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Contrapunto
entre Norberto Galasso y Alcira Argumedo
¿Cómo pararse frente al kirchnerismo?
Por Gerardo Yomal y Hugo Presman
El debate dentro de lo que se denomina en términos generales “el campo popular,
nacional y progresista” estaba latente y se reflejaba, entre otros medios, en
Página 12, con artículos, réplicas y discusiones. La cuestión central es cómo
pararse frente al kirchnerismo. El tren, programa radial que se emite por radio
Cooperativa a las 20 horas con la conducción de los autores, convocó a dos
amigos y militantes que hoy están en posturas diferentes. El historiador
Norberto Galasso que participa del Grupo Carta Abierta y la socióloga Alcira
Argumedo de Proyecto Sur. Presentamos a continuación las partes más importantes
de dicha discusión que ZOOM reproduce en forma exclusiva.
—¿Cómo se para frente al Gobierno?
—Norberto Galasso: Hace bastante tiempo, después de algunos malos pasos por el
viejo Partido Socialista, me fui colocando como un hombre de la izquierda
nacional con un partidito muy débil en la época que estuve con Jorge Abelardo
Ramos. Después, como un hombre de la izquierda nacional, un francotirador… sin
partido. Desde esa perspectiva la sociedad argentina se divide en un campo
nacional que son los sectores populares, la clase media, la gente de menores
recursos, a veces los sacerdotes, algunas pymes y del otro lado un sector
anti-nacional, que es el que construyó la vieja Argentina, la que se endeudó, la
que se sometió a la División Internacional del Trabajo de la mano de Gran
Bretaña y que después se sometió al Fondo Monetario y a todo el desastre que
hicieron el menemismo y la Alianza en el gobierno. Desde esa perspectiva,
estratégicamente debemos ir a una América Latina unida, libre y socialista.
Estamos frente a una oportunidad extraordinaria en ese camino. Pero creo que en
estas circunstancias, dada la correlación de fuerzas existentes y la debilidad
con que inicia el gobierno Kirchner, que cae en la Casa Rosada casi por
casualidad, hay que mantener cierta prudencia en las críticas porque hay
aspectos muy positivos en el gobierno como el hecho de haber enfrentado al ALCA
o tener una buena relación con Venezuela o Cuba o haber terminado con las AFJP.
Puedo coincidir con Argumedo que el gobierno comete algo más que errores
lamentables, como por ejemplo la política en la minería y otras cuestiones, pero
de ninguna manera, jamás, coincidiría con la Sociedad Rural como fue el caso de
Claudio Lozano y su voto contra la 125. Entiendo que hay que empujar lo mejor
que pueda tener el gobierno. Si por ejemplo saca el canal Encuentro que es más o
menos bueno, hay que empujar para que sea mejor. Y de ahí, entonces, que yo no
me pongo en una situación frontalmente enemiga del gobierno… Tengo muy en cuenta
lo que planteaban los viejos clásicos del marxismo: mantener la independencia
ideológica, política y organizativa, y acompañar a un movimiento que es
policlasista, confuso en muchos aspectos, en otros es vacilante, pero que
evidentemente está enfrentado a los enemigos principales que a mi juicio son la
Sociedad Rural, Macri, la Coalición Cívica…
—¿Cuál es su postura en este terreno?
—Alcira Argumedo: Aclaro que quiero y respeto mucho a Norberto con quien en su
momento confluimos políticamente. Yo fui militante del peronismo pero acá hay
que hacer una diferencia muy clara: una cosa es el peronismo histórico y otra es
el pejotismo, es decir, este sector político bastante degradado que surge
después de la masacre de la dictadura militar y que tiene varias
manifestaciones. El duhaldismo, el menemismo, etc. y que sobre todo hay que
diferenciarlo porque precisamente este pejotismo cantando la marcha peronista e
invocando el nombre de Perón y Evita, llevó adelante el proyecto más antipopular
y entreguista de la historia contemporánea argentina, donde incluyo a la década
infame. Frente a lo que hizo el menemismo, los muchachos de la década infame
eran una mariposa. Ahora, el menemismo no lo pudo hacer solamente Menem, tuvo
aliados, cómplices, etc. que es este pejotismo… se puede ir a los archivos para
ver el comportamiento de los distintos sectores. Y esto marca un elemento muy
claro que me parece una falta de respeto: invocar o identificar lo que es la
experiencia del matrimonio Kirchner, con lo que fue la experiencia histórica del
matrimonio Perón.
—¿Cómo es eso de la falta de respeto?
—Alcira Argumedo: Por la memoria de Perón, de Evita, de la gente que peleó y
murió por ese proyecto, pensemos del general Valle en adelante…, me parece que
seguir invocando eso para llevar adelante determinados proyectos que son el
espejo invertido es una falta de respeto. En ese sentido, no hay comparaciones
posibles.
Norberto hace referencia a la Sociedad Rural y a esta nueva derecha. Lo que hace
la dictadura militar es crear un bloque de poder hegemónico donde se articulan
los grupos económicos financieros locales y extranjeros. Estamos hablando de
corporaciones, bancos, etc. junto a los grandes propietarios de tierra y a
nuevos sectores que dan una complejidad especial al sector rural. Es ese bloque
de poder el beneficiario principal del saqueo de la Argentina. Pero acá hay un
error de base: si se sabe que el 20% de los productores tiene el 80% de la
producción del campo y viceversa, el corte de las retenciones estaba en ese 20
por ciento, y ahí darle como en la guerra… Pareciera ser que si el enemigo
principal es la oligarquía, esta nueva derecha, Carrió y Macri, entonces en el
campo del pueblo por carácter transitivo ¿quiénes están? Las grandes empresas y
exportadoras de granos: Dreyfus, Aceitera General de Deheza, Monsanto,
Grobocopatel, British Petroleum, Repsol….
—Argumedo le está diciendo que con su postura a favor del gobierno termina
abrazado a las multinacionales y de la mano del pejotismo a la alianza con Aldo
Rico.
—Norberto Galasso: De ninguna manera. He leído un correo electrónico de un
dirigente principal de Proyecto Sur, Mario Mazzitelli, donde dice que lo que se
está viviendo es centro izquierda, y que la clase dominante ha organizado esto
para después justificar la llegada de la centro derecha que sería Macri, Carrió,
Pinedo o alguno de estos. Frente al planteo que hace él, yo digo que
efectivamente hay que evitar que llegue esa nueva derecha al poder, porque
entonces van a privatizar otra vez Aerolíneas, el Correo, los astilleros, van a
hacer una política como la que hizo Menem, van a cerrar el canal Encuentro, van
a hacer una política contraria a las reformas laborales que consiguió Héctor
Recalde en el gobierno (que son de cierta importancia), las van a anular todas y
vamos a volver hacia atrás. Entonces, lo que me espanta es la coincidencia de
Proyecto Sur con los grupos ultra izquierdistas que generalmente en la Argentina
marcan que todo es lo mismo. Resulta que hay un enfrentamiento bastante fuerte
que se está dando, todos los días se ve en los periódicos cuestiones contra el
gobierno. Entonces La Nación y Perfil le dan páginas a Pino Solanas para hablar
contra el gobierno. Por lo tanto, temo que haya una gran responsabilidad de
Proyecto Sur si realmente se produjera la derrota del gobierno para que lleguen
al poder los grupos realmente más concentrados y vinculados con el imperialismo
norteamericano, al cual este gobierno le ha hundido el ALCA y le está creando
problemas con la Unión Latinoamericana y la cercanía con Chávez y otros países.
—Alcira Argumedo: Quiero aclarar una cosa: si este gobierno se deteriora, no va
a ser precisamente por las críticas de Proyecto Sur, porque hablaría muy mal de
la democracia el hecho de que no pueda haber voces críticas, porque eso hace al
juego a la derecha, esto es inadmisible. Y vamos a la actualidad reciente.
¿Quién es el enemigo principal del pueblo de Tartagal que ha sufrido esta
situación tan brutal? ¿Es la naturaleza? Tartagal no ha sufrido esto por la
naturaleza, acá hay varios responsables. Desde las comunidades indígenas,
pasando por las organizaciones campesinas, hasta los científicos del CONICET
dicen que este desastre de Tartagal se debe al desmonte de los bosques nativos.
Este desmonte venía siendo sistemáticamente denunciado, el gobierno nacional no
hizo nada porque tenía intereses en eso. Primero estuvo Juan Carlos Romero,
ahora está el gobernador Urtubey del Frente para la Victoria. Han desmontado
400.000 hectáreas y están por desmontar 800.000 más. Como se vio, los árboles
que venían y que causaron este desastre no fueron árboles arrancados, eran
árboles cortados. ¿En favor de quién se hace esto? De los grandes grupos
inversores en soja, y que además como son fideicomisos no pagan impuestos. Y
estos eran los Grobocopatel, etc. muchos de ellos amigos del gobierno, ni hablar
de Monsanto… A esto se agrega que otra parte del desmonte la están haciendo las
petroleras, entre otras Repsol, gran amiga del gobierno, en el cual no sólo
están desmontando para hacer exploraciones, sino que además están inyectando
químicos para la exploración que llevan a la contaminación de las napas y de las
vertientes. Sabemos que el matrimonio Kirchner tiene una especial simpatía por
REPSOL, entonces ¿dónde está el enemigo principal del pueblo de Tartagal? No es
casual que viene una comunidad indígena a una audiencia con la Corte Suprema de
Justicia para las denuncias que se hicieron. Recuerden que gracias a la denuncia
de Ricardo Darín en el programa La Noche del Diez de Diego Maradona, en ese
momento se salvó la reserva Pizarro que iba a ser devastada por el señor Romero
aliado del presidente Kirchner.
—¿Qué se debate en Carta Abierta sobre lo que denuncia Argumedo en el sentido
que este gobierno construyó un modelo económico agrominero exportador?
—Norberto Galasso: En el fondo es una cuestión ideológica; yo nunca he sido
peronista. Si yo hubiese sido peronista se me podría decir que cómo soporté que
Perón no expropiase la CHADE, que había sido una empresa corrupta, que había
corrompido en la década infame a todo el Concejo Deliberante y, que según
versiones, financió parte de la campaña de Perón. Tampoco tocó a los
frigoríficos, y cuando se vio en grandes dificultades llegó a hacer concesiones
y acuerdos con la California con respecto al petróleo. Pero por todo eso yo no
me puse del lado de la revolución libertadora. Me tengo que poner del lado del
proceso popular, con sus contradicciones, y empujar. Pero además, si no tengo
ningún ascendiente sobre las masas, si la correlación de las fuerzas es
completamente desigual, es inútil que yo pueda decir algo. Volviendo a la
actualidad: lo negativo hay que marcarlo y lo positivo decirlo también. El
gobierno no ha reprimido en general, tuvo una política de derechos humanos,
depuró la Corte y avanzó contra el poder financiero en el caso de las AFJP.
—Alcira Argumedo: Yo quiero saber qué opina de lo que pasó en Tartagal… ¿O
hablar de estos temas es hacerle el juego a la derecha o ser destituyente? Se
vetó la ley de protección de los glaciares, Tartagal se emparenta con los
desastres que se están haciendo con la minería en La Alumbrera en Catamarca, la
Barrick Gold Company en San Juan, las minas que están sacando el agua potable de
Mendoza, ¿qué se opina sobre esto? ¿Qué se opina hoy 2009 sobre estas políticas
del gobierno que llevan a una devastación social y ecológica altamente
irresponsable? Si denunciar esto significa hacerle el juego a la derecha, me
parece que es ponerte en una trampa y en un intento de silenciamiento muy
grande.
—¿Carta Abierta no se pronunció sobre esta temática?
—Norberto Galasso: En Página12 dije expresamente que en buena parte estoy de
acuerdo con las críticas que formula Alcira, pero dije también que, sin ser
peronista, como decía Scalabrini, hay momentos en la historia en que la opción
es entre Perón y Pinedo. Aquí los votos que Pino Solanas pueda sacar en Capital,
se los va a sacar al kirchnerismo, no se los va a sacar al macrismo, va a
concurrir al debilitamiento del gobierno y, si resulta que después yo voto a
Pino Solanas, y cuando llega el momento crucial de un debate como el de la
Sociedad Rural, el de la resolución 125, Lozano no se abstiene.., porque yo por
lo menos pensé que se iba a abstener, sino que vota conjuntamente con la
oposición e influye sobre el senador de Tierra del Fuego para que vote
juntamente con la oposición, entonces yo creo que esto significa, como dice la
derecha “el kirchnerismo ya se ha terminado”… Entonces, ¿qué viene? ¿Viene algo
mejor? No, viene algo peor.
—Si se volviera a plantear nuevamente en los términos en que se dio la
resolución 125 ¿Usted hubiera estado de acuerdo con el voto en contra de Lozano
o con la abstención?
—Alcira Argumedo: Acá hay una cosa que hay que tener en cuenta y es que, antes
de emitir su voto, Claudio Lozano hizo una denuncia basada sobre las
investigaciones de Ricardo Monner Sans y Mario Cafiero, que no suelen ser
irresponsables… Una denuncia acerca del negociado que estaban haciendo con las
retenciones, que habían pagado al 20% y las empezaban a cobrar al 35%, pero como
ellos declararon una cantidad de toneladas al Estado, le iban a pagar sólo el 22
por ciento de retenciones y esa diferencia eran 1.750 millones de dólares, no de
pesos, como vos pusiste en tu artículo, donde la condición que puso Claudio
Lozano fue que se hiciera una comisión investigadora de ese desfalco al Estado.
¿En favor de quién? No de las maripositas y los niños pobres, en favor de las
grandes exportadoras de granos. Entonces acá estábamos entre la sartén y el
fuego ¿por qué se negó el gobierno a hacer esa investigación, esa comisión
investigadora? Si el gobierno hubiera aceptado imponer la comisión
investigadora... porque ojo, recién empezó a investigar el desfalco después de
la denuncia de Claudio Lozano y después que perdió la 125. El tema es, en esas
condiciones, ante un gobierno que se niega a hacer la investigación de un
desfalco a favor de las grandes exportadoras de granos, de los Grobocopatel, de
los Monsanto, me parece que el voto de Lozano por la negativa fue correcto.
Además, la 125 no se perdió por el voto de Lozano, se perdió porque 15 diputados
del Frente para la Victoria y 11 senadores del Frente para la Victoria hicieron
un voto negativo, antes del voto “no positivo” de Cobos. Este es el famoso
movimiento nacional donde todos se traicionan entre todos…, entonces nos están
echando una culpa que forma parte del deterioro, de la degradación de una fuerza
política que se ha construido sobre bases que están podridas.
—¿Está degradado entonces el proyecto del kirchnerismo?
—Norberto Galasso: En la forma en que lo dice Alcira pareciera que está
degradado el peronismo… Realmente el peronismo ha cumplido su ciclo, y muerto
Perón se ha acabado el peronismo. Lo que ha quedado son las cosas esperpénticas
que hemos visto de Isabel, a pesar de lo cual no fuimos opositores totalmente a
Isabel a pesar de la represión, porque nos dábamos cuenta que si caía Isabel iba
a venir lo que vino, y lo que vino fue mucho peor que Isabel. Y después con
Menem… también forma parte de la degradación del peronismo. Hoy escucho a
legisladores que votaron todo lo que dijo Menem, como me ocurrió el otro día con
un legislador que vino a la Comisión del Bicentenario contentísimo por que
estábamos reivindicando a la Revolución de Mayo de 1810, y el había votado todo
lo que había propuesto Menem.
—¿Se acabó el peronismo?
—Alcira Argumedo: Lo que está degradado es el pejotismo, esa fuerza política que
surge después de la masacre de la dictadura militar y reitero que no lo digo
ahora: en 1983 cuando volvimos del exilio con Nicolás Casullo, que estaba en
Carta Abierta, trabajábamos con Luder en la campaña electoral y le planteamos
"este peronismo puede perder las elecciones". Ese análisis que nosotros hicimos
está en un libro de Nancy Pazos de 1984 que se llama El Peronismo de la Derrota.
En 1985 viendo lo que había sido la degradación de ese movimiento de masas en su
momento glorioso, hicimos una carta de renuncia al pejotismo, en la cual estaban
entre otros José Pablo Feinmann, Alvaro Abós, Horacio González, etc. que de
alguna manera le planteábamos "esto ya no es el glorioso movimiento de masas,
esto es Transilvana"Acá sólo se puede elegir entre Frankestein, el hombre lobo,
Drácula, la momia, etc. Es más, en ese momento, el joven Grosso, que era una de
las tantas promesas del pejotismo, nos manda llamar y al emisario yo le hice dar
su palabra de honor de que le iba a decir "Grosso: esto es Transilvana, no
volvemos porque esto es una trampa mortal, se está degradando e insultando la
memoria de lo que fue este movimiento, y sabes qué, decile que en muy poco
tiempo él va a ser el joven Frankestein" Mirá si no tenía percepción de lo que
iba a pasar más adelante. Esto también lo vimos en el 91, mientras algunos
sectores apoyaban a Menem a pesar de los indultos. En 1991 se recibía a Menem en
las provincias del sur, diciendo "acá está el proyecto de transformación y
cambio que la Argentina necesita llevar adelante" y se apoyaba la privatización
y el desguace de YPF. Nosotros ya estábamos criticando. Pino Solanas recibió
varios tiros en las piernas como consecuencia de esa crítica.
—Estamos seguros que en año 1991 Galasso y usted hubieran estado en el mismo
lado, criticando la política que estaba realizando Menem. Supongo que en el 2000
los dos hubieran estado en el mismo lado criticando lo que era el gobierno de la
Alianza. Algo hay diferente para que en el 2008 ustedes que han tenido críticas
parecidas ante distintos procesos históricos hoy estén en campos distintos…
—Alcira Argumedo: Creo que tiene que ver con el tipo de conducción del
kirchnerismo que genera contradicciones al estilo de que “el que no está conmigo
está contra mí”. Ellos definen un tipo de contradicción que no permite terceras
posiciones, no permite críticas, porque esos son traidores. Para nosotros esta
alternancia constituye la trampa de lo que fue esta estructura de corrupción.
Porque tuvimos el mismo debate cuando se hablaba en el Frente Grande si había o
no que crear una fuerza que rompiera el bipartidismo, que de hecho se está
reconstituyendo.
—¿Hay alguna fuerza social fuerte con posibilidades que esté “a la izquierda”
del gobierno?
—Norberto Galasso: Eso es lo que no existe, yo he tenido una experiencia en el
año 1999 dentro del Partido Socialista Auténtico invitado por Alexis Latendorf
que era un viejo amigo de estudios, que incluso le propusimos a Alcira y Ana
Lorenzo a participar porque Latendorf quería hacer una lista de lujo en la
Capital. Conozco el Partido Socialista Auténtico desde adentro, he estado en
Proyecto Sur en el año 2002 y conozco el funcionamiento, cómo se frustró esa
experiencia de Proyecto Sur, entonces yo creo que no hay ninguna posibilidad de
que sin las masas, sin los trabajadores, sin los sectores populares de la clase
media se pueda crear una fuerza que tenga el poder suficiente para enfrentar a
lo que está que tiene muchas deficiencias. Entonces frente a eso, lo que observo
es un fenómeno bastante peculiar, que es el fenómeno de Carta Abierta, que es
algo así como el reflejo del 2001, por primera vez encuentro 700 personas en un
salón que en general son setentistas, libertarios, más o menos nacionales que
están buscando caminos, entre los cuales hay tipos inobjetables como Horacio
González, Ricardo Forster o Nicolás Casullo que falleció desgraciadamente. Yo lo
que opino y lo que opiné allí modestamente es que esta posibilidad de que la
intelectualidad no jugara como siempre en contra de los movimientos nacionales,
sino que jugara críticamente, porque tampoco son kirchneristas, era una
oportunidad para una coincidencia con Proyecto Sur. Pero en la medida que, según
declaró Pino Solanas, nosotros somos prácticamente cómplices de la cantidad de
chicos que mueren por día, me veo obligado a salir a hacer una declaración…
—¿Cómplices?
—Alcira Argumedo: Perdón, no dijo eso… Se preguntó por qué Carta Abierta calla
ante una situación así. Que no es lo mismo que decirles que son cómplices…
—Norberto Galasso: Por qué silenciábamos ese hecho, decía.
—Alcira Argumedo: Se había hecho la marcha del hambre, venían los chicos, estaba
todo el movimiento por el hambre, la denuncia del obispo Jesús Olmedo de la
Quiaca, diciendo hay hambre, hay mortalidad, hay una cantidad de situaciones
críticas, había que salir a decir algo. Pero además, lo que quiero decir es,
precisamente, esa experiencia, el intento del año 2002-2003 de Proyecto Sur nos
llevó a la convicción de que los cuadros que estaban trabajando en política
estaban contaminados por una mirada de cortísimo plazo y de la búsqueda de
cargos electivos, etc…. por eso se hizo un repliegue, y en los cinco años
siguientes, con Pino y otros compañeros, se recorrió el país hablando con la
gente y de ahí salieron las cinco películas de Pino, Memorias de un saqueo, La
realidad de los nadies, Argentina latente, La próxima estación, y ahora viene
casualmente Tierra sublevada que hace referencia a la denuncia de lo que está
pasando en Tartagal y en otras áreas. Después de ese conocimiento, de ver esa
Argentina profunda y esto unido a estudios serios, porque se puede criticar la
película, pero nadie pudo decir que ni uno de los datos de la película eran
incorrectos.
—¿Cómo se lo va a recordar en la historia a Pino Solanas? ¿Cómo un gran cineasta
o como un político importante de la Argentina?
—Norberto Galasso: Antes de eso quisiera contestarle una cosa: la polémica esta
se inicia cuando Pino hace referencia al silencio de Carta Abierta sobre la
cuestión de los chicos, que es una cuestión que no viene de ahora. En el año ’40
de cada 1000, había 200 chicos muertos. La mortalidad infantil era tremenda, una
cifra terrible para los que la llamaban “la gran Argentina”. Entonces Pino hace
esa declaración contra Carta Abierta. Pero lo que efectivamente sucedió fue que
La Nación titula “Ocho chicos mueren por desnutrición por día”, lo titula grande
y abajo en la nota dice: "Antes morían en 2003 doce niños, ahora mueren ocho".
Es decir que en la nota está diciendo que ha habido un pequeño mejoramiento, no
al que nosotros aspiramos pero sí un pequeño mejoramiento.
—Yendo a temas internacionales, ¿cómo se ubicarían frente a la Venezuela de
Chávez?
—Alcira Argumedo: Con Chávez.
—Norberto Galasso: Con Chávez por supuesto.
—¿En Uruguay con Tabaré que nombró a un ministro liberal en Economía, que vetó
el aborto…?
—Norberto Galasso: Apretándome las narices con Tabaré.
—Alcira Argumedo: Me causa poca simpatía pero hay que reconocer que el triunfo
del Frente Amplio, más allá de lo que haga Tabaré que no me gusta, indica un
avance en la conciencia social del pueblo uruguayo que me parece bueno.
—¿En el Ecuador de Correa?
—Norberto Galasso: Con Correa.
—Alcira Argumedo: Con Correa.
—¿En el Brasil de Lula?
—Alcira Argumedo: Ahí se produce un fenómeno bastante similar. Más allá de lo
que esté haciendo Lula, mucha de cuyas cosas no me terminan de gustar, la mera
elección de Lula indica un avance en la conciencia mayoritaria del pueblo
brasilero y eso es bueno. Pero no me termina de gustar la política de Lula.
—¿Tendría la misma posición con respecto a Lula de la que tiene con relación a
los Kirchner aquí en Argentina?
—Alcira Argumedo: La situación en Brasil es bastante más compleja, venís de un
partido que tiene un fuerte componente de clase obrera en su momento en
crecimiento, a diferencia de esta Argentina que se desindustrializó. En el mismo
tiempo Brasil se industrializó y por lo tanto la clase trabajadora es mucho más
dinámica. Acá estás hablando de una Argentina absolutamente atomizada, que es la
Argentina profunda que estamos tratando de articular, son “esos nadie” que
estamos buscando y eso es Proyecto Sur. Proyecto Sur no pretende ser una fuerza
electoralista, pretende actuar como una araña que permita articular y entretejer
estos movimientos indígenas que vienen acá a reclamar, los movimientos en contra
de la explotación del agua potable en Mendoza, eso es lo que estamos
articulando…
—Norberto Galasso: En Brasil tendría la misma posición, es decir desde una
posición independiente en lo ideológico-político y en lo organizativo
apoyaríamos a Lula.
—Con Evo Morales van a coincidir seguramente…
—Alcira Argumedo: Hay una diferencia muy grande en cuanto a la perspectiva de
transformación que presentan Evo, Chávez y Correa frente a lo de Lula. ¿Qué
sucede? Fíjate qué casualidad, son aquellos grupos que lograron romper la trampa
de la alternancia bipartidista y formar una tercera fuerza a partir de los
movimientos sociales, que es lo que está buscando hacer Proyecto Sur.
—Norberto Galasso: Yo quería plantearles que la posición nuestra por ejemplo en
Bolivia, sería la ideal… que no pudiera haber tierras en poder de una sola
persona de más de 5 mil hectáreas. Entonces eso lo dicta la Constitución, pero
no se votó con efecto retroactivo. Se votó para el futuro.
Entonces si yo me pongo en ultra izquierdista, en que las quiero todas…, el
programa no tiene fuerza para hacer eso, como para hacerlo retroactivo y
terminar, acabar con el latifundio. Entonces yo lo voy a apoyar y voy a tratar
de profundizar, que es lo que me interesa de este proceso.
Fuente: http://revista-zoom.com.ar/articulo2998.html
¿Tu
quoque Lanata?
Por Juan Carlos Jara*
En un discurso reciente, al presentar el proyecto de homenaje a Scalabrini Ortiz
por el cincuentenario de su muerte, la Presidenta dijo que este gran argentino,
lo mismo que otros como Jauretche, Manzi y Discépolo, fueron “casi silenciados”
por los grandes medios de prensa de su época.
Pese a moderar un tanto su afirmación con el reticente adverbio “casi”, varios
medios –acaso por sentirse aludidos- salieron a refutar esas palabras de la
primera mandataria. Hemos leído artículos sobre el tema en, por lo menos, dos
publicaciones partidarias (“Prensa Obrera” y “Crítica de la Argentina”). En
ambas se niega que estos pensadores nacionales hayan sido “casi silenciados”. El
inefable polígrafo Jorge Lanata (historiador, novelista, periodista, conductor
radial y televisivo y otros etcéteras un poco menos destacables), se basa en
fragmentos descontextualizados de un libro de Norberto Galasso para afirmar que
Scalabrini, en realidad, fue silenciado por el peronismo (ni antes ni después,
sino única y exclusivamente por el peronismo) y al citar a Manzi y a Discépolo
despliega una serie de realizaciones artísticas de éstos que demostrarían –según
él- que nunca fueron silenciados, ni “casi silenciados” siquiera. Con el método
avieso que utilizara su maestro Bernardo Neustadt o sus actuales compañeros de
ruta Morales Solá, Nelson Castro y otros célebres expendedores de mendacidad
mediática, Lanata oculta la verdad escudándose en la ligereza de una nota
periodística. “Las creencias que el diario difunde son irrebatibles, porque el
testimonio desaparece”, decía Scalabrini. Lo cierto es que basta leer completas
cualesquiera de las obras de Galasso y otros autores sobre estos grandes
patriotas para comprobar que más que “casi” silenciamiento, sobre ellos se
cernió toda la vida el más infame y criminal ninguneo de la gran prensa.
La viuda de Scalabrini Ortiz solía recordar que después del ‘59 muchos editores
se acercaron a ella para que los autorizara a reeditar “El hombre que está solo
y espera” y ella condicionaba esa reedición a que se hiciera lo propio con
“Historia de los ferrocarriles argentinos” y “Política británica en el río de la
Plata”. Por supuesto, los editores desistían de inmediato de su empresa y al
mejor modo bernardiano “lo dejaban ahí”… Jauretche fue “best seller” pero recién
en su alta madurez y después de un nuevo, largo silencio, fue rescatado por los
jóvenes en los años ’90.
En cambio con Manzi y Discépolo sucedió algo diferente, aunque similar en el
fondo. Para difundir su labor meramente artística siempre tuvieron medios a su
alcance, siempre se los recordó como “el poeta de la nostalgia” (Manzi) o “el
amargo filósofo de la porteñidad”, cuyos tangos desgarrados y crueles tenían su
indiscutible filiación en una infancia triste o en las presuntas infidelidades
de su pareja (Discépolo). Jamás antes de 1970 (salvo los reivindicables
trabajos, también silenciados, de Norberto Galasso) se mostró el perfil político
de estos autores. Las nuevas generaciones surgidas después del ‘55 desconocíamos
prolijamente que Manzi, además de autor de “Sur” y “Malena” había sido
importante dirigente yrigoyenista y cofundador de FORJA. Mucho menos conocíamos
sus décimas a Juan y Eva Perón, estrenadas por Hugo del Carril a fines de los
‘40 o su notable discurso de 1947 “Tablas de sangre en el radicalismo”, donde
afirma aquello de que Perón “es el reconductor de la obra inconclusa de Hipólito
Yrigoyen”.
En cuanto a Discépolo, sus charlas de “Mordisquito” estaban guardadas bajo siete
llaves (hasta ser editadas por Freeland en 1973), lo mismo que el motivo real de
su muerte, provocada por el odio político de quienes antes se decían sus amigos.
“Se murió de ganas” repetían sin mucha convicción los glosistas tangueros de la
época.
Y también lo dejaban ahí…
Conclusión: la superestructura cultural de la factoría tiene muchas maneras de
silenciar o “casi silenciar” a un personaje molesto. Se lo puede enclaustrar,
omitir, obstaculizarle todos los caminos a la difusión, como se hizo con
Jauretche y Scalabrini, o, cuando no hay más remedio, porque son personajes
populares como Manzi o Discépolo, se optará por falsificar su verdadera
personalidad, cercenando los costados más peligrosos y urticantes de la misma.
Existe por supuesto otro método menos sutil: la drástica supresión física, de la
que un “demócrata” como Mitre y un dictador como Videla (cada cual en su siglo)
fueron entusiastas partidarios y cultores. Sería del caso preguntar si, de
habérselo permitido la edad, muchos de los que hoy niegan el silenciamiento de
estas personalidades no hubieran revistado en el bando de los silenciadores, que
en última instancia es lo mismo que decir de los “desaparecedores”.
De ahí el latinazgo del título: “¿Tú también, Lanata?”.
* Profesor en Historia, poeta lunfardo y periodista
radial, ha conducido programas de tango en LS11 radio Provincia de Buenos
Aires... En 1997 obtuvo el segundo lugar en el concurso internacional de letras
de tango organizado por la revista “La Maga” y en 2000 logra el primer premio en
el certamen de poesía lunfarda del Círculo de Poetas Lunfardos de Buenos Aires.
Ha publicado “Rivadavia, las provincias y la burguesía comercial porteña”
(1999), en colaboración con Norberto Galasso. De 2006 es “Manuel Ugarte,
precursor del nacionalismo popular” (Narvaja Editor), con el que obtuvo el
primer premio en el concurso que organizó el “SIESE –Manuel Ugarte” de Córdoba.
Participó en el volumen colectivo “Los Malditos” (4 tomos), editado por “Madres
de Plaza de Mayo”. Acaba de publicar “Barro de arrabal. Vida y obra de Cátulo
Castillo” (Instituto Jauretche, 2008) y tiene en prensa una biografía de Raúl
Scalabrini Ortiz.
[Texto enviado por el autor]
Norberto
Galasso: historiador y militante de la Izquierda Nacional
Por Alberto j. Franzoia
Merecido homenaje al compañero Norberto Galasso el 24 de abril en la Facultad de
Filosofía y Letras con motivo de su designación como Profesor honorario de la
Universidad de Buenos Aires.
Galasso se graduó como contador, pero se ha destacado como historiador,
ensayista y relevante figura del campo nacional y popular desde la especificidad
de la Izquierda Nacional. Esa Izquierda por la que también transitaron el mejor
Jorge Abelardo Ramos y el inquebrantable Jorge Enea Spilimbergo. Los rigurosos
estudios de Galasso sobre nuestro pasado son testimonio de la otra versión de la
historia, muy alejada de la versión oficial de cuño mitrista, pero también
distinta del revisionismo rosista. Su método ha sido y es el que adopta la
Izquierda Nacional: la aplicación creativa del materialismo histórico y
dialéctico a la realidad argentina y latinoamericana. Por lo tanto una
aplicación alternativa a ese clásico marxismo imitativo y eurocéntrico que a
veces ha resultado ser, lamentablemente, la versión más difundida en nuestra
patria.
De la fructífera aplicación de dicho método han surgido excelentes aportes de
Galasso, como su rescate de hombres que habiendo colocado todo su talento a
favor de la causa nacional y popular fueron por ello sistemáticamente
silenciados por la historia oficial. Son nuestros “malditos”, como bien dice
Galasso en su obra. En esa larga lista incluye a Manuel Ugarte, Raúl Scalabrini
Ortiz, Arturo Jauretche y Juan José Hernández Arregui. Con la misma metodología
Galasso dio cuenta de la vida y obra de un enorme exponente de nuestra cultura
como Enrique Santos Discépolo, estableciendo las necesarias correlaciones entre
la letra de sus tangos y el contexto histórico en el que le tocó actuar y en el
cual adoptó una muy clara definición política. Esto vino a contrariar la versión
tradicional de quienes nos presentaron a un filósofo amargado por su infeliz
infancia o por supuestas infidelidades de su pareja, como bien sostiene Juan
Carlos Jara (1). Porque la historia oficial, la que construyen los intelectuales
del bloque oligárquico-imperialista, tiene dos caminos para silenciar a los
intelectuales del campo nacional y popular: no habla de ellos o, en su defecto,
los presenta en una versión descafeinada.
Ya en 1963, siendo Galasso un joven prometedor de la izquierda nacional, la
editorial Coyoacán le había publicado “Mariano Moreno y la revolución nacional”,
donde nos presenta un visión muy distinta del Moreno de los textos escolares, un
Moreno realmente revolucionario, un adelantado en la lucha por la liberación
nacional tanto contra la España Negra como contra ese liberalismo probritánico
que gestaría una nueva dependencia. Más de dos décadas después la editorial del
compañero Roberto Vera publicó un texto fundamental para comprender los
distintos tipos de colonización mental a la que hemos sido sometidos en nuestra
tierra, su título: Imperialismo y pensamiento colonial en la Argentina (1985).
Allí aparecen todos los colonialismos intelectuales posibles: el clásico
liberalismo conservador, las izquierdas que no son nacionales y los
nacionalismos que no son populares.
Galasso ha escrito también sobre Forja, el estupendo grupo de intelectuales que
en plena década infame construyeron un punte entre el declinante yrigoyenismo y
la nueva manifestación del movimiento nacional que se expresaría a través del
peronismo; abordó el socialismo de Manual Ugarte y el camino del peronismo al
socialismo de Hernández Arregui; realizó la historia del FIP (Frente de
Izquierda Popular) y de la Izquierda Nacional; escribió sobre la unidad
latinoamericana y el socialismo nacional; más recientemente nos deleitó con dos
estudios, uno sobre San Martín (“Seamos libres y lo demás no importa nada”,
2004), otro sobre Juan Domingo Perón (“Perón”, 2005), y realizó un estudio
crítico sobre la izquierda argentina (2007).
Galasso ha escrito muchísimo, por eso en apretada síntesis citaré sólo algunas
de sus más importantes producciones:
“Mariano Moreno y la Revolución Nacional”. Editorial Coyoacán
Coordinó la obra “Los Malditos” (tres tomos). Ediciones del Pensamiento Nacional
“¿Qué es el socialismo nacional?” - Editorial Ayacucho
“Vida de Raúl Scalabrini Ortiz”. Centro de Estudios Argentinos
“Manuel Ugarte” (dos tomos). EUDEBA
“Manuel Ortiz Pereyra, precursor de FORJA” – Centro Editor
“J. J. Hernández Arregui: del peronismo al socialismo”. Ediciones del
Pensamiento Nacional
“Discépolo y su época” - Editorial Jorge Álvarez
“Escritos inéditos de Discépolo” - Editorial del Pensamiento Nacional
“La Unión latinoamericana, antología de Ugarte” Editorial Ayacucho – Venezuela
“La Izquierda Nacional y el FIP”.Centro Editor
“Imperialismo y pensamiento colonial en la Argentina”. Roberto Vera Editor
“Jauretche y su época”. Editorial Peña Lillo
“Dos Argentinas” Arturo Jauretche- Victoria Ocampo- Correspondencia inédita sus
vidas – sus ideas – Homo Sapiens Ediciones
“La Larga Lucha de los Argentinos y cómo la cuentan las diversas corrientes
historiográficas”. Ediciones del Pensamiento Nacional
“Seamos libres y lo demás no importa nada” (vida de San Martín). Editorial
Colihue
“Perón” (dos volúmenes), Colihue
"Aportes críticos a la Historia de la Izquierda Argentina" (2 tomos). Editorial
Nuevos Tiempos
Además de historiador y ensayista, Norberto se ha convertido en un muy buen
polemista. No hace mucho, en “Aclarando posiciones” (2) debió salir a defender
nuevamente su acertada tesis acerca del carácter marxista del método utilizado
por Scalabrini Ortiz, ya que esta interpretación de su obra parece no satisfacer
a su hijo Jorge Scalabrini. Otra polémica, aún más interesante por la actualidad
del tema, es la que ha sostenido recientemente con compañeros que pretendiendo
expresar una alte5nativa política ubicada a la izquierda del kirchnerismo
terminan por hacerles el juego a las fuerzas de la reacción. En esta última
polémica (Los aliados posibles y el enemigo principal, 2009) ha planeado dos
cuestiones centrales para todo revolucionario que lucha por la liberación de su
patria. Por un lado cuál es el enemigo principal, y por otro, cuál la relación
de fuerzas existente. Del análisis realizado por Galasso uno queda convencido de
lo esencial: sin resolver adecuadamente estos dos problemas toda izquierda cae
inexorablemente en una de sus más frecuentes errores, como lo es el izquierdismo
abstracto o enfermedad infantil de la izquierda (3).
Como historiador Norberto Galasso es riguroso sin por ello caer en la falsa
postura de una supuesta neutralidad valorativa; la que tan a menudo esgrimen
aquellos positivistas discípulos y continuadores de la historia oficial. Como
polemista es severo pero respetuoso del ocasional adversario, y cuando el mismo
es un compañero que él considera equivocado, suele tender un puente para el
necesario reencuentro. Como militante de la Izquierda Nacional ha aportado
muchísimo a nuestra corriente desde la batalla cultural, una batalla que siempre
he reivindicado como una de las más importantes que tenemos por delante. Además,
transitó por la Argentina de los ochenta y noventa sin cambiar de ideas, fiel a
su socialismo latinoamericano. Y eso, en un país y un mundo en los que la
política y muchos políticos han resultado tan volubles durante las últimas
décadas, es un enorme mérito.
No faltarán en el campo nacional algunas voces destempladas (muy pocas
seguramente) que desde una visión binaria nos digan que el homenaje a Galasso en
un ámbito como la Facultad de Filosofía de la UBA es consecuencia de concesiones
hechas al enemigo. Sin embargo, nunca se podrá construir la unidad plebeya entre
los trabajadores y las capas medias (única garantía para profundizar un cambio
revolucionario) con semejante cortedad de miras. La universidad es un espacio
que debe ser ganado con trabajo cultural y político, como tantos otros ámbitos
donde la presencia de las capas medias es significativa. Entonces, al
primitivismo de estos planteos binarios, se debe responder con una estupenda
frase de Albert Einstein: “"Solo hay dos cosas infinitas: el universo y la
estupidez humana. Y no estoy tan seguro de la primera."
(1) Jara, Juan Carlos: ¿TU QUOQUE, LANATA?, artículo
publicado en El Cuaderno de la Izquierda Nacional
http://www.elortiba.org/in_act.html
(2) Galasso, Norberto: Aclarando posiciones:
http://www.discepolo.org.ar/node/177
(3) Galasso, Norberto: Los aliados posibles y el enemigo principal
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-119374-2009-02-02.html
La Plata, abril de 2009
Jauretche y la zonzera nª 37: el Cuarto Poder
Alfredo
De Angeli
Por Hugo Presman
20-04-2009
Su estilo es la desmesura. Su oratoria es elemental pero directa. Su
incorporación a la consideración pública fue el piquete de Gualeguaychú. Que
empezó obeso y languidece anoréxico. De Ángeli es integrante de una infantería
que sirve para ocupar una posición, pero es un obstáculo para mantenerla. Su
única táctica es el enfrentamiento y la oratoria desaforada, por lo que el
tiempo termina por desgastarla. De Ángeli sabe que sin piquete no hay cámaras. Y
sin cámaras no hay liderazgo. Empezó con una causa ecologista, la instalación de
Botnia y luego se abrazó al glifosato del modelo sojero. Es como ser adalid de
los derechos humanos y propagandista del terrorismo de estado. Afirmó: “Yo no sé
nada, ( sobre los pesticidas) los que tienen que investigar son ustedes”.
A lo largo de un año de conflicto agropecuario , donde habrá enfrentado a las
cámaras y micrófonos por el equivalente de varios meses, tuvo la rara fortuna
que movileros y periodistas estrellas castraran cualquier intento de repregunta.
Cuando era un desconocido referente nacional pero activo militante en el
conflicto por Botnia. llegó a afirmar: “Si Botnia se pone en marcha, en mi
opinión personal tenemos que pasar el puente y, entre los argentinos y los
uruguayos, voltear la pastera como cayó el muro de Berlín, sin violencia"
Rodeados de asesores pertenecientes al Partido Comunista Revolucionario pro
chino que creen que los productores sojeros son una reencarnación de los
campesinos de la larga marcha de Mao y que con ellos marchan hacia la toma de
Pekín (traducido la Casa Rosada), De Ángeli juega por izquierda pero su apoyo
económico es de CARBAP, perteneciente a Confederaciones Rurales Argentina, el
sector más conservador y reaccionario del muy conservador sector agrario. El
presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La
Pampa, Pedro Apaolaza es su padrino económico. Y detrás, es posible que se
encuentre la mano e inspiración del ex presidente Eduardo Duhalde.
Su fama mediática y su inserción en un grupo radicalizado de productores y
rentistas sojeros le ha posibilitado abandonar las tareas agrícolas. Así lo
declaró en un largo reportaje en el Diario La Nación Suplemento Enfoques del
22-03-2009, al periodista Ricardo Carpena: “Vivía del campo hasta la resolución
125. Con mi hermano mellizo (Atilio) tenemos una empresita agropecuaria. Y me
bancó hasta ahí. Entonces mis amigos, que son muchísimos, me empezaron a pagar
el sueldo que tenía en el campo. Y si voy a un lugar les cobramos el viaje a los
que nos invitan. Nada más” Muy lejos quedaron las aseveraciones al diario
Crítica el 15 de mayo del 2008: “Su objetivo no es que lo reconozcan por la
calle, incursionar en la política partidaria ni llegar a almorzar con Mirtha
Legrand. Lo que quiere, repite, es que se termine el conflicto y volver al
campo.”
Mientras da clase de federalismo secesionista estilo propietarios agrícolas de
la media luna boliviana, del estado de Guayaquil en Ecuador o de Zulia en
Venezuela, ignora quienes le abonan la cuenta en el Hotel Castelar de la Avenida
de Mayo. Declaró al diario Crítica del 23-03-2009: “El alojamiento aquí me lo
pagan. No tengo idea de quién pone el dinero, lo único que sé es que un par de
productores juntan plata y se encargan de todo” La fórmula es entonces muy
conocida: se presenta como la izquierda de la Federación Agraria y desde ahí lo
desborda al transformado presidente de la Federación Agraria Nacional Eduardo
Buzzi, mientras que es operativamente un instrumento de los sectores más
cerriles. En descargo de De Ángeli hay que recordar que gente con mucho más
formación política y enarbolando el marxismo ha tenido comportamientos
similares. Camino similar al de Eduardo Buzzi que transformó “ El grito de
Alcorta en los gauchos del Paseo Alcorta”
Adrián Murano en su libro “El Agitador” transcribe declaraciones de De Ángeli:
“La quieren toda para ellos. Para ellos y sus amigos. Pero nosotros no se la
damos más. Es nuestro trabajo, el futuro de nuestros gurises, la jubilación de
nuestros abuelos. Y si ahora nos va bien, es porque la hicimos nosotros, con
nuestro esfuerzo, en el campo, trabajando de sol a sol”
Parece el eco de la declaración de la Sociedad Rural a mediados de 1944 cuando
se pronunció sobre el Estatuto del Peón. Decía: “Éste Estatuto no hará más que
sembrar el germen del desorden social, al inculcar en la gente de limitada
cultura aspiraciones irrealizables, y las que en muchos casos pretenden colocar
al jornalero sobre el mismo patrón, en comodidades y remuneraciones…..La vida
rural ha sido y debe ser como la de un manantial tranquilo y sereno, equilibrado
y de prosperidad inagotable. La Sociedad Rural no puede silenciar su protesta
ante las expresiones publicadas en que se ha comentado y en la que aparecen los
estancieros como seres egoístas y brutales que satisfacen su inhumano
sensualismo a costa de la miseria y del abandono en que tienen a quienes
colaboran con su trabajo. El trabajo del campo por su propia índole, fue y es
acción personal del patrón. Este actúa con frecuencia con los peones en la labor
común, lo que acerca a las personas y establece una camaradería de trato, que
algunos pueden confundir con el que da el amo al esclavo, cuando en realidad se
parece más bien al de un padre con sus hijos…..En la fijación de los salarios es
primordial determinar el estándar de vida del peón común. Son a veces tan
limitadas sus necesidades materiales que un remanente trae destinos sociales
poco interesantes. Últimamente se ha visto en la zona maicera entorpecerse la
recolección debido a que con la abundancia del cereal y el buen jornal por
bolsa, resulta que con pocos días de trabajo se consideran satisfechos” (Libro
de Adrián Murano citado páginas 59 y 60) Lo que lo lleva al autor a afirmar: “
Confundir derechos laborales con costos, suele ser una tradición del
empresariado local”
Los “enchastros” de De Ángeli, expresión que aportó al argot político, son
reiterados: “El que quiera lomo que lo pague $ 80” “La gran mayoría de los
ruralistas está preparada para resistir y armada con “escopetas y carabinas”
“Estos son los mismos de los setenta pero sin armas” “Quieren hacer de la
Argentina una nueva Cuba” “Prefiero ver morir a las vacas ante que regalarlas”
“Solo ante Dios nos vamos a arrodillar, y nunca frente a ningún tirano” “Nos van
a tener que matar de pie antes de vernos de rodillas” “ Si mandan a los
gendarmes manden también ambulancias” “ A duro, duro y medio. Le vamos a
demostrar a la Presidenta nuestra dureza”. “Se pasaron la vida tomando café y
sembrando odio” “Hay que dejar el campo en libertad, que el campo pone en marcha
el transporte” “No sé cómo van hacer algunos legisladores para volver a sus
provincias” “El diputado Alberto Cantero tiene que convocar a la Comisión de
Agricultura por el bien de sus hijos y de sus nietos”
Creo una aduana paralela sobre la ruta 14, como sustituto al largo corte de
rutas del año pasado, durante la reciente abstención de comercialización durante
una semana.
Sobre la movilización que se produjo cuando fue detenido por unas pocas horas el
año pasado, la revista Noticias le preguntó si consideraba que fue un nuevo 17
de octubre, a lo que respondió cándidamente ¿ Que pasó el 17 de octubre?
Sobre la homosexualidad opina: “Es algo que no es normal. Es como si tuviera un
hijo enfermo. Igual no creo que los De Ángeli sean así”. Cuando en Critica le
preguntaron cuál fue el famoso que más le gustó, respondió: “Hablar con Valeria
Mazza porque es muy sencilla, con la misma Mirtha porque me reta y me aconseja y
con los Pimpinela.”
En el mismo reportaje afirma que le gusta ser transgresor, pasar un semáforo en
rojo. Todos los días hago algo transgresor, claro que sin dañar a nadie. Me
encanta cuando todos los autos van uno detrás de otro y no se animan a pasar, yo
los paso a todos. Con las mujeres también siempre fui muy transgresor”
Todos los periodistas lo trataban familiarmente como Alfredo. Hasta que tomó un
banco en Entre Ríos. Ahí, como señaló con precisión el periodista Eduardo
Aliverti, pasó a ser llamado por el apellido. Nadie que es religioso comete una
herejía en su iglesia. Eso asustó al establishment que lo usa. Esa transgresión
a las iglesias del capitalismo que son los bancos le costó un fuerte tirón de
orejas. Pero todavía es el Blumberg antes del inexorable descenso. Como al falso
ingeniero en su momento, le llueven las propuestas electorales. La Coalición
Cívica fue uno de los oferentes. El ecologista sojero agradeció la invitación y
se reservó para la gobernación entrerriana en el 2011. El tiempo suele ser duro
con las estrellas fugaces. Tal vez más previsor, el ex presidente de la Sociedad
Rural Luciano Miguens se sumó al PRO. El vicepresidente de la Federación Agraria
Ulises Forte será candidato por el radicalismo. Jorge Srodek, vicepresidente de
Carbap se postulará al mismo cargo a través Francisco de Narváez, del
PROperonismo, lo que demuestra que es una alianza cuyo ADN contiene un 100% de
macrismo.
Mientras medita sobre su futuro político, Alfredo De Ángeli de la misma
provincia de Pancho Ramírez, aquel que usó de palenque la Plaza de Mayo, escucha
arrobado a Carlos Paillole, director de la Federación Agraria y miembro del PCR,
quien suele despedirse con un revolucionario saludo : “Hasta la victoria
siempre, compañeros”
Artemio López: La distribución del ingreso
Juntarnos
como los dientes, como las manos*
Por Eduardo Galeano
Martes 5 de mayo de 2009
Nuestra región es el reino de las paradojas. Brasil, pongamos por caso:
paradójicamente, el Aleijadinho, el hombre más feo del Brasil, creó las más
altas hermosuras del arte de la época colonial; paradójicamente, Garrincha,
arruinado desde la infancia por la miseria y la poliomelitis, nacido para la
desdicha, fue el jugador que más alegría ofreció en toda la historia del fútbol;
y paradójicamente, ya ha cumplido cien años de edad Oscar Niemeyer, que es el
más nuevo de los arquitectos y el más joven de los brasileños.
*** O pongamos por caso, Bolivia: en 1978, cinco mujeres voltearon una dictadura
militar. Paradójicamente, toda Bolivia se burló de ellas cuando iniciaron su
huelga de hambre. Paradójicamente, toda Bolivia terminó ayunando con ellas,
hasta que la dictadura cayó.
Yo había conocido a una de esas cinco porfiadas, Domitila Barrios, en el pueblo
minero de Llallagua. En una asamblea de obreros de las minas, todos hombres,
ella se había alzado y había hecho callar a todos.
Quiero decirles estito –había dicho-. Nuestro enemigo principal no es el
imperialismo, ni la burguesía, ni la burocracia. Nuestro enemigo principal es el
miedo, y lo llevamos adentro. Y años después, reencontré a Domitila en
Estocolmo. La habían echado de Bolivia, y ella había marchado al exilio, con sus
siete hijos. Domitila estaba muy agradecida de la solidaridad de los suecos, y
les admiraba la libertad, pero ellos le daban pena, tan solitos que estaban,
bebiendo solos, comiendo solos, hablando solos. Y les daba consejos: No sean
bobos –les decía-. Júntense. Nosotros, allá en Bolivia, nos juntamos. Aunque sea
para pelearnos, nos juntamos.
*** Y cuánta razón tenía.
Porque, digo yo: ¿existen los dientes, si no se juntan en la boca? ¿Existen los
dedos, si no se juntan en la mano?
Juntarnos: y no sólo para defender el precio de nuestros productos, sino
también, y sobre todo, para defender el valor de nuestros derechos. Bien juntos
están, aunque de vez en cuando simulen riñas y disputas, los pocos países ricos
que ejercen la arrogancia sobre todos los demás. Su riqueza come pobreza, y su
arrogancia come miedo. Hace bien poquito, pongamos por caso, Europa aprobó la
ley que convierte a los inmigrantes en criminales.
Paradoja de paradojas: Europa, que durante siglos ha invadido el mundo, cierra
la puerta en las narices de los invadidos, cuando le retribuyen la visita. Y esa
ley se ha promulgado con una asombrosa impunidad, que resultaría inexplicable si
no estuviéramos acostumbrados a ser comidos y a vivir con miedo.
Miedo de vivir, miedo de decir, miedo de ser. Esta región nuestra forma parte de
una América Latina organizada para el divorcio de sus partes, para el odio mutuo
y la mutua ignorancia. Pero sólo siendo juntos seremos capaces de descubrir lo
que podemos ser, contra una tradición que nos ha amaestrado para el miedo y la
resignación y la soledad y que cada día nos enseña a desquerernos, a escupir al
espejo, a copiar en lugar de crear.
*** Todo a lo largo de la primera mitad del siglo diecinueve, un venezolano
llamado Simón Rodríguez anduvo por los caminos de nuestra América, a lomo de
mula, desafiando a los nuevos dueños del poder: Ustedes –clamaba don Simón-,
ustedes que tanto imitan a los europeos, ¿por qué no les imitan lo más
importante, que es la originalidad?
Paradójicamente, era escuchado por nadie este hombre que tanto merecía ser
escuchado. Paradójicamente, lo llamaban loco, porque cometía la cordura de creer
que debemos pensar con nuestra propia cabeza, porque cometía la cordura de
proponer una educación para todos y una América de todos, y decía que al que no
sabe, cualquiera lo engaña y al que no tiene, cualquiera lo compra, y porque
cometía la cordura de dudar de la independencia de nuestros países recién
nacidos: No somos dueños de nosotros mismos –decía -. Somos independientes, pero
no somos libres.
*** Quince años después de la muerte del loco Rodríguez, Paraguay fue
exterminado. El único país hispanoamericano de veras libre fue paradójicamente
asesinado en nombre de la libertad. Paraguay no estaba preso en la jaula de la
deuda externa, porque no debía un centavo a nadie, y no practicaba la mentirosa
libertad de comercio, que nos imponía y nos impone una economía de importación y
una cultura de impostación.
Paradójicamente, al cabo de cinco años de guerra feroz, entre tanta muerte
sobrevivió el origen. Según la más antigua de sus tradiciones, los paraguayos
habían nacido de la lengua que los nombró, y entre las ruinas humeantes
sobrevivió esa lengua sagrada, la lengua primera, la lengua guaraní. Y en
guaraní hablan todavía los paraguayos a la hora de la verdad, que es la hora del
amor y del humor.
En guaraní, ñe’é significa palabra y también significa alma. Quien miente la
palabra, traiciona el alma.
Si te doy mi palabra, me doy.
*** Un siglo después de la guerra del Paraguay, un presidente de Chile dio su
palabra, y se dio.
Los aviones escupían bombas sobre el palacio de gobierno, también ametrallado
por las tropas de tierra. Él había dicho: Yo de aquí no salgo vivo.
En la historia latinoamericana, es una frase frecuente. La han pronunciado unos
cuantos presidentes que después han salido vivos, para seguir pronunciándola.
Pero esa bala no mintió. La bala de Salvador Allende no mintió.
Paradójicamente, una de las principales avenidas de Santiago de Chile se llama,
todavía, Once de Setiembre. Y no se llama así por las víctimas de las Torres
Gemelas de Nueva York. No. Se llama así en homenaje a los verdugos de la
democracia en Chile. Con todo respeto por ese país que amo, me atrevo a
preguntar, por puro sentido común: ¿No sería hora de cambiarle el nombre? ¿No
sería hora de llamarla Avenida Salvador Allende, en homenaje a la dignidad de la
democracia y a la dignidad de la palabra?
*** Y saltando la cordillera, me pregunto: ¿por qué será que el Che Guevara, el
argentino más famoso de todos los tiempos, el más universal de los
latinoamericanos, tiene la costumbre de seguir naciendo? Paradójicamente, cuanto
más lo manipulan, cuanto más lo traicionan, más nace. Él es el más nacedor de
todos.
Y me pregunto: ¿No será porque él decía lo que pensaba, y hacía lo que decía?
¿No será que por eso sigue siendo tan extraordinario, en este mundo donde las
palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se
saludan, porque no se reconocen?
*** Los mapas del alma no tienen fronteras, y yo soy patriota de varias patrias.
Pero quiero culminar este viajecito por las tierras de la región, evocando a un
hombre nacido, como yo, por aquí cerquita.
Paradójicamente, él murió hace un siglo y medio pero sigue siendo mi compatriota
más peligroso. Tan peligroso es que la dictadura militar del Uruguay no pudo
encontrar ni una sola frase suya que no fuera subversiva, y tuvo que decorar con
fechas y nombres de batallas el mausoleo que erigió para ofender su memoria.
A él, que se negó a aceptar que nuestra patria grande se rompiera en pedazos; a
él, que se negó a aceptar que la independencia de América fuera una emboscada
contra sus hijos más pobres, a él, que fue el verdadero primer ciudadano ilustre
de la región, dedico esta distinción, que recibo en su nombre.
Y termino con palabras que le escribí hace algún tiempo: 1820, Paso del
Boquerón. Sin volver la cabeza, usted se hunde en el exilio. Lo veo, lo estoy
viendo: se desliza el Paraná con perezas de lagarto y allá se aleja flameando su
poncho rotoso, al trote del caballo, y se pierde en la fronda.
Usted no dice adiós a su tierra. Ella no se lo creería. O quizás usted no sabe,
todavía, que se va para siempre.
Se agrisa el paisaje. Usted se va, vencido, y su tierra se queda sin aliento.
¿Le devolverán la respiración los hijos que le nazcan, los amantes que le
lleguen? Quienes de esa tierra broten, quienes en ella entren, ¿se harán dignos
de tristeza tan honda? Su tierra. Nuestra tierra del sur. Usted le será muy
necesario, don José. Cada vez que los codiciosos la lastimen y la humillen, cada
vez que los tontos la crean muda o estéril, usted le hará falta. Porque usted,
don José Artigas, general de los sencillos, es la mejor palabra que ella ha
dicho.
Fuente: http://www.mpliberacion.com.ar/J-U-N-T-A-R-N-O-S-como-los-dientes.html
Carta
a la ciudadanía
Por Norberto Galasso
Domingo 7 de junio de 2009
Estimado compatriota:
Yo sé que a usted no lo van a engañar ni los diarios, ni la pantalla televisiva,
ni las radios manejadas por poderosos grupos económicos. Sé también que está
informado que De Narváez gasta $ 867.000 por día en su campaña electoral y
además, tengo la certeza de que a usted no le convencen “los versos” que pregona
la mayoría de los políticos en declinación. (También usted advirtió seguramente
que el abogado defensor de Narváez en el caso de la efedrina es Mariano Cúneo
Libarona, quien casualmente es el penalista que defiende a Menem en los juicios
por sus negociados). Cómo no lo va a saber si usted pertenece a la clase media
de la ciudad de Buenos Aires que lee diarios y mira noticiosos televisivos.
Le escribo estas líneas porque sé también que a usted le molestan algunas cosas
del kirchnerismo, o muchas. Le confieso que también a mí me dejan insatisfecho
algunos aspectos de esta gestión.
Se lo repito, aunque estoy seguro de que usted sabe bien quiénes son “los
otros”: los peronistas Menem y Duhalde, los radicales que estuvieron con De La
Rúa, el gran consorcio empresario de los Macri y el multimillonario que encubre
las aspiraciones de Duhalde pues, como usted sabe, De Narváez no puede ser
presidente porque no es argentino nativo. Y hasta algunos “videlistas” como la
“procesista” Cecilia Pando, fervorosa representante de los represores y
admiradora de Duhalde, es decir, de De Narváez.
Usted los recuerda tan bien como yo, seguramente.
Son los que quieren volver a la Corte Suprema en manos de jueces corruptos como
en el 2000, a las humillaciones de la Argentina sometida a “relaciones carnales”
con Estados Unidos como en 1998 y subordinada a los planes recesivos del Fondo
Monetario Internacional, así como al incesante crecimiento de la Deuda Externa,
con Cavallo y compañía.
Usted se acuerda, ¿no es cierto? Seguro que sí: cómo subía todos los días el
“riesgo país” y los intereses y el saqueo... Quieren volver a entregar a los
financistas especuladores el manejo de los aportes jubilatorios de todos
nosotros, volver a la libre importación que destruyó gran parte de nuestra
industria y provocó la desocupación, de donde surgió la delincuencia y la
inseguridad que todavía sufrimos.
¡Cómo no se va a acordar!
Usted, comerciante minorista que estaba la mayor parte del día con los brazos
cruzados esperando clientes que no llegaban en aquella época desgraciada, usted,
joven con inquietudes, que estuvo tentado de sumarse a las colas ante las
embajadas de España e Italia, junto a tantos amigos que veían cerrados sus
horizontes en nuestro país. Y usted, víctima de los negociados de Menem, que
llegó a explotar un cuartel para que no se pudieran contar las armas que se
habían vendido ilegalmente o estafado por De La Rúa, “el moralista” De La Rúa,
que sobornó a los senadores para sancionar la ley de flexibilidad laboral. ¿Se
acuerda de esa ley? ¿Se acuerda de los contratos basura? ¿Acaso olvidó que
cuando la casa se incendiaba De La Rúa decía por T.V. que le preocupaba la
posible extinción de la merluza?
Todos esos son los responsables de aquella Argentina hundida en el fango, en la
miseria y la corrupción... y de los cinco presidentes en una semana, ¿se
acuerda? Y del “corralito” y “el corralón”, cuando tuvimos que salir a la calle,
con las cacerolas, reclamando “que se vayan todos”.
¡No me diga que no se acuerda!
Búsquelos en las listas de la oposición.
Algunos aparecen, otros están escondidos detrás de Narváez y de Michetti,
mientras Menem y Duhalde ya se frotan las manos pensando que algunos confundidos
van a votar a sus títeres y hasta los amigos de De la Rúa se preparan para
rebajar, de nuevo, sueldos y jubilaciones, como en aquella época, cuando López
Murphy proponía arreglar la situación económica rebajando a la mitad el
presupuesto de educación y salud.
¿No me diga que se olvidó? No puedo creerlo.
Aquello no va más y usted lo sabe.
No lo van a engañar con las pavadas de si Cristina cambia o no de cartera todos
los días o si Kirchner vocifera en vez de persuadir.
A ellos les molesta el gobierno por sus aciertos y no por sus errores, y
prometen una Argentina venturosa, cuando tienen el proyecto de hacernos volver a
los 90.
Porque aquí, mi amigo, se están jugando cosas mucho más importantes que las
chicanas que maneja la oposición, precisamente porque no puede desnudar
públicamente su proyecto de regreso al pasado: que si el gobierno no hace
reuniones de gabinete, que si Néstor influye sobre Cristina y otras “zonceras”
en las cuales usted y yo no podemos detenernos cuando la cuestión central reside
en cómo nos defendemos de la crisis mundial que va alejar de nuevo a los
clientes de los comercios, que va a cerrar de nuevo los horizontes de los
jóvenes si vuelven aquellos que fueron responsables de que la Argentina
estallara en el 2001.
Con algunas caritas nuevas -juveniles porque tienen tatuaje- ellos quieren tapar
su proyecto nefasto: por eso no se sabe si son estatistas o no, si son
fondomonetaristas o no, si son latinoamericanistas o no, ni siquiera si son
democráticos o no, porque lo que son es el pasado, aquel que usted y yo vivimos,
desde el 74 hasta el 2003, cuando ellos gobernaban a favor de los grandes
consorcios, de los grandes bancos, destruyendo al país.
Usted sabe, porque está informado, que desde el 2003 se ha bajado la
desocupación y ha crecido el Producto Bruto como nunca en nuestra historia y que
se vive mejor, aunque el conflicto con el campo desató inflación –más allá de
que el INDEC intentase ocultarla- pero que ahora está más o menos controlada.
Usted sabe también, porque no es zonzo, que la Sociedad Rural no salió jamás, en
toda su historia ,ni tampoco ahora, a defender la democracia y el bienestar del
pueblo, sino a proteger sus vacas y sus reproductores que valen millones, así
como sus cuentas bancarias en el país y en el extranjero, que se trata de un
reducido grupo de grandes terratenientes y sojeros a quienes sólo les interesa
exportar y cuanto menos coman los argentinos, mejor, porque hay más mercadería
para vender afuera, mientras tienen a los peones “en negro” y de pata al suelo.
Yo sé que usted entiende todo esto, pero le doy esta alerta porque, después, los
males los pagamos todos...
...Usted sabe bien que tenemos que terminar con la necedad de La Rúa y la viveza
de Menem y Duhalde. Y también sabe que todos queremos un país mejor para
nuestros hijos y nuestros nietos, pero los que destruyeron lo que íbamos
construyendo, vienen ahora con “el verso” de un mundo mejor cuando siempre
fueron la expresión de un mundo peor.
No nos mejorarán, por el contrario, nos destruirán otra vez.
Este gobierno, con sus limitaciones, y desaciertos, abre sin embargo un camino.
Apóyelo por su aciertos, sin por eso dejar de criticar sus errores, y empújelo
hacia las transformaciones necesarias que urgen en nuestra Argentina.
Hay lo que hay, estimado amigo, y de todo lo que hay, no vote por el pasado.
Yo sé que usted no va a jugar con fuego: porque ya otras veces ha sucedido que
por creer que se vota lo mejor, se destruye lo que es más o menos bueno y
volvemos a lo que es decididamente muy malo.
En sus manos está el destino de la Argentina. Estoy seguro que lo comprende
Sería catastrófico que si se equivocan muchos, en el futuro tengamos que llorar
juntos.
Norberto Galasso, junio 2009.
Corriente Política “Enrique Santos Discépolo”
Gabriela Michetti - La mentira como eje de campaña - Sobre desalojo en Paseo Colon 1588
Presentamos un documental realizado por la
Agrupación Aukache, en donde se registra como la Sra. Gabriela Michetti,
ex-vicejefa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y actual candidata a
diputada nacional (2009), miente en el marco de su campaña electoral respecto al
destino de las familias del desalojo más brutal llevado a cabo en el barrio de
La Boca (Paseo Colon 1588). Él mismo muestra imágenes de funcionarios del GCBA
participando de la represión e incluye el primer registro documentado del grupo
de tareas de Macri – la UCEP – haciendo la tarea sucia contra mujeres y niños.
La Agrupación Aukache es una organización social del barrio de La Boca con más
de 10 años de lucha junto a los sectores populares. Las actividades que realiza se
dan en el marco de las problemáticas de trabajo, vivienda y educación. A lo
largo de los años ha conformando unidades productivas y cooperativas de vivienda
de las cuales participan numerosas familias. Así mismo en su local se dan
clases de primaria para adultos y apoyo escolar para chicos. Todas estas
actividades se llevan a cabo con la participación de las familias que día tras
día militan para hacer frente a las necesidades que el GCBA no revierte.
Voto
al Frente Para la Victoria, y me hago cargo*
Por Germán Epelbaum
Germán Epelbaum es un joven platense de 20 años que estudia la carrera de
sociología en la Universidad local. En el siguiente artículo argumenta para
nuestro Cuaderno por qué apoya el proyecto político de los Kirchner.
Intentaré dar una argumentación lo más rigurosa posible (aunque no caigo en la
estúpida pretensión de objetividad que algunos nos quieren hacer creer) de por
qué el 28 de junio voy a votar al Frente Justicialista para la Victoria. Sí, los
voy a votar a “ellos”.
En la política actual veo tres grandes grupos, que han estado presentes hace
muchos años en distintas formas.
Por un lado tenemos a la derecha, lisa y llanamente. Hoy por hoy son los que
conservan el poder, el mismo que detentan hace casi 200 años, también bajo la
adopción de distintas formas históricas. Como toda persona racional, me hago
preguntas e intento relacionar como un todo a este conjunto, costumbre molesta
para los que tienen la idea matemática positivista de analizar todo por partes;
y veo que ideológicamente la Sociedad Rural Argentina, el patético supuesto
humor político del programa insignia del grupo Clarín (la sátira política que es
“Gran Cuñado”), los sectores más recalcitrantes y fascistas del país y aquellos
grupos que bregan por la “patria chica” están en el mismo tejido de inmundicia,
y han alcanzado una conciencia de su situación que los oprimidos aun no han
logrado. Muchos se ríen en mi cara cuando les digo que Sarmiento, asesino de
indios y criollos, y amigo de oligarcas si los hay; puede aparecer en la misma
oración que Menem, Bush o Videla sin ningún tipo de rebusque.
Sin embargo los verdaderamente dominantes de la sociedad se han encargado de
vedar esta relación y hoy se escuchan frases irrisorias, falaces y vacías de
contenido del estilo “nos están destruyendo a todos”, “algo habrán hecho”, “nos
están matando a todos”, “todos vivimos del campo” y “tenemos que volver a ser el
granero del mundo”. Frases que se reproducen acrítica y sistemáticamente para
naturalizar un grupo de premisas no verdaderas. Podría seguir largo y tendido
contando la cantidad de falsos argumentos a las que “la oposición” (en realidad
deberían hacerse cargo de sí mismos y autodenominarse “la reacción”) nos quiere
someter, pero no es mi función en este. Hay sobradas muestras históricas de lo
que esta gente ha hecho cuando obtuvo el poder, no siempre constitucionalmente,
con nuestro país y qué es lo que quieren para el mismo.
Entre la gente de mi edad, también esta la izquierda lisa y llanamente. Aquella
que no logra poner al Manifiesto Comunista y al Capital en la realidad. Siempre
arriba de su platillo volador y con sueños muy loables, no son capaces de
ubicarse en un momento histórico. Cualquier cosa que no sea la toma inmediata de
los medios de producción por parte de los trabajadores, la lucha de clases y la
guerra libertaria es igual a capitalismo e imperialismo. Con este razonamiento
siempre más cercano a lo que ellos han interpretado del marxismo ortodoxo que al
diario de la mañana o a cualquier forma de pensamiento nacional, han apoyado
siempre a las fuerzas más reaccionarias del país y han ayudado a la caída de los
mejores gobiernos que hemos tenido. Insisto, cualquier cosa que no sea la
izquierda más ortodoxa (ellos mismos, solamente, se consideran la única forma de
pensamiento de izquierda) es basura. Es lo mismo Videla, Menem o De Narváez que
Cristina, Perón o Chávez. Por otro lado, el último look out patronal del campo
tuvo aristas de “larga marcha de Mao” para más de un trotskista despistado.
Están tan a la izquierda que terminan del otro lado.
Luego de analizar las dos corrientes anteriores: la reacción liberal en lo
económico y conservadora en lo político; y la izquierda despistada voy a hablar
del tercer grupo: el Peronismo.
Fue el primer y hasta ahora gran movimiento de masas populares del país, y
cuando se manifestó en sus versiones más puras fue el mejor gobierno que
tuvimos.
Nunca ningún gobierno repartió tan equitativamente la riqueza como el peronismo.
Se puede objetar y con razón que tuvo aristas muy autoritarias, que su líder
tuvo un final totalmente contradictorio a lo que fue el resto de su vida y
demás; pero objetivamente fue el mejor gobierno. Otro aspecto clave y
fundamental, es “el movimiento”. También se le podrá objetar que en parte está
viciado de clientelismo y corrupción. Sin embargo… tiene ese sesgo popular y
casi carnavalesco, lleno de alegría y fidelidad, que pocas agrupaciones de masas
han tenido en nuestra historia.
Más allá de las banderas políticas, me identifico con el pueblo. Lo digo con
orgullo.
Lo que para muchos son “los negros de mierda”, a mí me encanta. Me encanta
sentir el repique del bombo y gente vestida de forma sencilla sin esconder nada
con su apariencia. Como decía Dolina… uno quiere a los que son como uno. Y ahí
estoy. El peronismo es la cara política del pueblo argentino, y yo me identifico
con el pueblo, lo digo una vez más porque me gusta decirlo.
En su vertiente actual el peronismo no está exento de críticas. Hay algunas
cosas totalmente reprochables de este gobierno que no pueden pasarse por alto,
sumado a los hechos de corrupción que envuelven a varios de sus allegados se
podría decir que uno no quisiera esto para siempre en el país.
Pero también hay que reconocer que ESTE ES EL MEJOR GOBIERNO QUE HEMOS TENIDO EN
50 AÑOS, Y HAY QUE DEFENDERLO.
La política de derechos humanos, las estatizaciones, la ley de medios, los
4millones de puestos de trabajo, las 700 escuelas y podría seguir enumerando.
No por casualidad las fuerzas de la reacción, arriba nombradas, vuelven a
juntarse para recuperar el poder señorial que ostentaban hasta hace 6 años.
Con todos los defectos de este proceso, hay que apoyarlo. No podemos permitir
que aquellos que se creen los dueños del país, los que quieren una Argentina
sólo para ellos y que los demás sean mano de obra barata, vuelvan al poder.
Ojalá la disputa fuese entre el Frente para la Victoria y Pino Solanas u otro
candidato inmaculado de sospechas, pero no lo es.
No estoy hablando de “votar al menos peor para que no gane X”, estoy hablando de
que este es un momento en el que más que nunca se juegan dos proyectos de país.
El de la sociedad rural y la mano dura o el del trabajo y la inclusión.
Nadie duda de que este sea un momento clave, y cuando la historia nos venga a
preguntar dentro de muchos años qué estábamos haciendo en el 2009 (como muchos
deberían reflexionar sobre qué estaban haciendo en el 2001, a quién apoyaron en
1955 y 1966, y por supuesto dónde estaban durante la masacre genocida que
comenzó en 1976 y que continuó en democracia con el hambre del pueblo), yo
quiero poder estar tranquilo.
De nada sirve hoy luchar por el comunismo internacional cuando la verdadera
disputa es otra.
Desde los medios de información nos quieren hacer creer que cualquiera que apoye
a este gobierno es un forro lisa y llanamente, o que está pago con los fondos de
“la caja” (otra falacia gigante, la de la caja misteriosa de los fondos del
Estado, como si el Estado no pudiese recaudar dinero). La única forma de
responder a eso es decir APOYO A ESTE GOBIERNO Y ME HAGO CARGO, NO ME PAGA NADIE
NI ME PARECE EL MEJOR PROYECTO PERO ES LA ÚNICA FORMA DEMOCRÁTICA CON
POSIBILIDADES DE PODER Y VOY A DEFENDERLA DE LOS ASESINOS DEL PASADO Y LIBERALES
DE HOY.
Es clave entender esto: cuando desde el gobierno se habla de los peligros de la
“oposición” o se tilda a ciertos grupos de golpistas, no es una simple chicana.
Tuve la suerte de nacer en democracia, pero sé muy bien de las masacres y
crímenes que ha hecho esta gente cuando no obtuvo el poder de manera legal.
Se aproximan tiempos muy difíciles para aquellos que soñamos un mundo más justo,
y hoy por hoy la única manera de no permitirle fortalecerse a la reacción es
dándole un espaldarazo de apoyo al gobierno democrático, nacional y popular.
Cuando quisieron redistribuir la torta de la riqueza a través de un impuesto a
las exportaciones de soja, la continuidad constitucional tuvo un pequeño
tambaleo. Como decía la consigna de las Madres de Plaza de Mayo: NO PASARÁN.
Las opciones son claras. Apoyamos a la derecha fascista de dos maneras: con el
voto directo en la urna, una opción que ni siquiera voy a analizar, o a través
de abstenernos de votar por los mejores candidatos posibles y seguir soñando con
un mundo al que no estaríamos ayudando a construir. La otra opción es la del
pueblo y una correcta lectura histórica: EL COMPROMISO CON LA PRODUNDIZACIÓN DEL
CAMBIO Y CON LA DEMOCRACIA APOYANDO ESTE GOBIERNO.
*Enviado por el autor
Responsable de su publicación original en Internet: Cuaderno de la Izquierda
Nacional ( http://www.elortiba.org/in.html )
La Marcha de la Oposición - Ignacio Copani
Travesía
en el desierto
Por Hugo Presman
Cuando el oprimido incorpora el discurso del opresor y lo toma como propio, el
círculo de la colonización cultural se ha cerrado. Muchas veces un cabecita
negra se refiere a otro de la misma condición con la adjetivación de “negro de
mierda”. O alguien de clase media adopta todos los prejuicios de las clases
altas y en su afán de “pertenecer” lo recita como discurso propio. O un
empresario que le va muy bien porque lo favorece una política de desarrollo
capitalista acompañado de una mejor distribución del ingreso, recita como un
catecismo viejos prejuicios heredados, como que no soporta la soberbia sindical
o los controles estatales, a los cuales los vive como una limitación
insoportable a su irrestricto derecho de propiedad.
La colonización pedagógica comienza en la escuela y se acentúa en los últimos
años con la presencia omnipresente de los medios. El sindicalista Ángel Cadelli,
confesaba en el programa radial EL TREN, que cuando llega a su casa debe luchar
para que su hijo no sea cooptado por tres militantes de la derecha: el
televisor, la radio y los diarios.
Luis Fernando Beraza en su último libro “Grandes conspiraciones en la historia
Argentina” sostiene: “ Pese a que los liberales siguen glorificando “aquella
Argentina”(se refiere a la del Centenario), lo cierto es que la educación ha
servido y sirve para reproducir el sistema social, pese a la gratuidad y
obligatoriedad de los estudios…..Los intelectuales han elegido siempre su
condición de clase antes que su ideología. Es por ello posible- como hemos
podido ver en la actualidad en nuestro país- que figuras supuestamente de
izquierda apoyen a los factores de poder, o que ciudadanos de clase media
opinen- influidos por los medios masivos- contra sus propios intereses.”
En la Argentina , hay versiones de la historia escrita por los vencedores y
otras narradas desde la argumentación de los vencidos. La escrita a partir de
los intereses de los triunfadores es una forma fundamental de colonización
pedagógica. Con la que nos hemos educado millones de argentinos. Una historia
sin carne ni sangre. Que ahuyenta el interés y por lo tanto su conocimiento. Esa
versión oficial de la historia política, es una política de la historia. Carecer
de una interpretación del pasado en sus líneas básicas es como un navegante que
no tiene instrumentos de orientación. La historia no es nada más que la política
del pasado, como la política es la historia del presente. Lo decía con claridad
el más notable analista de estas tierras de la segunda mitad del siglo XIX, Juan
Bautista Alberdi que afirmaba: “ Entre el pasado y el presente hay una filiación
tan estrecha que juzgar el pasado no es otra cosa que ocuparse del presente” Esa
ignorancia lleva a que no se tenga idea de que la mayor parte de los héroes de
la Independencia al sur del Río Grande, lucharon con la concepción estratégica
de una gran Nación Latinoamericana. El ensayista y político Jorge Abelardo Ramos
afirmaba: “Latinoamérica no está dividida porque es subdesarrollada, sino que es
subdesarrollada porque está dividida”
LA IGNORANCIA COMO EXHIBICIONISMO IMPÚDICO
Examinemos a algunos de los ganadores del 28 de junio. Francisco de Narváez en
una pequeña biografía del diario Clarín, que se manifestó favorable al
candidato, publicada el mismo día de las elecciones, consigna que no terminó el
secundario y que no lee libros. No es el caso de Lula o Evo que construyeron su
cultura política en la militancia partiendo de condiciones extremadamente
limitadas y no pudiendo abordar una educación formal integral. Llama la atención
el escaso acceso a la educación básica del millonario, cuando un título
universitario es un valor muy apreciado y necesario en el nivel social que
siempre transitó el ex dueño de Casa Tía. Invitados a la mesa de los almuerzos
de Mirtha Legrand, el cuarteto de triunfadores (Macri-De Narváez- Michetti,
Solá) festejaron con sonoras risas de aprobación, la brutal superficialidad e
ignorancia de la ex actriz, cuando teatralizó el momento en que la presidenta
afirmó que iba a hacer una declaración importante, ella pensó que se iba a
referir a la gripe A. Ante su sorpresa- dijo- hizo referencia a Honduras. ¡Que
me importa a mi Honduras! exclamó sin ruborizarse. Al tartamudeo y risa
impostada de Gabriela Michetti, el Ingeniero Mauricio Macri creyó conveniente
realizar un remate, que convalida aquella precisa frase de Sarmiento: “El título
no quita las orejas”. Dijo con su mala dicción y con la papa en la boca de
sujeto de probeta de Barrio Parque: “ Tengo que decirte Mirtha que estás en tu
mejor momento” Inútil sería mencionarle al ingeniero sin luces intelectuales, a
la Licenciada arribista, al millonario con secundario inconcluso y al Ingeniero
Agrónomo paquete, de familia aristocrática con olor a bosta, que Francisco
Morazán lucho por Los Estados Unidos de América Central, y eso le costó la vida,
ya que murió fusilado. A los cinco Honduras no les interesa. Ellos fueron
educados en la historia de los vencedores, a los cuales pertenecen o tratan de
representar. Menos exigencia se puede tener con la Doña Rosa de los almuerzos,
que según apunta con su habitual ironía Orlando Barone: “Además Honduras quiere
decir cosas profundas. Y la señora Legrand se especializa en superficies.”
En la misma línea de “Chiquita” se manifestó la reencarnación del fundador de La
Nación, el columnista estrella Joaquín Morales Solá. En “La Tribuna de Doctrina”
del lunes 6 de julio escribió: “¿ Donde está la Presidenta? ¿Dónde está su
gobierno? Los argentinos terminarán por hacerse esas preguntas si Cristina
Kirchner sigue corriendo hacia donde no la necesitan. Nada es más demostrativo
de la influencia de las ideologías en el matrimonio presidencial que las fotos
de anteayer: Cristina se peleaba con el gobierno de facto de Honduras desde
Washington, y su esposo se empalagaba aquí entre los halagos de los
intelectuales paraoficialistas de Carta Abierta. Un país aguardaba vanamente,
mientras tanto, que los dos remontaran la derrota, que dejaran las ideas de lado
y se dedicaran a las cosas”
El otro ganador y gran esperanza del establishment es Carlos Alberto Reutemann
quién en la Revista del diario La Nación , entrevistado por Any Ventura declaró:
“Yo tengo una excelente relación con los que no piensan tanto. Con lo
espontáneo. En cambio, los que piensan tanto le buscan la pata a la sota, miran
si estudiaste en la Sorbona o no (se ríe) Además, lo siento en la piel. Para los
intelectuales, verme a mí es como ver al diablo ( se ríe abiertamente), porque
“no habla”, o “no habla de esto o de lo otro”. Cuando pasan cien vacas, yo les
cuento la cabeza. Pero hay tipos que son tan complicados que les cuentan las
cuatro patas y después dividen por cuatro. Les da igual”
EL PODER NO NECESITA MUCHO REFINAMIENTO
Los representantes que le sirven o aquellos que directamente son el poder no
necesitan que los mismos accedan al pensamiento complejo. Educados o
domesticados en la enseñanza formal, condimentadas sus ideas elementales con el
aderezo de la historia mitrista, alabados por los medios del establishment,
educados en colegios privados, practican el viejo axioma sarmientino de
“civilización y barbarie” Ellos son la civilización, todo lo que huela a popular
es la encarnación de la barbarie.
Pero sería bueno advertirles, que mientras celebran el haber obtenido en
distintos distritos, legítimamente, la mayor cantidad de votos, el poder
económico es el verdadero ganador. Ese al que el periodismo puro e
independiente, entrevista pudorosa y tímidamente, a los cuales omite cautamente
cuando se habla de “libertad de prensa”
Eso queda claro cuando se lee al propulsor y propagandista de la soja, el
director de Clarín Rural, el Ingeniero Héctor Huergo, que en sucesivas notas
eufóricas, expresa sin limitaciones su exultante entusiasmo. En el Suplemento de
Clarín del 4 de julio bajo el título “Ganó la Argentina verde y competitiva”
escribió: “El resultado electoral es un triunfo contundente de la Argentina
Verde y Competitiva. Ganó la soja. Ganó el modelo eje Rosario- Córdoba, el nuevo
centro de gravedad de la economía argentina. La sociedad entiende que no se
puede atender las necesidades de los sectores postergados, representados por el
eje Matanza-Riachuelo, expoliando al interior genuinamente productivo. Como
decíamos una semana atrás, no es desnudando al santo del interior como se va a
vestir al santo del conurbano. Hace falta “otro modelo”
El resultado electoral es un hito más, si no la culminación, del camino iniciado
cuando el gobierno intentó la exacción de la renta agropecuaria con las
retenciones móviles. Todos los referentes que emergieron como ganadores tuvieron
que ver con la fenomenal epopeya del campo, cuando le puso la mano en el pecho a
un gobierno que, en nombre de la mesa de los argentinos, jaqueó nada menos que a
la Segunda Revolución de la Pampas. Así , se empieza a expresar en la arena
política una realidad diferente. Es paradojal que mientras el centro de gravedad
de la economía y la sociedad argentina se corría más hacia el norte, la
conducción política caía en manos del lejano sur, rentista de recursos naturales
no renovables.
Si, es el “soy power”( el poder de la soja). Es la respuesta de la sociedad ante
el ataque absurdo que se intentó contra el nuevo maná que cayó sobre estas
pampas. No hay nada más explícito que el paso de Carlos Reutemann, que se plantó
ante la opinión pública como un adalid de la nueva agricultura. Felipe Solá es
el que liberó en 1996 el uso de la soja modificada genéticamente, la gran llave
de la expansión… …Julio Cobos, el otro gran ganador, también representa esto. No
tanto por provenir de una provincia que experimentó su propia revolución
agroindustrial, con el advenimiento de nuevos vinos de calidad, sus frutas y
hortalizas, la riqueza construida con enorme esfuerzo en sus valles regados.
Todo esto está sucediendo, pero fue su voto no positivo de aquella noche
memorable lo que lo lanzó al estrellato político. Fue también la soja y todo lo
que representa. El porteño Macri habló, en su breve arenga en la noche del
domingo, del rol de la agroindustria. De Narváez también…..Lo que está
sucediendo, entonces, es que el país que se venía edificando desde el interior,
ahora avanza hacia el poder con sus propios candidatos”
No es necesario formular ningún comentario. Huergo es transparente. Como Hugo
Biolcati, Presidente de la Sociedad Rural que el 27 de septiembre del 2008 en la
Página 4 de Clarín Rural sostenía: “Las retenciones deberían ser cero. Pero
aceptamos una reducción gradual.” Ahora declara al diario La Capital de Rosario
el 6-07-2009: “ Es importante que nos convoquemos a un acuerdo, a trabajar.
Nadie debe rasgarse las vestiduras, la democracia es así: primero nos invitaron
a ganar el Congreso y ganamos, ahora nos invitaron a ganar en las urnas y
ganamos. Bueno, entonces empecemos a trabajar juntos”
El gobierno, a su vez, suele promover funcionarios con declaraciones y actitudes
que empalidecen a los notables títulos de la Revista satírica Barcelona. Ahora
es el turno del flamante titular del ANSES, el muy joven Diego Bossio, cuya
esposa es la número dos de la SIGEN (Sindicatura General de la Nación). Es decir
el organismo encargado de controlarlo. Ante esta situación anómala, el
funcionario de 29 años, sin ponerse colorado, declaró: “Ella sabe cómo
controlarme y lo hará muy bien”
TRAVESÍA EN EL DESIERTO
La restauración conservadora avanza. El desierto de un país que en la cosecha
actual cubre el 65% del territorio cultivable con soja. La Argentina como
productora de alimentos tiende a ser un recuerdo. Produce forrajes para
chanchos. Creer que este es el camino y ese nuestro resignado destino es la
verdadera fiebre porcina. Que es una pandemia mucho más peligrosa que la gripe
A. Es la gripe S. Conformando una sociedad con enormes excedentes de carne. De
carne humana. En forma de expulsión poblacional. El problema es que Europa
cierra las fronteras para la inmigración. De manera que ya no queda ni siquiera
el módico consuelo para aquellos cuyo futuro primermundista era limpiar baños o
hacer de mozos, o de empleados de limpieza.
Mientras tanto en la mesa de Mirtha no entran en Honduras. Ríen contentos. A las
puertas del Bicentenario. La de la Argentina primaria exportadora. Es una
película del cine mudo, ahora con sonido y en colores. Y que mejor para que haya
una continuidad entre la versión muda y sonora, que el actor principal sea el
que mejor da con el papel: el Lole Reutemann. Demasiado locuaz para el cine
mudo. Demasiado parco y monosilábico para el cine sonoro.
El Segundo Centenario intenta ser una remake del primero. Es una saturación
desafortunada. Con una versión ya había sido suficiente.
10-07-2009

Breve semblanza de Jorge Coscia
Por Alberto J. Franzoia
Jorge Coscia nació un 26 de agosto de 1952, y a la vida política lo hace en mayo
del 69 durante las jornadas históricas del “Cordobazo”, cuando apenas contaba
con casi 17 años. Esa militancia primera estuvo claramente identificada con una
corriente ideológico-política esencial para nuestra Patria: la Izquierda
Nacional. Inicialmente lo hizo en el PSIN (Partido Socialista de la Izquierda
Nacional), luego en el FIP (Frente de Izquierda Popular). En ambos casos se
formó junto a nuestros maestros Jorge Abelardo Ramos y Jorge Enea Spilimbergo.
Más tarde se integra al peronismo hasta convertirse, próximo al ingreso en el
siglo XXI, en un militante del kirchnerismo, aunque habitualmente se define como
un peronista de izquierda.
Entre 2002 y 2005 dirigió el INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes
Audiovisuales). Ese último año es elegido diputado nacional en representación de
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con mandato hasta el 2009. En dicha
condición ha sido en el Congreso un claro y convencido defensor de la
“Resolución 125”, con la que el gobierno de Cristina Fernández intentó poner
coto a la especulación agraria oligárquica.
Como hombre de la cultura se formó y egresó de la ENERC (Escuela Nacional de
Experimentación Cinematográfica), ha dictado clases en la Universidad Nacional
de La Plata y ha cumplido una significativa tarea como director cinematográfico,
siendo su guionista en varias oportunidades Julio Fernández Baraibar. De su
producción destacamos:
• “Sentimientos” - más conocida como Mirta de Liniers a Estambul- (1987), done
se aborda a partir de una historia real y sin oportunismos la problemática del
exilio durante la dictadura cívico-militar iniciada en 1976;
• “Cipayos” (1989), en la que se perfila con nitidez la importancia de dar la
batalla contra el imperialismo, recurriendo a un género poco explorado en la
Argentina como es el musical;
• “El general y la fiebre “(1992) una película atípica que no recurre a las
versiones habitualmente acartonadas y obvias del General San Martín,;
• “Luca Vive” (2002), versión fílmica de la obra de teatro sobre la vida del
cantante de Sumo Luca Prodan.
La temprana formación política De Coscia en la Izquierda Nacional le permitió
saber que el desarrollo de una cultura nacional es lo más importante para
construir la Patria liberada, porque si evadimos esa batalla el imperialismo
(con la necesaria complicidad de sus aliados internos) logra imponer
inexorablemente sus ideas a través de la colonización cultural. Por eso, en el
reportaje concedido sobre el inicio de su labor como nuevo Secretario de Cultura
de la Nación, afirma pleno de convicciones: “Los países son tan grandes como su
proyecto cultural”.
Desde estás páginas le auguramos al compañero Jorge Coscia una excelente
gestión.
La Plata, 14 de julio de 2009
ENTREVISTA
A JORGE COSCIA, NUEVO SECRETARIO DE CULTURA DE LA NACION*
“Los países son tan grandes como su proyecto
cultural”
El funcionario señala que su gestión tendrá “un sesgo político-ideológico
relacionado con la construcción de un modelo”. Y dice que en su agenda están la
Ley Federal de Cultura, el Bicentenario y algunos temas pendientes, como la
creación del Instituto Nacional del libro.
Por Silvina Friera
En el Centro Cultural Borges, el flamante secretario de Cultura de la Nación,
Jorge Coscia, recorre por segunda vez su primera exposición de pintura, La era
de la Venus, con un paso ágil, entre atlético y despreocupado. Los cuadros
“bastante frontales”, según los define, enlazan el icono de la Venus de
Boticelli con los conflictos políticos recientes, como en el acrílico Maldita
soja, donde se observa en un segundo plano al dirigente rural Alfredo De Angeli
rodeado de micrófonos. Su compromiso con el proyecto kirchnerista –“la mejor
expresión política de la vida democrática reciente”–, a través de los cargos que
ocupó como presidente del Incaa (Instituto Nacional de Cine y Artes
Audiovisuales) y hasta la semana pasada como diputado nacional, le ha quitado
tiempo y energías al cineasta, que atraviesa con una naturalidad apabullante
esta etapa de impasse fílmica. La pintura, ese lenguaje más íntimo y solitario,
se convirtió en su refugio y en una nueva trinchera para promover el diálogo
entre lenguajes. “Tengo mucha envidia por los pintores, por esa autonomía
creativa que tienen”, confiesa Coscia a Página/12, ahora sentado en el bar,
dispuesto a anticipar alguna de las medidas que marcarán el pulso de su gestión
cultural. “No vengo de un repollo, he gestionado cultura, un tema que es
familiar y cotidiano para mí”, aclara Coscia, que empezó a militar en la
izquierda nacional, como muchos de su generación, a partir del impacto que
generó el Cordobazo en la juventud de fines de la década del ’60.
Este hombre vestido de negro, desde los zapatos al saco, mañana pisará por
primera vez las oficinas de la calle Alvear, donde se encuentra la Secretaría de
Cultura, para reunirse con José “Pepe” Nun, su antecesor. “Estas primeras
semanas serán un período de diagnóstico y evaluación que me permitirán trazar
las modificaciones que haya que hacer”, subraya Coscia, kirchnerista de la
primera hora que acompaña este proyecto político desde 1998, cuando participó
junto a otros intelectuales, dirigentes y militantes peronistas de la creación
del Grupo Calafate. “Acá no hubo un cambio de gobierno; yo no vengo a reemplazar
al secretario de Cultura de otro gobierno. Nun es una persona por la que tengo
un profundo respeto. Soy director de cine y no hay nada menos parecido que un
director de cine y un crítico. No me pidan que sea crítico de nadie porque no sé
hacer crítica. Sé realizar, soy un realizador.”
–Más allá de que tenga la necesidad de hacer un diagnóstico más acabado, ¿puede
confirmar quiénes continuarán de la anterior gestión?
–Lo único que puedo confirmar, aun sin haber puesto el pie en la secretaría, es
que Horacio González continuará al frente de la Biblioteca Nacional. María del
Carmen Bianchi también seguirá al frente de la Conabip (Comisión Nacional de
Bibliotecas Populares). De ninguna manera estoy diciendo que los otros
funcionarios se van a ir; lo que ocurre con González y Bianchi, además de que
creo que están haciendo muy buenas gestiones, es que comparto una visión
política. Y sin lugar a dudas mi gestión va a tener un sesgo político-ideológico
relacionado con una concepción de la cultura, del lugar privilegiado que ocupa
la cultura en la construcción política, en la construcción de un modelo de país.
–El problema que enfrentan todos los que asumen una responsabilidad en la
gestión cultural es la escasez de recursos. Los buenos proyectos chocan contra
el corset del presupuesto. ¿Cómo va a encarar usted este asunto?
–Sin duda el presupuesto es un problema de la gestión cultural. Creo que tiene
que haber un mayor presupuesto, con un criterio realista, aunque siempre va a
ser insuficiente. El presupuesto tiene que mejorar. Lo ideal sería acercarnos al
promedio histórico de los países que tienen políticas culturales muy sólidas, y
ese porcentaje tendría que estar cerca del uno por ciento. Lo que hay que
entender es que cuando hablamos de un aumento presupuestario son cifras
formidables, aunque sean de medio punto. Pero un aumento presupuestario en
Cultura no implica una sangría para el presupuesto nacional. La cultura es una
actividad en la que con fondos moderados se logran grandes resultados. Yo
siempre pongo de ejemplo el Incaa, que no se nutre por vía presupuestaria sino
por una ley, por fondos que vienen del cine. Con un presupuesto de 35 o 40
millones de dólares, que es lo que cuesta una película barata de Coppola,
nosotros tenemos una industria cinematográfica. Y te diría que audiovisual,
porque el cine es el corazón de la industria audiovisual.
–¿Va a pedir aumento de presupuesto, un refuerzo o partida extra para el segundo
semestre de este año?
–Descuento que voy a tener que pedir recursos porque el presupuesto para este
año ha sido prácticamente ejecutado y yo quiero hacer gestión. Estoy convencido
de que voy a tener el respaldo de mis colegas de gabinete. Mi sueño es que haya,
dentro de los esfuerzos presupuestarios, un Fondo Federal de Cultura. Orson
Welles decía que si cuando hablamos de cine a los cinco minutos estamos hablando
de dinero, no estamos hablando de cine. Y esto vale, si querés, para la cultura.
–¿Qué opina respecto de la institucionalidad del área cultural? ¿Cree que es
conveniente que alcance el rango de ministerio?
–Hace años que vengo sosteniendo que la cultura debe tener un lugar esencial en
el proyecto de construcción de un modelo de país diferente del que hemos vivido
los argentinos hasta el 2003. La cultura cumple un rol fundamental; los países
son tan grandes como su proyecto cultural. No hay en la Argentina una sola
concepción de la cultura, hay por lo menos dos grandes concepciones y es muy
saludable que se expresen. Me acabo de enterar de que además de Carta Abierta,
un verdadero polo de pensamiento cultural, hay un grupo que se llama Aurora (que
estaría integrado por Marcos Aguinis, Horacio Sanguinetti y Jorge Vanossi, entre
otros), que es bueno que salga a la superficie y no se enmascare. Lo malo es
cuando el pensamiento conservador se disfraza de progresista. La cultura debe
tener el mejor rango posible, ya sea a través de un instituto, como en algunas
provincias, o a través de un ministerio. Tiene que haber una Ley Federal de
Cultura, y quiero reivindicar el trabajo que se ha hecho en los dos congresos de
Cultura y en la formación de un Concejo Federal de Cultura, que para mí es
clave. Me parece de mal gusto ahora que me nombraron secretario decir que quiero
ser ministro (risas). Yo tengo una visión altamente politizada de la política
cultural y una visión altamente culturalizada de la política. La cultura es
importante desde una concepción política. Yo no voy a ser un secretario de
Cultura aséptico. En el Incaa todo el tiempo debatí y argumenté una concepción
latinoamericanista del cine.
–¿Qué programas continuarán de la gestión saliente y qué proyectos propios tiene
en mente?
–Tengo que revisar los programas, en qué punto están, si nos concentramos más en
trabajar el tema del Bicentenario, en convocar una masa de pensamiento que
reflexione sobre los doscientos años de la Argentina. Si la pregunta es, por
ejemplo, si Café Cultura va a seguir funcionando, la respuesta es que lo tengo
que evaluar. Sinceramente aún no estoy en condiciones de afirmar qué programas
continuarán o no. Pero sí puedo plantear que en mi agenda está el Congreso de
Cultura, la Ley Federal de Cultura, el Bicentenario y algunos proyectos de ley
pendientes, como la creación del Instituto Nacional del libro.
–Este proyecto de Elvio Vitali al principio fue muy combatido por la Cámara
Argentina de Publicaciones (CAP), que nuclea a los grandes grupos de la
industria editorial. ¿Se llegó a un consenso?
–Sí, finalmente se pudo generar un consenso en torno del proyecto. Yo creo en
los consensos y ésta es una buena ley. La CAP sin duda no es lo mismo que la CAL
(Cámara Argentina del Libro). El proyecto de ley facilitará que se hagan libros
en todo el país y favorecerá al eslabón más débil de la producción. Es una ley
pro industrial, pro activa, que beneficia al conjunto de la actividad.
–El próximo año Argentina será el país invitado de honor en la Feria
Internacional de Frankfurt. ¿Incluirá en su agenda esta cuestión?
–Me voy a reunir con Magdalena (Faillace, presidenta del Comité Organizador)
para ver la manera en que podemos contribuir y facilitar la participación del
país. Así como es fundamental una política federal activa, no hay duda de que es
importante una política exterior activa. La Argentina tiene un yacimiento
creativo increíble en artes plásticas, en literatura, en la industria editorial,
en la música, en el cine, en el teatro, y todas estas expresiones hay que
articularlas y expandirlas a través del sistema de integración de América
latina. Las embajadas tienen como misión promover la cultura argentina. La Feria
del Libro de Frankfurt es un lugar central para la difusión de nuestra industria
editorial y nuestra creatividad literaria.
–¿Qué tipo de perfil le quiere imprimir a su gestión?
–Yo soy un tipo que escucho, que propicio el diálogo, que creo en la
conversación. Los que me conocen saben que no soy intolerante y que la
prepotencia es ajena a mi manera de trabajar, como director de cine, como
funcionario, como político. Pero también es cierto que tengo convicciones
fuertes y sólidas y cuando creo en un proyecto lo llevo adelante. Me voy a
sentar a hablar con todos los que tenga que hablar.
Coscia se pone un sombrero tanguero del tipo que usaba Carlos Gardel para paliar
el frío. Confeso admirador del autor de Los profetas del odio, revela que a
veces su mujer, harta de escucharlo reproducir frases de Jauretche desde que se
levanta hasta que se acuesta, le pide que cambie un poco el repertorio. Pero
antes de despedirse se ve tentado de sintonizar la frecuencia jauretcheana y
dice que “la vida es local y las formas universales”. Con el soplo de aire
fresco que trajo la renovación en el gabinete de Cristina Fernández, Coscia se
prepara para hacer gestión cultural post derrota electoral 28-J. Tal vez por la
mente del cineasta se crucen los versos de Los Piojos: “Yo le pido a San
Jauretche, que venga la buena leche...”.
Domingo, 12 de Julio de 2009
*Fuente:
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/17-14540-2009-07-12.html
Giberti
contra La Nación*
El ex secretario de agricultura, Ing. Agr. Horacio Giberti, difundió una copia
de la carta donde denuncia una falta de ética periodística por parte del diario
La Nación. Según indicó Giberti la decisión de difundir la misiva entre los
medios, responde a que el matutino se negó a publicar su nota aclaratoria sobre
información consignada en un artículo que es incorrecta.
Desde la redacción del periódico, colegas consultados por El Enfiteuta afirmaron
no tener conocimiento de la carta remitida por Giberti, en tanto que en la
sección carta de lectores este diario no fue posible contactar a alguien que
pudiera explicar el caso.
A continuación se reproduce la carta de Horacio Giberti:
Sr. Director: Para los fines que Usted estime corresponder le informo sobre una
grave falta de ética periodística que detallo a continuación.
La Nación, en su edición del 30 de marzo de 2008 p. 16, afirmó que existen
“alrededor de 300 mil explotaciones agropecuarias, cuyos dueños están
representados por cuatro entidades”… Más adelante, le adjudica 110.000 afiliados
a Confederaciones Rurales Argentinas, 100.000 a la Federación Agraria Argentina,
10.000 a la Sociedad Rural Argentina y 100.000 a Confederación Intercooperativa
Agropecuaria.
De acuerdo con las cifras señaladas, el gremialismo agropecuario abarcaría el
73% de las explotaciones, y el cooperativismo el 33%.
Se trata de un grueso error. Por correo electrónico del 31 de marzo ppdo.,
señalé al periódico que los datos del Censo Nacional Agropecuario de 2002
arrojaban cifras de agremiación notablemente inferiores; entre otros casos,
citaba que en la provincia de Buenos Aires apenas el 8% estaba agremiado y el
13% integraba cooperativas. Cifras no muy distintas correspondían a otras
provincias (adjunto copia del texto completo de la carta).
La carta no fue publicada ni el error rectificado. Es más: ese periódico rechazó
mi carta documento del 17 de abril pasado, destinada a reiterar el texto de mi
correo electrónico.
La libertad de prensa permite que los periódicos seleccionen la información que
les llega. Pero en este caso se trata de un error que no puede ser
deliberadamente ignorado, a menos que se pretenda desinformar a la opinión
pública.
Curiosamente, Bartolomé de Vedia (editorialista de La Nación y presidente de la
Academia Nacional de Periodismo) acaba de afirmar en la jornada del ciclo “Hacia
el Bicentenario”: “En este tiempo, el periodismo debe luchar ante dos frentes de
tormenta: el combate por la libertad, que está muy lejos de haberse terminado, y
por la responsabilidad ética, que es un desafío nuevo de los hombres de prensa
contra sí mismos.” (La Nación, 10 de mayo de 2008, p. 20).
Horacio Giberti
Ex secretario de Agricultura y Ganadería de la Nación.
Giberti falleció el 26 de julio de 2009
Fuente: www.elenfiteuta.com/nota.asp?idnota=3656
Ya
es hora de hacernos algunas preguntas
Por Germán Epelbaum
Antes de empezar con este artículo, me gustaría esbozar la situación que me
lleva a escribirlo: no tolero más esta bajada de línea ideológica que nos dan
los medios intentando hacer pasar su realidad por realidad objetiva y haciendo
pasar lo Popular por nocivo para la sociedad. Intentaré entonces analizar
ciertos mensajes que se nos aparecen como dados y están lejos de ser verídicos.
Antes de mi último arrojo de indignación me encuentro viendo en la tele, con una
música propia de una película de terror, la noticia del pacto entre Kirchner y
Grondona para estatizar el fútbol. El monto que pondría el estado para que se
violen los contratos que había firmado TyC Sports seria de 500millones de pesos…
más que el subsidio que se le va a entregar a los tamberos (los cuales como bien
sabemos están todos a punto de quebrar por la feroz mano predadora del Estado,
porque el Estado debiera ser bien chiquitito así no molesta, repetían los
titulares de la semana pasada y también los de la década anterior).
Analicemos un poquito esta situación: el fútbol es un negocio de cientos de
millones de pesos de ganancia, la cual está siendo extraída en un 70% por la
televisión y un 30% de rédito para los clubes (eso casualmente no aparece en el
“informe” sino la cantidad de representantes y sponsors, todos ellos laburantes
de sol a sol, que se quedarían en la calle).
El Estado invertiría 500 millones que le darían una pronta ganancia, y mayor
ganancia es más presupuesto para salud y educación, y les daría más dinero a los
clubes que el que actualmente reciben.
Sobre el subsidio a los tamberos… debiera decir el “periodismo independiente”
que hoy por hoy un tambero argentino gana lo mismo por litro de leche que un
tambero europeo, aunque los costos de producción locales son ínfimamente menores
a los foráneos.
También está muy en boga el tema del “tarifazo”… pocos mencionan que las tarifas
de servicios públicos locales son las más baratas de Latinoamérica.
¿Qué quiero decir con esto? No existe una sola realidad… sólo existe en la forma
y medida en que podemos percibirla. Hace poco observé de reojo un titular de
Clarín en el que como nota principal aparecía la pintoresca noticia de la
histórica nevada en Ushuaia… y en un recuadro apenas visible se nos decía que el
salario mínimo, vital y móvil alcanzaba los $1.500. Sólo una persona de nulo
espíritu crítico puede leer ese panfleto sin darse cuenta la operación política
que este esconde.
Será cuestión entonces de empezar a hacer que se escuche la otra voz,
casualmente hoy por hoy el “oficialismo” pareciera ser la oposición en el plano
discursivo. Cualquier pichirruchi prende un ratito la tele y después de hablar
del partido del domingo en el trabajo va a tener un nuevo tema: el que le
asignen los medios esa semana. Antes fue la inseguridad, después la gripe,
brevemente volvimos a los secuestros y ahora llegamos al extremo de lo grotesco
cuando vemos a tipos dueños de miles de kilómetros del planeta preocuparse por
la pobreza.
Yo soy un otario más, no tengo dudas. Pero hay algo de lo que estoy seguro: mi
agenda de preocupaciones no la marcan los medios ni los sectores dominantes que
quieren que piense tal o cual cosa.
Así vemos cómo hay gente que vive en el conurbano, que se toma un tren a las 7
de la mañana todos los días y que alcanzó la dignidad de sujeto político recién
con el peronismo, preocupándose por el furor estatista chavista de “los K”, como
hay personas que trabajan en un rancho del interior y se desesperan por los
caóticos cortes de avenida de los maestros (los cortes de ruta de los que
quieren exportar porotos a China tienen otra onda). Hay gente que hasta hace
poco estaba en la lona y hoy puede darse algunos gustitos, pero está preocupada
porque “las cosas están cada vez peor”, tan desesperada con el gobierno como los
jubilados que vivieron 15 aumentos salariales en los últimos tiempos.
Personalmente, tuve una etapa de ferviente opositor al gobierno, ya que este no
cuadraba en mis expectativas revolucionarias; luego vi que no sólo tiene poder
quien está en el gobierno sino que hay otros actores: la Sociedad Rural, las
corporaciones mediáticas, los grupos económicos concentrados, las políticas
exteriores de otros países que ejercen influencia sobre nosotros... En ese
momento decidí abandonar mi postura de radicalismo político que no aceptaba una
mínima desviación al dogma para salir a “bancar la parada”. Apagué el televisor
y me fui a la Unidad Básica a ofrecer mi colaboración al proyecto Nacional. Les
aclaré a los compañeros que estoy donde estoy porque considero que en este
último tiempo se han realizado conquistas históricas para el pueblo argentino y
no pueden perderse. Todas las críticas que tengo hacia el kirchnerismo también
las formulo en ese contexto.
Aquellos que no toleran ciertas alianzas deben comprender que el mismo Lenin
armó su Ejercito Rojo con los generales que otrora habían apoyado al Zar.
La presencias de Alak en el gobierno y la posibilidad de establecer un acuerdo
con Julio Grondona, mafioso y antisemita confeso, me parecen lamentables, pero
hoy por hoy si se le quiere hacer frente a “la oposición” (de la cual vemos a
diario sus exabruptos antidemocráticos y neoliberales, así como con la
experiencia que nos da la historia: sabemos lo que son capaces de hacer cuando
quieren poder o cuando lo tienen) no queda otra alternativa que abandonar los
sueños de pureza institucional y luchar por la democracia, el trabajo y la mesa
de los argentinos.
Es tiempo de darnos cuenta de que, salvo honrosas excepciones como los proyectos
de Pino Solanas o Martín Sabatella, las otras alternativas son más de lo mismo a
lo que estamos acostumbrados hace 200 años. Estamos hablando de,
mayoritariamente, un grupo de individuos que quieren hacernos creer que vivimos
en una dictadura, que estamos cada vez peor, que están desesperados porque hay
chicos que mueren de hambre (gracias por el gesto humanitario, curioso por parte
de los que quieren que nos reconciliemos con ladrones de bebés), pero bajo sus
loables banderas esconden intereses ajenos y contrarios a la mayoría de
nosotros. Quieren reglas claras para que entre el capital de afuera a especular
y ellos participar de la repartija, quieren vender la mayor cantidad de soja
mientras dure la bonanza y quieren ser ellos los que decidan quién es el que
manda en este país.
Nos hacen creer que las capas populares no votan sino a cambio de un colchón,
que una hinchada de fútbol es un grupo de fanáticos violentos, que cualquiera
tiene derecho a decir cualquier cosa, aun una proclama sediciosa, bajo la
libertad de expresión; o que todos los pobres son ignorantes por tener una
antena de TV satelital en la casa. Enunciados que se proclaman sin cesar hasta
formar parte del discurso colectivo y naturalizarse hasta perder la posibilidad
de ser analizados. El extremo del patetismo lo vemos en los programas que hacen
divertidísimas excursiones antropológicas a las villas miseria (que
indudablemente ya debieran haber desaparecido) para contarnos cómo vive la gente
de ese otro mundo, que seguro se va a convertir en delincuente y después va a
entrar por una puerta y salir por la otra. Además, tenemos a los
constitucionalistas de la sociedad rural, que dicen defender la democracia,
cuando apoyaron masacres inconmensurables entre nuestra gente; o el caso de los
economistas que participaron en el menemismo y hoy se desesperan por un
inminente colapso del sistema, que por cierto aun estamos esperando y nunca
llega.
A veces uno tiene las ideas confundidas, a todos nos pasa, pero cuando vemos que
hay un sector que lleva a cabo un proceso Nacional y Popular que nosotros mismos
experimentamos en la mejoría de nuestra calidad de vida y de los que nos rodean
paulatinamente, y del otro lado vemos una tribuna de fascistas, liberales,
golpistas, periodistas de turbio prontuario y otras flores en el jardín
opositor, el panorama se aclara.
Llegó el momento de elegir. ¿Queremos estar en un cacerolazo de chetos, yuppies,
caretas y gorilas que se desesperan por la rentabilidad de aquellos que
históricamente los han sometido? ¿Nos tiene que preocupar ser un país como
Suecia o Estados Unidos? ¿No estaremos mejor comiendo chori a la salida de la
cancha que aspirando a ser como los que comen caviar en Puerto Madero?
¿Esos “cabezas” son todos chorros? ¿Hace falta cruzarse de vereda cuando los
vemos?
¿Es verdad lo que dicen en la tele? ¿Todos estos tipos, dónde estaban antes,
cuando ocurrían las peores desgracias de nuestra historia?
¿Dónde estábamos nosotros hace seis años? ¿Cómo estamos ahora?
Responsable de su publicación original en Internet: Cuaderno de la Izquierda
Nacional ( http://www.elortiba.org/in.html )
Escena de Queimada sobre la
burguesía colonial
Los argentinos y la cultura - Jorge Coscia
La
Tierra es redonda, Pino
Por Hugo Presman
Tengo afecto por Pino. Desde que veíamos como estudiantes y militantes
universitarios su ópera prima “La hora de los Hornos”. Las largas charlas
filmadas con Perón en Puerta de Hierro de actualización doctrinaria. O más tarde
“Los hijos de Fierro”. O ya en democracia “Tangos: el exilio de Gardel”. Su
oposición al menemismo que le costaron algunos balazos en sus piernas. Sus
diversos intentos políticos con suerte adversa. Sus documentales sobre el
vaciamiento de los noventa. Se pueden realizar algunas críticas sobre algunas
apreciaciones pero indudablemente en eso Fernando, el cineasta, transita el
vasto, contradictorio y apasionante campo de lo nacional y popular. Pino, el
político, el que abrevó en Raúl Scalabrini Ortiz y Arturo Jauretche, en cambio
como esos centrodelanteros menos dotados, cuando se acercan al arco, se les
nubla la vista, erran el remate o suelen quedar en posición adelantada. Le
sucedió con el conflicto entre el gobierno y la Mesa de Enlace, representante de
franjas significativas de los sectores agropecuarios. El hombre y su partido que
se proponen como una superación radicalizada del kirchnerismo, el que hace de la
recuperación de los recursos naturales su caballito de batalla, llegado el
momento decisivo, su hombre en el Congreso, el economista Claudio Lozano, votó
en contra en diputados y realizó lobby sobre los senadores de Tierra del Fuego
para orientarse en la misma dirección del voto no positivo del vicepresidente
Cleto Cobos en el Senado. Quedar ubicado en la misma vereda que la Sociedad
Rural y el Diario La Nación, más allá de los errores y limitaciones del
gobierno, y cuando se estaba discutiendo el poder en la Argentina y la
intervención del Estado en la economía es desplazarse del campo nacional y
popular a directamente “el campo”. Luego vino un tímido arrepentimiento
expresado en el programa radial EL TREN de Radio Cooperativa, donde al ser
llevado contra las cuerdas recordándole a Scalabrini Ortiz, Jauretche, Manzi,
Forja, y la posición de su partido en el tratamiento legislativo de la
Resolución 125, el cineasta admitió: “En esos momentos de un debate de tantas
horas… Yo hubiera optado, en un momento de división de aguas como ese, por una
abstención.”
En ese mismo reportaje se le preguntó si en el futuro era invitado por Mariano
Grondona a su programa televisivo, delimitaría las veredas señalándole su
actitud golpista en el increíble diálogo que sostuvo con el presidente de la
Sociedad Rural, en el cual ambos manifestaron sus dudas sobre la continuidad del
gobierno luego del 28 de junio. Solanas contestó que si fuera invitado, no lo
trataría porque su objetivo era exponer sus posiciones y no pelearse con Mariano
Grondona. Cuando eso sucedió, luego del buen resultado electoral, y concurrió
acompañado por la también diputada electa, la socióloga Alcira Argumedo, el ex
compañero de Bernardo Neustad celebró su triunfo y dispenso elogios estruendosos
a la profesora universitaria como aquél ¿ De dónde sacó esta mujer
extraordinaria? ¿ Dónde la tenía escondida? El notable dirigente sindical Germán
Abdala solía afirmar: “Cuando el patrón elogia a un dirigente sindical conviene
que se pregunte ¿Cuando cagué a los compañeros?”
En el debate televisivo, previo a las elecciones, llamó la atención que mientras
al gobierno nacional le arrojaba misiles, al de Mauricio Macri, en la Capital,
sólo le disparaba balas de fogueo.
Justo es reconocer que en la estatización de los Fondos de Pensión, Claudio
Lozano fue uno de los expositores favorables más brillantes y que se apoyó con
críticas razonables la estatización de Aerolíneas.
Y ahora con el proyecto de Ley de servicios de medios audiovisuales, se vuelve a
posiciones dubitativas y esquivas. Lo único contundente y positivo fue que debía
discutirse ahora. Por supuesto que hay objeciones lógicas que pueden y deben
formularse para que mejoren significativamente la enviada por el Ejecutivo. Pero
hay posturas inadmisibles en un hombre de la experiencia y los referentes que
menta Pino Solanas. Invitado al programa “ A dos voces” conducido en Todo
Noticias por dos empleados enfervorizados del multimedios Clarín, criticó
duramente el proyecto omitiendo toda referencia a los propietarios, mientras se
dispensaban un trato de amigos con los dos periodistas. Eso fue gratificado por
el diario ariete del imperio mediático y de múltiples negocios, quienes el día
jueves 10-09-2009 anunció su película en tapa y le dedicó la página central del
suplemento de espectáculos. Semejante timidez provoca un fuerte signo de
interrogación sobre la fortaleza del hombre que propone medidas radicales sobre
los recursos naturales y no se atreve a realizar la mínima crítica sobre el
principal conjunto mediático que lo invita en su papel de opositor.
Vuelve a tener una posición tenue sobre el gobierno de Macri que califica de
regular o mediocre mientras que al gobierno nacional la artillería verbal llega
hasta la traición.
Con relación a la increíble situación de un vicepresidente de la Nación que
actúa como cabecera de playa de la oposición, Solanas sostiene en La Nación del
12-09-2009: “Cobos formó parte de la fórmula de un gobierno, de una alianza, que
si bien se rompió, él también fue elegido por el voto ciudadano y no hay nada
que diga que tenga que renunciar e irse". Sin embargo, el diputado electo
admitió que "es una situación rara que Cobos sea el vicepresidente y al mismo
tiempo aparezca como la figura que agrupa a un sector grande de la oposición".
En cambio, el editorialista estrella del diario mitrista, Joaquín Morales Solá,
con una agudeza y comprensión que falta en el análisis conífero, escribe el
13-09-2009: “El jueves último (Cobos) provocó un hecho institucional tan
importante como su famoso desempate de hace más de un año, cuando empujó al
Gobierno hacia la irreversible derrota en el conflicto con los ruralistas. Ahora
juntó a casi todos los opositores al kirchnerismo peronistas y no peronistas
para anticiparle al Gobierno que ellos rechazarán el proyecto oficial de ley de
radiodifusión. Fue la primera vez desde el 28 de junio pasado que la oposición
mostraba una estrategia frente al dominante kirchnerismo y exhibía una voluntad
de poder.” Es mucho más que una “situación rara” Pino.
En síntesis: explosivo sobre un futuro lejano, pólvora mojada sobre la realidad
inmediata.
LA TIERRA ES REDONDA PINO
En política, estimado Pino, como nos enseñara Jauretche, hay que saber
distinguir el enemigo. Si nos confundimos los que pertenecemos a la clase media,
los que somos propensos a ser sensibles a la intensa colonización cultural, los
que tenemos una inserción especial en el aparato productivo y somos susceptibles
a confundir los intereses, una brújula para discernir sobre nuestras posiciones
es saber quién nos elogia. Si el aplauso viene de los que decimos combatir, si
Clarín y Grondona te aplauden, si un periodista más que conservador como Martín
Pittón se le caen los adjetivos superlativos sobre Claudio Lozano, si Mauricio
Macri sólo te considera “pintoresco”, al Proyecto Sur se le descompuso la
brújula. La tierra es redonda, Pino. Eso se sabe desde hace muchos siglos. Pero
en política, muchos se olvidan y la consideran cuadrada. Como sostenía Armando
Tejada Gómez, si uno se corre mucho a la izquierda termina abrazado a la
derecha. Eso a veces pasa con tu discurso general. Últimamente, desde que
obtuviste un meritorio segundo puesto en la ciudad de Buenos Aires, el
triunfalismo te acortó la mirada.
Alineaste al voto antikirchnerista visceral por derecha y el voto progresista
por izquierda. Como diría el genial Enrique Santos Discépolo: “Mezclao con
Stavisky va Don Bosco y" LaMignón", / DonChicho y Napoleón,/ Carnera y San
Martín...”
Atrajiste al volátil electorado porteño. Que está bien agruparlo para castigar a
Macri. Pero no hay que hacerse demasiadas ilusiones, que con esa base de
sustentación, que posiblemente ya no confluya en una próxima elección, se pueda
tomar La Bastilla de Repsol y las Mineras. ¿Sabes una cosa Pino? El diagnóstico
político debe hacerlo un clínico y no un especialista. A estos últimos lo
definió muy bien un notable pediatra, el Dr. Florencio Escardó, que como
humorista firmaba como Piolín de Macramé. Los definía como: “ Una persona que
sabe cada vez más de cada vez menos. Al final sabe tanto de tan poco, que sabe
casi todo de casi nada. Hacia él van los que saben casi nada de casi todo”. Vos
miras todo por la cerradura de los recursos naturales, Jorge Rulli del Grupo de
Reflexión Rural lo hace a través de la soja, los transgénicos, el glifosato y
los pueblos fumigados, Elisa Carrió por el metro del honestismo y el ADN de la
corrupción. Podría suscribir la mayor parte de lo tuyo y lo de Rulli. Y
coincidiría con las aspiraciones teóricas de Carrió. Pero gobernar y calificar a
los que gobiernan, además de contar con los actores sociales para impulsar los
discursos, debe ser un todo. Y si uno no ve EL TODO, termina tirando el agua con
el bebé. Tengo cierto pudor de señalarte, a vos consumado y prestigioso director
cinematográfico, que una cosa es una foto y otra, muy otra, una película.
Los que hoy te aplauden y te elogian, los que te pasan el brazo por la espalda,
son los que detestan al gobierno por lo que hizo bien ( política de derechos
humanos, no al ALCA, renegociación de la deuda, alejamiento del Fondo,
alineamiento latinoamericano, retenciones, estatización de las AFJP, Aerolíneas,
recuperación del espacio radioeléctrico, Correo, convenciones colectivas,
ocupación del espacio público por las protestas sociales, sin represión,
proyecto de medios de servicios audiovisuales, entre otros hechos positivos). Y
es criticable, por limitaciones tan serias como la minería, el veto a los
glaciares, el modelo sojero, la primarización del modelo productivo, el
incremento de la desigualdad, los grandes bolsones de corrupción. Ahora bien: en
el 2011, las alternativas triunfadoras posibles son Reutemann, Cobos, Carrió,
Binner, Macri, Solá, De Narváez. Con una mano en el corazón, querido Pino: ¿Que
quedará de lo que se avanzó? Los Grondona, Clarín, La Nación, los beneficiarios
del modelo sojero, desmontarán uno a uno los pasos dados y te colocarán en la
lista de indeseables. Si seguís con tus propuestas y te ven como un peligro, te
quitarán los micrófonos y cámaras que hoy tan “generosamente” te ofrecen. Y no
creo que pienses que estas “alternativas avancen sobre los usufructuarios de los
negocios mineros y petroleros.
Somos grandes y sabemos que los preservativos se usan una vez y luego se tiran.
Y hasta son capaces de acusarte por esperma derrochado.
Una cosa es ser la izquierda del campo nacional y popular y muy otra es ser la
izquierda del establishment. Hay demasiados ejemplos en nuestra historia en
donde la izquierda arrastró sus banderas colocándose del lado de los opresores.
Esa que quedó asociada a la adjetivación de cipaya.
Hay que criticar al gobierno en sus errores y limitaciones, sin ser funcional a
lo que lo detestan por sus virtudes. Agarrá de nuevo a Arturo Jauretche y Raúl
Scalabrini Ortiz. Agregá a Abelardo Ramos y Jorge Spilimbergo. A Juan José
Hernández Arregui y Rodolfo Puiggrós. A Manuel Ugarte y a Norberto Galasso. Y
nunca está de más repasar a Perón y Marx. Y aunque te asuste también a León
Trotsky. La idea de la unión latinoamericana, la gran propuesta de los
libertadores del siglo XIX, pendiente en el siglo XXI, sobre la cual se han dado
algunos pasos históricos, y que difícilmente siga avanzando sin Argentina. Pensá
si en “La próxima estación” baja en la Casa Rosada vos o Mauricio Macri, con
quién te manifestás tan moderado. Si, el que reivindica y se referencia en el
presidente colombiano Álvaro Uribe, el preferido de Estados Unidos.
El colorado Ramos decía: “América Latina no está dividida porque es
subdesarrollada, sino que es subdesarrollada porque está dividida”. ¿Crees que
Clarín que hoy te elogia y que aborrece a Chávez, se sumará al proyecto
latinoamericano?
La tierra es definitivamente redonda, Pino. Cuidado de confundir el cine con la
realidad.
En tus documentales viajas inspirado por Jauretche y Scalabrini. Cuando tomas el
tren de la realidad atravesada por las patéticas miserabilidades de las que
hablaba Hipólito Yrigoyen, tenés como compañeros de viaje a Hugo Biolcati y
Ernestina Herrera de Noble.
En la ficción, la trama la escribe el autor. En la realidad, los poderes
económicos hasta que irrumpe el pueblo. Con la resolución 125 estuvieron en “La
Nube”. Hay posiciones que pueden ser “Un (El) viaje” pero sin retorno al campo
nacional y popular. “La mirada de los otros”, la que importa, no es la de La
Nación, Clarín, Perfil o Crítica, la de Marcelo Bonelli o Gustavo Sylvestre,
sino la de “Los hijos de Fierro”
Y cuando llega “La hora de los hornos”, no se debe equivocar el enemigo, ni se
deben quemar los libros leídos que mantienen su vigencia, padecer una súbita
amnesia para quedar bien con los que ponen el escenario mediático y son los
dispensadores de prestigio.
12-09-2009
Afortunadamente el 16-09-2009, el diputado Claudio Lozano votó positivamente el
proyecto de ley de medios audiovisuales. Llegar a esa decisión siguió un camino
contradictorio y sinuoso. A la mañana de ese día, las declaraciones de Pino
sugerían que iba a votar en contra por cuestiones formales. Eso lo refleja la
columna de Eduardo Tagliaferro en Crítica de la Argentina del 17-09-2009 que
dice: “Solanas piensa en una candidatura presidencial para el 2011. Así se
entiende que el cineasta haya desautorizado a Lozano cuando se discutieron las
facultades delegadas. Anoche se presentó para avalar a los suyos. Para ello se
desdijo de lo que había declarado por la mañana en varias emisoras”.
Celebro que Pino Solanas y Claudio Lozano decidieran viajar finalmente con
Jauretche y Scalabrini Ortiz y no con Biolcati y Herrera de Noble.
Homenaje a Mercedes
“la Negra” Sosa (1935-2009)
Hasta siempre Negra!!!
Día triste el de hoy, se nos fue una exquisita voz del pueblo latinoamericano y
una luchadora incansable por otro mundo posible. Tuve el privilegio de conocer
su cálida personalidad. Transcurría el año 1981, yo vivía en Madrid y me ganaba
la vida vendiendo cinturones, fulares y bolsos en las calles de la capital
española. Junto con otros compañeros latinoamericanos y “gallegos” habíamos
logrado conseguir un permiso del ayuntamiento para instalarnos en forma
permanente en la zona de la Plaza María Soledad. No recuerdo con precisión el
mes, pero hacía frío y ya había anochecido. Un grupo de ocho o diez vendedores
estábamos charlando en una esquina de esa plaza, mientras de reojo controlábamos
nuestros puestos en un horario de poca venta. De pronto su inconfundible figura
apareció por uno de las estrechas calles madrileñas que desembocan en María
Soledad. Venía acompañada por una chica joven. En el grupo de vendedores había
varios argentinos y uruguayos, sin embargo, aún no sé por qué, ella se paró, me
miró fijamente a los ojos y dijo: ¡vos sos argentino! Me dio un cálido beso,
charlamos durante un largo rato. Se interesó por saber cómo estaba y me quiso
invitar para que fuera a verla al Alcalá Palace. Se lo agradecí muchísimo, pero
le dije que había estado la semana anterior con mi compañera y que lo había
disfrutado hasta la emoción. El diálogo continúo, me presentó a la chica que la
acompañaba, me dio otro hermoso beso y se marchó por otra callejuela estrecha.
Yo sentí que había estado con una amiga de toda la vida, que al encontrarme
casualmente en esas tierras tan lejanas se interesó por mi vida con la calidez
que sólo un ser querido nos puede dispensar. Al regresar a nuestra Patria de las
vacaciones forzadas, tanto ella como yo, nos reencontramos pero de otra manera:
ella sobre el escenario y yo aplaudiendo a rabiar su inmenso talento. Hoy se fue
otra vez, no me dio un cálido beso como en Madrid, pero de todas maneras siento
que he perdido un ser muy querido. Se llamaba Mercedes Sosa, para nosotros será
siempre la querida e inmortal “Negra”.
La Plata, 4 de octubre de 2009
Alberto J. Franzoia
Norberto Galasso
aborda Honduras y el golpe de Estado
(Gentileza de Canal de Izquierda Nacional en Youtube)
Conferencia de Jorge Coscia sobre cultura latinoamericana (fragmento)
Honduras y el golpe - Néstor Gorojoski. Gentileza Canal de la IN
“Vamos
a ver cómo es el Reino del Revés”
Por Alberto J. Franzoia
Que ciertos conceptos y prácticas guiadas por ellos suelen vaciarse de contenido
en la posmodernidad ya no debería sorprender a nadie. Sin embargo en algunos
casos, y quizás para redoblar la apuesta en torno a la gran confusión ideológica
en la que las clases dominantes intentan sumergir a los dominados del mundo
durante el siglo XXI, han pasado a representar exactamente lo contrario
constituyendo auténticas paradojas. Veamos algunos ejemplos concretos que
servirán para refrescar memorias y reflexionar sobre algunas cosas que nos pasan
e impiden que podamos construir un futuro más racional.
1. En nuestra Patria Chica (Argentina) una fracción del Partido Justicialista
dice ser la continuidad del peronismo verdadero y acusa a los kirchneristas de
“montoneros”, que es lo mismo que acusarlos de “zurdos e infiltrados” según el
manual del “buen ortodoxo” escrito por ellos. Pero por esas raras cuestiones del
devenir histórico criollo resulta que quienes juran y perjuran ser los
continuadores de Juan Domingo Perón, aquellos a los que el hijo de Hugo del
Carril autoriza para cantar la marcha, fueron en los noventa los más
consecuentes menemistas, es decir neoliberales; y ahora afirman ser disidentes,
federales, críticos o yerbas similares. Sin embargo, ninguno de estos
“verdaderos peronistas” tiene en mente otro proyecto de país que no sea retomar
el modelo oligárquico y proimperialista que adoptó Carlos Menem en los noventa.
Algunos, incluso, son criaturas políticas salidas de su galera, como el ex
piloto de fórmula uno Carlos Reutemann; otros, como Francisco de Narváez,
financiaron su campaña en 2003. En realidad, la gran diferencia que tienen con
los kirchneristas, es que no han abandonado como proyecto de futuro el modelo
que destruyó la nación en los noventa. ¿Son éstos muchachos realmente
peronistas?
2. Siguiendo con el tan complejo como curioso panorama político de Argentina
tenemos otro caso digno de mención: Pino Solanas y sus huestes. Pino es un
hombre del riñón nacional-popular que mucho ha aportado al mismo desde la
cultura, con un cine comprometido y revelador de nuestra identidad y dramas. A
diferencia de lo que ocurre con el “peronismo verdadero” nadie podrá acusarlo de
menemista, ya que combatió con convicción esa etapa de descarada entrega del
patrimonio nacional, recibiendo incluso algún disparo de bala por ello. Hoy su
discurso sigue proclamando la defensa del patrimonio argentino, sin embargo en
estos últimos años, con demasiada frecuencia, a la hora de actuar sobre la
realidad concreta termina encolumnado con la oposición más reaccionaria so
pretexto de enfrentar las innegables debilidades kirchneristas. En esas
condiciones resulta poco menos que patético ver al compañero Solanas haciendo
buenas migas con personajes o corporaciones definitivamente ajenos al campo
nacional-popular como Macri, Demichelis, Carrió, Mariano Grondona, la Sociedad
Rural (con la que terminó coincidiendo al no apoyar la Resolución 125) o Clarín
(convirtiéndose en frecuente invitado a programas del multimedia que lo utilizan
con la intención de desacreditar por izquierda al gobierno de Cristina
Fernández). ¿Es la práctica política de Pino objetivamente nacional y popular?
3. En el mundo del espectáculo televisado, Marcelo Tinelli, hábil manipulador de
una audiencia culturalmente bastante desprotegida (por muchos años de
sistemático trabajo a cargo de los intelectuales mayores y menores de las clases
dominantes) realiza una campaña en contra de la inseguridad. Fenómeno éste
atribuible, según explicitan o sugieren él y algunas colegas suyas como Susana
Jiménez y Mirtha Legrand, a la ineptitud del gobierno y su “cuestionable
ideología”. En este punto cabe recordar que Mirtha, la conductora de los eternos
almuerzos, ya había preguntado (con una sonrisa no exenta de nerviosa
preocupación) cuando Néstor Kirchner después de ganar las elecciones de 2003 la
visitó en su mesa: “¿se viene el zurdaje?”. Ahora bien, más allá de la justa
indignación que le genera a Tinelli la inseguridad, suele realizar programas con
la presencia de la “pacifica” barra brava de San Lorenzo conocida como "La
Butteler”, quienes están sospechados de haber cometido algunos crímenes;
mientras que por otro lado promueve como parte de su show mediático
enfrentamientos verbales cada vez más cercanos a la agresión física entre los
participantes de su programa, o entre éstos y los jurados. Que sean reales o
ficticios poco importa a la hora de analizar el mensaje transmitido a su
audiencia. ¿La televisión que propone Tinelli es algo distinto a un pasatiempo
narcotizante y cada vez más violento?
4. Si nos extendemos al territorio de la Patria Grande observamos en Honduras
que un golpe de Estado sacó del poder al presidente José Manuel Zelaya, que
había accedido al cargo en 2005 siguiendo las normas constitucionales y que
gobernó el país hasta el 28 de junio de 2009 sin violarlas. Sin embargo, cuando
comenzó adoptar una política de claro contenido popular con intentos de reforma
agraria y a medida que en relaciones exteriores se orientaba hacia el eje
alternativo del ALBA, las Fuerzas Armadas, junto con los políticos de
orientación oligárquica y muy afines al capital financiero internacional, lo
expulsaron del cargo para “defender la constitución”. Según los responsables de
esta nueva tragedia latinoamericana Zelaya fue destituido por la Corte Suprema
de Justicia por delitos graves como “traición a la Patria”. Ahora gobiernan los
“patriotas” que lo derrocaron y que se consolidan en el poder tras una elección
con un abstencionismo que haciendo un promedio de distintas fuentes ronda el
60%. ¿Quiénes han gestado un golpe de Estado y ahora pretenden legitimarse con
elecciones ignoradas por buena parte del pueblo son realmente demócratas que
defienden la constitución hondureña?
5. Finalmente, cerrando este breve listado de paradojas posmodernas con un caso
de proyección mundial, nos encontramos con el insólito otorgamiento del Premio
Nóbel de la Paz a Barack Obama. El jurado del Oslo (Noruega) justificó su
decisión en los siguientes términos: “por sus extraordinarios esfuerzos para
reforzar la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos”. Lo
curioso es que EEUU. no se ha retirado de Irak e incrementa su presencia armada
en Afganistán, mientras el premiado no lleva un año en el poder. La agencia
estatal cubana Prensa Latina resalta que Obama "recibirá su premio a solo meses
de tomar las riendas de la Casa Blanca, en momentos en que Estados Unidos tiene
desplegados contingentes militares en Irak y Afganistán". En este tema los dos
argumentos posibles que se barajan en torno a Obama entran en fragante
contradicción: o el tiempo que lleva en el poder no permite juzgar si
efectivamente será un defensor de la paz, o ese tiempo es más que suficiente y
durante el mismo no ha hecho nada concreto para retirar las tropas de Irak y
Afganistán, sin olvidar su no muy convincente defensa de la democracia en
Honduras y su innegable apoyo a la instalación de bases militares en Colombia.
¿Es entonces Obama un comprobado defensor de la paz?
Como podemos observar en estas pocas pero muy representativas grajeas de la
posmodernidad, las paradojas se han instalado en el escenario cotidiano. El
progresivo desarrollo de la conciencia popular, que desde una cultura
alternativa debemos estimular, será el mejor antídoto contra tanto despropósito.
Mientras tanto, y como sentenciara María Elena Walsh en una de sus inolvidables
canciones para los locos bajitos:
“Me dijeron que en el Reino del Revés
nadie baila con los pies,
que un ladrón es vigilante y otro es juez
y que dos y dos son tres.
Vamos a ver cómo es el Reino del Revés”
La Plata, diciembre de 2009
Autor del texto: Alberto J. Franzoia
Responsable de su digitalización: Alberto J. Franzoia
Responsable de su publicación original en Internet: Cuaderno de la Izquierda
Nacional (http://www.elortiba.org/in.html )
"30 años por el país" - Centro de Estudios Nacionales Arturo Jauretche
Mercedes Sosa - El corazón al sur
Arturo Jauretche y la zoncera de la Sociedad Rural
Tomás
Eloy Martínez: a la diestra de Borges y Martínez Estrada
Por Juan Carlos Jara
Tomás Eloy Martínez, el escritor y periodista que acaba de morir, escribió y
publicó mucho en su vida. Resmas y resmas de papel, ríos y ríos de tinta empleó
para reflexionar sobre la turbulenta realidad argentina. Desde la ficción o la
prosa periodística (últimamente colaboraba en “La Nación” y en el
ultraconservador diario español “El País”), uno de sus objetivos esenciales fue
demostrar que el peronismo y sobre todo sus dos figuras máximas, fueron el hecho
maldito de un país más maldito todavía, ése del que se alejó hace años para
seguir meditándolo desde su confortable residencia en New Jersey.
Si exceptuamos su libro sobre Trelew, cuando era moda estar a la izquierda “con”
Perón (y si nos apuran también en ese libro), Martínez fue siempre un escritor
hostil al movimiento nacional y popular. Un talentoso pero incorregible gorila.
Si el pueblo argentino, el verdadero, el que se levanta de madrugada para
malvender su fuerza de trabajo en la fábrica o en el changueo diario, si las
amas de casa que no entran en el estereotipo neustadtiano de Doña Rosa –y me
arriesgo a decir que aun la Doña Rosa misma- tuvieran el tiempo y las ganas
suficientes de leer novelas de cuatrocientas páginas, se horrorizarían de los
homenajes y palabras laudatorias que hoy se desploman desde todos los ángulos
sobre el escritor fallecido.
Esa cantidad de páginas tiene “Santa Evita” –junto a “La novela de Perón”, la
obra más difundida de Martínez y también la más representativa.
El título, obviamente, resulta engañoso. De las páginas de esta novela, para
nada rigurosa históricamente, surge una Evita más emparentada con la prostituta
aventurera de los ingleses Webber y Rice que con la que existió en la realidad.
Con una salvedad, Eloy Martínez no era inglés sino tucumano.
La fruición rayana en lo obsceno con que relata detalles escabrosos, abyectos de
la agonía de una enferma de cáncer (el mismo mal que a él lo llevaría a la tumba
58 años después) tiene pocos parangones en nuestra literatura. Lo mismo las
páginas en que se ridiculiza a las masas populares y sus creencias, como
aquellas en que pretende reescribir hechos de nuestra historia en base a
testimonios reales o apócrifos, ¿qué más da? Como en propias palabras de
Martínez “todo relato es, por definición infiel”, para él “lo único que se puede
hacer con la realidad es inventarla de nuevo (“Santa Evita”, p. 97)”. A
confesión de partes relevo de pruebas, podríamos convenir nosotros, pero el
hecho es que ese gran fabulador que, con todo derecho, es cualquier novelista,
en el caso de Martínez pretende ser al mismo tiempo inventor de realidades
alternativas y cartesiano destructor de mitos populares: algo así como Sherezade
y Sherlock Holmes reunidos en la misma persona.
El capítulo 8 de la novela aludida, precisamente, busca romper con muchos de los
-a juicio del narrador- incontables “mitos” tejidos en torno de la figura de
Evita. Nos detendremos solo en uno, el que con su sorna habitual -sorna de
elegante tucumano que jamás visitó un cañaveral- Martínez titula “(Evita) fue el
Robin Hood de los años cuarenta”. Luego de relatar la conocida anécdota de la
entrevista de Evita con las aristocráticas damas de la sociedad de beneficencia,
sin dejar nunca la mordacidad de lado, termina con el siguiente párrafo: “Lo
peor de esta historia es que las víctimas nunca dejan de ser víctimas. Evita no
necesitaba presidir ninguna sociedad de beneficencia. Quería que la beneficencia
en pleno llevara su nombre. Trabajó día y noche por esa eternidad. Juntó las
penas que andaban sueltas y armó con ellas una fogata que se vería desde lejos.
Lo hizo demasiado bien. La fogata fue tan eficaz que también la quemó a ella”.
Martínez, desde luego, estaba en su derecho de banalizar de ese modo la tarea
ciclópea de “esa mujer”. Lo mismo en dudar de que Perón la amase realmente o de
creer que el rasgo más importante de la personalidad de Evita radicara en el
tema de su embalsamamiento y el de su infame secuestro póstumo. Pero que ciertos
intelectuales “nacionales” no vean gorilismo en eso, el más rancio y craso de
los gorilismos, digno de un Borges o de un Martínez Estrada, resulta por lo
menos incomprensible.
Las novelas de Tomás Eloy Martínez son nada más que execración, en algunos casos
disfrazada de indulgencia, de las dos personalidades mayores del movimiento
peronista. Su estilo estudiadamente ambiguo se trasluce en muchos párrafos en
los que aparentan confundirse el elogio con el vituperio. Pero la fachada,
erguida trabajosamente, no logra ocultar la fetidez de lo que se cocina en la
trastienda. En la escritura de Martínez no prevalece un espíritu contradictorio
y, por ende, literariamente fecundo, de amor-odio, como en el poema “Eva” de
María Elena Walsh. Lo suyo es odio, odio reconcentrado y nada más.
Ha muerto Tomás Eloy Martínez.
Paz sobre sus cenizas pero no sobre las cenizas de su literatura.
Ensenada, 3-2-2010
Autor del texto: Juan Carlos Jara
Responsable de su digitalización: Juan Carlos Jara
Responsable de su publicación original en Internet: Cuaderno de la Izquierda
Nacional (http://www.elortiba.org/in.html)
Chávez, Correa, Evo, Ortega, Zelaya, el pueblo unido jamas será vencido
Tributo El Secreto de Sus Ojos
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