|
|
|
|
|
¿Conociste o sabés algo de Julio
Ravazzano Sanmartino? Si es así todo lo que puedas trasmitirnos será bienvenido.
Comunicate a
elortiba@gmail.com
|
|

Julio Ravazzano Sanmartino no está en
Wikipedia
Por Horacio Sacco
Nadie ha escrito una profunda tesis sobre su abigarrada obra. Ni siquiera una apurada copy/paste monografía estudiantil. Tampoco está en ninguna ostentosa guía de prestigiosos escritores argentinos, Sabemos tanto sobre su rante vida como su ignota muerte, casi nada. Solo que nació en Buenos Aires en 1914, que era viejo caminador y frecuentador de boliches de La Paternal, Chacarita, Villa del Parque; tal vez Plaza Dorrego en San Telmo un domingo de sol, cuando está lleno de turistas hambrientos de exotismo por dos dólares. Pues allá estaba entonces Julio Ravazzano Sanmartino, con sus exóticos libros a cuestas. Libros artesanales, impresos por algún taller amigo, sin sello editorial, nada de ISBN, de un lunfardo críptico, chispeante y jodón, como el que le gusta a la gente. La obra de Julio quizás podría catalogarse como pariente bizarro de lo que alguien llamó literatura de cordel, aunque entre nosotros también está cerca del fenómeno de las llamadas revistas subterráneas durante la post dictadura, obviamente no por el contenido sino por su forma de producción y circulación.
Vivir de la literatura caminando la calle
Julio Ravazzano Sanmartino consiguió esa gran proeza, ese sueño, ese imposible de todo escritor primerizo o de entrecasa: vivir de la literatura, al menos las últimas décadas de su vida. Aunque jamás firmó contrato con ninguna editorial ni menos dedicó ejemplares en un stand de la feria del libro, encarnó el lema capital de la susodicha feria y lo llevó hasta sus últimas consecuencias: "Del escritor al lector". Posta.
Julio Ravazzano Sanmartino vendía sus libros en las mesas de los bares y cafés, Lo conocí en La Paternal, en el bar del griego de la Avenida Alvarez Jonte una tardecita lluviosa y sombría, allá por los años 80 del siglo pasado. Frisando la sabiduría otoñal, pero de edad indefinida, de pituco funyi gris y bigote finito a lo Tío Cámpora, flaco como un alambre, simpatiquísimo y charlatán a más no poder. Obviamente me encajó uno de sus libritos, el último de una larga serie como "Juan Mondiola"; "Piropos porteños"; "Parlamento reo"; "Atracando la chata", "Andá a cantarle a Gardel" y "A mi madre", entre otros. Todos con varias ediciones.
Almas despiadadas ponen a la venta en Internet en la actualidad (2010), por Mercado Libre, los libros que don Julio vendía trabajosamente de mesa en mesa o de esquina en esquina, resaltando el valor agregado "dedicado por su autor", como si hubiera libros no dedicados de Julio Ravazzano Sanmartino, que estampaba su firma y alguna frase, ingeniosa o no, en cada ejemplar que vendía a conocidos y desconocidos. El precio era accesible, y su insistencia tan desbordante como su simpatía. Resultaba casi inútil negarse.
Si usted tiene un libro de Julio Ravazzano Sanmartino no sea cruel, atesórelo y no lo malvenda, no le pagarán mucho por él, hágale ese homenaje a las suelas gastadas de don Julio, el caminante.
|
|
Un pasado ilusorio
Es imposible entender el significado integral de los poemas de Julio Ravazzano Sanmartino si uno no es un lunfardólogo de academia (precisamente uno de sus libros se llama Academia de lunfardo) o sin un glosario a mano. Esto es algo que el autor sabía muy bien, astutamente jugaba con ese plus de hilaridad y atracción que ejercen sus versos sobre el lector medio. El no entender hace que uno se transforme en extranjero de su propio idioma, porque al fin y al cabo el lunfardo es un argot del castellano o español. El no entender también desubica al lector del tiempo y el espacio al que es invitado por el autor. Cabalgando sobre Borges dice Foucault que para Occidente lo raro, lo extraño, lo inverosímil y lo imposible sucede en la lejana, para Occidente, China. Un territorio real y a su vez imaginario, como el Buenos Aires de ayer -y los increíbles personajes- de Julio Ravazzano Sanmartino, publicista, marketinero y escritor, todo en uno. Don julio se nombró a sí mismo vocero del suburbio. Un suburbio fantaseado, inverosímil e imposible. Un suburbio como máscara y cáscara de lo real, que como todo el mundo sabe, no existe. ¡Ah, sin embargo!
No hay excelencia en la obra de este curioso, querible y comprador personaje porteño, si por excelencia se entiende algo muy bien escrito, aún en lunfardo. Hay rimas torpes o apuradas, recurrencia abusiva de terminología lunfarda críptica, desaprensivas redundancias, lugares comunes, errores de sintaxis, en fin, faltas de ortografía. No es, claro está, Dante A. Linyera, Carlos de la Púa, Julián Centeya o Celedonio Flores, a quienes seguramente leyó con avidez. Ni siquiera Carlos Waiss, el letrista de D'Arienzo. Pero tiene creatividad, humor y una chispa desbordante. No hay excelencia en su obra. El excelente es el autor.
Julio Ravazzano Sanmartino habla un lunfardo angelizado, pícaro y zumbón, o como dicen sus libros "la gualén de la yeca posta". O si usted prefiere el habla de la calle real. Porque quizás no haya nada más real que la imaginación del corazón.
¿Conociste o sabés algo de Julio Ravazzano Sanmartino? Si es así todo lo que puedas trasmitirnos será bienvenido. Comunicate a elortiba@gmail.com
|
|
Señores, con ustedes... Julio Ravazzano Sanmartino
El pibe de Paternal
Era un malevo sin grupo
bien junado por las minas
gran señor de las esquinas
del barrio de La Paternal.
Para el tango sin igual
era rey de la milonga
entrador de meta y ponga
bacán de lustre social
por apodo de una mina
el Pibe de Paternal.
|
|
Para el empilche debute
sin camelo te lucía
la elegante fantasía
del caferata sencillo
de sarzo lucía un brillo
que mataba en el ambiente
cabretilla y repelente
pal asunto policial
y se jugaba en un tango
su nombre de Paternal.
Tenía fama sentada
de buen mozo y milonguero
y en asuntos bien cabreros
aguantó cualquier parada
pero una noche estrellada
la zurda lo traicionó
y en la frase en no ya
un yuga lo amasijó
por una mujer fatal
donde hace cruz la barrera
de la estación Paternal.
|
Francisco Javier Martín, febrero
2012 |
En esa esquina un boliche
hoy levanta un mostrador
y el rostro de un payador
se dibuja en un afiche
los que recuerdan sus chiches
de milongas van diciendo
que aquella noche muriendo
rezó el tango un funeral
y entre chuzas de bufosos
bailó su tango inmortal.
Fanfarrón y chanta
Hoy que la vas de señor
porque te sobra la guita
y cuando das una cita
la apuntás en El Molino
hoy que torciste el camino
y no venís más al feca
hoy que no morfás buseca
porque es comida de pobre
yo te pido que te acuerdes
de tus tiempos sin un cobre.
Fanfarrón engrandecido
recordate del pasado
cuando el cuento del finado
diariamente era tu escabio
no te olvides mono sabio
de la vieja carbonera
que te daba la catrera
en las bolsas de carbón
y a la hora del puchero
morfabas como un león.
Como todo, te cambiaste
y tu vida es viento en popa
hoy sos un bacán falopa
que ya se abrió de la barra
y en aquel patio de parra
donde quisiste ser vate
no olvidés el disparate
que hiciste con la María
el día del compromiso
brindando con leche fría.
Sos un puntacho junado
por el rante sabalaje
a vos te faltó coraje
en las lides del amor
hoy la vas de gran señor
con bobo de oro y marroca
te pichicateás con coca
y sos de la sociedad
ya no frecuentás las pizzerías
porque odiás la fainá.
Yo que te juno, fanfarrón
puedo batir tu pasado
pero te dejo encanado
en mi silencio piola
olvidate, pasta frola
del conventillo florido
y aunque el destino ha querido
plastificar tu emoción
yo sólo puedo decirte
que sos un gran fanfarrón.
Homenaje al resero
Aquí me pongo a cantar
a las glorias del Resero
y en mi acento verdadero
brindo con toda emoción
gorjeos del diapasón
y frases de mi garganta
cual homenaje al resero
de un alma gaucha que canta.
Resero patriarca gaucho
de nuestra pampa argentina,
es tu gloria peregrina
un raudal de tradición.
Resero está en tu expresión
la experiencia del destino
flor y nata de la patria,
trovero de mil caminos.
Gaucho altivo y legendario
hecho a toda tempestad.
Jirón de fraternidad
es toda tu concesión,
llanura de inspiración
es tu gloria verdadera
y en los raudales de pampa
sos la garganta coplera.
Pampa, cielo, tempestad,
es tu dura profesión.
Un arreo, una ilusión,
así es tu vida, resero...
El cielo grande es tu alero,
tu función el arreador,
y en las patriadas del alma
una ausencia y un amor.
Ya patrocina nuestra historia
tu glorioso monumento,
y es tu base fundamento
de Patria y de Tradición.
Las memorias de tu razón
marcan tu fiel trayectoria
y en el barrio de Mataderos
tu recuerdo es una gloria.
La rusita piola
Tengo una mina rusita
que me forma pa' los vicios
y con la pasta de cafishio
yo le achaco cualquier guita.
La pendeja es moscovita
y pinta de lo mejor
y en silueta se cotiza
como cheque al portador.
Se deschavó que me quiere
porque soy un variador
milonguero y entrador
y de presencia canera,
la mina es pierna y diquera
cariñosa y consecuente
y de un sport bien polenta
pa' hacerla pasar al frente.
Por problemas de religión
se juntó con un otario
que canta en un seminario
y está carburando en baja
la mina que es rompe y raja
con el gil no quiere lola
yo la apreté y me dio bola
y se juega a mi baraja.
Como la mina es seguidora
yo me la voy a espiantar
y la voy a embulinar
con varios puntos de guita.
Para este juego... Rusita
yo soy un profesional
y en la catrera te arreglo el fato
de tu problema racial.
El cafishio Palangana
Esto que van a escuchar
no es un cuento, macanas
fue la vida, rante y fule
del cafishio Palangana.
Palangana, era un cafishio
de un barrio de Avellaneda
donde tenía una Grela
a la que amuraba bien
amparado por caudillos
también, se hizo quinielero
y muchas veces el banquero
de la cana, lo salvo.
Pero un día, bien me acuerdo
hubo cambio de taquero
y por eso él, canfinflero,
el espiante se tomó!
Hoy ya viejo, encanecido,
siempre Scasani de guita
se le ve por Crucecita
mangando para...comer!
Ya no hay grelas,
ni caudillos
se acabaron sus hazañas
sólo espera la guadaña
viendo los días correr.
A los pardos de San Telmo
Yo soy de la sociedad
de los negros candomberos
soy compadre y milonguero
desde el día en que nací
para mí la tierra en sí
tiene formato de tango
yo soy hijo del fandango
pinta orillera que acata
la gran prosapia del tango
en mi barrio, el de las latas.
Pantalón a la francesa
saco negro y entallado
pañuelo blanco bordado
y el zapato militar
yo cuando salgo a bailar
no tengo fin en el corte
para mí es un deporte
milonguear de arrabalero
yo soy de la sociedad
de los negros candomberos.
Soy negro como el carbón
pero blanco es mi destino
si me buscan soy ladino
muy difícil de vencer
bailando me hago querer
por la mujer que me abraza
mi alma nunca rechaza
cuando me dicen te quiero
yo soy de la sociedad
de los negros candomberos.
Yo soy el negro Falucho
representante del tango
en los salones de rango
tengo entrada vitalicia
en los cortes soy delicia
por mis pasos y quebradas
mi melena alborotada
es de negro arrabalero
yo soy de la sociedad
de los negros candomberos.
Me gusta el tango con corte
y soy amante del tinto
como soy negro retinto
son sinónimo de suerte
el tango es mi plato fuerte
mi delirio mi emoción
yo bailo por intuición
porque nací milonguero
yo soy de la sociedad
de los negros candomberos.
El negro Eduardo y Falucho
la parda Manuela y Cora
Finito y la negra Flora
son mis testigos de ley
de San Telmo soy la grey
y donde mis versos están
soy el pardo Santillán
sobrino del gran trovero
aquel que cantó las glorias
de los negros candomberos.
De los tiempos del tranvía
El lompa ya no se usa
atado del tirador
ni existe el cuello cantor
que le batían palomita
ya se acabaron las citas
donde se escuchaba al vate
y el bizcochito de grasa
que se brindaba con mate.
Hoy la vida es puro grupo
con mucha presentación
y todo es figuración
revestida de riqueza
ya no existe la pobreza
de aquellos tiempos floridos
ni está el amigo querido
que se sentaba a tu mesa”
Parlamento reo
Jotroba lompa pacoy
lengue dorima capuza
lanza campana papuza
sarzo tira paco esquina
espiro raje cortina
sopa grela batidora
chamuyo naca buzón
naranja y última hora.
El balurdo es un bagallo
la marroca una cadena
y la sotana revela
en el topún la cuadrada
tijera lanza chapada
tolis sopa el minestrón
y aquí no ha pasado naranja
fue tan solo la intención.
A los curdas
Atención presten los curdas
los amigos del escabio,
los de enardecidos labios
por el alcohol inmortal,
los que beben a raudal
pa' callar al de la zurda,
los amigos del estaño
del boliche y de la curda.
Yo soy un curda de ley
y tomo porque me gusta,
el escabio no me asusta
ni le temo en realidad,
del licor la variedad
me gusta probar a diario,
y el que aprobó la ley seca
no fue un curda, fue un otario.
Mi apoyo es un mostrador
y mi amigo un botellón,
para aclarar la razón
nada mejor que un moscato,
en mis gloriosos relatos
al vino lo pinto en prosa,
y para mí el paraiso
yo creo que está en Mendoza.
Los envasados de origen
los prefiero en realidad,
pero aclarando la verdad
a ninguno lo desprecio.
por el barril tengo aprecio,
la botella me engalana,
tal vez porque son damas
quiera más la damajuana.
Secos, dulces y abocados,
claretes, rosados, tintos
yo no les miro el precinto,
ni me importa de sus nombres,
y aunque a muchos les asombre
mi forma clara de habler,
a mí no me importa un pito.
yo nací para chupar.
Si yo fuera Presidente
en la Rosada pondría un boliche
y en la puerta un afiche
invitando al tomador,
cien mozos y un mostrador
todo lleno de licores,
una guardia de chupadores
en honor a la virtud,
y un decreto qu expresara
por el pueblo curdela ..salud.
Carta a Gobello
Señor don Pepe Gobello
con mi saludo latente
reciba usted el expediente
de mi merca bien al pelo.
Acuse bien sin recelo
que mi lírico inventario
minga de caucho al camelo
no es parla de diccionario.
El que suscribe don Pepe
es de la yeca porteña
pa`más dato santo y seña
un vocero del suburbio
el que historió al barrio turbio
y con pinta pareja
bate el justo y bien debute
en su concierto de oreja.
Profesor de fama lunga
en el escruche de idioma
gualén y parla que engoma
la davi rante y fulera.
Especialista en manguera
con profesión de bombero
y capitán de los cuarteles
en la Boca y en Caseros.
Yo soy un bardo cachuzo
que a mi atorrante chamuyo
lo bato con los arrullos
de mi florido arrabal.
No soy un bate genial
pero parlo a mi deseo
y aunque no soy de academia
juno el fato de los reos.
Perdone si bato el justo
en mi saber livianito
pero siempre me acredito
para llamar la atención
por eso con emoción
si es que me aguanta la púa
le voy a atracar la grúa
ya que ninguno me emparda
para pedirle manija
en la academia lunfarda.
Al Sr.Vice Presidente
de la Academia Lunfarda
Don Pepe Gobello
La piba del taxi
Es una piba con clase
que trabaja de volante,
y con sonrisa fragante
engancha a los pasajeros.
Los muchachos carpeteros
dicen que esta muñequita,
es un peligro en la calle
bajando la banderita.
Es la taxista que ficha
de la calle el expediente,
la que altiva y consecuente
alegre vive su vida,
es la piba que convida
a la más dulce conquista,
representando en el gremio
a la mujer altruista.
Cuando levanta los puntos
los trabaja de carpeta,
y es una tuerca perfecta
apretando el acelerador,
la carbura con amor
y en su laburo constante,
es una fija imperdible
cuando se prende al volante.
Piba de regios encantos
que embrollás con tu dulzura,
y presagias mil ternuras
con tu parla triunfal,
flor y luz de arrabal
tentación boulevadier
que acelerás con tus ojos
la marcha real del querer.
Un día me levantaste
en tu yiro despacito,
y como fija te palpito
con un sport, que agiganta.
sos una linda percanta
rante, papusa y diquera,
y aunque me enfarolés con tus ojos
te voy a bajar la bandera.
Te felicito, muñeca
y de todo corazón,
te brindo la admiración
de mi reo parlamento,
y al bartirte el fundamento
de este verso arrabalero,
te estimo como un triunfo
del gremio taximetrero.
El plomero
(A los líricos del plomo de cada barrio)
Llega, chapa el cortafierro
y entra a romper la pared,
la pérdida no se ve,
dice el tano protestando,
los azulejos van saltando,
a pedazos por el suelo,
y el bestia sigue a los martillazos
sin que se le mueva un pelo.
Así empieza a desconectar
bidet, inodoro y pileta,
y ay, la pérdida es completa,
en todas las cañerías,
grita... dice máma mía,
cierra.. la llave de paso
y mirando los destrozos,
lo más campante se prende un faso.
Al final estructura un plano
para arreglar las roturas
y como buen caradura
bate ya me estoy volviendo loco,
la pared fuera de foco,
los artefactos hechos astillas,
y el gil que dice ¡Ah, ya está,
eran los cueritos de las canillas!
|
|