El domingo 5 de octubre de 1975 la organización Montoneros ataca el Regimiento 29 de Infantería Monte de Formosa en lo que se conoce como Operación Primicia. Para arribar a la zona se utilizaron aviones secuestrados. En el enfrentamiento se registraron oficialmente 16 muertes por parte de las fuerzas estatales, entre militares y civiles, y 16 bajas de los irregulares. Luego de robar armamentos los guerrilleros se repliegan en aeronaves hacia zonas despobladas de las provincias de Corrientes y Santa Fe desde donde se dispersan.

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Los hechos

Operativo y repliegue cuidadosamente sincronizado

En una acción sofisticada y de gran cobertura geográfica, más de 60 integrantes del movimiento Montoneros secuestraron un Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas (LV-JNE "Ciudad de Trelew"), un Cessna 182D del Aeroclub Chaco (LV-HOT) y un aparato no identificado de la gobernación de Formosa, coparon el aeropuerto "El Pucú" de Formosa y atacaron el Regimiento 29 de Infantería Monte provocando 16 muertes (un oficial, un suboficial, 10 soldados y dos empleados civiles en el regimiento y dos funcionarios policiales) y 22 heridos entre las fuerzas legales, sufriendo 16 bajas y una treintena de heridos propios y causando la muerte de tres civiles (dos menores y un adulto). Las dos primeras aeronaves secuestradas fueron empleadas para replegar las fuerzas agresoras hacia las localidades de Nueva Valencia (Corrientes) y María Susana (Santa Fe), desde donde se dispersaron.

El Boeing 737 aterrizó en un campo arado fuera de la localidad santafesina y quedó varado casi 15 días hasta que un equipo de trabajo integrado por ingenieros militares y personal de Aerolíneas Argentinas, asistidos por consultores norteamericanos, canadienses y franceses, construyeron una pista de aterrizaje con planchas de aluminio y acondicionaron el avión para permitirle despegar el 22 de octubre. El operativo de recuperación fue apoyado logísticamente por cargueros C-130 Hercules de la Fuerza Aérea, que trasladaron personal y medios materiales desde distintos puntos del país hasta María Susana: Ingenieros militares desde Santo Tomé (Corrientes) y planchas metálicas desde Ushuaia (Tierra del Fuego).

La Fuerza Aérea se moviliza a raíz del operativo

A raíz de su severidad, el ataque disparó una serie de medidas oficiales que militarizaron completamente el conflicto y lo extendieron a todo el territorio nacional (decretos presidenciales secretos 2.770 a 2.772 del 6 de octubre de 1975). En concordancia con esas determinaciones, la totalidad de la Fuerza Aérea fue puesta en estado de alerta con la intención de desplegar sus medios a cualquier parte del país donde fuesen requeridos. Este dispositivo incluía cazas A-4B Skyhawk de la V Brigada Aérea, Mirage IIIEA de la VIII Brigada Aérea, entrenadores artillados B45 Mentor de la EAM y la VII Brigada Aérea, helicópteros artillados UH-1H Huey y Hughes 369 de la VII Brigada Aérea y bombarderos Canberra B.62 de la II Brigada Aérea. Las aeronaves de la VII Brigada Aérea eran probablemente las más activas del dispositivo ya que, además de permanecer en alerta con armamento y combustible completos, solían actuar como escoltas aéreos para el desplazamiento de convoyes de vehículos militares.

Fuente de datos: www.aeromilitaria.com.ar


El hombre que perdió la memoria

El caso del capitán Marcos Rodríguez en Formosa: está acusado de graves violaciones a los derechos humanos, pero dijo que nunca se enteró de nada. Tiene empresas en Buenos Aires, propiedades y locales en Paraná

El capitán retirado Marcos Rodríguez vive en Paraná hace varios años. Está acusado de graves violaciones a los derechos humanos en Formosa, pero su hijo, el abogado y funcionario entrerriano, Marcos Rodríguez Allende, logró que la cuestionada justicia de dicha provincia le dicte una “falta de mérito”, no obstante lo cual sigue vinculado a la causa. En los próximos días será denunciado también por su participación en el crimen de dos jóvenes, antes del golpe de Estado. ANALISIS tuvo acceso a su declaración indagatoria, donde pese a los testimonios que lo imputan por haber participado en sesiones de tortura, dijo que “nunca se enteró de nada” y que desconocía que hubiera detenidos políticos en el regimiento formoseño donde cumplió funciones hasta diciembre de 1976. Declaró que su único ingreso son 1.500 pesos mensuales. O sea: también se olvidó que tiene participación accionaria en dos empresas -junto a su hija y a su esposa, respectivamente- con sede en Capital Federal; otros negocios en Viale o varias propiedades en Paraná, según pudo establecer este semanario.

El Regimiento 29 de Infantería de Monte del Ejército Argentino no es un lugar más en la historia de Formosa. Fue el destacamento que Montoneros intentó copar el domingo 5 de octubre de 1975 -pocos meses antes del golpe de Estado y en plena etapa de violencia entre el poder en caída del peronismo ortodoxo y los grupos guerrilleros- y que terminó con la muerte de más de una decena de efectivos de las tropas del Ejército y una veintena de bajas en las filas de la agrupación extremista, cuyos integrantes, para el plan de copamiento, habían llegado en su totalidad desde otras provincias.


Evita Montonera Nº 8. Clic para descargar

Pero fue también uno de los principales centros clandestinos de detención, tortura, desaparición y muerte de presos políticos. Muchos de los que estaban allí encarcelados, aparecieron poco después, en la larga lista de víctimas de la denominada Masacre de Margarita Belén, en el Chaco, donde, entre otros, se encuentran muertos tres entrerrianos.

Uno de los oficiales del destacamento era el entonces teniente primero Marcos Francisco Rodríguez, quien ya revistaba en la citada guarnición militar desde 1975. El padre del conocido abogado paranaense, Marcos Rodríguez Allende -ex asesor de la Oficina Anticorrupción y Ética Pública del gobierno entrerriano y ahora con funciones en el Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE)- está acusado de “privación ilegítima de la libertad, tormentos agravados, asociación ilícita y desaparición forzada de personas”. Si bien en principio tuvo una “falta de mérito”, aún sigue vinculado a la causa que se lleva adelante en el Juzgado Federal de Formosa. Quien lo reconoció como partícipe de las sesiones de tortura fue el ex preso político Ismael Rojas, quien fuera detenido el 6 de agosto de 1976. Primero estuvo en la dependencia policial formoseña, pero a las 24 horas lo llevaron al destacamento militar.

“Allí me desnudaron, me vendaron y me despojaron de mis pertenencias. En un camión nos trasladaron a un lugar que luego reconocí como La Escuelita o San Antonio, donde me torturaron al igual que a otros detenidos. Pude conversar con el doctor Fausto Carrillo, abogado paraguayo exiliado en Formosa, hoy desaparecido, quien se encontraba muy mal por las torturas. Había perdido las uñas. Durante las sesiones de tortura en el regimiento militar, con picana eléctrica y golpes, me hicieron firmar varios papeles, cuyo contenido yo desconocía, pero que fueron usados en mi contra en el Consejo de Guerra”, relató Rojas. “Allí pude ver a los detenidos Pedro Velázquez Ibarra, Francisco Horacio Sierra, un abogado de apellido Miño, un muchacho de 25 años de estatura mediana y paraguayo, Ricardo Rojas; un conscripto de nombre Genes, que estaba conmigo, era muy torturado y finalmente falleció.

El personal que intervenía en las torturas era el doctor Domínguez Linares, otro segundo del regimiento que no recuerdo el nombre y el teniente primero Rodríguez”, acotó.


Imagen y texto de El Auténtico, una de las publicaciones de la Tendencia.

El militar retirado con el grado de capitán, compareció ante el juez formoseño, Marcos Bruno Quinteros, en la mañana del 29 de septiembre, después de permanecer detenido por unos días, por disposición del fiscal Federal Omar Danilo Benítez. Lo hizo acompañado de su abogado defensor e hijo, Marcos Rodríguez Allende. “En principio, rechazo las imputaciones en todos sus términos”, dijo en el arranque el militar, quien señaló que tiene residencia en Fray Bartolomé de las Casas 2.259 de Paraná (aunque en esa cuadra no existe ninguna casa con tal domicilio), de acuerdo a la declaración, a la que estuvo acceso ANALISIS. “No entiendo cómo puedo estar imputado de todos los delitos si no hay testigos que digan que Marcos Francisco Rodríguez ha cometido tal delito, cuándo, cómo y por qué”, agregó, tras manifestar que tiene un ingreso mensual de 1.500 pesos, aunque en ningún momento recordó su participación societaria en firmas con sede en Capital Federal o sus propiedades en Paraná (ver: “Los negocios…”).

El capitán explicó que en 1976 era “oficial de Finanzas” en el regimiento formoseño, que dependía directamente del jefe de la unidad. “Si alguien en la unidad quería comprar algo, se dirigía al jefe pidiéndole autorización, el jefe me consultaba y posteriormente se imputaban las partidas y se hacían las compras. De allí se definía qué se iba a comprar o a licitar”, añadió. Dio precisiones del lugar donde desempeñaba funciones y dijo que trabajaba de 7.30 a 12.30 y de 16 a 19.30. Aseguró que el funcionamiento de la sección Finanzas “estaba basado en la administración de toda la unidad, en todo lo referente a haberes, viáticos, pasajes, racionamiento del personal (revistaban alrededor de 600 hombres), compras y el abastecimiento”. También dijo que “frente al comedor de tropa había cuatro oficinas más que no las ocupaba nadie y estaban cerradas con llave siempre; que veía que venía (el militar) Camicha y luego se iba; también venía (al oficial) Steinbach, no todos los días, que sacaban carpetas, pero nunca les consultó, porque pensó que eran archivos que tenían y que sabía que pertenecían a Inteligencia”. Tales dichos provocaron el obvio malestar en los militares mencionados, como así también con los abogados defensores, según pudo saber este medio.

Análisis Digital, 03/11/05 | www.analisisdigital.com.ar


"Guerra a la vista"

"Guerra o la vista", dice un General en Argentina

BUENOS AIRES. Oct. 7 (UPI) Un general advirtió hay que en la Argentina la guerra está a la puerta de los hogares", poco después que informes; sobre nuevos enfrenamientos entre guerrilleros izquierdistas y fuerzas de seguridad en Formosa aumentaron a cuarenta y dos muertos y unos treinta heridos el saldo extraoficial de victimas dejado por el frustrado ataque extremista del domingo contra una unidad del ejercito en esa norteña capital provincial.

El sangriento ataque se proyectó además al plano gubernamental. al informarse que la ofensiva sin precedentes de la violencia guerrillera podría obligar a cancelar la concentración popular del diecisiete de octubre, la máxima fecha peronista, a la cual la presidenta María Estela Martínez de Perón pensaba supuestamente asistir poniendo fin a su periodo de licencia iniciado hace veinticuatro días.

Fuentes policiales informaron hoy en Formosa, ciudad mil doscientos kilómetros norte de Buenos Aires, que otros doce guerrilleros habrían muerto ayer allí en nuevos enfrentamientos con fuerzas de seguridad. come secuela del ataque del domingo contra et cuartel del regimiento Veintinueve de infantería del ejército.

Cuatro de los extremistas habrían sido abatidos cuando intentaban retirar del hospital local a un guerrillero que había resultado herido durante el ataque contra la unidad militar.

Esa información elevaría a cuarenta y dos el saldo extraoficial de muertos dejado por el ataque. Hasta ahora la cifra oficial de victimas suministrada por el ejército, es de doce miembros del arma y dieciséis guerrilleros. Pero según fuentes policiales también habrían muerto dos agentes del orden.

Por otra parle, las autoridades de Formosa se han referido públicamente a "civiles inocentes que cayeron" a consecuencia del ataque guerrillero, lo que indicaría que el número de victimas fatales podría ser aún mayor. Una versión periodística afirmó que habría dos niños muertos.

A su vez los heridos sumarian unos treinta, incluidos unos dieciocho soldados conscriptos, y habría ciento cincuenta detenidos. aunque la mayoría de eilos en calidad de sospechosos, según dijeron fuentes policiales.

Los doce guerrilleros abatidos elevarían a seiscientos ochenta y siete el número extraoficial de vidas cobradas por la violencia política en la Argentina desde que la presidenta asumió el poder hace poco mas de quince meses. En lo que va del año esa cifra asciende a quinientos diez.

Los restos del único oficial muerto durante el ataque guerrillero es el subteniente Ricardo Massaferro. de veintiún años, fueron sepultados hoy en un cementerio de esta capital.

En la ceremonia, a la cual asistieron el ministro de Defensa. Tomás Voitero. y el comandante general del Ejército Jorge R. Videla. entre otras autoridades, habló el jefe de logística del Estado Mayor del Arma. Gral. José Montes.

El alto militar dijo que "contra la subversión. la única respuesta valida será el Idioma de las armas manejado con justicia y discreción por el pueblo legalmente organizado".

Advirtió entonces que "hoy, siete de octubre de mil novecientos setenta y cinco, será el día de la definitiva toma de conciencia de que en el país la guerra está a la puerta de los hogares y aún dentro de los hogares, en las fabricas, en las escuelas y en nuestra vida diaria".

Agregó Montes que "este día es definitivo. porque no queda ninguna duda en la creencia de que la solución no la darán solamente las fuerzas de seguridad", indicando que los civiles deben colaborar en la lucha antlsubversiva.

Entre tanto, fuentes del peronismo indicaron que el ataque de Formosa era demostrativo de la intensificación sin precedentes de la campaña de violencia guerrillera. no descartándose que entre sus blancos futuros figure la concentración popular prevista el diecisiete de octubre frente a la Casa de gobierno para festejar la máxima fecha deJ calendarlo peronista, que en mil novecientos cuarenta y cinco marcó el ascenso político del extinto presidente y líder máximo del movimiento, Juan D. Perón. _ El ataque contra la unidad militar en Formosa se lo atribuyó el grupo guerrillero "Montoneros", peronista de izquierda, que combate al gobierno de la viuda de Perón, bajo la acusación que se ha dejado dominar "por la oligarquía y el Imperialismo"

Las fuentes periodistas indicaron que el grado de organización que ha alcanzado "Montoneros" permite suponer que podría intentar otro golpe espectacular el diecisiete de octubre, por lo cual "convendría" dejar sin efecto la demostración frente a la casa de gobierno.

Esa concentraran en el único hecho al cual ha sido vinculado el retorno al poder de la presidenta, quien lo delegó interinamente el trece de septiembre en el titular del Senado, Italo Luder.,para reponer su salud en una colonia de la fuera aérea en la provincia de Córdoba.

Las fuentes peronistas dijeron que debido a que lo único que había puesto un "limite extraoficial" a la licencia presidencial era el acto del diecisiete, su cancelación podría prolongar el periodo de descanso de la mandataria.

Fuente: El Informador, México, miércoles 8 de octubre de 1975


Entre comunicados y partes de guerra

Comunicado

"Se informa que en la fecha, siendo aproximadamente las dieciséis horas, elementas subversivos atacaron al Regimiento de Infantería 29, en la ciudad de Formosa. El ataque fue rechazado por efectivos de la unidad. Como consecuencia de este hecho resultaron muertos más de quince delincuentes subversivos. Perdieron la vida al rechazar el ataque un subteniente, un sargento y nueve soldados; entre los últimos se encontraba un entregador. No se produjo robo de armamentos ni equipos.

"Simultáneamente a estas acciones, otro grupo subversivo copó un avión de Aerolíneas Argentinas que dirigía desde Aeroparque a Corrientes, siendo desviado a Formosa, donde fueron bajados los pasajeros a efectos de evacuar al grupo atacante después que se concretase el intento de copamiento a la citada unidad.

"Posteriormente, dicha aeronave despegó de Formosa y aterrizó en proximidades de Rafaela, Provincia de Santa Fe, desde donde loa elementos subversivos emprendieron la fuga".

Comando General del Ejército, 5 de octubre de 1975


Parte de guerra


Formosa 6 de octubre de 1975

El día 5 de octubre nuestra Organización lleva a cabo la acción militar más importante realizada en nuestra patria para lograr su definitiva Liberación Nacional y social.

La misma consistía en la ocupación militar de la ciudad de Formosa, con centro en el Regimiento 29 de Infantería de Monte, a los efectos de recuperar armamento y mejorar el pertrechamiento del Ejército Popular.

 
El
Regimiento 29 de Infantería de Monte funcionó como Centro Clandestino de Detención durante la dictadura

Ubicación: Barrio San Agustín, Provincia de Formosa, frente al Barrio Militar y el Barrio de Suboficiales. Cerca pasa el riacho Formosa y las vías del Ferrocarril Gral. Bartolomé Mitre.

Descripción: Se entra al lugar desde la ruta, cruzando una barrera donde se encuentra el Puesto de Guardia. Hacia la izquierda, frente a la Guardia hay habitaciones. La Plaza de Armas y las barracas están bordeadas por ligustros, debiendo circundar lateralmente este predio hasta una zona de pasto y tierra con árboles, frente a la cual se encontraban las celdas o calabozos.

Los calabozos se encontraban en una construcción cerrada, con puertas de madera con mirillas y rejas; paredes revocadas hasta la mitad con cemento alisado; piso de cemento y columnas de madera; una galería y un piletón de cemento. A unos metros de este sitio estaba la sala de torturas, que tenía al frente unos piletones a ras del suelo, un tanque y una arboleda.   www.nuncamas.org/ccd/r/reg29inf.htm

Esta acción militar se montó sobre la Sección de Combate “Fred Mario Ernst” compuesto por los Grupos de Combate “Carlos Tuda” y “Zulema Willimer” que operaron simultáneamente y sincronizadamente con mando único y centralizado.

1.- Los Grupos, compuestos por siete Pelotones de Combate, tenían como objetivo la reducción de las cuatro Compañías, el retén, la Guardia del Cuartel y el Casino de Suboficiales.

En todos estos puestos hubo resistencia y luego del enfrentamiento fueron finalmente reducidos salvo en la Guardia. En este puesto lograron escapar un conjunto de efectivos militares que armaron una base de fuego logrando con esto hostigar a nuestra fuerza, fundamentalmente los Pelotones afectados a esa tarea. Es en este enfrentamiento donde nuestra fuerza tiene todas sus bajas.

Debido a ello fue necesario adelantar la retirada, lográndose concretar el objetivo de recuperación sólo parcialmente, apropiándose aproximadamente cincuenta fusiles automáticos que pasan a manos de las fuerzas militares del Pueblo.

En este enfrentamiento perdemos once compañeros entre muertos y heridos siendo todos finalmente fusilados. A su vez el enemigo sufre unas cuarenta bajas todas por no acatar las intimaciones de rendición que les impartía nuestra fuerza.

2.- El Grupo “Zulema Willimer”, compuesto de tres Pelotones cumplió la función de garantizar la retirada de la fuerza de asalto al Cuartel. Para ello inmovilizan a la Gendarmería y Policía Provincial, copan un avión Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas y copan el Aeropuerto Internacional de El Pucú.

La inmovilización de la policía y Gendarmería se hace con un Pelotón que establece una base de fuego sobre la única ruta de acceso a la ciudad. Al tomar contacto con el enemigo hay enfrentamiento, el enemigo se retira con bajas no precisadas y nuestra fuerza, sin sufrir bajas consigue cumplir con éxito esta parte de la Operación.

El Pelotón de copamiento del Aeropuerto encuentra resistencia por parte de la Policía Provincial y Gendarmería que presentaron combate y fueron derrotados posteriormente, los policías restantes y los gendarmes que se encontraban en el Aeropuerto se rinden. A partir de ese momento el control del mismo fue total.

Las bajas enemigas son cinco, nosotros no tuvimos ninguna.

El Pelotón de copamiento del avión logra su objetivo sin inconveniente, controlándose a la tripulación y al pasaje.

A estos últimos se les permite descender posteriormente, salvo a un miembro de la marina que se deja como rehén.

3.- El Grupo “Carlos Tuda” formado por tres Pelotones tenía como objetivo copar un campo en las inmediaciones de Rafaela, señalizar la pista y preparar la defensa y absorción hacia distintos puntos del país de las fuerzas y pertrechos que se retiraron de Formosa.

Todos estos pasos se cumplen exitosamente, tanto el descenso del avión como la defensa de los compañeros que retornaban en el avión su absorción posterior.

Con esta acción nuestra Organización comienza a desarrollar un Ejército regular que junto al conjunto del accionar militar y paramilitar que ya se ha efectuado y que se seguirá haciendo, perfilan ya claramente las sólidas bases de un Ejército que nutriéndose del Pueblo, se irá desarrollando progresivamente como una de las fuerzas decisivas que permitirán la toma del poder del Pueblo en la Patria.

Hemos demostrado nuevamente, a pesar del éxito sólo parcial de la Operación y de las bajas sufridas, la debilidad enemiga.

No hay lugar del país, ni siquiera sus cuarteles más alejados, donde las fuerzas militares de la reacción puedan sentirse seguras. Su debilidad lo muestra esta operación.

El enemigo ha elegido la guerra para seguir dominando al Pueblo; el Pueblo seguirá construyendo su ejército y los derrotará.

¡PERÓN O MUERTE!
¡VIVA LA PATRIA!

¡HASTA LA VICTORIA, MI GENERAL!

(Publicado en el Nº 8 de Evita Montonera, octubre 1975)

MONTONEROS


La caída

[La policía toma las huellas digitales de un combatiente abatido en combate. Foto Diario La Nación]

En el segundo semestre de 1975, las organizaciones Montoneros y ERP ya habían sido declaradas ilegales por el gobierno de Isabel Martínez. Una exultante pasión militarista se había apoderado de los comandantes guerrilleros que festejaron como un triunfo el pase a la clandestinidad. Ese año, tan sólo los Montoneros, consumaron más de quinientas acciones militares en todo el país, algunas de importancia. Pero también en ese año comenzaría el tiempo de la derrota.

El 5 de octubre de 1975 Montoneros atacó el Regimiento de Infantería 29, en la provincia de Formosa. En la operación participaron más de cincuenta guerrilleros, en su mayoría vestidos con el uniforme de combate azul que había diseñado la organización. Para llevar a cabo la ofensiva, se robaron más de 20 vehículos y secuestraron un Boeing 739 de Aerolíneas Argentinas en pleno vuelo. Durante el asalto se produjo un intenso enfrentamiento, con un saldo de 13 muertos y 19 heridos en las filas del Ejército y un número similar o mayor de bajas, nunca confirmado, en el grupo guerrillero.

La destrucción del aparato militar del ERP, mientras tanto, se produjo a raíz del frustrado copamiento del Batallón de Arsenales 601, en la localidad bonaerense de Monte Chingolo. El operativo ya había sido advertido por los servicios de Inteligencia, y el Ejército se preparó para recibir el ataque. El 23 de diciembre de 1975, minutos antes de las 20, se inició la mayor operación guerrillera urbana contra un objetivo militar, aunque en realidad se trató de la mayor operación militar urbana contra las fuerzas insurgentes, que sufrieron más de 50 bajas en un solo día.

A la deserción de centenares de militantes de base y políticos que desarrollaban actividades sindicales y que no compartían la determinación de los comandantes insurgentes de combatir contra las Fuerzas Armadas "de ejército a ejército", se sumaron las numerosas detenciones de sus miembros, a las que se sumaban las bajas producidas en diversos enfrentamientos. A fines de 1975, las organizaciones guerrilleras ya no eran las mismas que habían comenzado el año.

Centro Clandestino de Detención Regimiento N° 29 de Infantería de Monte, Formosa

Ubicación: Barrio San Agustín, Provincia de Formosa, frente al Barrio Militar y el Barrio de Suboficiales. Cerca pasa el riacho Formosa y las vías del Ferrocarril Gral. Bartolomé Mitre.

Descripción: Se entra al lugar desde la ruta, cruzando una barrera donde se encuentra el Puesto de Guardia. Hacia la izquierda, frente a la Guardia hay habitaciones. La Plaza de Armas y las barracas están bordeadas por ligustros, debiendo circundar lateralmente este predio hasta una zona de pasto y tierra con árboles, frente a la cual se encontraban las celdas o calabozos.

Los calabozos se encontraban en una construcción cerrada, con puertas de madera con mirillas y rejas; paredes revocadas hasta la mitad con cemento alisado; piso de cemento y columnas de madera; una galería y un piletón de cemento. A unos metros de este sitio estaba la sala de torturas, que tenía al frente unos piletones a ras del suelo, un tanque y una arboleda.

www.nuncamas.org/ccd/r/reg29inf.htm

Cuando se produjo el golpe de marzo de 1976, tanto el ERP como los Montoneros se habían retirado de los barrios y fábricas, e interrumpido buena parte de su comunicación con las bases, lo que les significó perder una vital infraestructura para llevar adelante su funcionamiento clandestino. Dependían del aparato propio, y del dinero necesario para financiarlo.

A esto se sumaron las numerosas bajas entre sus cuadros militares, lo que redujo notablemente su capacidad ofensiva. La guerra contra las Fuerzas Armadas que se proponían ganar estaba a punto de culminar con su derrota aun antes de comenzar.

La conducción de Montoneros, ante la gravedad de la situación, elaboró un Código Penal de Justicia Revolucionario que castigaba la deserción de su filas con la pena de muerte. Un intento desesperado para frenar la constante fuga de militantes en sus filas. También lanzó lo denominaron "La Tercera Campaña Militar Nacional Montonera", cuyo objetivo principal consistía en eliminar físicamente a cualquier miembro de las fuerzas de seguridad que fuera detectado, donde fuera detectado. Necesitaban triunfos fáciles, militarizar a todos sus cuadros mediante el asesinato. Pobre guerra revolucionaria.

En marzo de 1976, el ERP y Montoneros tenían su estructura militar prácticamente reducida a la mitad de lo que habían logrado consolidar un año atrás. En otras palabras, en el territorio argentino no había más de 600 guerrilleros armados; el resto pertenecía a las ramas política, logística y otras igualmente ajenas a las operaciones de combate.

Ya en enero de 1976, el propio general Videla, en ese entonces Comandante en Jefe del Ejército, elaboró un informe referido a las organizaciones insurgentes en general, el que se originó tras el frustrado copamiento del Batallón de Monte Chingolo por parte del ERP. En ese documento, después de afirmar que las organizaciones guerrilleras se encontraban ante una "impotencia absoluta" en cuanto a su "presunto poder militar", señalaba que se había demostrado repetidamente "la incapacidad de los grupos subversivos para trascender en el plano militar". (8)

Sin embargo, en los últimos meses del gobierno militar, en abril de 1983, bajo la presidencia del general Reynaldo Bignone, la junta de Comandantes elaboró un "Documento final", con el que pretendía dar por cerrada toda revisión del pasado y que, entre otras cosas, afirmaba que los subversivos habían contado con 25.000 militantes, de los cuales 15.000 habían sido combatientes.

Una exageración absurda que contradecía los datos aportados por los propios militares, pero políticamente oportuna.

[Capítulo XX. El poder real de la guerrilla. CAMPO SANTO - Parte II http://www.desaparecidos.org/nuncamas/web/investig/almiron/cposto/cposto31.htm ]


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