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Montoneros:
el brazo armado del peronismo
[Comunicado sobre toma de La
Calera, setiembre de 1970]
Compañeros:
los hombres y mujeres que componemos los Montoneros, brazo armado del movimiento
peronista, hemos asestado un golpe a la oligarquía gorila, ocupando militarmente
la localidad de La Calera y recuperando armas y dinero, que serán destinados
a la lucha por construir una Nación Libre, Justa y Soberana.
Lo hemos hecho para demostrar nuestra solidaridad combativa con el Pueblo
Peronista, que ha ganado la calle, que pelea desde las fabricas, en defensa
de legitimas aspiraciones y derechos y como repudio ala farsa gobernante
de turno. Los Montoneros prevenimos al Pueblo de córdoba contra las maniobras
de los gorilas que dentro y fuera del gobierno quieren embarcarnos en un
nuevo fraude electoral, en el que no podamos votar por Peron acompañados
de algunos tránsfugas de siempre, que se dicen dirigentes peronistas y que
repudian la resistencia armada del pueblo y que quieren elecciones porque
saben entonces que el queso será más grande. El Pueblo debe unirse, sin
partidismos sectarios, en torno a las banderas intransigentes de la resistencia,
buscando prepararse, organizarse, armarse y que sepan los traidores, los
vendidos, los torturadores, los enemigos de la clase obrera, que el Pueblo
ya no recibirá solamente los golpes, porque ahora esta dispuesto a devolverlos
y golpear donde duela.
Solo peleando conseguiremos
recuperar lo nuestro. Los Montoneros llamamos a la resistencia armada por
una Patria Libre, Justa y Soberana.
Con Peron en la Patria.
PERON O MUERTE
MONTONEROS

El
mandato político de Fernando Abal Medina
[En Militancia Política para la Liberación Nº 13]
El 7 de Septiembre de 1970 en William Morris,
Pcia de Buenos Aires, morían en combate Abal Medina y Carlos Gustavo Ramus.
Desde entonces, la militancia reconoce al 7 de septiembre como el Día del
Montonero
Cuando un revolucionario ha caído a poco de comenzar su lucha, cuando un
hombre ha muerto a los 22 años de edad, hay una sola forma correcta de valorar
su aporte concreto a la guerra popular. A partir de las acciones realizadas
y de las instancias organizativas promovidas, rescatar lo esencial de su
proyecto político. En el caso de Fernando Abal Medina, esto no sólo es perfectamente
posible, sino que, los rasgos esenciales de su concepción revolucionaria
tienen una absoluta vigencia, como necesidad para la Argentina de hoy.
Fernando Abal Medina, era un claro y típico exponente de un militante revolucionario
en un país semi-colonial. Su antidogmatismo, su heterodoxia ideológica,
fruto de las distintas vertientes de su formación política, lo hacían naturalmente
abierto a la comprensión de las formas específicas que los caminos de la
liberación planteaban a los argentinos al fin de la década del 60. Su formación
nacionalista le habla permitido la comprensión del pasado argentino y el
rescate de una línea histórica de resistencia nacional representada por
las montoneras del siglo XIX.
También eran claras en él la
influencia de John William Cooke, al remarcar la potencialidad revolucionaria
del peronismo, y de Juan García Elorrio, con el aporte del cristianismo
camilista, forma de acceder al vasto mundo guevariano.
De esta amalgama ideológica, fraguada en el contacto con los sectores revolucionarios
del peronismo — donde no hay que olvidar en aquel momento a la CGT A.— y
sus naturales condiciones de jefe, va perfilándose el» futuro conductor
de Montoneros. Para una correcta caracterización del mismo, debemos señalar
como rasgos distintivos de su personalidad, su audacia sin límites y su
voluntarismo ascendrado, que lo llevan a plantearse como posibles, acciones
hasta entonces calificadas como utópicas.
Avanzando en el análisis, a partir de esta caracterización personal de Abal,
podemos entonces preguntarnos cual era su proyecto político y que es lo
que sobrevive del mismo, como necesidad de asunción expresa para la adopción
de una clara línea por parte del campo revolucionario del Peronismo.
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Debemos ubicarnos en el momento político en que se da la participación activa de Fernando Abal Medina. Son los momentos de mayor vacío político consecuencia del onganiato. La combatividad popular se encuentra totalmente adormecida. La burocracia sindical, con el claro proyecto de participacionismo, hace cola en las antesalas de la casa de gobierno de la mano de San Sebastián, para entregarse en brazos de la llamada revolución argentina. Perón, aislado en Madrid, no tiene juego político, y las bases peronistas, el pueblo trabajador no encuentra forma de expresión. El peronismo se encuentra acampado a la sombra de su Líder, y nada ni nadie parece encontrar el camino que revitalice las posibilidades revolucionarias.
Desde ya, que pequeños sectores del campo revolucionario, se plantean cumplir ese rol protagonice, sin que sus proyectos alcancen para transformar la realidad. La C.G.T.A. con Ongaro a la cabeza, en tanto enmarca su acción dentro del campo limitado del sindicalismo, limita su accionar a una labor de concientización. Las F.A.P., tras su experiencia de foco rural, se replantea su metodología de lucha, sin que su concreto operar altere la siesta colonial que vive la Argentina. Posteriormente al Cordobazo, esa impensable eclosión popular, demostró el grado de combatividad latente de las masas. Ese tremendo golpe espontaneísta a las estructuras del Sistema, constituyó sin lugar a dudas, una apelación a la conciencia de los revolucionarios argentinos de colocarse a la altura de las exigencias y al nivel de nuestro pueblo.
Fernando Abal Medina aceptó el desafío. Entre la posibilidad que ofrecía el Movimiento Peronista en su realidad institucional —de integrarse a la política de conjunto, acompañando el proyecto de la burocracia— o plantear un proyecto alternativo revolucionario, el de Perón y las bases, el del peronismo real, Fernando Abal Medina opta por este último. Poco le importó que no se ajustara al metro patrón de la ortodoxia de los mediocres, que fuera calificado de descolgado o acusado de quedar al margen del Movimiento. Así nace Montoneros. De ahí surge el ajusticiamiento de Aramburu, de allí parte La Calera.
Detengámonos un momento en el
Aramburazo, en su implicancia política coyuntural, apartándonos de su enorme
significación, de reivindicación popular, de acto de justicia histórica.
Implicó, la transformación más radical del curso natural de los acontecimientos
políticos. Fue patear el tablero, transformar la realidad en la mas pura
acepción revolucionaria, a partir de una clara voluntad de incidir sobre
la misma de una lucida percepción de los hechos que producían una inmediata
identificación popular, que los reconocían como parte de su lucha, y de
una profunda fe, en el grado de conciencia de las masas peronistas y de
la correspondencia entre ese pueblo y su Líder.-
Ese es en esencia el proyecto político de Fernando Abal Medina, que obligadamente
debemos rescatar. Sus pautas esenciales, podemos sintetizarlas en:
Colchones -
“Cuando Perón vuelve a la Argentina
les ofrece a los montoneros el Ministerio de Bienestar Social
y ellos no aceptan. De haberlo hecho, nos hubiéramos salvado
de López Rega. Pero Firmenich le responde: ‘No levantamos las
armas para andar repartiendo colchones’.” [Fernando Amato, autor
de
Setentistas. De La Plata a la Casa Rosada.] |
1.— Asunción de la guerra popular
2.— Adopción de la lucha armada como la metodología que hace viable esa
guerra popular, mediante formas organizativas superiores.
3.— Absoluta intransigencia con el Sistema.
4.— Incansable voluntad de transformar la realidad.
5.— Identificación de la burocracia, como formando ' parte del campo contrarrevolucionario.
6— Entronque efectivo en las luchas del pueblo
7.— Confianza ilimitada en la potencialidad revolucionaria de la clase trabajadora
peronista
8.— Caracterización del General Perón, como conductor estratégico.
9.— Correcta evaluación sobre los amplios márgenes de posibilitantes de
actuación dentro del Movimiento Peronista.
10.— Decisión de luchar hasta el costo de la propia vida
Esto es lo importante. Si Fernando no veía claro si correspondía definirse
como brazo armado, foco irradiador de conciencia, u organización revolucionaria
de masas. Eso hace mas a la discusión teórica posterior, que a la puesta
en marcha de un proyecto político auténticamente peronista, auténticamente
revolucionario.
En buena hora, los precursores, los militantes heroicos, dieron preeminencia
al momento práctico, antes que a la caracterización teórica. Es lo que distingue
un hecho revolucionario, de una intelectualización revolucionaria. A nuestro
país, le sobran lectores de la realidad . El mandato transformador de Fernando,
es una exigencia ineludible.
[Imagen: Portada de Evita Montonera Nº 1. órgano oficial
de Montoneros

12
de octubre de 1973 - Acta de unidad de FAR y Montoneros
FAR Y MONTONEROS SE FUSIONAN
1) ¿QUE ERAN LAS FAR?
Reportaje a las FAR - Fuerzas
Armadas Revolucionarias
FAR: con el fusil del Che
En la calle se les conoce por "los de Garín", una operación militar matemática
que les permitió controlar una población dé 30.000 habitantes durante casi
una hora; en los círculos clandestinos se les conoce como "los hombres del
Che", porque estaban preparados para sumarse a la guerrilla de Bolivia;
ellos, después de considerar varios nombres, decidieron levantarse en armas
bajo una firma que ya está haciendo historia: Fuerzas Armadas Revolucionarias
(FAR).
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Entrevista a Roberto Perdía por Jorge Halperín |
Un dato para la Policía Federal: les va a
dar trabajo descubrir detrás de este joven delgado y apacible, bien vestido,
que tiene la corrección de un atento empleado de banco, al combatiente y
dirigente nacional de las FAR que me habla de su organización en una confitería,
una de las mil confiterías de ,Buenos Aires.
"Sí, nosotros nacimos como grupo que se proponía incorporarse a la guerrilla
del Che. Conocimos el proyecto con cierta antelación y nos preparamos para
incorporarnos. Nuestro grupo era entonces pequeño, compuesto por gente que
venía de la izquierda tradicional, algún peronista y mucha gente nueva,
sin antecedentes políticos. Éramos conocidos, amigos, compañeros de luchas
políticas y nos unía una idea servir en lo que pudiéramos en la columna
del Comandante Che Guevara. No nos habíamos planteado una línea política
independiente, delegábamos todo lo que se refiera al desarrollo integral
de una organización, como es lógico, a la figura del Che.
Una organización: por hacer
Pero cae el Che ya no podemos pensar así, ya no podemos, delegar nada en
nadie, sino que.- tenemos que hacer un esfuerzo por concebirnos como una
organización que se plantee la totalidad de las variantes que requiere la
lucha revolucionaria.
Siendo conscientes, por supuesto, de que no éramos los únicos consideramos
que, en una primera etapa, lo más conveniente, y prudente era desarrollarnos
como grupo, consolidar una organización que tuviera cierta solidez, cierta
homogeneidad, que pudiera además, producir hechos y entonces iniciar una
política de apertura.
Sigue un período desde la muerte del Che a mediados de 1969 un año de transición
en la Argentina y también para nosotros, en que nuestro trabajo apunta fundamentalmente
á la consolidación organizativa y a la definición de nuestra estrategia.
Nosotros que habíamos arrancado de la concepción del foco guerrillero rural, nunca subestimamos la lucha urbana, pero entonces no le dábamos la importancia que le damos actualmente. No obstante, si la guerrilla urbana habría sido siempre una preocupación en nosotros, no habíamos conseguido articular bien dentro de una estrategia. Fue recién el año pasado cuando nosotros incorporamos la lucha urbana como elemento fundamental de nuestra estrategia y pasamos a actuar en consecuencia.
Nuestra anterior estrategia,
como es lógico, se reflejaba en todo lo que hacíamos: los planes de instrucción
militar, apuntaban fundamentalmente a la guerrilla rural; los planes de
formación de cuadros tendían a su preservación o sea, formábamos la gente
y la cuidábamos para la lucha superior que era la guerrilla rural; la política
de recursos la trasladábamos para un momento más cercano a la instalación
del foco. Y todo así.
Fuimos haciendo nuestra experiencia, y bueno, un poco la realidad nacional
nos llevó a ir 'completando' nuestro planteo estratégico que visto desde
hoy hacia atrás, consideramos, efectivamente, que era parcial!, incompleto,
insuficiente.
Una nueva etapa
Nosotros ya habíamos empezado a discutir el problema de la importancia
de la lucha urbana y estábamos en eso cuando en la Argentina sobreviene
el "Cordobazo" que, por supuesto, nos impacta a nosotros, como impacta a
todos y produce realmente un cimbronazo que confirma un poco todas estas
cosas.
A partir de ahí iniciamos toda una nueva etapa. Intentamos definirnos, siempre
dentro de una característica, quizás aprendida de los Tupamaros, que escribimos
poco, realmente. Siempre nosotros decimos que nuestra práctica esta un poco
más allá de nuestra teoría.
Ahora estamos haciendo un esfuerzo por nivelar esta cuestión. Haciendo un
'balance organizativo nos planteamos que la construcción de organizaciones
de este tipo suponía el desarrollo simultáneo o lo más simultáneo posible
de varias áreas de trabajo.
Dentro de nuestra terminología
los llamamos los principios básicos de la construcción organizativa y que
serían: 1) lo que llamamos la continuidad y progresividad operacional, 2)
clarificación estratégica, 3) capacitación técnica, entendido por técnica
militar y por otro lado: 4) la técnica organizativa o sea todo lo referente
a la infraestructura organizativa, a niveles de seguridad, de crecimiento,
de reclutamiento.
Nuestra historia es un poco una historia de avances a saltos en cada una
de estas áreas. Hemos tenido etapas en que priorizamos la capacitación
técnica, pero producíamos un salto en la técnica en desmedro de las otras
áreas. A lo estrictamente estratégico y político, es recién ahora que le
estamos dando la debida importancia aunque, por supuesto, como le decía,
siempre lo discutimos. Llegó un momento en que creíamos tener un grado de
capacitación técnica bastante adecuado, pensamos que teníamos un buen nivel
operacional. Iniciamos las operaciones -una serie de operaciones que no
se sabe que las hicimos nosotros porque todavía no firmábamos como organización-
y comprobamos que la gente se comportó bien, que revelaba una gran combatividad
y que habíamos alcanzado la capacidad para planificar y ejecutar operaciones
complejas y, puede decirse, "presentamos en público". Y tenía que ser una
buena presentación.
La idea de Garín
Así surge la idea de tomar Garín. La acción no era una locura porque ya
habíamos 'hecho" como le digo, otras operaciones con una movilización importante
de gente, teníamos una buena experiencia acumulada en ese sentido.
Siempre nos había gustado mucho la toma de Pando por los Tupamaros, tanto
es así que cuando decidimos planear la acción la llamábamos "Pandito", aunque,
después, lógicamente, le dimos otro nombre.
Nosotros queríamos –y queremos,.- desarrollar un tipo de acciones que combine
diversos aspectos: expropiatorios, que siempre deben estar presentes porque
a nuestro juicio son esenciales para el desarrollo organizativo y la demostración
de eficiencia frente a una acción de este tipo: una acción que revelara
lo más claramente posible la eficacia de un método de lucha.
Los factores políticos no fueron determinantes en Garín. Se tomó por estas
consideraciones que le decía, por razones predominantemente militares.
Aunque, claro, si hubiera habido factores políticos negativos no lo hubiéramos
hecho. Pero, por el contrario, Garín está cerca de una zona donde está produciéndose
un importante desarrollo industrial: la Ford está muy cerca y una serie
de fábricas como Alba, una fábrica importante de pinturas. Todo este desarrollo
se ha producido a partir de la apertura de la ruta panamericana que llega
justo hasta Garín, a unos 35 kilómetros de Buenos Aires.
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Nosotros,
entonces, hicimos un estudio y llegamos a la conclusión de que ese era
un lugar bueno. Montamos, por supuesto, un plan de observación. Teníamos
la idea de la acción pero -y esto es importante- queríamos verificar si
era posible su concreción en la práctica. Se le decía a todos los compañeros
que iban a ver el lugar que nos dieran sinceramente su opinión; que la
acción no era un imperativo de nadie, que si era posible se haría y había
que hacerla bien. La suma de las opiniones personales nos fue dando como
resultado que la acción era posible: todo el mundo la veía.
Un pueblo en sus manos
Y se hizo. Y creemos que, verdaderamente, salió bien. Ocupamos el pueblo
que tiene unos 30.000 habitantes, durante 50 minutos; tomamos el destacamento
policial, el banco, la oficina de teléfonos (que fueron cortados); se ocupó
un aparato de radio-teléfono que había en una casa particular; se controló
la estación ferroviaria que tiene comunicación independiente ,aunque no
se llegó a tomar porque no hubo necesidad; se controlaron los dos accesos
principales, desviando el tránsito: no se permitía salir a nadie, lo que
se permitía era entrar después de un control por parte nuestra (en un auto
venía un agente de policía, lo hicimos bajar y lo retuvimos hasta que terminó
la operación). Nos incautamos de tres millones y medio de pesos, armamentos,
uniformes policiales y otra serie de elementos útiles.
La acción impresionó, creemos, por la sincronización con que fue hecha,
los medios técnicos empleados y realmente conmovió a la opinión y a los
medios represivos.
Un problema por delante
Ahora a partir de esto, nosotros
presentimos que entramos en una etapa en la que nos vamos a enfrentar con
un gran problema, el problema al que se .enfrentan todas las organizaciones
que llegan a un grado de desarrollo: el de la vinculación de la organización
con las armas. Nos planteamos en términos serios esta tarea, no tanto de
la vinculación con las masas, que nosotros pensamos que, de alguna manera,
se logra con las mismas acciones, sino de cómo se van incorporando las masas
(el famoso problema de las correas de transmisión) cada vez más al proceso
de la lucha revolucionaria. Y pensamos que para lograr la incorporación
de las masas a la lucha es necesario hacer un trabajo político-militar.
Ahora usted me preguntaba cómo veíamos el problema del peronismo dentro
de este contexto. Nosotros consideramos que el peronismo juega un papel
decisivo en la lucha revolucionaria en la Argentina. Nosotros actualmente
tenemos el problema del Peronismo en el primer plano de nuestras discusiones
porque a partir de las relaciones con los compañeros de las FAP provienen
del peronismo". El hecho de que personalmente más profundidad el asunto.
Nosotros nos resistimos, en primer lugar, a que se nos ubique políticamente
diciendo: "ustedes provienen de la izquierda y los compañeros de las FAP
provienen del peronismo". El hecho de que, personalmente algunos militantes
de nuestra organización hayan hecho su experiencia política anterior en
la izquierda no impide que nosotros asumamos el peronismo como la experiencia
revolucionaria de mayor nivel que se ha registrado en la Argentina, a nivel
de masas, por supuesto.
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Pensamos
que el peronismo es la expresión política de la gran mayoría de la clase
obrera y que una política revolucionaria debe partir de esa premisa. Pensamos
que el peronismo no es un movimiento agotado; en decadencia, que haya caducado;
por el contrario: pensamos que tiene vigencia, que perdura, que desde adentro
del peronismo surgen fuerzas revolucionarias tan importantes como son las
FAP. Y, por lo tanto, creemos que hay que partir de esa premisa y desarrollar
todos los contenidos más revolucionarios del peronismo.
Algo en estudio
¿Que nos incorporemos o no al Movimiento Peronista? Bueno, esto es un problema
que estamos discutiendo y sobre él ya no podría hablar en nombre de todas
las FAR, porque las FAR tienen una estructura nacional y la Dirección Nacional
tiene en proceso de discusión todo este problema del peronismo.
Pensamos que hemos avanzado mucho en la consideración del problema y no
sé si llegaremos a considerarnos alguna vez parte del Movimiento Peronista.
En las últimas discusiones con los compañeros de las FAP, ellos nos dicen
que sí se consideran parte del Movimiento Peronista y que lo consideran
un movimiento de liberación nacional. Nosotros no estamos convencidos de
esto, pero vuelvo a decir que estas son consideraciones que no tienen nivel
de decisión oficial de las F AR.
En cuanto a nuestra condición de marxistas-leninistas quiero decirle que
nos consideramos marxistas-leninistas en el sentido de que utilizamos el
marxismo-leninismo como método para el examen de una realidad pero no lo
utilizamos como una "camiseta" política.
Relación con los demás
Este proceso armado que se ha abierto en la Argentina es muy joven, podríamos
decir, y las relaciones entre las diferentes organizaciones revolucionarias
no se han consolidado suficientemente todavía. Anteriormente ha habido,
a nivel de grupos políticos revolucionarios, miles de intentos de confluencia.
Lo que diferencia a estos intentos de aquéllos, es que aquéllos se hacían
sobre la, mesa de las discusiones teóricas y aquí toda la experiencia nuestra
revela que nosotros hemos ido participando en un proceso con las otras organizaciones
a nivel de la práctica y de la acción.
La
disolución oficial del Movimiento Montonero
El 20 de diciembre de 1983 llegaron
a Ezeiza desde su exilio los ex gobernadores Ricardo Obregón
Cano y Oscar Bidegain. Por orden judicial se dispuso la detención
del primero por una presunta causa de desacato, mientras que
su acompañante Bidegain, se dirigía a un hotel para efectuar
una conferencia de prensa. |
Nosotros bautizamos a toda una etapa, con
los compañeros de la FAP, la '''etapa de los bolsones", porque era "toma
armas", "dame armas"; "toma esto", "dame aquello", o sea toda una gran primera
etapa de relaciones que está signada por este tipo de colaboración concreta
de los grupos revolucionarios que no se preguntan mucho "¿qué pensás de
esto? ¿qué pensás de aquello?", porque esas cosas están realmente muy, pero
muy en segundo plano.
Lo que "todos sabíamos era, que estábamos por la lucha armada, que apuntábamos
bien y que lo demás se daría como consecuencia del mismo desarrollo de la
lucha. Ahora, después sí, creado un clima muy bueno, en fin, uno ya empieza
a discutir, pero es a otro nivel. Por allí peleamos, discutimos fuerte,
pero hay una identidad básica entre todos los que tenemos las armas en la
mano.
Nosotros con los que tenemos unas relaciones más estrechas es con los compañeros
de las FAP. Con los compañeros de las FAL también tenemos relaciones pero,
por algún motivo que todavía no hemos determinado bien, no son tan intensas
como las otras.
A nivel continente
Lo mismo pensamos en el plano latinoamericano. A nosotros se nos planteaba
la disyuntiva de hierro entre estrategias continentales o estrategias nacionales.
Por supuesto que en la época del Che, estaba claro. Nosotros tuvimos oportunidad
de discutir este problema nuevamente, cuando la reaparición del Inti. Tuvimos,
conversaciones con el ELN. Y no estábamos de acuerdo con el planteo de estrategia
continental que hacían los compañeros bolivianos que consistía, esencialmente,
o por lo menos así lo recibíamos nosotros, en considerara la guerrilla 'boliviana
como la vanguardia de la lucha revolucionaria en esta zona del continente,
con una jefatura única, y a las que todas las organizaciones nacionales
"tenían que dar su aporte para que una vez que se constituyera ese núcleo
del ejército popular, desprendiera sus ramas por los distintos países.
A nuestro juicio el proceso era inverso. Es decir no nos cabe ninguna duda
del proceso de continentalización de la lucha, es demasiado obvio decir
que en Latinoamérica son más las cosas que nos unen -empezando por el enemigo-
que las que nos separan.
Tenemos los mismos fines, utilizamos los mismos métodos, tenemos una historia
común; son muy pocas las cosas que nos separan, pero hay particularidades
nacionales que no se pueden abolir por decreto.
Esto de las particularidades nacionales lo discutimos alguna vez con compañeros
revolucionarios de otros países y los foquistas más ortodoxos no nos tomaban
en cuenta. Porque parecía corno si nosotros planteábamos lo de las particularidades
argentinas para concluir en que aquí no había condiciones para la lucha
revolucionaria y era todo lo contrario, creíamos que la Argentina tiene
algunas particularidades a favor y no en contra de Ia lucha revolucionaria.
Fundamentalmente por su clase obrera, que no es inexperta, sin organización,
sino que tiene una gran experiencia de lucha, un grado de organización bastante
importante, sindical, que de acuerdo no es suficiente, pero que en otros
lados ni eso existe. Y que ha producido hechos importantes y que tiene un
nivel de conciencia que también es importante.
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De
lleno en la lucha
Y ahora hemos entrado en este período franco de lucha armada. Porque por
un lado en la Argentina se han asimilado mucho las experiencias internacionales
y nacionales y ya en el país no cabe duda de que cualquier individuo o organización
que se plantee seriamente una perspectiva revolucionaria tiene que pensar
en la lucha armada.
Esto ya estaba claro desde 1962 cuando los peronistas ganaron con Andrés
Framini la gobernación de Buenos Aires y no le dieron posesión. Desde entonces
quedó claro que no había salida electoral.
Antes se podía divagar más o menos sobre el punto, pero no después de aquella
demostración concreta. El punto máximo fue el derrocamiento de lIIia, la
famosa Revolución Argentina. Porque Onganía barre con todo, con la Constitución,
con la Universidad, con todo. Onganía tiene esa, virtud, digamos así, es
un enemigo fenomenal, porque frente a ese régimen, ¿qué alternativa queda
que no sea la armada?
Hoy leía en el diario las declaraciones de Paladino y de Balbín y hacen
unos malabarismos increíbles para no decir que hay que agarrar las armas.
Porque hoy hasta los Radicales del Pueblo tendrían que decir que hay que
agarrar las armas. Y Paladino sigue haciendo "llamados a la reflexión" al
gobierno, pero ¿hasta cuándo van a estar haciendo esos llamados?
Y está el hecho capital del "Cordobazo", todo lo que ocurre en la Argentina
entre los meses de mayo y setiembre de 1969. No sólo en Córdoba, en Rosario,
en Tucumán, en Corrientes, en fin. Eso despierta a todo el mundo.
Nosotros en esa época estábamos en discusión con una gente que había inventado
la teoría de la europeización de la Argentina, de la aristocratización
de la clase obrera, que Onganía estaba encausando las cosas y no sé que
más y después del "'Cordobazo" ¡nos quedamos sin interlocutores! ¡No aparecieron
más! Incluso se hablaba de la pasividad de la clase obrera por aquella época
y nosotros decíamos que esa pasividad escondía un elemento positivo: su
resistencia a integrarse al régimen.
Y el "Cordobazo" mostró que esa pasividad era aparente.
Las razones del optimismo
Esta conclusión de que la salida electoral está cerrada ha prendido lo suficiente
en la clase obrera como para hacerla receptiva a la salida armada. No quiero
decirle con esto que esté totalmente claro. Si estuviera totalmente claro
ya las masas estarían haciendo la revolución, pero hay un grado considerable
de receptividad a la lucha armada.
Nosotros nos hemos movido siempre con aquella síntesis genial del Che de
la "necesidad del cambio y la posibilidad del cambio". Las masas hoy reclaman
un cambio y no un cambio cualquiera, un cambio con orientación porque no
por casualidad la gente, los peronistas, se ponen contentos cuando gana
Allende en Chile, porque es una masa que tiene un sentido antioligárquico
y antiimperialista que no puede desconocerse. No quiero decirle con esto
que tengan todavía claro el problema del socialismo y del comunismo, eso
es otra cosa.
Argentina, además, está jaqueada, el cono sur es un volcán: es Uruguay,
es Bolivia, ahora es Chile. Toda la, etapa que alguna vez se llamó de reflujo,
ha cambiado de signo; ahora se puede hablar del flujo revolucionario en
toda esta zona y de un flujo a un nivel más organizado, con la experiencia
asimilada. Nosotros somos muy optimistas sobre el futuro de la lucha en
la Argentina".
América Latina en Armas, Ediciones M.A., Buenos Aires, Enero de 1971
Fuente: http://www.elhistoriador.com.ar
2)
ACTA DE UNIDAD FAR-MONTONEROS
Visto:
Que en el día de hoy, con la recuperación de la presidencia por el General
Perón, se cumple un objetivo crucial en la historia de nuestro Movimiento,
alcanzado después de 18 años de cruenta lucha;
Que este objetivo es alcanzado por el Movimiento en el marco de un agudo
deterioro de nuestra economía, con un cuadro de desocupación masiva y profundización
de las condiciones que causan nuestra dependencia;
Que el momento político se caracteriza por una creciente ofensiva del imperialismo
yanki tendiente a sofocar nuestro proceso de Liberación para perpetuar la
dominación y la explotación de nuestro pueblo; ofensiva que, en la salvaje
represión al hermano pueblo chileno, muestra una vez más la determinación
imperialista para aplicar cualquier medio de defensa de sus intereses;
Que el enemigo imperialista no está sólo más allá de nuestras fronteras,
sino que también se expresa a través de fuerzas económicas, políticas y
militares internas de nuestro país, que están interesadas en el debilitamiento
de las fuerzas populares y en la destrucción del Movimiento Peronista en
particular;
Que dentro de nuestro propio Movimiento, hay ciertos sectores dirigentes
que actúan en estrecha alianza con las fuerzas imperialistas y oligárquicas
de la antipatria;
Y considerando:
Que nuestras organizaciones son producto del desarrollo y profundización
de las luchas del Movimiento y del crecimiento y maduración de la consciencia
de la clase trabajadora y el pueblo peronista que nos llevó a adoptar nuevas
formas de organización y lucha para enfrentar al imperialismo y a la oligarquía;
Que bajo el rigor de la dictadura militar, el Movimiento Peronista se vio
obligado a apelar a todas las formas de lucha posibles: la acción armada,
las explosiones insurreccionales, las huelgas y movilizaciones y la lucha
electoral;
Que en cada una de estas expresiones de las aspiraciones de un pueblo por
su dignidad, derechos y reivindicaciones, nuestras organizaciones estuvieron
presentes alistándose en las primeras líneas de combate, como lo testimonian
todos nuestros compañeros encarcelados, torturados y muertos;
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Que no sólo contribuimos con
nuestras armas y nuestras vidas a la victoria popular, sino que también
trabajamos activamente en la construcción de las fuerzas populares, en la
consolidación y desarrollo doctrinario, político y organizativo de la clase
trabajadora y el pueblo peronista;
Que al cumplirse hoy la máxima aspiración de 18 años de lucha, el Movimiento
Peronista termina una de sus batallas más heroicas y difíciles, iniciando
una nueva batalla en esta larga guerra de liberación, tan dura y compleja
como la anterior, y que para continuar con este proceso, el General Perón
ha llamado a la unidad del Movimiento en torno de su conducción, para alcanzar
por todos los medios posibles los objetivos de unidad, reconstrucción y
liberación del pueblo argentino;
Que para que esa unidad se haga realidad, el General Perón ha convocado
a reorganizar e institucionalizar al Movimiento, lo que significa dotarlo
de estructuras democráticas y representativas de la clase trabajadora y
el pueblo peronista, depurándolo de traidores y oportunistas;
Que esa unidad del Movimiento es el eje necesario para lograr la unidad
del pueblo argentino en un Frente de Liberación Nacional capaz de enfrentar
al imperialismo en la etapa que se inicia. Por todo ello:
LAS ORGANIZACIONES FAR Y MONTONEROS RESUELVEN:
1°) A partir de la fecha ambas organizaciones se fusionan pasando a constituir
una sola y quedando unificadas definitivamente todas sus estructuras y mandos;
2°) La organización resultante de la fusión se denominará MONTONEROS, desapareciendo
la denominación FAR a partir de la firma de la presente acta;
3°) La unidad de nuestras organizaciones está orientada a contribuir al
proceso de reorganización y democratización del Movimiento Peronista a que
nos ha convocado el General Perón para lograr la participación orgánica
de la clase trabajadora en su conducción, única garantía de que la unidad
del pueblo argentino en el Frente de Liberación bajo la dirección del Movimiento
Peronista, haga efectivos los objetivos de Liberación Nacional y Justicia
Social, hacia la construcción del Socialismo Nacional y la unidad latinoamericana.
Libres o muertos, ¡ jamás esclavos !
¡Perón o muerte! ¡Viva la Patria!
Fuerzas Armadas Revolucionarias - Montoneros

Apoyar,
defender y controlar
Comunicado del 24-05-73 de FAR y MONTONEROS ante la asunción a la primera
magistratura del Dr. Héctor Cámpora.
18 años de antipueblo. Concluye uno de los períodos negros de la historia
de nuestro país, durante los cuales los argentinos debimos sufrir proscripciones,
el desconocimiento de la voluntad de las mayorías, la entrega del patrimonio
nacional, la explotación de los trabajadores, el empobrecimiento de los
pequeños y medianos productores mientras se enriquecían los monopolios imperialistas
y las oligarquías nativas, persecuciones, cárceles, secuestros, torturas
y asesinatos de quienes se alzaron contra el régimen; Fusilamientos criminales
como los de junio de 1956 y los de Trelew.
Comienza una nueva etapa en
la lucha por la Liberación Nacional y Social de nuestra Patria. Esta nueva
etapa que comienza el 25 de mayo, es producto de las luchas del Pueblo,
encabezadas por su expresión mayoritaria: el Movimiento Peronista, conducido
por el General Perón cuyas manifestaciones fueron la resistencia, las huelgas
y planes de lucha, los cordobazos y demás alzamientos populares, el permanente
accionar de sus organizaciones político-militares.
Gobierno
y Poder: la historia de nuestra Patria nos demuestra que no es suficiente
ser mayoría, q ue no es suficiente ganar las elecciones, que tampoco lo
es llegar al Gobierno; porque las mayorías cuando no están organizadas y
aramadas pueden ser desconocidas por los dueños del poder económico y militar.
Por ello, el objetivo de nuestro Movimiento es la conquista de ese poder.
La construcción del poder popular es un proceso iniciado hace 18 años, en
el cual llegar al gobierno es un paso que facilita, en tanto sepamos darlo,
el desarrollo de ese proceso cuya culminación será alcanzada con la toma
del poder económico y militar. Con el triunfo electoral hemos ganado una
batalla pero la guerra aún no ha terminado.
Organización y Movilización: La única garantía para que el Pueblo bajo la
Conducción del General Perón tome el poder total, la constituye su organización
y movilización para el apoyo, la defensa y el control del Gobierno en función
de lograr el cumplimiento de los objetivosde liberación como etapa de transición
hacia la construcción del Socialismo Nacional. Debemos lograr en esta etapa
de Gobierno Popular el reconocimiento de estructuras que hagan efectiva
la participación de las masas en la resolución de los problemas nacionales,
provinciales y municipales.
Por todo esto nuestras organizaciones resuelven: apoyar al Gobierno encabezado
por el compañero en el cumplimiento del Programa de Liberación votado masivamente
el 11 de marzo y cuyos primeros actos deben ser:
1)- Liberación, mediante la anmistía y el indulto, de todos los combatientes
y presos políticos.
2)- Eliminación de la camarilla militar.
3)- Recuperación de todos los resortes básicos de la economía nacional,
actualmente en manos de los monopolios.
4)- Asegurar la plena ocupación para los trabajadores, y salarios que, por
lo menos recuperen el valor existente en 1955.
Defender al Gobierno constituido por las luchas populares contra los ataques
de los enemigos externos e internos.
Controlar el cumplimiento de la voluntad popular ante las posibles defecciones
de los traidores.
Participar con el conjunto del Movimiento en las tareas de organización
y movilización popular, en las fábricas, barrios, escuelas y universidades.
Asumir la directiva del General Perón de permanecer en estado de alerta
manteniendo y desarrollando las formas organizativas que nos permitan continuar
la lucha en todos los terrenos hasta la toma del Poder.
Con el conjunto del Movimiento, continuar la formación del Ejército Peronista,
único instrumento capaz de lograr la obtención de una Argentina Libre, Justa
y Soberana, una Patria Socialista.
Libres o muertos, jamás esclavos
Perón o muerte. Viva la Patria
FAR
y MONTONEROS"APOYAR, DEFENDER Y CONTROLAR"
Comunicado del 24-05-73 de FAR y MONTONEROS ante la asunción a la primera
magistratura del Dr. Héctor Cámpora.
18 años de antipueblo. Concluye uno de los períodos negros de la historia
de nuestro país, durante los cuales los argentinos debimos sufrir proscripciones,
el desconocimiento de la voluntad de las mayorías, la entrega del patrimonio
nacional, la explotación de los trabajadores, el empobrecimiento de los
pequeños y medianos productores mientras se enriquecían los monopolios imperialistas
y las oligarquías nativas, persecuciones, cárceles, secuestros, torturas
y asesinatos de quienes se alzaron contra el régimen; Fusilamientos criminales
como los de junio de 1956 y los de Trelew.
Comienza una nueva etapa en la lucha por la Liberación Nacional y Social
de nuestra Patria. Esta nueva etapa que comienza el 25 de mayo, es producto
de las luchas del Pueblo, encabezadas por su expresión mayoritaria: el Movimiento
Peronista, conducido por el General Perón cuyas manifestaciones fueron la
resistencia, las huelgas y planes de lucha, los cordobazos y demás alzamientos
populares, el permanente accionar de sus organizaciones político-militares.
Gobierno y Poder: la historia de nuestra Patria nos demuestra que no es
suficiente ser mayoría, q ue no es suficiente ganar las elecciones, que
tampoco lo es llegar al Gobierno; porque las mayorías cuando no están organizadas
y aramadas pueden ser desconocidas por los dueños del poder económico y
militar. Por ello, el objetivo de nuestro Movimiento es la conquista de
ese poder.
La construcción del poder popular es un proceso iniciado hace 18 años, en
el cual llegar al gobierno es un paso que facilita, en tanto sepamos darlo,
el desarrollo de ese proceso cuya culminación será alcanzada con la toma
del poder económico y militar. Con el triunfo electoral hemos ganado una
batalla pero la guerra aún no ha terminado.
Organización y Movilización: La única garantía para que el Pueblo bajo la
Conducción del General Perón tome el poder total, la constituye su organización
y movilización para el apoyo, la defensa y el control del Gobierno en función
de lograr el cumplimiento de los objetivosde liberación como etapa de transición
hacia la construcción del Socialismo Nacional. Debemos lograr en esta etapa
de Gobierno Popular el reconocimiento de estructuras que hagan efectiva
la participación de las masas en la resolución de los problemas nacionales,
provinciales y municipales.
Por todo esto nuestras organizaciones resuelven: apoyar al Gobierno encabezado
por el compañero en el cumplimiento del Programa de Liberación votado masivamente
el 11 de marzo y cuyos primeros actos deben ser:
| Algunos
documentos desclasificados del National Security Archive
(en español) |
1)- Liberación, mediante la
anmistía y el indulto, de todos los combatientes y presos políticos.
2)- Eliminación de la camarilla militar.
3)- Recuperación de todos los resortes básicos de la economía nacional,
actualmente en manos de los monopolios.
4)- Asegurar la plena ocupación para los trabajadores, y salarios que, por
lo menos recuperen el valor existente en 1955.
Defender al Gobierno constituido por las luchas populares contra los ataques
de los enemigos externos e internos.
Controlar el cumplimiento de la voluntad popular ante las posibles defecciones
de los traidores.
Participar con el conjunto del Movimiento en las tareas de organización
y movilización popular, en las fábricas, barrios, escuelas y universidades.
Asumir la directiva del General Perón de permanecer en estado de alerta
manteniendo y desarrollando las formas organizativas que nos permitan continuar
la lucha en todos los terrenos hasta la toma del Poder.
Con el conjunto del Movimiento, continuar la formación del Ejército Peronista,
único instrumento capaz de lograr la obtención de una Argentina Libre, Justa
y Soberana, una Patria Socialista.
Libres o muertos, jamás esclavos
Perón o muerte. Viva la Patria
FAR y MONTONEROS

Perón
enfrenta a la conspiración
DECLARACIÓN DE LAS ORGANIZACIONES ARMADAS PERONISTAS
Ante el proceso que culmina con la renuncia del compañero Cámpora, las organizaciones
FAR y MONTONEROS manifestamos que:
1.— El acceso a la presidencia de nuestro Conductor, el General Perón, es
un hecho por el cual el Movimiento Peronista viene luchando hace dieciocho
años. Por otra parte, el compañero Cámpora asumió la presidencia como una
forma de lograr ese objetivo, tal como lo explica el propio general Perón:
"el doctor Cámpora con mucha resistencia, aceptó el cargo, haciéndome presente
que si él llegaba a ser Presidente de la República, a través de esta elección
plantearía de inmediato la inconstitucionalidad de la proscripción, renunciaría
y sometería al Congreso, como lo ha hecho, la decisión de esta instancia
para que el pueblo pudiera elegir, fehaciente y genuinamente al candidato
que fuera de su elección".
2.—Pero el acceso del General Perón a la
presidencia en estas circunstancias, se da con el objetivo de poner freno
a una conspiración gorila impulsada por el Imperialismo a través de un puñado
de traidores del Movimiento Peronista.
3.— La estrategia que el General Perón venía desarrollando era la que se
sintetizaba en la consigna: "Cámpora al Gobierno, Perón al Poder", la que
señalaba que el General Perón era el Conductor del Movimiento Peronista
y el compañero Cámpora, el Presidente de los argentinos.
4.—Esta estrategia se vino desarrollando desde el enfrentamiento con la
Dictadura Militar, durante la cual la consigna enarbolada por el Movimiento
Peronista: "Elecciones con Perón en la Patria y como Candidato", expresaba
la reivindicación popular de que el Líder pudiera regresar a su Patria para
conducir el proceso de liberación.
Gustavo Rearte Gustavo Rearte fue uno de los fundadores de la primera JotaPé en la Resistencia Peronista, junto con John William Cooke estableció los puentes del peronismo con la Revolución Cubana, con Fidel y el Che, participó en la toma del frigorífico Lisandro de la Torre y escribió el documento de Huerta Grande que marcó un hito en la historia del movimiento obrero. Rearte empezó como obrero en la fábrica SIAM, después en Jabón Federal y llegó a ser secretario general del Sindicato de Jaboneros y Perfumeros. Después del ‘55 participó en los primeros grupos de peronistas que se manifestaban contra el gobierno militar y organizó la primera JotaPé, junto a sus hermanos Alberto y Miguel, Felipe Vallese, Héctor Spina, Carlos Caride, Jorge Rulli y Cacho El Kadri, entre otros. La Revolución Cubana, Fidel y el Che también impactaron en su pensamiento. Junto con Cooke fueron el puente entre Perón y Fidel. Rearte incluso fue el enlace para preparar dos viajes de Perón a Cuba, que finalmente no se realizaron. Rearte estuvo entre la dirigencia combativa que organizó la toma del frigorífico Lisandro de la Torre para evitar su privatización. Tras la represión fue preso y en el peronismo combativo fue creciendo la idea de que solamente quedaba la lucha armada como opción, así comienzan las experiencias guerrilleras de Uturunco y luego Taco Ralo en Tucumán. LECTURAS RECOMENDADAS |
5.—Esto mismo se expresó durante
la campaña del "LUCHE Y VUELVE" realizada para crear las condiciones que
permitieran el regreso de nuestro Líder, y que se coronó con la gloriosa
jornada del 17 de noviembre, en la cual, a pesar del feroz aparato represivo
montado por la Dictadura se hizo realidad la presencia del General Perón
en la Argentina.
6..— Ante la oposición de la Dictadura y para permitir que se desarrollara
el proceso electoral, pero también para ubicarse en una posición que le
permitiera controlar todo el proceso de paso del gobierno al poder, el general
Perón renunció a su legítima candidatura proponiendo en su lugar a su delegado
personal, el compañero Cámpora.
7.—Allí nació como síntesis de todo este proceso la consigna propuesta por
la Juventud, "Cámpora al Gobierno, Perón al Poder",que fue impulsada por
todos los sectores del Movimiento leales a sus objetivos revolucionarios.
8.—Todo este proceso fue constantemente perturbado y saboteado por los agentes
del Imperialismo infiltrados en el Movimiento. Estos agentes son aquellos
que negociaban las luchas populares con la dictadura militar, los que se
opusieron al regreso del general Perón. Los que trataron de impedir la movilización
del 17 de noviembre, los que enfrentaron la candidatura del compañero Cámpora
en el congreso del 15 de diciembre bajo la consigna de "Estar contra Perón
para salvar a Perón", los que se negaron a participar de la campaña electoral,
y finalmente los que balearon al pueblo peronista en Ezeiza el 20 de junio,
intentando derrocar al gobierno popular.
9.— Estos conspiradores, agentes del Imperialismo son:
- El Ministro de Bienestar Social, José López Rega que fue el responsable
de la Comisión Organizadora del acto del 20 de Junio; el que puso la estructura
de su Ministerio (transportes, alimentos, dinero y armas), al servicio de
los matones a sueldo que tiraron contra el pueblo impidiendo el contacto
de éste con Perón; el mismo que valiéndose de maniobras logró ubicar a su
yerno, el desconocido diputado Lastiri, en el cargo de Presidente Provisional,
desplazando a quien le correspondía legalmente ocupar ese lugar, el senador
Diaz Bialet.
- El Secretario General de la C.G.T.,José Rucci, quien puso sus matones
al servicio de la masacre de Ezeiza, y pretendió movilizar a los trabajadores
contra el gobierno popular con la excusa de hacerlo por Perón, consiguiendo
solamente que tres ómnibus dieran vueltas repetidas veces alrededor de la
casa del General.
- Junto a estos actúan otros
personajes que son simples instrumentos al servicio de la conspiración,
como Osinde, Iñiguez, Brito Lima, Norma Kennedy, Frenkel, etc...
10.—Ante esta situación el general Perón se ha visto obligado a reasumir
en su persona las funciones de Jefe del Movimiento Peronista y Presidente
de los argentinos, a pesar de que: "en estos 45 días se han hecho cosas
en el país que están a la vista de todos y califican a cualquier gobierno
como de excelente ejecución" (Gral. Perón 13-7-73).
El general Perón cambia su estrategia porque ésta es la única garantía de
continuidad del gobierno popular y del proceso de reconstrucción y liberación
nacional. Dijo el 13-7-73: "...pero cualquiera fuera el designio que ha
de plantearse para el futuro inmediato de la República, yo seguiré siendo
un soldado a su servicio, en el cual empeñaré no solamente el honor, sino
también mi vida".
11.— Es imprescindible que el General Perón retome estas funciones inmediatamente
dado que la presencia de Lastiri como Presidente Provisional supone la continuación
de la conspiración pro-imperialista y significa concretamente la vuelta
del régimen derrotado el 11 de marzo.
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12.— Para ello es necesario
que el General Perón sea designado por el Congreso como Presidente Provisional,
mediante la modificación de la Ley de Acefalía, hasta que se produzca su
consagración en el próximo acto electoral.
13.— De no asumir el Gobierno inmediatamente el General Perón, se va a producir
una situación de desgobierno y vacío de poder que haría posible una agresión
sangrienta del Imperialismo contra la clase trabajadora y el pueblo peronista,
como ha ocurrido el 20 de junio pasado y como se ha dado recientemente en
Chile y Uruguay.
14.— Ante ello es necesario profundizar la organización y movilización popular
en los barrios, unidades básicas, fábricas, sindicatos, escuelas y facultades,
para mantener en estado de discusión y alerta al pueblo peronista para defenderse
de toda agresión, con los medios que estén a su alcance, enfrentar la maniobra
continuista de los conspiradores e impedir que se sabotee la asunción del
mando por parte del Líder y Conductor de nuestro Movimiento.
15.—Sólo esta organización y movilización de la clase trabajadora y el pueblo
peronista permitirá que sean alcanzados los objetivos revolucionarios del
Movimiento. Y que este pueblo que ha luchado con éxito contra una dictadura
sangrienta como la derrotada el 11 de marzo también enfrente y derrote a
la camarilla de conspiradores aventureros, agentes del Imperialismo y burócratas
traidores, y a sus pandillas de asesinos a sueldo.
Nuestras organizaciones, FAR Y MONTONEROS, como parte de ese pueblo comprometen
todos sus esfuerzos y todos sus medios en función de esta lucha del conjunto
del Movimiento Peronista contra estos traidores apátridas verdaderos infiltrados
de la CÍA.
16.— Es un deber patriótico para todos los argentinos, peronistas o no,
civiles y militares, que se pronunciaron por la liberación y contra la dependencia
y por la justicia social contra la explotación, estrechar filas junto al
General Perón luchando por la bandera de "Perón Presidente" para la reconstrucción
y la Liberación Nacional.
Por una Patria Libre, Justa y Soberana, en el marco del Socialismo Nacional
Libres o Muertos, Jamás Esclavos
Perón o Muerte, Viva la Patria
FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS
MONTONEROS
14 de Julio 1973

La
traición anida en las sombras
COMUNICADO
MONTONEROS
COLUMNA JOSÉ SABINO NAVARRO
PERÓN PRESIDENTE
"Debemos temer más a los enemigos de adentro que a los de afuera, a la oligarquía
enquistada en nuestras propias filas". Evita.
"Soló les pido: cuiden al general, no lo dejen solo, porque la traición
anida en la sombra y a veces se esconde tras una sonrisa o una mano tendida".
Evita.
LA TRAICIÓN ANIDA EN LA SOMBRA
Cuando el 11 de marzo vencimos a la dictadura de los monopolios que durante
años nos habla explotado, perseguido, torturado, encarcelado, sabíamos que
dentro del Movimiento estaban los BURÓCRATAS Y TRAIDORES que habían boicoteado
nuestras luchas, negociado nuestras victorias, burlado nuestras esperanzas,
robado nuestras rebeldías y traficado la sangre de miles de trabajadores
y militantes que hicieron posible esa victoria.
Y sabíamos que no se resignarían a este triunfo del pueblo si no que tratarían
por todos los medios de enancarse al triunfo popular que no era de ellos,
para cambiarle el sentido, torcerle el rumbo y el contenido dado por las
bases. Y no nos podíamos equivocar, porque el papel de esa burocracia traidora
y oportunista —en estos 18 años de resistencia— fue siempre la de actuar
como infiltrados del régimen en el movimiento para desvirtuar su esencia
revolucionaria y frenar su decidida marcha hacia la Revolución Nacional
y Social postergada.
Lo sabíamos porque ELLOS REPRESENTAN OTROS INTERESES QUE NO SON LOS DE LA
CLASE OBRERA Y EL PUEBLO PERONISTA. Lo sabíamos porque hace tiempo ya, el
Gral. Perón nos había dicho que "LA EMANCIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES SERA
OBRA DE LOS TRABAJADORES MISMOS" y ellos representan los intereses de clase
de la burguesía monopolista aliada al imperialismo.
PLANIFICAN LA BURLA
Y así, cuando el 25 de mayo ratificábamos nuestro triunfo en las calles, esos burócratas y traidores —en sus lujosos despachos— comenzaban a tramar la contrarrevolución aliados con nuestros enemigos de todos estos años de lucha donde no faltaban los grandes patrones explotadores ni los militares torturadores. Ellos servían al "Gran Acuerdo Nacional" del dictador Lanusse y resolvieron -desconociendo el sentir y los anhelos de la clase obrera y el pueblo peronista— tratar de imponer disfrazado, desde arriba, desde los aparatos sin base, de los sindicatos manejados con matones y de los resortes de poder que permanecieron en manos del continuismo.
Secuestro
de los BornPERON VIVE Comunicado Nº 2 Referente al secuestro y juicio de directivos de Bunge y Born En las cárceles del Pueblo la Organización Montoneros está procediendo al interrogatorio de los hermanos Born. Estos dos exponentes del imperialismo y la oligarquía en la Argentina han sido puestos bajo la justicia popular a los efectos de que devuelvan al Pueblo parte de lo que han saqueado al país durante tantos años y luego de que este gobierno pasara por alto las maniobras de acaparamiento, evasión de impuestos y explotación a los trabajadores de sus fábricas, que están llevando adelante en la actualidad. Efectivamente, la firma Bunge y Born, por información que nos consta y confirmaciones de los directivos detenidos, mantuvo en estos últimos meses con el gobierno una negociación tendiente a que las irregularidades encontradas en los manejos de la empresa fueran tapadas y se evadieran así las represalias legales. En la vinculación al gobierno y acuerdo con el mismo a tenido participación el ministro Otero; como se recordará éste había sido empleado de la empresa Centenera, que forma parte del grupo Bunge y Born. (...) La historia de Bunge y Born es la historia de la explotación de nuestro pueblo, de maniobras monopólicas, de un poder económico al servicio de la dependencia, del desabastecimiento y el acaparamiento denunciado por el Gral. Perón el 12 de junio, y hoy de una vinculación confesada con el gobierno, que no deja dudas a qué intereses responde. Es por eso que hoy llamamos al Pueblo a la resistencia, porque este gobierno no es peronista, porque en vez de Justicia Social hay salarios cada vez más deteriorados, junto con represión y asesinato de dirigentes peronistas y populares, porque en vez de la Independencia Económica que cacareaban con una política que pretenden ser engañosa hay una entrega cada vez mayor a los centros de poder imperialista, porque la soberanía política no existe cuando el ministro Vignes se reúne en EE.UU con Kisinger para que éste le diga cómo hay que reprimir y "eliminar el terrorismo en el país". Bunge y born, la burocracia vandorista, López Rega e Isabel, forman parte de una misma política, la sojuzgación del Pueblo al servicio del Imperialismo. PERON O MUERTE VIVA LA PATRIA HASTA LA VICTORIA MI GENERAL MONTONEROS Publicado en Evita Montonera [Diciembre de 1974] |
LOS EJECUTORES
Cumpliendo esos oscuros designios, se metieron como cuñas en el gobierno
popular, en las figuras del magnate internacional GELBARD, del agente de
la CÍA y "mago" LÓPEZ REGA, del patrón OTERO, del torturador OSINDE, del
viejo delator VILLALON y los traidores de siempre, BRITO LIMA, NORMA KENNEDY,
RUCCI, MIGUEL, CALACE, RÚBEO, VÁRELA, ROSALES, CALVAN y otros nombres que
ni la clase obrera ni el pueblo desconocen.
A espaldas del pueblo firmaron el famoso "PACTO SOCIAL" que, nuevamente,
cargaba sobre los hombros de los trabajadores, los 18 años de devastación
económica y robo descarado de nuestra riqueza y esfuerzo. Comerciaron con
los monopolios nuestra DESMOVILIZACIÓN, creyendo que nos podían engañar.
Impidieron nuestro encuentro con el líder y el encuentro del líder con el
pueblo, en los tristes sucesos de la MASACRE DE EZEIZA, donde mataron y
torturaron a auténticos peronistas. Lanzaron su ataque contra los compañeros
Cámpora, Righi, Puig, y los gobiernos provinciales más leales al sentir
de las bases, y ASUSTADOS Y TEMEROSOS por la conciencia del pueblo peronista
y el avance de las movilizaciones populares que ponen en peligro sus feudos,
urden UN GOLPE PALACIEGO y no dudan en UTILIZAR, en USAR un viejo anhelo
de nuestros 18 años de lucha que tantas veces ellos mismos sabotearon: PERÓN
PRESIDENTE.
LOS BURÓCRATAS SE EQUIVOCAN
SE EQUIVOCAN. Porque como ha dicho el Gral. Perón: "SI HAY ALGO EN EL PAÍS
QUE EL IMPERIALISMO NO PODRA COPAR JAMAS ES SU PUEBLO, Y DENTRO DE EL, A
SU CLASE TRABAJADORA QUE TIENE UN SENTIDO CLARO DE LA DEFENSA DE SUS CONVENIENCIAS"
Y SE EQUIVOCAN. Porque como ha dicho el Gral. Perón: "SI EL MOVIMIENTO SE
MANTIENE PURO EN SUS BASES ES PORQUE ESTA CONFORMADO POR EL PUEBLO, AUNQUE
ALGUNOS DIRIGENTES SE PUDRIERAN AL INFLUJO DEL DINERO, DE LAS PREBENDAS,
DE LOS APETITOS ELECTORALES Y DE LAS DESMEDIDAS AMBICIONES".
Y SE EQUIVOCAN. Porque el compañero Cámpora, demostrando ser leal a su pueblo,
renuncia para posibilitar así, la llegada del Gral. Perón a la presidencia
de la Nación y el Gral. Perón rechaza el golpe palaciego de tipo fascista
para someterse al veredicto del pueblo de la patria.
Y SE EQUIVOCAN. Porque las bases peronistas, sus organizaciones populares
y revolucionarias y el Gral. Perón no pueden a esta altura de la entrega
—aceptar o consentir, ni siquiera pasivamente— las salidas que signifiquen
mantener el régimen, refaccionarlo o disfrazar su esencia.
Porque las bases —clase obrera y pueblo peronista— no retroceden ni un tranco
de lo transitado en estos 18 años de lucha para hacer realidad la PATRIA
JUSTA, LIBRE Y SOBERANA: LA PATRIA SOCIALISTA. Porque las organizaciones
populares y revolucionarias no dejarán de convocar y organizar a la clase
obrera y al Pueblo independientemente de la burocracia y el régimen, mientras
vamos construyendo el ejército del pueblo como garantía del proceso iniciado.
Porque PERÓN —y esto es lo que no entienden los burócratas— DEJARÍA DE SER
PERÓN, EL LÍDER QUE HACE LO QUE EL PUEBLO QUIERE y ellos no conocen ni a
Perón ni a su pueblo, porque siempre fueron los dirigentes ricos que jamás
quisieron defender a los trabajadores pobres.
POR TODO ESTO PROCLAMAMOS PERÓN PRESIDENTE Y CONVOCAMOS A LA ORGANIZACIÓN
DE LA CLASE OBRERA Y EL PUEBLO
PORQUE CON PERÓN PRESIDENTE Y LAS BASES ORGANIZADAS, haremos realidad el
deseo de nuestro líder: "Los que se quieran ir del Peronismo para servir
los intereses de la dictadura que lo hagan pero abiertamente y no simulando
correr con la camiseta peronista que no tienen derecho a usar para TRAICIONAR
a la Clase Trabajadora".
PORQUE CON PERÓN PRESIDENTE Y LAS BASES ORGANIZADAS, habrá gobierno popular
sin burocracia, cumpliendo así los objetivos de los trabajadores de barrer
a los traidores amparados siempre por los gobiernos de turno del gorilaje,
por el matonaje a sueldo y el dinero usufructuado de nuestro sudor y bronca.
PORQUE CON PERÓN PRESIDENTE Y LAS BASES ORGANIZADAS, se acabará GELBARD,
y su política monopolista, disfrazada de un falso nacionalismo, que reparte
los sacrificios para nosotros y las ganancias para los explotadores: la
burguesía industrial-pro-monopolista.
COMPAÑEROS:
Hace unos meses decíamos que estábamos ante la posibilidad concreta de instaurar
un gobierno popular, pero que solo se garantizaría en su carácter, con la
presencia activa de las masas y de todo el pueblo, de la clase obrera y
el Gral. Perón. Y que por lo tanto la lucha proseguía. Y la lucha prosigue.
DEBEMOS DAR EL PASO SIGUIENTE, ORGANIZANDONOS DESDE ABAJO PARA LLEVAR A
LA PRESIDENCIA DE LA NACIÓN AL GRAL PERÓN, A TRAVÉS DE LAS MOVILIZACIONES,
para echar a los traidores y burócrata-tas, para hacer realidad el proyecto
de liberación.
COMPAÑEROS:
En estos momentos históricos SOLO UN HOMBRE puede acompañar al Gral. Perón
en la fórmula presidencial. Es aquel que ha permitido vivir este momento
histórico: EL COMPAÑERO HÉCTOR CAMPORA.
POR TODO ESTO CONVOCAMOS A ORGANIZARNOS E IMPULSAR DESDE LAS BASES, DESDE
LAS FABRICAS, LOS BARRIOS, LA UNIVERSIDAD, LA CONSIGNA PERÓN PRESIDENTE.
POR TODO ESTO CONVOCAMOS A LEVANTAR LOS PROGRAMAS OBREROS DE HUERTA GRANDE,
LA FALDA Y 1° DE MAYO.
POR TODO ESTO CONVOCAMOS A LA DEFENSA DE TODOS LOS REPRESENTANTES LEALES
AL PUEBLO Y A PERÓN A LA VEZ QUE EXIGIMOS LA PROFUNDIZACION DEL PROCESO.
Sabemos que la guerra es larga y que solo llegaremos al poder con la organización
de la clase obrera, politicamente independiente de los burócratas sindicales
y políticos, y de los sectores burgueses del movimiento, desarrollando las
ORGANIZACIONES POLÍTICO-MILITARES, hasta construir el Ejército del Pueblo.
PERÓN O MUERTE
VIVA LA PATRIA
MONTONEROS Columna JOSÉ SABINO NAVARRO
Rosario, 24 de julio de 1973.
[En "Militancia Peronista para la Liberación" Nº 8, Fuente: www.cedema.org]

Documento
de Rodolfo Walsh a la Conducción Nacional de Montoneros
Por Rodolfo Walsh
NR: El presente documento fue redactado por Rodolfo Walsh, como oficial
de inteligencia de Montoneros, entre fines de 1976 y principios de 1977.
Para una mayor comprensión, se recomienda tomar en cuenta el contexto represivo
en el cual fue presentado como propuesta, que hubiese salvado miles de vidas,
aunque las condiciones para tal repliegue no eran las mismas si se hubiese
puesto en práctica dos años antes.
a. Asunto: observaciones sobre el documento del Consejo del 11/11/76
23 de noviembre de 1976
De: Base AS-P A: 82
Estas observaciones son complementarias de las formuladas en nuestro punto
Ideologismo y Política del 3/1/76.
Respecto de las críticas que allí formulamos, buena parte de ellas coinciden
parcialmente con las rectificaciones del Consejo, y en ese sentido entendemos
que el documento es un avance significativo para el conjunto.
Sin embargo pensamos que las rectificaciones son sólo parcifiles, porque
no corresponden a una autocrítica profunda sobre los errores que nos condujeron
a la actual situación, sino que tienden a corregirlos de facto ante la evidencia
del mal resultado obtenido. Con este método el acierto o el error son azarosos
y empíricos. A nuestro juicio lo principal son las razones políticas. Si
son correctas, en apenas tres años un puñado de muchachos crecen hasta conducir
una organización gigantesca y poderosa. Si son incorrectas, esa misma organización
se desinfla y puede desaparecer.
Este ejemplo está tomado de nuestra propia historia y creemos que este momento
de desánimo debe tenerse en cuenta. Si corregimos nuestros errores volveremos
a convertirnos en una alternativa de poder. Por lo tanto son falsas todas
las visiones alarmistas sobre si tenemos tiempo o no. Tenemos todo el tiempo
necesario, si lo sabemos usar.
|
|
1. Definiciones políticas
En nuestro país es el Movimiento el que genera la Vanguardia, y no a la
inversa, como en los ejemplos clásicos del marxismo. Por eso, si la vanguardia
niega al movimiento, desconoce su propia historia y asienta las bases para
cualquier desviación. Esa es la nota distintiva de la lucha de la liberación
en nuestro país, que debemos tener siempre presente. La vanguardia -Montoneros-
generada por el Movimiento -el peronismo- debe conducirlo hacia su transformación
en el curso de la lucha por el poder y el socialismo. Esos son los elementos
básicos a los que debemos atenernos, lo que existe en la realidad y no en
los libros. Montoneros y el movimiento peronista, al que aspira conducir.
Si eso no se tiene en cuenta, la literatura china o vietnamita no nos sirve,
porque tiende a confundir nuestra lucha social con una guerra colonial,
en la que la organización en Movimiento, Frente, Partido y Ejército tiene
sentido porque se presupone la unidad del pueblo detrás de su conducción
y contra el invasor extranjero. Nosotros en cambio tenemos que empezar por
ganar la representación de nuestro pueblo a partir de los elementos con
que contamos.
Hasta el 24 de marzo del 76 planteábamos correctamente la lucha interna
por la conducción del peronismo. Después del 24 de marzo del 76, cuando
las condiciones eran inmejorables para esa lucha, desistimos de ella y en
vez de hacer política, de hablar con todo el mundo, en todos los niveles
en nombre del peronismo, decidimos que las armas principales del enfrentamiento
eran militares y dedicamos nuestra atención a profundizar acuerdos ideológicos
con la ultraizquierda.
Las rectificaciones del Consejo apuntan a esta problemática, pero la insistencia
en la creación del Movimiento Montonero con sus ramas nos parece indicar
una insuficiente comprensión. Nuestras formas organizativas deben ser la
organización o el Partido Montonero -que incluye a todo lo que genéricamente
llamamos fuerza propia- y el Movimiento Peronista. Eso es lo que existe
y a partir de ahí debemos construir. De otro modo invertimos enormes esfuerzos
poniendo todo el Partido a la tarea de inventar el Movimiento Montonero,
que no tendrá existencia real.
En esa idea de que podemos inventar una forma organizativa y una identidad
características del enfrentamiento en nuestro país, queremos generar las
condiciones para que sea distinto y entonces podamos aplicar las fórmulas
clásicas de otros países. Y nos parece tiempo perdido tratar de convertir
este enfrentamiento social en una guerra nacional.
2. Militarismo
El documento del Consejo critica el militarismo, pero en términos militaristas.
Todo el documento es como una clase de estrategia sobre la mesa de arena
y nuestra realidad no tiene nada que ver con ese enfoque. Para hacer política,
hay que empezar por pensar en términos políticos, y expresados con sencillez
y claridad.
3. Triunfalismo
A pesar de los golpes recibidos y de las rectificaciones del documento,
seguimos triunfales. Decidimos el fracaso total de los planes del enemigo
y seguimos subestimándolo. Esto es muy grave y pensamos que en el fondo
obedece a la incomprensión sobre nuestra propia historia. Trataremos de
ejemplificarlo: al no reflexionar sobre las causas de nuestro crecimiento
espectacular y nuestra representatividad popular en los años que van de
1970 a 1974-75, llegamos a pensar que no obedece a que actuamos correctamente,
y con propuestas comprendidas y aceptadas por el pueblo, sino a que nosotros
somos geniales, y si somos geniales es accesorio que acertemos o nos equivoquemos.
Todo lo que hagamos estará bien. Esto lo notamos en documentos como el último
Montonero de 1975 y en la persistente ausencia de autocrítica.
4. Desmedida ambición de poder
Todo lo hacemos y lo pensamos a lo grande. Nuestra lucha es una guerra.
Nuestra propaganda tiene que llegar a cuatro millones. Aunque criticamos
el militarismo, todo el documento parece la receta para que un Ejército
rompa el cerco de otro y luego lo derrote. Hay que ser más modesto. Nosotros
tenemos que resistir junto con el pueblo a la dictadura. Necesitamos mucha
propaganda. Tenemos que irnos organizando en la lucha sin delirios de grandeza
y pensando en plazos largos. Ésta es la síntesis de nuestras apreciaciones
generales. Ahora pasamos a nuestras observaciones punto por punto.
1.2. 1. Situación frente al enemigo
No es cierto que haya fracasado el aperturismo. Ejemplos: el PC no participa
en los conflictos, mientras negocia con el gobierno a través del Partido
Intransigente y les paga viajes a Lázara y García Costa para que vayan al
Congreso de la Internacional Socialista a defender a Videla; la UCR no rompe
a pesar de todos los agravios, incluidos Solari Irigoyen y Amaya; la reacción
de la Iglesia es tibia comparada con todo lo que han hecho y con los episcopados
de Chile y Brasil, donde por mucho menos se enfrentan abiertamente con las
dictaduras.
1. 2.2. De las fuerzas populares
No es cierta la desaparición casi total de
la izquierda no peronista, armada o no armada. Estos son bandazos que nos
alarman. Hace unos meses el proyecto de vanguardia pasaba por el debate
ideológico en la OLA, ahora no existen más. Existen y actúan. El ERP pinta
(más que nosotros). edita regularmente sus revistas, que llegan a las fábricas
puntualmente a pesar de todos los golpes que sufrieron, toman un canal de
televisión, tienen una radio clandestina, operan en el litoral. Hacen operaciones
militares. El PC, los distintos partidos socialistas, también existen. Que
sean una bosta es otra cosa. Con ese criterio nosotros tampoco existimos.
1.3.1. Situación internacional
Hay un notable exceso de optimismo. Al enemigo la situación internacional
lo mejora. Consigue créditos para su objetivo inmediato de refinanciar la
deuda y mantiene excelente relación con el bloque soviético que con su importancia
los salva en el sector externo. La exposición soviética en Buenos Aires
muestra que no se trata de coletazos de la relación con Gelbard, sino de
una política que se mantiene con el actual gobierno.
1.3.2. Situación militar de nuestras fuerzas
Sugerimos repensar la especialización militar. Al cambiar nuestra hipótesis
de guerra ¿no deberíamos también cambiar la metodología de construcción
de nuestro Ejército? Tememos que al producirse situaciones insurreccionales,
de seguir con la división actual, los oficiales políticos no sepan su nivel
de violencia, o los oficiales militares no sepan sobre qué blanco operar.
No sabemos si la solución es alguna nueva forma de integralidad, o la subordinación
de la estructura militar a la política o alguna otra que no se nos ocurre.
Pero vemos que aquí hay un problema grueso.
2. 1.1. La estrategia del enemigo. Espacio
No es cierto que haya "ausencia de identificación de nuestras fuerzas".
Con la delación, el enemigo superó esa "debilidad congénita" del cerco.
Al ser falso esto, es falso que el espacio principal sea el político. Es
el militar, y éste es el gran triunfo que el enemigo consiguió sobre nosotros.
Esta línea de error sigue. Para nosotros el retorno a las masas es el retorno
al espacio donde están las masas; en vez de librar el combate en la conciencia
de la gente lo libramos en el espacio físico, lo cual es un error, coherente
con el ideológico.
Al no corregir el ideologismo, no convocamos políticamente. Así, nuestra
respuesta de volver a los barrios es elemental y peligrosísima. Nos van
a golpear más duro todavía.
2.1.2.
Tiempo
La contradicción entre guerra corta y naturaleza social del enfrentamiento
valdría si se tratara de un enfrentamiento contra el conjunto del pueblo,
pero lamentablemente lo que hay es una lucha militar contra nosotros.
Tenemos que ser más autocríticos y realistas. Por supuesto que hay lucha
de clases; siempre la hubo y la seguirá habiendo. Pero uno de los grandes
éxitos del enemigo fue estar en guerra con nosotros y no con el conjunto
del pueblo. Y esto en buena medida por errores nuestros, que nos auto aislamos
con el ideologismo y nuestra falta de propuestas políticas para la gente
real.
2.1.3. Armas
Nuestras armas también son violatorias de las convenciones internacionales.
Ellos se autoaislan, pero nosotros también, y en ese trueque ganan ellos,
porque nosotros teníamos con qué impedirlo y ellos no. Es un cambio de peón
por alfil; ellos ya estaban aislados y consiguieron aislarnos a nosotros,
planteando una lucha de aparatos, que nosotros no podemos bancar.
Nos parece espléndido que finalmente se comprenda la importancia de la censura
de prensa.
No es cierto que no tengan armas políticas. Hacen toda clase de esfuerzos
para no enajenarse a los partidos y a la burocracia sindical y logran resultados.
La burocracia los ayuda a pasar la prueba de la OIT. Osella Muñoz y Vanoli
se niegan a declarar por los derechos humanos en Estados Unidos. Los gremialistas
los felicitan por la libertad de Pita.
Los radicales tienen varios embajadores, y un íntimo de Balbín (Ricardo
Jofre, número 2 de Mor Roig en el plan político) es ahora número 2 de Villareal
en la Secretaría de la Presidencia, a través de la cual hay un dialogo muy
amplio y muy inteligente. Ellos hablan con todos, los que nosotros dejamos
de lado para imos a discutir con el ERP y el PC. Además no es cierto que
no hayan establecido el cerco político. Lo que pasa es que lo establecieron
con armas principalmente militares, por el terror, pero también secundariamente
con armas políticas, que las tienen y las manejan muy bien. En todo este
análisis vemos el triunfalismo que criticamos. Los subestimamos mucho, y
esto está mal porque nos equivocamos.
2.2. 1. Nuestra estrategia. Espacio
Parte
de guerraBuenos Aires,
2 de julio de 1976 |
Es mecanicista no explicar las razones del
mecanismo en el salto cualitativo. Acá el problema es político y el lenguaje
militarista no sirve. Es un grave error olvidar que ésta es una lucha política
y que para la construcción organizativa las operaciones militares deben
servirnos ante todo para hacer política, y no para construir un ejército
cuando todavía no tenemos ganada la representatividad de nuestro pueblo.
Lo que nosotros tenemos es una lucha de clases, con niveles crecientes de
violencia, que debemos masificar, no es una guerra todavía. Además, siguen
los bandazos, porque ahora que descubrimos que las contradicciones en el
seno de la clase obrera no son antagónicas, parece que nos olvidamos que
igual son contradicciones y nos olvidamos de nuestras definiciones de la
necesidad de damos una política para los sectores más dinámicos y de mayor
nivel de conciencia. Es como si no pudiéramos tener dos ideas en la cabeza
al mismo tiempo: si hay contradicciones, las consideramos antagónicas, cuando
nos damos cuenta que no son antagónicas, nos olvidamos de que existen. Esto
es reaccionario: anular con una opinión hechos de la realidad.
2.2.3. Armas
Comunicado de Montoneros tras el atentado a LambruschiniLa concepción del
repliegue al espacio seguro nos parece por varias razones errónea. Por militarista,
al concebir la política como movimiento militar. Por ideologista, al aplicar
conceptos de otras realidades trasplantados mecánicamente, incurriendo en
los mismos errores que antes le criticábamos al ERP. Y fundamentalmente
porque debido a nuestra ausencia de propuesta y a la confusión de nuestra
identidad y de la identidad del pueblo, las masas no son un espacio seguro
para nosotros. Lo perdimos por nuestro error.
2.3.1. Relaciones de fuerza. Económico
La contradicción con nuestra base social, derivada del aparatismo, no es
porque gastamos más que lo que producimos, sino por nuestros errores políticos.
Ahí está el aparatismo. Es querer imponer nuestros esquemas a la realidad.
Negamos el Movimiento Peronista y el Movimiento Montonero no existe. Entonces
¿dónde nos vamos a refugiar cuando el enemigo aprieta? El error no está
en que los compañeros son unos cómodos o vagos y por eso se refugian en
el aparato, sino en que nuestra política ideologista e irreal hace imposible
una buena relación con el pueblo. Si no corregimos eso, todo seguirá igual
aunque la gente trate de irse a vivir a otro lado.
2.3.2. En la política nacional
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Es una barbaridad hablar del "fracaso total
del plan" del gobierno. Se puede hablar de fracaso parcial o de éxito parcial,
pero como lo plantea el documento es nuestro famoso exitismo. Ya vimos cómo
los partidos y la Iglesia no rompen ni endurecen demasiado la relación con
el gobierno. Y las luchas de las masas todavía no son tantas ni tan duras,
aunque lo serán, con nosotros o sin nosotros.
2.3.3. Internacional
Ya dijimos que no los vemos aislados a ellos. Sobre derechos humanos, queremos
agregar que es cierto que han perdido muchos puntos, pero esto forma parte
de una política del imperialismo, que aprieta con dos pinzas: la económica
y la de los derechos humanos, para mejor someter a nuestros países. Los
mandan a matar y después aprietan. Además, ahora van a institucionalizar
los derechos humanos, creando comisiones dirigidas por ellos, para regular
las denuncias como mejor les convenga.
2..3.4. Militar
De nuevo el militarismo, aun para criticar al militarismo. Ese esquema no
ayuda a pensar. y falta una auto crítica en serio, porque nosotros dijimos
en 1974, cuando murió Perón, que queríamos el golpe para evitar la fractura
del pueblo, y en 1975 que las armas principales del enfrentamiento serian
las militares. Hay que ir a fondo, porque si no, no sirve. También esta
el documento de la regional Baires después del golpe, diciendo que era el
último desafío de la historia.
Es falso que no tengan reservas tácticas y que necesiten des aferrar tropas
de una zona para llevarlas a otra. Nos están dando muy duro y sólo empeñan
una parte mínima de sus fuerzas. Les sobran reservas tácticas. Este es un
error gravísimo. Nos corresponde a nosotros esta crítica porque evidentemente
no informamos bien cuál era la situación. Pero hay que corregir esa apreciación.
2.3.5. Síntesis
Ellos avanzaron en lo militar y también en lo político. Nosotros retrocedemos
en ambos campos. y esto porque sin política no era posible avanzar. Hay
que admitirlo así aunque duela.
2.4.1. Con las actuales estrategias
Nos parece perfecto. Y vemos que en ese punto se admiten de lleno, las cosas
que en otros puntos sólo se admiten de refilón. Peronismo como la única
forma de expresión conocida por el pueblo, entre otras.
3.1.1.a. Espacio político. Propias fuerzas
Nos parece uno de los aciertos fundamentales del documento plantear la resistencia
masiva como propuesta principal de la etapa, pero no estamos de acuerdo
en volcar esfuerzos en crear el inexistente Movimiento Montonero, en vez
de invitar a esa resistencia al existente Partido Peronista, que en el transcurso
de esa lucha irá cambiando y encontrando nuevas formas organizativas en
su práctica y no en nuestra cabeza. No hay que crear estructuras al pedo.
Los Montoneros conducen al peronismo. Eso es suficiente.
Para las fuerzas enemigas la pretensión de hacerlas penetrar en el espacio
político militar nos parece una manera militarista de decir que nos convendría
que se pelearan con todo el pueblo. Y para eso lo fundamental no es que
ellos penetren sino que nosotros estemos con el pueblo. Para eso, la clave
es política. De otro modo seguimos en el ideologismo: si penetran, se convierten
en ejército de ocupación, y entonces sí, podemos aplicar los conceptos vietnamitas.
Hay que pensar en términos nuestros.
La personalización de la política nos parece peligrosa. Primero porque creemos
que para el pueblo existen los muchachos, los montoneros, antes que Firmenich.
Segundo, porque si a él le pasa algo, es un desastre.
3.3. 1. Armas
No es cierto que ellos no tengan iniciativa táctica con las masas. Ahora
cuando rastrillan, pintan las casas y dan la vacuna, que es lo que hacíamos
nosotros en otra época.
3.3.3. Organizativas
La autonomía tiene que estar en todo nivel y no en los oficiales, porque
así el cambio es mínimo. Si las cantadas fueran por debilidades ideológicas,
lo mejor sería bajar la cortina, porque la ideología se modifica en medio
siglo. Es por falta de confianza en un proyecto, debido a los graves errores
políticos cometidos. Por eso se puede corregir y no vamos a ser derrotados.
b. Asunto: Aporte a la discusión del informe del Consejo
13 de diciembre de 1976
De: J S-I
A: J D-I
Se hace referencia a los ítems numerados del informe. En aquellos que se
saltean debe interpretarse que no han surgido aportes de interés. Algunas
de las cuestiones que se plantean han surgido también en el ámbito de oficiales
subordinados.
1.2.2. Situación de las fuerzas populares
Los
elementos que se señalan no están numerados en orden de importancia. Debe
empezarse por la situación de las masas, que es de retirada para la clase
obrera, derrota para las capas medias y desbande en sectores intelectuales
y profesionales.
Dentro de ese cuadro solamente sectores del peronismo sindical -Luz y Fuerza
y Portuarios- han conseguido frenar el avance enemigo librando conflictos
que terminaron en empate. La posibilidad de tal resultado está dada en ambos
casos por la naturaleza crítica de la producción, que es permanente en el
caso de los servicios eléctricos y estacional en el servicio portuario (próxima
exportación de cosechas). En el caso de Luz y Fuerza debe computarse además
la permanencia de una organización reivindicativa de calidad superior.
Los conflictos mecánicos y metalúrgicos carecen en cambio de esa perspectiva
por no afectar producciones críticas en la coyuntura recesiva y deben terminar
en derrotas a pesar de una superior calidad combativa de los cuadros.
Esto vuelve a poner sobre el tapete la primacía de la infraestructura básica
de servicios y de los sectores obreros ligados a ella. Priorizar la industria
textil o la administración pública como línea sindical me parece un error;
en el primer caso porque al subconsumo recesivo debe corresponder a un achicamiento
de la industria, y la lucha se da entonces en terreno elegido por el enemigo;
del mismo modo librar batalla en la administración -salvo sectores metalúrgicos-
es allanar el campo a la ola de despidos que reclama un sector del régimen.
Se insiste, en suma, en la posición ya conocida de este sector del D-I,
a saber: que mientras dure el actual proceso de retirada de la clase trabajadora
sólo podrá dar combate en sectores críticos delimitados, que son la producción
de energía, la exportación de cereales y carnes, la producción y transporte
de combustible, las telecomunicaciones, el sistema bancario y el sistema
de computación de datos.
1.4. Situación militar
La descripción de la situación militar del enemigo es correcta, pero la
nuestra es incompleta y en algunos pasajes inexacta. Por ejemplo cuando
afirma que "nuestro Ejército dio un salto cualitativo" (pág. 5, línea 1)
para reconocer enseguida que "no hemos correspondido al salto de calidad
dado por el enemigo" (pág. 5, línea 6). Igualmente cuando dice que "hemos
aumentado la movilidad" (pág. 5). En lectura del ámbito subordinado este
pasaje ha dejado la impresión de que soslaya la real gravedad de nuestra
situación militar y omite datos importantes para su comprensión, por ejemplo
porcentajes de pérdidas, territorios evacuados, etc. En consecuencia, ha
suscitado desconfianza y malestar. 2.2. Nuestra estrategia en el espacio
El punto principal de la autocrítica es, como dice el informe, "la insuficiencia
de nuestra política de poder para las masas" y efectivamente ella se refleja,
ante todo, en nuestra actitud frente al peronismo.
Mi opinión, compartida por el ámbito subordinado, es que se ha hecho un
pronunciamiento prematuro sobre el agotamiento del peronismo y que de ese
pronunciamiento derivaron decisiones de importancia capital que hoy están
sometidas a prueba.
|
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El punto crítico a partir del cual se decretó el agotamiento del peronismo
fueron las movilizaciones obreras de julio del 75 contra el "Rodrigazo".
Allí pareció efectivamente que la clase obrera, al combatir contra un gobierno
peronista, firmaba el acta de defunción del movimiento peronista. Este análisis
omitía dos cosas: una, que sectores de vanguardia de la clase obrera estaban
dispuestos a rebozar (sic) el peronismo siempre y cuando se diera una dirección
de avance contra un gobierno vacilante como el de Isabel Martínez, pero
que dentro de esa misma dinámica la clase trabajadora en conjunto, incluyendo
las vanguardias, iba a retroceder hacia el peronismo cuando la marea se
invirtiese por la presencia militar; otra, el peso efectivo que en tales
movilizaciones tuvo la burocracia sindical peronista.
Cabe suponer que las masas están condenadas al uso del sentido común. Forzadas
a replegarse ante la irrupción militar, se están replegando hacia el peronismo
que nosotros dimos por agotado y la dirección del peronismo se ha visto
subrayada por el gorilismo del gobierno. En suma, las masas no se repliegan
hacia el vacío, sino al terreno malo pero conocido, hacia relaciones que
dominan, hacia prácticas comunes, en definitiva hacia su propia historia,
su propia cultura y su propia psi:ología, o sea los componentes de su identidad
social y política. Suponer, como a veces hacemos, que las masas pueden replegarse
hacia el montonerismo, es negar la esencia del repliegue, que consiste en
desplazarse de posiciones más expuestas hacia posiciones menos expuestas;
y es merecer el calificativo de idealismo que a veces nos aplican hombres
del pueblo. En síntesis, creo que el Partido debió, y aún debe replegarse
él mismo hacia el peronismo y que la propuesta inversa no es una verdadera
propuesta para las masas en esta etapa, aunque pueda llegar a serlo en otra,
pero en ese caso ya no se trataría de un repliegue sino de un avance.
Otra línea de análisis que concurrió para decretar el agotamiento del peronismo
es la que, también a priori, ha resuelto que en la Argentina asistimos a
la "crisis definitiva del capitalismo". Afirmaciones desmesuradas de este
tipo proceden, a mi juicio, de una falta de formación histórica. El capitalismo
en decenas de países ha sobrevivido a crisis más graves que la actual crisis
argentina. Para dar un solo ejemplo, "la crisis definitiva" del capitalismo
en Alemania debió enunciarse por primera vez en 1848, y aunque generaciones
de revolucionarios reiteraron ese anuncio durante un siglo y cuarto, no
se concretó ni siquiera en el período terrible -para los capitalistas- de
1919 a 1923, ni impidió que Alemania hoy sea el modelo de capitalismo.
Naturalmente si nosotros pensamos que la crisis del capitalismo es definitiva,
no nos queda otra propuesta política que no sea el socialismo más o menos
inmediato, acolchado en un período de transición, y esa propuesta contribuye
a relegar el peronismo al museo. Todos desearíamos que fuera sí, pero en
la práctica sucede que nuestra teoría ha galopado kilómetros delante de
la realidad. Cuando eso ocurre, la vanguardia corre el riesgo de convertirse
en patrulla perdida.
Creo que estos son los ejes de nuestra equivocada estrategia, y que en cambio
son secundarias o derivadas las contradicciones masas-aparato, interior-Buenos
Aires, etc., ya que la resolución de las mismas es materia de ejecución,
mientras que los ejes políticos que planteamos son materia de concepción.
Aún esas antinomias, si se toman como subordinantes y no como subordinadas"
encierran peligros considerables, y el mayor de ellos es omitir la singularidad
de la configuración geográfica, histórica y social argentina, que es su
núcleo urbano de 12 millones de habitantes y 60% de la población obrera,
de la que necesariamente -a mi juicio- debe brotar también la singularidad
de nuestro proceso revolucionario. Hecho que por ahora apuntamos sin perjuicio
de intentar desarrollarlo por separado.
3.1.1.
Objetivos políticos para la fuerza propia
Los objetivos políticos que a mi juicio deberíamos perseguir, surgen de
lo que se acaba de expresar y no coinciden con lo que sustenta el documento.
Más precisamente, no creo en la factibilidad de construir el Movimiento
Montonero a partir del peronismo en este momento ni creo que ese Movimiento
vaya a ser otra cosa que una estructura más del partido Montonero.
Entiendo que Montoneros debe seguir la dirección de retirada marcada por
el pueblo, que es hacia el peronismo, y que la única propuesta aglutinante
que podemos formular a las masas es la resistencia popular, cuya vanguardia
en la clase trabajadora debe ser nuevamente la resistencia peronista, que
Montoneros tiene méritos históricos para encabezar. Esta sí me parece una
propuesta inteligible y aglutinante para las masas porque se funda en su
experiencia concreta y en su percepción de la actual relación de fuerzas.
Los genocidas en sus dorados años de plomoEsto no significa que el Partido
vaya a renunciar a sus objetivos estratégicos, su propuesta intermedia de
Movimiento Montonero, su propuesta final de poder socialista, su programa
de largo plazo, en suma; significa poner la correcta distancia entre esos
objetivos lejanos y la dura realidad actual, que no permite a las masas
ni siquiera pensar el poder, sino resistir para sobrevivir.
3.2. [Sic]
Coincidiendo con el grueso de lo que afirma de aquí en adelante, creo que
de esas afirmaciones surge la necesidad de ser aún más radicales en las
medidas que se proponen, y que, interpolando las reflexiones anteriores,
yo formularía así:
a. reconocer que las OPM han sufrido en 1976 una derrota militar que amenaza
convertirse en exterminio, lo que privaría al pueblo no sólo de toda perspectiva
de poder socialista sino de toda posibilidad de defensa inmediata ante la
agresión de las clases dominantes.
b. Definir la etapa como retirada en el aspecto estratégico y como resistencia
en el aspecto táctico, sin fijarles límites temporales. Definir el conjunto
del pueblo y en particular el pueblo peronista como terreno donde debe verificarse
la retirada.
c. Definir el Peronismo y la clase trabajadora como sujeto principal de
la resistencia, y a la resistencia Montonera como parte de la resistencia
popular.
d. Retirar del territorio nacional a la Conducción Estratégica y a las figuras
"históricas" que, independientemente de sus actuales niveles o funciones,
son tanto para el enemigo, como para el pueblo, la encarnación de Montoneros,
de Juventud Peronista o del Peronismo Auténtico, para quitar al enemigo
la posibilidad de infligirnos derrotas decisivas al capturados o matarlos.
e. Mantener la actual estructura de Partido, asignando a la Conducción Estratégica
en el exilio la función de conducir la retirada y a la conducción táctica
que permanezca en el país la función de conducir la resistencia.
f. Definir la seguridad individual y colectiva como criterio dominante en
la resistencia y elegir la CT con arreglo a ese criterio, flexibilizando
los criterios de nivel y acentuando los criterios de compartimentación,
desconocimiento por el enemigo y resultados obtenidos hasta ahora en la
preservación de las estructuras confiadas a su mando.
g. Ligar la resistencia en forma absoluta a la política de masas, privilegiando
en primer término las estructuras militares defensivas (documentación, información,
comunicaciones) y las estructuras políticas, ofensivas (propaganda, agitación,
prensa clandestina y descentralizada en lo interno, prensa internacional).
c. Asunto: Aporte a una hipótesis de resistencia
2 de enero de 1977
De: J S-1
A: J D-1, S-2, S-3, S-4
1. Naturaleza del aporte
Este
trabajo se eleva para su discusión en el ámbito partidario. Es el complemento
del "Aporte a la discusión del documento del Consejo" y al "Curso de la
guerra enero-julio de 1977 según la hipótesis enemiga". Recoge elementos
de discusión surgidos en el ámbito propio y en el subordinado.
II. Consideraciones generales sobre la guerra y la resistencia
Se parte de la hipótesis de que la guerra en la forma en que la hemos planteado
en 1975-76 está perdida en el plano militar (ver "Curso.. .") y que la derrota
militar se corresponde en el plano político con el repliegue de las masas,
que no asumen ]a guerra porque no vislumbran posibilidades de triunfo en
la actual estrategia montanera (ver "Aporte a la discusión... ").
2. Posibilidad de la resistencia
El fin de la guerra no significa la desaparición de formas significativas
de lucha, salvo que previamente se haya producido el exterminio de la vanguardia,
conforme a la hipótesis enemiga, para enero-junio 1977. Si tal exterminio
puede evitarse, será posible y hasta cierto punto (sic) conducir esas formas
significativas de lucha configurando una etapa de resistencia capaz de prolongarse
largo tiempo. Un centenar de oficiales, dispersos en el territorio, sin
otro lazo orgánico que la unidad de doctrina, es suficiente para sostener
la resistencia si se cuenta con recursos adecuados en dinero, documentación,
propaganda y explosivos. Al analizar esta hipótesis el enemigo habría llegado
a la conclusión de que puede tardar hasta dos años en liquidar la resistencia
de estos "grupos chicos" si las circunstancias políticas le resultan favorables.
(C-2)
3. Objetivos de la resistencia
Lo que diferencia a la guerra de la resistencia es la respuesta a la pregunta
sobre el poder. La guerra pone en la orden del día la conservación del poder
que se dispone a la toma del poder que se carece (sic).
La resistencia cuestiona los efectos inmediatos del orden social, incluso
por la violencia, pero al interrogarse por el poder, responde negativamente
porque no está en condiciones de apostar por él. El punto principal en su
orden del día es la preservación de las fuerzas populares hasta que aparezca
una nueva posibilidad de apostar al poder.
La obtención de ese objetivo de supervivencia esta ligada a la des aceleración
del enfrentamiento militar y a la aceleración del enfrentamiento político
a partir del ingreso en el mismo de fuerzas actualmente espectadoras.
En un momento como éste la guerra ata convulsivamente a las fuerzas sociales
y políticas del disentimiento, sin que ella misma ofrezca posibilidades
de triunfo en sus propios términos o sea en términos militares. Al librarla
recogemos sólo sus desventajas. Desatar las fuerzas abrumadoramente mayoritarias
de la oposición, y aun las del desacuerdo en las filas enemigas, es imposible
mientras persiste un estado de guerra que tiende a volverse unilateral y
ejemplificador al revés: 10 bajas propias por cada baja enemiga.
Ese objetivo se vuelve posible, en cambio, si el bando perdedor utiliza
el "privilegio de la defensa", que consiste en no dar batalla en ese terreno,
sustraerse como blanco masivo al accionar enemigo, reclamar por la paz y
aunque no lo consiga, demostrar que la responsabilidad de la guerra recae
en el enemigo. En este punto aparece la posibilidad y la legitimación de
la resistencia; forma de guerra diluida que, sin fijarse plazos, puede arraigar
en el pueblo si le propone formas de acción que estén a su alcance y aparezcan
ligadas a su propia supervivencia.
La preservación de las fuerzas populares, incluida su vanguardia y la liberación
de las fuerzas sociales y políticas del desacuerdo a través de una perspectiva
de paz, tiende en última instancia a impedir que el enemigo pueda convertir
el triunfo militar en victoria política integral, modelando un tipo de sociedad
estable fundado en la explotación. III. Transición de la guerra a la resistencia
El tránsito de la guerra a la resistencia, que debe asumirse como un retroceso
cualitativo cuya alternativa es el exterminio, implica maniobras de gran
complejidad, cuyos espacios políticos, organizativos y militares se tratarán
de esbozar con el desparejo nivel de procesamiento que permiten el tiempo
disponible y las limitaciones personales, que incluyen un déficit de información
interna.

1. La maniobra política
1.1. El ofrecimiento de paz
El pasaje a la resistencia debe ser precedido de un ofrecimiento de paz,
que al mismo tiempo que reafirme los principios justos de la lucha liberadora,
reconozca la derrota militar. Ese ofrecimiento debe girar alrededor de dos
puntos mínimos:
1. Reconocimiento por ambas partes de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos y vigencia de sus principios bajo el control internacional.
2. Reconocimiento por ambas partes de que el futuro del país debe resolverse
por vías democráticas.
El primer punto implica por parte del gobierno militar el cese de fusilamientos
ilegales y torturas, la publicación de la nómina de detenidos, la vigencia
del recurso de Hábeas Corpus y el restablecimiento de la opción para abandonar
el país para los detenidos no procesados.
Para Montoneros implica el cese de toda acción militar antipersonal, y el
uso de las armas solamente en defensa de la vida o la libertad.
1.1.1. Perspectiva del ofrecimiento de paz
La primera reacción del enemigo ante el ofrecimiento de paz será, seguramente,
ignorarlo, pero no ocurrirá lo mismo con los partidos políticos, la Iglesia,
capas medias, profesionales y empresarios y la opinión internacional. Si
la propuesta es enérgicamente publicitada bajo el lema "La paz es posible
en 48 horas", el gobierno militar puede verse obligado a responder formulando
las condiciones inaceptables de rigor: (rendición incondicional. etc.),
que serán rechazadas en tanto no se cumpla con el punto 1 de la propuesta,
etc.
Entretanto Montoneros cumplirá unilateralmente una tregua limitada (de 30
a 60 días) durante la cual denunciará cada muerte que produzca el enemigo
como una demostración de que es él quien lleva adelante la guerra.
1.2. Llamamiento a la resistencia
Ignorado o rechazado el ofrecimiento de paz, Montoneros se dirigirá al pueblo
mediante un documento con los siguientes puntos:
a. Durante siete años Montoneros ha encabezado la lucha del pueblo a un
costo terrible de vidas, sufrimiento y heroísmo.
b.
Reiteradamente Montoneros ha ofrecido la paz a las FFAA como lo demuestran
el Operativo Dorrego, las relaciones sostenidas con los generales Carcagno,
Anaya y Dalla Tea, las conversaciones con el almirante Massera y las negociaciones
con el general Harguindeguy tras la detención de Roberto Quieto.
c. La paz ha sido de nuevo rechazada por las FFAA a pesar de que las condiciones
de Montoneros eran mínimas: vigencia de los derechos humanos y de la voluntad
popular.
d. Ello demuestra que las FFAA no persiguen solamente el exterminio de Montoneros
sino’ la esclavización del pueblo y la supresión de toda forma política
democrática.
e. En consecuencia, Montoneros convoca a la resistencia popular y explica
en qué consiste.
2. El cambio organizativo
La organización para la resistencia difiere en aspectos sustanciales de
la organización para la guerra. Esta última es centralizada, homogeneizada
a través del funcionamiento partidario y dependiente de un aparato especializado.
La organización de la resistencia se basa en grupos reducidos e independientes
cuyo nexo principal es la unidad por la doctrina (a expensas de la unidad
funcional) y que en función de una gran autonomía táctica rescata hasta
cierto punto la "inteligencia" del cuadro individual.
2.1. Conducción estratégica y conducción táctica
La conducción estratégica es el Partido y conduce la retirada desde posiciones
que no están expuestas al azar del combate. La conducción táctica dirige
la resistencia como maniobra principal en el terreno (ver "Aporte a la discusión...").
2.2. Disolución de estructuras penetradas
Las estructuras penetradas (conocidas) por el enemigo deben disolverse obedeciendo
al criterio de que una estructura tiene un plazo fijo de extinción (Ver
"Curso de la guerra").
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2.3. Reubicación de los cuadros
La reubicación de los cuadros en la etapa inicial de la resistencia obedece
al principio de que la obligación central del cuadro penetrado es zafar
de la penetración.
La reubicación del cuadro penetrado es requisito de su incorporación a la
resistencia y sólo debe considerársela efectiva cuando disponga de vivienda
cerrada en una zona donde es desconocido, documentación aceptable y cobertura
de trabajo.
El lugar de la reubicación debe ser elegido individualmente para mantener
la compartimentación, dentro de zonas prefijadas por la CT del Área para
mantener la posibilidad de políticas zonales de resistencia.
2.4. Reducción de estructuras zonales
La reubicación de cuadros debe ir acompañada de la reubicación de las estructuras
zonales. La conducción zonal puede quedar reducida a tres miembros; el responsable
zonal (oficial mayor), un secretario político y un secretario militar (oficiales
primeros).
El módulo de tres se reproduce hacia abajo a nivel de partido y de pueblo
o barrio. La reducción numérica debe ir acompañada de una reducción en el
funcionamiento con un máximo de una reunión mensual por ámbito a nivel de
pelotón y una reunión trimestral a nivel de conducción de zona.
Los cuadros "regenerados" tras un período de reubicación se incorporarán
localmente a la resistencia por métodos de reunión preestablecidos.
Ninguna estructura llevará constancia escrita de su funcionamiento, presupuesto,
etc. y se fijan topes individuales y colectivos de descompartimentación
que al ser superados impliquen la disolución del ámbito, la reubicación
de los cuadros y su posterior regeneración.
2.5. Reducción del Área Federal
Las secretarías del Área pueden reducirse a tres: Secretaría General (incluye
Prensa), Internacional y Conducción Táctica. Las dos primeras funcionarán
en el extranjero.
Los servicios del Área se disolverán y su personal y recursos se distribuirán
en las resistencias zonales.
La excepción es el servicio de documentación, que debe considerarse prioritario,
ya que de él dependen la re ubicación de los cuadros penetrados y la regeneración
constante de la resistencia. Por lo tanto debe reforzarse allí donde existe,
crearse en las zonas en que no existe, y organizar un servicio central de
documentación en el extranjero.
El servicio de finanzas debe asegurar la autonomía táctica de las zonas
de resistencia distribuyendo los recursos con gran anticipación y por períodos
prolongados (mínimo de seis meses). El esfuerzo prioritario debe ponerse
en la re ubicación de los cuadros.
La prensa debe descentralizarse a nivel de pelotón de resistencia, conservando
a nivel de la conducción táctica "El Montonero" y a nivel de Secretaría
General la Agencia Clandestina y eventualmente un órgano doctrinario editado
en el extranjero.
El Departamento de Producción debe reestructurarse en función de la resistencia
abandonando la fabricación de armas de guerra y fabricando y enseñando a
fabricar explosivos, caños caseros y bombas incendiarias.
3. Los métodos de acción
Las líneas de acción de la resistencia son conocidas por el Partido y por
el pueblo. Están admirablemente teorizadas en la "Correspondencia Perón-Cooke",
a la que nos remitimos.
La línea militar de la resistencia se sintetiza en los siguientes principios:
Ninguna acción militar que no esté ligada en forma directa e inconfundible
con un interés inmediato de las masas.
Ninguna acción militar indiscriminada que impida hacer política en el seno
del enemigo o nos quite la bandera fundamental de los Derechos Humanos.
Énfasis sobre el ataque a la estructura productiva y abandono del terror
individual que "desorganiza más a las propias fuerzas que a las del enemigo"
(Lenin). El atentado antipersonal debe ser un recurso excepcional resuelto
en juicio, cuya comprensión popular exige un despliegue de propaganda muy
superior al esfuerzo del atentado mismo.
Énfasis sobre "los millares de pequeñas victorias" más que sobre las operaciones
espectaculares en que se fundamentan las grandes represalias.
Propaganda infatigable por medios artesanales: Si las armas de la guerra
que hemos perdido eran el FAL y la Energa, las armas de la resistencia que
debemos librar son el mimeógrafo y el caño .
d. Asunto: Curso de la guerra en enero-junio 1977 según la hipótesis enemiga
2 de enero de 1977
De: J 8-1
A: J D-2, 8-3, 8-4
1. Origen
Este trabajo ha sido redactado por el J-S previa discusión con sus dos oficiales,
desaparecidos en diciembre. Se funda en información disponible tanto en
el Sector como en el Departamento.
2. Situación militar a fines de 1976
La situación militar en diciembre de 1976 coincide, en términos generales,
con las previsiones que hizo el Sector el 12 de abril en un papel titulado
"Aporte a la hipótesis de guerra y al plan nacional de operaciones", y está
reflejada en el mapa nª 3 de ese aporte.
Durante 1976 el enemigo cumplió todos los objetivos de la Fase 2 de su plan
de operaciones y pasó a la Fase 3 con varios meses de anticipación sobre
lo que él mismo preveía.
Las correcciones que habría que hacer al mapa 3 son pocas y todas favorables
al enemigo. Córdoba ha dejado de existir incluso como foco aislado. El enemigo
irrumpió en Zona Paraná rompiendo la continuidad del eje Rosario-La Plata;
Zona Norte y La Plata están sometidas a un cerco creciente.
En definitiva el enemigo ha resuelto en 1976 el aspecto territorial de su
guerra y encara en 1977 la liquidación del aparato partidario.
3. Objetivo de la fase 3, enero-junio 1977
El plan de operaciones enemigo en este período apunta a los siguientes objetivos:
a) Destrucción de las Conducciones Nacionales del Partido (CN y Secretaría
Nacional).
b) Destrucción de los aparatos federales de finanzas, documentación, información
y logística.
c) Impedir la regeneración de las conducciones zonales de Norte y La Plata
y reducción de sus secretarias zonales.
d) Eventual destrucción de los secretariados zonales de Buenos Aires y Rosario.
El sector estima que el enemigo cuenta con suficiente Inteligencia acumulada
sobre la fuerza propia como para alcanzar sus objetivos en proporciones
que oscilan entre el 60 y el 90%, sin que deba descartarse un acortamiento
del plazo que analiza. 4. Descripción de la Inteligencia enemiga
El rasgo principal de la Inteligencia enemiga es el análisis estructural.
Lo determinante es el conocimiento de nuestra estructura en sus aspectos
político, ideológico, organizativo espacial, temporal y relacional. partiendo
del supuesto de que conociendo los objetivos que persigue el adversario,
virtudes y debilidades de sus cuadros, cadena de mandos, asentamiento zonal,
funcionamiento y comunicación, se sabe lo necesario para destruirlo si se
cuenta con superioridad de fuego y movimiento.
Dentro de esta concepción, la tortura, la delación y la formación de agentes
conversos deben calificarse como procedimientos o técnicas de búsqueda,
y no confundirse con el método principal. La cita cantada y la casa que
cae son "accidentes lógicos" que derivan naturalmente del análisis estructural
y en progresión geométrica con la Inteligencia acumulada. (Inconcluso)
e. Asunto: Cuadro de situación del enemigo militar a comienzos de 1977
5 de enero de 1977
De: D-I
A:SMH
1. Durante 1976 el enemigo cumplió todos los objetivos de la Fase 2 de su
Plan de Operaciones, pasó a la Fase 3 y se apresta en 1977 a realizar la
Fase 4, que denomina de exterminio.
2. En el último trimestre de 1976 el número de muertos en el campo popular
osciló entre 200 y 300 por mes.
3. Tras el aniquilamiento de la conducción del ERP en julio, el enemigo
concentró su esfuerzo en Montoneros. A partir de fines de septiembre logró
la destrucción de su Secretaría Política Nacional, conducciones zonales,
de La Plata y Norte, y muerte de un miembro de la CN. Asestó fuertes golpes
a las conducciones zonales de Sur, Oeste, Capital y estructuras de Prensa
e Informaciones de AF. En el mismo período se produjo la caída de numerosos
oficiales, aspirantes y soldados. La Inteligencia enemiga ha avanzado hacia
un tipo de análisis estructural que le permitirá en grado creciente la búsqueda
de estructuras prioritarias de conducción o del aparato federal. El conocimiento
de la propia estructura le permite la selectividad de los blancos y el volumen
de caídas y confesiones obtenidas por tortura facilita una renovación constante
del ciclo de Inteligencia.
5. [Sic] El presupuesto de guerra, superior a los mil millones de dólares
anuales, es el más alto de la historia. La PPBA ha sido reequipada, mejorando
notablemente en movilidad y armamento. La PF ha dado un salto cualitativo
en su sistema. de comunicaciones con la incorporación del sistema DIGICOM.
6. El enemigo no experimenta carencia de personal y no ha necesitado apelar
a reservas tácticas o estratégicas. Los planes de reclutamiento de PF se
cumplen con anticipación.
7.
La propaganda militar enemiga dispone de todos los medios de difusión, que
utiliza para pregonar el aislamiento de la guerrilla y su próximo aniquilamiento,
y para ocultar el fusilamiento de rehenes disfrazado como enfrentamiento.
8. La moral de combate enemiga se ve realzada por la certidumbre general
de que el triunfo, sobre la guerrilla está próximo.
9. La evaluación sintética de esos elementos; es que la situación militar
enemiga es la mejor desde que en febrero de 1975 las FFAA asumieron la conducción
directa de las operaciones. La aparición de contradicciones entre ellos
gira sobre políticas a seguir después de la derrota de la guerrilla, que
sigue siendo el factor unificador.
10. Curso probable de acción enemiga, enero, junio 1977
* El enemigo iniciará sin dificultades la Fase 4 de su Plan de Operaciones,
lo que en términos generales significa una intensificación global de su
ofensiva con vistas al triunfo antes de junio.
* En relación con la propia fuerza, el plan de operaciones del enemigo apunta
a la destrucción de las Construcciones Nacionales del Partido, aparatos
federales de Finanzas, Informaciones, Logística y Documentación, y conducciones
zonales del Area Sur y Rosario.
Esta estimación del Departamento de Información no coincide enteramente
con el panorama militar del último documento del Consejo ni con la estimación
de CN, que llega a través de SN, según la cual la ofensiva enemiga estaría
llegando a su fin.
Reflexiones sobre la situación partidaria
El objeto de este trabajo es presentar algunos puntos de vista, no suficientemente
sistematizados, sobre la etapa que vive nuestro Partido. Probablemente aparecerán
en ellos algunas divergencias o por lo menos algunas dudas sobre la línea
política militar, e incluso sobre el método de análisis que la sustenta.
Situarlas por escrito no debe entenderse como una forma de cuestionamiento,
sino de diálogo interno.
Los métodos de análisis:
La línea del Partido y los documentos que la expresan en los últimos 18
meses revelan, a mi juicio, una fuerte influencia del pensamiento maoísta
en el aspecto político y de la doctrina de Clausewitz en el aspecto militar.
Obviamente no se trata de cuestionar la utilidad de instrumentos que reposan
en las experiencias fundamentales, sino de verlos como productos históricos.
De esa visión surge la necesidad del propio producto histórico.
Establecida esta necesidad aparece lo que a mi juicio es la principal falencia
del "pensamiento montonero", que es un déficit de historicidad.
Ese déficit no estaba en la mente de los compañeros que para darle un nombre
a la organización acudieron a la historia argentina (y latinoamericana)
que va de 1815 a 1870. Esa visión inicial, sin embargo, se agotó en sí misma.
En los actuales documentos montoneros apenas figuran referencias de historia
argentina anteriores a 1945, ni siquiera a los propios caudillos montoneros.
Creo que en ese vacío histórico subyacen las "leyes" de la toma del poder
en la Argentina y que esa determinación es más fuerte que las que surgen
de cualquier otro producto histórico, ya que es la determinación espacial
y temporal concreta que nos corresponde a nosotros. Hay dos fallas del pensamiento
de izquierda en las que re cae, a mi juicio, el pensamiento montonero cuando
analiza su problema central. que es la toma del poder. Una, privilegia las
lecciones de la historia en que la clase obrera toma el poder y desdeña
aquellas otras en que el poder es tomado por la aristocracia, por la burguesía.
Ni Marx ni Lenin procedieron así. Ambos dieron a la toma del poder por otras
clases un carácter ejemplar. La segunda falla deriva de la pri$era, y remite
al punto de partida, a saber, la historicidad de nuestro pensamiento. Puesto
que las lecciones de historia en que la clase obrera toma el poder se dan
solamente a partir de 1917 Y solamente en otros países, ése es el nivel
cero donde empieza nuestro análisis. Un oficial montonero conoce, en general.
como Lenin y Trotsky se adueñan de San Petersburgo en 1917, pero ignora
como Martín Rodríguez y Rosas se apoderan de Buenos Aires en 1821.
La toma del poder en la Argentina debería ser, sin embargo, nuestro principal
tema de estudio, como lo fue de aquellas clases y de aquellos hombres que
efectivamente lo tomaron. Perón desconocía a Marx y Lenin, pero conocía
muy bien a Irigoyen, Roca y Rosas, cada uno de los cuales estudió a fondo
a sus predecesores.
Rodolfo Walsh
Oficial de Inteligencia - Montoneros,
Buenos Aires, 23 de noviembre de 1976 a 2 de enero de 1977
Fuente: Equipo de investigaciones Rodolfo Walsh - www.rodolfowalsh.org

Copamiento del Regimiento 29 de Infantería de Monte, Formosa
PARTE DE GUERRA
Formosa, 6 de octubre de 1975
El día 5 de octubre nuestra Organización lleva a cabo la acción militar
más importante realizada en nuestra patria para lograr su definitiva Liberación
Nacional y social. La misma consistía en la ocupación militar de la ciudad
de Formosa, con centro en el Regimiento 29 de Infantería de Monte, a los
efectos de recuperar armamento y mejorar el pertrechamiento del Ejército
Popular.
Esta acción militar se montó
sobre la Sección de Combate "Fred Mario Ernst" compuesto por los Grupos
de Combate "Carlos Tuda" y "Zulema Willimer" que operaron simultánea y sincronizadamente
con mando único y centralizado.
1.- Los Grupos, compuestos por siete Pelotones de Combate, tenían como objetivo
la reducción de las cuatro Compañías, el retén, la Guardia del Cuartel y
el Casino de Suboficiales.
En todos estos puestos hubo resistencia y luego del enfrentamiento fueron
finalmente reducidos salvo en la Guardia. En este puesto lograron escapar
un conjunto de efectivos militares que armaron una base de fuego logrando
con esto hostigar a nuestra fuerza, fundamentalmente los Pelotones afectados
a esa tarea.
Es en este enfrentamiento donde nuestra fuerza tiene todas sus bajas. Debido
a ello fue necesario adelantar la retirada, lográndose concretar el objetivo
de recuperación sólo parcialmente, apropiándose aproximadamente cincuenta
fusiles automáticos que pasan a manos de las fuerzas militares del Pueblo.
En este enfrentamiento perdemos once compañeros entre muertos y heridos
siendo todos finalmente fusilados. A su vez el enemigo sufre unas cuarenta
bajas todas por no acatar las intimaciones de rendición que les impartía
nuestra fuerza.
2.- El Grupo "Zulema Willimer", compuesto de tres Pelotones cumplió la función
de garantizar la retirada de la fuerza de asalto al Cuartel.
Para ello :
inmovilizan a la Gendarmería y Policía Provincial,
copan un avión Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas y copan el Aeropuerto
Internacional de El Pucú.
inmovilización de la policía y Gendarmería se hace con un Pelotón que establece
una base de fuego sobre la única ruta de acceso a la ciudad.
Al tomar contacto con el enemigo hay enfrentamiento, el enemigo se retira
con bajas no precisadas y nuestra fuerza, sin sufrir bajas consigue cumplir
con éxito esta parte de la Operación.
|
|
El Pelotón de copamiento del Aeropuerto encuentra resistencia por parte
de la Policía Provincial y Gendarmería que presentaron combate y fueron
derrotados posteriormente, los policías restantes y los gendarmes que se
encontraban en el Aeropuerto se rinden.
A partir de ese momento el control del mismo fue total. Las bajas enemigas
son cinco, nosotros no tuvimos ninguna.
El Pelotón de copamiento del avión logra su objetivo sin incoveniente, controlándose
a la tripulación y al pasaje. A estos últimos se les permite descender posteriormente,
salvo a un miembro de la marina que se deja como rehén.
3.- El Grupo "Carlos Tuda" formado por tres Pelotones tenía como objetivo
copar un campo en las inmediaciones de Rafaela, señalizar la pista y preparar
la defensa y absorción hacia distintos puntos del país de las fuerzas y
pertrechos que se retiraron de Formosa. Todos estos pasos se cumplen exitosamente,
tanto el descenso del avión como la defensa de los compañeros que retornaban
en el avión su absorción posterior.
Con esta acción nuestra Organización comienza a desarrollar un Ejército
regular que junto al conjunto del accionar militar y paramilitar que ya
se ha efectuado y que se seguirá haciendo, perfilan ya claramente las sólidas
bases de un Ejército que nutriéndose del Pueblo, se irá desarrollando progresivamente
como una de las fuerzas decisivas que permitirán la toma del poder del Pueblo
en la Patria. Hemos demostrado nuevamente, a pesar del éxito sólo parcial
de la Operación y de las bajas sufridas, la debilidad enemiga.
No hay lugar del país, ni siquiera sus cuarteles más alejados, donde las
fuerzas militares de la reacción puedan sentirse seguras. Su debilidad lo
muestra esta operación. El enemigo ha elegido la guerra para seguir dominando
al Pueblo; el Pueblo seguirá construyendo su ejército y los derrotará.
Fuente: Evita Montonera Nro 8, octubre 1975

Bases para la Alianza Constituyente
de una Nueva Argentina*
Consejo Superior del Movimiento Peronista
Montonero
AL PUEBLO DE LA NACION ARGENTINA
La historia nacional argentina esta signada por una intermitente guerra
civil a veces encubierta y a veces violentamente desembozada. Este enfrentamiento
aun inconcluso se inicio en los albores mismos de la independencia en 1810;
su persistencia a lo largo de ya mas de 170 años a pesar de las profundas
transformaciones económicas, sociales y políticas acaecidas en el país,
mas aun, la continuidad de los mismos apellidos, como los Mitre, los Paz
y los Martinez de Hoz, contra los mismos enemigos, como los montoneros;
la reiteración de las mismas falsas opciones como civilización o barbarie,
solo puede explicarse por la esencia misma de esta lucha ya casi bicentenaria.
Se trata del enfrentamiento entre las fuerzas que pretenden el pseudo progreso
del país a partir del capital imperialista venido desde el exterior, y las
fuerzas que pretenden el desarrollo de las fuerzas productivas nacionales
expandiendo el mercado interno. Por eso es que con las abismales diferencias
que separan a la formación social de hoy, de aquella de hace 170 años, los
dos polos de este enfrentamiento aun inconcluso mantienen sus mismos nombres:
pueblo y oligarquía.
El ocaso del imperialismo británico implica el agotamiento del país constituido
a partir de 1853. Ya las insurrecciones radicales habían obligado a la concesión
de la ley Saenz Peña, lo que evidencio que el modelo económico liberal antinacional
y antipopular no podían funcionar con el modelo liberal en lo político:
Las mayorías populares ganaban cualquier elección votando una filosofía
económica antagónica con la oligárquica. Pero fue el peronismo quien presenta
seriamente un proyecto alternativo al plantearse la constitución de una
Nueva Argentina socialmente justa, económicamente libre y políticamente
soberana. Plasmó el nuevo proyecto nacional en una nueva Ley Fundamental
con la reforma constitucional de 1949. La incorporación de la clase obrera
y todos los sectores populares marginados al proyecto nacional de la revolución
justicialista se institucionalizó constitucionalmente con los Derechos del
Trabajador, de la Familia, de la Ancianidad y de la Educación y la Cultura;
a ello le agregó "la función social de la propiedad, el capital y la actividad
económica", consagrando además la propiedad estatal de los recursos naturales,
el monopolio estatal del comercio exterior, de los servicios públicos y
de cualquier otra "actividad en salvaguardia de los intereses generales".
El peronismo planteó constituir un nuevo país que lograra su efectiva independencia
respecto de los centros imperialistas, para lo cual ofreció una alianza
a toda la nación, entendiendo por tal a la totalidad de los argentinos.
La oligarquía quedo comprendida dentro de la propuesta, no así los capitales
imperialistas que imponían la independencia; solo que ahora la oligarquía
debía conformase con ser un socio menor, políticamente minoritario y económicamente
subordinado a la alianza de la burguesía industrial nacional y la clase
trabajadora, bajo un Estado económicamente monopolista y hegemónico. La
experiencia histórica nos ha demostrado, con graves perjuicios para el pueblo,
que la unidad nacional no puede ser de todos los argentinos, no puede incluir
a la oligarquía.
|
|
Desde 1955, cuando el contragolpe
de la oligarquía derrocó al gobierno peronista, el país vive en inestabilidad
política y sin ley constitucional. En efecto, la autodenominada "Revolución
Libertadora", como la autodenominada "Revolución Argentina" y el presente
autotitulado "Proceso de Reorganización Nacional", han ocupado el poder
durante 16 años con estatutos provisionales a los cuales se subordina la
Constitución, quedando de hecho anulada. A ello debemos sumarle que el tirano
Aramburu anuló por un bando militar la Constitución de 1949, que la dictadura
de Lanusse modificó por decreto la Constitución de 1853, etc. La última
Ley Fundamental con vigencia constitucional es la de 1949; pero el hecho
de que no rija desde 1955 sumado a la inestabilidad política y a 16 años
de dictaduras militares, 7 años de gobiernos civiles surgidos de elecciones
proscriptivas y apenas 3 años de gobierno civil surgido de elecciones libres
en un total de 26 años, demuestra que en la actualidad los argentinos no
tenemos una nación orgánicamente constituida.
Esta situación se origina en que en los últimos 40 años el país estuvo y
aun está, sometido a una tenaz lucha entre tres agrupamientos sociales,
cada unos de ellos con su propio proyecto y en defensa de sus intereses
y del capital que considera de su propiedad. Tenemos por un lado las clases
dominantes, es decir, la alianza oligarquico-imperialista, que componen
las dos caras de la moneda de la dependencia: la oligarquía nativa como
clase dominante no podría existir sin el sostén del capital imperialista
extranjero, pero este no podría penetrar en el país sin una clase nativa
vendepatria que le abriera las puertas; esta es la esencia del neocolonialismo.
El entrelazamiento político y económico de la oligarquía y el imperialismo
nos da por resultado los grupos económicos oligárquicos, al margen de las
empresas de puro capital extranjero. Ese gran capital tiene su propio proyecto
de país, subordinado a los planes de división internacional del trabajo
que elaboran los grandes capitales multinacionales en su propio beneficio.
Tenemos por otro lado la mayoría del pueblo argentino, que son los trabajadores
asalariados, los desocupados, marginados y trabajadores por cuanta propia.
Ellos son los dueños de la fuerza del trabajo y no es ocioso recordar que
el trabajo existió antes de que existiera el capital, forma sencilla de
ver que el capital no es mas que el fruto del trabajo acumulado durante
generaciones. Cuando la fuerza política de los trabajadores expresada en
el peronismo, a partir de 1945, impuso su presencia y sus derechos, los
trabajadores dejaron de ser solamente propietarios de su fuerza laboral
y comenzaron a acumular su propio capital bajo la forma de propiedad estatal;
la gran diferencia entre el capital de los empresarios privados y el capital
de los trabajadores de propiedad estatal es que este ultimo siempre coincide
con la soberanía nacional. Es precisamente en la década del gobierno periodista
que se acumula una enorme, raquitismo y poderoso capital el estado en los
sectores claves de la economía.
Por ultimo, tenemos al tercer agrupamiento social constituido por el empresariado
nacional, como genéricamente se lo denomina, y que abarca al pequeño y mediano
capital agropecuario, industrial, comercial y financiero. Si bien estos
sectores son previos al peronismo, no cabe ninguna duda que su gran expansión,
sobre todo la de los industriales, se la deben a la política económica del
peronismo, pese a que nunca lucharon políticamente a favor del mismo y en
mas de una ocasión lucharon en su contra.
La lucha entre estos tres agrupamientos sociales se desarrolla alrededor
de un eje determinante, que es el antagonismo absoluto entre el pueblo,
o sea, los trabajadores asalariados, y la oligarquía. La lucha gira en torno
a la propiedad del capital estatal, que es de los trabajadores aunque al
servicio de toda la nación. Los trabajadores son políticamente nacionalizadores
y sus intereses en el gobierno significan aumentar la acumulación del capital
en el Estado defendiendo al mismo tiempo la soberanía nacional. En cambio
la oligarquía es políticamente vendepatria por eso sus intereses en el gobierno
significan privatizar las empresas del Estado. ¿Quién compra las empresas
estatales que privatizan las dictaduras militares?: los capitales oligarquicos-imperialistas.
Asi se demuestra como bajo el argumento técnico de combatir la inflación,
la oligarquía le roba a mano armada (armada de fusiles, tanques, aviones
y submarinos) a los trabajadores, un capital que es propiedad de ellos y
fruto de la acumulación de su trabajo durante generaciones.
La fuerza económica, social y política de estos tres agrupamientos en lucha
de ninguna manera es igual. La alianza oligarquica-imperialista posee un
gran capital altamente concentrado en su propiedad; es una minoría social
insignificante que aun contando a todos aquellos que pudiera arrastrar detrás
de sus objetivos con diversas formas de compromisos, sobornos y engaños
apenas supera el 15% en una contienda electoral libre: su presencia en el
poder durante largos años desde 1930 hasta el presente solo ha sido posible
mediante el manipuleo de las fuerzas armadas de la nación a su servicio
exclusivo, instaurando dictaduras militares cada vez más criminales. El
empresariado nacional posee un capital pequeño y mediano de escasa composición
orgánica y muy baja concentración; su fuerza social, incluyendo a sectores
de las capas medias que sin ser empresarios se mueven con sus pautas sociales
y políticas, escasamente llega al 25%, razón por la cual su presencia hegemónica
en el gobierno solo se hace posible por medio de regímenes aparentemente
democráticos pero surgidos en la práctica de la proscripción política de
la fuerza popular mayoritaria, o sea, el peronismo. El pueblo, con la clase
trabajadora, como su columna vertebral y vanguardia social en las luchas,
posee la más formidable fuerza económica, base de toda la producción, que
es la fuerza del trabajo; a ello se suma su efectiva propiedad sobre el
capital estatal puesto al servicio de toda la sociedad, que es un capital
enorme y poderoso a la vez que es diversificado y dedicado en gran parte
a los sectores claves de la economía. Si hoy ese capital se ve disminuido
por las llamadas privatizaciones practicadas por la dictadura oligárquica,
debe quedar claro que se trata de un robo que será debidamente reparado
cuando el Estado recupere su propiedad sobre las empresas en un futuro no
muy lejano. La fuerza social del pueblo es mayoría absoluta dentro de la
nación, ya que constituye el 60% y su fuerza política se deriva de que la
inmensa mayoría del pueblo posee una identidad política unificadora, como
es el peronismo, o sea que el pueblo tiene la fuerza política de la democracia
por su propia naturaleza mayoritaria. Su desalojo del gobierno o su proscripción
se ha debido simplemente a la imposición tiránica de la fuerza de las armas
en manos de la minoría.
¿Cómo juega el tercero en discordia en esta lucha?. El comportamiento del
empresariado nacional durante por lo menos los últimos 40 años ha sido ambivalente
y cambiante y puede decirse que es su comportamiento el que ha venido desequilibrando
la balanza según se alió al pueblo constituyendo una alianza frentista nacional
y popular, la correlación se volvió totalmente desfavorable para la alianza
oligarquico-imperialista y entonces tuvimos gobiernos populares defensores
del capital estatal y de la industria nacional. Pero como no se aniquilaba
a la oligarquía , al tiempo el gobierno se enterraba en una crisis económica;
en ese momento el empresariado nacional rompía la alianza por considerar
que se reducían sus márgenes de utilidades, creyendo que en ese acuerdo
con los grupos económicos oligárquicos contra los trabajadores tendría un
futuro provechoso. Cuando esto sucedió tuvimos gobiernos de dictaduras militares.
|
1 de agosto de 1978 |
Sin embargo, esa alianza antipopular
y antinacional, solo es un engaño habilidoso de la oligarquía a expensas
de la ingenuidad del empresariado nacional. Al poco tiempo se rompe, porque
la política oligárquica no consiste simplemente en "controlar los excesos
sindicales" o "combatir la corrupción o la subversión", sino que consiste
en destruir el mercado interno, reduciéndolo drásticamente, privilegiando
un mercado de artículos suntuarios para los sectores de altos ingresos,
favoreciendo las importaciones de todo tipo y promoviendo las exportaciones
que convienen al capital de sus grupos económicos y a los intereses de sus
socios imperialistas en el mercado mundial. El gran capital de los grupos
económicos oligárquicos tiene la tendencia natural de aumentar su poder
por medio de la mayor concentración del capital en sus manos y esto lo realiza
tanto por la privatización de las empresas estatales como por la quiebra
del capital de los empresarios nacionales, llevando a la quiebra la pequeña
y mediana industria y desalojando de sus tierras a los pequeños y medianos
productores agrarios. Cuando esta alianza se rompe y el sector de los empresarios
nacionales retorna a la alianza con el pueblo, la crisis política resquebraja
la aparente dureza del poder de las dictaduras militares.
Esta historia se viene repitiendo cíclicamente desde los orígenes del peronismo
hasta hoy, solo que el saldo que va dejando a traves de la inestabilidad
política, la ausencia de continuidad en planes de desarrollo económico y
social de largo plazo, el periódico y cada vez más cruento derramamiento
de sangre, etc., es un saldo negativo para la nacion como tal, de estancamiento
primero, de retroceso en la actualidad y, de seguir así la historia durante
los próximos veinte años, tendremos al final la desintegración nacional,
inclusive territorialmente. Debemos tener la más clara consciencia que es
este y no otro el final en caso de mantenerse indefinidamente el enfrentamiento
entre estos tres agrupamientos sociales sin que nadie se imponga definitivamente.
¿Cabe plantearse acaso la supresión de la lucha sin suprimir a ninguno de
los tres capitales involucrados en ella?. Eso seria supuestamente la unidad
nacional sin distinciones de ninguna especie. Hemos oído muchas veces ese
canto de sirena. Ya hemos visto que allí estuvo el error esencial del pacto
constituyente de 1949. La oligarquía, cuando se ve perdida, negocia cualquier
cosa con tal de que la otra parte se comprometa a no expropiarle el capital;
posteriormente, con la fuerza de ese mismo capital hostiga con el desabastecimiento
t reduce las exportaciones; al final, suprime por una proclama militar firmada
por un tirano la totalidad de la Constitución. Volvieron a repetir esa táctica
en 1973, retirándose solamente para preparar una contraofensiva más sangrienta.
La única manera de resolver definitivamente esta lucha desintegradora por
lo desangrante es la alianza de dos con el fin de hacer desaparecer definitivamente
al tercero. Obviamente la alianza del pueblo con la oligarquía en contra
del empresariado nacional es absurda. La alianza del empresariado nacional
con la oligarquía, además de antinacional y antidemocrática es inconducente
según lo ha demostrado ya la historia. La razón de ello es que en esa alianza
va a buscar un aumento en la tasa de explotación de la mano de obra, pero
obviamente no le interesa la destrucción total de esos mismos trabajadores
que son mano de obra y mercado consumidor. En cambio la oligarquía utiliza
la alianza con los empresarios nacionales al solo efecto de reunir la fuerza
suficiente para derrocar a los gobiernos populares, pero luego se quita
la careta y demuestra que sus intenciones son obtener un país de no más
de 15 millones de habitantes, o sea que debe destruir al pueblo expulsando
de la sociedad y del país a nada menos que 13 millones de habitantes. Un
proyecto semejante no deja lugar, naturalmente, para la existencia del empresariado
nacional; pero ha sido siempre la heroica resistencia obrera y popular la
que ha detenido el avance de las ofensivas oligárquicas. La única alianza
natural, en la que convergen los intereses económicos a largo plazo es la
del pueblo con el empresariado nacional con el fin de aniquilar a la oligarquía,
con lo cual se deja sin base social de sustentación a los capitales extranjeros
capitalistas.
¿Por qué no ha ocurrido eso hasta ahora si ya esa alianza se hizo en mas
de una ocasión?. Por lo mismo que ya hemos dicho: hasta ahora nunca se realizo
una Alianza Constituyente entre el pueblo y el empresariado nacional con
el fin de construir una Nueva Argentina SIN OLIGARQUIA.
Habitualmente los empresarios nacionales le tienen miedo a una alianza en
la que avance seriamente un plan de nacionalizaciones porque suponen que
esa "violación de la propiedad privada" puede después descargarse sobre
ellos mismos. Nosotros creemos que en la medida que no se expliciten debidamente
las intenciones programáticas de todos los eventuales participantes de una
alianza es natural que todos desconfíen de las intenciones ulteriores de
todos. De acuerdo con el decir popular "cuentas claras conservan la amistad".
Proponer la eliminación definitiva del agrupamiento social oligárquico-imperialista
constituye indudablemente una revolución, cuyo carácter es simultáneamente
nacional y social. No se puede realizar una revolución en nuestro con la
ingenuidad infantil de proponer alianzas tácticas con la mal disimulada
intención de enfrentar posteriormente al aliado. No creemos en el engaño
como base de la política en el marco de un país culturalmente maduro. Creemos
si en la negociación capaz de armonizar intereses comunes, capaz de poner
limites y garantías para la defensa de los intereses y de los legítimos
derechos de cada uno; creemos en la alianza estratégica sobre la base de
un pacto de mutua conveniencia, tanto por satisfacer la mayor parte de las
aspiraciones sectoriales como por garantizar el logro de todas las aspiraciones
comunes al conjunto. Todo ello debe realizarse partiendo de la autentica
aceptación de la democracia, cuyo problema básico no ha sido el cacareado
problema de la supuesta falta de respeto por las minorías, verdadero cinismo
de los vendepatrias, sino el respeto a las mayorías, quienes tiene el derecho
sagrado de gobernar partiendo del principio de que el único soberano en
una República es el pueblo mismo.
Por eso es que proponemos una ALIANZA CONSTITUYENTE para una NUEVA ARGENTINA
SOCIALMENTE JUSTA ECONOMICAMENTE LIBRE Y POLITICAMENTE SOBERANA, MILITARMENTE
EN PAZ E INTERNACIONALMENTE SOLIDARIA.
Pensar un país sin oligarquía y sin dependencia del imperialismo implica
elaborar y pactar un Proyecto Nacional de largo alcance. No se trata en
primera instancia de convocar a elcciones para una Convención Constituyente
que le haga reformas a la Ley Fundamental preexistente. Se trata de pactar
un proyecto socioeconómico para la realización de los intereses de las fuerzas
constituyentes de la Nación. La superestructura jurídico-politica nace de
y obedece al proyecto social y económico para la salvaguarda de los derechos
y garantías pactados y para la mayor eficiencia posible en la administración.
Por eso hoy, al presentar nuestra proposición para las BASES de la ALIANZA
CONSTITUYENTE, lo hacemos poniendo especial énfasis en los aspectos económicos
y sociales. Si el frente nacional y popular acuerda un pacto sobre la armonización
de los respectivos intereses económicos, no nos será difícil acordar luego
las instituciones políticas partiendo del principio de la Soberanía Popular
en un régimen republicano, representativo y federal con pluralismo político
y democracia social. Por el contrario, de nada nos valdrá acordar simplemente
en la defensa de la democracia en abstracto si al día siguiente de que caiga
la dictadura se inicia una nueva guerra civil para imponer proyectos económicos
diferentes o para burlar la voluntad de las mayorías populares; la oligarquía
contragolpeara una vez más.
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Un Proyecto Nacional de desarrollo
economico-social, en el mundo actual, carece de sentido como proyecto autárquico;
presupone por lo tanto una previsión sobre su inserción internacional. Aquí
una vez mas lo determinante es buscar con quienes tenemos intereses económicos
y sociales comunes. En el Cono Sur enfrentamos proyectos reaccionarios esencialmente
idénticos, basados en la doctrina de seguridad nacional para imponer en
lo económico a la escuela de Chicago, teoría económica al servicio del gran
capital financiero internacional. Además afrontamos el mismo problema en
cuanto a la estrechez de nuestros respectivos mercados internos, problema
mucho más grave en algunos de nuestros vecinos, y tenemos en común la proximidad
geográfica con recursos naturales que, en el conjunto del Cono Sur, son
complementarios. En América Latina compartimos con nuestros pueblos hermanos
los anhelos de integración fundados en razones histórico-culturales y en
innegables ventajas económicas que redundarían en mayor capacidad de decisión
política soberana en el concierto internacional para el siglo venidero;
un mercado común latinoamericano es el mínimo al que debemos aspirar y por
el que debemos luchar. En el conjunto del Tercer Mundo compartimos la necesidad
del desarrollo, de romper él deteriore de los términos de intercambio y
de resolver definitivamente el gravísimo problema de la dependencia financiera;
no es impensable entonces que en el marco del Movimiento de Piases No Alineados
y del dialogo Norte-Sur resolvamos nuestra propia deuda externa derivando
su pago renegociado hacia un fondo común de desarrollo para el tercer mundo.
Basamos nuestra proposición programática para una ALIANZA CONSTITUYENTE
DE LA NUEVA ARGENTINA en la interpretación histórica de nuestro desarrollo
económico porque entendemos que de allí surge la comprensión cabal de nuestros
problemas y consecuentemente su solución. De todas maneras, es bien posible
que no exista coincidencia plena al respecto entre las diversas expresiones
sociales y políticas del frente nacional y popular. No es lo determinante.
Lo básico, lo efectivamente constituyente de un Proyecto Nacional es pactar
el futuro.
El oprobioso estado de miseria, injusticia y destrucción nacional a que
nos ha conducido la tiranía oligárquico-militar nos exige imperiosamente
una solución definitiva. La constitución del Frente Nacional y Popular con
un Proyecto Nacional definido y una estrategia de conquista del poder clara
basada en la movilización popular activa es un deber histórico que nadie
puede rehuir. Al presentar estas Bases de ninguna forma lo hacemos con criterio
dogmático ni pretendiendo poseer verdades reveladas. Son bases mínimas suficientes
para acordar un pacto histórico y materializar sólidamente la ALIANZA CONSTITUYENTE.
La dirigimos, en primer lugar, a las bases sociales del pueblo y del empresariado
nacional por cuanto allí reside la soberanía sobre todas las cosas; en segundo
lugar las dirigimos a las organizaciones gremiales y partidos políticos
ya que son quienes deberían actuar en calidad de representantes de aquellas
bases sociales. No se nos escapa que existe en la Argentina de hoy una crisis
de representatividad. Si los actuales dirigentes gremiales y políticos obran
consecuentemente en la defensa de los intereses presentes y futuros de sus
bases sociales harán más fácil la resolución de todos los dramas actuales.
En caso contrario, nos consta la existencia de un segundo nivel de dirigentes
en todos los organismos gremiales y políticos y no dudamos de la capacidad
de expresión y presión desde las bases soberanas; ello conducirá de todas
maneras, aunque por caminos más largos y tal vez más penosos, a un mismo
final de unidad nacional antioligárquica y antiimperialista.
Enfrentamos dramáticamente la opción de LIBERACION O DEPENDENCIA del mismo
modo en que para el conjunto latinoamericano se hace dirá la sentencia del
General Perón de que "el año 2000 nos encontrara unidos o dominados". Si
no somos capaces de imponer la LIBERACION, ese año 2000 encontrara a nuestra
región destruida y quizás desintegrada. Ninguna sociedad se ha suicidado
en la historia. El pueblo y la nación argentina serán por cierto la excepción.
Por eso es que luchamos sin limites de heroísmo sabiendo que lo que dijera
la compañera Eva Peron, "la patria dejara de ser colonia o la bandera flameara
sobre sus ruinas", solo habrá de concluir con la LIBERACION NACIONAL Y SOCIAL.
México, 12 de enero de 1982
Mario Eduardo Firmenich
Secretario General
Consejo Superior del Movimiento Peronista Montonero
*Introducción
Fuente: Revista Vencer, México, 1982

Ruptura
de Galimberti y Gelman con la Dirección de Montoneros
22 de febrero de 1979
Nosotros, militantes del Movimiento, Partido y Ejército Montonero, decididos
a rescatar el contenido revolucionario que alimentó la lucha del Peronismo
Montonero hasta hoy, hemos resuelto renunciar a nuestra condición de miembros
del Partido, a nuestro grado en el ejército y a nuestros cargos en el Movimiento
Peronista Montonero, convencidos de que la pertenencia a estas estructuras
se ha convertido en un obstáculo para continuar, eficazmente, en nuestra
lucha contra la dictadura y por la liberación del Pueblo Argentino.
Frente a las perspectivas que existen de modificación de la situación argentina,
ante el fracaso evidente de la dictadura, resulta imprescindible resolver
positivamente la crisis que afecta a nuestras fuerzas.
Serias razones nos impulsan a tomar esta meditada decisión:
El prolongado alejamiento de la Conducción Nacional del Partido del territorio
argentino, y, en consecuencia, de las condiciones reales en que se desarrolla
la Resistencia Argentina, sumado a la falta del ejercicio efectivo de la
conducción de las fuerzas que luchan en el país, ha agravado viejas desviaciones
nunca corregidas del todo, a la vez que ha favorecido la aparición de nuevas
deformaciones.
Sin la pretensión de enunciarlas todas señalaremos las más graves:
Resurgimiento del militarismo de cuño foquista que impregna todas las manifestaciones
de la vida política de las estructuras a las que renunciamos. Militarismo
que, por otra parte, intenta apropiarse indebidamente de todas las acciones
de Resistencia Armada que lleva a cabo el conjunto del Pueblo.
|
|
Reafirmación de la concepción elitista del partido de cuadros, que ha generado
un progresivo aislamiento de las masas y de sus organismos reivindicativos
naturales.
La reiterada aplicación de prácticas conspirativas de los cuadros del partido
en el seno de los organismos de conducción del M.P.M., destinadas a tratar
de garantizar la hegemonía del partido aun a costa de sabotear el avance
organizativo del conjunto.
El sectarismo maniático que pretende negar toda representatividad en el
campo popular a quien no esté bajo el control estricto del partido, con
consecuencias nefastas para todos los intentos de desarrollar la organización
revolucionaria de la clase obrera.
La definitiva burocratización de todos los niveles de la conducción del
partido, cuya máxima expresión es la ausencia absoluta de democracia interna,
que yugula todos los intentos de reflexión crítica, calificándola de defección
o traición, enmarcando la falta de respuesta política con un triunfalismo
irresponsable que no convence a nadie.
Frente a tanto desacierto se levanta la rica realidad que ofrece la lucha
de las masas encabezadas por la clase obrera con el heroico concurso de
los militantes del Peronismo Montonero, que ya no están más dispuestos a
ser sacrificados por una política "putchista" y aventurera que persigue
únicamente mejorar las condiciones de una negociación ya entablada, y que
resulta inaceptable para la dignidad de la Resistencia Argentina.
Que quede claro: renunciamos a estructuras que son un freno
para alcanzar los objetivos que justificaron su creación pero no renunciamos
al Peronismo Montonero, ni a las banderas tras las cuales hemos recorrido
los últimos diez años de vida política argentina: las bandera de la soberanía
política, la independencia económica y la justicia social que jalonan el
camino a recorrer para construir el socialismo en nuestra Patria.
Afirmamos que el fracaso evidente de la Dictadura podrá ser convertido en
una victoria popular definitiva e irreversible, únicamente a través de la
articulación de todas las formas de la Resistencia Popular, con la contribución
del Peronismo Montonero cuyo espacio de masas debe ser convocado y organizado
democráticamente como tendencia dentro del Movimiento Peronista en cuya
unidad debe trabajar consecuentemente.
Queremos señalar también que mientras haya Dictadura habrá Resistencia Armada
Popular, con la participación del Peronismo Montonero y que el heroísmo
que se ha socializado al mismo tiempo que el sacrificio, es patrimonio del
conjunto del Pueblo y nadie tiene derecho ni fuerza para negociar lo que
no le pertenece ni controla.
Finalmente, llamamos a los compañeros del M.P.M. y a los compañeros honestos
del Partido a discutir democráticamente en torno a estas cuestiones que
todos conocen pero de las cuales pocos hablan, recordando que la Historia
también sabrá juzgar los silencios.
Firman, por los compañeros del Peronismo Montonero
Rodolfo Galimberti / Juan Gelman

Sobre
la deserción de cinco militantes del Partido y cuatro milicianos en el exterior
Resolución Nro: 045/79
Fecha: 10 de marzo de 1979
Objeto: Sobre la deserción de cinco militantes del Partido y cuatro milicianos
en el exterior.
Visto:
Que, durante los días 14 y 15 de febrero próximo pasado, abandonaron sus
tareas habituales y desaparecieron de sus domicilios, citas y controles
partidarios en el exterior del país, el Capitán Rodolfo Galimberti, el Teniente
1ro Pablo Fernández Long, el Teniente Roberto Mauriño, el Teniente Juan
Gelman, la sub-teniente Julieta Bullrich (esposa de Galimberti), y que conjuntamente
con ellos, también lo hicieron los milicianos afectados voluntariamente
a tareas partidarias: Miguel Fernández Long (hermano del ya nombrado), su
esposa Di Fiorio, Victoria Elena Vaccaro (esposa de Pablo Fernández Long)
y Claudia Genoud (esposa de Roberto Mauriño).
Que estos hechos fueron acompañados de una serie de indicios, proporcionados
por los mismos protagonistas, que tendían a señalar que aquéllos estaban
desconectados entre sí y eran motivados por problemas de seguridad o por
la ejecución de planes de carácter reservado en función de su retorno al
país.
|
Mesa Promotora del Peronismo Montonero
Auténtico (1979) |
Que esta sospechosa coincidencia con los intereses y objetivos de la dictadura
militar, también se manifiestan en el hecho que esta política oportunista
pretende la división entre el Partido Montonero y el Movimiento Peronista,
e inclusive dentro del mismo Partido; esta división ha sido un objetivo
permanente del enemigo, quien ha fracasado reiteradamente ante la sólida
conciencia, existente en el peronismo montonero, de que todos unidos triunfaremos.
Asimismo esta conspiración coincide con los intereses enemigos al crear
las condiciones para que la dictadura militar con sus propios agentes, con
mercenarios contratados o eventuales colaboraciones que pudiera recibir,
intente asesinar a miembros del Partido Montonero o del Movimiento Peronista
Montonero en el exterior bajo la excusa justificatoria de enfrentamientos
internos. La cobardía de los desertores no ha llegado a comprender que las
víctimas de una maniobra enemiga de esta naturaleza serían, en primer lugar,
ellos mismos.
Que esta objetiva oposición a la política de contraofensiva popular es una
muestra concreta de castración y oportunismo político. El drama argentino
en la actualidad se origina en la desesperada intención oligárquico-imperialista
de aniquilar a la clase trabajadora argentina, a su vanguardia, nuestro
Partido Montonero y a su sólida unidad política con el conjunto del Pueblo
expresada históricamente en el peronismo. Lo intentan con el genocidio represivo,
con la total marginación económica, política y sindical y con un programa
deliberado de desmantelamiento industrial y destrucción del país. Es por
esto que la verdadera disyuntiva actual para todo el pueblo y para el propio
empresariado nacional consiste en apoyar exclusivamente uno de los términos
de la opción: PODER SINDICAL O DESTRUCCION NACIONAL.
En este contexto histórico, cuando además la resistencia ha logrado
debilitar a la dictadura, mientras los trabajadores y el pueblo argentino
no tienen más remedio que avanzar en su lucha, pasando de la resistencia
a la contraofensiva como única alternativa de superviviencia, un pequeño
grupo de aventureros, en cambio, puede pretender, en base al oportunismo
político, negociar con el enemigo el sacrificio del conjunto, en beneficio
de intereses personales o de círculo.
La imposibilidad de plantear sin tapujos esta política oportunista en el
seno de un Partido que ha estado, está y estará dispuesto al máximo sacrificio
por la clase trabajadora, por el pueblo y por la Patria, es la verdedera
razón de fondo por la cual los desertores han actuado conspirativamente
conla más absoluta corbardía y cinismo político.
Que las eventuales complicidades, provocaciones y campañas de rumores de
los desertores no modificarán nuestra decisión de respetar escrupulosamente
la soberanía y el poder de policía de estados independientes en los que
inclusive las fuerzas gobernantes de muchos de ellos han dado muestras indudables
de simpatía y respeto por la justa causa de la resistencia popular argentina.
Que la justa sanción de los delitos cometidos por los acusados se hará respetando
las disposiciones del Código de Justicia Revolucionaria de nuestro Partido
y la misma se ejecutará en cuanto sea posible su aplicación dentro del territorio
nacional de nuestro país.
Que será preciso determinar si la coincidencia objetiva con los intereses
y objetivos de la dictadura es solamente es solamente el producto del oportunismo
político de los desertores o contiene contactos directos con el enemigo.
LA
CONDUCCION NACIONAL DEL PARTIDO MONTONERO Y LA COMANDANCIA EN JEFE DEL EJERCITO
MONTONERO RESUELVE:
Resolución del Partido Montonero
Fecha: 10 de marzo de 1979
La Conducción Nacional del Partido Montonero y la comandancia en jefe del
Ejército Montonero resuelve:
1- Acusar al Capitán RODOLFO GALIMBERTI (legajo Nº 00583), nacido el 5-5-47;
al Teniente 1º PABLO FERNÁNDEZ LONG (legajo Nº 00588), nacido el 16-11-45,
libreta de enrolamiento Nº 4.538.880; al Teniente ROBERTO MAURIÑO (legajo
Nº 00581), al Teniente JUAN GELMAN (sin legajo); a la subteniente JULIETA
BULLRICH (legajo 00678) nacida el 28-1-44, CF Nº 6.089.066, todos ellos
militantes del Partido Montonero y a los milicianos afectados voluntariamente
a tareas partidarias, MIGUEL FERNÁNDEZ LONG (legajo 00674) nacido el 17-10-54;
a su esposa DI FIORIO (sin legajo); a VICTORIA ELENA VACCARO (legajo 00677)
nacida el 17-11-46, CF Nº5.441.545 y CLAUDIA GENOUD (legajo 00657) en los
términos previstos por el Código de Justicia Revolucionaria, de los cargos
de DESERCIÓN (Art. 5), INSUBORDINACIÓN (Art. 8), CONSPIRACIÓN (Art. 9) y
DEFRAUDACIÓN (Art. 11).
2- Investigar si la objetiva coincidencia con los intereses de la Dictadura
Militar tiene algún punto de contacto directo con la actividad del enemigo
y si responde conscientemente a sus planes, lo que constituiría el delito
de TRAICIÓN (Art. 4).
3- Convocar a la constitución del TRIBUNAL REVOLUCIONARIO que preceda a
la realización del JUICIO REVOLUCIONARIO correspondiente a los fines de
la consideración de la acusación precedente, solicitando al mismo la aplicación
del máximo rigor que corresponda a la imposición de las penas por los delitos
de que son acusados, teniendo en cuenta el daño que los mismos provocan
por la particular circunstancia en que son cometidos, en momentos en que
el conjunto de las fuerzas se están reagrupando a los fines del desarrollo
de los planes de la Contraofensiva.
4- Dejar constancia que cualquiera sea el dictamen del TRIBUNAL REVOLUCIONARIO
se mantendrá la actual doctrina en el sentido que nuestras fuerzas respetarán
la soberanía y el derecho de policía de cada Estado, absteniéndose de realizar
acciones que violenten esta definición de principio.
5- Comunicar al conjunto del Partido Montonero la prosecución
de los planes para el lanzamiento de la contraofensiva popular, conocedores
como somos de los planes enemigos tendientes a ganar tiempo haciéndonoslo
perder a nosotros, tratando de recomponer su debilidad actual que no le
permite contener el pasaje de la resistencia a la contraofensiva. Así como
ningún traidor ni desertor de los peores momentos de la resistencia fue
capaz de destruir el acierto político de la consigna "RESISTIR Y VENCER",
ningún traidor ni desertor de nuevo cuño podrá impedir el triunfo político
de la nueva consigna de la etapa "CONQUISTAR EL PODER SINDICAL ES VENCER".
6- Dar a publicidad esta resolución a todas las fuerzas políticas con las
que mantenga relación nuestro Partido.
7- Publíquese en todos los órganos de la prensa partidaria y archívese.
Firman:
Comandante Mario Firmenich
Comandante Raúl Yager
Comandante Fernando Vaca Narvaja
Comandante Roberto Perdía
Comandante Horacio Mendizábal
2º Comandante Domingo Campiglia

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