Montoneros:
el brazo armado del peronismo
[Comunicado sobre toma de La Calera, setiembre de 1970]
Compañeros: los hombres y mujeres que componemos los Montoneros, brazo
armado del movimiento peronista, hemos asestado un golpe a la oligarquía
gorila, ocupando militarmente la localidad de La Calera y recuperando armas
y dinero, que serán destinados a la lucha por construir una Nación Libre,
Justa y Soberana.
Lo hemos hecho para demostrar nuestra solidaridad combativa con el Pueblo
Peronista, que ha ganado la calle, que pelea desde las fabricas, en defensa
de legitimas aspiraciones y derechos y como repudio ala farsa gobernante de
turno. Los Montoneros prevenimos al Pueblo de córdoba contra las maniobras
de los gorilas que dentro y fuera del gobierno quieren embarcarnos en un
nuevo fraude electoral, en el que no podamos votar por Peron acompañados de
algunos tránsfugas de siempre, que se dicen dirigentes peronistas y que
repudian la resistencia armada del pueblo y que quieren elecciones porque
saben entonces que el queso será más grande. El Pueblo debe unirse, sin
partidismos sectarios, en torno a las banderas intransigentes de la
resistencia, buscando prepararse, organizarse, armarse y que sepan los
traidores, los vendidos, los torturadores, los enemigos de la clase obrera,
que el Pueblo ya no recibirá solamente los golpes, porque ahora esta
dispuesto a devolverlos y golpear donde duela.
Solo peleando conseguiremos recuperar lo nuestro. Los Montoneros llamamos a
la resistencia armada por una Patria Libre, Justa y Soberana.
Con Peron en la Patria.
PERON O MUERTE
MONTONEROS
El
mandato político de Fernando Abal Medina
[En Militancia Política para la Liberación Nº 13]
El 7 de Septiembre de 1970 en William Morris,
Pcia de Buenos Aires, morían en combate Abal Medina y Carlos Gustavo Ramus.
Desde entonces, la militancia reconoce al 7 de septiembre como el Día del
Montonero
Cuando un revolucionario ha caído a poco de comenzar su lucha, cuando un hombre
ha muerto a los 22 años de edad, hay una sola forma correcta de valorar su
aporte concreto a la guerra popular. A partir de las acciones realizadas y de
las instancias organizativas promovidas, rescatar lo esencial de su proyecto
político. En el caso de Fernando Abal Medina, esto no sólo es perfectamente
posible, sino que, los rasgos esenciales de su concepción revolucionaria tienen
una absoluta vigencia, como necesidad para la Argentina de hoy.
Fernando Abal Medina, era un claro y típico exponente de un militante
revolucionario en un país semi-colonial. Su antidogmatismo, su heterodoxia
ideológica, fruto de las distintas vertientes de su formación política, lo
hacían naturalmente abierto a la comprensión de las formas específicas que los
caminos de la liberación planteaban a los argentinos al fin de la década del 60.
Su formación nacionalista le habla permitido la comprensión del pasado argentino
y el rescate de una línea histórica de resistencia nacional representada por las
montoneras del siglo XIX.
| "El Poder Ejecutivo dispuso el cierre definitivo
de Noticias, cuyo último número, el 266, traía titulares
-tendenciosos". Es el séptimo periódico clausurado desde el 25 de
Mayo de 1973. Los anteriores fueron El Mundo, Respuesta Popular, El
Descamisado, Militancia, El Peronista y Primicia" La Opinión, 29 de Agosto de 1974 |
También eran claras en él la influencia de John William Cooke, al remarcar la
potencialidad revolucionaria del peronismo, y de Juan García Elorrio, con el
aporte del cristianismo camilista, forma de acceder al vasto mundo guevariano.
De esta amalgama ideológica, fraguada en el contacto con los sectores
revolucionarios del peronismo — donde no hay que olvidar en aquel momento a la
CGT A.— y sus naturales condiciones de jefe, va perfilándose el» futuro
conductor de Montoneros. Para una correcta caracterización del mismo, debemos
señalar como rasgos distintivos de su personalidad, su audacia sin límites y su
voluntarismo ascendrado, que lo llevan a plantearse como posibles, acciones
hasta entonces calificadas como utópicas.
Avanzando en el análisis, a partir de esta caracterización personal de Abal,
podemos entonces preguntarnos cual era su proyecto político y que es lo que
sobrevive del mismo, como necesidad de asunción expresa para la adopción de una
clara línea por parte del campo revolucionario del Peronismo.
Debemos ubicarnos en el momento político en que se da la participación activa de
Fernando Abal Medina. Son los momentos de mayor vacío político consecuencia del
onganiato. La combatividad popular se encuentra totalmente adormecida. La
burocracia sindical, con el claro proyecto de participacionismo, hace cola en
las antesalas de la casa de gobierno de la mano de San Sebastián, para
entregarse en brazos de la llamada revolución argentina. Perón, aislado en
Madrid, no tiene juego político, y las bases peronistas, el pueblo trabajador no
encuentra forma de expresión. El peronismo se encuentra acampado a la sombra de
su Líder, y nada ni nadie parece encontrar el camino que revitalice las
posibilidades revolucionarias.
Desde ya, que pequeños sectores del campo revolucionario, se plantean cumplir
ese rol protagonice, sin que sus proyectos alcancen para transformar la
realidad. La C.G.T.A. con Ongaro a la cabeza, en tanto enmarca su acción dentro
del campo limitado del sindicalismo, limita su accionar a una labor de
concientización. Las F.A.P., tras su experiencia de foco rural, se replantea su
metodología de lucha, sin que su concreto operar altere la siesta colonial que
vive la Argentina. Posteriormente al Cordobazo, esa impensable eclosión popular,
demostró el grado de combatividad latente de las masas. Ese tremendo golpe
espontaneísta a las estructuras del Sistema, constituyó sin lugar a dudas, una
apelación a la conciencia de los revolucionarios argentinos de colocarse a la
altura de las exigencias y al nivel de nuestro pueblo.
Fernando Abal Medina aceptó el desafío. Entre la posibilidad que ofrecía el
Movimiento Peronista en su realidad institucional —de integrarse a la política
de conjunto, acompañando el proyecto de la burocracia— o plantear un proyecto
alternativo revolucionario, el de Perón y las bases, el del peronismo real,
Fernando Abal Medina opta por este último. Poco le importó que no se ajustara al
metro patrón de la ortodoxia de los mediocres, que fuera calificado de
descolgado o acusado de quedar al margen del Movimiento. Así nace Montoneros. De
ahí surge el ajusticiamiento de Aramburu, de allí parte La Calera.
Detengámonos un momento en el Aramburazo, en su implicancia política coyuntural,
apartándonos de su enorme significación, de reivindicación popular, de acto de
justicia histórica. Implicó, la transformación más radical del curso natural de
los acontecimientos políticos. Fue patear el tablero, transformar la realidad en
la mas pura acepción revolucionaria, a partir de una clara voluntad de incidir
sobre la misma de una lucida percepción de los hechos que producían una
inmediata identificación popular, que los reconocían como parte de su lucha, y
de una profunda fe, en el grado de conciencia de las masas peronistas y de la
correspondencia entre ese pueblo y su Líder.-
Ese es en esencia el proyecto político de Fernando Abal Medina, que
obligadamente debemos rescatar. Sus pautas esenciales, podemos sintetizarlas en:
1.— Asunción de la guerra popular
2.— Adopción de la lucha armada como la metodología que hace viable esa guerra
popular, mediante formas organizativas superiores.
3.— Absoluta intransigencia con el Sistema.
4.— Incansable voluntad de transformar la realidad.
5.— Identificación de la burocracia, como formando ' parte del campo
contrarrevolucionario.
6— Entronque efectivo en las luchas del pueblo
7.— Confianza ilimitada en la potencialidad revolucionaria de la clase
trabajadora peronista
8.— Caracterización del General Perón, como conductor estratégico.
9.— Correcta evaluación sobre los amplios márgenes de posibilitantes de
actuación dentro del Movimiento Peronista.
10.— Decisión de luchar hasta el costo de la propia vida
Esto es lo importante. Si Fernando no veía claro si correspondía definirse como
brazo armado, foco irradiador de conciencia, u organización revolucionaria de
masas. Eso hace mas a la discusión teórica posterior, que a la puesta en marcha
de un proyecto político auténticamente peronista, auténticamente revolucionario.
En buena hora, los precursores, los militantes heroicos, dieron preeminencia al
momento práctico, antes que a la caracterización teórica. Es lo que distingue un
hecho revolucionario, de una intelectualización revolucionaria. A nuestro país,
le sobran lectores de la realidad . El mandato transformador de Fernando, es una
exigencia ineludible.
12 de octubre de 1973 - Acta de unidad de FAR y Montoneros
FAR Y MONTONEROS SE FUSIONAN
1) ¿QUE ERAN LAS FAR?
Reportaje a las FAR - Fuerzas Armadas
Revolucionarias
FAR: con el fusil del Che
En la calle se les conoce por "los de Garín", una operación militar
matemática que les permitió controlar una población dé 30.000 habitantes
durante casi una hora; en los círculos clandestinos se les conoce como "los
hombres del Che", porque estaban preparados para sumarse a la guerrilla de
Bolivia; ellos, después de considerar varios nombres, decidieron levantarse
en armas bajo una firma que ya está haciendo historia: Fuerzas Armadas
Revolucionarias (FAR).
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Un dato para la Policía Federal: les va a dar trabajo descubrir detrás de
este joven delgado y apacible, bien vestido, que tiene la corrección de un
atento empleado de banco, al combatiente y dirigente nacional de las FAR que
me habla de su organización en una confitería, una de las mil confiterías de
,Buenos Aires.
"Sí, nosotros nacimos como grupo que se proponía incorporarse a la guerrilla
del Che. Conocimos el proyecto con cierta antelación y nos preparamos para
incorporarnos. Nuestro grupo era entonces pequeño, compuesto por gente que
venía de la izquierda tradicional, algún peronista y mucha gente nueva, sin
antecedentes políticos. Éramos conocidos, amigos, compañeros de luchas
políticas y nos unía una idea servir en lo que pudiéramos en la columna del
Comandante Che Guevara. No nos habíamos planteado una línea política
independiente, delegábamos todo lo que se refiera al desarrollo integral de
una organización, como es lógico, a la figura del Che.
Una organización: por hacer
Pero cae el Che ya no podemos pensar así, ya no podemos, delegar nada en
nadie, sino que.- tenemos que hacer un esfuerzo por concebirnos como una
organización que se plantee la totalidad de las variantes que requiere la
lucha revolucionaria.
Siendo conscientes, por supuesto, de que no éramos los únicos consideramos
que, en una primera etapa, lo más conveniente, y prudente era desarrollarnos
como grupo, consolidar una organización que tuviera cierta solidez, cierta
homogeneidad, que pudiera además, producir hechos y entonces iniciar una
política de apertura.
Sigue un período desde la muerte del Che a mediados de 1969 un año de
transición en la Argentina y también para nosotros, en que nuestro trabajo
apunta fundamentalmente á la consolidación organizativa y a la definición de
nuestra estrategia.
Nosotros que habíamos arrancado de la concepción del foco guerrillero
rural, nunca subestimamos la lucha urbana, pero entonces no le dábamos la
importancia que le damos actualmente. No obstante, si la guerrilla urbana
habría sido siempre una preocupación en nosotros, no habíamos conseguido
articular bien dentro de una estrategia. Fue recién el año pasado cuando
nosotros incorporamos la lucha urbana como elemento fundamental de nuestra
estrategia y pasamos a actuar en consecuencia.
Nuestra anterior estrategia, como es lógico, se reflejaba en todo lo que
hacíamos: los planes de instrucción militar, apuntaban fundamentalmente a
la guerrilla rural; los planes de formación de cuadros tendían a su
preservación o sea, formábamos la gente y la cuidábamos para la lucha
superior que era la guerrilla rural; la política de recursos la
trasladábamos para un momento más cercano a la instalación del foco. Y todo
así.
Fuimos haciendo nuestra experiencia, y bueno, un poco la realidad nacional
nos llevó a ir 'completando' nuestro planteo estratégico que visto desde hoy
hacia atrás, consideramos, efectivamente, que era parcial!, incompleto,
insuficiente.
Una nueva etapa
Nosotros ya habíamos empezado a discutir el problema de la importancia de
la lucha urbana y estábamos en eso cuando en la Argentina sobreviene el
"Cordobazo" que, por supuesto, nos impacta a nosotros, como impacta a todos
y produce realmente un cimbronazo que confirma un poco todas estas cosas.
A partir de ahí iniciamos toda una nueva etapa. Intentamos definirnos,
siempre dentro de una característica, quizás aprendida de los Tupamaros, que
escribimos poco, realmente. Siempre nosotros decimos que nuestra práctica
esta un poco más allá de nuestra teoría.
Ahora estamos haciendo un esfuerzo por nivelar esta cuestión. Haciendo un
'balance organizativo nos planteamos que la construcción de organizaciones
de este tipo suponía el desarrollo simultáneo o lo más simultáneo posible
de varias áreas de trabajo.
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Dentro de nuestra terminología los llamamos los principios básicos de la
construcción organizativa y que serían: 1) lo que llamamos la continuidad y
progresividad operacional, 2) clarificación estratégica, 3) capacitación
técnica, entendido por técnica militar y por otro lado: 4) la técnica
organizativa o sea todo lo referente a la infraestructura organizativa, a
niveles de seguridad, de crecimiento, de reclutamiento.
Nuestra historia es un poco una historia de avances a saltos en cada una de
estas áreas. Hemos tenido etapas en que priorizamos la capacitación
técnica, pero producíamos un salto en la técnica en desmedro de las otras
áreas. A lo estrictamente estratégico y político, es recién ahora que le
estamos dando la debida importancia aunque, por supuesto, como le decía,
siempre lo discutimos. Llegó un momento en que creíamos tener un grado de
capacitación técnica bastante adecuado, pensamos que teníamos un buen nivel
operacional. Iniciamos las operaciones -una serie de operaciones que no se
sabe que las hicimos nosotros porque todavía no firmábamos como
organización- y comprobamos que la gente se comportó bien, que revelaba una
gran combatividad y que habíamos alcanzado la capacidad para planificar y
ejecutar operaciones complejas y, puede decirse, "presentamos en público". Y
tenía que ser una buena presentación.
La idea de Garín
Así surge la idea de tomar Garín. La acción no era una locura porque ya
habíamos 'hecho" como le digo, otras operaciones con una movilización
importante de gente, teníamos una buena experiencia acumulada en ese
sentido.
Siempre nos había gustado mucho la toma de Pando por los Tupamaros, tanto
es así que cuando decidimos planear la acción la llamábamos "Pandito",
aunque, después, lógicamente, le dimos otro nombre.
Nosotros queríamos –y queremos,.- desarrollar un tipo de acciones que
combine diversos aspectos: expropiatorios, que siempre deben estar presentes
porque a nuestro juicio son esenciales para el desarrollo organizativo y la
demostración de eficiencia frente a una acción de este tipo: una acción que
revelara lo más claramente posible la eficacia de un método de lucha.
Los factores políticos no fueron determinantes en Garín. Se tomó por estas
consideraciones que le decía, por razones predominantemente militares.
Aunque, claro, si hubiera habido factores políticos negativos no lo
hubiéramos hecho. Pero, por el contrario, Garín está cerca de una zona donde
está produciéndose un importante desarrollo industrial: la Ford está muy
cerca y una serie de fábricas como Alba, una fábrica importante de pinturas.
Todo este desarrollo se ha producido a partir de la apertura de la ruta
panamericana que llega justo hasta Garín, a unos 35 kilómetros de Buenos
Aires.
Nosotros, entonces, hicimos un estudio y llegamos a la conclusión de que
ese era un lugar bueno. Montamos, por supuesto, un plan de observación.
Teníamos la idea de la acción pero -y esto es importante- queríamos
verificar si era posible su concreción en la práctica. Se le decía a todos
los compañeros que iban a ver el lugar que nos dieran sinceramente su
opinión; que la acción no era un imperativo de nadie, que si era posible se
haría y había que hacerla bien. La suma de las opiniones personales nos fue
dando como resultado que la acción era posible: todo el mundo la veía.
Un pueblo en sus manos
Y se hizo. Y creemos que, verdaderamente, salió bien. Ocupamos el pueblo que
tiene unos 30.000 habitantes, durante 50 minutos; tomamos el destacamento
policial, el banco, la oficina de teléfonos (que fueron cortados); se ocupó
un aparato de radio-teléfono que había en una casa particular; se controló
la estación ferroviaria que tiene comunicación independiente ,aunque no se
llegó a tomar porque no hubo necesidad; se controlaron los dos accesos
principales, desviando el tránsito: no se permitía salir a nadie, lo que se
permitía era entrar después de un control por parte nuestra (en un auto
venía un agente de policía, lo hicimos bajar y lo retuvimos hasta que
terminó la operación). Nos incautamos de tres millones y medio de pesos,
armamentos, uniformes policiales y otra serie de elementos útiles.
La acción impresionó, creemos, por la sincronización con que fue hecha, los
medios técnicos empleados y realmente conmovió a la opinión y a los medios
represivos.
Un problema por delante
Ahora a partir de esto, nosotros presentimos que entramos en una etapa en la
que nos vamos a enfrentar con un gran problema, el problema al que se
.enfrentan todas las organizaciones que llegan a un grado de desarrollo: el
de la vinculación de la organización con las armas. Nos planteamos en
términos serios esta tarea, no tanto de la vinculación con las masas, que
nosotros pensamos que, de alguna manera, se logra con las mismas acciones,
sino de cómo se van incorporando las masas (el famoso problema de las
correas de transmisión) cada vez más al proceso de la lucha revolucionaria.
Y pensamos que para lograr la incorporación de las masas a la lucha es
necesario hacer un trabajo político-militar.
Ahora usted me preguntaba cómo veíamos el problema del peronismo dentro de
este contexto. Nosotros consideramos que el peronismo juega un papel
decisivo en la lucha revolucionaria en la Argentina. Nosotros actualmente
tenemos el problema del Peronismo en el primer plano de nuestras discusiones
porque a partir de las relaciones con los compañeros de las FAP provienen
del peronismo". El hecho de que personalmente más profundidad el asunto.
Nosotros nos resistimos, en primer lugar, a que se nos ubique políticamente
diciendo: "ustedes provienen de la izquierda y los compañeros de las FAP
provienen del peronismo". El hecho de que, personalmente algunos militantes
de nuestra organización hayan hecho su experiencia política anterior en la
izquierda no impide que nosotros asumamos el peronismo como la experiencia
revolucionaria de mayor nivel que se ha registrado en la Argentina, a nivel
de masas, por supuesto.
Pensamos que el peronismo es la expresión política de la gran mayoría de la
clase obrera y que una política revolucionaria debe partir de esa premisa.
Pensamos que el peronismo no es un movimiento agotado; en decadencia, que
haya caducado; por el contrario: pensamos que tiene vigencia, que perdura,
que desde adentro del peronismo surgen fuerzas revolucionarias tan
importantes como son las FAP. Y, por lo tanto, creemos que hay que partir de
esa premisa y desarrollar todos los contenidos más revolucionarios del
peronismo.
Algo en estudio
¿Que nos incorporemos o no al Movimiento Peronista? Bueno, esto es un
problema que estamos discutiendo y sobre él ya no podría hablar en nombre de
todas las FAR, porque las FAR tienen una estructura nacional y la Dirección
Nacional tiene en proceso de discusión todo este problema del peronismo.
Pensamos que hemos avanzado mucho en la consideración del problema y no sé
si llegaremos a considerarnos alguna vez parte del Movimiento Peronista. En
las últimas discusiones con los compañeros de las FAP, ellos nos dicen que
sí se consideran parte del Movimiento Peronista y que lo consideran un
movimiento de liberación nacional. Nosotros no estamos convencidos de esto,
pero vuelvo a decir que estas son consideraciones que no tienen nivel de
decisión oficial de las F AR.
En cuanto a nuestra condición de marxistas-leninistas quiero decirle que nos
consideramos marxistas-leninistas en el sentido de que utilizamos el
marxismo-leninismo como método para el examen de una realidad pero no lo
utilizamos como una "camiseta" política.
Relación con los demás
Este proceso armado que se ha abierto en la Argentina es muy joven,
podríamos decir, y las relaciones entre las diferentes organizaciones
revolucionarias no se han consolidado suficientemente todavía.
Anteriormente ha habido, a nivel de grupos políticos revolucionarios, miles
de intentos de confluencia. Lo que diferencia a estos intentos de aquéllos,
es que aquéllos se hacían sobre la, mesa de las discusiones teóricas y aquí
toda la experiencia nuestra revela que nosotros hemos ido participando en un
proceso con las otras organizaciones a nivel de la práctica y de la acción.
Nosotros bautizamos a toda una etapa, con los compañeros de la FAP, la
'''etapa de los bolsones", porque era "toma armas", "dame armas"; "toma
esto", "dame aquello", o sea toda una gran primera etapa de relaciones que
está signada por este tipo de colaboración concreta de los grupos
revolucionarios que no se preguntan mucho "¿qué pensás de esto? ¿qué pensás
de aquello?", porque esas cosas están realmente muy, pero muy en segundo
plano.
Lo que "todos sabíamos era, que estábamos por la lucha armada, que
apuntábamos bien y que lo demás se daría como consecuencia del mismo
desarrollo de la lucha. Ahora, después sí, creado un clima muy bueno, en
fin, uno ya empieza a discutir, pero es a otro nivel. Por allí peleamos,
discutimos fuerte, pero hay una identidad básica entre todos los que tenemos
las armas en la mano.
Nosotros con los que tenemos unas relaciones más estrechas es con los
compañeros de las FAP. Con los compañeros de las FAL también tenemos
relaciones pero, por algún motivo que todavía no hemos determinado bien, no
son tan intensas como las otras.
A nivel continente
Lo mismo pensamos en el plano latinoamericano. A nosotros se nos planteaba
la disyuntiva de hierro entre estrategias continentales o estrategias
nacionales. Por supuesto que en la época del Che, estaba claro. Nosotros
tuvimos oportunidad de discutir este problema nuevamente, cuando la
reaparición del Inti. Tuvimos, conversaciones con el ELN. Y no estábamos de
acuerdo con el planteo de estrategia continental que hacían los compañeros
bolivianos que consistía, esencialmente, o por lo menos así lo recibíamos
nosotros, en considerara la guerrilla 'boliviana como la vanguardia de la
lucha revolucionaria en esta zona del continente, con una jefatura única, y
a las que todas las organizaciones nacionales "tenían que dar su aporte para
que una vez que se constituyera ese núcleo del ejército popular,
desprendiera sus ramas por los distintos países.
A nuestro juicio el proceso era inverso. Es decir no nos cabe ninguna duda
del proceso de continentalización de la lucha, es demasiado obvio decir que
en Latinoamérica son más las cosas que nos unen -empezando por el enemigo-
que las que nos separan.
Tenemos los mismos fines, utilizamos los mismos métodos, tenemos una
historia común; son muy pocas las cosas que nos separan, pero hay
particularidades nacionales que no se pueden abolir por decreto.
Esto de las particularidades nacionales lo discutimos alguna vez con
compañeros revolucionarios de otros países y los foquistas más ortodoxos no
nos tomaban en cuenta. Porque parecía corno si nosotros planteábamos lo de
las particularidades argentinas para concluir en que aquí no había
condiciones para la lucha revolucionaria y era todo lo contrario, creíamos
que la Argentina tiene algunas particularidades a favor y no en contra de Ia
lucha revolucionaria. Fundamentalmente por su clase obrera, que no es
inexperta, sin organización, sino que tiene una gran experiencia de lucha,
un grado de organización bastante importante, sindical, que de acuerdo no es
suficiente, pero que en otros lados ni eso existe. Y que ha producido hechos
importantes y que tiene un nivel de conciencia que también es importante.
De lleno en la lucha
Y ahora hemos entrado en este período franco de lucha armada. Porque por un
lado en la Argentina se han asimilado mucho las experiencias internacionales
y nacionales y ya en el país no cabe duda de que cualquier individuo o
organización que se plantee seriamente una perspectiva revolucionaria tiene
que pensar en la lucha armada.
Esto ya estaba claro desde 1962 cuando los peronistas ganaron con Andrés
Framini la gobernación de Buenos Aires y no le dieron posesión. Desde
entonces quedó claro que no había salida electoral.
Antes se podía divagar más o menos sobre el punto, pero no después de
aquella demostración concreta. El punto máximo fue el derrocamiento de
lIIia, la famosa Revolución Argentina. Porque Onganía barre con todo, con la
Constitución, con la Universidad, con todo. Onganía tiene esa, virtud,
digamos así, es un enemigo fenomenal, porque frente a ese régimen, ¿qué
alternativa queda que no sea la armada?
Hoy leía en el diario las declaraciones de Paladino y de Balbín y hacen unos
malabarismos increíbles para no decir que hay que agarrar las armas. Porque
hoy hasta los Radicales del Pueblo tendrían que decir que hay que agarrar
las armas. Y Paladino sigue haciendo "llamados a la reflexión" al gobierno,
pero ¿hasta cuándo van a estar haciendo esos llamados?
Y está el hecho capital del "Cordobazo", todo lo que ocurre en la Argentina
entre los meses de mayo y setiembre de 1969. No sólo en Córdoba, en Rosario,
en Tucumán, en Corrientes, en fin. Eso despierta a todo el mundo.
Nosotros en esa época estábamos en discusión con una gente que había
inventado la teoría de la europeización de la Argentina, de la
aristocratización de la clase obrera, que Onganía estaba encausando las
cosas y no sé que más y después del "'Cordobazo" ¡nos quedamos sin
interlocutores! ¡No aparecieron más! Incluso se hablaba de la pasividad de
la clase obrera por aquella época y nosotros decíamos que esa pasividad
escondía un elemento positivo: su resistencia a integrarse al régimen.
Y el "Cordobazo" mostró que esa pasividad era aparente.
Las razones del optimismo
Esta conclusión de que la salida electoral está cerrada ha prendido lo
suficiente en la clase obrera como para hacerla receptiva a la salida
armada. No quiero decirle con esto que esté totalmente claro. Si estuviera
totalmente claro ya las masas estarían haciendo la revolución, pero hay un
grado considerable de receptividad a la lucha armada.
Nosotros nos hemos movido siempre con aquella síntesis genial del Che de la
"necesidad del cambio y la posibilidad del cambio". Las masas hoy reclaman
un cambio y no un cambio cualquiera, un cambio con orientación porque no
por casualidad la gente, los peronistas, se ponen contentos cuando gana
Allende en Chile, porque es una masa que tiene un sentido antioligárquico y
antiimperialista que no puede desconocerse. No quiero decirle con esto que
tengan todavía claro el problema del socialismo y del comunismo, eso es
otra cosa.
Argentina, además, está jaqueada, el cono sur es un volcán: es Uruguay, es
Bolivia, ahora es Chile. Toda la, etapa que alguna vez se llamó de reflujo,
ha cambiado de signo; ahora se puede hablar del flujo revolucionario en
toda esta zona y de un flujo a un nivel más organizado, con la experiencia
asimilada. Nosotros somos muy optimistas sobre el futuro de la lucha en la
Argentina".
América Latina en Armas, Ediciones M.A., Buenos Aires, Enero de 1971
Fuente: http://www.elhistoriador.com.ar
2) ACTA DE
UNIDAD FAR-MONTONEROS
Visto:
Que en el día de hoy, con la recuperación de la presidencia por el General Perón, se cumple un objetivo crucial en la historia de nuestro Movimiento, alcanzado después de 18 años de cruenta lucha;
Que este objetivo es alcanzado por el Movimiento en el marco de un agudo deterioro de nuestra economía, con un cuadro de desocupación masiva y profundización de las condiciones que causan nuestra dependencia;
Que el momento político se caracteriza por una creciente ofensiva del imperialismo yanki tendiente a sofocar nuestro proceso de Liberación para perpetuar la dominación y la explotación de nuestro pueblo; ofensiva que, en la salvaje represión al hermano pueblo chileno, muestra una vez más la determinación imperialista para aplicar cualquier medio de defensa de sus intereses;
Que el enemigo imperialista no está sólo más allá de nuestras fronteras, sino que también se expresa a través de fuerzas económicas, políticas y militares internas de nuestro país, que están interesadas en el debilitamiento de las fuerzas populares y en la destrucción del Movimiento Peronista en particular;
Que dentro de nuestro propio Movimiento, hay ciertos sectores dirigentes que actúan en estrecha alianza con las fuerzas imperialistas y oligárquicas de la antipatria;
Y considerando:
Que nuestras organizaciones son producto del desarrollo y profundización de las luchas del Movimiento y del crecimiento y maduración de la consciencia de la clase trabajadora y el pueblo peronista que nos llevó a adoptar nuevas formas de organización y lucha para enfrentar al imperialismo y a la oligarquía;
Que bajo el rigor de la dictadura militar, el Movimiento Peronista se vio obligado a apelar a todas las formas de lucha posibles: la acción armada, las explosiones insurreccionales, las huelgas y movilizaciones y la lucha electoral;
Que en cada una de estas expresiones de las aspiraciones de un pueblo por su dignidad, derechos y reivindicaciones, nuestras organizaciones estuvieron presentes alistándose en las primeras líneas de combate, como lo testimonian todos nuestros compañeros encarcelados, torturados y muertos;
Que no sólo contribuimos con nuestras armas y nuestras vidas a la victoria popular, sino que también trabajamos activamente en la construcción de las fuerzas populares, en la consolidación y desarrollo doctrinario, político y organizativo de la clase trabajadora y el pueblo peronista;
Que al cumplirse hoy la máxima aspiración de 18 años de lucha, el Movimiento Peronista termina una de sus batallas más heroicas y difíciles, iniciando una nueva batalla en esta larga guerra de liberación, tan dura y compleja como la anterior, y que para continuar con este proceso, el General Perón ha llamado a la unidad del Movimiento en torno de su conducción, para alcanzar por todos los medios posibles los objetivos de unidad, reconstrucción y liberación del pueblo argentino;
Que para que esa unidad se haga realidad, el General Perón ha convocado a reorganizar e institucionalizar al Movimiento, lo que significa dotarlo de estructuras democráticas y representativas de la clase trabajadora y el pueblo peronista, depurándolo de traidores y oportunistas;
Que esa unidad del Movimiento es el eje necesario para lograr la unidad del pueblo argentino en un Frente de Liberación Nacional capaz de enfrentar al imperialismo en la etapa que se inicia. Por todo ello:
LAS ORGANIZACIONES FAR Y MONTONEROS RESUELVEN:
1°) A partir de la fecha ambas organizaciones se fusionan pasando a constituir una sola y quedando unificadas definitivamente todas sus estructuras y mandos;
2°) La organización resultante de la fusión se denominará MONTONEROS, desapareciendo la denominación FAR a partir de la firma de la presente acta;
3°) La unidad de nuestras organizaciones está orientada a contribuir al proceso de reorganización y democratización del Movimiento Peronista a que nos ha convocado el General Perón para lograr la participación orgánica de la clase trabajadora en su conducción, única garantía de que la unidad del pueblo argentino en el Frente de Liberación bajo la dirección del Movimiento Peronista, haga efectivos los objetivos de Liberación Nacional y Justicia Social, hacia la construcción del Socialismo Nacional y la unidad latinoamericana.
Libres o muertos, ¡ jamás esclavos !
¡Perón o muerte! ¡Viva la Patria!
Fuerzas Armadas Revolucionarias - Montoneros
Apoyar,
defender y controlar
Comunicado del 24-05-73 de FAR y MONTONEROS ante la asunción a la primera
magistratura del Dr. Héctor Cámpora.
18 años de antipueblo. Concluye uno de los períodos negros de la historia de
nuestro país, durante los cuales los argentinos debimos sufrir proscripciones,
el desconocimiento de la voluntad de las mayorías, la entrega del patrimonio
nacional, la explotación de los trabajadores, el empobrecimiento de los pequeños
y medianos productores mientras se enriquecían los monopolios imperialistas y
las oligarquías nativas, persecuciones, cárceles, secuestros, torturas y
asesinatos de quienes se alzaron contra el régimen; Fusilamientos criminales
como los de junio de 1956 y los de Trelew.
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Comienza una nueva etapa en la lucha por la Liberación Nacional y Social de
nuestra Patria. Esta nueva etapa que comienza el 25 de mayo, es producto de las
luchas del Pueblo, encabezadas por su expresión mayoritaria: el Movimiento
Peronista, conducido por el General Perón cuyas manifestaciones fueron la
resistencia, las huelgas y planes de lucha, los cordobazos y demás alzamientos
populares, el permanente accionar de sus organizaciones político-militares.
Gobierno y Poder: la historia de nuestra Patria nos demuestra que no es
suficiente ser mayoría, q ue no es suficiente ganar las elecciones, que tampoco
lo es llegar al Gobierno; porque las mayorías cuando no están organizadas y
aramadas pueden ser desconocidas por los dueños del poder económico y militar.
Por ello, el objetivo de nuestro Movimiento es la conquista de ese poder.
La construcción del poder popular es un proceso iniciado hace 18 años, en el
cual llegar al gobierno es un paso que facilita, en tanto sepamos darlo, el
desarrollo de ese proceso cuya culminación será alcanzada con la toma del poder
económico y militar. Con el triunfo electoral hemos ganado una batalla pero la
guerra aún no ha terminado.
Organización y Movilización: La única garantía para que el Pueblo bajo la
Conducción del General Perón tome el poder total, la constituye su organización
y movilización para el apoyo, la defensa y el control del Gobierno en función de
lograr el cumplimiento de los objetivosde liberación como etapa de transición
hacia la construcción del Socialismo Nacional. Debemos lograr en esta etapa de
Gobierno Popular el reconocimiento de estructuras que hagan efectiva la
participación de las masas en la resolución de los problemas nacionales,
provinciales y municipales.
Por todo esto nuestras organizaciones resuelven: apoyar al Gobierno encabezado
por el compañero en el cumplimiento del Programa de Liberación votado
masivamente el 11 de marzo y cuyos primeros actos deben ser:
1)- Liberación, mediante la anmistía y el indulto, de todos los combatientes y
presos políticos.
2)- Eliminación de la camarilla militar.
3)- Recuperación de todos los resortes básicos de la economía nacional,
actualmente en manos de los monopolios.
4)- Asegurar la plena ocupación para los trabajadores, y salarios que, por lo
menos recuperen el valor existente en 1955.
Defender al Gobierno constituido por las luchas populares contra los ataques de
los enemigos externos e internos.
Controlar el cumplimiento de la voluntad popular ante las posibles defecciones
de los traidores.
Participar con el conjunto del Movimiento en las tareas de organización y
movilización popular, en las fábricas, barrios, escuelas y universidades.
Asumir la directiva del General Perón de permanecer en estado de alerta
manteniendo y desarrollando las formas organizativas que nos permitan continuar
la lucha en todos los terrenos hasta la toma del Poder.
Con el conjunto del Movimiento, continuar la formación del Ejército Peronista,
único instrumento capaz de lograr la obtención de una Argentina Libre, Justa y
Soberana, una Patria Socialista.
Libres o muertos, jamás esclavos
Perón o muerte. Viva la Patria
FAR y MONTONEROS"APOYAR,
DEFENDER Y CONTROLAR"
Comunicado del 24-05-73 de FAR y MONTONEROS ante la asunción a la primera
magistratura del Dr. Héctor Cámpora.
18 años de antipueblo. Concluye uno de los períodos negros de la historia de
nuestro país, durante los cuales los argentinos debimos sufrir proscripciones,
el desconocimiento de la voluntad de las mayorías, la entrega del patrimonio
nacional, la explotación de los trabajadores, el empobrecimiento de los pequeños
y medianos productores mientras se enriquecían los monopolios imperialistas y
las oligarquías nativas, persecuciones, cárceles, secuestros, torturas y
asesinatos de quienes se alzaron contra el régimen; Fusilamientos criminales
como los de junio de 1956 y los de Trelew.
Comienza una nueva etapa en la lucha por la Liberación Nacional y Social de
nuestra Patria. Esta nueva etapa que comienza el 25 de mayo, es producto de las
luchas del Pueblo, encabezadas por su expresión mayoritaria: el Movimiento
Peronista, conducido por el General Perón cuyas manifestaciones fueron la
resistencia, las huelgas y planes de lucha, los cordobazos y demás alzamientos
populares, el permanente accionar de sus organizaciones político-militares.
Gobierno y Poder: la historia de nuestra Patria nos demuestra que no es
suficiente ser mayoría, q ue no es suficiente ganar las elecciones, que tampoco
lo es llegar al Gobierno; porque las mayorías cuando no están organizadas y
aramadas pueden ser desconocidas por los dueños del poder económico y militar.
Por ello, el objetivo de nuestro Movimiento es la conquista de ese poder.
La construcción del poder popular es un proceso iniciado hace 18 años, en el
cual llegar al gobierno es un paso que facilita, en tanto sepamos darlo, el
desarrollo de ese proceso cuya culminación será alcanzada con la toma del poder
económico y militar. Con el triunfo electoral hemos ganado una batalla pero la
guerra aún no ha terminado.
Organización y Movilización: La única garantía para que el Pueblo bajo la
Conducción del General Perón tome el poder total, la constituye su organización
y movilización para el apoyo, la defensa y el control del Gobierno en función de
lograr el cumplimiento de los objetivosde liberación como etapa de transición
hacia la construcción del Socialismo Nacional. Debemos lograr en esta etapa de
Gobierno Popular el reconocimiento de estructuras que hagan efectiva la
participación de las masas en la resolución de los problemas nacionales,
provinciales y municipales.
Por todo esto nuestras organizaciones resuelven: apoyar al Gobierno encabezado
por el compañero en el cumplimiento del Programa de Liberación votado
masivamente el 11 de marzo y cuyos primeros actos deben ser:
1)- Liberación, mediante la anmistía y el indulto, de todos los combatientes y
presos políticos.
2)- Eliminación de la camarilla militar.
3)- Recuperación de todos los resortes básicos de la economía nacional,
actualmente en manos de los monopolios.
4)- Asegurar la plena ocupación para los trabajadores, y salarios que, por lo
menos recuperen el valor existente en 1955.
Defender al Gobierno constituido por las luchas populares contra los ataques de
los enemigos externos e internos.
Controlar el cumplimiento de la voluntad popular ante las posibles defecciones
de los traidores.
Participar con el conjunto del Movimiento en las tareas de organización y
movilización popular, en las fábricas, barrios, escuelas y universidades.
Asumir la directiva del General Perón de permanecer en estado de alerta
manteniendo y desarrollando las formas organizativas que nos permitan continuar
la lucha en todos los terrenos hasta la toma del Poder.
Con el conjunto del Movimiento, continuar la formación del Ejército Peronista,
único instrumento capaz de lograr la obtención de una Argentina Libre, Justa y
Soberana, una Patria Socialista.
Libres o muertos, jamás esclavos
Perón o muerte. Viva la Patria
FAR y MONTONEROS
Perón
enfrenta a la conspiración
DECLARACIÓN DE LAS ORGANIZACIONES ARMADAS PERONISTAS
Ante el proceso que culmina con la renuncia del compañero Cámpora, las
organizaciones FAR y MONTONEROS manifestamos que:
1.— El acceso a la presidencia de nuestro Conductor, el General Perón, es un
hecho por el cual el Movimiento Peronista viene luchando hace dieciocho años.
Por otra parte, el compañero Cámpora asumió la presidencia como una forma de
lograr ese objetivo, tal como lo explica el propio general Perón: "el doctor
Cámpora con mucha resistencia, aceptó el cargo, haciéndome presente que si él
llegaba a ser Presidente de la República, a través de esta elección plantearía
de inmediato la inconstitucionalidad de la proscripción, renunciaría y sometería
al Congreso, como lo ha hecho, la decisión de esta instancia para que el pueblo
pudiera elegir, fehaciente y genuinamente al candidato que fuera de su
elección".
2.—Pero el acceso del General Perón a la presidencia en estas circunstancias, se
da con el objetivo de poner freno a una conspiración gorila impulsada por el
Imperialismo a través de un puñado de traidores del Movimiento Peronista.
3.— La estrategia que el General Perón venía desarrollando era la que se
sintetizaba en la consigna: "Cámpora al Gobierno, Perón al Poder", la que
señalaba que el General Perón era el Conductor del Movimiento Peronista y el
compañero Cámpora, el Presidente de los argentinos.
4.—Esta estrategia se vino desarrollando desde el enfrentamiento con la
Dictadura Militar, durante la cual la consigna enarbolada por el Movimiento
Peronista: "Elecciones con Perón en la Patria y como Candidato", expresaba la
reivindicación popular de que el Líder pudiera regresar a su Patria para
conducir el proceso de liberación.
| Gustavo Rearte
Gustavo Rearte fue uno de los fundadores de la primera JotaPé en la Resistencia Peronista, junto con John William Cooke estableció los puentes del peronismo con la Revolución Cubana, con Fidel y el Che, participó en la toma del frigorífico Lisandro de la Torre y escribió el documento de Huerta Grande que marcó un hito en la historia del movimiento obrero. Rearte empezó como obrero en la fábrica SIAM, después en Jabón Federal y llegó a ser secretario general del Sindicato de Jaboneros y Perfumeros. Después del ‘55 participó en los primeros grupos de peronistas que se manifestaban contra el gobierno militar y organizó la primera JotaPé, junto a sus hermanos Alberto y Miguel, Felipe Vallese, Héctor Spina, Carlos Caride, Jorge Rulli y Cacho El Kadri, entre otros. La Revolución Cubana, Fidel y el Che también impactaron en su pensamiento. Junto con Cooke fueron el puente entre Perón y Fidel. Rearte incluso fue el enlace para preparar dos viajes de Perón a Cuba, que finalmente no se realizaron. Rearte estuvo entre la dirigencia combativa que organizó la toma del frigorífico Lisandro de la Torre para evitar su privatización. Tras la represión fue preso y en el peronismo combativo fue creciendo la idea de que solamente quedaba la lucha armada como opción, así comienzan las experiencias guerrilleras de Uturunco y luego Taco Ralo en Tucumán. LECTURAS RECOMENDADAS |
5.—Esto mismo se expresó durante la campaña del "LUCHE Y VUELVE" realizada para
crear las condiciones que permitieran el regreso de nuestro Líder, y que se
coronó con la gloriosa jornada del 17 de noviembre, en la cual, a pesar del
feroz aparato represivo montado por la Dictadura se hizo realidad la presencia
del General Perón en la Argentina.
6..— Ante la oposición de la Dictadura y para permitir que se desarrollara el
proceso electoral, pero también para ubicarse en una posición que le permitiera
controlar todo el proceso de paso del gobierno al poder, el general Perón
renunció a su legítima candidatura proponiendo en su lugar a su delegado
personal, el compañero Cámpora.
7.—Allí nació como síntesis de todo este proceso la consigna propuesta por la
Juventud, "Cámpora al Gobierno, Perón al Poder",que fue impulsada por todos los
sectores del Movimiento leales a sus objetivos revolucionarios.
8.—Todo este proceso fue constantemente perturbado y saboteado por los agentes
del Imperialismo infiltrados en el Movimiento. Estos agentes son aquellos que
negociaban las luchas populares con la dictadura militar, los que se opusieron
al regreso del general Perón. Los que trataron de impedir la movilización del 17
de noviembre, los que enfrentaron la candidatura del compañero Cámpora en el
congreso del 15 de diciembre bajo la consigna de "Estar contra Perón para salvar
a Perón", los que se negaron a participar de la campaña electoral, y finalmente
los que balearon al pueblo peronista en Ezeiza el 20 de junio, intentando
derrocar al gobierno popular.
9.— Estos conspiradores, agentes del Imperialismo son:
- El Ministro de Bienestar Social, José López Rega que fue el responsable de la
Comisión Organizadora del acto del 20 de Junio; el que puso la estructura de su
Ministerio (transportes, alimentos, dinero y armas), al servicio de los matones
a sueldo que tiraron contra el pueblo impidiendo el contacto de éste con Perón;
el mismo que valiéndose de maniobras logró ubicar a su yerno, el desconocido
diputado Lastiri, en el cargo de Presidente Provisional, desplazando a quien le
correspondía legalmente ocupar ese lugar, el senador Diaz Bialet.
- El Secretario General de la C.G.T.,José Rucci, quien puso sus matones al
servicio de la masacre de Ezeiza, y pretendió movilizar a los trabajadores
contra el gobierno popular con la excusa de hacerlo por Perón, consiguiendo
solamente que tres ómnibus dieran vueltas repetidas veces alrededor de la casa
del General.
|
|
- Junto a estos actúan otros personajes que son simples instrumentos al servicio
de la conspiración, como Osinde, Iñiguez, Brito Lima, Norma Kennedy, Frenkel,
etc...
10.—Ante esta situación el general Perón se ha visto obligado a reasumir en su
persona las funciones de Jefe del Movimiento Peronista y Presidente de los
argentinos, a pesar de que: "en estos 45 días se han hecho cosas en el país que
están a la vista de todos y califican a cualquier gobierno como de excelente
ejecución" (Gral. Perón 13-7-73).
El general Perón cambia su estrategia porque ésta es la única garantía de
continuidad del gobierno popular y del proceso de reconstrucción y liberación
nacional. Dijo el 13-7-73: "...pero cualquiera fuera el designio que ha de
plantearse para el futuro inmediato de la República, yo seguiré siendo un
soldado a su servicio, en el cual empeñaré no solamente el honor, sino también
mi vida".
11.— Es imprescindible que el General Perón retome estas funciones
inmediatamente dado que la presencia de Lastiri como Presidente Provisional
supone la continuación de la conspiración pro-imperialista y significa
concretamente la vuelta del régimen derrotado el 11 de marzo.
12.— Para ello es necesario que el General Perón sea designado por el Congreso
como Presidente Provisional, mediante la modificación de la Ley de Acefalía,
hasta que se produzca su consagración en el próximo acto electoral.
13.— De no asumir el Gobierno inmediatamente el General Perón, se va a producir
una situación de desgobierno y vacío de poder que haría posible una agresión
sangrienta del Imperialismo contra la clase trabajadora y el pueblo peronista,
como ha ocurrido el 20 de junio pasado y como se ha dado recientemente en Chile
y Uruguay.
14.— Ante ello es necesario profundizar la organización y movilización popular
en los barrios, unidades básicas, fábricas, sindicatos, escuelas y facultades,
para mantener en estado de discusión y alerta al pueblo peronista para
defenderse de toda agresión, con los medios que estén a su alcance, enfrentar la
maniobra continuista de los conspiradores e impedir que se sabotee la asunción
del mando por parte del Líder y Conductor de nuestro Movimiento.
15.—Sólo esta organización y movilización de la clase trabajadora y el pueblo
peronista permitirá que sean alcanzados los objetivos revolucionarios del
Movimiento. Y que este pueblo que ha luchado con éxito contra una dictadura
sangrienta como la derrotada el 11 de marzo también enfrente y derrote a la
camarilla de conspiradores aventureros, agentes del Imperialismo y burócratas
traidores, y a sus pandillas de asesinos a sueldo.
Nuestras organizaciones, FAR Y MONTONEROS, como parte de ese pueblo comprometen
todos sus esfuerzos y todos sus medios en función de esta lucha del conjunto del
Movimiento Peronista contra estos traidores apátridas verdaderos infiltrados de
la CÍA.
16.— Es un deber patriótico para todos los argentinos, peronistas o no, civiles
y militares, que se pronunciaron por la liberación y contra la dependencia y por
la justicia social contra la explotación, estrechar filas junto al General Perón
luchando por la bandera de "Perón Presidente" para la reconstrucción y la
Liberación Nacional.
Por una Patria Libre, Justa y Soberana, en el marco del Socialismo Nacional
Libres o Muertos, Jamás Esclavos
Perón o Muerte, Viva la Patria
FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS
MONTONEROS
14 de Julio 1973
La
traición anida en las sombras
COMUNICADO
MONTONEROS
COLUMNA JOSÉ SABINO NAVARRO
PERÓN PRESIDENTE
"Debemos temer más a los enemigos de adentro que a los de afuera, a la
oligarquía enquistada en nuestras propias filas". Evita.
"Soló les pido: cuiden al general, no lo dejen solo, porque la traición anida en
la sombra y a veces se esconde tras una sonrisa o una mano tendida". Evita.
LA TRAICIÓN ANIDA EN LA SOMBRA
Cuando el 11 de marzo vencimos a la dictadura de los monopolios que durante años
nos habla explotado, perseguido, torturado, encarcelado, sabíamos que dentro del
Movimiento estaban los BURÓCRATAS Y TRAIDORES que habían boicoteado nuestras
luchas, negociado nuestras victorias, burlado nuestras esperanzas, robado
nuestras rebeldías y traficado la sangre de miles de trabajadores y militantes
que hicieron posible esa victoria.
Y sabíamos que no se resignarían a este triunfo del pueblo si no que tratarían
por todos los medios de enancarse al triunfo popular que no era de ellos, para
cambiarle el sentido, torcerle el rumbo y el contenido dado por las bases. Y no
nos podíamos equivocar, porque el papel de esa burocracia traidora y oportunista
—en estos 18 años de resistencia— fue siempre la de actuar como infiltrados del
régimen en el movimiento para desvirtuar su esencia revolucionaria y frenar su
decidida marcha hacia la Revolución Nacional y Social postergada.
Lo sabíamos porque ELLOS REPRESENTAN OTROS INTERESES QUE NO SON LOS DE LA CLASE
OBRERA Y EL PUEBLO PERONISTA. Lo sabíamos porque hace tiempo ya, el Gral. Perón
nos había dicho que "LA EMANCIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES SERA OBRA DE LOS
TRABAJADORES MISMOS" y ellos representan los intereses de clase de la burguesía
monopolista aliada al imperialismo.
PLANIFICAN LA BURLA
Y así, cuando el 25 de mayo ratificábamos nuestro triunfo en las calles, esos
burócratas y traidores —en sus lujosos despachos— comenzaban a tramar la
contrarrevolución aliados con nuestros enemigos de todos estos años de lucha
donde no faltaban los grandes patrones explotadores ni los militares
torturadores. Ellos servían al "Gran Acuerdo Nacional" del dictador Lanusse y
resolvieron -desconociendo el sentir y los anhelos de la clase obrera y el
pueblo peronista— tratar de imponer disfrazado, desde arriba, desde los aparatos
sin base, de los sindicatos manejados con matones y de los resortes de poder que
permanecieron en manos del continuismo.
LOS EJECUTORES
Cumpliendo esos oscuros designios, se metieron como cuñas en el gobierno
popular, en las figuras del magnate internacional GELBARD, del agente de la CÍA
y "mago" LÓPEZ REGA, del patrón OTERO, del torturador OSINDE, del viejo delator
VILLALON y los traidores de siempre, BRITO LIMA, NORMA KENNEDY, RUCCI, MIGUEL,
CALACE, RÚBEO, VÁRELA, ROSALES, CALVAN y otros nombres que ni la clase obrera ni
el pueblo desconocen.
A espaldas del pueblo firmaron el famoso "PACTO SOCIAL" que, nuevamente, cargaba
sobre los hombros de los trabajadores, los 18 años de devastación económica y
robo descarado de nuestra riqueza y esfuerzo. Comerciaron con los monopolios
nuestra DESMOVILIZACIÓN, creyendo que nos podían engañar. Impidieron nuestro
encuentro con el líder y el encuentro del líder con el pueblo, en los tristes
sucesos de la MASACRE DE EZEIZA, donde mataron y torturaron a auténticos
peronistas. Lanzaron su ataque contra los compañeros Cámpora, Righi, Puig, y los
gobiernos provinciales más leales al sentir de las bases, y ASUSTADOS Y
TEMEROSOS por la conciencia del pueblo peronista y el avance de las
movilizaciones populares que ponen en peligro sus feudos, urden UN GOLPE
PALACIEGO y no dudan en UTILIZAR, en USAR un viejo anhelo de nuestros 18 años de
lucha que tantas veces ellos mismos sabotearon: PERÓN PRESIDENTE.
LOS BURÓCRATAS SE EQUIVOCAN
SE EQUIVOCAN. Porque como ha dicho el Gral. Perón: "SI HAY ALGO EN EL PAÍS QUE
EL IMPERIALISMO NO PODRA COPAR JAMAS ES SU PUEBLO, Y DENTRO DE EL, A SU CLASE
TRABAJADORA QUE TIENE UN SENTIDO CLARO DE LA DEFENSA DE SUS CONVENIENCIAS"
Y SE EQUIVOCAN. Porque como ha dicho el Gral. Perón: "SI EL MOVIMIENTO SE
MANTIENE PURO EN SUS BASES ES PORQUE ESTA CONFORMADO POR EL PUEBLO, AUNQUE
ALGUNOS DIRIGENTES SE PUDRIERAN AL INFLUJO DEL DINERO, DE LAS PREBENDAS, DE LOS
APETITOS ELECTORALES Y DE LAS DESMEDIDAS AMBICIONES".
Y SE EQUIVOCAN. Porque el compañero Cámpora, demostrando ser leal a su pueblo,
renuncia para posibilitar así, la llegada del Gral. Perón a la presidencia de la
Nación y el Gral. Perón rechaza el golpe palaciego de tipo fascista para
someterse al veredicto del pueblo de la patria.
Y SE EQUIVOCAN. Porque las bases peronistas, sus organizaciones populares y
revolucionarias y el Gral. Perón no pueden a esta altura de la entrega —aceptar
o consentir, ni siquiera pasivamente— las salidas que signifiquen mantener el
régimen, refaccionarlo o disfrazar su esencia.
Porque las bases —clase obrera y pueblo peronista— no retroceden ni un tranco de
lo transitado en estos 18 años de lucha para hacer realidad la PATRIA JUSTA,
LIBRE Y SOBERANA: LA PATRIA SOCIALISTA. Porque las organizaciones populares y
revolucionarias no dejarán de convocar y organizar a la clase obrera y al Pueblo
independientemente de la burocracia y el régimen, mientras vamos construyendo el
ejército del pueblo como garantía del proceso iniciado. Porque PERÓN —y esto es
lo que no entienden los burócratas— DEJARÍA DE SER PERÓN, EL LÍDER QUE HACE LO
QUE EL PUEBLO QUIERE y ellos no conocen ni a Perón ni a su pueblo, porque
siempre fueron los dirigentes ricos que jamás quisieron defender a los
trabajadores pobres.
POR TODO ESTO PROCLAMAMOS PERÓN PRESIDENTE Y CONVOCAMOS A LA ORGANIZACIÓN DE LA
CLASE OBRERA Y EL PUEBLO
PORQUE CON PERÓN PRESIDENTE Y LAS BASES ORGANIZADAS, haremos realidad el deseo
de nuestro líder: "Los que se quieran ir del Peronismo para servir los intereses
de la dictadura que lo hagan pero abiertamente y no simulando correr con la
camiseta peronista que no tienen derecho a usar para TRAICIONAR a la Clase
Trabajadora".
PORQUE CON PERÓN PRESIDENTE Y LAS BASES ORGANIZADAS, habrá gobierno popular sin
burocracia, cumpliendo así los objetivos de los trabajadores de barrer a los
traidores amparados siempre por los gobiernos de turno del gorilaje, por el
matonaje a sueldo y el dinero usufructuado de nuestro sudor y bronca.
PORQUE CON PERÓN PRESIDENTE Y LAS BASES ORGANIZADAS, se acabará GELBARD, y su
política monopolista, disfrazada de un falso nacionalismo, que reparte los
sacrificios para nosotros y las ganancias para los explotadores: la burguesía
industrial-pro-monopolista.
COMPAÑEROS:
Hace unos meses decíamos que estábamos ante la posibilidad concreta de instaurar
un gobierno popular, pero que solo se garantizaría en su carácter, con la
presencia activa de las masas y de todo el pueblo, de la clase obrera y el Gral.
Perón. Y que por lo tanto la lucha proseguía. Y la lucha prosigue. DEBEMOS DAR
EL PASO SIGUIENTE, ORGANIZANDONOS DESDE ABAJO PARA LLEVAR A LA PRESIDENCIA DE LA
NACIÓN AL GRAL PERÓN, A TRAVÉS DE LAS MOVILIZACIONES, para echar a los traidores
y burócrata-tas, para hacer realidad el proyecto de liberación.
COMPAÑEROS:
En estos momentos históricos SOLO UN HOMBRE puede acompañar al Gral. Perón en la
fórmula presidencial. Es aquel que ha permitido vivir este momento histórico: EL
COMPAÑERO HÉCTOR CAMPORA.
POR TODO ESTO CONVOCAMOS A ORGANIZARNOS E IMPULSAR DESDE LAS BASES, DESDE LAS
FABRICAS, LOS BARRIOS, LA UNIVERSIDAD, LA CONSIGNA PERÓN PRESIDENTE.
POR TODO ESTO CONVOCAMOS A LEVANTAR LOS PROGRAMAS OBREROS DE HUERTA GRANDE, LA
FALDA Y 1° DE MAYO.
POR TODO ESTO CONVOCAMOS A LA DEFENSA DE TODOS LOS REPRESENTANTES LEALES AL
PUEBLO Y A PERÓN A LA VEZ QUE EXIGIMOS LA PROFUNDIZACION DEL PROCESO.
Sabemos que la guerra es larga y que solo llegaremos al poder con la
organización de la clase obrera, politicamente independiente de los burócratas
sindicales y políticos, y de los sectores burgueses del movimiento,
desarrollando las ORGANIZACIONES POLÍTICO-MILITARES, hasta construir el Ejército
del Pueblo.
PERÓN O MUERTE
VIVA LA PATRIA
MONTONEROS Columna JOSÉ SABINO NAVARRO
Rosario, 24 de julio de 1973.
[En "Militancia Peronista para la Liberación" Nº 8, Fuente: www.cedema.org]
Documento
de Rodolfo Walsh a la Conducción Nacional de Montoneros
Por Rodolfo Walsh
NR: El presente documento fue redactado por Rodolfo Walsh, como oficial de
inteligencia de Montoneros, entre fines de 1976 y principios de 1977.
Para una mayor comprensión, se recomienda tomar en cuenta el contexto represivo
en el cual fue presentado como propuesta, que hubiese salvado miles de vidas,
aunque las condiciones para tal repliegue no eran las mismas si se hubiese
puesto en práctica dos años antes.
a. Asunto: observaciones sobre el documento del Consejo del 11/11/76
23 de noviembre de 1976
De: Base AS-P A: 82
Estas observaciones son complementarias de las formuladas en nuestro punto
Ideologismo y Política del 3/1/76.
Respecto de las críticas que allí formulamos, buena parte de ellas coinciden
parcialmente con las rectificaciones del Consejo, y en ese sentido entendemos
que el documento es un avance significativo para el conjunto.
Sin embargo pensamos que las rectificaciones son sólo parcifiles, porque no
corresponden a una autocrítica profunda sobre los errores que nos condujeron a
la actual situación, sino que tienden a corregirlos de facto ante la evidencia
del mal resultado obtenido. Con este método el acierto o el error son azarosos y
empíricos. A nuestro juicio lo principal son las razones políticas. Si son
correctas, en apenas tres años un puñado de muchachos crecen hasta conducir una
organización gigantesca y poderosa. Si son incorrectas, esa misma organización
se desinfla y puede desaparecer.
Este ejemplo está tomado de nuestra propia historia y creemos que este momento
de desánimo debe tenerse en cuenta. Si corregimos nuestros errores volveremos a
convertirnos en una alternativa de poder. Por lo tanto son falsas todas las
visiones alarmistas sobre si tenemos tiempo o no. Tenemos todo el tiempo
necesario, si lo sabemos usar.
|
|
1. Definiciones políticas
En nuestro país es el Movimiento el que genera la Vanguardia, y no a la inversa,
como en los ejemplos clásicos del marxismo. Por eso, si la vanguardia niega al
movimiento, desconoce su propia historia y asienta las bases para cualquier
desviación. Esa es la nota distintiva de la lucha de la liberación en nuestro
país, que debemos tener siempre presente. La vanguardia -Montoneros- generada
por el Movimiento -el peronismo- debe conducirlo hacia su transformación en el
curso de la lucha por el poder y el socialismo. Esos son los elementos básicos a
los que debemos atenernos, lo que existe en la realidad y no en los libros.
Montoneros y el movimiento peronista, al que aspira conducir.
Si eso no se tiene en cuenta, la literatura china o vietnamita no nos sirve,
porque tiende a confundir nuestra lucha social con una guerra colonial, en la
que la organización en Movimiento, Frente, Partido y Ejército tiene sentido
porque se presupone la unidad del pueblo detrás de su conducción y contra el
invasor extranjero. Nosotros en cambio tenemos que empezar por ganar la
representación de nuestro pueblo a partir de los elementos con que contamos.
Hasta el 24 de marzo del 76 planteábamos correctamente la lucha interna por la
conducción del peronismo. Después del 24 de marzo del 76, cuando las condiciones
eran inmejorables para esa lucha, desistimos de ella y en vez de hacer política,
de hablar con todo el mundo, en todos los niveles en nombre del peronismo,
decidimos que las armas principales del enfrentamiento eran militares y
dedicamos nuestra atención a profundizar acuerdos ideológicos con la
ultraizquierda.
Las rectificaciones del Consejo apuntan a esta problemática, pero la insistencia
en la creación del Movimiento Montonero con sus ramas nos parece indicar una
insuficiente comprensión. Nuestras formas organizativas deben ser la
organización o el Partido Montonero -que incluye a todo lo que genéricamente
llamamos fuerza propia- y el Movimiento Peronista. Eso es lo que existe y a
partir de ahí debemos construir. De otro modo invertimos enormes esfuerzos
poniendo todo el Partido a la tarea de inventar el Movimiento Montonero, que no
tendrá existencia real.
En esa idea de que podemos inventar una forma organizativa y una identidad
características del enfrentamiento en nuestro país, queremos generar las
condiciones para que sea distinto y entonces podamos aplicar las fórmulas
clásicas de otros países. Y nos parece tiempo perdido tratar de convertir este
enfrentamiento social en una guerra nacional.
2. Militarismo
El documento del Consejo critica el militarismo, pero en términos militaristas.
Todo el documento es como una clase de estrategia sobre la mesa de arena y
nuestra realidad no tiene nada que ver con ese enfoque. Para hacer política, hay
que empezar por pensar en términos políticos, y expresados con sencillez y
claridad.
3. Triunfalismo
A pesar de los golpes recibidos y de las rectificaciones del documento, seguimos
triunfales. Decidimos el fracaso total de los planes del enemigo y seguimos
subestimándolo. Esto es muy grave y pensamos que en el fondo obedece a la
incomprensión sobre nuestra propia historia. Trataremos de ejemplificarlo: al no
reflexionar sobre las causas de nuestro crecimiento espectacular y nuestra
representatividad popular en los años que van de 1970 a 1974-75, llegamos a
pensar que no obedece a que actuamos correctamente, y con propuestas
comprendidas y aceptadas por el pueblo, sino a que nosotros somos geniales, y si
somos geniales es accesorio que acertemos o nos equivoquemos. Todo lo que
hagamos estará bien. Esto lo notamos en documentos como el último Montonero de
1975 y en la persistente ausencia de autocrítica.
4. Desmedida ambición de poder
Todo lo hacemos y lo pensamos a lo grande. Nuestra lucha es una guerra. Nuestra
propaganda tiene que llegar a cuatro millones. Aunque criticamos el militarismo,
todo el documento parece la receta para que un Ejército rompa el cerco de otro y
luego lo derrote. Hay que ser más modesto. Nosotros tenemos que resistir junto
con el pueblo a la dictadura. Necesitamos mucha propaganda. Tenemos que irnos
organizando en la lucha sin delirios de grandeza y pensando en plazos largos.
Ésta es la síntesis de nuestras apreciaciones generales. Ahora pasamos a
nuestras observaciones punto por punto.
1.2. 1. Situación frente al enemigo
No es cierto que haya fracasado el aperturismo. Ejemplos: el PC no participa en
los conflictos, mientras negocia con el gobierno a través del Partido
Intransigente y les paga viajes a Lázara y García Costa para que vayan al
Congreso de la Internacional Socialista a defender a Videla; la UCR no rompe a
pesar de todos los agravios, incluidos Solari Irigoyen y Amaya; la reacción de
la Iglesia es tibia comparada con todo lo que han hecho y con los episcopados de
Chile y Brasil, donde por mucho menos se enfrentan abiertamente con las
dictaduras.
1. 2.2. De las fuerzas populares
No es cierta la desaparición casi total de la izquierda no peronista, armada o
no armada. Estos son bandazos que nos alarman. Hace unos meses el proyecto de
vanguardia pasaba por el debate ideológico en la OLA, ahora no existen más.
Existen y actúan. El ERP pinta (más que nosotros). edita regularmente sus
revistas, que llegan a las fábricas puntualmente a pesar de todos los golpes que
sufrieron, toman un canal de televisión, tienen una radio clandestina, operan en
el litoral. Hacen operaciones militares. El PC, los distintos partidos
socialistas, también existen. Que sean una bosta es otra cosa. Con ese criterio
nosotros tampoco existimos.
1.3.1. Situación internacional
Hay un notable exceso de optimismo. Al enemigo la situación internacional lo
mejora. Consigue créditos para su objetivo inmediato de refinanciar la deuda y
mantiene excelente relación con el bloque soviético que con su importancia los
salva en el sector externo. La exposición soviética en Buenos Aires muestra que
no se trata de coletazos de la relación con Gelbard, sino de una política que se
mantiene con el actual gobierno.
1.3.2. Situación militar de nuestras fuerzas
Sugerimos repensar la especialización militar. Al cambiar nuestra hipótesis de
guerra ¿no deberíamos también cambiar la metodología de construcción de nuestro
Ejército? Tememos que al producirse situaciones insurreccionales, de seguir con
la división actual, los oficiales políticos no sepan su nivel de violencia, o
los oficiales militares no sepan sobre qué blanco operar. No sabemos si la
solución es alguna nueva forma de integralidad, o la subordinación de la
estructura militar a la política o alguna otra que no se nos ocurre. Pero vemos
que aquí hay un problema grueso.
2. 1.1. La estrategia del enemigo. Espacio
No es cierto que haya "ausencia de identificación de nuestras fuerzas". Con la
delación, el enemigo superó esa "debilidad congénita" del cerco. Al ser falso
esto, es falso que el espacio principal sea el político. Es el militar, y éste
es el gran triunfo que el enemigo consiguió sobre nosotros.
Esta línea de error sigue. Para nosotros el retorno a las masas es el retorno al
espacio donde están las masas; en vez de librar el combate en la conciencia de
la gente lo libramos en el espacio físico, lo cual es un error, coherente con el
ideológico.
Al no corregir el ideologismo, no convocamos políticamente. Así, nuestra
respuesta de volver a los barrios es elemental y peligrosísima. Nos van a
golpear más duro todavía.
2.1.2. Tiempo
La contradicción entre guerra corta y naturaleza social del enfrentamiento
valdría si se tratara de un enfrentamiento contra el conjunto del pueblo, pero
lamentablemente lo que hay es una lucha militar contra nosotros.
Tenemos que ser más autocríticos y realistas. Por supuesto que hay lucha de
clases; siempre la hubo y la seguirá habiendo. Pero uno de los grandes éxitos
del enemigo fue estar en guerra con nosotros y no con el conjunto del pueblo. Y
esto en buena medida por errores nuestros, que nos auto aislamos con el
ideologismo y nuestra falta de propuestas políticas para la gente real.
2.1.3. Armas
Nuestras armas también son violatorias de las convenciones internacionales.
Ellos se autoaislan, pero nosotros también, y en ese trueque ganan ellos, porque
nosotros teníamos con qué impedirlo y ellos no. Es un cambio de peón por alfil;
ellos ya estaban aislados y consiguieron aislarnos a nosotros, planteando una
lucha de aparatos, que nosotros no podemos bancar.
Nos parece espléndido que finalmente se comprenda la importancia de la censura
de prensa.
No es cierto que no tengan armas políticas. Hacen toda clase de esfuerzos para
no enajenarse a los partidos y a la burocracia sindical y logran resultados. La
burocracia los ayuda a pasar la prueba de la OIT. Osella Muñoz y Vanoli se
niegan a declarar por los derechos humanos en Estados Unidos. Los gremialistas
los felicitan por la libertad de Pita.
Los radicales tienen varios embajadores, y un íntimo de Balbín (Ricardo Jofre,
número 2 de Mor Roig en el plan político) es ahora número 2 de Villareal en la
Secretaría de la Presidencia, a través de la cual hay un dialogo muy amplio y
muy inteligente. Ellos hablan con todos, los que nosotros dejamos de lado para
imos a discutir con el ERP y el PC. Además no es cierto que no hayan establecido
el cerco político. Lo que pasa es que lo establecieron con armas principalmente
militares, por el terror, pero también secundariamente con armas políticas, que
las tienen y las manejan muy bien. En todo este análisis vemos el triunfalismo
que criticamos. Los subestimamos mucho, y esto está mal porque nos equivocamos.
2.2. 1. Nuestra estrategia. Espacio
Es mecanicista no explicar las razones del mecanismo en el salto cualitativo.
Acá el problema es político y el lenguaje militarista no sirve. Es un grave
error olvidar que ésta es una lucha política y que para la construcción
organizativa las operaciones militares deben servirnos ante todo para hacer
política, y no para construir un ejército cuando todavía no tenemos ganada la
representatividad de nuestro pueblo. Lo que nosotros tenemos es una lucha de
clases, con niveles crecientes de violencia, que debemos masificar, no es una
guerra todavía. Además, siguen los bandazos, porque ahora que descubrimos que
las contradicciones en el seno de la clase obrera no son antagónicas, parece que
nos olvidamos que igual son contradicciones y nos olvidamos de nuestras
definiciones de la necesidad de damos una política para los sectores más
dinámicos y de mayor nivel de conciencia. Es como si no pudiéramos tener dos
ideas en la cabeza al mismo tiempo: si hay contradicciones, las consideramos
antagónicas, cuando nos damos cuenta que no son antagónicas, nos olvidamos de
que existen. Esto es reaccionario: anular con una opinión hechos de la realidad.
2.2.3. Armas
Comunicado de Montoneros tras el atentado a LambruschiniLa concepción del
repliegue al espacio seguro nos parece por varias razones errónea. Por
militarista, al concebir la política como movimiento militar. Por ideologista,
al aplicar conceptos de otras realidades trasplantados mecánicamente,
incurriendo en los mismos errores que antes le criticábamos al ERP. Y
fundamentalmente porque debido a nuestra ausencia de propuesta y a la confusión
de nuestra identidad y de la identidad del pueblo, las masas no son un espacio
seguro para nosotros. Lo perdimos por nuestro error.
2.3.1. Relaciones de fuerza. Económico
La contradicción con nuestra base social, derivada del aparatismo, no es porque
gastamos más que lo que producimos, sino por nuestros errores políticos. Ahí
está el aparatismo. Es querer imponer nuestros esquemas a la realidad. Negamos
el Movimiento Peronista y el Movimiento Montonero no existe. Entonces ¿dónde nos
vamos a refugiar cuando el enemigo aprieta? El error no está en que los
compañeros son unos cómodos o vagos y por eso se refugian en el aparato, sino en
que nuestra política ideologista e irreal hace imposible una buena relación con
el pueblo. Si no corregimos eso, todo seguirá igual aunque la gente trate de
irse a vivir a otro lado.
2.3.2. En la política nacional
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Es una barbaridad hablar del "fracaso total del plan" del gobierno. Se puede
hablar de fracaso parcial o de éxito parcial, pero como lo plantea el documento
es nuestro famoso exitismo. Ya vimos cómo los partidos y la Iglesia no rompen ni
endurecen demasiado la relación con el gobierno. Y las luchas de las masas
todavía no son tantas ni tan duras, aunque lo serán, con nosotros o sin
nosotros.
2.3.3. Internacional
Ya dijimos que no los vemos aislados a ellos. Sobre derechos humanos, queremos
agregar que es cierto que han perdido muchos puntos, pero esto forma parte de
una política del imperialismo, que aprieta con dos pinzas: la económica y la de
los derechos humanos, para mejor someter a nuestros países. Los mandan a matar y
después aprietan. Además, ahora van a institucionalizar los derechos humanos,
creando comisiones dirigidas por ellos, para regular las denuncias como mejor
les convenga.
2..3.4. Militar
De nuevo el militarismo, aun para criticar al militarismo. Ese esquema no ayuda
a pensar. y falta una auto crítica en serio, porque nosotros dijimos en 1974,
cuando murió Perón, que queríamos el golpe para evitar la fractura del pueblo, y
en 1975 que las armas principales del enfrentamiento serian las militares. Hay
que ir a fondo, porque si no, no sirve. También esta el documento de la regional
Baires después del golpe, diciendo que era el último desafío de la historia.
Es falso que no tengan reservas tácticas y que necesiten des aferrar tropas de
una zona para llevarlas a otra. Nos están dando muy duro y sólo empeñan una
parte mínima de sus fuerzas. Les sobran reservas tácticas. Este es un error
gravísimo. Nos corresponde a nosotros esta crítica porque evidentemente no
informamos bien cuál era la situación. Pero hay que corregir esa apreciación.
2.3.5. Síntesis
Ellos avanzaron en lo militar y también en lo político. Nosotros retrocedemos en
ambos campos. y esto porque sin política no era posible avanzar. Hay que
admitirlo así aunque duela.
2.4.1. Con las actuales estrategias
Nos parece perfecto. Y vemos que en ese punto se admiten de lleno, las cosas que
en otros puntos sólo se admiten de refilón. Peronismo como la única forma de
expresión conocida por el pueblo, entre otras.
3.1.1.a. Espacio político. Propias fuerzas
Nos parece uno de los aciertos fundamentales del documento plantear la
resistencia masiva como propuesta principal de la etapa, pero no estamos de
acuerdo en volcar esfuerzos en crear el inexistente Movimiento Montonero, en vez
de invitar a esa resistencia al existente Partido Peronista, que en el
transcurso de esa lucha irá cambiando y encontrando nuevas formas organizativas
en su práctica y no en nuestra cabeza. No hay que crear estructuras al pedo. Los
Montoneros conducen al peronismo. Eso es suficiente.
Para las fuerzas enemigas la pretensión de hacerlas penetrar en el espacio
político militar nos parece una manera militarista de decir que nos convendría
que se pelearan con todo el pueblo. Y para eso lo fundamental no es que ellos
penetren sino que nosotros estemos con el pueblo. Para eso, la clave es
política. De otro modo seguimos en el ideologismo: si penetran, se convierten en
ejército de ocupación, y entonces sí, podemos aplicar los conceptos vietnamitas.
Hay que pensar en términos nuestros.
La personalización de la política nos parece peligrosa. Primero porque creemos
que para el pueblo existen los muchachos, los montoneros, antes que Firmenich.
Segundo, porque si a él le pasa algo, es un desastre.
3.3. 1. Armas
No es cierto que ellos no tengan iniciativa táctica con las masas. Ahora cuando
rastrillan, pintan las casas y dan la vacuna, que es lo que hacíamos nosotros en
otra época.
3.3.3. Organizativas
La autonomía tiene que estar en todo nivel y no en los oficiales, porque así el
cambio es mínimo. Si las cantadas fueran por debilidades ideológicas, lo mejor
sería bajar la cortina, porque la ideología se modifica en medio siglo. Es por
falta de confianza en un proyecto, debido a los graves errores políticos
cometidos. Por eso se puede corregir y no vamos a ser derrotados.
b. Asunto: Aporte a la discusión del informe del Consejo
13 de diciembre de 1976
De: J S-I
A: J D-I
Se hace referencia a los ítems numerados del informe. En aquellos que se saltean
debe interpretarse que no han surgido aportes de interés. Algunas de las
cuestiones que se plantean han surgido también en el ámbito de oficiales
subordinados.
1.2.2. Situación de las fuerzas populares
Los elementos que se señalan no están numerados en orden de importancia. Debe
empezarse por la situación de las masas, que es de retirada para la clase
obrera, derrota para las capas medias y desbande en sectores intelectuales y
profesionales.
Dentro de ese cuadro solamente sectores del peronismo sindical -Luz y Fuerza y
Portuarios- han conseguido frenar el avance enemigo librando conflictos que
terminaron en empate. La posibilidad de tal resultado está dada en ambos casos
por la naturaleza crítica de la producción, que es permanente en el caso de los
servicios eléctricos y estacional en el servicio portuario (próxima exportación
de cosechas). En el caso de Luz y Fuerza debe computarse además la permanencia
de una organización reivindicativa de calidad superior.
Los conflictos mecánicos y metalúrgicos carecen en cambio de esa perspectiva por
no afectar producciones críticas en la coyuntura recesiva y deben terminar en
derrotas a pesar de una superior calidad combativa de los cuadros.
Esto vuelve a poner sobre el tapete la primacía de la infraestructura básica de
servicios y de los sectores obreros ligados a ella. Priorizar la industria
textil o la administración pública como línea sindical me parece un error; en el
primer caso porque al subconsumo recesivo debe corresponder a un achicamiento de
la industria, y la lucha se da entonces en terreno elegido por el enemigo; del
mismo modo librar batalla en la administración -salvo sectores metalúrgicos- es
allanar el campo a la ola de despidos que reclama un sector del régimen.
Se insiste, en suma, en la posición ya conocida de este sector del D-I, a saber:
que mientras dure el actual proceso de retirada de la clase trabajadora sólo
podrá dar combate en sectores críticos delimitados, que son la producción de
energía, la exportación de cereales y carnes, la producción y transporte de
combustible, las telecomunicaciones, el sistema bancario y el sistema de
computación de datos.
1.4. Situación militar
La descripción de la situación militar del enemigo es correcta, pero la nuestra
es incompleta y en algunos pasajes inexacta. Por ejemplo cuando afirma que
"nuestro Ejército dio un salto cualitativo" (pág. 5, línea 1) para reconocer
enseguida que "no hemos correspondido al salto de calidad dado por el enemigo"
(pág. 5, línea 6). Igualmente cuando dice que "hemos aumentado la movilidad"
(pág. 5). En lectura del ámbito subordinado este pasaje ha dejado la impresión
de que soslaya la real gravedad de nuestra situación militar y omite datos
importantes para su comprensión, por ejemplo porcentajes de pérdidas,
territorios evacuados, etc. En consecuencia, ha suscitado desconfianza y
malestar. 2.2. Nuestra estrategia en el espacio
El punto principal de la autocrítica es, como dice el informe, "la insuficiencia
de nuestra política de poder para las masas" y efectivamente ella se refleja,
ante todo, en nuestra actitud frente al peronismo.
Mi opinión, compartida por el ámbito subordinado, es que se ha hecho un
pronunciamiento prematuro sobre el agotamiento del peronismo y que de ese
pronunciamiento derivaron decisiones de importancia capital que hoy están
sometidas a prueba.
El punto crítico a partir del cual se decretó el agotamiento del peronismo
fueron las movilizaciones obreras de julio del 75 contra el "Rodrigazo". Allí
pareció efectivamente que la clase obrera, al combatir contra un gobierno
peronista, firmaba el acta de defunción del movimiento peronista. Este análisis
omitía dos cosas: una, que sectores de vanguardia de la clase obrera estaban
dispuestos a rebozar (sic) el peronismo siempre y cuando se diera una dirección
de avance contra un gobierno vacilante como el de Isabel Martínez, pero que
dentro de esa misma dinámica la clase trabajadora en conjunto, incluyendo las
vanguardias, iba a retroceder hacia el peronismo cuando la marea se invirtiese
por la presencia militar; otra, el peso efectivo que en tales movilizaciones
tuvo la burocracia sindical peronista.
Cabe suponer que las masas están condenadas al uso del sentido común. Forzadas a
replegarse ante la irrupción militar, se están replegando hacia el peronismo que
nosotros dimos por agotado y la dirección del peronismo se ha visto subrayada
por el gorilismo del gobierno. En suma, las masas no se repliegan hacia el
vacío, sino al terreno malo pero conocido, hacia relaciones que dominan, hacia
prácticas comunes, en definitiva hacia su propia historia, su propia cultura y
su propia psi:ología, o sea los componentes de su identidad social y política.
Suponer, como a veces hacemos, que las masas pueden replegarse hacia el
montonerismo, es negar la esencia del repliegue, que consiste en desplazarse de
posiciones más expuestas hacia posiciones menos expuestas; y es merecer el
calificativo de idealismo que a veces nos aplican hombres del pueblo. En
síntesis, creo que el Partido debió, y aún debe replegarse él mismo hacia el
peronismo y que la propuesta inversa no es una verdadera propuesta para las
masas en esta etapa, aunque pueda llegar a serlo en otra, pero en ese caso ya no
se trataría de un repliegue sino de un avance.
Otra línea de análisis que concurrió para decretar el agotamiento del peronismo
es la que, también a priori, ha resuelto que en la Argentina asistimos a la
"crisis definitiva del capitalismo". Afirmaciones desmesuradas de este tipo
proceden, a mi juicio, de una falta de formación histórica. El capitalismo en
decenas de países ha sobrevivido a crisis más graves que la actual crisis
argentina. Para dar un solo ejemplo, "la crisis definitiva" del capitalismo en
Alemania debió enunciarse por primera vez en 1848, y aunque generaciones de
revolucionarios reiteraron ese anuncio durante un siglo y cuarto, no se concretó
ni siquiera en el período terrible -para los capitalistas- de 1919 a 1923, ni
impidió que Alemania hoy sea el modelo de capitalismo.
Naturalmente si nosotros pensamos que la crisis del capitalismo es definitiva,
no nos queda otra propuesta política que no sea el socialismo más o menos
inmediato, acolchado en un período de transición, y esa propuesta contribuye a
relegar el peronismo al museo. Todos desearíamos que fuera sí, pero en la
práctica sucede que nuestra teoría ha galopado kilómetros delante de la
realidad. Cuando eso ocurre, la vanguardia corre el riesgo de convertirse en
patrulla perdida.
Creo que estos son los ejes de nuestra equivocada estrategia, y que en cambio
son secundarias o derivadas las contradicciones masas-aparato, interior-Buenos
Aires, etc., ya que la resolución de las mismas es materia de ejecución,
mientras que los ejes políticos que planteamos son materia de concepción.
Aún esas antinomias, si se toman como subordinantes y no como subordinadas"
encierran peligros considerables, y el mayor de ellos es omitir la singularidad
de la configuración geográfica, histórica y social argentina, que es su núcleo
urbano de 12 millones de habitantes y 60% de la población obrera, de la que
necesariamente -a mi juicio- debe brotar también la singularidad de nuestro
proceso revolucionario. Hecho que por ahora apuntamos sin perjuicio de intentar
desarrollarlo por separado.
3.1.1.
Objetivos políticos para la fuerza propia
Los objetivos políticos que a mi juicio deberíamos perseguir, surgen de lo que
se acaba de expresar y no coinciden con lo que sustenta el documento. Más
precisamente, no creo en la factibilidad de construir el Movimiento Montonero a
partir del peronismo en este momento ni creo que ese Movimiento vaya a ser otra
cosa que una estructura más del partido Montonero.
Entiendo que Montoneros debe seguir la dirección de retirada marcada por el
pueblo, que es hacia el peronismo, y que la única propuesta aglutinante que
podemos formular a las masas es la resistencia popular, cuya vanguardia en la
clase trabajadora debe ser nuevamente la resistencia peronista, que Montoneros
tiene méritos históricos para encabezar. Esta sí me parece una propuesta
inteligible y aglutinante para las masas porque se funda en su experiencia
concreta y en su percepción de la actual relación de fuerzas.
Los genocidas en sus dorados años de plomoEsto no significa que el Partido vaya
a renunciar a sus objetivos estratégicos, su propuesta intermedia de Movimiento
Montonero, su propuesta final de poder socialista, su programa de largo plazo,
en suma; significa poner la correcta distancia entre esos objetivos lejanos y la
dura realidad actual, que no permite a las masas ni siquiera pensar el poder,
sino resistir para sobrevivir.
3.2. [Sic]
Coincidiendo con el grueso de lo que afirma de aquí en adelante, creo que de
esas afirmaciones surge la necesidad de ser aún más radicales en las medidas que
se proponen, y que, interpolando las reflexiones anteriores, yo formularía así:
a. reconocer que las OPM han sufrido en 1976 una derrota militar que amenaza
convertirse en exterminio, lo que privaría al pueblo no sólo de toda perspectiva
de poder socialista sino de toda posibilidad de defensa inmediata ante la
agresión de las clases dominantes.
b. Definir la etapa como retirada en el aspecto estratégico y como resistencia
en el aspecto táctico, sin fijarles límites temporales. Definir el conjunto del
pueblo y en particular el pueblo peronista como terreno donde debe verificarse
la retirada.
c. Definir el Peronismo y la clase trabajadora como sujeto principal de la
resistencia, y a la resistencia Montonera como parte de la resistencia popular.
d. Retirar del territorio nacional a la Conducción Estratégica y a las figuras
"históricas" que, independientemente de sus actuales niveles o funciones, son
tanto para el enemigo, como para el pueblo, la encarnación de Montoneros, de
Juventud Peronista o del Peronismo Auténtico, para quitar al enemigo la
posibilidad de infligirnos derrotas decisivas al capturados o matarlos.
e. Mantener la actual estructura de Partido, asignando a la Conducción
Estratégica en el exilio la función de conducir la retirada y a la conducción
táctica que permanezca en el país la función de conducir la resistencia.
f. Definir la seguridad individual y colectiva como criterio dominante en la
resistencia y elegir la CT con arreglo a ese criterio, flexibilizando los
criterios de nivel y acentuando los criterios de compartimentación,
desconocimiento por el enemigo y resultados obtenidos hasta ahora en la
preservación de las estructuras confiadas a su mando.
g. Ligar la resistencia en forma absoluta a la política de masas, privilegiando
en primer término las estructuras militares defensivas (documentación,
información, comunicaciones) y las estructuras políticas, ofensivas (propaganda,
agitación, prensa clandestina y descentralizada en lo interno, prensa
internacional).
c. Asunto: Aporte a una hipótesis de resistencia
2 de enero de 1977
De: J S-1
A: J D-1, S-2, S-3, S-4
1. Naturaleza del aporte
Este trabajo se eleva para su discusión en el ámbito partidario. Es el
complemento del "Aporte a la discusión del documento del Consejo" y al "Curso de
la guerra enero-julio de 1977 según la hipótesis enemiga". Recoge elementos de
discusión surgidos en el ámbito propio y en el subordinado.
II. Consideraciones generales sobre la guerra y la resistencia
Se parte de la hipótesis de que la guerra en la forma en que la hemos planteado
en 1975-76 está perdida en el plano militar (ver "Curso.. .") y que la derrota
militar se corresponde en el plano político con el repliegue de las masas, que
no asumen ]a guerra porque no vislumbran posibilidades de triunfo en la actual
estrategia montanera (ver "Aporte a la discusión... ").
2. Posibilidad de la resistencia
El fin de la guerra no significa la desaparición de formas significativas de
lucha, salvo que previamente se haya producido el exterminio de la vanguardia,
conforme a la hipótesis enemiga, para enero-junio 1977. Si tal exterminio puede
evitarse, será posible y hasta cierto punto (sic) conducir esas formas
significativas de lucha configurando una etapa de resistencia capaz de
prolongarse largo tiempo. Un centenar de oficiales, dispersos en el territorio,
sin otro lazo orgánico que la unidad de doctrina, es suficiente para sostener la
resistencia si se cuenta con recursos adecuados en dinero, documentación,
prc;>paganda y explosivos. Al analizar esta hipótesis el enemigo habría llegado
a la conclusión de que puede tardar hasta dos años en liquidar la resistencia de
estos "grupos chicos" si las circunstancias políticas le resultan favorables.
(C-2)
3. Objetivos de la resistencia
Lo que diferencia a la guerra de la resistencia es la respuesta a la pregunta
sobre el poder. La guerra pone en la orden del día la conservación del poder que
se dispone a la toma del poder que se carece (sic).
La resistencia cuestiona los efectos inmediatos del orden social, incluso por la
violencia, pero al interrogarse por el poder, responde negativamente porque no
está en condiciones de apostar por él. El punto principal en su orden del día es
la preservación de las fuerzas populares hasta que aparezca una nueva
posibilidad de apostar al poder.
La obtención de ese objetivo de supervivencia esta ligada a la des aceleración
del enfrentamiento militar y a la aceleración del enfrentamiento político a
partir del ingreso en el mismo de fuerzas actualmente espectadoras.
En un momento como éste la guerra ata convulsivamente a las fuerzas sociales y
políticas del disentimiento, sin que ella misma ofrezca posibilidades de triunfo
en sus propios términos o sea en términos militares. Al librarla recogemos sólo
sus desventajas. Desatar las fuerzas abrumadoramente mayoritarias de la
oposición, y aun las del desacuerdo en las filas enemigas, es imposible mientras
persiste un estado de guerra que tiende a volverse unilateral y ejemplificador
al revés: 10 bajas propias por cada baja enemiga.
Ese objetivo se vuelve posible, en cambio, si el bando perdedor utiliza el
"privilegio de la defensa", que consiste en no dar batalla en ese terreno,
sustraerse como blanco masivo al accionar enemigo, reclamar por la paz y aunque
no lo consiga, demostrar que la responsabilidad de la guerra recae en el
enemigo. En este punto aparece la posibilidad y la legitimación de la
resistencia; forma de guerra diluida que, sin fijarse plazos, puede arraigar en
el pueblo si le propone formas de acción que estén a su alcance y aparezcan
ligadas a su propia supervivencia.
La preservación de las fuerzas populares, incluida su vanguardia y la liberación
de las fuerzas sociales y políticas del desacuerdo a través de una perspectiva
de paz, tiende en última instancia a impedir que el enemigo pueda convertir el
triunfo militar en victoria política integral, modelando un tipo de sociedad
estable fundado en la explotación. III. Transición de la guerra a la resistencia
El tránsito de la guerra a la resistencia, que debe asumirse como un retroceso
cualitativo cuya alternativa es el exterminio, implica maniobras de gran
complejidad, cuyos espacios políticos, organizativos y militares se tratarán de
esbozar con el desparejo nivel de procesamiento que permiten el tiempo
disponible y las limitaciones personales, que incluyen un déficit de información
interna.

1. La maniobra política
1.1. El ofrecimiento de paz
El pasaje a la resistencia debe ser precedido de un ofrecimiento de paz, que al
mismo tiempo que reafirme los principios justos de la lucha liberadora,
reconozca la derrota militar. Ese ofrecimiento debe girar alrededor de dos
puntos mínimos:
1. Reconocimiento por ambas partes de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos y vigencia de sus principios bajo el control internacional.
2. Reconocimiento por ambas partes de que el futuro del país debe resolverse por
vías democráticas.
El primer punto implica por parte del gobierno militar el cese de fusilamientos
ilegales y torturas, la publicación de la nómina de detenidos, la vigencia del
recurso de Hábeas Corpus y el restablecimiento de la opción para abandonar el
país para los detenidos no procesados.
Para Montoneros implica el cese de toda acción militar antipersonal, y el uso de
las armas solamente en defensa de la vida o la libertad.
1.1.1. Perspectiva del ofrecimiento de paz
La primera reacción del enemigo ante el ofrecimiento de paz será, seguramente,
ignorarlo, pero no ocurrirá lo mismo con los partidos políticos, la Iglesia,
capas medias, profesionales y empresarios y la opinión internacional. Si la
propuesta es enérgicamente publicitada bajo el lema "La paz es posible en 48
horas", el gobierno militar puede verse obligado a responder formulando las
condiciones inaceptables de rigor: (rendición incondicional. etc.), que serán
rechazadas en tanto no se cumpla con el punto 1 de la propuesta, etc.
Entretanto Montoneros cumplirá unilateralmente una tregua limitada (de 30 a 60
días) durante la cual denunciará cada muerte que produzca el enemigo como una
demostración de que es él quien lleva adelante la guerra.
1.2. Llamamiento a la resistencia
Ignorado o rechazado el ofrecimiento de paz, Montoneros se dirigirá al pueblo
mediante un documento con los siguientes puntos:
a. Durante siete años Montoneros ha encabezado la lucha del pueblo a un costo
terrible de vidas, sufrimiento y heroísmo.
b. Reiteradamente Montoneros ha ofrecido la paz a las FFAA como lo demuestran el
Operativo Dorrego, las relaciones sostenidas con los generales Carcagno, Anaya y
Dalla Tea, las conversaciones con el almirante Massera y las negociaciones con
el general Harguindeguy tras la detención de Roberto Quieto.
c. La paz ha sido de nuevo rechazada por las FFAA a pesar de que las condiciones
de Montoneros eran mínimas: vigencia de los derechos humanos y de la voluntad
popular.
d. Ello demuestra que las FFAA no persiguen solamente el exterminio de
Montoneros sino’ la esclavización del pueblo y la supresión de toda forma
política democrática.
e. En consecuencia, Montoneros convoca a la resistencia popular y explica en qué
consiste.
2. El cambio organizativo
La organización para la resistencia difiere en aspectos sustanciales de la
organización para la guerra. Esta última es centralizada, homogeneizada a través
del funcionamiento partidario y dependiente de un aparato especializado. La
organización de la resistencia se basa en grupos reducidos e independientes cuyo
nexo principal es la unidad por la doctrina (a expensas de la unidad funcional)
y que en función de una gran autonomía táctica rescata hasta cierto punto la
"inteligencia" del cuadro individual.
2.1. Conducción estratégica y conducción táctica
La conducción estratégica es el Partido y conduce la retirada desde posiciones
que no están expuestas al azar del combate. La conducción táctica dirige la
resistencia como maniobra principal en el terreno (ver "Aporte a la
discusión...").
2.2. Disolución de estructuras penetradas
Las estructuras penetradas (conocidas) por el enemigo deben disolverse
obedeciendo al criterio de que una estructura tiene un plazo fijo de extinción
(Ver "Curso de la guerra").
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Juicio revolucionario |
2.3. Reubicación de los cuadros
La reubicación de los cuadros en la etapa inicial de la resistencia obedece al
principio de que la obligación central del cuadro penetrado es zafar de la
penetración.
La reubicación del cuadro penetrado es requisito de su incorporación a la
resistencia y sólo debe considerársela efectiva cuando disponga de vivienda
cerrada en una zona donde es desconocido, documentación aceptable y cobertura de
trabajo.
El lugar de la reubicación debe ser elegido individualmente para mantener la
compartimentación, dentro de zonas prefijadas por la CT del Área para mantener
la posibilidad de políticas zonales de resistencia.
2.4. Reducción de estructuras zonales
La reubicación de cuadros debe ir acompañada de la reubicación de las
estructuras zonales. La conducción zonal puede quedar reducida a tres miembros;
el responsable zonal (oficial mayor), un secretario político y un secretario
militar (oficiales primeros).
El módulo de tres se reproduce hacia abajo a nivel de partido y de pueblo o
barrio. La reducción numérica debe ir acompañada de una reducción en el
funcionamiento con un máximo de una reunión mensual por ámbito a nivel de
pelotón y una reunión trimestral a nivel de conducción de zona.
Los cuadros "regenerados" tras un período de reubicación se incorporarán
localmente a la resistencia por métodos de reunión preestablecidos.
Ninguna estructura llevará constancia escrita de su funcionamiento, presupuesto,
etc. y se fijan topes individuales y colectivos de descompartimentación que al
ser superados impliquen la disolución del ámbito, la reubicación de los cuadros
y su posterior regeneración.
2.5. Reducción del Área Federal
Las secretarías del Área pueden reducirse a tres: Secretaría General (incluye
Prensa), Internacional y Conducción Táctica. Las dos primeras funcionarán en el
extranjero.
Los servicios del Área se disolverán y su personal y recursos se distribuirán en
las resistencias zonales.
La excepción es el servicio de documentación, que debe considerarse prioritario,
ya que de él dependen la re ubicación de los cuadros penetrados y la
regeneración constante de la resistencia. Por lo tanto debe reforzarse allí
donde existe, crearse en las zonas en que no existe, y organizar un servicio
central de documentación en el extranjero.
El servicio de finanzas debe asegurar la autonomía táctica de las zonas de
resistencia distribuyendo los recursos con gran anticipación y por períodos
prolongados (mínimo de seis meses). El esfuerzo prioritario debe ponerse en la
re ubicación de los cuadros.
La prensa debe descentralizarse a nivel de pelotón de resistencia, conservando a
nivel de la conducción táctica "El Montonero" y a nivel de Secretaría General la
Agencia Clandestina y eventualmente un órgano doctrinario editado en el
extranjero.
El Departamento de Producción debe reestructurarse en función de la resistencia
abandonando la fabricación de armas de guerra y fabricando y enseñando a
fabricar explosivos, caños caseros y bombas incendiarias.
3. Los métodos de acción
Las líneas de acción de la resistencia son conocidas por el Partido y por el
pueblo. Están admirablemente teorizadas en la "Correspondencia Perón-Cooke", a
la que nos remitimos.
La línea militar de la resistencia se sintetiza en los siguientes principios:
Ninguna acción militar que no esté ligada en forma directa e inconfundible con
un interés inmediato de las masas.
Ninguna acción militar indiscriminada que impida hacer política en el seno del
enemigo o nos quite la bandera fundamental de los Derechos Humanos.
Énfasis sobre el ataque a la estructura productiva y abandono del terror
individual que "desorganiza más a las propias fuerzas que a las del enemigo"
(Lenin). El atentado antipersonal debe ser un recurso excepcional resuelto en
juicio, cuya comprensión popular exige un despliegue de propaganda muy superior
al esfuerzo del atentado mismo.
Énfasis sobre "los millares de pequeñas victorias" más que sobre las operaciones
espectaculares en que se fundamentan las grandes represalias.
Propaganda infatigable por medios artesanales: Si las armas de la guerra que
hemos perdido eran el FAL y la Energa, las armas de la resistencia que debemos
librar son el mimeógrafo y el caño .
d. Asunto: Curso de la guerra en enero-junio 1977 según la hipótesis enemiga
2 de enero de 1977
De: J 8-1
A: J D-2, 8-3, 8-4
1. Origen
Este trabajo ha sido redactado por el J-S previa discusión con sus dos
oficiales, desaparecidos en diciembre. Se funda en información disponible tanto
en el Sector como en el Departamento.
2. Situación militar a fines de 1976
La situación militar en diciembre de 1976 coincide, en términos generales, con
las previsiones que hizo el Sector el 12 de abril en un papel titulado "Aporte a
la hipótesis de guerra y al plan nacional de operaciones", y está reflejada en
el mapa nª 3 de ese aporte.
Durante 1976 el enemigo cumplió todos los objetivos de la Fase 2 de su plan de
operaciones y pasó a la Fase 3 con varios meses de anticipación sobre lo que él
mismo preveía.
Las correcciones que habría que hacer al mapa 3 son pocas y todas favorables al
enemigo. Córdoba ha dejado de existir incluso como foco aislado. El enemigo
irrumpió en Zona Paraná rompiendo la continuidad del eje Rosario-La Plata; Zona
Norte y La Plata están sometidas a un cerco creciente.
En definitiva el enemigo ha resuelto en 1976 el aspecto territorial de su guerra
y encara en 1977 la liquidación del aparato partidario.
3. Objetivo de la fase 3, enero-junio 1977
El plan de operaciones enemigo en este período apunta a los siguientes
objetivos:
a) Destrucción de las Conducciones Nacionales del Partido (CN y Secretaría
Nacional).
b) Destrucción de los aparatos federales de finanzas, documentación, información
y logística.
c) Impedir la regeneración de las conducciones zonales de Norte y La Plata y
reducción de sus secretarias zonales.
d) Eventual destrucción de los secretariados zonales de Buenos Aires y Rosario.
El sector estima que el enemigo cuenta con suficiente Inteligencia acumulada
sobre la fuerza propia como para alcanzar sus objetivos en proporciones que
oscilan entre el 60 y el 90%, sin que deba descartarse un acortamiento del plazo
que analiza. 4. Descripción de la Inteligencia enemiga
El rasgo principal de la Inteligencia enemiga es el análisis estructural. Lo
determinante es el conocimiento de nuestra estructura en sus aspectos político,
ideológico, organizativo espacial, temporal y relacional. partiendo del supuesto
de que conociendo los objetivos que persigue el adversario, virtudes y
debilidades de sus cuadros, cadena de mandos, asentamiento zonal, funcionamiento
y comunicación, se sabe lo necesario para destruirlo si se cuenta con
superioridad de fuego y movimiento.
Dentro de esta concepción, la tortura, la delación y la formación de agentes
conversos deben calificarse como procedimientos o técnicas de búsqueda, y no
confundirse con el método principal. La cita cantada y la casa que cae son
"accidentes lógicos" que derivan naturalmente del análisis estructural y en
progresión geométrica con la Inteligencia acumulada. (Inconcluso)
e. Asunto: Cuadro de situación del enemigo militar a comienzos de 1977
5 de enero de 1977
De: D-I
A:SMH
1. Durante 1976 el enemigo cumplió todos los objetivos de la Fase 2 de su Plan
de Operaciones, pasó