
The Sunday Times trae en tapa una foto de la Plaza de Mayo en la que mile s de personas hacen la V de la victoria.
Sunday People dice: "Healey apoya el ataque aéreo". Dice que el líder laborista aprobó el ataque a Malvinas, pero advirtió que la crisis no se resolvería sólo por ataques militares.
The Observer , el Guardian de los domingos, titula una larga nota: de Peter Hill: "¡Qué hermosa crisis!". Alli se sostiene jubilosamente que "con este conflicto transformasremos la marina de guerra, elevaremos nuestras exportaciones por nuevos estilos de barcos y reviviremos nuestra industria naval".
En otra nota titula: "El factor Nuremberg ronda a la Junta". Es un artículo de James Neilson, editor del Buenos Aires Herald desde Uruguay, donde se encuentra auto exiliado, diciendo que hay una especie de histeria en Buenos Aires entre grupos de derecha que ven a Galtieri como un "moderado peligroso", pues están preparados para "descartarlo por alguien más duro y más nacionalista".
Otro título: "Estados Unidos mantiene vivas las esperanzas de mediación" (¡!).


Malvinas: Del "Belgrano" al "Sheffield" (II)

Londres, Lunes 3 de Mayo 1982

Cuando del exterior se habla desde ayer del hundimiento del Crucero General Belgrano, aquí se dice solo que "ha sido torpedeado". Oficialmente, nada más.
Con frecuencia se lanzan anuncios, siempre falsos, asegurando que Argentina aceptó la rendición incondicional y renunció a su soberanía sobre las islas.
Se ignora intencionadamente la desaprobación en la prensa europea por el ataque al Belgrano y los bombardeos a Puerto Argentino. En Francia se vio ese repudio en el derechista Le Figaro, el centroizquierdista Le Monde y el izquierdista Liberation.
En medios religiosos populares, tradicionalmente pacifistas, hay intranquilidad. El arzobispo de Canterbury doctor Runcie, primera jerarquía del anglicanismo después de la Reina, recién ayer hizo una suave justificación del uso de la fuerza. No se descarta que, a raíz de ello, tenga problemas. Hace unos quince días feligreses católicos le invadieron la catedral para obligarlo a una definición contra la guerra atómica que podría desencadenarse en el Atlántico Sur.
Por parte, el cardenal católico Basil Hume se expresó más duramente belicista que el anglicano. Esto lo hace cuando la grey católica se manifestó en masa, por medio de sus distintas agrupaciones, contra la guerra y el colonialismo.
Ante las reacciones de los dirigentes católicos, el cardenal Hume quiso justificarse pidiendo que leyeran bien sus palabras. Pero sus conceptos son bien claros. Él aprueba, sin reservas, el proceder bélico de Margaret Thatcher. Esta se consideró muy satisfecha y enarbola la declaración del jefe católico Hume como un triunfo.

Ocultación y manipulación de la información

Sin hablar la prensa de los claros disgustos extranjeros por el bombardeo de Puerto Argentino, ni mencionar los apoyos contundentes a Buenos Aires, se siguen publicando intrigas involucrando a Chile y Paraguay. Los programas que el Foreign Office dirige a Latinoamérica por la BBC International, tienden a provocar reacciones antiargentinas en esos dos vecinos.
El tema central son las reivindicaciones territoriales. Con respecto a Paraguay, tergiversan la historia real. Olvidan que la guerra contra el mariscal Solano López fue de inspiración británica y no argentina, aunque el gobierno impopular de Buenos Aires contribuyó a la misma, donde el pueblo debió pelear a la fuerza. "Aquí mando veinte voluntarios, devuélvanme las maneas", dice un mensaje de un agente "reclutador" porteño que llevaba gauchos a una lucha no deseada entre hermanos.
El único lugar donde teóricamente se dan informaciones sobre la guerra es el Ministerio de Defensa. Allí aparece en un estrado, con fondo de las islas Malvinas muy mal dibujadas y con escalas equívocas, un gélido vocero que abusa del "no comment" (sin comentario). Así respondió cuando se le preguntó en base a qué norma legal o de la guerra fue atacado el "Belgrano" por fuerzas británicas fuera de la zona de bloqueo de 200 millas establecida por Londres, y si ello significaba la extensión del conflicto. La última información de hoy se refiere a la necesidad de negar que las fuerzas argentinas hubieran hundido o dañado la nave de guerra "Exceter", cuando ya Buenos Aires había desmentido esa noticia dada por una agencia, y que el 29 ya publicaron varios diarios ingleses, tales como The Telegraph y The Times.
Sobre posibles intentos de desembarcos, "nada que informar al respecto", cuando Buenos Aires viene diciendo que repelió varios.

Otra cosa inexplicable es la angustiosa urgencia de los pedidos de enviar más tropas al Sur y ampliar la ayuda de Estados Unidos en material es bélicos modernos y aún no probados.
Hoy la primer ministro cumplió tres años en el gobierno. Se habló del tema porque Margaret Thatcher había prometido festejar la fecha con la recuperación de las Malvinas.
Moscú ratifica una vez más que "La Unión Soviética no permitirá ninguna restauración colonial".

Pym y sus "gestiones de paz"

El canciller Francis Pym regresó de Estados Unidos, donde simplemente trató allí con sus aliados temas militares, según hizo trascender.
El "cínico" Pym, como lo llama Moscú, volvió a insistir sobre "conversar desde una posición de fuerza", destacando su satisfacción por la "eficiencia y rapidez" de los aportes yanquis.
Por último, queda claro que las visitas de Pym en Nueva York al secretario general de las Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad fueron simplemente de cortesía, pues nada ha hecho por hacerlos intervenir en una solución pacífica del conflicto.
Aunque el presidente Ronald Reagan anoche se ha manifestado "sorprendido" (sic) por el ataque al Belgrano, esa "sorpresa" no ha sido acompañada por ninguna medida concreta para ayudar a la paz y sigue incrementando el envío de armas más potentes y sin duda se sentirá repetidamente "sorprendido" cada vez que cause muertes de argentinos.
Junto a su anuncio a su anuncio de "sorprendido", mandó a Londres a su secretario de marina almirante John Lehman, "para ofrecer cuanto precise Gran Bretaña en su lucha por la "libertad", según éste lo declaró aquí.

Estados Unidos y su guerra económica-militar

Es cierto que las sanciones económicas aplicadas por Estados Unidos a la Argentina no son graves, pero sí son dramáticamente graves las medidas de tipo militar que adoptó.
Ayer se difundió por la BBC una nota de su corresponsal en Buenos Aires, John Paley, diciendo: "Los Estados Unidos se hicieron acreedores (en la Argentina), en este momento, de más hostilidad que Inglaterra... Los descendientes de norteamericanos en Argentina creen injusto que este país los identifique con el bando británico".
Asimismo, nadie deja de recordar a Vietnam. Allí fueron los norteamericanos a defender colonias francesas, cuando ya estaban vencidos los galos, y se quedaron solos aguantando todo el peso del disparatado conflicto.
Cabe recordarse que el poeta Ho Chi Ming no fue siempre comunista y tuvo marxistas entre sus adversarios internos. Pero cuando los norteamericanos lo acorralaron, junto a su estrecho colaborador el legendario general Giap y al actual jefe del gobierno de Vietnam del Sur, Phan Van Dong, comenzaron a recibir ayuda masiva de China y Rusia.
Con Cuba ocurrió lo mismo. Si bien Raúl Castro, hermano de Fidel, era comunista, los correligionarios de éste no estuvieron en las sierras. Fidel y sus hombres, al tomar La Habana, entraron con pañuelos de cuello con la imagen de la virgen y celebraron con una multitudinaria misa donde Castro recibió la comunión. Pero también al enfrentarlo Estados Unidos, en defensa de los intereses yanquis que dominaban a Cuba, poniéndolo entre la espada y la pared, se declaró comunista. Poco después confesó: "No sé bien qué es el marxismo. Ahora estoy leyendo una biografía muy interesante de Marx".
Recuérdese que la primera salida al exterior de Fidel Castro al triunfar su revolución, fue a Estados Unidos. Habló con el presidente y en el Congreso. En todas partes pidió comprensión. Explicó que se necesitaban cambios en su país y expuso su plan para levantar a Cuba del atraso. Para ello requería que las multinacionales y las mafias le dejaran hacer. como también las mafias que lo dominaban todo. No lo entendieron. Él quería seguir siendo amigo de los yanquis que tanto lo ayudaron en la lucha armada, pero lo dejaron sin alternativa.

Michael Foot y Anthony Benn "traidores"

La prensa conservadora continúa sus ataques, no solo contra el líder laborista Michael Foot, sino también contra el jefe de su ala izquierda Anthony Benn. Ambos son considerados "traidores" por los halcones del conservadurismo.
En el caso de Benn la "traición" se la estima doble. Le señalan que su apellido no es Benn sino Wedgwood. Lo de Wedgwood alude a una antigua fábrica de porcelana fundada por su familia y tenía título de nobleza, al que renunció para mantenerse en los Comunes. Además, se casó con una millonaria norteamericana. Por todo ello, es "traidor de clase".

Una muestra de las "inconveniencias" que atribuyen a Benn, hoy el Daily Telegraph le enrostra que divulgó en los Comunes la carta de un soldado embarcado en la flota, dirigida a su novia en Inglaterra. "Los soldados no tienen interés en pelear", escribe, pues "nadie quiere disparar por unas islas tan lejanas de la Gran Bretaña".

Títulos Destacados de la prensa Inglesa del Día

Como noticia de "última hora" todos los medios encabezaron hoy con la noticia de que fue torpedeado el crucero "Belgrano". Nadie alcanzó a hablar del hundimiento.

El bicentenario Times, como siempre, encontró justificativos para defender desde la esclavitud y piratería, a las conquistas por la fuerza de colonias por toda la tierra. Por supuesto, todo en nombre de la civilización, el orden y la democracia. Para esa justificación usaban la idea de "white mansburden" ("la carga del hombre blanco") como si fuera un penoso trabajo el tomar colonias para cumplir "con el deber de humanizar". De explotar no se decía nada, aunque fuera la real y única intención de las agresiones armadas.

Hay un secreto a gritos, comentado en todos los círculos pero sin que nadie lo difunda por los medios. Es que el submarino que torpedeó al "Belgrano" era nuclear. Eso si que es un acontecimiento histórico: ¡Ha debutado la guerra atómica marítima!

No obstante el fracaso del bombardeo de Puerto Argentino, se destaca que "va a pasar a la historia militar como uno de los golpes más hábiles", dice el Daily Star.

En este conflicto casi nadie, y en muy raras ocasiones, la prensa inglesa usa la palabra colonia o colonialismo. Cuando se menciona a Malvinas, "acostumbrada a vivir en libertad y democracia", se la llama "parte del territorio británico", aunque esté exactamente a 8.250 millas marítimas (15.279 kilómetros).

Irlanda e Italia, por criticar al colonialismo se han convertido en los países europeos más agredidos como fascistas por Londres. Si se trata de naciones fuera del viejo mundo, se atribuye la inquietud a "provocaciones comunistas".

El "peligro rojo" está siempre latente y ante el menor atisbo, rápidamente se inician ataques esgrimiendo "valores superiores" para silenciarlo. Según The Guardian, "Reagan dice que la lucha contra el marxismo está en peligro". El Herald Tribune también habla del lamento de Ronald Reagan porque al ponerse junto a Gran Bretaña ha perdido un gran aliado (Argentina) en la lucha anticomunista.

En un informe de la agencia TASS en Washington se dice que "la misión de Haig sólo sirvió para ayudar a Gran Bretaña a ganar tiempo para establecer un bloqueo total de Malvinas para consolidar los intereses británicos y norteamericanos en el Atlántico Sur.

Una nota en el Times títula: "Pym (el canciller inglés) incrementa la presión diplomática en Estados Unidos", declarando que "la crisis de Malvinas es un problema mundial y no sólo un problema británico". El "problema mundial" se presenta descaradamente como una obligación universal de contribuir con la Gran Bretaña en esta batalla que llama contra la agresión, y por la democracia y la libertad. Ayer ha declarado también Pym que: "Los argentinos necesitaban una lección", dice The Sun.

Según The Daily Telegraph, "Estados Unidos podría ajustar la tuerca económica sobre Argentina", explicando que la administración Reagan está estudiando incrementar las sanciones para ponerse a tono con las impuestas por los países del Mercado Común".

En el Daily Star de hoy leemos: "¡Pym: Los jefes de la Junta corren asustados!" Y agrega: "Hay un montón de gente corriendo preocupada en Buenos Aires. Los hechos del fin de semana, más la captura de Georgias del Sur, los tiene consternados".

También el Herald Tribune editorializa hoy sobre "principios", como si fuera de los "principios" del colonialismo no existieran otros valores anteriores.
The Times, tampoco se pierde la oportunidad de hablar de principios y se los desea hacer ver a Juan Pablo II. Hoy publica una nota titulada: "Los dilemas de la visita del Papa". Habla de "una cierta resistencia en virtud de la posibilidad de que el Pontífice anule su visita si Gran Bretaña y Argentina están en guerra. En algunos círculos se dice que debería venir, bajo cualquier circunstancia, como testigo de principios importantes".

El Daily Express trae hoy una nota capciosa. Se titula: "Excesos en la guerra de palabras". Y dice: "La desinformación tenía por objetivo desmoralizar al enemigo y era una especialidad de los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Parece que los argentinos continúan con la tradición".

Es un descaro hablar de desinformación como práctica de nazis y ahora copiada por los argentinos. Estas técnicas los ingleses las han sublimado y pérfidamente.

Y como no podía faltar, se habla de algo muy inquietante en todo el mundo, referido a la posibilidad de que Argentina se declare imposibilitada de pagar los servicios de su deuda externa, a causa de las sanciones aplicadas contra sus intereses, precisamente por todos los países acreedores.

Aunque muy suave, sin darle el alcance de su real gravedad, hoy The Times trae un artículo titulado: "Los pagos de la deuda podrían suspenderse". Es una nota desde Nueva York de Nicholas Hirst. Dice que "los banqueros están preocupados pues si el conflicto en Malvinas empeora, Argentina podría declarar una moratoria en los pagos de su deuda a los acreedores norteamericanos...".

The Times titula: "Un día de tensión y alegría". Es una nota enviada por John Witherow desde el "Invencible". Relata que "dos barcos que fueron atacados por ‘Mirages’, sufrieron daños leves por esquirlas y un herido... los portaaviones fueron atacados por tres ‘Canberra’ que los ‘Harriers’ del escuadrón 801 del ‘Invencible’ derribaron a uno, otro huyó, y el tercero fue alcanzado por una flotilla de ‘Harriers’ y regresó dando señales de emergencia".

"Se admite pérdida de aviones". Se refiere a dos aviones argentinos "Dagger" (la versión israelí del "Mirage" francés), en persecuciones aéreas con "Harriers" británicos. El comunicado de Buenos Aires, "en una versión detallada del día de combate, informó que aviones británicos habían sido seriamente dañados y forzados a suspender sus ataques del sábado "por su falta de capacidad y fortaleza" para proseguir el ataque. Estos aviones intentaron aterrizar en Malvinas, pero sus intentos se vieron frustrados.

El Sun titula: "los hombres de las SAS se arrojaron en paracaídas desde 25.000 pies de altura (unos 8.000 metros). Dicen que se lanzaron de un Hércules, utilizando máscaras de oxígeno y equipo contra congelamiento. Cayeron en caída libre hasta los 4.000 pies, llevando carga de 110 libras, que incluían explosivos, radio y armas. No explica si se trató de un operativo o un ejercicio". Si fuera cierto este operativo con Hércules no pudo haber partido y volver a Ascención. ¿Y entonces...?

Daily Express titula: "Héroes anónimos colocan en la mira a bombarderos". Dice que "un grupo de valientes, utilizando linternas láser, integran comandos ocultos en las islas y están armando la victoria electrónicamente". Trabajarían para direccionar disparos de armas pesadas. "Se cree -dice- que los argies perdieron por lo menos 14 aviones y 4 pilotos en 24 horas de bombardeo y persecución aérea.

El mismo medio titula: "Diario de un joven conscripto asustado". Es "el diario de guerra de un soldado argentino, quien revela ‘la miseria y el miedo de un conscripto adolescente en las islas Malvinas’... Su diario fue entregado a la influyente revista argentina Tal Cual, minutos antes del ataque".

Daily Mirror titula: "‘Hermes’ fuera de acción" - "Siete aviones derribados"- "grupo de desembarco repelido". Estos subtítulos ridiculizan supuestas informaciones de la Junta.

Editorial: "Ofrecimiento de paz". Dice que "la paz es más urgente ahora y aún más difícil de conseguir". Y agrega: "Cada hombre que muera en batalla, británico o argentino, va a ser un obstáculo más para la posibilidad de un acuerdo".

The Daily Telegraph: "Solicita conversaciones de paz". Se refiere al plan de siete puntos del presidente peruano Belaúnde Terry, que se cree comprende propuestas hechas previamente por Estados Unidos. Dicho plan ahora se complica con el hundimiento del Belgrano.

The Guardian denuncia: "Buques se reabastecen en Sierra Leona". Se refiere a dos naves inglesas, "una de ellas, por lo menos, transportando equipos militares aeronáuticos llegaron a reabastecerse en Sierra Leona, antes de proseguir hasta el Atlántico Sur. Llevaban aviones y helicópteros camuflados en la cubierta del ‘Atlantic Conveyor’, de 28.000 toneladas, para contenedores, que junto con el ‘European Ferries Europic’, elevó a seis el número de naves que utilizaron las instalaciones de la ex colonia británica". Herald Tribune en tapa: "Siguen las conversaciones luego del ataque británico". Subtitulo: "Londres dice que no perdió ni aviones ni barcos en los ataques a Malvinas". "Apoyo a Gran Bretaña" titula su editorial, y subtitula: "Principios sostenidos" y "generales advertidos".
Daily Star ocupa más de la mitad de la primera página titulando: "Héroes del aire". Como subtítulo: "La historia completa de la primera batalla real en Malvinas. Y en la doble página 14-15 dice que "el ejército secreto de Gran Bretaña está posicionado para atacar".


Malvinas: Del "Belgrano" al "Sheffield" (III)

Londres, Martes 4 de Mayo de 1982

Hoy la prensa matutina, como el único vespertino (The Standard), ponderaban el éxito de haber hundido el Crucero Belgrano, "fuera del área de exclusión". El hecho fue anunciado recién ayer al anochecer por el ministro de defensa John Nott en la Cámara de los Comunes, cuando ya era inocultable por saberlo desde la víspera el mundo entero. Todos los medios, en mayor o menor grado, festejaban ahora esa victoria naval, aunque sin mayores detalles.

"The Sun", el diario más leído por los ingleses, en su primer edición tituló con grandes letras en tapa: "¿Se ahogaron 1.200 argies?". Otro título sensacional dice: "Campanas de muertos para los argentinos".

Una segunda edición del "Sun", lleva un título tipo catástrofe, con letras de 7 centímetros de alto, diciendo jubilosamente: "GOTCHA". Esta palabra no figura en el diccionario de la lengua inglesa, pero se usa como "te la dí", "te agarré", más el significado más vulgar es "te cagué". Es la abreviatura de la frase "II ve got you". Los subtítulos agregan: "Nuestros muchachos le dieron a un crucero... convirtieron al ’Belgrano’ en una ruina inútil".

El "General Belgrano" estaba espiando al borde de la zona de 200 millas cuando nuestro submarino nuclear "Conqueror" atacó disparando dos torpedos "Tigerfish".
El Daily Record de Escocia le reprocha a Margaret Thatcher el haber dicho "¡tiren a matar!".

The Sun es el diario más escandaloso de Gran Bretaña, habituado a atacar al Papa. Su propietario, el magnate australiano Rupert Murdoch, enriquecido con el comercio de la pornografía, es también dueño del diario que aparece como el más serio y representativo del conservadurismo británico: The Times.

Sin embargo, inesperadamente, hubo una estremecedora información a las 21:30, cuando la BBC difundió un escueto comunicado reconociendo que había sido hundido el destructor "SHEFFIELD" y derribado un "Harrier" en aguas de las Malvinas, sin agregar más detalles, cuando nadie sabía que se operaba en esa región, sin dar ningún detalle.

La fuente oficial y dramáticamente difundida, pero sin detalles, fue una información para quitar el sueño a muchos ingleses. Recién mañana se conocerán, quizás, los pormenores.

Los halcones británicos no perdonan nada ni a nadie.

Hoy todos los conservadores se hicieron eco de la acusación de traición contra Peter Snow, comentarista del muy difundido programa "Newsnight" de la BBC. Snow se permitió simplemente decir: "Si recordamos bien, el sólo daño admitido por los británicos...". Nada más que eso. Pero el denunciador, el parlamentario conservador John Page, vio en tales palabras que se ponen en duda los comunicados del Ministerio de Defensa.

Las débiles alianzas

Ayer los gobiernos de Dinamarca, Italia, Alemania Federal e Irlanda, anunciaron su "desacuerdo con la escalada militar inglesa y su oposición a prolongar las sanciones económicas". Hoy se sumó Francia, ambigua hasta el momento.

Al gobierno español la calle le sigue repitiendo: "Gobierno gallina, aprendan de Argentina". Es una queja por el silenciado caso Gibraltar".

Dublín oficialmente se manifestó "horrorizado" por el torpedeamiento del crucero "Belgrano" por un submarino atómico que provocó centenares (o más de un millar) de muertos. "Ahora consideramos a la Gran Bretaña como potencia agresora", dice el gobierno irlandés.
Asimismo reclama a la Comunidad Europea el levantamiento de sanciones.

Con razón, Denis Healey, el canciller paralelo laborista, afirmó hoy en los Comunes que "se pone en peligro la relación con los aliados".

Otra preocupación de Healey, que expresó en los Comunes y luego repitió a Clarín fue: "Se corre el peligro de que una derrota de la Junta provoque su caída y sea reemplazada por algo peor aún, el peronismo".

En verdad, se multiplican las manifestaciones de repudio en todo el mundo frente a las muy protegidas embajadas inglesas y norteamericanas. De un acto de este tipo realizado por estudiantes secundarios en Panamá, The Times habla que "concurrieron 100 jovencitos", The Daily Telegraph dice 400 y Radio France de París menciona "algunos miles" y que "debieron ser dispersados a bastonazos y gases lacrimógenos".

A Gran Bretaña le preocupan los rusos. "¿Se meterán los soviéticos?", dice hoy el editorial del Times.
Además incluye un despacho de Michael Binyon, desde Moscú, sobre "cómo Brejnev gana sin hacer nada", disfrutando de los disparates norteamericanos.

Marinos mercantes contra la guerra

Ayer el gobierno británico requisó dos ferries más para transportar materiales de guerra y el crucero de lujo "Reina de los Mares", de 67.140 toneladas (siete bares, dos night clubs, un casino, tres piscinas, etc.), que pasará por lo menos diez días en ser adaptados y más de tres semanas para llegar a las Malvinas.

A raíz de esa medida, la Trade Union, la poderosa organización sindical inglesa, marginada por Thatcher, se define claramente contra la guerra y difunde su opinión entre sus afiliados. Ante la entusiasta multitud de sus compañeros, el líder George Cartwright, en el Puerto de Felixtowe, dijo: "No vayas a la guerra. El sindicato no puede protegerlos en esta peligrosa aventura. Soy lo bastante viejo para recordar que uno de cada tres marinos mercantes fueron muertos en la última guerra. No es el caso de ser antipatriota. Nosotros no estamos en guerra y nuestro consejo está basado en experiencias sindicales".

Siniestra maquinación

Los medios diplomáticos latinoamericanos en Londres están tensos por la "evidente" intención inglesa de estimular un ataque militar chileno contra Argentina.

Del tema se asegura que hablaron el general Haig y el canciller Pym (a quien correspondería la idea). Este obtuvo la promesa de "discreta ayuda" de parte del secretario de estado norteamericano.

"Sería dar una puñalada por la espalda a un país vecino que lucha contra el colonialismo", dijo a Clarín un indignado diplomático peruano. Luego amplió su opinión: "Yo no creeré nunca que el pueblo chileno pueda cometer una traición al continente de este calibre. Pero temo al enorme poder que posee sobre el general Pinochet, tanto el gobierno de Washington como el de Londres.

El plan es sin dudas siniestro. Al respecto, un funcionario del Ministerio de Defensa británico admitió que, de concretarse, haría perder un poco el sentido anticolonialista de la lucha que quiere imponer Argentina".

Las religiones en ebullición

Los diferendos llegaron a las religiones. Los dos líderes principales, el arzobispo anglicano de Canterbury doctor Runcie y el cardenal católico Basil Hume, presionados por el "establishment que integran", según The Times, han "bendecido" la guerra de Margaret Thatcher.

El prestigioso Ted Harrison, escritor y periodista, quien conduce desde hace años una audición trasmitida por la radio BBC a todo el mundo, titulada Sunday sobre "novedades religiosas". Hoy The Times publica una nota suya en la que condena la "dualidad y equívoco" de los mandatarios máximos del anglicanismo y el catolicismo. "¿Alentando a qué soldado cristiano?", es el título. Harrison centra sus preocupaciones sobre el tema Malvinas, a todos los niveles: políticos, diplomáticos, militares y económicos, diciendo que "falta el debate moral".
"Debe resolverse si la guerra es justa o no a la luz de la moral cristiana y sus libros sagrados", insiste Harrison y da como ejemplo al obispo John Robinson, uno de los que se ha expresado con claridad, diciendo:
"La batalla con Argentina para recuperar las Malvinas no es una guerra justa". Por el contrario, Graham Leonard, el obispo de Londres (anglicano), y también capellán militar, reconoció directamente que cree justa la guerra.

Otros títulos en la prensa inglesa de hoy

En la sesión de los Comunes de ayer, el ministro de defensa John Nott, declaró que "Gran Bretaña no tenía otra opción posible que atacar al "Belgrano", aún cuando se encontraba fuera de la zona de exclusión".
Además fundó la determinación. Todo esto lo dice hoy en primera el vespertino The Sun. Veremos qué dicen mañana esos diarios que tanto acusan a Argentina de usar "desinformación".

Los medios destacan hoy declaraciones del belicista canciller Francis Pym, quien dijo: "Es una invasión ilegal hecha por un país grande que no está basada en ningún principio democrático en su gobierno, que invade a un pequeño país vecino.

Daily Star publica una nota titulada: "Pondremos al mundo a salvo, dice Pym"... estamos hablando de derechos de la democracia... no es una pequeña discusión... cuando tengamos éxito, que lo tendremos, el mundo será un lugar más seguro... Hay derechos fundamentales en peligro para el mundo libre y tenemos la intención de defenderlos... Hubo un flagrante abuso del derecho internacional y no podemos dejarlo pasar". Estas declaraciones las formuló en conferencia de prensa en la UN, donde expresó que "los argentinos precisaban una lección". ¿Teme el señor Pym que Argentina trame la conquista mundial por la fuerza a partir de Malvinas, como si se tratara de Hitler?

El Daily Star trae una nota increíble, no tanto por su falso contenido sino por asignarle la procedencia de la noticia a las autoridades de Buenos Aires. Se titula "Llegan los gurkas - Van a la guerra". Y dice:
"Ese fue el mensaje escalofriante emitido por la Junta anoche", como si estuviera aterrorizada.

"Los jefes de defensa enviarán más de mil de los feroces pequeños luchadores de la jungla a las Malvinas. Partirán la semana próxima a bordo del buque requisado QE2. Los gurkas son las tropas más temidas del mundo. La leyenda dice que su honor se satisface con sangre una vez que desenvainan sus cuchillos llamados kukris. Será un refuerzo formidable para los miles de infantes de marina y paracaidistas de las Fuerzas Especiales. Para los gurkas, su honor más grande es luchar por Gran Bretaña...".

En medios financieros vinculados a Argentina, como analistas privados y profesores y estudiantes universitarios (encabezados por Oxford, éstos públicamente muy enemigos del colonialismo), se manifestaron sorprendidos y decepcionados por la decisión del gobierno de Buenos Aires de anunciar al mundo que Argentina cumplirá con el pago de su deuda externa. Nadie se explica la renuncia a un arma tan poderosa para aislar a Gran Bretaña con la amenaza de una crisis mundial. La feliz noticia para los poderosos británicos fue "inesperada", pero no ocultaron privadamente su satisfacción.

La buena nueva fue difundida en forma destacada por los diarios más influyentes y antiguos de Gran Bretaña. The Times, que registró y aplaudió la expansión del desaparecido Imperio Británico desde su fundación en 1788, titula: "Argentina continuará cumpliendo con el pago de su deuda externa sin dificultades" (sic). E informa que la novedad "la dijo en una entrevista en Buenos Aires Jorge Bustamante, subsecretario de economía. Ese ministerio estaba diseñando medidas que apuntaban a la preservación del crédito exterior y las reservas argentinas".Lo mismo dice Financial Times, que desde 1888 es la Biblia de la especulación financiera inglesa.

De la ayuda de Chile a Gran Bretaña, el Daily Telegraph parece no tener dudas.

The Time: "Se cuestiona el apoyo norteamericano a Gran Bretaña". Habla de los cambiantes sentimientos en Estados Unidos y se interrogan por el abandono de la gestión de Haig. Este explicó que "había tomado la decisión por la falta de aceptación de Argentina".

"La ley fue violada", dice TASS. Sostiene que "la Unión Soviética acusó a Gran Bretaña ayer de la más absoluta falta de respeto del derecho internacional en la crisis de Malvinas" y denunció que Inglaterra "agredió a Argentina apoyada por Estados Unidos".

"Fracasan propuestas de paz de Perú". Explica que la propuesta peruana de una tregua, parecen haber fracasado luego de ser rechazadas por el gobierno argentino.

The Daily Telegraph: "La muerte de tripulantes preocupa a Estados Unidos". Es una nota de Richard Beeston, desde Washington.

"Gran Bretaña ayudada en silencio". Nota de David Shears desde Washington. "Chile reacciona ante la crisis de Malvinas, con una mezcla de restricción oficial y un descarado apoyo público a Gran Bretaña".
Se refiere al buque tanque auxiliar británico vendido recientemente a Chile, que se incorporó a las fuerzas británicas. "Desde el comienzo, Chile se resistió a apoyar la posición Argentina, y le negó respaldo en la OEA".

Como subtítulo de la nota anterior, se dice:
"Precaución de Pinochet". El presidente dijo en forma aún más evasiva: "Chile mantiene su estricta adhesión a las normas de las leyes internacionales para lograr soluciones pacíficas a las controversias", en referencia al conflicto de Malvinas. Su precaución surge de la necesidad chilena de mantenerse en términos pacíficos, tanto como sea posible, con Argentina, ya que ambos países comparten una frontera de 3.000 kilómetros, pero la opinión pública es más efusiva.

The Guardian titula: "Se hunde crucero entre temores de 500 muertes", y subtitula que "Haig presiona ante Perú para retomar por su intermedio las negociaciones".
Daily Express trae un gran titulo en tapa:
"¡Hundido!".

El editorial dice: "El resultado fatal". Sostiene que "los argentinos se acercaron a la zona de exclusión con intenciones hostiles".

Daily Mirror dice que ell Ministerio de Defensa se burló ayer de la "fábrica de mentiras del gobierno argentino"... "¡cacen a la Junta!"... "Inglaterra está jugando al gato y al ratón y el gato está ganando".

Daily Mail titula: "Crucero alcanzado por la armada fue hundido". Subtítulo: "Sobrevivientes avistados en botes salvavidas, dice Argentina".

Financial Times titula: "El gobierno está considerando incrementar la presión sobre la Junta por Malvinas". Subtítulos: "El gobierno británico dijo ayer que pensaba seguir aplicando por un tiempo más la presión militar sobre Argentina"... "Japón adopta ’sanciones’ cautelosas". Las autoridades se negaron a admitir que la palabra "sanciones" fuera apropiada para lo que habían decidido... "Buenos Aires pagará sus deudas"..."Argentina niega que la venta de granos a la Unión Soviética se haya suspendido". Informa Buenos Aires que "no se paralizó ninguna exportación de granos".


Malvinas: Del "Belgrano" al "Sheffield" (IV)

Londres, Miércoles 5 De Mayo de 1982

Si el hundimiento del crucero "Belgrano" fue un revulsivo de la opinión mundial contra el Reino Unido, la igual suerte corrida por el moderno y caro destructor "Sheffield", operó profundamente en el sentir de los británicos.

Mientras aumentan las protestas internas y externas contra la guerra injusta y las muertes, Margaret Thatcher desea una tregua, esperando más ayuda de Estados Unidos. "Continuaremos firmes", dijo hoy la primer ministro luego de una reunión de tres horas con su Gabinete de Guerra "para resolver futuros operativos" y otra con todos sus ministros, para "proseguir esfuerzos diplomáticos".

The Standard habla de "una sombría determinación".

Reconoce que "no existe la "guerra fácil", que la toma de las Georgias "no fue un simple precalentamiento" y tampoco "los argies tirarán pronto la toalla", como lo decía el vicealmirante Woodward. Ahora descubren que los pilotos argentinos son capaces de llegar hasta la flota y hacer disparos efectivos.

El comunicado argentino de anoche sólo lo da un diario y mutilado, y el único de la tarde lo ignora. Nadie se hace eco de que Buenos Aires, junto al anuncio del hundimiento del "Sheffield", habla de serias averías a otro barco y en lugar de un "Harrier", dice que derribó dos.

En el Ministerio de Defensa el vocero Ian McDonald, dijo solamente: "No hay declaraciones porque no existe tema para comentar". Pero -argumentamos- desde Estados Unidos se habla del desarrollo en estos momentos de una batalla en las Malvinas. "No comment", respondió.

La Cámara de los Lores y el "Belgrano"

"Hemos causado un masivo vuelco de la opinión mundial cometiendo el gobierno asesinato masivo en alta mar", dijo lord Jenkins en la Cámara de los Lores.

En los Comunes también se trató el tema. "La mayoría de los británicos no se regocijó como la primer ministro (la palabra regocijo es intencionalmente referida a la que ella empleara luego de la toma de las Georgias), con esta pérdida de vidas, sin declaración de guerra y fuera de la zona de las 200 millas", dijo Anthony Benn.

"Sheffield": "teléfono de la muerte"

Luego del escueto anuncio del hundimiento del "Sheffield", se comenzaron a dar los teléfonos por los cuales las familias de marinos podían pedir informes sobres sus vidas. La primer ministro pronunció una sola palabra: "desolada". El día anterior había dicho soberbiamente que "no pido disculpas" con motivo del crimen del "Belgrano".

"El pánico provocado no debe detener al gobierno en su tarea" dice el halcón tory John Stoker, animando a Margaret Thatcher a seguir sus propósitos guerreros.

Como el hundimiento del "Sheffield" se confirmó anoche a las 21:30, los diarios no tuvieron tiempo de modificar mucho sus ediciones y dejaron amplias notas de la victoria sobre el "Belgrano" y los "héroes" que lo torpedearon.

Los "corresponsales de guerra" embarcados, hoy expresan suaves opiniones contrarias al conflicto a raíz del hundimiento del "Sheffield".

Nueva trampa de Haig: Tregua

El vespertino The Standard titula en tapa: "Haig desea una tregua". En el interior se publica una nota de Jeremy Campbell desde Washington, titulado irónicamente: "Nuevas reglas en el juego del gato y el ratón". "Es demasiado subestimar a los argentinos", dijo un lord escocés. "Ya los argentinos fueron bastante benévolos" por llamarlos así -agregó- al aceptar la imposición de las 200 millas, o sea la elección del campo de juego para concentrar allí una mayor potencia de fuego. Esto era ganar de antemano la mitad de la batalla".

También se habló de bombardear el territorio continental, como lo pidió desaforadamente ayer en los Comunes Winston Churchill (nieto).

Ayer el Congreso de Estados Unidos trató durante cuarenta minutos las generosas ayudas militares que dará a Gran Bretaña para recuperar una colonia. En la sesión, nadie mencionó el alevoso crimen del "Belgrano". Allí se decidió "dar apoyo material y diplomático total a Inglaterra en sus esfuerzos para sostener la ley". Es decir, el congreso norteamericano considera a Argentina fuera de la ley.

Pero Frank Taylor, escribiendo desde Washington para el Daily Telegraph, cuenta: "Un diplomático boliviano dijo aquí que ahora ningún militar latinoamericano nunca más confiará ciegamente en Estados Unidos".

Cambio de tono

Para dar una idea del nuevo sentir periodístico en Gran Bretaña después que la guerra los tocó de cerca con el hundimiento del "Sheffield", vaya un ejemplo.

Ayer el Daily Mirror se manifestaba extremadamente eufórico y guerrero con la "victoria" sobre el "Belgrano". El corto editorial que suele publicar se titulaba: "A la caza de la Junta", y allí igualaba a los argentinos con sus dictadores. En un párrafo sostenía: "La flota fue enviada a determinar el futuro de los isleños de las Falklands. Ahora también debería decidir el caso del presidente Galtieri".

Hoy, en cambio, el mismo diario cambió radicalmente su corto editorial, que no tiene desperdicios, y vale la pena transcribirlo íntegro: Título: "Un precio demasiado alto". Subtítulo: "La pérdida de vidas en las Malvinas es vomitiva". Texto: "La paz viene cuando el precio de la guerra es demasiado caro, sea cual fuere la nacionalidad de los que pagan ese precio. Los políticos calculadores y los mal calculadores empezaron este conflicto. Ahora les toca a ellos terminarlo. Rápidamente".

Subtítulo: "Valentía"

"Por su valentía, soldados, marinos y hombres del aire de ambos bandos, demostraron su disposición a cumplir las órdenes arriesgando sus vidas. Ahora es el momento de que los políticos arriesguen su reputación y encuentren la paz. Sus biografías no deben escribirse con la sangre de los demás".

"La muerte de tantos hombres en el Atlántico Sur hará más difícil encontrar un arreglo razonable. Pero al mismo tiempo, hace que la búsqueda de éste sea más urgente".

"Hace cuatro semanas Gran Bretaña partió para probar que la agresión no paga dividendos. Bueno, ya lo hemos probado en gran medida".

"Ahora déjennos probar que la diplomacia sí paga dividendos antes que el mundo retroceda espantado ante otra tragedia".

OTROS TÍTULOS EN LA PRENSA INGLESA DE LA FECHA

Por supuesto, todos los medios encabezan con el hundimiento de "Sheffield" y el "Harrier" derribado. Sobre las víctimas las noticias son escasas. En la Comunidad Europea las reacciones fueron masivamente negativas y, desde el hundimiento del "Belgrano" se clama por el fin del conflicto y, más inmediatamente, del bloqueo comercial contra Argentina. La guerra no declarada ya es real.

El "blackout" sobre las informaciones oficiales, impuesto por el Ministerio de Defensa, es bastante bien tolerado por las empresas editoras de medios, aunque muy a disgusto por la mayoría de los periodistas.

El tema de la tramposa tregua sugerida por el aliado (de los ingleses), Alexander Haig, a su gestión de Londres, resultó de una ingenuidad ofensiva. Pero Estados Unidos entregó a Gran Bretaña enormes aviones V.C.10, para reabastecer combustible en vuelo, aparatos que no poseen los ingleses.

The Standard dice hoy: Estados Unidos está pronto a tener una presencia física en las islas y transportar medicamentos y alimentos, mientras se realizan nuevos esfuerzos de mediación". ¿Cómo? ¿El abierto aliado de Inglaterra, a quien ayer el Congreso norteamericano, a su solicitud lo autorizó por unanimidad a ceder a los ingleses cuanto precisen para aplastar a Argentina, piensa ir a las Malvinas a llevar medicamentos y comida? ¡Cuánta amabilidad!
¿Cuántos espías integrarán esa misión "humanitaria" del enemigo declarado?

El gobierno inglés, y en especial los miembros del Ministerio de Defensa, no pueden disimular el fastidio que les produce la "odiosa y desleal" propaganda de los franceses sobre su misil "Exocet", recibiendo más pedidos del exterior, a pesar de haber duplicado su precio, Gran Bretaña ve afectado su orgullo y, también, el negocio de la venta de armas en general.

Daily Mirror dice en tapa: "La pérdida de la nave y del avión fue un tremendo golpe para el gobierno".

Dice que "el ataque se realizó desde un avión ’Súper Etendard’", la versión más reciente de los franceses.

Como una ironía, fue el primer barco que comandó el almirante ’Sandy’ Woodward. Fue botado por la reina en 1971.

En la doble página 2-3, se titula con palabras de Margaret Thatcher: "El crucero (Belgrano) fue hundido para salvar a nuestros muchachos". "Comienza a tambalearse el apoyo del Mercado Común Europeo". Es una nota de Bruselas diciendo que el canciller alemán Helmut Schmidt expresó: "No podemos darle a Gran Bretaña un cheque en blanco". Francia expresó que observaba el desarrollo del conflicto con "consternación".
Noruega "lamentó profundamente" la escalada y Dinamarca dijo "que el último derramamiento de sangre era ’trágico’".

Fuentes del gobierno italiano dijeron esperar que "los hechos aterradores podrían hacer reaccionar a Gran Bretaña y Argentina para llegar a un acuerdo".

En Moscú el líder soviético Leonid Breznev "culpó a Gran Bretaña en su primera declaración pública sobre el conflicto".

Daily Express: su artículo de tapa cuenta que "se dispararon dos misiles ’Exocet’ desde una distancia de por lo menos 20 millas (37 kilómetros), uno de los cuales no dio en el blanco y el otro impactó en el cuarto de control y comenzó un incendio. La primer ministro tuvo noticias del hundimiento cuando estaba reunida con sus ministros en la sala de los Comunes, y dijo estar ’devastada’. Nott hizo un anuncio restringido... Luego de describir el hundimiento, dijo que había buques escolta en las inmediaciones, que recogieron a los que abandonaron el buque... había 12 hombres desaparecidos y que podría haber más bajas.
Luego admitió 30 bajas".

El editorial se titula: "No hay tiempo para vacilaciones". Dice que "Gran Bretaña y Argentina ya están en guerra. Sus fuerzas están luchando cuerpo a cuerpo y las bajas se incrementan. Ahora Argentina ha devuelto el golpe con gran eficacia con ataque de misil enviando a nuestro moderno destructor al fondo del mar... tanto Gran Bretaña como Argentina, lamentamos pérdidas de vidas humanas. Este no es un momento para vacilaciones. Debemos presionar en casa para que ataquemos y nos defendamos. Debemos proseguir la contienda armada que Argentina comenzó cuando invadió a Malvinas y liberar nuestro territorio y nuestros ciudadanos."

"Setenta miembros laboristas del Parlamento piden el cese del fuego". También firmaron algunos conservadores.

The Guardian dice: "Nuevos bombardeos aéreos se lanzan para evitar que aviones de transporte utilicen la pista de aterrizaje de la isla". Este segundo ataque se hizo por la actividad de los equipos de reparación argentinos, que posiblemente estuvieran instalando la pista desplegable metálica dejada por la empresa que construyó el aeropuerto en 1978.

"Los medios para el fin, ya son desproporcionados". Es una nota de Peter Jenkins. Y se pregunta: ¿Cuántas muertes se consideran proporcionales con los intereses y principios en juego en este asunto? ¿Qué vale la vida?".

El editorial dice: "El milagro de una guerra sin bajas británicas, tuvo un final brutal anoche".

The Standard informa que: "Haig tendría que haber volado anoche para recibir un premio en Nueva York, pero ya estando sobre el avión en la pista de un aeropuerto militar cercano a Washington, regresó al Departamento de Estado..."

Editorial: "Postura firme". Dice que "la pérdida de vidas británicas y un barco británico es una tragedia brutal, pero sería ridículo pretender que es una sorpresa, o que de alguna manera puede cambiar los principios que enviaron a las Fuerzas Especiales al Atlántico Sur".

Herald Tribune dice: "el apoyo de Europa a Gran Bretaña decae"... "gobiernos europeos occidentales reaccionaron con sorpresa y consternación el martes, ante el hundimiento del ’General Belgrano’, con la presunción de muchas pérdidas humanas".

The Sun, refiriéndose al "Belgrano", dice: "¡Están vivos!". Subtítulo: "Cientos de argentinos salvados en el Atlántico". Dice que 680 hombres fueron rescatados de las tormentosas aguas del Atlántico y se espera que por lo menos otros 300 estén a la deriva en botes salvavidas. "En Buenos Aires Anaya acusó a Gran Bretaña de un traicionero acto de agresión".

El editorial se titula: "La tragedia del ’Sheffield’". Dice que "el hundimiento del destructor es un golpe severo. Hasta ahora la operación se había realizado sin pérdidas de vidas británicas, pero siempre supimos que el precio de defender la libertad, podía pagarse con sangre"... "lo que comenzó como una comedia se convirtió en una historia de horror...".

The Daily Telegraph informa: "El voto del Congreso de Estados Unidos apoya a Gran Bretaña".. "Nadie mencionó el hundimiento del ’Belgrano’". La iniciativa fue presentada por Steven Solarz, demócrata de Nueva York y otros miembros de ambos partidos.

Daily Star en enorme letras: "Bajas - primer ministro al borde de las lágrimas". Otro título: "¿De verdad creyeron que iba a ser un paseo?".

El editorial titula: "Para que no olvidemos". Dice que "la guerra es espantosa. Pero recordemos en esta triste hora ¿por qué fuimos?... fuimos a oponernos a un dictador, cuyos crímenes en contra de su propio pueblo, sólo se pueden comparar con los de Hitler".

Daily Mail habla de "un misil que no podía fallar".

"Se dio tiempo hasta las 21 a Gran Bretaña para que contestara sobre la nueva propuesta de paz de la UN. A Argentina se le dio la misma hora límite en un desesperado esfuerzo por parte del secretario de la UN, pues la situación está fuera de control".

"Más que nunca las vidas británicas son prioridad".

The Times resume: "Un sofisticado destructor que le costó muy caro a la Armada Real"..."Decrece la simpatía por Gran Bretaña". "No podemos perder más vidas".

Una foto de apoyo a Argentina muestra al seleccionado de fútbol junto a Carlos Monzón, Osvaldo Ardiles, Mario Kempes y Diego Maradona.

"Prisioneros de Georgias del Sur son repatriados".

"Los 193 argentinos capturados incluyen a 38 civiles y 155 soldados y marineros, más el comandante del submarino ’Santa Fe’ y al capitán Alfredo Astiz, jefe de la guarnición de la isla.

"Los argentinos dejarán atrás al marinero que murió en un ’serio accidente’. Sobre la Comisión que investiga esa muerte, el Ministerio dijo que no sabía si se estaba reuniendo, cuándo informaría y quiénes formaban parte de ella. Tampoco hubo información sobre si algún británico involucrado en el accidente había sido suspendido".

El editorial dice: "Por una paz mejor". Expresa que "la moral exige que no se pierdan más vidas y no se derrame más sangre y esto es esencial".


Malvinas: Del "Belgrano" al "Sheffield" (V)

Londres, Jueves 6 De Mayo de 1982

Cuando todos los medios aparecieron hoy hablando de las posibilidades de un arreglo en el seno de las Naciones Unidas, al que Buenos Aires había dado su consentimiento, esta tarde Margaret Thatcher lo rechazó porque no incluía la condición previa del retiro de las tropas argentinas.

La "solución", para la primer ministro continúa siendo la evacuación incondicional y la renuncia al reclamo de soberanía. Entonces bajo esas bases, ¿qué queda para negociar?. ¡El perdonarles la vida a los "invasores"!

Maggie sigue confiando en una aplastante superioridad con la ayuda de Estados Unidos "en los planos diplomáticos y militar", comenzando por la obtención de una tregua.

Algunos estrategas tratan de hacer entender a Margaret Thatcher que la flota no tendría defensas adecuadas contra aviones como el "Súper-Etendard" y misiles como el "Exocet" con que Argentina puede dañarla, "con la mortal complicidad de la guerra electrónica".

El ministro de defensa John Nott, dice The Times en primera página, junto a un título sobre posibles negociaciones de paz, "sugiere un alto en las acciones". The Guardian piensa que la "flota podría retroceder para evitar un ataque con misiles". Y propone su estacionamiento a más de 200 millas. ¡Otra picardía infantil! Es decir, se trata de parar el fuego hasta que lleguen de Estados Unidos, más armas con mayor poder de muerte, mientras la flota británica esperaría segura fuera de las 200 milllas.

Para alcanzar la paz "en las mejores condiciones de fuerza" como lo dijeron la primer ministro y su canciller Pym, el ministro Nott se entrevistó en Bélgica con el secretario de defensa yanqui Caspar Weinberger, llevándole una nueva lista de pedidos de armamentos. La oportunidad no fue muy propicia. El norteamericano estaba en la sede de la OTAN tratando de serenar ánimos ante las acciones realizadas por los británicos. Disgustó que, con motivo de la toma de las Georgias dijeran que el operativo había sido "un entrenamiento contemplado en los planes de la OTAN".

Insólitamente y ante las risotadas de sus colegas, la parlamentaria europea por el Reino Unido, Barbara Castle, presentó ayer en Estrasburgo una moción para votar un impuesto continental para ayudar a la flota en el Atlántico Sur, aplicable a todos los ingresos superiores a 20.000 libras anuales.

Esta noche se conoció aquí un escueto comunicado oficial anunciando que dan por desaparecidos a otros dos aviones "Harrier". Mientras, la Bolsa bajó 5 puntos, cuando ayer había descendido 8,8.

Una última información nocturna del Ministerio de Defensa dice que las bajas del "Sheffield" llegan a 87, entre ellas 30 desaparecidos, pero sin dar la cantidad de heridos.

Margaret Thatcher al referirse esta tarde en los Comunes a su determinación de seguir la guerra, se manifestó contrariada con los medios de difusión británicos, por no informar bien sobre las Fuerzas Armadas. Esto asombró, pues los diarios parecen boletines guerreros, como la radio y la TV, salvo pequeños deslices aislados.

Esta noche, la primera información de los comicios municipales de hoy, dada por The Economist, afirma que el partido conservador de Margaret Thatcher pierde del 6 al 7% de sus electores.

Leve repunte de las palomas ante los halcones

El parlamentario conservador Richard Alexander, acusó hoy de traición a su colega Tony Benn por insistir sobre el retiro de la flota y pidió su procesamiento como tal al procurador general sir Michael Havers.

Los portuarios, por su parte, mantienen su proyecto de huelga para evitar que se los obligue a trabajar por una guerra que condenan, como todos los sindicatos ingleses.

Hasta los marinos del "Invencible" parecen sensibilizados. Así lo dice el periodista embarcado del Guardian, Gareth Parry, en nota escrita después del hundimiento del "Belgrano" y luego del "Sheffield".

"Esas muertes -dice- de marinos como todos ellos, cambió el ambiente en el portaaviones", recordando que antes, refiriéndose a los argentinos, decía: "Matémoslos y que se hundan todos".

En los Comunes y otros sitios de la ciudad se incrementan día a día las manifestaciones pacifistas que relacionan el conflicto Malvinas con el peligro de una guerra generalizada y atómica.

El ex belicista Daily Mirror, dio otro paso hacia el pacifismo. Su editorial de hoy marca la misma línea que la víspera. Reconoce el valor de los argentinos, titulando "la matanza debe terminar". Y agrega: "No se servirá a ningún propósito si se siguen mandando más hombres a morir. Nuestros amigos, tanto en Europa como en América no creen que este conflicto requiera más sacrificios. Y tienen razón. La preocupación de Gran Bretaña debería estar más en el futuro de los isleños que en la propiedad de las islas. Si un arreglo se puede lograr, entregando las islas a la administración de la UN, habrá que acogerlo".

Asimismo, el Daily Mirror trae en primera página dos títulos con fotos de Maggie con cara de preocupada, y dice: "Saliendo de Downign Street 10, donde la semana pasada decía: "¡Regocijaos! ¡Regocijaos!", la señora Thatcher muestra las huellas de los desesperados días de mayo. El otro título es: "Por el amor de Dios, ¿nuestros hombres deben vivir o morir?".

"Frío acero para Johnny Gaucho"
Para levantar el ánimo guerrero inglés, o para que los corresponsales trasmitamos terror a la Argentina, se agita el tema de los gurkas.

La televisión los muestra afilando sus kukris, unos raros cuchillos, y dice: "Frío acero para Johnny Gaucho". Ante los periodistas hicieron grotescas demostraciones de cómo van a clavar sus puñales en los argies. Los gurkas, los mercenarios alquilados a orientales capangas, se cuentan entre los hombres a embarcarse en el "Queen Elizabeth". Hoy los diarios dicen que la empresa propietaria (en la que tiene acciones la Reina), cobró por adelantado seis millones de libras, a razón de un millón por semana.

Los belicistas desaforados
"No deben morir en vano", sostienen uniformemente los belicistas. Se destacan entre ellos el Daily Star y el Daily Express. El primero dice en enormes letras: "¡Dispara tus cañones, Maggie!". Y en editorial expresa: "Ellos (los del "Sheffield") cayeron peleando por nuestro país, la libertad y la democracia... Hay políticos que quisieran vender la Gran Bretaña al Río de la Plata, mostrando su cara al vil dictador...".

El Daily Star clamó "por la unidad interna. Esto es lo que el pueblo británico espera de sus políticos. Es lo que se merecen los hombres del ’Sheffield’".

Daily Express titula su editorial así: "La paloma de la paz y el halcón de la guerra". Sostiene como el canciller Pym que "debe negociarse desde condiciones de fuerza". De lo contrario, "tendríamos que escondernos en una doble humillación".

Pero el ministro de defensa John Nott arremete contra el periodismo, aunque tuvo que disculparse por "inconvenientes técnicos", no cumplió la promesa de dar las fotos sobre los efectos de los bombardeos en la pista de las Malvinas. También es cierto que los trabajadores cinematográficos oficiales se negaron a procesarle 27 películas de su Ministerio sobre temas guerreros.

Estos no quieren trabajar horas extras y reclaman la reposición de compañeros despedidos. Nott denuncia que "con ese boicot se ayuda a Argentina a ganar la guerra de la publicidad".

Asimismo, Nott hizo anular unos avisos para atraer reclutas para la marina, porque el eslogan ahora es inconveniente. El llamado era un desafío: "Siempre tiramos a nuestros técnicos a lo más profundo. Entonces esperamos que sepan nadar". Estas palabras tenían otra intención, pero con el hundimiento del "Sheffield"...

Al belicista The Star se le escapa una perla. Su corresponsal en Buenos Aires, David Graves, estima que "expertos militares dicen que la flota (británica), no está en condiciones de lanzar una invasión".

Una preocupación de Ronald Reagan
Al comienzo de las acciones británicas en las Georgias, aquí se difundió una caricatura en que aparecía Galtieri pensando en el hundimiento de la marina británica, Margaret Thatcher con el hundimiento de la marina argentina, y Ronald Reagan en el hundimiento de Alexander Haig.

El presidente norteamericano, para calmar el descontento en Latinoamérica mandó una carta increíble a todos los jefes de estado, tratando de demostrar que él "desea lo mejor para Argentina" (?), Gran Bretaña y la paz. Es que en Washington ya se habla de pedir la exclusión de Estados Unidos de la OEA.

El Financial Times publica hoy una nota enviada por su corresponsal en Buenos Aires, Jimmy Burns, titulada: "Washington acusado de traición". Allí se transcriben párrafos de una carta del canciller Costa Méndez dirigida a Alexander Haig: "El pueblo argentino -dice- no olvidará jamás que en una de sus horas más trágicas de su historia, Estados Unidos colaboró con nuestro agresor".

En el mismo diario, Anatole Kaletsky escribe desde Washington en igual sentido y cita al New York Times cuando dice que "esta no es una guerrita simpática". Asimismo, da preocupaciones de las compañías estadounidenses petroleras que operan en el Atlántico, "donde había puesto sus esperanzas en la explotación de grandes yacimientos", concesiones que creen perderán.

Acostumbrados a menospreciar a los argentinos, en Londres confían en una nueva mediación de Haig, quien "quiere ser nuevamente enviado de paz".

En tanto que Haig haga de mediador, los halcones sostienen aquí que debe neutralizarse a la aviación argentina atacándola en tierra. Pero Ross Benson, enviado a Buenos Aires del Daily Express, cuenta hoy que la fuerza aérea argentina trasladó a los temidos "Súper Etendard" a bases secretas.

La guerra electrónica moderna
La forma como el "Sheffield" fue hundido, explicada en forma pormenorizada por la prensa, espantó a muchos ingleses, cosa que critica Maggie.

El Financial Times titula en primera página que "nuestros navíos carecen de defensa contra el misil ’Exocet’. El 17 de abril este mismo diario había publicado un largo artículo sobre "Primer test para la marina moderna", suponiendo que Gran Bretaña y sus aliados probarían allí sus armas más sofisticadas. En aquellos momentos se hablaba de ’picnic’.

Ahora The Guardian dice que "la carnicería de la guerra moderna estremece al mundo civilizado", cosa que no se dijo del "Belgrano", primera víctima de la historia de los submarinos atómicos.

"La única solución contra los ’Exocet’ es pedirle a los franceses que no le vendan más a los argentinos", decía hoy un experto a periodistas británicos. Hasta sus fabricantes se quedaron perplejos, agregó, de la eficacia de este misil. Se los llama "tira y olvídate", pues es cuestión de registrar en el radar la imagen enemiga, a más de 20 millas, y apretar un botón. Todo lo demás lo hace el misil. A la velocidad del sonido busca el objetivo, y si llega a pasarse, retorna hasta dar con él.

Un poco tarde se recuerda aquí que la industria electrónica británica está atrasada, que las leyes impositivas impiden su desarrollo limitándole las ganancias e impidiendo mayores inversiones en investigaciones. Pero el Tío Sam viene en su auxilio.

Para colmo de ridículos, hoy se bromea con el sistema de computadoras de la RAF, que está descompuesto, y su personal verá atrasado el pago de sueldos por lo menos una semana, incluidos los que están combatiendo en el Atlántico.

Investigación sobre el "Sheffield"
El Ministerio de Defensa ordenó investigar las circunstancias en que fue hundido el "Sheffield". Un corresponsal embarcado en el "Invencible", escribe hoy que al saberse la suerte del "Sheffield", el portaviones temió un ataque con misiles y comenzó a dar violentos sigzagueos que tiró a marinos al piso.

El capitán del "Sheffield", James Salt, de 42 años, que no fue el último en abandonar la nave, habla aterrorizado del "infierno blanco y caliente" que se produjo y cuenta detalles de horror para él y sus 268 tripulantes. También se reflejó la angustia de su esposa, curiosamente llamada Penélope, que lo espera en "su casa enorme y rodeada de jardines, con vista al mar, en el club de yates de Bierdham, en Sussex".
Quizás le haya servido de consuelo a Salt la experiencia familiar, pues su padre fue comandante del "Triad", hundido en la última guerra en 1941 en el Mediterráneo, quien también se salvó para contarlo.

Ahora otra generación conoce el infierno. "El príncipe Andrés sobrevoló como copiloto de helicóptero al "Sheffield" en llamas y vio el horror de la guerra", dicen los diarios.

PRENSA INGLESA DE LA FECHA
La nueva situación imperante en Inglaterra desde el hundimiento del "Sheffield", fue muy bien reflejada en Le Monde de París, con apreciaciones acertadas el resto de Europa y gran parte del mundo, aunque esos criterios no se repiten en medios de difusión de la Gran Bretaña ni en círculos gubernamentales. Dedicando los principales espacios en primera, un título resume acertadamente el momento: "Londres: de la euforia (refiriéndose al hundimiento del "Belgrano") a la consternación" (por el caso "Sheffield"). Y agrega: "La atmósfera cambió bruscamente en la capital británica".

Este diario dedica los principales títulos de primera y de otras páginas del interior al tema "Malouines".

Los subtítulos también son elocuentes: "La pérdida del "Sheffield" provoca una seria crisis en Londres" -"Moscú levanta el tono y Washington se inquieta" -"Los Nueve (Comunidad Europea) atenúan su apoyo a Gran Bretaña". Asimismo, el corresponsal de Le Monde en la Argentina Jacques Després, titula su cable de ayer: "Buenos Aires, de la indignación a la serenidad".

También Le Monde trae otra información aquí no difundida, con declaraciones de ayer de Luis Farías, presidente de la Cámara de Diputados azteca, titulando con sus propias palabras. "México -dice- Un serio golpe a la política latinoamericana de Washington. Estados Unidos cometió una falta contra América Latina".

Algunas notas, aunque sin mucha vehemencia, están dedicadas a criticar el bloqueo de informaciones dispuesto por el ministro de defensa John Nott, quien en la tarde del jueves 4, cuando tenía noticias del hundimiento, no dijo nada en los Comunes, dejando que un brevísimo comunicado fuera leído en la BBC, dando la novedad a las 21,30. En esa oportunidad se dijo que se podría lamentar la muerte de unos 30 tripulantes, cifra que luego superaba los 70 y hoy son 87, sin decir una palabra de los heridos.

El ministro John Nott es también criticado por sus expresiones contra el periodismo. Cree que no son lo suficientemente "patriotas" para apoyar a la Gran Bretaña. En particular, tanto él como la propia señora Thatcher, formuló un injustificado disgusto por el comportamiento de la BCC en ese sentido.

El "súper destructor misilístico" de 4.100 toneladas. El hecho provoca "millares" de llamadas al "teléfono de la muerte" y los familiares de tripulantes se hacen presentes en Portsmouth, en la base del barco hundido. Hay testimonios dramáticos del sufrimiento que genera el no conocer la suerte corrida por seres queridos, cuando las demoras hacen pensar en la temida palabra "desaparecido", equivalente a muerte. El ministro de defensa John Nott pidió a los periodistas que se abstengan de hacer entrevistas a los deudos por el efecto emocional que provoca en la población. No obstante, hasta hoy sólo se publicaron las fotos de tres marinos dados por muertos. En todos los mástiles del país, la bandera está a media asta y la registran notas gráficas de los diarios.

El capitán del "Sheffield", James Salt, está en todos los periódicos detallándose sus declaraciones terroríficas de los momentos pasados antes y durante el hundimiento. Hay numerosos croquis del barco, sus armas y dependencias, como también dibujos imaginativos de cómo fue el final de la nave, para ni una sola foto.

El "Super Etendard" comparte en segundo plano el papel de vedette en las noticias junto al "Exocet". Se destaca tanto el poder mortífero del misil, que provoca un nada disimulado orgullo en los franceses y su industria militar, quienes ponderan las ventajas que en materia de electrónica poseen frente a los ingleses, pues no tienen nada para defenderse de tal arma.

Otro cliché de la jornada en primera son las fotos idénticas del teniente Nicholas Taylor, piloto de un "Harrier", que al ser derribado atacando posiciones argentinas en Goose Green se convirtió en el primer muerto británico caído en acción en este conflicto. También se encuentra la foto de su padre, Harry Taylor, con declaraciones que por idénticas deben haberse hecho en una única conferencia o distribuidas por el Ministerio de Defensa: "Estoy orgulloso de tener un hijo que quiso morir por su patria". ¿Qué patria!

Varios diarios hablan de las preocupaciones de las empresas petroleras que ya hicieron inversiones para explorar en el Atlántico Sur. Otros medios extrañan la falta de apoyo al conflicto por parte de los sindicatos británicos, abiertamente opuestos a la guerra.

Ante el clima belicista y manifiestamente intencionado e intimidatorio que se pretendió crear con la publicación de unos soldados gurkas mostrando sus particulares cuchillos llamados kukris, un comentarista se preguntó: "servirán para neutralizar el ’Exocet’".

Otro tema destacado de casi todos los diarios de hoy es la posibilidad de un acuerdo de cese el fuego en Malvinas, de acuerdo a noticias venidas de Washington y las Naciones Unidas, en base a una propuesta del presidente del Perú Dr. Fernando Belaúnde Terry, no obstante lo anticipado anoche por Margaret Thatcher en el sentido de no suscribirla por no contemplar la previa retirada de las islas de las tropas argentinas.

Otros títulos en la prensa inglesa
The Daily Telegraph: con títulos de primera, trae largas notas que se prolongan en páginas interiores, dicen: "Haig en conversaciones con embajador inglés" (en Washington) - "Haig en intensas conversaciones" (también proveniente la noticia de la capital norteamericana) - "Urgente necesidad por solucionar crisis". Un cable de Kenneth Clarke, corresponsal en Buenos Aires, informa que un portavoz militar declaró que el "Exocet AM 39" que hundió al "Sheffield" fue disparado desde una distancia de 35 kilómetros, aunque en verdad fue a 37 kilómetros. Otra noticia de la capital argentina informa que, de los 1.042 tripulantes del "Belgrano", habían 800 sobrevivientes. Una información procedente de París, dice que la empresa francesa Dassault "habría" suspendido la entrega de 14 aviones "Super Etendard" ya comprados por la Argentina. El editorial, guerrero y con intenciones intimidatorias se titula: "Las Fuerzas Especiales primero". Una novedad proviene de Bruselas, donde se encuentra reunida la OTAN a nivel ministros de defensa, a la que asiste el secretario norteamericano Caspar Weinberger. Este expresó, con respecto a la colaboración con Londres, que no había sufrido "ningún deterioro el apoyo aliado a Gran Bretaña".

The Sun trae ataques a los laboristas y en especial al representante del ala izquierda de ese sector de los Comunes, el batallador Tony Benn, a quien trata sin mezquinar adjetivos ofensivos. Como este político se lamentó por la muerte de los marinos del "Belgrano" (cuando The Sun se burlaba de ellos), sentimientos que reiteró el legislador con los caídos en el "Sheffield", el diario lo trata de patético por atribuirse "el monopolio de la compasión por la muerte de marinos británicos y argentinos". Con similar ferocidad, se ataca también al moderado líder del laborismo Michael Foot.

The Times dice que: "Nott sugiere una pausa en la lucha". Proponiendo una tregua, suscitó comentarios risibles en los periodistas.

Una carta de lectores denuncia la presencia de espías en los Comunes que, para evitarlos, se sugiere hacer secretas las sesiones. ¿Será por los periodistas argentinos?

Daily Mail trae su principal título a tres líneas en primera diciendo "Búsqueda de una paz con honor", expresiones impensables antes del hundimiento del "Sheffield" cuando se hablaba sólo de "rendición incondicional".

En el marco de una "guerra total", sin descuidar el más mínimo detalle, desde la primer ministro hasta los miembros conservadores de los Comunes, se siguen criticando las formas en que la BBC trata el tema Malvinas y, como no es lo suficientemente belicista para el gusto oficial, se insiste en la palabra traición. En especial se la acusa, como lo dijo el miembro de los Comunes John Page de "estar ligada a favor de Argentina". Al fin hoy, el Daily Mail, dedica nueve líneas de una sola columna a publicar una réplica de sir Ian Trethowan, director del complejo comunicacional oficial (teóricamente autónomo) expresando que "el pueblo británico desea se le diga la verdad y esta verdad puede ser dicha aún cuando sea desagradable".

Daily Express el diario autotitulado "La voz de Gran Bretaña", junto a las noticias de hoy similares a todos los medios, en la primera página trae un editorial que llamó la atención y fue repetido por diversos medios radiales y televisivos: "Nuestros hombres no deben morir en vano". Otro título dice:
"Primeros pasos hacia la paz", pero en las ocho páginas que dedica al conflicto de Malvinas, su belicismo no decae. Este es uno de los medios sensacionalistas que claman por el bombardeo inglés a la aviación argentina en tierra.

Daily Star, otro medio escandaloso que dedica once páginas al conflicto, repite en primera en grandes letras, la frase "ellos no deben morir en vano", un título que parece calcado del Daily Express. Y publica una curiosa encuesta propia en apoyo a la guerra total, diciendo que es "el veredicto de la nación". No obstante, debe reconocer "la ajustada chance tory en las elecciones locales". En página 2 un título singular, recordando a la señora Thatcher las supuestas encuestas belicosas: "Escucha a la gente Maggie". Y una expresión más que nos recuerda una famosa frase, de hace años, por Leandro Alem: "Nos podremos doblar, pero no nos van a quebrar". Otro artículo dedicado a estimular el belicismo de la primer ministro: "Haz lo que debes hacer": "Bombardea de una buena vez esas bases (las de la aviación argentina en tierra) y salva nuestros barcos".

The Guardian dice: "Nott presiona a la NATO por apoyo político". "En la guerra de comunicados, EE.UU. se inclina a confiar en Londres".

Un título en tapa del Financial Times, solo dice: lleva "’Exocet’ infalibles". "Hurd (Douglas, ministro de estado del Foreign Office) deplora que los irlandeses en la Comunidad deseen anular las sanciones" contra Argentina.

Daily Mirror trae en primera, en gran título, una especie de ruego religioso: "Por el amor de Dios, ¿nuestros hombres están vivos o muertos?". Y como subtítulo: "agonía de familiares esperando noticias".

En varias páginas internas tiene notas sobre "la nación de luto"... "la amenaza de nuestros muchachos es el océano"... y el "misil asesino".

La nota más llamativa de la tapa del Herald Tribune es una que no ha merecido ninguna importancia en otros medios. En título segundo en importancia, dice: "Argentina acusa a Estados Unidos y Gran Bretaña de unirse en una ’alianza colonial’".

Fuente: Equipo de investigaciones Rodolfo Walsh

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