Capítulo 18  

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Estos documentos fueron tomados de los originales (como el caso de la Tesis política del FRIP) o de diversas publicaciones, cuya referencia se coloca al pie de cada uno. En todos los casos fue respetada su redacción original, incluyendo errores de tipeado u ortografía, tal como fueron difundidos en su oportunidad.

El proletariado rural: detonante de la Revolución Argentina

Tesis política del FRIP


Autor: Francisco René Santucho
Editado por la Secretaría Ideológica del FRIP
(Frente Revolucionario Indoamericano Popular)
NORTE ARGENTINO - 1964

TESIS I

La República Argentina es un país semicolonial seudoindustrializado

Caracterizamos a la Argentina como un país semicolonial seudoindustrializado. No es como sostienen algunos teóricos burgueses, y también algunos de izquierda, que la Argentina se encuentre en un desarrollo capitalista "clásico", es decir, no es que nuestro país haya llegado a través del desarrollo de sus fuerzas productivas al capitalismo y de lo que se trata ahora sea de desbrozar el camino de las supervivencias feudales para un amplio desarrollo de ese capitalismo, esto es, que la burguesía argentina realice la inconclusa revolución democrático-burguesa.
La industrialización, mejor dicho, la seudoindustrialiazación de la Argentina, es promovida por el imperialismo. No es el resultado de una nueva clase en ascenso, de una burguesía nacional con intereses en el mercado interno, vale decir con intereses nacionales, sino que es el producto de nuevas formas de explotación de los países coloniales a que ha echado mano el imperialismo. Este, sin abandonar su rapiña financiera, explota económicamente a los países coloniales y semicoloniales, se introduce con industrias -la seudoindustrialización- en la estructura económica de estos países, pasa a ser un factor interno en su desarrollo. No se limita a explotarnos en el comercio internacional, a vendernos productos manufacturados, sino que ahora los produce en nuestros propios países, con mano de obra barata, sin impuestos, sin competencia, en condiciones óptimas, extrayendo ganancias cada vez más fabulosas.
En el proceso de penetración, el imperialismo entrelaza sus intereses con los de la gran burguesía nacional y con la oligarquía terrateniente. Las convierte en sus socias menores, se inserta en las viejas formas de producción sin transformar con detenimiento la estructura económica. No desarrolla plenamente las industrias productoras de medios de producción -maquinaria pesada etcétera- que habrán de sostener el posterior crecimiento de los sectores industriales ligados a la producción de bienes de consumo -que en nuestro país sobrepasa a la de bienes de producción- sino que deja intacto el poder de sus aliados -la gran burguesía industrial y rural y la oligarquía terrateniente- dándose entonces, en la sociedad política, una coparticipación en el poder de las clases dominantes, pese a las fricciones circunstanciales, y el aguzamiento en momentos de crisis, de las contradicciones interburguesas. El imperialismo, por otro lado, se favorece ante esta situación, porque sigue obteniendo altos rendimientos con sus inversiones, y porque al mantener las viejas formas de explotación agraria -originadas por la división internacional del trabajo en la fase de predominancia del imperialismo mercantilista, exportador de manufactura- mantiene nuestros lazos de dependencia con el mercado internacional, todo lo cual indica que de ninguna manera la industrialización por sí sola juega un papel progresista en nuestros países.
Todo lo contrario, la industrialización, la seudoindustrialización, refuerza nuestros lazos de dependencia, significa un aumento del grado de explotación de nuestro pueblo.


TESIS II

La burguesía nacional en su conjunto, es incapaz de luchar por la liquidación de la dependencia en nuestra patria o por un desarrollo nacional e independiente. Sólo sectores minoritarios -la pequeña y mediana burguesía industrial- pueden jugar un papel de aliados circunstanciales con el proletariado en la lucha antiimperialista.

Pero el imperialismo se limita a controlar las industrias más importantes; estas requieren de la colaboración de un gran número de industrias subsidiarias pequeñas y medianas, las que quedan en manos de la burguesía nacional con intereses opuestos a los del imperialismo, lo mismo que la burguesía comercial menor, interesada en la expansión del consumo nacional. De esta manera la seudoindustrialización provoca la existencia de tres sectores burgueses:
1º) LA GRAN BURGUESÍA, aliada incondicional del imperialismo, cuyas ganancias comparte como socio menor, la que constituye por otra parte, el sector más importante y representativo de la burguesía nacional.
2º) LA BURGUESÍA COMERCIAL MEDIANA Y PEQUEÑA, no ligada al comercio internacional.
3º) LA BURGUESÍA DE LAS PEQUEÑAS Y MEDIANAS INDUSTRIAS.
Estos dos últimos sectores de la burguesía nacional son opuestos en sus intereses al imperialismo, pues necesitan de la ampliación del mercado interno y del aumento del poder adquisitivo de todo el pueblo, constituyéndose entonces en aliados circunstanciales del proletariado, que pueden incorporarse circunstancialmente a su lucha. Pero su debilidad y el hecho de tender hacia su fusión con el capital imperialista, despoja de iniciativa propia, de capacidad revolucionaria a estos dos sectores. Sólo se incorporarán circunstancialmente a la lucha antiimperialista que encabece el proletariado. En resumen, por sus vinculaciones económicas, la burguesía nacional está incapacitada -como lo demuestra la historia de los últimos treinta años- para imprimir a la nación un desarrollo capitalista independiente para cumplir las tareas democráticas que están aún a la orden del día para el desarrollo nacional. Estas vinculaciones económicas unen los intereses de la burguesía industrial con los de la oligarquía terrateniente, vinculada tradicionalmente a los monopolios de la carne, cereales y otros productos primarios, y a los consorcios financieros imperialistas, lo que la ata completamente para realizar la reforma agraria y liberar al país de la dependencia exterior, tareas básicas sin las cuales no es posible el desarrollo económico.

TESIS III

La seudoindustralización acentúa los desniveles regionales, y aumenta la superexplotación de los obreros de las zonas coloniales más atrasadas.

El imperialismo, al introducirse como factor estructural en el desarrollo de la economía argentina promoviendo la desindustrialización, ha acentuado los desniveles regionales, al desarrollar unilateralmente la zona portuaria en detrimento del interior. En este sentido, al centrar el establecimiento de "islotes industriales" principalmente en buenos Aires y el Litoral, provoca un crecimiento desmesurado de esa región con relación a otras zonas interiores. Y a la vez que acrecienta el proletariado industrial, establece en la región formas sociales más avanzadas, posibilitando la existencia de sectores obreros privilegiados. Sin embargo, el imperialismo mantiene la explotación colonial en las industrias primarias. Es por ello que la explotación de la clase obrera cobra características de superexplotación de las masas trabajadoras más atrasadas y ocupadas en actividades primarias. Es por ello que la explotación de la clase obrera cobra características de superexplotación de las masas trabajadoras más atrasadas y ocupadas en actividades primarias. Tal es el caso de los obreros azucareros, mineros, forestales, peones agrarios, etcétera.

TESIS IV

La burocracia sindical centralizada en buenos Aires es el principal obstáculo para el desarrollo del proletariado, y debe enfrentársela sobre la base del movimiento obrero del interior.

Para defender sus intereses profesionales, los obreros se organizan sindicalmente. El sindicato es entonces un aparato administrativo que el proletariado debe desarrollar para su lucha económica por sus reivindicaciones gremiales. Y como todo aparato administrativo es propenso a la burocratización, a un desarrollo exagerado que lo aleja de los intereses de las masas, creando sus propios intereses.
La presencia de sectores privilegiados en el seno de la clase trabajadora, centralizados en los grandes núcleos industriales proporciona una base social inmejorable, son el caldo de cultivo para la burocratización, para la consolidación de un poderoso aparato burocrático.
La inexistencia de un partido revolucionario capaz de someter la lucha económica a una lucha política revolucionaria, capaz de llevar al proletariado a superar las limitaciones de las reivindicaciones puramente económicas, también ha favorecido el fortalecimiento de la burocracia.
Estos son los factores que han permitido la formación de la poderosa burocracia que hace de dique de contención al proletariado y que éste debe liquidar en su ascenso revolucionario. Así, la burocracia centralizada en buenos Aires, controlando al conjunto del Movimiento Obrero a través del aparato cegetista, cumple su nefasto papel de desviar, de contener al proletariado, y como tal, debe ser combatida sin descanso por el Partido de la Revolución, dirección política de la clase obrera.

TESIS V

En la República Argentina, el eslabón más débil de la cadena es el Norte Argentino.

La existencia en el país de zonas económicas netamente diferenciadas, origina distintas relaciones de producción. Se pueden distinguir en forma global dos zonas.
1ª) Una zona avanzada, con gran crecimiento industrial y gran desarrollo capitalista en el campo.
2ª) Una zona colonial, subdesarrollada, con formas atrasadas de producción y asiento del sector industrial de actividad primaria. Tal es el caso del Norte, Cuyo y la Mesopotamia.
Estos desniveles regionales plantean a la vanguardia problemas tácticos, programáticos y formas de trabajo político que deben medirse cuidadosamente para el posterior planteo de la táctica insurreccional.
La existencia de estas zonas diferenciadas, genera distintos sectores y permite delimitar el sector de la clase obrera que se encuentra afectado en la zona colonial, soportando de manera más aguda las contradicciones del sistema capitalista. En el Norte, existe un numeroso proletariado rural afectado en sus relaciones con la oligarquía azucarera -sin tradición de burguesía aunque emplee las formas racionales de la explotación capitalista-, con el imperialismo que controla el paquete accionario de muchos ingenios, perteneciéndole la totalidad de algunos, con la burguesía forestal que aún continúa utilizando en el seno del obraje las antiguas formas de pagos con vales, giros, etcétera. Este proletariado rural es sometido allí a una cruel explotación.
Es en el Noroeste donde al no darse un acentuado desarrollo capitalista no se ha originado el crecimiento de las capas medias, y donde la diferenciación social, la existencia de ostensibles desniveles en el ingreso es más evidente. Es en el Noroeste donde el aparato de represión del Estado burgués es más débil, no habiendo desarrollado las clases dominantes las vías institucionales para incorporar a los sectores explotados dentro de los marcos del sistema, mejorando en algo sus condiciones de vida, amortiguando la lucha de clases. Es en el Noroeste el lugar donde el peso contrarrevolucionario de la burocracia sindical es menor, a diferencia de lo que ocurre en los grandes centros urbanos.
Estas características establecen: 1º.- Existen condiciones objetivas de superexplotación del proletariado rural. 2º.- Las posibilidades de desarrollo del FRIP entre el proletariado rural son óptimas.
La permanencia de éstas condiciones y la imposibilidad de la burguesía de suprimirla, provocando un ensanchamiento temporario de los marcos del sistema capitalista, incorporando en ese proceso a través de otros modos de integración social al proletariado rural, determina que el Noroeste sea el eslabón más débil de la cadena, el nudo que habrá de romper el FRIP, poniendo a las masas en combate, haciendo funcionar el motor humano de la revolución.

TESIS VI

El proletariado rural, con su vanguardia y el proletariado azucarero es el detonante de la Revolución Argentina.

El proletariado del Noroeste está constituido en su inmensa mayoría por el proletariado rural, el proletariado ocupado en actividades primarias, localizado en zonas rurales, en el azúcar, la explotación forestal, las minas, el algodón, etcétera. Este proletariado alcanza a 400 mil trabajadores y cuenta con el proletariado azucarero nucleado en la FOTIA como vanguardia natural. También está la FOSIF, que nuclea al proletariado forestal de SDE, numerosos sindicatos mineros, peones agrarios (FATRE), petroleros, etcétera.
La tradición de lucha del proletariado rural encuentra su expresión en el proletariado rural tucumano, con un alto grado de politización, de conciencia de clase, los trabajadores azucareros han señalado en reiteradas oportunidades el camino de la lucha al resto de la clase obrera argentina. Han llevado a su más alto nivel de combatividad el método más avanzado de combate espontáneo alcanzado por la clase obrera argentina: la ocupación de fábricas. En la última huelga por mejoras salariales, el gobierno provincial debió recurrir a la Gendarmería Nacional por resultarle insuficiente la policía para detener la movilización azucarera. La FOTIA agremia a 90 mil obreros con sus familias. El proletariado azucarero cuenta además con otra poderosa arma: la concentración. Tucumán es la provincia con mayor cantidad de habitantes por Km cuadrado.
El resto del proletariado rural del Noroeste argentino tiene la característica común de que el grado de explotación a que se ve sometido lo obliga a buscar permanentemente una salida, una modificación sustancial, no puede aguantar por más tiempo. Pero a diferencia del proletariado azucarero, no se encuentra ni tan concentrado ni tan politizado, por el contrario, ha sido abandonado por toda la izquierda cuya prédica nunca se hizo escuchar. Y está listo para despertar, esperando quien lo dirija para ponerse en movimiento. La lucha del proletariado azucarero encabezado por la FOTIA, confirma la tesis de los desniveles regionales, de la existencia de una zona colonial-capitalista, en donde se agudizan críticamente las contradicciones no resueltas en el desarrollo capitalista por la burguesía. Y es de señalar que esta lucha quedó reducida a los límites del sistema capitalista por la ausencia de una vanguardia esclarecida que indique desde fuera de FOTIA una estrategia revolucionaria, llevando a la clase obrera a una abierta lucha contra el régimen.

TESIS VII

En toda Indoamérica, el proletariado rural es el sector más combativo de la clase obrera por su carácter de enemigo irreconciliable del imperialismo y por la superexplotación a que se ve sometido.

Las características enunciadas del proletariado rural así como la importancia del problema regional, no son exclusivas de la Argentina sino que es una característica general en toda Indoamérica. En la mayoría de los países latinoamericanos el sector más combativo de la clase obrera es el proletariado rural, pues sobre él cae el mayor peso de toda la explotación -mineros, cafetaleros, bananeros, azucareros, etcétera.

TESIS VIII

El papel del proletariado urbano en el proceso de la revolución argentina no se desmerece por el carácter detonante, iniciador de la revolución que posee el proletariado rural.

La afirmación que antecede, señalando al proletariado rural como detonante de la revolución, no significa de manera alguna un desmerecimiento o subestimación para el rol del proletariado urbano en la revolución. La clase obrera forma un conjunto, es una totalidad y como tal e la clase más revolucionaria de la sociedad, la que representa el futuro, la que dirigirá a todo el pueblo en la liquidación del capitalismo y la instauración del socialismo. Sobre todo en la construcción del socialismo los obreros urbanos tendrán una importancia primordial por su preparación, por su número, pero en el proceso revolucionario en su faz inicial el destacamento de vanguardia de la clase obrera será el proletariado rural.


TESIS IX

El proletariado rural incorporará fácilmente al campesinado a la lucha por la liberación nacional y social.

Por los profundos lazos que unen al proletariado rural con el campesinado, el primero se encuentra en inmejorables condiciones para sellar la alianza obrero-campesina y arrastrarlo junto a él. Los obreros rurales están unidos a los campesinos por lazos familiares y locales. Son hijos, hermanos, vecinos. Ese hecho facilita enormemente su influencia sobre el campesinado: este es otro rasgo que otorga al proletariado rural el papel de mayor importancia en el proceso revolucionario.
Los campesinos explotados en el mercado, tienen intereses contrapuestos en la burguesía, la oligarquía y el imperialismo. Están por eso dispuestos a luchar contra ellos; mas por su carácter de clase, son incapaces de llevar adelante una lucha consecuente y por su heterogeneidad, por dispersión geográfica, no están en condiciones de constituir por sí solos una fuerza capaz de combatir abiertamente contra el régimen. Así el papel del campesinado en la Revolución Argentina es el de compañero, aliado, apoyo del proletariado. Sin embargo, es necesario ganarlo por esa alianza y el proletariado rural estará en inmejorables condiciones para conseguirlo.
Debemos señalar que en lo que respecta al resto de Indoamérica, tal como lo señala la experiencia peruana, mexicana, cubana, el campesinado disputa el liderazgo de la revolución al proletariado e incluso ha resultado terreno propicio -como lo enseña la revolución cubana y la formación del FIR en el Perú- para el desarrollo de una vanguardia revolucionaria.

TESIS X

El FRIP como vanguardia en construcción de la Revolución Argentina, debe dirigir su trabajo de desarrollo sobre la base social de los trabajadores rurales, especialmente sobre la FOTIA y la FOSIF, sin descuidar el trabajo sobre los otros sectores, en especial el proletariado urbano.

Entonces el FRIP debe organizarse como el Estado Mayor de la Revolución Argentina, sobre la base primordial del proletariado rural, especialmente sobre el proletariado azucarero. Debe dirigir sus esfuerzos a consolidarse organizativamente entre el proletariado rural, fundirse con él y con el resto de la clase obrera, ponerse a su cabeza y señalarle el camino de la lucha, el camino de la toma del poder. Sólo un partido revolucionario estructurado sobre esa base social, con una férrea organización, dirección centralizada, completa independencia ideológica y organizativa, estará en condiciones de llevar al pueblo a la victoria, liquidar al imperialismo, al capitalismo, la explotación del hombre por el hombre y abrir a la Argentina, a Indoamérica, el brillante futuro de una sociedad socialista. Y ese partido será el FRIP que constituiremos con nuestras propias manos, con nuestra actividad incansable de revolucionarios. 



Documentos del Padre Camilo Torres

Mensaje a los cristianos

Las convulsiones producidas por los acontecimientos políticos, religiosos y sociales de los últimos tiempos, posiblemente han llevado a los cristianos de Colombia a mucha confusión. Es necesario que en este momento decisivo para nuestra historia, los cristianos estemos firmes alrededor de las bases esenciales de nuestra religión. 
Lo principal en el Catolicismo es el amor al prójimo. "El que ama a su prójimo cumple con su ley." (S. Pablo, Rom. XIII, 8). Este amor, para que sea verdadero, tiene que buscar eficacia. Si la beneficencia, la limosna, las pocas escuelas gratuitas, los pocos planes de vivienda, lo que se ha llamado "la caridad", no alcanza a dar de comer a la mayoría de los hambrientos, ni a vestir a la mayoría de los desnudos, ni a enseñar a la mayoría de los que no saben, tenemos que buscar medios eficaces para el bienestar de las mayorías. 
Esos medios no los van a buscar las minorías privilegiadas que tienen el poder, porque generalmente esos medios eficaces obligan a las minorías a sacrificar sus privilegios. Por ejemplo, para lograr que haya más trabajo en Colombia, sería mejor que no se sacaran los capitales en forma de dólares y que más bien se invirtieran en el país en fuentes de trabajo. Pero como el peso colombiano se desvaloriza todos los días, los que tienen el dinero y tienen el poder nunca van a prohibir la exportación del dinero, porque exportándolo se libran de la devaluación. 
Es necesario entonces quitarles el poder a las minorías privilegiadas para dárselo a las mayorías pobres. Esto, si se hace rápidamente es lo esencial de una revolución. La Revolución puede ser pacífica si las minorías no hacen resistencia violenta. La Revolución, por lo tanto, es la forma de lograr un gobierno que dé de comer al hambriento, que vista al desnudo, que enseñe al que no sabe, que cumpla con las obras de caridad, de amor al prójimo, no solamente 
en forma ocasional y transitoria, no solamente para unos pocos, sino para la mayoría de nuestros prójimos. Por eso la Revolución no solamente es permitida sino obligatoria para los cristianos que vean en ella la única manera eficaz y amplia de realizar el amor para todos. Es cierto que "no haya autoridad sino de parte de Dios" (S. Pablo, Rom. XXI, 1). Pero Santo Tomás dice que la atribución concreta de la autoridad la hace el pueblo. 
Cuando hay una autoridad en contra del pueblo, esa autoridad no es legítima y se llama tiranía. Los cristianos podemos y debemos luchar contra la tiranía. El gobierno actual es tiránico porque no lo respalda sino el 20% de los electores y porque sus decisiones sales de las minorías privilegiadas. 
Los defectos temporales de la Iglesia no nos deben escandalizar. La Iglesia es humana. Lo importante es creer también que es divina y que si nosotros los cristianos cumplimos con nuestra obligación de amar al prójimo, estamos fortaleciendo a la Iglesia. 
Yo he dejado los privilegios y deberes del clero, pero no he dejado de ser sacerdote. Creo que me he entregado a la Revolución por amor al prójimo. He dejado de decir misa para realizar ese amor al prójimo, en el terreno temporal, económico y social. Cuando mi prójimo no tenga nada contra mí, cuando haya realizado la Revolución, volveré a ofrecer misa si Dios me lo permite. Creo que así sigo el mandato de Cristo: "Si traes tu ofrenda al altar y allí te acuerdas 
de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda" (S. Mateo v, 23-24). 
Después de la Revolución los cristianos tendremos la conciencia de que establecimos un sistema que está orientado por el amor al prójimo. 
La lucha es larga, comencemos ya... 

Camilo Torres 
Agosto 3 - 1965. 


Mensaje a las mujeres

La mujer colombiana, como la mujer de todo país subdesarrollado, ha estado siempre en condiciones de inferioridad respecto del hombre y la sociedad. Estas condiciones varían de acuerdo con el nivel de vida de las personas. 
Dentro de la clase popular la mujer tiene muchos deberes de tipo material y casi ningún derecho espiritual. El más alto grado de analfabetismo lo tienen las mujeres de la clase popular. Tienen que trabajar duramente en las ocultas, pero en ocasiones muy duras labores del hogar y de las industrias menores (huertas, cerdos, gallinas, perros, etc.), sin consideración a las incomodidades y responsabilidades de la maternidad.
La mujer de la clase obrera no goza de ninguna protección social y mucho menos legal. Cuando, en un país como el nuestro, el hombre acosado por la miseria, la desocupación y enfrentando a las responsabilidades agobiantes de una familia numerosa, refugiándose falsamente en los vicios, abandona el hogar, la mujer tiene que afrontar todas las cargas de éste. Cuántas casas obreras se encuentran, durante las horas de trabajo, cerradas con un candado por fuera, llenas de niños semidesnudos y semihambrientos que esperan que su madre llegue del trabajo para recibir algo de comer.
La mujer de clase media también es explotada por los patronos. Es posible que, dentro de esa clase, las relaciones con los maridos sean más igualitarias. Sin embargo, estas familias no podrían subsistir sin el trabajo de la mujer y sabemos que la mujer trabajadora, la oficinista, la empleada, sufre explotaciones y presiones de toda clase por parte del patrón.
La mujer de la clase alta tiene que disimular con ociosidad, en juegos de naipes y reuniones sociales, la falta de oportunidades intelectuales y profesionales que existe en nuestra sociedad. En ésta, la fidelidad conyugal no se exige sino a la mujer. La censura no viene sino sobre ella en el caso de que cometa algún error en esta materia. Aunque la ley consagre la igualdad de derechos y deberes, en la realidad esta igualdad no existe.
En la política, los hombres de la clase popular han sido hasta ahora conducidos según el capricho de la oligarquía. La abstención ha sido el primer grito de rebeldía de toda una clase que no confía en las patrañas de la clase dirigente.
Ya existen otros síntomas de unificación y de organización de los descontentos. 
Sin embargo la oligarquía como un pulpo, comienza a extender sus tentáculos hacia las mujeres colombianas. Los hombres de esta clase les han dado el derecho de votar para continuar usándolas como instrumento.
Con todo, la mujer colombiana tiene valores de persona humana y no es simplemente un instrumento. La mujer colombiana tienen la conciencia de ser explotada no solamente por la sociedad, como la mayoría de los colombianos, sino también por el hombre. La mujer colombiana tiene disciplina de lucha, ha mostrado generosidad en su entrega a los demás, tiene más resistencia al dolor físico. La mujer colombiana, como toda mujer, tiene más sentimiento, más sensibilidad, más intuición. Todas estas cualidades, en una primera etapa, deben ser exaltadas y puestas al servicio, no de las oligarquías ni de los hombres como tales, sino de un ideal revolucionario convertido en el ideal de la mujer. 
Por el contrario, la mujer ha visto con más intuición quizás cómo los hombres han sido engañados con las papeletas electorales y las luchas partidistas. La mujer colombiana todavía no está infectada con una egoísta tentación de poder. 
Los oligarcas las quieren infectar pero no saben que si los colombianos tienen malicia indígena, las mujeres la tienen mucho más. Ellas saben muy bien que el voto es la nueva forma de explotación que la oligarquía ha ideado y por eso sale a las plazas vibrando por ideales más altos y más patrióticos. La mujer colombiana se alista para la revolución. Ella ha sido y será el apoyo del hombre revolucionario. Ella tiene que ser el corazón de la revolución. Si cada hombre revolucionario cuenta en su hogar con una mujer que sabe respaldarlo, comprenderlo a ayudarlo, tendremos muchos más hombres que se decidan a la lucha. 
Después de realizada la revolución, la mujer sabrá que la igualdad de derechos y deberes no permanecerá solamente como letra muerta en el papel, sino que será una realidad que ella mismas, como fuerza popular y revolucionaria, podrá garantizar.
Los problemas del divorcio y del control de la natalidad que la mujer colombiana cree poder resolver dentro de un sistema conformista y de opresión, no podrán ser resueltos sino dentro de un régimen que respete la conciencia de las personas y los derechos individuales, familiares y sociales. No podrán ser resueltos sino cuando haya un Estado que tenga verdadera autonomía y a la vez respeto en relación a la jerarquía eclesiástica. 
La mujer colombiana tiene la suficiente generosidad como para encuadrar sus problemas personales dentro de un ideal más amplio, en donde estos serán resueltos sin descuidar las demás necesidades de sus semejantes. 
Este ideal no podrá ser sino en la realización de una auténtica revolución colombiana. 


Camilo Torres 
1965


Mensaje a los campesinos

De acuerdo con los censos, la población campesina ha disminuido. Sin embargo, en ellos se considera que la población que vive en los centros urbanos de más de mil quinientos habitantes es población urbana. En realidad eso no es así. 
Podemos decir que la mayoría de la población colombiana es rural.
Además de la cantidad, lo más importante es que el mayor aporte al ingreso nacional lo hacen los campesinos. El 90 por ciento de las exportaciones son agrícolas (café, banano, tabaco, azúcar). Sin agricultura no tendríamos forma de importar máquinas ni la comida que nos falta. Desgraciadamente el aporte de los campesinos, como todo en ese sistema, no sirve sino para unos pocos. Los que manejan las federaciones (de cafetaleros, de algodoneros, la United Fruit, de 
bananeros, de tabacaleros, etc.) y los que manejan los bancos (especialmente el banco de la república) concentran todas las ganancias. Las ganancias que aprovecha el gobierno se emplean en lo que éste llama "funcionamiento", es decir en pagar empleados (que se han duplicado para conservar la paridad) y para comprar armas viejas, para matar a los campesinos que han dado el dinero para comprarlas.
En contraste entre la importancia económica y social de los campesinos y el trato que reciben del presente sistema es manifiestamente escandaloso. La violencia ha sido principalmente campesina. El gobierno fue el iniciador de la violencia; desde 1947 fue el que produjo con la policía primero y con el ejército después, desde 1948.
Los oligarcas liberales pagaban a los campesinos liberales y los oligarcas conservadores pagaban a los campesinos conservadores para que los campesinos se mataran entre sí. A los oligarcas no les hicieron ni un rasguño. Cuando la oligarquía no necesitó más de ellos, los declaró bandoleros, los cazó "como a fieras" y luego, cuando los asesinó, publicó fotos de sus cadáveres en la primera página de la gran prensa haciendo alarde del triunfo obtenido en nombre de "la paz, la justicia y la legalidad".
Esa violencia gubernamental y financiada por las oligarquías después enseñó muchas cosas a los campesinos: les enseñó a reconocer en la oligarquía a su verdadero enemigo. Los enseñó a huir primero. Defenderse después y les enseñó a atacar para obtener lo que las oligarquías obtenían con la violencia: fincas, cosechas, ganado, poder. Estas cosas no se las daba el sistema. Todo lo contrario. Los salarios más bajos, el menor número de escuelas, las peores viviendas, las menores posibilidades de progresar, las tienen los campesinos. 
Cuando acabaron con los cabecillas notorios quedaban zonas campesinas controladas por los mismos agricultores. 
La política represiva de los Estados Unidos impuestas a sus gobernantes, los gobernantes colombianos, no podía permitir zonas "sospechosas" aunque fueran pacíficas. El ejército necesitaba aumentar su importancia, para mostrar que era necesario y aumentar su presupuesto. 
El Gobierno dice que los campesinos iniciaron la violencia. Los campesinos dicen que fue el gobierno. En Francia intelectuales de todas las corrientes, después de haber investigado, dicen que los campesinos tienen la razón. 
Yo quiero retar al gobierno, para que pida, si se atreve, una comisión investigadora a las Naciones Unidas, constituida por países neutrales para que juzguen los casos de Marquetalia, Pato, Guayabero y Río Chiquito. 
Sabemos que la similitud del desembarco de los "marines" en Santo Domingo son los desembarcos del ejército colombiano, dirigidos por la misión militar norteamericana en las "repúblicas independientes". 
Estos desembarcos continuarán. Ayer, en Río Chiquito, mañana Sumapaz, pasado mañana el Ariari y los Llanos. El ejército empieza con la acción cívico militar y acaba con los bombardeos, empieza sacando muelas y acaba metiendo bala. Los campesinos ya saben que los militares llevan una mano adelante con el pan y otra atrás con el puñal. La "república independiente" de Colombia seguirá obedeciendo a los norteamericanos para que destruya a sangre y fuego las otras repúblicas de colombianos independientes. Así lo ha decretado la Cámara norteamericana. 
Nuestros campesinos, ya saben a que atenerse. Ya saben para qué se tienen que preparar. Ellos no se lanzan a una aventura pero no rehuyen la lucha. Ya la oligarquía, con el estado de sitio, ha sacado al pueblo a las plazas públicas. 
Ya lo persigue con ametralladoras en recintos cerrados, como en Medellín. Cuando nos haga la vida imposible en la ciudad, tenemos que ir al campo. Y del campo no podemos botarnos al mar. Allí tendremos que resistir. Para eso debe prepararse el campesino, organizando ahora los comandos del Frente Unido con grupos de cinco o de diez. Purificando las zonas de traidores a la causa del pueblo. 
Haciendo depósitos de comida y de ropa. Preparándose para esa lucha prolongada. 
No dejándose provocar, ni presentar resistencia cuando las condiciones sean desfavorables para el pueblo.
La oligarquía seguirá reafirmando a los campesinos en su convencimiento de que tienen que apoyar a las fuerzas revolucionarias. ¿Por qué no se han acabado con la guerrilla de Simacota?. Únicamente por el apoyo de los campesinos.
Cuando la oligarquía no deje otro camino, los campesinos tendrán que darnos refugio a los revolucionarios, a los obreros y estudiantes.
Por el momento deben unificarse y organizarse para recibirnos con el fin de emprender la larga lucha final. 

Camilo Torres
Publicado en: Frente Unido, número 7, 7 de octubre de 1965.




Mensaje a los sindicalistas

Pocos grupos en Colombia tienen una tradición de lucha y de organización como los obreros, como los trabajadores urbanos.
A pesar de que la industrialización de Colombia no comienza a tener importancia nacional sino a partir de 1939, el sindicalismo colombiano, tanto rural como urbano, posee una tradición de lucha anterior a esta fecha.
Los motines de los bananeros son testigos de esa lucha. El gobierno de Alfonso López Michelsen señala una etapa fundamental en la organización obrera y en la lucha sindical colombiana. El sindicalismo surge como una fuerza beligerante e independiente, pero pronto, bajo regímenes retrógrados, comienza a desvirtuarse en elementos paternalista, imperialistas y esquiroles vendidos al gobierno. 
Nuestra clase dirigente logró también dividir a la clase obrera y después de debilitarla con pretextos religiosos y políticos, como ya había debilitado con los mismos pretextos a la clase popular, resuelve purgarla de elementos "comunistas" en el Congreso de Cartagena, sin descartar a todo elemento no sometido al patronalismo nacional y norteamericano.
Sin embargo, la presión del sistema era común a todos los obreros. El movimiento de Gaitán consolida una conciencia de clase que la violencia no ha logrado borrar en 19 años que lleva de existencia. Los dirigentes mercenarios, vendidos a la oligarquía, se descaran cada vez más y tienen que usar procedimientos siempre más arbitrarios, siempre más violentos para mantenerse en el poder.
El Frente Nacional acelera la lucha social en Colombia al instituirse como el primer partido de clase en Colombia, partido de la clase privilegiada, que consolida la unión de los opresores contra los oprimidos, lanzando un reto a la clase popular colombiana para que constituya, siguiendo los consejos de José Antonio Galán: "La unión de los oprimidos contra los opresores".
El gobierno del Frente Nacional realiza tres devaluaciones, aumenta en 200 por ciento los gastos públicos y bélicos y trata de subsanar la bancarrota fiscal gravando al pueblo colombiano con impuestos a las ventas, impuestos a la gasolina y "ponqués tributarios". El paro nacional del 25 de enero es la culminación de una levadura social que fue vendida a las oligarquías para que éstas hicieran un ponqué que habían de comerse ellas mismas. 
Sin embargo, el sistema está tan desintegrado y corrompido que la maquinaria política parlamentaria no funcionó ni para el ponqué, ni para las facultades extraordinarias.
Entonces se recurre a instaurar la dictadura. Se aprovecha una huelga estudiantil para decretar un estado de sitio que continúa, contrariando la constitución, para legislar sobre asuntos económicos y hacer demagogia laboral. 
Lo más grave del actual sistema es que no es solamente los obreros, sino la oligarquía está descontenta y digo, más grave, porque cuando la oligarquía está descontenta la posibilidad de un golpe de Estado se hace más inmediata.
Cuando el equipo político fracasa, la oligarquía lo turna por el equipo militar. 
El gobierno militar que tome ahora el poder posiblemente despertará esperanzas mediante medidas demagógicas. Nuestro pueblo ha dado en forma unánime el grito de la revolución. Sin embargo, todavía carece de una conciencia suficiente y de una organización adecuada para resistir al engaño que predominará las medidas demagógicas después de la caída del odiado gobierno del Frente Nacional.
Una serie interminable de huelgas legales e ilegales se han iniciado en nuestro país, todas esas luchas o reivindicaciones inmediatas fortalecen la lucha revolucionaria porque unifican, organizan y consolidan la conciencia del obrerismo colombiano. La base obrera de todas las centrales sindicales está unificada, así como muchos de sus dirigentes, alrededor de la Plataforma de Frente Unido del Pueblo. Los obreros, con los estudiantes, constituyen un bastión que puede hacerle frente a las nuevas formas de engaño que adoptará la oligarquía. Con todo es necesario que los obreros se decidan en utilizar su relativa capacidad financiera y su indiscutible capacidad organizadora en la lucha revolucionaria y en la organización del resto de la clase popular colombiana.
Se ha dicho que los sindicalistas son los oligarcas de la clase popular. Yo no lo creo así. Por la actitud explotadora de la oligarquía, aún aquellos sindicalistas que trabajan en empresas monopolistas y que, por lo tanto, gozan de una cuota de privilegio que tienen estas empresas, han asumido y por lo menos muchos de ellos, una actitud francamente reivindicatoria y revolucionaria.
Es necesario que la clase obrera Colombia, en este momento crucial de nuestra historia, dedique todos sus esfuerzos a la unidad y a la organización de la clase popular colombiana para la toma del poder.
Que cada lucha parcial por ventajas inmediatas, no pierda de vista el hecho de que la reivindicación total y definitiva obrera no podrá venir sino consecuencia de la toma del poder por parte de las mayorías, por parte de la clase popular colombiana.
De la unidad, de la organización y de la capacidad de lucha con las reivindicaciones actuales dependen la unidad, la organización y la lucha por esa reivindicación definitiva.
Los mismos dirigentes sindicales que le tienen miedo a la divulgación de la plataforma del Frente Unido son aquellos que le tienen miedo a la unidad porque saben que la clase obrera unidad y organizada les cobrará duramente su entrega a las clases dirigentes nacionales y extranjeras.
La clase obrera, como el pueblo colombiano, ha sido superior a muchos de sus dirigentes. Cuando la clase obrera se unifique por la base hará la presión necesaria para que los dirigentes que no quieren la unión o no quieren la revolución sean arrojados a la orilla por el pueblo colombiano que como un torrente se ha desencadenado en busca de la toma del poder. 

Camilo Torres
Publicado en: Frente Unido, número 5, 23 de septiembre de 1965.

1. Se refiere al pacto realizado entre el partido liberal y el conservador para alternarse cada cuatro años la gubernatura de Colombia, lo cual no permite y excluye la formación de partidos o movimientos de oposición, constituyéndose así un partido único de la oligarquía colombiana. 

 

Cronología de la Resistencia Peronista, 1955-1972 


1955
Septiembre: El presidente Juan Domingo Perón es derrocado por un golpe militar. Asume la presidencia el general Eduardo Lonardi.
Perón parte al exilio.
Los sindicatos son intervenidos. Los comandos civiles atacan los locales obreros y los toman a punta de pistola.
Comienza a organizarse, espontáneamente, la Resistencia Peronista desde los sindicatos, las fábricas y los barrios. La característica sobresaliente en estos primeros años será la movilización popular. 
Aparecen los primeros grupos comando que actúan en la clandestinidad.
Noviembre: Se producen paros y huelgas en diferentes lugares del país.
Asume la Presidencia de la Nación el general Pedro Eugenio Aramburu, secundado por el almirante Isaac Rojas.
El general Patrón Laplacette es nombrado interventor en la CGT.
Se pone en vigencia el decreto 4.161 que proscribe al peronismo. Recrudece la política represiva. Miles de dirigentes sindicales y militantes peronistas son encarcelados.
El cuerpo de Evita es sustraído por orden de Aramburu del local de la CGT.
La proscripción al movimiento peronista se mantendrá hasta 1972 y será el condicionante efectivo del proceso político abierto con el derrocamiento.

1956
Desde el exilio, Perón envía "directivas secretas" a los dirigentes peronistas para intentar organizar la Resistencia.
Abril: El presidente Aramburu aprueba por decreto las recomendaciones económicas de Raúl Prebisch, siguiendo los lineamientos del Fondo Monetario Internacional.
Junio: Se produce un levantamiento cívico- militar peronista encabezado por los generales Valle y Tanco. Culmina con el fusilamiento de militares y civiles.
Noviembre: John William Cooke es nombrado delegado personal del general Perón.
Surge la CGT Auténtica en oposición a la CGT Negra integrada por sectores sindicales que intentan entrar en negociaciones con el sector militar desplazado por Aramburu.
Huelgas de textiles, telefónicos, bancarios, ferroviarios, construcción y transporte automotor. La UOM declara una huelga por tiempo indeterminado.

1957
Julio: Se realizan elecciones a Convencionales Constituyentes para reformar la Constitución, ya que la de 1949 había sido anulada por decreto. El peronismo vota en blanco demostrando que mantiene su caudal electoral.
Se forma la Comisión Intersindical con el objetivo de llamar a un congreso de la CGT intervenida.
Agosto: Surgen las 62 Organizaciones Peronistas, en un Congreso Normalizador de la CGT.
Septiembre. En pleno contexto de resistencia obrera contra la proscripción, el sindicalismo combativo realiza en la localidad cordobesa de La Falda un Plenario cuyo programa contiene propuestas para la Independencia Económica, la Soberanía Política y la Justicia Social.
Noviembre: Distintos grupos de jóvenes peronistas convergen en una Mesa Ejecutiva de la Juventud Peronista.

1958
Febrero: Arturo Frondizi, dirigente de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), gana las elecciones nacionales con el voto de un sector del peronismo, a partir de un acuerdo electoral previo con Perón.
Mayo: El gobierno decreta la ley de Amnistía para detenidos políticos y gremiales, medida contemplada en el acuerdo electoral.
Con el "desarrollismo" se pone en marcha una nueva etapa en la política de sustitución de importaciones que propicia el ingreso del capital extranjero.
Julio: Se conocen los contratos petroleros firmados por el presidente Frondizi. Se realizan actos de protesta y huelgas contra la política petrolera del gobierno.
El gobierno da claras señales de no respetar los contenidos del pacto firmado con Perón.
Recrudecen las acciones de la Resistencia.
Agosto: Se sanciona la Ley de Asociaciones Profesionales.
Noviembre: El Poder Ejecutivo decreta el estado de sitio.

1959
Enero: Los trabajadores del Frigorífico Lisandro de la Torre toman el establecimiento al conocer la decisión del gobierno de privatizarlo.
Febrero: Huelgas de solidaridad con los trabajadores del frigorífico.
Abril: El gremio bancario permanece en huelga sesenta y nueve días.
Junio: Los medios dan a conocer el texto del pacto electoral Perón-Frondizi. El gobierno lo desmiente.
Álvaro Alsogaray es nombrado ministro de Economía. Al asumir lanza la famosa frase "Hay que pasar el invierno". 
Agosto: El gremio metalúrgico comienza una huelga que se prolongará hasta octubre.
Diciembre: El grupo peronista Uturuncos asalta la comisaría de Frías en Santiago del Estero.

1960
Enero: Perón deja la República Dominicana y se asila en Madrid, en donde permanecerá hasta el final de su exilio.
Febrero: Para la renovación legislativa Perón vuelve a ordenar el voto en blanco.
Marzo: A raíz de varios atentados, el más importante, el incendio de la Shell-Mex en Córdoba se aplica el plan Conintes (Conmoción Interna del Estado).
Noviembre: El general peronista Iñiguez intenta, sin éxito, una insurrección cívico -militar con importancia en Rosario y Tartagal.

1961
Marzo: Por el decreto 1.619, Frondizi entrega la CGT a la Comisión de los 20.
Un grupo de jóvenes de la Juventud Peronista asalta una unidad militar en Ezeiza apoderándose de algunas armas.
Agosto: Ernesto "Che" Guevara, delegado cubano a la reunión de la Conferencia Económica y Social de la OEA en Punta del Este, viaja a la Argentina y se entrevista con Arturo Frondizi. Manifiesto desagrado en las Fuerzas Armadas.
Octubre: Paro general en contra de la política económica del gobierno.
Gran huelga ferroviaria a la que adhiere la CGT.

1962
Marzo: Triunfa la fórmula de la Unión Popular (Framini -Anglada) en la Provincia de Buenos Aires. Las provincias donde triunfó el peronismo son intervenidas y los comicios anulados. Recrudecen, sin embargo, los "planeamientos" militares al presidente.
Las Fuerzas Armadas destituyen a Arturo Frondizi. José María Guido, su vicepresidente, asume la presidencia.
Mayo: Plan de emergencia presentado por el ministro Álvaro Alsogaray que posterga el pago de sueldos y jubilaciones.
Se hacen más nítidas las dos tendencias dentro del movimiento sindical, características de toda la década: el vandorismo por un lado, y un sector más dispuesto a la confrontación, por otro. Este último impulsa un Plenario en Huerta Grande (Córdoba).
Agosto: Desaparece, luego de su secuestro, el obrero metalúrgico y militante de la juventud Peronista Felipe Vallese.

1963
Febrero: Guido establece la vigencia del decreto 4.161.
La CGT reclama la libertad de todos los presos sociales y políticos.
En un Congreso Normalizador de la CGT, José Alonso es elegido secretario general.
Marzo: En la Asamblea de la Civilidad los partidos políticos se comprometen a rechazar cualquier proscripción.
Julio: En las elecciones presidenciales, el peronismo proscripto vota en blanco, triunfando el radical del pueblo (UCRP) Arturo Illia, con un 25 por ciento de los votos.
Agosto: Un grupo de la juventud Peronista se apodera del sable corvo del general San Martín.
El Movimiento Nacionalista Revolucionario Tacuara asalta el Policlínico Bancario en la Capital Federal.

1964
Febrero: Ante la falta de respuestas del gobierno, la CGT profundiza el plan de lucha iniciado en 1963, produciéndose la toma de establecimientos industriales.
Abril: Fuerzas de seguridad desarticulan al Ejército Guerrillero del pueblo. Jorge Ricardo Masetti, uno de sus líderes, desaparece luego de ese operativo.
Agosto: Se lleva adelante el Congreso Fundacional del Movimiento Revolucionario Peronista. Gustavo Rearte redacta la Declaración de Principios del movimiento y participa activamente en la Juventud Revolucionaria Peronista.
Octubre: El general Charles De Gaulle visita la Argentina.
En un acto multitudinario en la Plaza Once el peronismo anuncia el retorno de Perón a la Argentina.
Diciembre: Fracasa el "Operativo Retorno" al ser detenido Perón en el Aeropuerto El Galeao, en Río de Janeiro.

1965
Enero: Aumenta el costo de vida. Se incrementan las tarifas eléctricas y el precio de los combustibles.
Se realiza el congreso "Felipe Vallese" de la CGT, resuelven sostener el plan de lucha.
Toma de ingenios azucareros en Tucumán.
Marzo: El peronismo gana elecciones parlamentarias en varias provincias, utilizando la sigla Unión Popular.
Octubre: María Estela Martínez de Perón llega al país, enviada por su esposo para operar sobre el neoperonismo en las elecciones de la provincia de Mendoza.
La CGT convoca a manifestaciones y paros sorpresivos. Represión y muertos.
Se incrementa, desde algunos medios de comunicación, la campaña de desprestigio hacia el presidente radical.

1966
Febrero: Se dividen las 62 Organizaciones. José Alonso lidera las "62 Organizaciones. De pie junto a Perón", en oposición a la línea vandorista que postula una mayor autonomía respecto de las decisiones impartidas por Perón desde el exterior.
Abril: En las elecciones de la provincia de Mendoza triunfa el candidato Corvalán Nanclares sobre el neoperonista Serú García.
Junio: El presidente Arturo Illia es derrocado. Con la Revolución Argentina asume como presidente el general Juan Carlos Onganía.
Julio: Mediante la Ley 18,894 Onganía prohibe toda forma de participación política, consustanciado con la Doctrina de Seguridad Nacional.
Se pone fin a la autonomía universitaria y las facultades son intervenidas violentamente en lo que se conoce como Noche de los Bastones Largos.
Septiembre: Operativo Cóndor: un grupo liderado por el joven peronista Dardo Cabo secuestra un avión y se dirige a las Islas Malvinas para ratificar la Soberanía Nacional.
En una manifestación estudiantil en la Ciudad de Córdoba se asesinado el estudiante y obrero Santiago Pampillón.
Diciembre: Huelga general de la CGT.
Adalbert Krieger Vasena es designado ministro de Economía. Se profundiza la orientación liberal en materia económica. Nuevo ingreso de capitales extranjeros y liderazgo de las empresas trasnacionales.

1967
Enero: Se producen los conflictos en los gremios portuarios, Luz y Fuerza, la Fraternidad y la Unión Ferroviaria, entre otros. En Tucumán es asesinada por las fuerzas represivas Hilda Guerrero de Molina, cocinera de ollas populares en la FOTIA.
Febrero: La CGT lanza un enérgico plan de lucha.
Octubre: Es asesinado, con otros guerrilleros, el Che Guevara en Bolivia.

1968
Marzo: En un Congreso Normalizador nace la CGT de los Argentinos que encarna un sindicalismo más cofrontacionista y combativo cuyo secretario general es dirigente gráfico Raimundo Ongaro.
Agosto: La CGT de los Argentinos aprueba un plan de "actos relámpago" en los barrios industriales.
Septiembre: Es descubierto y apresado en Taco Ralo, Provincia de Tucumán, un destacamento guerrillero de las Fuerzas Armadas peronistas. Muere John William Cooke, cuyo pensamiento influyera decisivamente en el peronismo revolucionario.
Diciembre: Jorge Daniel Paladino es designado delegado personal de Perón.

1969
Mayo: Como consecuencia de la derogación de regímenes laborales especiales por parte del gobierno, los trabajadores de varias provincias inician movilizaciones y huelgas.
En Corrientes, en un enfrentamiento entre estudiantes y policías muere el estudiante Juan José Cabral. En Rosario muere el estudiante Alberto Ramón Bello. En Rosario se realiza una marcha de protesta por la muerte del obrero metalúrgico Norberto Blanco.
29 de mayo. Se produce el Cordobazo, un estallido popular contra la dictadura. Enfrentamientos violentos de las fuerzas de seguridad con trabajadores y estudiantes en varias ciudades.
Junio: Son incendiados trece supermercados Minimax, ante la llegada de Nelson Rockefeller, uno de sus propietarios.
Muere en un atentado el dirigente metalúrgico Augusto Timoteo Vandor.
Septiembre: Violentos choques entre la policía y los trabajadores en una huelga ferroviaria en Rosario. Interviene el ejército.
Protesta popular de magnitud en Cipolletti.
En diversos puntos del país se generalizan las puebladas.
El clima político se tensa cada vez más.

1970
Mayo: Un grupo de jóvenes peronistas, Montoneros, secuestra y ejecuta a Pedro Eugenio Aramburu. Se incrementa el accionar de las organizaciones armadas.
Junio: Asume la presidencia el general Roberto Marcelo Levigston.
Julio: En un operativo comando un grupo de Montoneros ocupa la localidad cordobesa de La Calera.
Un comando de cuarenta y cinco personas toma la localidad de Garín distante unos cuarenta kilómetros de la Capital Federal. El hecho se lo atribuyen las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
Es elegido Secretario General de la CGT José Ignacio Rucci.
Septiembre: Se producen más de veinte atentados con bombas como repudio al aniversario de la "Revolución Libertadora".
Octubre: La CGT aprueba un plan de lucha impuesto por las 62 Organizaciones y se convoca a una huelga general.
Noviembre: Diferentes partidos políticos -Justicialistas, Radical, Socialista Argentino, Conservador Popular- fundan La Hora del Pueblo.
Nucleamiento de docentes universitarios en las Cátedras Nacionales.
La Resistencia vuelve a nutrirse de la movilización popular, con una base social ampliada por el concurso de la juventud.

1971
Se extiende la actividad guerrillera en Capital Federal, el Gran buenos Aires, Rosario, Santa Fe, Córdoba, Tucumán y Mendoza.
Marzo: Duros enfrentamientos en la provincia de Córdoba, conocidos como el Viborazo. El gobernador José Camilo Uriburu debe renunciar.
En varias ciudades del país se reiteran serios enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y lo que aparece como un frente de resistencia obrero- estudiantil.
El general levigston renuncia a la presidencia. Asume el general Alejandro Agustín Lanusse, que encarna el poder real en la última fase de la Revolución Argentina. Será el encargado de preparar una salida dolorosa para las Fuerzas Armadas y propiciar la vuelta a una democracia tutelada por el poder militar.
Abril: Un grupo comando, "Descamisados", toma la casa de un militar en Los Polvorines, sustrayendo armas y dinero.
Mayo: El gobierno anuncia el Gran Acuerdo Nacional (GAN), en respuesta a la Hora del Pueblo.
Julio: Se promulga la Ley Orgánica de los Partidos Políticos.
Septiembre: En Madrid, los restos de Evita son devueltos a Perón.
Noviembre: Jorge D. Paladino es reemplazado por Héctor J. Cámpora como delegado de Perón.

1972
El retorno de Perón a la Argentina es el centro de la agenda política.
Enero: El Partido Justicialista obtiene su personería política.
Junio: Acto de la Unidad de la Juventud Peronista en la Federación de Box.
Julio: Lanusse anuncia las elecciones nacionales para el 11 de marzo. Los candidatos presidenciales deben estar en el país antes del 25 de agosto. 
El exiliado se niega a aceptar las disposiciones de un régimen carente de legitimidad.
El general Lanusse manifiesta que a "Perón no le da el cuero" para volver.
Agosto: Luego de un intento de fuga del penal Rawson, del que logran escapar algunos dirigentes de las organizaciones armadas, otros dieciséis integrantes de Montoneros, FAR y ERP son asesinados en la base naval de Trelew a pesar de haberse rendido. El hecho genera el repudio unánime de la opinión pública.
Noviembre: Luego de diecisiete años de exilio, el General Perón retorna a la Argentina.


Nomeolvides, Memoria de la Resistencia Peronista 1955-1972; 
Liliana Carulli, Noemí Charlier, Mercedes Cafiero, Liliana Caraballo. Editorial Biblos, 2000
.




Matar la muerte

Por Abelardo Castillo 

Señor, concede a cada cual su propia muerte. 
Rilke. 


Le cortaron las manos y aún golpea con ellas.
Lo enterraron y hoy viene cantando con nosotros.

Neruda


El 8 de octubre, en Vallegrande, mataron al Che. Los generales bolivianos lo dicen, y debe de ser cierto. La muerte, al fin de cuentas, es la menos inesperada anécdota de la vida: la cuestión es no morir de muerte ajena, y el guerrillero que murió, murió de la que había elegido. A eso, los que creen en Dios, por un malentendido lo llaman Salvación. Los que no creemos, también. Y yo hasta lo llamo no morirse, abolir la muerte: matarla. Hay un cadáver, es verdad. 
Todos los diarios del mundo mostraron un muerto que se le parece, que seguramente es el Che. Una fotografía, sobre todo, impresiona: está de perfil, el grabado repite fríamente unos superciliares que sin duda no son de otro hombre (le daban ese aire de fauno joven; los que lo vieron reírse no pueden haber dejado de pensar que esa frente se contradecía un poco con su risa, y de ahí la cara de estar tramando una incomunicable travesura, ese gesto que no le 
pudieron borrar los generales), tiene los ojos abiertos y la cabeza medio alzada, tiene los brazos en la actitud del que va a incorporarse, tiene un balazo en el corazón. Nadie, sin embargo, aceptó que ese cadáver fuera el suyo. 
Nadie, ni los que lo odiaban y diez veces antes fraguaron miserablemente su muerte, a manos de Fidel Castro, o en Santo Domingo, o por suicidio. Los mismos generales que lo mataron, estoy seguro, ya han comenzado a dudarlo. Y yo creo que hacen bien. 
Voy a escribirlo, voy a tratar de escribirlo sin caer en la trampa de las palabras, de las frases que aluden a los muertos que pese a la muerte siguen vivos. Voy a decir que el guerrillero muerto de Vallegrande no era el Che. Ya no lo era. Balearon un cuerpo, lo enterraron en algún sitio o incineraron una corruptible arcilla. Y hasta ahí operó la muerte. Y a partir de ese momento, a partir de sus diseminadas cenizas, de un cadáver que nunca se hallará, el Che 
volvió a ser libre de ir y venir por América pero sin cambiar su nombre y sin ocultar su cara.
Ustedes no han matado a nadie: han resucitado a un hombre. Y a algo más. Hasta el 8 de octubre se podía dudar que haya seres capaces de pelear por los otros, hacer una revolución, alcanzar el poder, abandonarlo todo y comenzar de nuevo: renunciar a lo temporal, que es lo mismo que negar el tiempo. Elegir y acatar un destino. Quién, con qué argumentos y sobre todo con qué ejemplo, puede hoy destruir esa mística. Digo mística y quiero decir mística. Hasta el 8 de octubre 
cualquiera podía pensar: es mentira, es Cuba que necesita inventar un fantasma para sobrevivir. Ahora se sabe que el Che está. Y no precisamente enterrado en la selva. Está. Hermoso e invulnerable como un héroe de novela, y frío y lúcido como una inexorable máquina de hacer justicia.
No toda muerte mata. Los diarios, sin querer, lo sabían. "Encontró la muerte en Vallegrande", dijeron. Y es así. Hay hombres que encuentran su muerte, la que los merece, como si debieran morir para quitarse la inquietud de ser mortales. Y el que mataron tenía una cuestión personal con la muerte ("si no vuelvo dentro de dos meses", le escribió a sus padres la primera vez que salió a la aventura, "vayan a buscar mi cabeza reducida por los jíbaros al museo de Nueva York", y el desafío se repite en todos sus escritos, en todas sus cartas hasta la última, ya en Bolivia: "de aquí no me salgo si no es con los pies para arriba"), le había perdido el respeto y se reía socarronamente de la muerte.
Un hombre, un poeta, se dejó morir de la muerte con que lo iba matando la espina de una rosa: él le había cantado a las rosas y a la muerte. Otro hombre se hizo crucificar porque ya era tiempo. El que crea que comparar a Rilke con Jesús es una herejía, el que imagine que esas muertes no son también la muerte de la que hablo, hará bien en preguntarse qué pobre cosa ha entendido, hasta hoy, de la vida.
Me olvidaba: la muerte del Che no me duele. No tengo ganas de conmover, ni de conmoverme, con retóricas de cementerio. No quiero que este editorial sea patético o solemne, ni tiene porqué. Rebajar la muerte de Guevara a la intimidad del dolor no está en su estilo. Las muchachas argentinas ya lloraron lo suyo ante los aparatos de televisión cuando los generales mostraron su cadáver, ya hemos pegado su foto en la pared -entre Beatles y banderines-, y a lo mejor está 
bien. Ya empezaron los poetas a mandar elegías alusivas a las revistas. Así que no hace falta lagrimear más. ¿Qué es lo que hice para que no lo mataran?, esa, en cambio, me parece una buena manera de encarar la cosa: una buena pregunta. 
Evita las emociones fáciles.
Y hecha esta aclaración, puedo terminar. Desde ese asesinato, desde esa inmolación, los generales tienen miedo. O deberían tenerlo. Porque una vez que un hombre así dio con su muerte, ya no hay balas, ni rangers, ni marines que valgan. No "se sale" más de la vida. No tiene más que vida. Es pura y múltiple y violenta vida que no se mata. 

Artículo editorial que formó parte de la revista El escarabajo de Oro de noviembre de 1967.



Por qué somos peronistas

Fuerzas Armadas Peronistas (FAP). Argentina, 1969 

En 1945 el país está en un período de progreso y ascenso económico. Está creciendo por dentro: en el interior del país se levantan focos industriales y el gobierno cuenta con buenas reservas monetarias en el exterior. Esta situación general posibilita el surgimiento del fenómeno peronista y principalmente a través de tres factores:
1) El surgimiento de la industria nacional, fruto de la prosperidad general, de las condiciones del mercado internacional de posguerra principalmente y de las condiciones del mercado interno por falta de material manufacturado.
2) Los comienzos de penetración yankee a consecuencia del debilitamiento del imperio británico y de la expansión del norteamericano.
3) Las migraciones internas. A consecuencia del surgimiento industrial aparece un nuevo proletario urbano llegado del interior del país, de origen criollo y no politizado y en una total situación de desarraigo, ya que a pesar de la floreciente prosperidad económica la situación de la clase trabajadora era de explotación, malas condiciones de empleo, ausencia de reglamentaciones laborales, jubilaciones y protección social.
El coronel Perón se pone a la cabeza del movimiento nacionalista -integrado por sectores de la burguesía nacional y del ejército- y de la clase trabajadora organizada con ese nuevo proletariado urbano, tomando como banderas la defensa de la naciente industria nacional, la lucha contra la penetración yankee y las reivindicaciones sociales de la clase trabajadora. 
El 17 de octubre de 1945 es la primera acción masiva de la clase trabajadora argentina, es el despertar político de los descamisados, es el encuentro del Pueblo con su líder, quien lo llevará a alcanzar el más alto nivel de conciencia, conciencia de su misión y destino histórico. Cientos de miles de hombres y mujeres se movilizan en forma masiva para imponer su voluntad y reconquistar al caudillo; es la fuerza pujante y nueva de los trabajadores contra los valores caducos de la oligarquía imperialista y explotadora.
El peronismo tiene su nacimiento por la irrupción de los trabajadores en la vida nacional como copartícipes en la construcción de la nueva Argentina. En el campo internacional significa una avanzada de los países del Tercer Mundo, que buscan su propio camino al margen de las dos hegemonías.
A partir de 1945, como movimiento antiimperialista, popular y nacionalista, el peronismo iniciará en el país el proceso democrático burgués. En el orden económico representa la defensa de las riquezas del país de las manos extranjeras: la deuda exterior es reembolsada (sumaba el 40% de nuestros recursos y divisas); los transportes, gas, teléfono, electricidad, fueron nacionalizados; la nacionalización del Banco Central permitió disponer del ahorro nacional para el desarrollo del país: a través del IAPI se aseguraba el precio de las materias primas exportadas e importadas.
Sin embargo, en el aspecto económico, las estructuras del poder oligárquico no fueron modificadas. 
En el orden social se manifiesta una serie de reivindicaciones auténticas; se reglamentan los derechos del trabajador, la familia, los ancianos y la educación; se da participaciones en la cosa pública al Pueblo otorgándose el voto a las mujeres y a los indígenas; la clase trabajadora participa directamente en el poder político, y hay ministros y gobernadores, diputados, senadores, diplomáticos obreros; la distribución de la renta nacional permite elevar el nivel de vida de la clase trabajadora. Esta proporción se invierte a favor de los trabajadores quienes reciben el 66% de la renta nacional.
Políticamente se dio al proletariado conciencia de clase y conciencia de su fuerza y, por lo tanto, de su posibilidad de participar en la conducción del país. 
Con la desaparición de las condiciones de prosperidad de posguerra comienzan los enfrentamientos: es la lucha de clases dentro del Movimiento Peronista: el Ejército es partidario de la industrialización pero no de una política social avanzada; la burguesía desea aumentar aun más sus beneficios propios negociando con el imperialismo; y los burócratas no hacen mas que estancar el proceso. Frente a ellos los "cabecitas negras" y los "grasitas" -como ellos llaman al Pueblo- tienden a radicalizar la política social. El avance del grado de conciencia política exige la profundización de las consignas y de la política revolucionaria nacional como también la plana participación de los trabajadores en las determinaciones de la conducción.
Sin embargo la dirección del movimiento permanece en manos de sectores de la burguesía nacional y de la burocracia sindical y política todopoderosa.
Falta combatividad de clase, falta la presencia revolucionaria de Evita, abundan las conquistas fáciles, el Pueblo vive la euforia de un progreso sin límites, no se toma conciencia de la necesidad de destruir las estructuras que sostienen a la oligarquía y sus intereses para logran un efectivo reparto de los bienes de producción; se paraliza la democratización del Movimiento.
Es así que el proceso se estanca y las fuerzas, antes unidas en un amplio frente antiimperialista, se van dispersando para terminar en choque; el Frente se rompe.
Desde 1955 han pasado 14 años que las minorías oligárquicas tomaron el poder despojando al pueblo y a PERON DEL GOBIERNO, En estos 14 años el Peronismo se planteo la lucha en los más diversos frentes para reconquistar el Poder. Durante estos 14 años los caminos empleados no estaban a la altura de su condición revolucionaria y tienen en común el espontaneísmo.
Fueron: el golpismo, el electoralismo, la burocracia reformista o traidora en contacto muchas veces con jefes militares, el terrorismo y el sabotaje y sólo condujeron a callejones sin salida. Las sucesivas crisis militares, el triunfo militar, el triunfo popular y masivo del Peronismo el 18 de marzo de 1962, el derrocamiento de Frondizi, las nuevas crisis militares así lo demuestran.
El 18 de marzo demostró que la oligarquía no estaba dispuesta a entregar el gobierno, ni tampoco el Poder, por cuestión de votos mas o menos.
El golpe del 28 de junio de 1966 representa la continuación genuina de la política de la oligarquía despojada ahora de falsos mascarones, por medio de las Fuerzas Armadas que, en esta coyuntura, son la única estructura capaz de defender efectivamente los intereses de la oligarquía y el imperialismo.
La falta de una ideología coherente y de una estrategia revolucionaria que encuadraran los distintos métodos desarticuladamente empleados, provocó la actual dispersiones el peronismo, y fue lo que lo llevó una y otra vez al fracaso.
Pero estos años de lucha permitieron aprender, permitieron ver que la situación de la Argentina y del Peronismo forma parte de los procesos de Liberación de marca Latina. Estos años de lucha y rebeldía han permitido formar un nuevo Peronismo que intenta integrar todos sus fracasos, todas sus experiencias.
Hoy, que la burguesía es incapaz de encabezar ningún proceso histórico revolucionario, hoy que el proceso se presenta bajos los términos inseparables de la Revolución Social y Liberación Nacional, es innegable la vigencia histórica del Peronismo como expresión de la clase trabajadora.
SOMOS PERONISTAS porque, creyendo en la vigencia del Peronismo, debemos continuar y profundizar su acción de acuerdo con las nuevas exigencias de la historia y de las nuevas coyunturas nacionales e internacionales. 
SOMOS PERONISTAS porque existe una clara continuidad entre el camino de grandeza nacional que inició el Peronismo en el gobierno y el que reabrirá con nuevas y superiores formas de lucha pero integrando las banderas iniciales. A la estrategia contrarrevolucionaria de opresión
y miseria, de vergüenza y privilegio del régimen a partir de 1955 opondremos la estrategia revolucionaria de la toma del poder mediante la lucha armada.
Los que ven en Perón un obstáculo para llevar adelante la lucha armada, no tienen claridad para ver la continuidad que existe históricamente entre el proceso 45-55, la búsqueda del camino que llevase al Poder en estos últimos 14 años y el nuevo camino a través de la guerra revolucionaria que iniciara el Peronismo y que es la culminación de esas dos etapas anteriores.
SOMOS PERONISTAS y afirmamos la bandera del retorno de Perón porque es una auténtica reivindicación popular. Porque más allá de la forma, la apariencia, el pueblo no pide el retorno de un hombre sino de lo que él encarna o sea, la participación en la conducción del país.
Porque Perón es un fenómeno no encuadrable en el sistema, Porque la posibilidad de negociación entre Perón y el régimen no tiene existencia real, pues el significado de Perón en la Argentina son miles y miles de descamisados en la calle. Por esto Perón y el Peronismo es la oposición no asimilable al régimen, y esta realidad es independiente incluso del mismo Perón.
SOMOS PERONISTAS y luchamos por el retorno de Perón por que confiamos en el Pueblo, sentimos con él y no lo consideramos como algo "arrastrable" por una secta de iluminados. Nuestro método puede ser solo uno: tomar las reivindicaciones populares como bandera y alcanzar con el Pueblo hacia otras superiores.
El CHE planteaba que no se puede ir demasiado lejos del Pueblo, ni confundirse totalmente con él, dejando de ser vanguardia. Hacer lo mismo seria no ver las necesidades reales del Pueblo y tomar otras que hasta el momento son pura teoría y el Pueblo no siente como suyas. Lo segundo sería aceptar que Perón tiene que venir para hacer la Revolución, sin explicar que sólo una Revolución en marcha puede traer a Perón.
SOMOS PERONISTAS y por eso afirmamos que del seno del Peronismo debe surgir la Vanguardia Revolucionaria capaz de conducir al Pueblo hacia la única salida para el país y las clases trabajadoras, LA TOMA DEL PODER POLITICO Y ECONOMICO, para la creación de una Argentina Justa, Libre y Soberana.


Benito Jorge Urteaga, del PRT-ERP 

El 19 de julio de 1976 cayó combatiendo junto a Mario Santucho el compañero Benito Jorge Urteaga, el estupor que causó la muerte de Santucho y los homenajes posteriores postergaron el reconocimiento hacia uno de los más grandes dirigentes de nuestro Partido y de la Revolución en la Argentina.
Benito, o Mariano como lo llamábamos en la clandestinidad, era oriundo de la ciudad de San Nicolás, su padre era diputado radical durante la presidencia de Arturo Illía, cuando este fue derrocado por el golpe militar encabezado por el General Onganía, el 28 de junio de 1966. En ese momento Benito tenía alrededor de 19 años, se había dirigido junto a sus compañeros a las inmediaciones del Congreso, reunidos en la confitería El Molino, fue el más decidido del grupo, la leyenda cuenta que allí afirmó que había que empuñar las armas.
No conocemos las circunstancias de su ligazón e incorporación al PRT, pero es evidente que inmediatamente se puso a concretar la propuesta hecha en El Molino. 
Es así que los documentos partidarios ya lo mencionan jugando un papel destacado en la lucha interna desatada en el Partido a mediados de 1969. Fue "la carta de Mariano, primera reacción del ala leninista" la que alertó sobre la inoperancia de la dirección en aplicar las resoluciones del IV Congreso partidario, convirtiéndose, de esta manera, en uno de los más firmes dirigentes de la Tendencia Leninista.
Participó en el V Congreso del PRT que fundó el ERP el 29 de julio de 1970, y fue activo participante de las primeras acciones armadas. En noviembre de 1970 fue detenido por su participación en la acción del Banco Comercial del Norte, y el 6 de setiembre del año siguiente se fugó del Penal de Villa Urquiza junto a 17 compañeros, él junto a otros lograron evadir el cerco que se montó en la ciudad de Tucumán.
Después de la detención de Santucho y Gorriarán en agosto de 1971 y del secuestro y desaparición de Pujals el 16 de setiembre, Mariano asumió la máxima dirección del Partido, y se instaló en buenos Aires y en La Plata.
Además de dirigir al Partido y al ERP en momentos muy difíciles, debió asumir nuevamente la lucha interna en contra de dos corrientes que se oponían al leninismo del PRT, una orientada por el trotskysmo de la 4ta. Internacional y otra influenciada por el rebrote populista en las filas de la izquierda por la táctica confrontativa de Perón con la dictadura de Lanusse. En ese período lo conocimos orientando la construcción de los Comités de Base, sobre cuya base se proponía construir un partido electoral para responder a la dictadura también en ese terreno. Participamos de la reunión en la que Mariano le propuso a Silvio Frondizi integrar la formula presidencial junto al ya legendario Agustín Tosco. 
Donde comenzamos a conocer su calidad de dirigente fue su manejo de la situación ante los fusilamientos de nuestros compañeros en la base naval de Trelew. Ante la indignación y la furia de la militancia partidaria y del ERP, Mariano escribió una extensa declaración en la que pronosticaba el fin de la dictadura y denunciaba los fusilamientos, y respondía "Ante esta provocación respondemos serenamente, han muerto dieciséis revolucionarios ¡Viva la Revolución!".
Después del 25 de mayo de 1973, Benito jugó un extraordinario papel en la tarea de construcción del Partido en el proletariado industrial de las grandes fábricas, se conserva su conferencia sobre la formación multilateral de los cuadros de un partido revolucionario, en ella puso énfasis en la fusión del Partido con la vanguardia obrera. Por esa época además de sus responsabilidades en el BP partidario -inteligencia, dirigir la regional buenos Aires y luego las tres en las que se dividió esta- fue designado también, para completar su formación, responsable del Frente partidario en la automotriz Ford, tarea a la que le imprimió un extraordinario dinamismo y no fue ajena a su intervención, el papel dirigente que los jóvenes y poco experimentados militantes obreros de esa fábrica, jugaron en las movilizaciones de la Ford y de toda la zona norte del Gran Bs. As.
Después de la caída del Comandante Juan Eliseo Ledesma, jefe del Estado Mayor del ERP, Mariano fue designado al mando de la operación de copamiento del Batallón de Arsenales 601 de Monte Chingolo, la acción más grande que emprendió el ERP y en la que participaron las tres compañías que formaban el Batallón General San Martín. La dura derrota sufrida en esta acción no doblegaron su extraordinario optimismo y su voluntad de seguir firmemente en la lucha. 
Mariano, o Benito era un muchacho alegre dicharachero, pese a que compartimos muchas reuniones pero siempre en su función de dirigente partidario, no podía ocultar su picardía y su buen humor, siempre dispuesto a contar un chiste, tomar un vino, tocar la guitarra y cantar con sus amigos. Una anécdota que cuenta Pola Augier lo pinta tal como era. Como no podían casarse legalmente, un día que caminaban por Avellaneda le dijo a Pola que ya era hora de que se casaran. : "Se metió en una joyería y compró dos anillos de compromiso. Salió muy contento y 
detuvo a una viejita que pasaba. Sin vacilar y con esa sonrisa compradora que conseguía todo, le dijo: 'Linda señora, hemos observado a todos los que pasan por esta calle y creemos que usted es la más respetable. Ella y yo nos queremos mucho y no podemos casarnos por razones poderosas. Quisiera que usted nos casara, ahora, aquí mismo'...'ella dejó las bolsas y con una gran sonrisa preguntó a Mariano si teníamos anillos. Los tomó en sus manos, les dio un beso y mientras nos colocábamos mutuamente los anillos, dijo algo así como: 'Deberán amarse y respetarse hasta que la muerte los separe. Dios los Bendiga'. Nos dio un beso. Levantó las bolsas y retomó su camino". De su matrimonio con Pola Augier nació su hijo José.
El 19 de julio, el PRT sufrió su golpe más duro del cual no pudo reponerse, no sólo Robi y el Gringo Menna cayeron combatiendo sino sus compañeras Liliana Delfino, miembro del Comité Ejecutivo, Ana María Lanciloto y Fernando Gertel. 
También perdimos a nuestro jefe y querido compañero Benito Urteaga, Mariano. 
Pese a todo sus enseñanzas no se han perdido, permanecen vigentes en la voluntad de las nuevas generaciones de revolucionarios quienes las llevarán como bandera hacia la victoria. 

Publicado en Estrella Roja, órgano del ERP.

 

Citroën 2CV: Proletario y Combativo 

Por Orlando Rígoli 

(Acerca del liviano armatoste que a más de 80 
km por hora saltaba como una mula salvaje)

Por aquellos años pasaban cosas importantes. Las viejas y queridas utopías estaban cerca de hacerse realidad. La Habana era un faro que irradiaba su luz hacia toda Latinoamé, en el 63 el viejo Palacios ganaba la senaduría por la Capital y el grito de guerra de los jóvenes que habían posibilitado el triunfo era "en Cuba los barbudos y aquí los bigotudos". En el 67 la muerte del Che nos pegó en la línea de flotación y un año después el mayo francés renovó las ilusiones. Salvador Allende perdía por 12.000 votos las elecciones en Chile y los Beatles habían puesto la música patas para arriba. En aquella Argentina había por entonces siete fábricas de automotores; Ford, que colocó en el mercado el auto que se transformaría años después en el símbolo de la dictadura -al tristemente célebre Falcon- , Chevrolet, Kaiser, NSU, De Carlo, Auto Unión y 
Fiat, que por entonces no venía con los Macri incorporados. Pero estaba faltando algo. Esos años de cambio y sacudones reclamaban un coche para el grebanaje, para la cartera de la dama o el bolsillo del caballero, un aparato de cuatro ruedas que se identificara con la Indoamérica sumergida. Y ese artefacto llegó finalmente a mis manos y a la de tantos como yo. 
Pergeñado en el tablero de Le Corbusier -nadie supo nunca si esto fue cierto- con techo de lona, asientos que semejaban hamacas, puertas que abrían al revés, una suspensión cabeceadora que hacía suponer que se estaba arriba de un zaino, un sistema de apertura de ventanillas que ponía a prueba la fortaleza del codo izquierdo cada vez que se caía (cosa que sucedía al cabo de algunos meses de uso), un motorcito que que sonaba como si fuera a desparramarse a cada instante 
y un tanque de 20 litros con el que se podía andar veinte días. Había nacido el 2 CV de Citröen, el Quasimodo de los autos. Había que tener cuidado de llevarse el que no correspondía, ya que todos eran iguales de feos y hasta estaban pintados del mismo color, un azul que no era ni francia, ni cielo. El 2CV era de aliento largo, de galope corto y tan fiel como una china cuartelera, pero algunos preceptos debían seguirse al pie de la letra: en primer lugar no debía 
quedarse sin batería. Si ello sucedía, hacerlo arrancar no era tarea fácil ya que su embrague centrífugo obligaba a empujarlo... pero a 40 kilómetros por hora. Segundo: adelantarse a quien nos precedía en la ruta era una aventura fascinante que requería tantos cálculos como los que anteceden al lanzamiento de una cápsula espacial. Si se iba por la ruta 2 a la altura de Chascomús y se tenía adelante un robusto Mercedes con acoplado era necesario asegurarse de que la mano contraria estaba libre hasta Dolores. Esto en condiciones ideales, porque si soplaba viento de frente el sobrepeso hacía aparecer el ascenso al Himalaya como un divertimento de fin de semana. Pero a despecho de ello y de las miradas socarronas de los que circulaban en coches convencionales, los integrantes de la cofradía citronera nos sentíamos orgullosos del engendro. La imaginería popular le agregaba a sus muchas virtudes, bolazos dignos de Don Verídico: "Un primo mío se quedó sin nafta en Cutral - Có y llegó hasta Viedma echándole garnacha", decía uno e inmediatamente el retruque, "Eso no es nada -agregaba un segundo- mi cuñado rompió la trasera izquierda ni bien salió de Córdoba, le ató con alambre una rueda de triciclo y de costeleta llegó a Cruz de Caña". 
Fantasía y realidad entremezcladas. Pero cuando en el 69, en pleno Cordobazo, me enteré de que los muchachos de la UTA que respondían al Negro Atilio López, entraron con ademanes poco versallescos a la agencia Tecnos -concesionaria Citröen en Córdoba- y se llevaron todos los 2CV para utilizarlos como apoyo, sentí que los Jaguar del Africa Korps y los Sherman de Patton eran unas verdaderas batatas. Querido 2CV, te ganaste tu lugarcito en los 70 y este recuerdo de alguien que hizo de vos uso y abuso. 

Revista Los 70 (Buenos Aires)



La Spika, chiquitita pero cumplidora 

Por Orlando Rígoli

"La Spika era retacona y morocha, venía abrigada por una funda de cuero y con el tiempo demostró ser más aguantadora que que un laburante de Singapur". Era la radio a transistores, el pequeño aparatito que permitía escuchar los partidos de fútbol en cualquier parte.
La aparición de un pequeño adminículo, el transistor, modificó los hábitos de toda una generación, que lejos estaba de suponer lo que sus ojos alcanzarían a ver en materia de cibernética.
Pero junto con él o mejor, merced a él, llegó a nuestras manos la radio portátil y el símbolo por excelencia de esa revolución se llamó Spika, la contracara exacta del burrito Platero, que "era tan suave y blanco como el algodón". La Spika en cambio, era retacona y morocha, venía abrigada por una funda de cuero y con el tiempo demostró ser más aguantadora que un laburante de Singapur.
Hasta su arribo, escuchar radio implicaba una compleja negociación familiar para lograr la mejor ubicación frente al voluminoso aparato. Pero a partir de la introducción de la Spika se hizo posible hasta escuchar el programa favorito mientras se sellaban facturas proforma en la Aduana -lo que dio origen a contrabandos en escala mayorista- y aún llevarse la pequeña a la cama.
Los fanas futboleros que otrora estaban obligados a permanecer paralizados en la cocina comprimiendo la vejiga hasta que terminara el primer tiempo para no perder detalle de los avatares de su equipo relatados por Fioravanti, podían satisfacer sus necesidades fisiológicas sabedores de que si ganaban uno a cero y tenían un corner en contra a los 44 minutos nada les impedía irse al baño con todos los defensores juntos.
Nuestra heroína fue también la responsable de la desaparición en las canchas del famoso tablero de la revista Alumni, que informaba de los resultados que se registraban en los demás estadios. Así, el propietario de la portátil pasó a ser el referente obligado a la hora de las consultas. "Che negro, cómo van los bosteros" o "ya terminó Lanús", se convirtieron en requisitorias habituales. 
Los más perjudicados fueron los comentaristas, quienes dejaron de gozar impunidad. Si alguno se animaba, por ejemplo, a decir que el triunfo visitante por 6 a 0 había sido justo, los plateístas locales se amontonaban frente a la cabina y Spika en mano lo miraban con el mismo cariño que un militante del IRA al primer ministro inglés.
El aparatejo incrementó además el nivel de puteadas contra los relatores deportivos, ya que permitía comparar lo que se escuchaba con lo que se veía. Se advertía entonces que la velocidad de la transmisión no condecía con el ritmo de siesta santiagueña que tenía el partido. A su modesta manera se constituyó en la antecesora del telebeam -al alcahuete futbolístico de los 90- con la ventaja de que cada uno la manejaba a su antojo.
Luego se fueron agregando nuevos servicios: fue accesorio obligado del 2CV -que venía más desnudo que la Maja de Goya- amenizó la hora de química en la secundaria y permitió que prestigiosos profesionales que asistían a la función de abono del Colón con su legítima esposa para deleitarse con la Quinta de Beethoven, pudieran enterarse -audífono mediante y con cara de circunstancias- de cómo le iba a Estudiantes en la Libertadores.
Sin embargo no faltaron los escépticos, aquellos que ateniéndose a una lógica inobjetable descreían de su seriedad. ¿Cómo se puede confiar -pensaban- en la información que pueda proporcionar un artefacto tan pequeño e inexperto?.


Revista Los 70 (Buenos Aires)



Cartas entre Montoneros y Perón sobre la ejecución de Aramburu


Los Montoneros a Perón

Argentina, 9 de febrero de 1971. 

Al General J. D. Perón:

Como hemos hecho en oportunidades anteriores, aprovechamos la comunicación que con Ud. tienen los compañeros del Movimiento, para hacerle llegar nuestras inquietudes con respecto al proceso revolucionarlo del pueblo argentino...
Deseamos hacerle conocer algunas consideraciones nuestras sobre hechos claves que determinan los pasos a dar por el Movimiento, tanto en el futuro inmediato, es decir tácticamente, como en el futuro a largo plazo, es decir dentro de la concepción estratégica. En primer lugar, cree necesario explicar las serias y coherentes razones que nos movieron a detener, juzgar y ejecutar a Pedro Eugenio Aramburu.
Nos preocupan algunas versiones que hemos recogido, según las cuales nosotros con este hecho estropeamos sus planes políticos inmediatos. Demás está decir que no está en nuestros propósitos entorpecer la conducción de conjunto que Ud. realiza para la marcha del Movimiento en su totalidad. Desgraciadamente, además, nuestros actos apuntan a señalar la única estrategia que consideramos correcta, sin tener, en general, vinculación táctica con otros sectores del Movimiento.

Perón o Muerte Viva la Patria


Respuesta enviada por el general Perón el 20 de febrero de 1971 a la organización Montoneros 

(Fragmentos)

Madrid, 20 de febrero de 1971. 

A los compañeros Montoneros - Buenos Aires

Mis queridos compañeros:

Por mano y amabilidad del compañero Don... he recibido vuestras cosas y él les podrá comentar de viva voz mis pensamientos al recuerdo y saludo que retribuyo con mi mayor afecto... Comienzo por manifestar mi total acuerdo con la mayoría de los conceptos que esa comunicación contiene como cuestión de fondo:
1°) Estoy completamente de acuerdo y encomio con todo lo actuado. Nada puede ser más falso que la afirmación que con ello Uds. estropearon mis planes tácticos porque nada puede haber en la conducción peronista que pudiera ser interferido por una acción deseada por todos los peronistas. Me hago un deber en manifestarles que si eso ha sido dicho, no puede haber sido sino con mala intención. El compañero les hará conocer mi apreciación de situación y resolución para el año 1971 y por ella podrán quedar perfectamente en claro sobre la acción futura.
2°) Otro tanto sobre el asunto que este apartado menciona en su carta: es totalmente falso que haya perturbado plan táctico alguno.
Esta lucha también concurre a la Guerra Revolucionaria que es capaz de hacerlo. 
Si Uds. leen la apreciación, resolución y consideraciones podrán percatarse que, en el fondo, estamos totalmente de acuerdo, como no podría haber sido de otra manera...
En estos planes intervienen todos los elementos de las organizaciones de superficie, como los grupos activistas empeñados en la Guerra Revolucionaria. Como les explicará el compañero, mientras las organizaciones de superficie obedecen a una conducción centralizada, las organizaciones que se encargan de la Guerra Revolucionaria tienen absoluta independencia en su Conducción y coordinación más que nada por los objetivos.
3°) ...
4°) ...
5°) Totalmente de acuerdo en cuanto afirman sobre la Guerra Revolucionaria. Es el concepto cabal de tal actividad beligerante. Organizarse para ello y lanzar las operaciones para pegar cuando duele y donde duele es la regla. Donde la fuerza represiva esté: nada; donde no esté esa fuerza: todo. Pegar y desaparecer es la regla porque lo que se busca no es una decisión sino un desgaste progresivo de la fuerza enemiga...
Finalmente compañeros, les ruego que hagan llegar a los compañeros mis más afectuosos saludos y acepten mis mejores deseos. También les ruego les hagan presente y trasmitan mis saludos a todos los compañeros que están presos o perseguidos por la dictadura y les lleven la persuasión que tal situación no ha de durar mucho.

Un gran abrazo 

PERÓN


In Memoria, I - Libro publicado por el Círculo Militar Argentino.


Reportaje a las Fuerzas Armadas Peronistas (F.A.P.)

Argentina.- En las 12 preguntas hechas a las FAP estas definen su condición de peronistas y su vocación revolucionaria que no nace en ellas sino en la trayectoria histórica del movimiento. También muestran su vocación de dialogar a nivel militante con las demás fuerzas revolucionarias que, sin ser peronistas, luchan por la liberación nacional. Un principio que, por cierto, descarta a los conglomerados que desde posturas seudorevolucionarias aceptan los modos de convivencia del régimen, y son la "claque" de nuevos parlamentos, de promisorias salidas políticas. La esquela de Juan Perón representa un inconfundible espaldarazo a los militantes del organismo armado periodista: Perón los alienta a continuar en la lucha contra el régimen hasta el triunfo total. En suma, Perón los reconoce como los únicos militantes que desde el peronismo no pretenden heredar el sistema sino que se han convertido en constructores de un mundo nuevo.
- Suele sorprender, sobre todo en el extranjero, que una de las manifestaciones más importantes de las guerrillas en la Argentina, sea peronista y esgrima como consigna el retorno de Perón al país y al gobierno. Sectores del peronismo reformista también reclaman ese retorno y lo han procurado inútilmente por la vía del pacto político, las elecciones, etc. Tales sectores, por otra parte, se conformarían con un regreso al gobierno peronista de tipo constitucional y parlamentario de 1945 al 55 y con una revolución nacional burguesa similar a la que se desarrollo pacíficamente en ese periodo, pero no reclaman e incluso rechazan una revolución social o más claramente, socialista. ¿Qué clase de retorno y qué clase de gobierno propugnan las FAP?
FAP: Su pregunta se refiere específicamente a que resolvamos la contradicción que significa que tanto sectores reformistas como organizaciones revolucionarias del movimiento peronista levante simultáneamente las mismas banderas.
Toda la resistencia peronista, a partir de 1955, ha tenido un denominador común: oponerse a la ofensiva oligárquica y a la penetración imperialista. Los métodos y las formas que llevó a la práctica son los métodos y formas que puede producir un movimiento nacional de un país dependiente que reúne en su seno a la casi totalidad de la clase trabajadora y simultáneamente a sectores burgueses. (Hasta 1955 la dirección del movimiento estuvo preponderantemente en manos de sectores de la burguesía nacional).
Lo importante es que todo este periodo de resistencia ha servido no sólo para decantar hombres y marginar a los sectores burgueses, sino también para profundizar a nivel masivo una metodología de lucha, cada vez mas protagonizada por la clase trabajadora.
El movimiento peronista esta constituido esencialmente por la clase trabajadora. 
El peronismo es la mayor y más clara identificación de clase de nuestro pueblo. 
A su vez el antiperonismo identifica a la oligarquía. La presencia insobornable del peronismo explica la dictadura militar en nuestro país. El peronismo sinónimo de pueblo impide cualquier maniobra reformista o seudodemocrática. Si esto es así, si en los últimos 25 años el peronismo ha constituido sin lugar a dudas, la más consecuente oposición antioligárquica y antiperonista; así junto a la realidad incuestionable se verifica un profundo odio por parte de la oligarquía y simultáneamente un profundo amor y respeto, por parte del pueblo, hacia el líder máximo e indiscutible, así, a través de todos estos años, ha quedado demostrado que Perón no es encuadrable de ninguna manera dentro del sistema; está claro que significa el retorno de Perón y, además, que esto sólo es posible en el transcurso de un proceso revolucionario.
El retorno de Perón, es, entonces, una consigna revolucionaria porque es la más clara identificación de clase y porque esta supeditado a la derrota total de la oligarquía por el pueblo en armas. La existencia de sectores, dentro del movimiento, que aun siguen manteniendo planteos reformistas se debe a que desde su origen integraron el peronismo sectores de la burguesía nacional que todavía subsisten y a cuyos planteos se adhieren dirigentes sindicales burocratizados. 
La representatividad de todos estos sectores está hoy en franco deterioro y su conducción es mas aparente que real.
Respecto a la segunda parte de su pregunta: es evidente que la humanidad marcha hoy en lo económico hacia formas socialistas de producción. Nosotros no nos contentaríamos con una perspectiva de mera distribución de riqueza. La liberación total, la creación del hombre nuevo que buscamos trasciende los marcos puramente económicos.
Las FAP no propugnan formas de gobierno. Las FAP fundamentan su estrategia en la construcción de una organización político-militar revolucionaria que se consolide en una guerra prolongada con la participación masiva del pueblo. Esta participación consciente del pueblo determinará la calidad y las formas de gobierno.
- Entre 1955 y 1959, principalmente sectores obreros peronistas libraron contra los regímenes que sucedieron a Perón una lucha armada heroica pero rudimentaria, a la que se llamó resistencia. Hoy se ve con claridad que aquella primera resistencia peronista fue negociada por los dirigentes políticos y sindicales que llegaron al pacto con el Frondicismo. ¿En qué es distinta la situación en 1970 y por qué es imposible la repetición de aquel proceso?
FAP: Todos los métodos de lucha adoptados en la permanente actividad de resistencia del peronismo tuvieron como protagonista y ejecutor principal al conjunto de la clase trabajadora, y efectivamente esa lucha fue negociada, y a veces traicionada por algunos de los dirigentes del peronismo. Pero todo este proceso produjo, por un lado, la progresiva participación de la clase trabajadora en la conducción misma de la lucha y, por otro un nivel de conciencia que determina que hoy no exista la posibilidad de repetir experiencias ya agotadas. De aquí mismo han surgido los militantes y activistas que hoy conforman la organización revolucionaria peronista. Simultáneamente se produce el deterioro de las conducciones burocráticas, su pérdida de representatividad y de mando real. Todos los elementos, añadidos a la agudización de las condiciones objetivas, determinan la imposibilidad de repetición de procesos al estilo resistencia.
- La resistencia obrera peronista a partir de 1955 se vio aislada e incluso enfrentada con los sectores estudiantiles y profesionales que hoy parecen acompañarla o por lo menos mirarla con simpatía. ¿Hasta qué punto es permanente la actual alianza obrero-estudiantil y en qué medida influirá sobre las luchas de masas y sobre la lucha armada en la Argentina?
FAP: Efectivamente desde tu tiempo a esta parte se ha dado un salto cualitativo en el movimiento estudiantil, en la medida de su acercamiento a lo nacional y a las luchas concretas de los trabajadores además de una progresiva comprensión del peronismo. Esto brinda perspectivas optimistas en cuanto a una alianza obrero-estudiantil, cuya permanencia estará determinada fundamentalmente por la profundización de las luchas mismas de la clase obrera, lo que, obviamente, fortalecerá tanto las luchas de masas como la lucha armada.
- En 1969 se dieron en la Argentina especiales acciones de masas, obrero-estudiantiles, que ocuparon ciudades enteras- Córdoba y Rosario- y derrotaron momentáneamente a la policía. A partir de ese momento la teoría de la insurgencia general como la vía revolucionaria para la Argentina se sumó a la teoría de la creación de un ejército popular y la lucha armada prolongada. Esas dos concepciones, ser reparten hoy el campo revolucionario. ¿Son excluyentes o bien deben reforzarse mutuamente las acciones de masas y las luchas armadas?
FAP: Nuestra estrategia se opone a la teoría de la insurrección popular como vía revolucionaria. Y es erróneo fundamentar esa teoría en hechos como las acciones masivas de 1969 en nuestro país, que tampoco fueron guiadas por esa concepción. 
Tampoco se inscribieron en una estrategia de lucha armada. El nivel en que actualmente se desarrolla la ofensiva contrarrevolucionaria impone la lucha armada como una vía conducente al triunfo. Durante toda una primera etapa de la lucha de masas se seguirán dando en forma no coordinada con las acciones armadas de las organizaciones revolucionarias.
Este accionar el pueblo, es de toda maneras, conducente, en la medida en que aporta a uno de los objetivos de la guerra: el debilitamiento del enemigo. Es una tarea de los revolucionarios encontrar la manera de unificar, en una estrategia de conjunto, todas las formas y niveles de lucha.
Nuestra tarea política fundamental en este momento es tratar de incorporar a las luchas reivindicativas métodos similares a los de la guerra revolucionaria. De allí que nuestras operaciones tienden a demostrar la viabilidad del método, por un lado, y la vulnerabilidad del régimen, por el otro. El grado a que lleguen las represiones policiales y la prepotencia patronal le imponen a la clase obrera la implementación de formas organizativas de clandestinidad y seguridad similares a las de las organizaciones armadas. Si bien así este proceso es incipiente, es evidente que en la medida en que la clase trabajadora vaya adoptando nuevos métodos se han de elevar la calidad y la eficacia de la lucha de masas.
- Las FAP se iniciaron en 1968 con un fracaso en la guerrilla rural -Taco Ralo, en la provincia de Tucumán- y reaparecieron en 1969 y 70 con varios triunfos en medios urbanos. Aparte del factor azar, que siempre puede pasar sobre operaciones aisladas, ¿es posible extraer de esa experiencia opuesta a Taco Ralo, algunas lecciones más generales sobre la guerrilla argentina?
FAP: Taco Ralo se tiene que colocar dentro de la experiencia de la vanguardia latinoamericana. El ejemplo de la revolución cubana repercutió dentro de las filas del peronismo, impulsando a su vanguardia a concretar las normas de la guerrilla rural. La derrota de Taco Ralo, no significa que en nuestro país se dé por fracasado el método de la guerrilla rural. Las características especificas de la Argentina -grandes núcleos de concentración urbana, por un lado, y zonas 
geográficas y políticamente aptas para la lucha rural, por otro, determinan que la lucha armada se ha de verificar tanto en el terreno rural como en el urbano.
- La experiencia de Taco Ralo sugiere que las FAP pasaron por un periodo foquista. ¿Ha sido superada esa etapa? En caso afirmativo, ¿en qué etapa se encuentran hoy las FAP?
FAP: En Taco Ralo cometimos el error estratégico fundamentalmente referido a los aspectos militares: inexistencia de redes logísticas y falta de consolidación de la estructura urbana. Nuestra confianza fundamental a nivel político se basaba en la gran capacidad de lucha del pueblo peronista. De cualquier manera entendemos que existió una tendencia foquista en la medida en que confiamos excesivamente en la organización espontánea del pueblo para este tipo de lucha. 
Es a partir de aquí que se empieza a consolidar en términos más precisos nuestra estrategia. En la actual etapa las FAP se proponen la consolidación de la organización y la propagando del método y de las posiciones políticas dentro del desarrollo de las operaciones armadas y de las acciones de masas.
- Aparte de las FAP otros grupos que también esgrimen la consigna de "Perón Vuelve" han realizado acciones contra objetivos menores, ¿Es un fenómeno de contagio o el resultado de las aplicaciones conscientes de la descentralización de las acciones dentro de la unificación de la doctrina, similar a la que se propuso en Brasil Carlos Marighela?
FAP: Más que un fenómeno de contagio, lo que demuestra la sucesión de acciones armadas realizadas por diferentes organizaciones con nuestras mismas consignas, es el nivel de madurez de la vanguardia del movimiento peronista para asimilar una metodología correcta. Carlos Marighela llevó al plano de la enunciación teórica una característica de la realidad brasileña. Esta característica se está dando también en nuestro país. No es el resultado de una aplicación consciente, planificada. Es el fruto del desarrollo de un proceso: Los sectores más claros de nuestro movimiento, influenciados por nuestro accionar y por el peso de la realidad, han comenzado a desarrollar autónomamente organizaciones armadas. 
Nuestro objetivo en este orden de cosas es tratar de lograr una unificación en el plano de la estrategia común.
- Las FAP se han referido con respeto y sin sectarismo a otras organizaciones no peronistas que han emprendido el camino de la lucha armada en la Argentina. 
¿Esto indica a mediano o largo plazo, la posibilidad de reunificar las acciones y eventualmente el comando de la guerra revolucionaria en la Argentina?
FAP: Nuestro respeto hacia organizaciones no peronistas es la obligación que tenemos para con cualquier núcleo de argentinos que inicia concretamente el camino de la lucha armada revolucionaria. El hecho de que no se proclamen peronistas indica una diferencia política que no es lo que nos inquieta fundamentalmente en este momento, pues no nos creemos dueños de la revolución. 
Lo que nos preocupa es evita el riesgo que significarían actitudes de competencia o desinteligencia entre las organizaciones armadas que hoy estamos doblando nuestro esfuerzo en debilitar a un enemigo común. Esta actitud, que implícitamente requerimos a toda organización revolucionaria, implicaría en un futuro la concreción de un sólido Frente de Liberación Nacional.
- Dentro de América Latina, la clase trabajadora argentina ha demostrado una capacidad excepcional de movilización y organización. ¿Eso crea condiciones distintas ara la guerra revolucionaria que en otros países del continente? 
Concretamente, ¿Es posible así quebrar la constante que caracteriza a los restantes movimientos guerrilleros, integrados principalmente por universitarios, intelectuales, estudiantes y en mucho menor grado pro obreros?
FAP: En las experiencias de lucha armada del peronismo, Uturuncos (primera guerrilla aparecida en 1959 en Tucumán), Taco Ralo, tuvieron relevante participación los compañeros trabajadores. La excepcional capacidad de organización y movilización que tiene nuestra clase trabajadora determina desde ya que solamente ha de quebrarse la citada constante de la composición de los grupos guerrilleros sino que nos hacen prever un desarrollo de la guerra del pueblo con características muy particulares.
- Se ha observado una presencia casi invariable de algunas mujeres en los grupos de acción de las FAP. ¿Qué significado se le da a este hecho?
FAP: Nosotros partimos por principio de una amplia concepción revolucionaria de acuerdo a la cual la mujer tiene que tener el mismo grado de participación que el hombre en todos los procesos de la sociedad y, sobre todo, en el proceso de cambiar una sociedad que la ha sumergido en una situación de marginación y dependencia. Es por ello que en las FAP, mujeres y hombres tenemos el mismo grado de participación en todas las tareas revolucionarias y en todo tipo de responsabilidades, especialmente en la primera línea de combate. Además es la continuación de toda una trayectoria en nuestro movimiento, ejemplificada no sólo por Eva Perón sino también por las medidas concretas del gobierno peronista que elevaron a la mujer argentina en todos los ordenes especialmente el político.
-En varios países de América Latina se han desarrollado acciones armadas de organizaciones revolucionarias que se plantean objetivos de liberación nacional. 
¿Existe ya una idea o estrategia de continentalización de la guerra revolucionaria?
FAP: Señalamos como principal enemigo de la humanidad a los Estados Unidos de Norteamérica. En esta medida nos sentimos solidarizados con la lucha que desarrollan todos los pueblos sometidos del mundo en contra de este enemigo. La dominación de los Estados Unidos en América Latina tiene características muy claras y especificas. La lucha de nuestros pueblos por su liberación es la respuesta consciente a esa opresión.
Estados Unidos acciona respecto a América una estrategia continental de dominación. Seria utópico, entonces, plantearnos aisladamente la liberación de nuestra patria. Es decir, nuestra estrategia deberá ser también continental. La liberación total solo será producto de la derrota del imperialismo a nivel continental. Ahora bien, queda claro que una estrategia de continentalización de la lucha a partir de un desarrollo de la guerra revolucionaria en cada uno de nuestros países. Este es el aporte de este momento a la continentalización de la guerra. Llegara el momento en que se impondrá la coordinación de las luchas nacionales, cuando la guerra en cada país, haya alcanzado un adecuado crecimiento.

Cristianismo y Revolución, Nº 25 - Septiembre 1970 




La última batalla de Agustín Tosco

Por Vicente Zito Lema


Para unos era de la estirpe de Icaro, o de Prometeo. A otros les parecía la versión laica de Juan el Bautista y, al igual que éste, halló la muerte bajo el reinado de una oscura bailarina. Esto aconteció el 4 de noviembre de 1975, hace ya veinticinco años cuando, estando en la clandestinidad, fue víctima de una dolencia que en circunstancias normales hubiera sido fácil de tratar. Entonces la persecución, las calumnias, los intentos de asesinato cedieron paso a algo peor: el olvido. 
Hoy, cuando la tierra de promisión parece más lejana que nunca y el pueblo argentino busca a los tumbos su perdido camino en el desierto, resultan necesarias las voces de aquellos que, como Agustín Tosco, nunca callaron. El Gringo, como lo llamaban sus compañeros, había nacido en el sur de Córdoba, Coronel Moldes, el 22 de mayo de 1930. El mismo y con palabra clara contará su historia inicial: "Mis padres eran campesinos y yo trabajé junto a ellos desde chico una parcela de tierra. Después de cursar el colegio primario me trasladé a la ciudad e ingresé como interno en una escuela de artes y oficios. Allí se discutía mucho y el diálogo permanente me incitaba a profundizar la lectura. Siempre me gustó leer... En mi propia casa con piso de tierra y sin luz eléctrica me había construido una pequeña biblioteca precaria pero accesible. Corría la liebre. Tan sólo al cumplir la mayoría de edad conseguí incorporarme a Luz y Fuerza como ayudante electricista. Por aquella época ya había adquirido conciencia de los conflictos sociales y había decidido también tomar partido de mi clase. A los 19 años había sido elegido subdelegado y a los 20 ascendí a delegado". 
De ahí en más no habrá peligros, horarios ni claudicaciones. Vestido siempre con su mameluco azul de trabajo escribirá las mejores páginas de la lucha sindical en la Argentina, haciendo de la honestidad un culto, de la ética una guía para la acción y de la humildad su modo natural de vida. Símbolo del Cordobazo -una de las mayores gestas populares del siglo-, prisionero de las dictaduras, ejemplo aun en el cansancio, en la desorientación o en la peor desventura, colocando al servicio de los demás un enorme coraje personal y esa férrea voluntad con que se transforma la realidad. Veía el socialismo como un camino para la construcción del hombre nuevo y la nueva sociedad. Como pocos luchó para que así fuera. Tuvo la pasión de los convencidos, la fraternidad de los justos y alcanzó, sin dejar de ser nunca un trabajador, el más alto grado de conciencia crítica que en su tiempo se pudo lograr. Mirándonos en él, nadie se animará a pensar que la clase obrera argentina come vidrio.
La conversación había entrado en lo personal y dio pie a la última pregunta, pertinente para aquellos tiempos donde los destinos trágicos se habían convertido en una cotidianeidad: ¿cómo quisiera morir y cómo no quisiera?
Contestó casi sin respirar, pareció que las palabras las tenía siempre en la punta de la lengua: "El marxismo dice que la muerte es necesaria. Yo no me planteo cómo tendré que morir, creo que mi fin será consecuente con mi lucha, no sé en qué circunstancia. Lo importante es morir con los ideales de uno. Ahora, no me gustaría morir habiendo traicionado a mi clase".
Nos despedimos en el viejo bar de la calle Córdoba sin decir más, bastaba el apretón de manos. Me dejó una vez más la impresión de que nunca moriría. Y mientras caminaba hacia mi casa, yo por entonces vivía en el Bajo, recordé lo que me había contado un compañero. De todas las historias sobre Tosco era la más hermosa y acaso la que lo retrataba de cuerpo entero, justificando con creces esa sensación de respeto que sentía por él, y que nunca había sentido, así tan profunda, por nadie. 
El compañero había contado: "Yo estaba preso en Trelew, cuando los fusilamientos del 22 de agosto... fue algo terrible, de no creer... habían matado a los dieciséis a sangre fría... en la cárcel empezamos a golpear las puertas, estrellábamos los jarros contra las rejas, gritábamos, puteábamos... Al fin me encontré tirado sobre la cama, sin saber qué hacer... Cada vez era más profundo el silencio en los calabozos... Nos fue ganando la tristeza más grande del mundo y, de pronto, de a poquito, alguien por la ventana comenzó: Compañeros... compañeros... compañeros... los quiero escuchar... compañeros no se caigan, porque si ustedes se caen ellos están muertos, pero está en ustedes que los hagan vivir... Y esa tonadita cordobesa fue la del Gringo Tosco, que estuvo más de veinte minutos arengándonos y diciéndonos que salgamos y ahí salimos todos de nuestro encierro y yo creo que fue por primera vez que se empezó a mencionar cada uno de los nombres de los caídos y todo el grupo gritaba bien fuerte ¡Presente! ... El Gringo me enseñó algo muy grande, que la voz de los sin voz surge naturalmente... El, que no quiso fugarse, aunque se lo ofrecieron, porque sentía que un dirigente obrero tiene que vivir en la luz, se hizo cargo del dolor de todos y nos marcó el camino."
Tras el esperanzado y corto paso por la Casa Rosada de Héctor Cámpora -rápidos y embriagadores serían esos meses; "un alazán en las pampas", habría dicho Marechal- y ocurrido el fallecimiento del general Perón -para muchos el duelo por el padre; para otros, la sonrisa casi en rictus de un antiguo odio reverdecido, y todos bajo un cielo color de cuervo, con tormentas y presagios-, se suceden gobiernos que bajo el manto protector de la herencia peronista cumplen a fondo su misión, ya sin contradicciones: frenar el ascenso popular, entretenerlo y desviarlo, llevándolo a una encrucijada sin salida.
La confusión, el desaliento y hasta el miedo cundirán en sectores que hasta ayer mismo habían soñado tocar el cielo con las manos. 
Algunos por cansancio, otros acosados y de espaldas contra la pared comienzan a imaginar el exilio.
-Susana, ¿Tosco pensó en irse del país al menos por un tiempo?
La compañera de Tosco me mira, luego baja los ojos hacia el mate y habla, serena, sin rencores, pero la voz denota que la herida aún quema.
-Pudo haberlo hecho, prefirió sin embargo esperar aquí... y aquí lo alcanzaron la enfermedad y la muerte -dice y vacía muy rápido el mate.
Será un tiempo difícil, también confuso. Unos resisten y hasta redoblan la apuesta del combate; otros muchos comienzan a practicar el silencio. Los rumores de un golpe militar se escucharán cada vez más fuertes. Si bien se vivía bajo un régimen cerrado y repre