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Abogado, egresado de la la Universidad Católica de Mar del Plata, aporta desde el Derecho y la investigación periodística a la difusión de la memoria histórica social y el Terrorismo de Estado, del que fue víctima durante la Noche de las corbatas. Autor de Luna Roja. Reside en Mar del Plata. |
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Luna
Roja - Desaparecidos de las playas marplatenses (I)
[Adelanto del libro sobre desaparecidos en Mar del Plata de próxima
aparición]
El balneario Luna Roja está situado a unos pocos kilómetros de la ciudad de
Mar del Plata. En aquellos tiempos no era el más concurrido, pero sí uno de
esos lugares que la belleza de su paisaje hacen dificil olvidar. Aún hoy
desde la altura de la ruta se observa un pequeño curso de agua que baja
zigzagueando hacia la playa, lo cual lo convierte en sumamente pintoresco,
mezclando el verde de la vegetación, el amarillo de la arena y la espuma
blanca que las olas depositan a lo largo de la orilla. Quienes querían
escapar a la multitud agolpada en la zona de Mogotes y el Alfar, lo habían
adoptado como el lugar exótico de la costa. Está situado cerca del complejo
Chapadmalal y a unos 20 kilómetros del centro de la ciudad.
Dionisio Emilio Ituarte, enfermero del Cuerpo Médico Regional de la Policia
de la Provincia de Buenos, estaba observando el incendio de la Tienda "Los
Gallegos" junto al Doctor Carlos Petry, médico legista también de la
policia provincial, cuando escuchó algo parecido a un trueno. Media hora
después son convocados a lo que momentos antes había sido una pequeña
vivienda en la bajada del balneario "Luna Roja". Era la madrugada del
viernes 4 de agosto de 1978.
Al llegar los hombres observaron una imagen dantesca. La oscuridad era
absoluta y había restos de personas diseminadas por todos lados. Entre el
humo y los escombros de la destruída vivienda se movían bomberos, policias,
personal civil y unos 30 miembros del ejercito en ropas de fajina.
Al día siguiente la noticia periodística explicaba: ".. Mar del Plata Bs.
As.-... El matutino La Capital informo en la víspera que "cuatro elementos
terroristas, aparentemente tres mujeres y un hombre, hallaron horrible
muerte en un local abandonado de la zona balnearia 'Luna Roja', donde los
terroristas estaban preparando un artefacto explosivo de alto poder, el que
imprevistamente explotó".
Muchos años después una sobreviviente de la ESMA relató a un amigo que con
motivo de este hecho, el "Tigre" Acosta leyó la noticia en el diario e
intencionadamente comenzó a gritar "qué hijo de puta "Fibra", mirá lo que
hizo", a la vez que se reía y explicaba a los secuestrados el hecho.
"Fibra" era un integrante del Servicio de Informaciones Navales y había sido
trasladado a finales de 1977 a Mar del Plata desde la Escuela de Mecánica de
la Armada. Su nombre completo es Francisco Lucio Rioja y en aquella época
tenia el grado de Teniente de Navío. Su sola presencia sembraba el terror
entre los prisioneros de la ESMA." Era muy temido, tan terrible que en
las sesiones de tortura la descarga eléctrica era tan fuerte que se prendían
y apagaban las luces del lugar", dice Graciela Daleo, quien recuerda así su
paso por ese centro clandestino de detención.
La acción militar había sido una represalia al asesinato de la hija del
Almirante Lambruschini, ejecutado por un comando de la organización
Montoneros, ocurrido unos días antes, cuando colocaron un artefacto explosivo
en el domicilio del marino.
Ciertas o no, las expresiones atribuidas al famoso "Tigre" Acosta, el hecho
es una muestra de lo que fue la represión en Mar del Plata, sin piedad, con
total impunidad y utilizando todo tipo de métodos para deshacerse de las
personas secuestradas.
Se ha elegido el titulo de "Luna Roja" porque en sí representa una
combinación de la mecánica del exterminio mezclada con una fuerte ideología
mesiánica bajo esa luna, que al atardecer desciende lentamente sobre las aguas
del mar tomando un color rojizo. En una síntesis entre la belleza del paisaje y
el horror de la muerte, la luna, testigo solitario del
aquel crimen, no por casualidad adquiere los colores de la sangre, dándole
así el nombre al lejano balneario marplatense.
Este trabajo de investigación ordena fecha por fecha las más de
280 desapariciones de personas que tuvieron a Mar del Plata como lugar del hecho
y/o las relacionadas de alguna u otra manera con la ciudad, durante el periodo
1976/1977, abarcando todos los casos hallados en las distintas bases de datos
elaboradas desde tiempo atrás por sobrevivientes, las consultadas en varios
sitios de la web y una actualización reciente efectuada por la Secretaría de
Derechos Humanos de la Nación.
Pero fundamentalmente esta basado en las denuncias que en 1984 efectuaron
familiares directos de personas desaparecidas, ante la Delegación local de
la CONADEP en una trabajosa labor llevada a cabo por integrantes de la
comunidad local cuyo detalle se menciona en Capítulo aparte. Es de observar
que en aquella oportunidad se recibieron cerca de 270 denuncias por todo el
período 1976-1983 de las cuales 221 se referían a desapariciones de
personas, con la cual la lista de casos se ha ampliado considerablemente.
El trabajo comprende a todas las personas que fueran desaparecidas y o
ejecutadas en la ciudad de Mar del Plata, hayan sido o no originarias de la
misma, abarcando también desapariciones de personas oriundas de la ciudad
producidas en otros lugares del país tales como La Plata, Capital Federal,
Gran Buenos, Córdoba y Rosario, cuyos familiares efectuaran en la
oportunidad citada la denuncia ante la delegación local de la CONADEP,
incluyendo también desapariciones de personas ocurridas en Miramar, Necochea
y Olavarría que también fueran denunciadas ante aquella comisión.
Tambien se han extraído testimonios vertidos en el Juicio por la Verdad que
lleva adelante el Tribunal Oral Federal en lo Penal de Mar del Plata, los
que en muchos casos brindan innumerables detalles sobre la ruta seguida por
compañeros que no han vuelto a aparecer y el relato de quienes secuestrados
en el periodo tratado, han denunciado los nombres de aquellos que afectaron
su persona y su libertad.
Se ha logrado recomponer un listado bastante completo y si bien pueden
existir omisiones, ellas se deben a la gran dispersión de los datos
existentes, lo cual configura un aliciente para incorporar nuevos nombres de
personas desaparecidas durante el periodo tratado, enriqueciendo de esta
manera la investigación.
Tambien se incorpora en el Anexo una lista de los habeas corpus presentados
tanto en los Tribunales del Fuero Ordinario de la Ciudad de Mar del Plata
como así tambien en los Tribunales Federales de la ciudad y de otras
juridicciones del país, colocándose al costado de cada uno la resolución
final, detallándose si se han impuestos costas o no al trámite judicial. En
los casos en que no existe indicación alguna, es porque en los archivos
consultados no consta ese dato, lo cual no implica que pueda existir mas
documentación que indiquen si han sido rechazados con o sin costas.
La investigación evita el relato truculento y los detalles de los
inmumerables y horribles tormentos sufridos por sobrevivientes o por
personas desaparecidas algunas contadas por compañeros de cautiverio,
tratando de describir el periplo de cada uno de los afectados de privación
ilegítima de la libertad y sus consecuencias, como así tambien algunos
detalles de su vida anterior al secuestro.
Es de notar que esta investigación tiene la amplia posibilidad de extenderse
con más casos y aún con mayores datos brindados por muchas personas que han
sido afectadas por el terrorismo de Estado y aun se encuentran, a pesar del
tiempo pasado , bajo el impacto emocional que les ha causado tal dramática
experiencia, impidiendoles recomponer dicha situación.
Si bien las conclusiones a la investigación se realizan al final de este
libro, es posible adelantar al lector que la mayoría de los datos volcados
aquí son de antigua data, hecho indicativo de que desde el mismo comienzo
del Proceso de Terrorismo de Estado muchísimas personas brindaron a la
justicia las pruebas de que sus familiares habían sido víctimas de delitos
que la Justicia no se encargó de investigar debidamente.
La lucha de los organismos de derechos humanos ha sido inclaudicable desde
el mismo momento en que las fuerzas armadas tomaron el control del país.
Asi, en septiembre de 1977, "Familiares de Desaparecidos y Detenidos por
Razones Políticas" acercó a la Embajada de Estados Unidos un extenso informe
titulado "Situación Represiva en la Argentina" que en su parte inicial
decía: "La dictadura ha dictado un cúmulo de "leyes" en virtud de las cuales
crea Tribunales Militares, puede aplicar la pena de muerte,e tc. Por ley
21460 la sustanciación de los sumarios –es decir la instrucción- queda en
manos de la Fuerzas Armadas y policiales, aún en los supuestos que actuara
la justicia civil .Pero la dictadura actúa ilegalmente aún en relación a su
propia legalidad; la mayoría de los detenidos son literalmente tragados por
la tierra, son negados y se convierten en verdaderos rehenes; muchos son
sometidos a "procedimientos por izquierda" es decir matados, según la jerga
militar; los pedidos de prisioneros se concretan diciendo: "envíen tantos
bultos" -tantos es el número y bultos los prisioneros a matar-. Asi han
desaparecido miles, decenas de miles, por lo tanto resulta imposible que la
dictadura de a conocer la lista de detenidos y explica que el Ministro
Harguindeguy haya expresado: " es política oficial no dar nombres de los
detenidos..". Para esa fecha el informe ya estimaba en 20.000 las personas
desaparecidas, dato este corroborado en fuentes militares que al año
siguiente elevaban la cifra en 2000 personas más, según las listas que las
fuerzas armadas habían elaborado en el Batallón 601 de Inteligencia (Fuente:
El Historiador y diario La Nacion).
Es posible encontrar contradicciones en las declaraciones de los familiares
al de nunciar los secuestros de sus seres queridos especialmente referidas a
horarios, algunas veces hasta en días y otras sobre detalles de personas o
acompañantes. Pretender uniformidad y coherencia ante cuadros tan
traumáticos desvirtúa en sí la tarea del investigador. Muchas veces dos
personas que han estado secuestradas en un mismo lugar a una misma hora, ven
o describen ambientes distintos o nombran personas diferentes, lo cual no
invalida ninguno de los dos testimonios y por el contrario los enriquece.
Ello es comprensible y solo producto del momento indescriptible a que es
sometido el ser humano, debiendo analizarse cada caso con la mentalidad de
aquella época y no con la mirada de quien analiza las cosas con los hechos
ya consumados y ante una realidad hoy totalmente distinta.
Las consecuencias de la represión como producto de una operación
prolijamente preparada para que los muertos sean ocultados, las pruebas
deformadas y los datos suprimidos aún tiende sus tentáculos sobre muchisimas
historias cuya dificultad para plasmarlas coherentemente se presenta como
una tarea pendiente e imprescindible.
Si no se entiende que esta fue una acción cuidadosamente estructurada por el
Estado Argentino que destinó todos sus recursos y sus agentes a participar
de la misma, es casi imposible poder reconstruir paso a paso el destino
final de cada uno de los afectados. Y cuando se habla de agentes del Estado
la referencia necesaria apunta a la palabra "burocracia", es decir al
conjunto de empleados estatales a los cuales se los destinó a tratar cada
persona como un expediente más. En el estudio de la mecánica de esa
burocracia esta uno de los grandes secretos que puede develar el destino
final de cada uno de los seres desaparecidos.
Mariano Francisco Chaparro fue secuestrado el 20 de agosto de 1976 en la
ciudad de La Plata. Pegaba carteles y le pegaron mucho cuando lo detuvieron,
hasta que le dicen: "bueno negro, perdoná, metimos la pata con vos"... Lo
dejaron solo en un pasillo hasta que gritaron: " Chaparro, Chaparro, yo
tenía tanto miedo, que tenía miedo hasta contestar, hasta que uno me dice
"che estúpido sos vos", me agarró de los pelos, me sacó afuera, me saca
afuera, me pone en el pasillo "quedate acá tranquilo, me dice, que ya vamos
a ver que hacemos con vos".... y después lo soltaron.
Daniel Shulz, estudiante de biología, que fue secuestrado en noviembre de
1976, cree haber estado en un centro dependiente de la Policía Federal,
arrojado en un sótano fue bastante maltratado hasta que le dicen que va a
ser liberado, colocándolo cerca de una puerta de donde no se atrevió a
moverse durante horas, hasta que vino un guardia y le dijo: "Que haces acá
..., ya tendrías que estar afuera...."
El abogado platense José Miguel Barthé se encontraba en el mes de septiembre
en casa de un matrimonio amigo, cuando ingresa un numeroso grupo de hombres
armados que los reducen y maniatan en sendas sillas. Mientras se llevaba a
cabo el operativo, la esposa de su amigo lógicamente protesta por el
maltrato. Ante ello uno de los asaltantes le responde: "Ud. se queja señora,
que tendríamos que decir nosotros que hace tres días seguidos que estamos
trabajando sin dormir..."
El mismo Chaparro continúa su relato: "Ahora como hoy yo le dije a la
doctora, a mí hay cosas que me llama mucho la atención, por qué me largaron,
porque la verdad que no estaba metido absolutamente en nada, porque ya le
digo nunca estuve metido en el extremismo, era peronista, pero hay muchos
comentarios sobre este caso, sobre como, como le puedo decir... ehhh, yo me
acuerdo bien que cuando nos trajeron de vuelta a casa, el tipo que nos
manejaba nos explicaba dice "estos chicos son una picardía, son unos
perejiles y los mandan a pintar para que den la cara, pero sabemos que no
tienen nada que ver, pero no se puede tener sueltos a estos tipos dice,
porque son un peligro", pero bueno son comentarios que se hacían ¿no?..."
Ruben Gustavo Jaquenod cuenta: " el que me estaba interrogando me dijo: "te
voy a levantar la capucha, cerrá los ojos bien cerrados porque en eso te va
la vida". Yo creo que, ni con Loctite, tenía los ojos tan cerrados, me
levantó la capucha y en ese momento el jefe, en el momento que me vio la
cara, y esa es una gran duda que creo que me voy a llevar a la tumba, fue
inmediato, con fastidio y mal, le dijo al otro, "pero quién trajo acá a éste
hombre?" O sea, yo infiero que es alguien a quien conocía, no sé cómo, ni
quién, ni dónde, ni cuándo... porque evidentemente... bueno, es una duda que
tengo y supongo que va a quedar como duda toda la vida, y en ese momento yo
estaba muy tensionado, me aflojé, yo me acuerdo que me volvió a poner la
capucha y se me caían las lágrimas dentro de la capucha, entré, me acuerdo
que me agarró como un temblor, etc., siguieron cuchicheando... cuando se fue
el otro, el jefe digamos, el otro me hizo unas pocas preguntas más y bueno
cuando termino me dice: "bueno, ya está..." y bueno, pero entonces está todo
claro, ¿me van a dejar?... me dice: "no, no, no te entusiasmés que vamos a
comprobar si todo lo que nos dijistes es verdad".
Este modus operandi del ejecutor directo de la orden estaba y estuvo si
quiere un escalón debajo de la ideología de quien planificó todo el aparato
represivo, que en Mar del Plata fue especialmente cruel e impiadoso debido a
la calidad del personal burocrático destinado a los grupos de tareas,
mayormente extraído de cuadros militares apasionadamente convencidos de que
se estaba en una lucha contra un demonio que se debía exterminar a cualquier
costo.
Los años anteriores al 24 de marzo de 1976 Mar del Plata había sido una
ciudad inmersa en una sangrienta lucha política, especialmente entre la
derecha y la izquierda del peronismo.
La primera representada por sectores afines a la CGT tradicional que contaba
con el apoyo de grupos como el Comando de Organización, la Juventud Sindical
Peronista o la Concentración Nacional Universitaria, que abandonando todo
intento de participación política pronto se convirtieron en sectores de
choque, especialmente esta última. Enfrente estaba la izquierda peronista,
mayoritariamente representada por la Tendencia Revolucionaria y varias
agrupaciones de la izquierda socialista con decisiva influencia en el ámbito
estudiantil, sea secundario o universitario, hecho que la derecha
consideraba de vital importancia interrumpir de cualquier manera.
A ello debe agregarse un panorama ciudadano compuesto por un empresariado
conservador y temeroso de aperturas a variantes de diálogo, una conformación
social y politica de ciudad que nunca alcanzó a tener identidad propia,
sintiéndose siempre avasallada por extraños ajenos a sus intereses, el
silencio de las entidades intermedias, la prudencia de un Obispado que
después de la experiencia Pironio y el secuestro de la Licenciada Maggi
mantuvo una posición prescindente, todo lo cual fueron ingredientes que
sumados convirtieron a Mar del Plata en la ciudad que, en relación a su
población, fuera la tercera en el país con mayor cantidad de personas
desaparecidas.
Por eso "Luna Roja" es un intento de rastrear estos caminos a partir de
datos pequeños extraidos de grandes historias que el lector tendrá la
libertad de unir, desentrañando de esa manera el camino que acerque a la
verdad completa de cada uno de los casos expuesto.
Para un segundo tomo se ha previsto analizar los hechos ocurridos entre 1978
a 1982, como así tambien las desapariciones de los jóvenes que bajo bandera
fueron desaparecidos de los cuarteles agregando otra mancha más a la
historia de los crímenes en Mar del Plata.
Carlos A.Bozzi
Octubre de 2006
Luna
Roja. Proyecto de la obra
Editorial.
Luna Roja. Desaparecidos de las playas marplatenses.
A modo de prólogo.
Historia del Juicio por la Verdad en Mar del Plata - César Adolfo
Ventimiglia.
La lucha por editar.
El por que de esta obra, vivencias (Pedro Suarez).
Capítulo I - Ni yanquis ni marxistas.
Síntesis de la situación política en Mar del Plata entre 1970-1975. Caso
Filler. El tiro neopor la Universidad. Pironio y el caso Maggi. Las luchas
del internas del peronismo.
Capítulo II - Gada 601. Centros de detención clandestinos en Mar del Plata.
Organización de la represión en el país. Centros clandestinos en Mar del
Plata. Personal militar que prestó servicio en el Gada 601. Personal que
prestó servicio en la Base Naval y autoridades y personal que paso por la
Base Naval. La ideología en los centros clandestinos de detención.
Capítulo III - Secuestrados, interrogados, torturados y liberados.
Relato de las detenciones durante el año 1976. Los casos.
Capítulo IV - A la búsqueda de la horda marxista.
Desapariciones y asesinatos durante 1976.
Capítulo V - Salpicones del alma.
La actuacion de la Iglesia católica argentina durante el Proceso.
Justificación de la tortura. La expiación religiosa.
Capítulo VI - Secuestros y liberaciones de 1977.
Los casos del segundo año de Terrorismo de Estado. Los abogados secuestrados.
Capítulo VII - El papel de los médicos.
Declaraciones de médicos en la época..
Capítulo VIII - Ejecuciones de 1977. La Noche de las corbatas.
Ejecuciones y desapariciones de 1977. Embarazadas en la ESMA y apropiación de
menores.
Capítulo X. Conclusiones.
Capítulo XI. Epílogo.
Apéndice.
I Síntesis Informe de la delegación de la CONADEP de 1984.
II Síntesis de noticias 1974 y 1975 sobre Mar del Plata.
III Documentos escaneados.
Contestación del Oficio de Lombardo a Ana Maria Teodoris sobre Ana Rosa
Frigerio.
Nota de Barda a la madre del Dr. Sosa.
Contestación de la madre del Dr.Sosa a Barda
Acusación de Jacue a quienes mataron a su hija.
Arresto de vecinos por paredes pintadas.
IV Lista de desaparecidos en Mar del Plata 1976-1977.
V Lista de hábeas corpus presentados y rechazados.
VI Articulos escritos en El Ortiba.
1.- La Larga Noche de las corbatas.
2.- Se habra ido con algun negrito.
3.- Entonces me pongo de nuevo la capucha.
4.- Haciendo tiempo.
5.- Habeas corpus, decisiones supremas.
6.- Crímines en Mar del Plata: Complicidad de civiles y militares.
7.- Documentos secuestrados en la dictadura.
Documentos
Secuestrados. Documentos devueltos. Cédulas de identidad recuperadas. Misión
cumplida
Un matrimonio fue secuestrado en Mar del Plata a principios de 1979.
Permanecen desaparecidos. Después de 22 años algún anónimo funcionario del
Estado Argentino devolvió la cédula de identidad de uno de los cónyuges a
sus hijos.
La historia no es complicada. Es sencilla, mas bien rutinaria sino se
tratara de la historia de personas que hoy no están porque su existencia se
ha esfumado entre las casas del Puerto del Mar del Plata y el olor del
salitre que el viento trae a la costa y envuelve todo el ambiente.
Antonio
Mario Sasso era un muchacho de 29 años, típico hijo de italiano del Puerto
de Mar del Plata, no muy alto con su metro setenta y dos, quizás gritón y
eufórico como todo latino. El roncar de los motores de su buque de pesca de
altura y el ronroneo del mar adentro, confluyeron para darle ese fuerte tono
de voz.
Norma Alicia Schipani tenia la misma edad que Antonio. Era mas baja, apenas
alcanzaba al metro sesenta y un poco más gordita. Tambien hija de italianos,
cuando había que gritar Antonio callaba. Así son los matrimonios italianos
en Argentina..
Tenían dos varones y una niña en edades que iban de los 5 años a los 18
meses. Antonio era hijo de pescadores y de profesión pescador. Norma era
hija de italianos, tambien pescadores pero mas inclinados a la política. Su
padre en ese momento ocupaba un banca por el radicalismo en el Consejo
Deliberante de la Municipalidad de la Ciudad Feliz y además presidía nada
menos que al Club Atlético Aldosivi.
Aldosivi, club de futbol nacido como una necesidad deportiva para los 1200
obreros que años atrás construían el puerto de Mar del Plata. Basta decir
que el nombre de la entidad deportiva tiene origen en las primeras sílabas
de los apellidos de los ingenieros Allard, Dolifus, Sillard Viriot,
profesionales que integraban la compañía adjudicataria de la obra.
Los dos padres-abuelos eran conocidos en el puerto de Mar del Plata. Eran de
las familias más antiguas Quien alguna vez vaya a la escollera de Mar del
Plata en donde un Cristo con los brazos abiertos espera las lanchas que
regresan de alta mas, podrá ver una placa que recuerda a quienes
contribuyeron a la escultura. Allí están grabados los apellidos de Antonio
Sasso y Aurelio Schipani entre los promotores .
Antonio Mario no había festejado las fiestas de Navidad y Fin de Año con su
familia. El mar es así, no se puede regresar cuando uno quiere. Quería pasar
Reyes con los chicos, por ello programó desembarcar el 2 de enero de 1979.
Hay que imaginar la vida en ese entonces. Antonio tenía inclinaciones
socialistas. La familia de Norma inclinaciones radicales. No es difícil
escapar a los comentarios: "Buen muchacho, ¡pero socialista..!" y a pesar de
eso conformaron una linda pareja.
Quizás alguno entendió que el esposo había convencido a la esposa y ambos
estaban detrás de alguna aventura revolucionaria, que Antonio acopiaba armas
en su buque de altura y que Norma después de los deberes destinados al
cuidado de sus tres pequeños hijos, calzaba la verba predicadora y emprendía
su discurso proselitista por la banquina del puerto local. Se ignora.
Lo cierto es que pasado el mediodía del 4 de enero la Policía Federal se los
llevó a los dos de su departamento. Los hombres vestidos de traje gris y
corbata negra tambien transportaron libros y chicos hasta la casa del abuelo
Schipani, previo armar un prolijo atadito de ropa para los niños. Patrullero
nuevo, sirena mediante cumplieron su objetivo, pero se robaron los libros.
El barrio alborotado no entendía que pasaba, solo trataba de consolar el
llanto de los menores.
Nunca más se supo de la pareja. Dias atrás habian secuestrado a Angel
Alberto Prado y días después a Julio Martire Manza, Ana Maria Rómoli,
Palmira Amelia Siuca de Ruiz, Donaldo David Molina y Juan Antonio Rodriguez.
Todos figuran como desaparecidos y como integrante del Partido Socialista de
los Trabajadores, sin que se conozca dato alguno de sus destinos.
La redada parecía estar destinada a los militantes de esa agrupación o al
menos a sofocar una rebelión de "troskos" a casi tres años de iniciado el
Proceso de Reorganización Nacional.
¿Qué pasó?...Quizás la repuesta haya que buscarla en la lucha interna entre
los distintos sectores de las Fuerza Armadas que elegían uno u otro blanco
para perjudicar la imagen publica del adversario. Un archivo desclasificado
de la Embajada de los Estados Unidos en Argentina de fecha 7 de agosto de
1979 relata un charla entre un militar argentino no identificado y un
funcionario norteamericano. El archivo se tituló:"Tuercas y tornillos de la
represión gubernamental al terrorismo-subversión".
Entre excusas y justificaciones el militar expone la diferente metodología
de la represión para la nueva etapa que se avecinaba en el país. La idea no
es matar a nadie mas, salvo excepciones muy rigurosas. El norteamericano sin
embargo inquiere:" Pregunté específicamente acerca del caso del Partido
Socialista de Trabajadores, un número de ellos había sido detenido en Mar
del Plata a fines del año pasado y otros en Rosario. Ocho o diez de los
desaparecidos de Mar del Plata continuaron desaparecidos, no se ha sabido
nada de ellos. Las personas que fueron aprehendidas en Rosario sin embargo
surgieron poco tiempo después bajo PEN y subsiguientemente fueron llevados a
juicio y sentenciados (la noticia de su sentencia fue ampliamente publicada
en su momento). Contreras se adjudicó, lo relativamente justo y ordenado de
los hechos de Rosario: "Esa fue nuestra operación". "En cambio lo que pasó
en Mar del Plata fue otra persona, no sabría decir quien".
Obviamente algo se callaba. Lo cierto es que de los apresados en enero de
1979 nunca más se supo. Ningún dato permite saber que pasó con ellos, aunque
seguramente investigando el nuevo personal asignado a la Base Naval de Mar
del Plata a fines de 1978, se pueda comenzar a investigar. No es difícil,
sólo hay que quererlo. Los nombres de los marinos en servicio en esa época
son públicos.
Pero la historia no termina acá. Estas historias nunca terminan, se alargan
y se alargarán por mucho tiempo. En el año 2000-2001 los hijos de
Sasso-Schipani habían concluido un tramite ante la Secretaria de Derechos
Humanos de la Nación. Era un trámite confidencial, personalísimo, y en el
cual el organismo estatal estaba obligado a guardar la máxima discreción.
A la semana de haber recibido la notificación de Derechos Humanos mediante
la cual se les comunicaba la finalización del tramite en cuestión, por
debajo de la puerta del departamento de uno de los hijos de los Sasso,
alguien deslizó la cédula de identidad de Norma Alicia Schipani.
El documento había sido guardado, custodiado, archivado o como quiera
llamarse por el lapso de VEINTIDOS AÑOS. El plástico está intacto y aun con
poca dificultad se puede ver que fue emitido el 9 de febrero de 1968. Cuando
secuestraron a Norma Alicia Schipani en 1979 los secuestradores retuvieron
el documento
El Estado en su implacable burocracia tuvo un gesto de piedad. Devolvió un
documento de identidad, reintegró una identificación..... ¿O no? . ¿O quizás
advirtio? ¡Ojo chicos, el Estado AUN vigila...de estos documentos aún
tenemos como 30.000.
Carlos A. Bozzi
Abogado
Sobreviviente de la Noche de las Corbatas
Es
urgente tomar medidas jurídicas
Conferencia de Carlos Bozzi, sobreviviente de La noche de las corbatas, en
el Tercer Plenario de jovenes abogados de la Federación Argentina de
Colegios de Abogados (FACA) - Agosto 2006
Agradezco a la Comisión de Jóvenes Abogados de la FEDERACION ARGEN TINA DE
COLEGIOS DE ABOGADOS el honor y la oportunidad que me brindan el poder
dirigirles estas palabras y poder compartir en conjunto este espacio de
reflexión del cual tengo sobradas esperanzas extraeremos auspiciosas
conclusiones.
El año que viene se van a cumplir 30 años de la llamada NOCHE DE LAS
CORBATAS , que comenzó cuando el 6 de julio de 1977 fueron secuestrados
CUATRO ABOGADOS en una misma tarde, hecho de por sí que debe ser único en
los anales de la historia de las persecuciones a hombres del derecho.
La lista incluye a los letrados Norberto Centeno,Salvador Manuel Arestín,
Raúl Hugo Alaiz, Camilo Ricci, Carlos A. Bozzi, Tomás J. Fresneda y José
Verde.
Las otras cuatro personas fueron Ana María, esposa de José Verde ,María de
las Mercedes Argañaraz, embarazada de 4 meses,esposa del Tomas Fresneda ,
María Esther Vázquez de García y su esposo Néstor Enrique García Mantica.
Liberados fueron los doctores Ricci, Bozzi y Verde y su esposa.
El cadaver del Doctor Centeno apareció el día 11 de julio en un camino
vecinal.
Las restantes SIETE PERSONAS se encuentran desaparecidas a más del bebe de
la señora de Fresneda
Para ese entonces, el día 28 de junio ya había sido asesinado el DOCTOR
JORGE CANDELORO en el centro clandestino de deten ción llamado LA CUEVA y
ubicado en el mismo predio de la BASE AEREA MAR DEL PLATA.
El doctor Candeloro había sido detenido por la POLICIA FEDERAL el 13 de
junio en la ciudad de Neuquén y trasladado a Mar del Plata para ser
entregado al Comando de la Subzona 15,Area 151,Agrupacion de Artillería
Antiaerea de Camet ,más conocida como GADA 601 cuyo jefe era el Coronel
Pedro Alberto Barda,siendo su mano derecho el coronel Manuel Arrillaga.
Para ubicarse: cuando venga a Mar del Plata, seguido al Aeropuerto de Camet,
verá sobre a su izquierda un avión de combate empotrado sobre un monolito a
modo de monumento y un cartel que dice: "Base Aerea"...desde allí , a 1500
metros, adentro está LA CUEVA.
La cinta asfáltica que utilizan los aviones comerciales se encuentra a
escasos me tros del lugar, por eso todos los sobrevivientes recuerdan el
impresionante ruido produ- cido por las turbinas en las maniobras de ascenso
o descenso.
Hasta hace unos años existía una gran torre de mampostería que asemejaba al
sostén de un tanque de agua, pintada de color blanco con franjas rojas,
edificación muy visible por los automovilistas que transitan la Ruta
Nacional Numero Dos.
Desde el aire se observa aún en la actualidad un gran montículo de tierra,
como una curiosa figura emergente en el inmenso predio militar. Bajo esas
toneladas de tierra y pasto, semisumergida ,estaba LA CUEVA de ayer, está la
NUEVA CUEVA DE HOY.
Era una construcción en la cual se habían
asentado los instrumentos de un viejo radar y en 1976 esas instalaciones
fueron cedidas "en préstamo" por la Fuerza Aérea a la Agrupación de Defensa
de Artillería Antiaérea situada sobre la costa del mar.
Esta unidad militar fue la encargada de la represión en la zona, siendo su
temido jefe en aquellos años 77 el ya nombrado Coronel Pedro Barda.
Las dimensiones de la construcción semisubterránea superan apenas los 60
metros cuadrados y se calcula que entre
En una ruta aledaña a Mar del Plata, mientras un vehiculo me transportaba
dentro su baúl después que los secuestradores me sacaran de LA CUEVA, el
automotor fue interceptado por una patrulla militar que abatió a sus tres
ocupantes.
Solo me salvé yo, porque obviamente no me quisieron matar.
Los diarios titularon: "ABATEN A TRES EXTREMISTAS Y LIBERAN AL DOCTOR
BOZZI".
Muchos años después pudimos descubrir que dos de los muertos eran
estudiantes que habían sido secuestrados en la Ciudad de La Plata 20 días
antes. Mal podían ser extremistas y menos estar armados. Estaban
secuestrados.
No solo existen pruebas testimoniales recolectadas por la Cámara Federal de
La Plata, sino que también existe una ficha que la Direccion de Inteligencia
de la Policia de la Provincia de Buenos Aires abrió con los nombres y los
datos de los dos infortunados jóvenes
Pero hay más.
Desde 1984 vengo declarando en los Juzgados Federales de Mar del Plata por
este hecho, sin resultado alguno, al menos sin resultado expeditivo alguno,
por más pruebas que he brindado.
Y no solo las he brindado yo, sino tambien la señora Mata García de
Candeloro que atendió en su agonía al Doctor Norberto.
Tampoco voy olvidar cuando ingresé a LA CUEVA y a modo de reto nos gritaron:
"Portense bien, hoy no queremos matar a nadie mas".
Les recuerdo que ingrese el 8 de julio de 1977.El 8 de julio de 1977 esta
probado que asesinaron al DR.NORBERTO CENTENO.
Como comentario al margen les digo que llevo ya en mi haber TRES DECLA
RACIONES EN LOS JUZGADOS FEDERALES DE PRIMERA INSTANCIA de Mar del Plata a
más de la realizada en el Tribunal Oral Federal .
Y sin resultado alguno.
No entiendo, realmente no entiendo cuantas mas pruebas se necesitan.
Entre 1976 y 1978 deben haber pasado cerca de 800 conscriptos por la Base
Area Mar del Plata
Son 800 testimonios.
Son 800 voces que nunca se llamaron, que nunca se buscaron.
Nunca se llamo a suboficiales, ni a personal enganchado.
En realidad: NO SE LLAMO A NADIE.
Pero allí, se cometieron crímines.
Pues bien este es el panorama en Mar del Plata.
No es alentador y abre un abanico de innumerables interrogantes.
Puede que la sensación existente en la sociedad sea la que la justicia no va
a responder a las expectativas en curso y quizás alguna que otra causa con
impacto en la opinión pública tenga final distinto, pero si ello ocurre, la
razón hay que buscarla en que el perfil de los acusados ya no reviste
peligrosidad alguna para una investigación de la historia.
En estos casos, las responsabilidades que puedan atribuírseles no agregarán
hechos nuevos a la investigación de los crímenes de la década del 70.
Latente está la opinión generalizada de que la Justicia Argentina continua
en deuda con la sociedad ya que persiste con los mismos mecanismos de
demora, letargo y falta de definición en te- mas esenciales para la
comunidad reiterando una constante histórica a lo largo de todos sus años de
vida.
Y precisamente respecto a los derechos humanos es que,salvo contadísimas
excepciones, esta justicia se ha convertido en una máquina de hacer tiempo a
la espera de que la biología opere y así los malos vayan muriendo
paulatinamente, lo que le evita atribuirles responsabilidades merecedoras de
alguna condena en vida.
Ello produce situaciones de inmunidad y de impunidad.
Situaciones de desaliento para las víctimas y situaciones de injustica
tambien para los propios acusados que deben esperar largos años un
pronunciamiento judicial.
No es una buena señal para la sociedad, que ve con desaliento este cuadro.
Cuadro que le provoca el temor de estar ante una maquinaria tan poderosa que
sería vano e inútil cuestionar o analizar, absurdo oponerse e igualmente
utópico soñar con torcer el rumbo




(*)Nota del autor: Mercedes Lohn está desaparecida desde el 9 de abril de 1976,
cuando fue secuestrada delante de cuatro de sus cinco hijos. Dos de ellos son
los boxeadores César y Walter Omar Leiva, quienes tenían 4 y 6 años
respectivamente. Aun en agosto de 1977, es decir un año y medio despues fue
vista con vida en LA CUEVA por Marta Garcia de Candeloro.Era empleada doméstica
de la Decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad Católica de Mar del
Plata, María del Carmen Maggi, tambien secuestrada en 1975 y cuyo cuerpo sin
vida apareció al día siguiente del golpe militar de marzo de 1976. El nombre de
MERCEDES LOHN aun no figura en NINGUNA DE LAS LISTAS de personas desaparecidas
difundidas en la Argentina.
Carlos A.Bozzi
Abogado
Carlosbozzi@hotmail.com
Sobreviviente de la Noche de las Corbatas
Civiles y militares involucrados por crímenes en la costa
atlántica en los '70
[Exclusivo para El Ortiba] Mar del Plata, ubicada en la Provincia de Buenos Aires, Argentina, fue bautizada como "La Perla del Atlántico". Costa, playas, edificios del primer mundo, millones de personas disfrutando del ocio. Pocos imaginan que es una de las ciudades más castigadas por la represión. Quizás bajo las arenas de sus playas descansen los restos de muchos jóvenes. Civiles y militares en una conjunción poco veces vista operaron en la década del 70 para obtener ese resultado. En diálogo con EL ORTIBA, el juez Roberto Atilio Falcone reflexiona sobre estos hechos.
Entrevista con el Juez Roberto A.
Falcone acerca de la investigación sobre la CNU y la campaña de
intimidación en Mar del Plata. Radio Nizkor, 01/09/08. |
"Falta
un compromiso mayor de la justicia para que las víctimas encuentren la
reparación moral"
Pasado el tiempo del Juicio a las juntas militares innumerables dificultades ha
encontrado la sociedad argentina para poder reconstruir su pasado en base a la
verdad y a la justicia.
Las leyes de obediencia debida y punto final, sumadas a los indultos de fines de
la década del 80 dictados por el presidente Carlos Menem beneficiando a cerca
de 1200 personas, oscurecieron el panorama de esta tragedia argentina, cuyos
coletazos pueden apreciarse aún en el presente.
La sensación de impotencia causada por la imposibilidad del juzgamiento de
cientos de oficiales y suboficiales de fuerzas armadas y de seguridad, así como
de civiles responsables de actos delictivos cometidos con la excusa de una
guerra contra la subversión, provocaba creciente desánimo en los familiares de
las víctimas, mientras solitarios organismos de derechos humanos libraban una
tenaz lucha por encontrar el mecanismo adecuado para destrabar la situación.
En 1995 Carmen Aguiar de Lapacó, con el patrocinio del CELS, solicitó ante la
Cámara Federal de Capital Federal se investigue el destino final de su hija o de
sus restos, invocando el derecho a la verdad, al duelo y al respeto por los
cuerpos. La Cámara libró un primer oficio al Estado Mayor del Ejército, con
obvio resultado negativo: no había dato alguno que aportar.
El siguiente paso judicial tampoco tuvo eco: la Corte Suprema de Justicia
rechazó el recurso interpuesto, y entonces la peticionante acudió a la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Por el dictamen de la Comisión
-febrero del 2000- el gobierno argentino se comprometió a garantizar el
derecho a la verdad y a gestionar la normativa adecuada para que las cámaras
federales tengan competencia exclusiva en la materia.
Dos años atrás la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Plata,
junto a otros organismos de derechos humanos, se presentó ante la Cámara Federal
de esa ciudad, solicitando se investigue las desapariciones ocurridas en su
ámbito. El cuerpo judicial resolvió investigar no sólo el destino final de las
personas sino todas las circunstancias de su desaparición. Así se abrió un
proceso que involucra a más de 2000 hechos ocurridos en la zona.
El ejemplo se extendió rápidamente por todo el territorio nacional. Se abrieron
los llamados juicios por la verdad y Mar del Plata comenzó también su proceso
por el impulso de una red de organizaciones sociales y del propio colegio de
abogados de la ciudad (no casualmente la causa lleva el nombre de "Colegio de
abogados y otros s/desaparición forzada de personas"). El Tribunal Oral Federal
fue el órgano judicial encargado llevar adelante esta tarea.
En estos procesos se recogieron testimonios que
posibilitaron el conocimiento de los detalles de un sinnúmero de casos no
tratados anteriormente. El cruzamiento de datos permitió avanzar en la búsqueda de personas, abriéndose un
panorama insospechado en el tema.
El trabajo realizado tanto por la Cámara Federal de La Plata como por los juzgados federales de dicha ciudad ha siorder="0" src="graph/linegoth.gif" width="343" height="39">
NOTAS
Concentración Nacional Universitaria, agrupación creada en la ciudad de La
Plata en 1967 de tendencia ultra–falangista. En Mar del Plata se constituye en
1969, siendo sus integrantes casi todos estudiantes de la Facultad de Derecho.
Varios de sus miembros fueron condenados por el asesinato de la estudiante
Silvia Filler en 1971. Amnistiados durante el período del presidente Cámpora,
algunos de sus componentes prestaron funciones en la Justicia Federal y más
tarde distintos testimonios los sindican como apoyo civil de la unidad militar
encargada de la represión en la ciudad, prestando tareas de inteligencia y
señalamiento de "blancos a capturar", constituyendo la denominada "Comunidad
Informativa", que integrarían junto a civiles de distintas tendencias
ideológicas.
El 19 de septiembre de 1976 cinco estudiantes fueron secuestradas en Mar
del Plata, entre ellas las nombradas. En el operativo intervinieron personas no
identificadas, pero a los días efectivos de la Base Naval de Mar del Plata se
hicieron presente en el departamento de las jóvenes retirando sus pertenencias.
En la ocasión manifestaron a la dueña del inmueble que dos volvían, "...LAS OTRAS TRES
NO VAN A VER NUNCA MAS LA LUZ DEL DIA". Sobrevivientes relatan haberlas visto
aún en febrero de 1977 en la Base Naval.
Ana Rosa Frigerio
fue vista con vida en la Base Naval por varios testigos durante muchos meses
posteriores a su secuestro. El tema llegó a la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (Caso Número 3358). El gobierno argentino con fecha 27-08-1980
contestó a la Comisión de la siguiente manera: "Fue detenida por fuerzas legales
en agosto de 1976. Confesó su militancia en una banda de delincuentes
terroristas, su decisión de abandonarla y colaborar suministrando información.
Fue alojada en un establecimiento donde colaboró con el personal encargado de la
acción-antiterrorista. El 08-03-1977 se realizaron recorridas por lugares que la
joven y otro detenido señalaban como refugios de la banda. Al llegar a corta
distancia de una casa los recibió una descarga de armas de fuego que ocasionó la
muerte de Ana Rosa y del otro detenido. Ni una ni otra circunstancia fueron
comunicadas en su momento a través de los medios normales por las medidas
tácticas de contrainformación".(Informe de la CIDH sobre la situación de los
Derechos Humanos en Argentina. Recientemente la Universidad Nacional de Mar del
Plata ha editado un corto cinematográfico llamado "Metidos en algo" que refiere
a esta joven.
Junio 2006
Carlos A.Bozzi
Abogado
Sobreviviente de La Noche de las Corbatas
Sin
Maquillaje Ni Pintura
Uno de los objetivos fundamentales del Proceso de Reorganización Nacional
fue terminar de raíz la distorsión provocada por la "subversión" en el plano
educativo, sea en el ámbito de escuelas primarias o secundarias, como así
también en las universidades.
La Universidad merecía especial preocupación no solo al espectro militar,
sino también al de algunos políticos, pues había sido ya uno de los
objetivos del gobierno de Isabel Perón que intervino casi todas las
universidades nacionales bajo el pretexto de ser usinas de reclutamiento de
la subversión.
Con el advenimiento del gobierno civico-militar de 1976 los conceptos
fundamentalistas que se habían impartido a las FF AA a través de
tradicionales voceros ligados a la Iglesia, se agudizaron. Así el Ministro
de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Jaime Smart: "Hay mucho todavía
que averiguar en el país, porque la subversión y estos combatientes no
nacieron de la nada. Todo eso fue causa de personas. Llámense políticos,
sacerdotes, periodistas, profesores de todas las categorías de la enseñanza,
que en su momento los armaron y ahora han dado un paso atrás tratando de
pasar desapercibidos".
|
|
Diversas opiniones emitidas desde el punto de vista militar consideraban
que: "Por "subversión" cabe entender, metodológicamente, aquello que atenta
contra nuestro ser nacional y los principios básicos de nuestro ordenamiento
socio-político en su concreta configuración histórica y jurídica. Pero ella,
la "subversión", representa algo más: esencialmente es lo contrario al
Orden".
En el nivel primario y preescolar, la subversión –según esta opinión- opera
"a través de maestros captados ideológicamente": "En el área de la
literatura infantil, la ofensiva terrorista se proponía transferir un tipo
de mensaje que motive al niño y le permita "auto educarse" sobre la base de
la libertad y de la búsqueda de "alternativas". Por ello, la delincuencia
ofrecía libros "útiles" para el desarrollo del niño, que le incitaban a
penetrar en el mundo de las cosas y de los adultos; le ayudaban a no tener
miedo a la libertad, a querer, a pelear, a afirmar su ser, a defender su
"yo" contra el "yo" que le querían imponer sus padres o las instituciones".
Los medios utilizados para lograr estos objetivos, serían: "Personal docente
marxista imparte el contenido de sus materias bajo el enfoque ideológico que
lo caracteriza. Para este accionar, se crean materias que se prestan para
ese fin, como por ejemplo, "Estudios de la realidad Social Argentina",
materia impuesta por la subversión con un enfoque absolutamente tendencioso
y opuesto a la tradición democrática del país. Personal docente no marxista
que, no obstante conocer la actividad de los grupos enrolados en esa
ideología, no se opone a la acción destructora que ve a su alrededor, por
temor o negligencia".
Sin embargo la acción depuradora en el ámbito educativo no tuvo el éxito
esperado visto lo analizado en la Directiva Numero 504/77 del Comandante en
Jefe del Ejercito , cuyos párrafos mas salientes dicen:
"Anexo 4 (Ambito educacional) ...Situación:.."e) A partir del 24 marzo 76,
si bien se intentó erradicar la subversión en este ámbito, no se logró
alcanzar resultados significativos, fundamentalmente por las características
quedantistas del personal intermedio del mismo, reacio a lo cambios y poco
dispuestos a asumir tareas o responsabilidades acordes con las exigencias de
la LCS"
Todo ello se materializa en los siguientes conceptos y expresiones:
"Argentina tiene tres enemigos principales: Karl Marx, porque intentó
destruir el concepto cristiano de la sociedad; Sigmund Freud, porque intentó
destruir el concepto cristiano de la familia; y, Albert Einstein, porque
intentó destruir el concepto cristiano del tiempo y el espacio".
El planteamiento se extiende a todos los Sectores, de ahí que el 30 de abril
de 1976 el General Luciano Benjamín Menéndez (III Cuerpo de Ejército),
afirme que la diversidad de autores, época y géneros literarios tenían por
característica común: "La de constituir un veneno para el alma de la
nacionalidad argentina" y añade "de la misma manera que destruimos por el
fuego la documentación perniciosa que afecta al intelecto y a nuestra manera
de ser cristiana, serán destruidos los enemigos del alma argentinos".
En ocasión de una de las tantas quemas de libros de autores como Neruda,
Proust, García Márquez, Vargas Llosa o Galeano, esa misma unidad militar,
publicó un comunicado proclamando que era necesario "que no quede ninguna
parte de estos libros, folletos, revistas, etc. Por ello se toma esta
resolución para que con este material se evite continuar engañando a nuestra
juventud sobre el verdadero bien que representan nuestros símbolos
nacionales, nuestra familia, nuestra iglesia y, en fin, nuestro más
tradicional acervo espiritual sintetizado en Dios, Patria y Hogar".
En el ámbito de la Provincia de Buenos Aires la depuración de docentes fue
constante y permanente, dictándose innumerables directivas dirigidas a los
establecimientos educacionales con el objeto de reordenarlos en forma
integral.
Por Resolución Ministerial Número 1267 del 5 de agosto de 1976 fueron
creadas las Unidades Administrativas Unicas (UAU) a efectos de coordinar la
tarea administrativo-docente de la provincia entre los Consejos Escolares y
el Ministerio de Educación. Estas unidades tendrían la misión de controlar
todo lo acontecido en dicho ámbito, comunicando cada circunstancia
sospechosa a la autoridad militar del necesarios sin fracasar"... "Detrás de ellos, 25
millones de argentinos que los impulsaban y la firmeza y el equilibrio de un
director técnico fiel a sus convicciones... sin ostentaciones ni demagogia."
"Triunfamos porque el Campeonato Mundial sirvió para que los argentinos
asumiéramos un rol protagónico... porque se transmitió al mundo la imagen de
un pueblo organizado... porque aventamos perjuicios sobre nuestra
realidad..."
"Triunfamos a nivel docente bonaerense porque lo puntualizado en la
Directiva 040 se convirtió en estrategias educativas que superaron el marco
del aula y fueron transferidas a la comunidad"
Y sí, no quedan dudas. Triunfamos.
Carlos A.Bozzi
Abogado
Sobreviviente de La Noche de las Corbatas
carlosbozzi@hotmail.co
Haciendo
tiempo
"Camino dos pasos y ella se aleja dos pasos
Camino diez pasos y ella se aleja diez pasos.
Entonces para que sirven las utopías.
Para eso sirven, para seguir caminando..." Eduardo Galeano
La noticia provocó impacto y preocupación. Los titulares de los diarios
comentaban sintéticamente: "La Cámara de Casación excarceló a 16 de los 17
represores detenidos por el Plan Cóndor, sobre la base de una interpretación
restrictiva de la prisión preventiva. El dato no es menor ni para los jueces
de primera instancia ni para los fiscales o los organismos de derechos
humanos que impulsan las querellas de las causas por terrorismo de Estado:
las 16 excarcelaciones ordenadas parecen demasiadas cuando se las compara
con las 17 dispuestas a lo largo y ancho del país durante todo el año
pasado".
En resumen: el panorama no es alentador para los temas relacionados con la
Justicia en la Argentina, abriéndose un abanico de innumerables
interrogantes cuyas respuestas es posible no sean las esperadas por los
defensores de los Derechos Humanos y menos aún por las víctimas del
terrorismo de estado.
La sensación es que la justicia no va a responder a las expectativas de los
querellantes ya que no es aventurado presentir que las sentencias de primera
instancia serán finalmente revisadas, con la consecuente libertad de todos
los procesados.
Quizás alguna que otra causa con impacto en la opinión pública tenga final
distinto, pero si ello ocurre la razón hay que buscarla en que el perfil de
los acusados ya no reviste peligrosidad alguna para la revisión de la
historia y las responsabilidades que puedan atribuírseles no agregarán
hechos nuevos a la investigación de los crímenes de la década del 70. Mas
claro: estas decisiones judiciales no generarán daño colateral alguno.
Latente está la opinión generalizada de que la Justicia Argentina continua
en deuda con la sociedad ya que persiste con los mismos mecanismos de
demora, letargo y falta de definición en temas esenciales para la comunidad
reiterando una constante histórica a lo largo de todos sus años de vida.
Y precisamente respecto a los derechos humanos es que esta justicia se ha
convertido en una máquina de hacer tiempo a la espera de que la biología
opere y así los malos vayan muriendo paulatinamente, lo que le evita
atribuirles responsabilidades merecedoras de alguna condena en vida.
Tradicionalmente el más Alto Tribunal de Justicia no ha sido el mejor de los
referentes en la lucha por el derecho, mostrando integrantes altamente
sensibles a la influencia del poder político de turno. En su mismo origen no
puede olvidarse la actuación de uno de sus integrantes, otrora influyente
abogado y protagonista de hechos relevantes en el pasado.
Así, la historia nos cuenta que en 1828 se cometió uno de los crímenes
políticos mas atroces de la Argentina al amparo de la legalidad del momento.
Se trata del fusilamiento del Coronel Dorrego a manos del General Lavalle,
tras insinuantes presiones para empujarlo a cometer el hecho.
Uno de estos políticos aconsejaba en cartas remitidas al militar: "(…) me
permito la libertad de prevenirle que es conveniente que usted recoja un
Acta del Consejo Verbal que debe haber precedido a la fusilación. Un
instrumento de esta clase redactado con destreza será un documento histórico
muy importante para su vida póstuma (…) El Sr. General se portará bien en
esto (…)".
Y agrega en otros puntos: "(…) se embrolla, y si es necesario mentir a la
posteridad, se miente, se engaña a los vivos… y a los muertos (…)".
Estos consejos los emitía el jurista Salvador María del Carril que no
resulta ser un personaje de segundo orden, ya que la suerte lo incorporó
nada más y nada menos que como uno de los Ministros que integró la primera
composición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación tras la
normalización del país en 1853. No es un dato menor.
Imaginemos en consecuencia cual sería el criterio con que este hombre
administraba la máxima justicia de la República. Solo pensarlo causa
espanto, pero así fue la historia y Salvador María del Carril hoy es un
prócer.
No es este el único caso. No es esta la única historia. Vale recordar las
sucesivas compo siciones de la Corte surgidas tras cada golpe militar,la
remoción de la Corte constitucio nal en 1976 y su reemplazo por nuevos
miembros que juraron por las Actas del Proceso de Reorganización Nacional,
es decir, para un gobierno de facto que había quebrado la legalidad
institucional mediante la utilización de la fuerza.
Esta misma Corte fue la que entre marzo de 1976 y fines de 1977 ya había
ignorado el rechazo de más de 4.000 recursos de habeas corpus por tribunales
inferiores. Eso sí. No hay que olvidar que en tiempo récord resolvió
favorablemente solo el caso Timerman y que para lograr acatamiento a su
decisión por el poder militar, debió amenazar con la renuncia de todos sus
miembros, actitud a la que se sumó el Ministro de Justicia de ese entonces y
el mismísimo General Videla.
La Justicia sigue en deuda. No explica sus fallos, ni aclara como aplica la
ley. Se olvida del ayer, desatiende la actualidad. Permanece impávida ante
una sociedad que la observa atònita y no alcanza a comprender el porque de
ese andar tan cansino que convierte a la lentitud en una continua
sin-justicia y toda una forma de ser que mezcla continuamente impunidad e
inmunidad en beneficio de unos pocos.
Al igual que un mediocampista hace tiempo con la pelota. La amasa, la pisa.
Demora el pase, espera que los demás se acomoden o acomoden las cosas
(especialmente el poder político) y después actúa. Nunca educa. Interpreta
hechos consumados, sin sentar criterios de equidad… Sigue en deuda.
No es un descubrimiento afirmar que la sociedad viene advirtiendo cómo este
tipo de actuación provoca una sensación de desaliento, un cierto temor de
estar ante una maquinaria tan poderosa que sería vano e inútil cuestionar o
analizar, absurdo oponerse e igualmente utópico soñar con torcer el rumbo de
sus pasos.
Menos aún se le puede reprochar a esta alicaída comunidad reflexiones
serenas frente a una situación contra la cual no es posible reaccionar, ya
que permanentemente constata habitar bajo el imperio de una fatalidad que
ignora a aquel o a aquellos cuyos derechos debería proteger.
Por mas esfuerzos posibles que se intenten , no existe dato alguno de la
realidad que indique que este rumbo va a ser torcido o encaminado hacia una
concepción clara de justicia que atienda adecuadamente los derechos humanos,
los de ayer frente al terrorismo de estado y los de hoy frente a las
injustas distorsiones que produce el gerenciamiento ideológico de la
globalización.
Y cuando hablamos de Justicia es obvia la referencia al sistema que tiene la
virtud de comunicarle a la sociedad a través de sus sentencias que las
normas de conducta son si milares para todos en forma igualitaria y que el
delito debe ser castigado en cualquier co munidad en beneficio exclusivo a
su sobrevivencia.
Por eso, es casi improbable dentro de este contexto lograr que los derechos
humanos y civiles violados tanto ayer como hoy sean reparados íntegramente.
Esta es toda y la única realidad.
¡Cuantas situaciones se hubieran evitado si la Justicia hubiese estado
presente! Privatizaciones tramposas, concesiones simuladas, fraudes y
delitos empresario-económicos ignorados, atropellos bancarios y financieros,
prescripción de estafas millonarias, destrucción del trabajo,
empobrecimiento del nivel de la educación, negociados con la salud,
corrupción política, sobornos, evasión impositiva, leyes fraguadas... La
lista es tan interminable como las llagas de esta sociedad totalmente
fracturada que no termina de encontrar un rumbo adecuado frente a este
fenómeno.
Haciendo tiempo es la idea. No hay duda que la historia de la Argentina
hubiese tenido otro sesgo con más justicia y menos economía y menos
política.
De ahí nace esa sensación de estar inmersos en una trampa sin salida,
atrapados por una política sin nombre propio porque no aspira a convencer a
nadie, ni le interesa hacerlo, como tampoco apunta a ocupar poder oficial
visible alguno. Solo aspira a permanecer favoreciendo a unos pocos y
perjudicando a muchos otros.
Este es "el sistema". Y será así por muchos años, ya que no necesita de la
justicia para su supervivencia. Se basta solo en sus propias reglas, reglas
no escritas pero firmes y férreas y que incluso cada día se perciben menos
en la medida que solo están destinadas a reflejar un espejismo muy difícil
de erradicar...
Y da bronca pensar que ya esta, que esto fue todo. Y que ahora a otra cosa y
punto final.
Es tiempo de despertar, de constatar que no se puede vivir bajo el imperio
de una fatalidad, que se debe estar alertas para no lamentar "grandes
atrocidades" casi siempre precedidas de "pequeñas atrocidades cotidianas".
Solo cerrando los ojos al corazón se puede negar esta realidad
La de ayer y la de hoy. Nuevamente la sociedad tiene la palabra. Nada hay
imposible para el horror. Lo sufrimos ayer. Lo padecemos hoy. Es hora de
parar de hacer tiempo. Por ello es imprescindible que llegue de una vez por
todas el momento de la justicia para que cada juez sea el garante de los
derechos de todos por igual como una presión constante de todas las voces de
la comunidad. De lo contrario seguiremos dando pasos tras una utopía que
nunca alcanzaremos.
Carlos A. Bozzi
Abogado
Sobreviviente de la Noche de las Corbatas
carlosbozzi@hotmail.com
Habeas
Corpus
Supremas decisiones
"¿Crees que con tanto deambular
nos acercamos a algún sitio?". Blog Pájaros de Sal
La historia del orígen del "Habeas Corpus" debe ser una de las más apasionantes
historias relativas a la generación de normas protectoras de la libertad
individual, pues su nacimiento se debió exclusivamente a la lucha del hombre
para protegerse del abuso de los poderes públicos.
El antecedente más remoto se encuentra en la Roma Imperial, donde se lo
denominaba "Interdicto de Homine Libero Exhibendo" que tenía por objeto exhibir
al hom-bre libre que se retiene con dolo (Quem liberum dolo malo retines,
exhibeas), acción otorgada contra todo particular que restringiera en su
libertad a una persona con derecho al goce de ella. El infractor debía
presentarse inmediatamente ante el Pretor, quién decidía sobre la buena o mala
fe con que había procedido el demandado.
La historia nos traslada posteriormente a las luchas del pueblo inglés contra la
tiranía de sus reyes, logrando imponer en 1215 lo que se llamó la Carta Magna,
en la cual se disponía "que ningún hombre libre podría ser detenido, preso, ni
desposeído de lo que legalmente se halle en su poder, ni tampoco privado de sus
libertades, sin previa ley que lo justifique: Nadie puede ser castigado de
ninguna manera sino por sentencia legalmente pronunciada contra él, por sus
iguales o pares, según la ley del país. A nadie debe rehusar el Rey pronta
justicia..."
|
Documentos: Junio de 1977. El Jefe del Estado Mayor Conjunto de las FFAA se dirige a la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires solicitando (en lenguaje entendible) que "no lo molesten" con Habeas Corpus. Lo curioso es que la Suprema Corte le hizo caso. |
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Y aquello que etimológicamente se conoció como "que traiga el cuerpo" y que
permitía a toda persona recurrir a la justicia ante la privación ilegal de su
libertad, fue con el transcurso del tiempo desvirtuándose en su finalidad,
convirtiéndose en un mero trámite formal que la autoridad pública bastardeaba
con informes falsos e incluso llegando a perseguir y aniquilar a quienes osaban
representar al perseguido.
En la Argentina de los '70, la sociedad convirtió al Habeas Corpus en el único
recurso posible para dirigirse a la autoridad judicial, solicitando investigue
las constantes y reiteradas desapariciones de personas, inquiriendo
dramáticamente conocer el paradero de sus seres queridos. Mayoritariamente estas
peticiones fueron rechazadas por los magistrados, SIENDO ESTAS LAS ULTIMAS
NOTICIAS QUE EL ESTADO LES PROPORCIONO SOBRE LAS VICTIMAS, es decir, NINGUNA.
No hay duda ya, que la trágica y reciente historia de nuestro país se asemeja a
las capas de una cebolla que se cubren unas a otras y a medida que se van
deshojando el olor comienza a sentirse cada vez mas fuerte e insoportable. Así,
mientras la sociedad tiene aún las heridas abiertas porque sus muertos no
aparecen, va surgiendo la responsabilidad de las figuras que tenían el deber de
buscarlos y no lo hicieron, abriéndose otro necesario debate que, latente por
largo tiempo, es imprescindible hoy encarar sin más vueltas.
¿Qué pasó? ¿Cuál fue la causa de qué ninguno de los Habeas Corpus presentados en
aquella década tuviera respuestas positivas?
Un poco de claridad nos trae una reciente resolución de la Suprema Corte de la
Provincia de Buenos Aires. La historia es simple. En 1977 el Contralmirante
Julio Antonio Torti, Jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejercito Argentino
"elevó sus inquietudes a ese Tribunal" referentes "a la tramitación de Hábeas
Corpus en la dependencia a su cargo y solicita medidas judiciales respecto de
los mismos".
El entonces Presidente de esa Corte dictó una resolución mediante la cual
dispuso "recomendar" a los diversos tribunales y jueces de la provincia "que en
la tramitación de Hábeas Corpus ...se abstengan de efectuar pedidos de informes
al Estado Mayor Conjunto, relacionados con personas detenidas o desaparecidas",
comunicando esa decisión a las Cámaras de Apelaciones, Juzgados Civiles, Penales
y de Menores, Tribunales Colegiados, Juzgados Notariales, Jueces de Registro
Público y Jueces del Trabajo, todos de la Provincia de Buenos Aires, según allí
se da cuenta".
Veintinueve años después, a raíz del pedido del Director del Registro de
Personas Desaparecidas del Ministerio de Seguridad Social de la Provincia de
Buenos Aires la actual composición del Superior Bonaerense, manifestó "Que la
aludida resolución del entonces titular del cuerpo evidencia un obrar
manifiestamente orientado a impedir la tutela jurisdiccional de las personas
que, por aquellos años, acudieron ante los jueces de la Provincia de Buenos
Aires mediante el recurso de hábeas corpus, a fin de conocer el paradero de
detenidos o desaparecidos"..."Que la búsqueda de la verdad histórica por parte
de todos los órganos institucionales del Estado, constituye un camino que es
menester transitar para evitar nuevos atropellos, como los ocurridos en ese
oscuro pasado. Y en esta última tarea esta Suprema Corte no puede estar
ausente..." Por lo que dicho Tribunal, en una decisión histórica, "descalificó"
como nula tal Resolución, ordenando iniciar una investigación sobre otros
antecedentes similares que comprendan el periodo 1976-1983.
La noticia tuvo escaso eco en la prensa, quizás porque no se comprendió que en
esa breve resolución se había comenzando a transitar el camino para entender la
actuación de la Justicia en la década del 70, actuación con grandes enigmas que
quizás comiencen prontamente a develarse.
Pero esto no es lo único sobre tal ríspida cuestión.
La Ciudad de Mar del Plata se convirtió este marzo en escenario de debates
acerca del uso de aquel remedio judicial "inutilizado" durante los años de plomo
y la repercusión de la controversia mereció esta vez sí, las primeras planas de
los medios periodísticos nacionales.
El hecho no es nuevo para la Ciudad Feliz... En 1984 la Delegación local de la
Conadep elaboró un informe muy poco conocido y nunca publicado, en el cual se
decía que en aquellos años: "...en forma reiterada se negaba a la Justicia toda
vinculación con las detenciones, mientras que los detenidos estaban alojados en
diversas dependencias de las fuerzas de seguridad. La Comisión estimó en un
numero superior a los 250 Habeas Corpus presentados en el periodo investigado".
"En la casi totalidad de los casos...el recurso del 'Habeas Corpus' fue
rechazado sistemáticamente, no conociéndose ni siquiera uno en que se haya
logrado resultado positivo, aún cuando debe decirse que los magistrados fueron
informados en todos esos casos que las personas privadas ilegítimamente de su
libertad no se encontraban oficialmente detenidas, pero también debe destacarse
que en ningún caso hubo actividad sumarial alguna tendiente a verificar in situ
la verdad de la información"
La Comisión entendió que: "Es generalizada entre los denunciantes la opinión
condenatoria del accionar de la Justicia, especialmente en el período más
crítico del accionar represivo, sosteniéndose que, por encima de tecnicismos
jurídicos, el Poder Judicial no garantizó el amparo de sus derechos y por el
contrario mostró por lo menos indiferencia ante el drama vivido y la grosera
vulneración a los derechos fundamentales conculcados".
Y prosigue: "No es fruto de la casualidad que la enorme cantidad de habeas
corpus tuvieran indefectiblemente la suerte de ser rechazados y que en casi
todos los casos al plantearse se denunciaban ilícitos y en ninguna oportunidad
los Magistrados intervinientes ordenaran sustanciar causas separadas para la
investigación de los mismos."
"En general, del estudio de los habeas corpus interpuestos, se nota el deseo de
darse cumplimiento a las normas formales pero también de tomar rápida distancia
de temas de esa naturaleza, de tal suerte que todo procedimiento realizado con
motivo de la represión oficial, significó tanto como entrar en un área vedada a
la investigación y protección jurisdiccional".
Todo esto confluye el informe citado "....significó en la práctica la
implementación de un verdadero terrorismo de estado, el cual resultó
incontrastable para el ciudadano común... ya que "...No existía posibilidad
alguna de que fueran amparados los derechos ciudadanos o que se protegiera la
libertad en peligro o el mismo patrimonio confiscado, como tampoco que se
restableciera la libertad cercenada..."
Este informe fue elaborado en 1984, debiendo aclararse que la mayoría de los
habeas corpus a los que hace referencia fueron presentados ante la Justicia
Federal de Mar del Plata, destacando un hecho que se reitera dolorosamente: en
ninguna oportunidad los Magistrados ordenaron investigar los casos denunciados,
situación lamentablemente AUN HOY, repetida con estos mismos hechos cuando son
llevados para su indagación ante la actual composición de la Justicia local.
Ejemplos hay muchos. Basta uno -extraído de tantos- que describe esta situación.
El día 19 de septiembre de 1976 Bernardina Baccidu, domiciliada en la calle Don
Bosco 865 de la ciudad de Mar del Plata escuchó ruidos a altas horas de la
madrugada, abrió la puerta de su casa y vió a un grupo de personas saltando las
paredes. Le preguntaron por las chicas. Se referían a un grupo de cinco
estudiantes universitarias entres las cuales se encontraban Liliana Iorio,
Patricia Lazzeri y Liliana Retegui. Las jóvenes le alquilaban un departamento
contiguo al de la declarante.
"Ella acompañó a los hombres y convenció a las chicas para que abrieran la
puerta pensando que era la policía. Luego le ordenaron que se metiera adentro de
su casa y no se moviera, aunque igualmente observó todo por la ventana. El
procedimiento duró una ó dos horas, en un momento le pidieron que abriera la
puerta de calle y que volviera a su casa"
"Por la ventana observó a las chicas bajando encapuchadas, sostenidas de los
brazos. Los secuestradores le dijeron que ellos se llevaban la llave del
departamento y que ella no entrara".
"Al día siguiente intentó avisar a la familia de las chicas e hizo la denuncia
en la Comisaría Cuarta, pero no se la tomaron: la escucharon y le dijeron que no
podían hacer nada, que se fuera".
"El día lunes o martes siguiente estuvieron de nuevo los captores en el
departamento, ella no estaba pero sí su madre, quien les preguntó "CUANDO VAN A
DEVOLVER A LAS CHICAS" a lo que le contestaron: "A DOS de ellas pronto, LAS
OTRAS TRES NO VAN A VER NUNCA MAS LA LUZ DEL DIA."
"El jueves volvieron con un camión y se llevaron todo del departamento, menos
las pertenencias de las chicas que supuestamente serían liberadas... Quisieron
llevarse las camas pero su madre se opuso. A la semana, golpearon la puerta.
Eran las dos sobrevivientes que contaron lo que habían vivido. Las tuvieron
tiradas en colchones,e ncapuchadas y les hicieron simulacros de fusilamientos".
El lugar era la Base Naval de Mar del Plata.
"...Al tiempo del secuestro, cuando se puso a ordenar el departamento, encontró
una toalla o frazada, de uno por uno, de color oscuro con un ancla en el medio".
Los familiares comenzaron la inmediata búsqueda de las chicas secuestradas y
obviamente recurrieron a la Justicia.
Relata María Inés Iorio, hermana de una de las desaparecidas que su madre fue al
Juzgado Federal de Mar del Plata. Allí la atendió una funcionaria judicial quien
llamó por teléfono a la Base Naval y habló con mucha confianza con alguien que
negó todo conocimiento sobre el tema. Se presentaron notas en el GADA 601 y se
interpusieron 8 hábeas corpus.
También relató que en 1978 su madre se entrevistó con un sacerdote de la Iglesia
de Nueva Pompeya para que averiguara algo. A los pocos días el religioso la citó
y le dijo llorando, que "Liliana ya no estaba, que la habían tirado al mar, que
no había sufrido porque le habían dado una inyección".
Otras personas, sobrevivientes de la misma Base, relatan haber visto a las tres
chicas con vida al menos hasta febrero de 1977. El Jefe de la Base en ese
entonces era el Capitán de Navío Juan Carlos Malugani, como Jefe de la Escuela
de Infantería de Marina se desempeñaba el Capitán de Navío Mario Jose Forbice, y
el de la Agrupación de Buzos Tácticos era el Capitán de Fragata José Omar
Lodigiani, aunque diversos testimonios dan cuenta que el Capitán de Fragata
Roberto Luis Pertusio, jefe de la Base de Submarinos, era el encargado
específico de los operativos.
Todos estos nombres y los indicios relatados anteriormente fueron proporcionados
a la Justicia, que nunca brindó respuesta alguna a los familiares, a pesar de lo
detallado de los mismos.
Es más, el 30 de diciembre de 1976 el Juez Federal José Andrés Meza rechaza con
COSTAS un recurso de "Habeas Corpus" a favor de Liliana Beatriz Retegui,
corriendo igual suerte otro recurso a favor de Liliana María Iorio que fue
desestimado el 18 de febrero de 1983 por el entonces Juez Federal de Mar del
Plata, Eduardo Julio Pettigiani, también con costas a cargo de los familiares
peticionantes.
Pero la historia no termina aquí, pues al producirse todas estas declaraciones
en el ámbito del "Juicio Por la Verdad" que se tramita desde 1999 en la ciudad
de Mar del Plata , las mismas fueron giradas a la Justicia Federal para que
investigue la responsabilidad de los marinos involucrados en el homicidio de las
tres jóvenes y... aún hoy, y a esta altura de los tiempos, se sigue en la
ignorancia de lo acontecido.
Como este, el Juicio Por la Verdad de Mar del Plata ha desnudado numerosos
casos, que igualmente fueron notificados para su investigación a la Justicia,
ignorándose al momento algún resultado que involucre en responsabilidades
penales a sus autores.
Es una sensación advertida en la sociedad que el funcionamiento del aparato de
justicia durante el gobierno cívico-militar de 1976 es un tema que tiene por eje
solamente al comportamiento del poder judicial en las circunstancias que
atravesó el país durante esos años. A los magistrados ayer se los acusaba de
mirar hacia otro lado, de no investigar, de ser dóciles al poder militar, pero
por propio convencimiento de que las cosas deberían ser como estaban planteadas.
La resolución de la Suprema Corte Bonaerense comentada más arriba es un claro
ejemplo de ello.
Quizás algo haya de razón, quizás no sea necesario buscar grandes monstruos a
quienes atribuir una connivencia ideológica con el poder de esos tiempos, sino
que en el reconstruir los procedimientos rutinarios de la propia justicia se
encuentre el modo con que un sector de funcionarios públicos intentó conservar
mediante sencillos trámites burocráticos su posición en el escalafón
administrativo, sin advertir -o no- que eran una parte misma de la cara inhumana
de ese sistema.
Hoy no existen esas condiciones, pero el poder judicial sigue renuente a jugar
el papel que le corresponde en la dilucidación de los hechos punibles y se
encuentra en medio de un debate que no debe olvidarse ni archivarse.
El tiempo pasa. Los acusados envejecen, las sentencias futuras por el propio
imperio de la biología se tornaran en muchos casos en fallos declarativos que
solo servirán de ornamento sin resarcimiento de daño alguno para los afectados,
con lo cual los verdaderos responsables de los daños ocasionados quedaran
impunes y la verdad se irá alejando cada vez más de una sociedad que sigue
mirando con desconfianza cada frase que termine con las palabras: SERA JUSTICIA.
La incógnita continúa y las circunstancias actuales indican que la situación
proseguirá de igual manera. ¿Habrá que esperar otros 30 años para solucionar
este dilema? Solo resta saber qué opina la Justicia.
Carlos A. Bozzi
Abogado
Sobreviviente de la Noche de las Corbatas
carlosbozzi@hotmail.com
Todavía
están... aún no se han ido
Sé de alguien que enturbia sus sentidos
para tener un lugar en la balanza…..
Sé de alguien que obliga a su aventura
a pagar los platos rotos de la gira,
es el rufián arrepentido de los días
el único grito que valía...
(Redonditos de Ricota: "Maldición, va a ser un día hermoso")
Sin duda este será un año especial. La sociedad argentina se prepara para
"afrontar" el aniversario de los 30 años del último golpe militar con toda la
mezcla de sentimientos que puede producir el hecho. No es difícil intuir el tono
y el sentido de cada palabra que se diga, pero quizás valga la oportunidad para
encarar de una vez por todas un análisis aún mas crudo de aquellos
acontecimientos.
A veces se ha sugerido que aquel 24 de marzo un grupo de alocados personajes
emergió de las tinieblas de la historia con ansias purificadoras para salvar a
una sociedad inmersa en el caos y la dispersión. El remedio adecuado consistía
en encauzar las desviaciones producidas por las pasiones políticas bajo la
trilogía de "Dios, Patria y Hogar", con el objeto de lograr una democracia
pluralista en beneficio de futuras generaciones.
En realidad no había teoría nueva, ni una posición ideológica nacida ese mismo
día. Era el pensamiento de siempre, el concepto reiterado desde años antes, pero
ahora en toda su crudeza: "Este país se salva si fusilamos 20 o 30 mil
personas...." ...Así se había hecho en España...
No era un exclusivo pensamiento militar. Era un sentimiento del cual participaba
gran parte de la sociedad civil, alentada por una Iglesia Católica cuyas máximas
jerarquías no ahorraron aliento y apoyo para los responsables de esta cruzada.
"Saludos a todos los hombres de armas aquí presentes purificados en el Jordán de
la sangre para ponerse al frente del todo el país. El Ejército esta expiando las
impurezas de nuestro país. ¿No querrá Cristo que algún día las Fuerzas Armadas
estén mas allá de su función?... (Monseñor Victorio Bonamín,Vicario Castrense,
23 de septiembre de 1975).
En lo político, casi todos los partidos, accionaron disimulados detrás de los
uniformes militares, en una realidad inadvertida por los hombres de armas que
hoy les obliga a pagar las consecuencias en absoluta soledad y como exclusivos
protagonistas de ese proceso.
Los datos hablan por si mismos: en 1979 el mapa de la Argentina mostraba más de
800 intendencias en manos de diversos partidos políticos, de las cuales 300
pertenecían al radicalismo y 170 al peronismo.
En la misma etapa un nutrido grupo de juristas concluyó diseñando el modelo
institucional que años atrás había comenzado a tejer el anterior gobierno
militar, también bajo la influencia de otros colegas. No se debe olvidar un
delicado detalle: las leyes fundamentales que guían AL ESTADO fueron sancionadas
en estos períodos y son la médula central del sistema institucional ACTUAL.
Leyes que ninguno de los gobiernos posteriores han modificado. Leyes que los
legisladores de la democracia ni siquiera han maquillado. Leyes que rigen hoy la
vida y el destino de los argentinos, ideadas bajo el filo de las bayonetas y
sostenidas, hoy como ayer, por todo el arco de la asociación política. De esto
se habla poco y se piensa menos.
Como también poco se comenta del papel jugado por la justicia... Si bien todos
los sectores sociales fueron alcanzados de una u otra manera por el brazo de la
represión, la magistratura salió indemne de este proceso. ¿Apego a la ley?
¿Cumplimiento estricto de ella?..
Vale quizás reflexionar sobre lo que en 1950 escribió Piero Calamandrei, en su
libro "Elogio de los Jueces ….." comentando la actuación de los jueces en
procesos históricos similares a los vividos en el país en la década del setenta.
"El nombre de "juez" es un nombre digno y austero... Hablo de los jueces de
la... Magistratura de todo el pueblo, no de la de un partido... Si la vida del
Estado no se hundió en el caos y la alborada de la Liberación pudo ver el orden
restablecido con una rapidez que pareció milagrosa, a ello contribuyó en forma
decisiva la continuidad de una Magistratura que había permanecido
fundamentalmente sana... No se trata de elogio (o de reproche) al comportamiento
de cada uno de los magistrados: es una apreciación que atañe al tipo, al
carácter moral de toda Magistratura, la cual, aunque haya tenido durante los
veinte años de facismo, sombras y debilidades individuales, ha sido ciertamente
como gremio, mejor que todos los órdenes constituidos, el que ha seguido
considerando su función como una misión y como un compromiso de fidelidad que
hasta se puede pagar con la prisión y con la muerte..."
Impensable es entonces creer que los mismos inspiradores de aquello, se
transformen hoy en los reparadores de tanto dolor, en los consejeros del camino
de una reconciliación que por supuesto se buscará apartando todo anhelo de
justicia.
"El presente nos ofrece la posibilidad, todavía al alcance, de redimir
individualmente deudas de muy distintos tenores y medidas contraídas en un
pasado trágico, de uno de cuyos hechos más tristemente emblemáticos nos
separarán, en breve, 30 largos y meditados años..." consideró el Jefe de la
Armada Argentina, Jorge Godoy, en un reciente acto público, encabezado por la
Ministra de Defensa.
Cualquier coincidencia con la historia vivida es pura casualidad y corre por
cuenta exclusiva de las elucubraciones intelectuales que pueda realizar cada
lector.
Pero por cierto, el Almirante Godoy ¿será la persona a que se refieren estos
párrafos?: "La Armada Argentina quiso obligarle a no hablar e incluso a través
del capitán Jorge Godoy le ofrecieron darle dinero por su silencio, amenazándole
con lo que había pasado a Jorge Devoto y que recordase a su familia. Godoy al
día de la fecha es el numero uno de la armada... ...("Sentencia 16/2005 -
"Scilingo Manzorro, Adolfo Francisco". Au- diencia Nacional - Sala Penal -
Sección Tercera – España - 19/04/2005. Sumario 19/1997-Rollo de Sala
139/1997.-Juzgado C.-Instrucción N° 5).
El concepto está extraído de la sentencia condenatoria dictada en España contra
el marino Scilingo, quién en testimonios judiciales previos ya había señalado al
tal Godoy como integrante del grupo de represores de la Esma. (Lista editada por
el Equipo Nizkor en Madrid el 12 de octubre de 1997, documento publicado en
Internet).
Y sí... es seguro que las figuras del pasado aún estén ahí, en todo el ámbito
del Estado, diseminados en cuanto puesto administrativo y ejecutivo exista en el
espinel de su estructura, lo cual hace difícil y casi imposible encontrar el
camino reparador que merecen miles de argentinos...
Es que han sido años de contínua y repetida violación al derecho y la justicia,
valores sin los cuales no puede construirse ninguna sociedad igualitaria. El
discurso de hoy es el mismo de ayer, un poco más moderno, pero en el fondo no
difiere en nada.
Antes hubo represión, centros ocultos donde se exterminó una generación entera
de argentinos, aviones de donde se los arrojaba, cementerios donde se los
inhumaba... Hoy la sociedad se revuelve en desconcierto, sin educación, sin
derecho a la salud, sin protección a la niñez, sin oportunidad de progreso, sin
creación de puestos laborales, criminalizándose la pobreza y apartando la
justicia para mejor oportunidad... ...El camino de la salida se encuentra aún
lejos. Hoy es casi como ayer, aunque un poco mas barato para el Estado ya que
los sectores sociales se terminan matando entre ellos o los desprotegidos se
mueren solos.
No es una casualidad que el nuevo lema sea la seguridad bajo la consigna de que
"solo se va a conseguir tranquilidad social cuando maten a todos esos negritos
sueltos..." Nunca un aliento por la vida, por la justicia, por la cultura, por
el ser humano en sí.
Los actos y las conmemoraciones tienen y tendrán su sentido, no cabe duda, pero
también es necesario comprender la historia en toda su dimensión para que el
pasado ayude al futuro, sin olvidar qué tipo de pensamiento llevó a todos los
protagonistas de este capítulo de nuestra historia a proceder como lo hicieron.
Pero por sobre todas las cosas, no olvidar que solo la justicia trae una paz
reparadora y mientras aquella esté ausente, será imposible "redimir deudas con
el pasado" y es casi seguro que ese pasado vuelva a repetirse PORQUE TODAVIA
ESTAN AHÍ quienes lo hicieron posible.
Carlos A. Bozzi
Abogado
Sobreviviente de La Noche de las Corbatas
carlosbozzi@hotmail.com
Y
entonces, ¿me pongo de nuevo la capucha?
Cercanos ya los 30 años del golpe militar algo no funciona en el tema de los
derechos humanos. Aún quienes llevan años de lucha en este terreno no han podido
instalar en la sociedad la conciencia generalizada de que la práctica de la
desaparición forzada de personas, fue efectuada principalmente por funcionarios
públicos, como son los cuadros profesionales de las Fuerzas Armadas y de
Seguridad, todos integrantes de un solo ente jurídico que no es otro que el
"Estado Argentino".
Ignorar a esta altura de los tiempos que los crímenes de la década del 70 se
montaron sobre una estructura semi-pública de aprehensión de personas y un
sistema clandestino de juzgamiento y eliminación de las mismas con la anuencia
de influyentes sectores de la sociedad, es evadir la realidad.
Este diagrama de la muerte se diseñó como una POLITICA DE ESTADO, método que por
una parte buscó ocultar los hechos, mientras que por otra registraba minuciosa y
administrativamente todo detalle de cada asesinato.
"Reticentemente (lo menos posible), con una ineficiencia que mezcla sabiamente
estupidez y formalidad (lo genérico y consecuentemente inútil para la
diferenciación se repite como una ceremonia, los rasgos distintivos se ignoran,
se esconden, se entierran), ciego, sordo y mudo a lo que no debía ver, oír o
decir, pero tampoco pudiendo dejar de registrar, el Estado burocrático escribió,
a su manera, la historia", identificando de un modo u otro a sus victimas. (¿Qué
significa Identificar". Articulo de Maco Somigliana y Dario Olmo.- Equipo
Argentino de Antropología Forense).
Y así, responsable único de esta historia, el ESTADO, el de ayer como el de hoy,
sea quien fuere el que se encuentre al frente de su administración, va evadiendo
lentamente su obligación de brindar y poner al alcance de todos, los elementos
necesarios e imprescindibles para que miles de argentinos reconstruyan su
historia.
Es que con el tiempo ciertas habilidades de la sociedad políticas provocaron
desviaciones. El propósito de la represión fue impedir la reconstrucción de los
acontecimientos, privar la posibilidad del recuerdo, intento que el poder
jurídico estatal debió haber abortado definitivamente, pero continúa reticiente
a hacerlo.
Por el contrario, a través de su brazo político el Estado sancionó leyes
mediante las cuales otorgó impunidad a los represores tarifando posteriormente
el dolor del secuestro, la tortura y la muerte. Estas normas fueron excusa para
que la justicia no se expidiera sobre la responsabilidad del plan estatal de
represión, retrasándose años la búsqueda de la verdad.
Beneficiados mayormente quienes sufrieron largos cautiverios, olvidando una
reparación igualitaria para aquellos que fueron secuestrados, apaleados y
torturados por cuatro, cinco o diez días y vieron también frustado su proyecto
de vida, perdieron sus trabajos, debieron migrar a otras ciudades del país o
quedar señalados para siempre como "subversivo suelto", sin importar la suerte
corrida tras su mini-calvario, la historia se habia difundido por otras voces...
En tanto a través de las distintas administraciones políticas gran cantidad de
afectados por los hechos de terrorismo fueron ocupando puestos públicos,
mientras otros, desempeñándose en oficios radiales, gráficos y televisivos,
monopolizaron con un criterio diferente la dilucidación final de la suerte de
todos los perjudicados, en un intento de silenciar la memoria o al menos
buscarle una interpretación distinta.
Apagados los ecos de la Conadep la misión posterior recayó administrativamente
sobre la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación sobre cuya tarea no pueden
emitirse comentarios favorables por la desatención a los casos comunes, a los
hechos sin prensa ni tapa rimbombante. En el recuerdo están aún las víctimas del
Norte y del Sur, del Este y del Oeste, de la localidad chica, del pueblo, de la
aldea... y de todos aquellos a los que el temor privó de la posibilidad de poder
explicar su calvario...
Los Juicios por la Verdad impulsados a partir de 1999 trajeron el aire fresco
que avivó nuevamente un fuego de esperanza... Pero, como siempre, el escollo fue
el Estado. Sin los datos en su poder, no es posible superar el manto de neblina
que rodea todo el proceso, por más cantidad de represores que se encuentren
detenidos o procesados.
No es bastante, en realidad casi nada: "Se resuelven algunas causas, se
descabezan algunas cúpulas militares, se ceden campos de concentracion para
conservacion de la memoria". ("Nuestros Hijos no desaparecieron para siempre"
Carta de una madre de Santa Fe.) pero nunca se llega a la verdad total de los
hechos.
Y entonces, la pregunta es ¿ Hasta cuándo?
"Hoy pienso que los monstruos que hoy por su edad están en sus domicilios
disfrutando de la compañía de sus hijos, de sus nietos, que por humanidad y edad
gozan de este privilegio... yo me pregunto, en dos meses voy a cumplir 75 años y
abrazando a todas las madres y padres que estarán en estas edades, pienso por
qué no tenemos también por humanidad el privilegio de que se nos diga la
verdad...
Por qué no podemos gozar también nosotros de un privilegio sobre el destino de
nuestros queridos hijos y nietos. Y cuántos de estos padres se han quedado en el
camino por el dolor de la tremenda perdida de no poder abrazar más ni saber de
sus seres tan queridos... se pueden hacer listas de tantos padres y madres, mi
esposo falleció al año y dos meses de la desaparición de mi hija y tantos
nombres para decir...
Hoy oigo pasos en la escalera y aún me digo "y si fuera"; pero también está la
necesidad cada vez más grande de saber qué fue de ella, dónde está lo que pudo
quedar de ella, por eso les pido ayuda a todos... Le pido ayuda a todos por
favor, ayudenmé a saber, a encontrar. Nada más." (Testimonio de Eva Fanjul de
Sanllorenti, por la desaparación de María Eugenia Sanllorenti, La Plata, 23 de
Febrero de 2000.)
La realidad es una sola. Esto tiene nombre y apellido y no se soluciona con
excusas ni discursos llenos de pretextos. Solo se necesitan datos, fechas,
registros, anotaciones, documentos, resoluciones secretas y publicas, nómina de
pilotos militares en el periodo 1976 a 1982, listado de todos los conscriptos
clase 1955 a 1958, etc... todo lo que tiene el Estado y no da... y quizás sabe
muy bien porqué lo niega u oculta.
La verdad también es una sola: toda dependencia de las Fuerzas de Seguridad en
la década del 70 fue un centro clandestino de detención... Cuartel, unidad naval
, escuadrón, comisarias provinciales, unidades federales, dependencias de
bomberos y miles de establecimientos estatales más.
El Estado no solo educó a estos funcionarios, sino que también los entrenó y les
brindó asistencia espiritual, además de proporcionarles todos los recursos
posibles para que procedieran como lo hicieron. (¿Y los seguirá educando
actualmente de la misma forma?)
La mayoría de los integrantes de esas fuerzas participaron de la represión y los
que se opusieron fueron separadas de sus cuadros, cuando no asesinados y menos
aún reivindicados por gobiernos democráticos posteriores.
Por eso la memoria debe reconstruirse con todos los datos, no con algunos.
Preguntarse "que historia contar" implica insertar la historia de estos crímenes
en cualquier proyecto político ajeno a la VERDAD que se busca. No es un proceder
legítimo.
Los desaparecidos... se sabe quienes son, pero el Estado debe dar cuenta de lo
acontecido, porque al fin de cuentas fue el autor de la acción y conoce el
destino de cada uno... Aún no se han brindado todos los datos precisos de los
desaparecedores… muchos de estos le prestaron servicios después del gobierno
militar, hasta que la misma asociación política los fue descartando a medida que
no le eran útiles.
"La coexistencia en los espacios institucionales con los ex represores" sería "el precio de la paz", llegó a decir hace un tiempo una destacada funcionaria de
la Subsecretaría de Derechos Humanos... toda una definicion.
"Soplan brisas de democracia que borran las heridas del tiempo. Te pusiste a
pensar lo que pasa por la mente y por el cuerpo de aquel que viaja solo para
gritar lo que ocurrió entonces..." ("Yo te escribo Hebe desde las celdas..."
Carta de ex detenida-desaparecida en el Pozo de Quilmes/Banfield.)
"Y tu cabeza está llena de ratas. Te compraste las acciones de esta farsa y el
tiempo no para. Yo veo el futuro repetir el pasado, veo un museo de grandes
novedades y el tiempo no para, no para." (Bersuit Vergarabat).
A esta altura de los tiempos, a treinta años... la situación de incertidumbre se
perpetúa en un estado de cosas angustiante para los familiares... A los hijos
los mataron... con ellos esto no será necesario: se están muriendo solos.
Someter a los asesinados a una nueva desaparición es tan imperdonable como la
acción de quienes fueron sus ejecutores primarios. Desaparecieron sus cuerpos,
acallaron sus ideas y en camino se está por asesinar su memoria.
Alguien quizás les llegue a exigir testigos de su propia muerte o se los volverá
a juzgar y mientras se los sigue investigando, colocarles nuevamente la capucha.
¿Hasta cuando se va a seguir declarando, hasta cuando más pruebas...? ¿Es
difícil entender que cada día que pasa es un siglo?
Pero ésta, como siempre, será una tarea de la sociedad y como tal, si el
conjunto no es convencido del significado de este HORROR, poco más se podrá
lograr, continuándose relativizando todo hecho vinculado con la impunidad, la
corrupción y la muerte. Hace un tiempo alguien escribió: "Los crimines contra la
humanidad siempre son crímenes de la humanidad... Perpetrados por ella"... Y no
es fácil para ninguna comunidad ver de frente sus propios monstruos. No hay que
olvidar esto.
Se extenderán los homenajes con las consabidas placas recordatorias, se
reiterará el relato truculento, el libro del recuerdo, el reportaje oportuno, la
falsa confesión y así... pero la verdad nunca más verá la luz... y quién sabe si
tantas ausencias no queden impunes.
Imposible revertir este largo silencio sin el esfuerzo de toda la sociedad,
porque de lo otro, ya dice la canción: "No existe más iluso que el iluso que aún
espere que la mano se la dé el que lo gobierne". (Fantasía y realidad,
Callejeros).
*Articulo Publicado en "La Retórica", publicacion de la Asociacion de Abogados y
Procuradores de San José,
Diario Regional, Lomas de Zamora, Pcia. Bs.As.
Carlos A. Bozzi
Abogado
Sobreviviente de La Noche de las Corbatas
carlosbozzi@hotmail.com
"Se
habrá ido con algún negrito"
Faltaban solo dos días para la llegada del invierno en la ciudad de Mar del
Plata. El grupo de militares y policías irrumpió en el domicilio de los
García cerca de las dos de la tarde. Buscaban a Gladys. No la encontraron,
prometieron volver.
Cuando a las siete y media de ese 19 de junio de 1976 la joven arribó a su
domicilio el grupo ya la esperaba. Sin resistencia alguna fue introducida en
un Opel Rojo.
Ella se despidió con la mano. Estaba tranquila. La familia también. Dijeron
que la llevaban para unos simples trámites a Camet, más precisamente a la
Agrupación de Artillería de Defensa Área, tristemente conocida por la
abreviatura de "GADA 601".
La búsqueda desesperada de la familia no se hizo esperar.
"SE HABRA IDO CON ALGUN NEGRITO" fue toda la respuesta que el oficial de la
fuerza brindó a la madre de Gladys, negando la presencia de la joven en el
cuartel del GADA 601.
Frío y sintético el informe de la ficha acuñada en la Embajada de Estados
Unidos en la Argentina decía: "GARCIA, Gladys Noemí, DNI 10.262.504.
Arrested on 6-19-76 by a group of armed men. Since then disappeared. Mar del
Plata." A un costado, en forma manuscrita, alguien estampó una: "D".
En español el significado de la abreviatura es más terrible: a Gladys la
habían desaparecido...
"A dónde van los desaparecidos, busca en el agua y en los matorrales y por
qué es que se desaparecen…. por qué no todos somos iguales y cuándo vuelve
el desaparecido cada vez que lo trae el pensamiento, cómo se le habla al
desaparecido con la emoción apretando por dentro." (Maná).
Tampoco pudo o quiso ubicarla la justicia y por eso rápidamente, a solo 60
días del secuestro de la joven, se sentenciaba: "Mar del Plata, septiembre
21 de 1976... Autos y Vistos... Resuelvo: Tener al recurrente Niemam Blanca
de García por desistido del presente recurso de "habeas corpus" interpuesto
a favor de García Gladys Noemí... Firmado: Aldolfo C. González Etcheverry-
Juez Federal." Eso sí, CON las COSTAS del proceso a cargo de quién se
atrevía a preguntar al Estado que había hecho ese mismo Estado con su hija.
No hay que olvidar: Mar del Plata es la tercera ciudad del país que en
proporción a su población registra la mayor cantidad de desaparecidos... Ese
mismo día en la ciudad fueron secuestradas otras seis personas en forma
simultanea...
Muchos años después, recién en 1984, un sobreviviente narró a los familiares
haber estado secuestrado junto a Gladys. El testigo se cruzó con la joven
quién le contó que desde su casa fue llevada a la delegación de la Policía
Federal de Mar del Plata. De ahí al cuartel del GADA 601, posteriormente en
una camioneta, amontonados y tapados con frazadas, llegaron a la División
"Cuatrerismo" situada en el Camino de Cintura y la Autopista Richieri.
Finalmente fue depositada en la Brigada de Banfield, donde él la vio.
Gladys seguía tranquila, le habían prometido la libertad, es lo último que
supo de ella.
Banfield es una localidad de la Provincia de Buenos Aires, pertenece al
Partido de Lomas de Zamora. Allí, en la Brigada de Investigaciones de la Policía
fue armado un centro clandestino de detención de personas, bautizado como "Pozo de Banfield".
Los militares en su cuadrícula operativa la incluyeron dentro del llamado
"Comando de la Subzona 11", área operativa 112 dependiente del Regimiento de
Infantería Mecanizada Número Tres. El dueño y señor de esta gran zona en
esos momentos era el General Juan Bautista Sasiaiñ.
En realidad a Gladys la habían llevado muy cerca de donde 24 años antes vio
la luz del día, próximo a su Lanús Este, a pocos minutos de tren en ese
laberinto de rieles y estaciones de pasajeros que dan forma a la zona.
Las crónicas periodísticas de 1976 narran que el 21 de julio en uno de los
tantos "enfrentamientos armados" de esos días, las "fuerzas legales"
abatieron a DOS SUBVERSIVOS de sexo femenino cuya identificación no se
proporcionó... Eran crónicas comunes, noticias habituales... el diario "La
Opinión" contabilizaba en 4000 las victimas de este tipo de "enfrentamientos" al final de ese año.
Eran años de terrible incertidumbre. La picana eléctrica, el operativo
militar, la emboscada policial se inscribían entre los actos de la vida
cotidiana. Envenenados, una idea segregaba a los argentinos en dueños de la
verdad o culpables del error. El país se asemejaba a una inmensa llaga en la
que el Estado solo derramaba la sal del odio.
Pero no todas las huellas del crimen habían sido borradas. Fue en 1992
cuando el Equipo Argentino de Antropología Forense descubrió en el
cementerio de la localidad de Avellaneda el cuerpo de Gladys y su compañera
de infortunio. Habían sido sepultados como "NN" y tras años de estudios
genéticos se pudo confirmar la identidad de las jóvenes.
El otro cuerpo fue identificado también. Se trataba de Liliana Molteni (23
años), secuestrada igualmente en ese junio invernal, periodista, cofundadora
del Centro de Estudios Pampeano y embarazada al momento de su detención. Aun
se busca a su bebé...
Pero ya no cabían dudas. Se trataba de las dos peligrosas subversivas que
estando secuestradas, maniatadas y engrilladas en el Pozo de Banfield habían
osado enfrentarse al poderío militar del Estado... aunque aún se ignora como
pudieron hacerlo.
El martes 6 de diciembre Gladys Noemí García, después de 29 años volvió a la
ciudad de donde fue arrebatada. Reposa en el Cementerio Parque de la Ciudad
de Mar del Plata.
Regresó con la misma tranquilidad con que se fue. Regresó con la gloria que
no pueden ni podrán nunca arrebatarle sus asesinos.
De víctima a testigo de una época que pretendió mantener la estructura
carcomida de un sistema quebrantado por la inmoralidad, el negociado, el
crimen, el alarido de los torturados y el rechinar de los carrier que
intentaban aplastar la enconada altivez de una juventud que jamás se
deblogó... ni hasta en la muerte.
Nada es casual en esta historia. La eliminación de personas por su
pertenencia a un grupo ideológico, de raza o de religión fue una constante
del Estado. El asesinato, el crimen, es un delito contra el hombre en
cualquier idioma y en cualquier tiempo de la historia.
La memoria de estos hechos debe volverse una herramienta IMPRESCINDIBLE para
continuar en la búsqueda de todas las Gladys que están ahí, esperándonos a
que las regresemos para enfrentar serenamente a los culpables de la infamia.
Carlos A. Bozzi
Abogado
Sobreviviente de La Noche de las Corbatas
carlosbozzi@hotmail.com
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